ANTERIORMENTE EN: NADIE SABE QUIÉN SOY DE NOCHE
Adrián Vale lo tenía todo.
Fama.
Dinero.
Talento.
Millones de personas pronunciando su nombre.
Pero detrás de las luces, los escenarios y las cámaras existía un hombre mucho más cansado de lo que el mundo imaginaba.
Un hombre que había aprendido a esconder sus heridas detrás de una sonrisa.
Su padre había desaparecido de su vida dejando preguntas, resentimiento y una familia obligada a sobrevivir sin él. Su madre se convirtió en su refugio, mientras su hermano mayor permaneció a su lado cuando todo parecía derrumbarse.
Adrián prometió que algún día les daría la vida que merecían.
Entonces apareció una voz.
Una cuenta anónima.
@desconocido_noche.
No sabía quién estaba detrás de ella.
Pero esa persona sabía demasiado.
Sabía cuándo Adrián estaba fingiendo.
Sabía cuándo no podía dormir.
Sabía cuándo una sonrisa frente a las cámaras escondía una crisis.
Y, poco a poco, aquella voz desconocida comenzó a convertirse en la única persona con la que Adrián podía hablar sin sentir que tenía que interpretar un personaje.
Mientras tanto, muy lejos de los reflectores, Valeria Salvatierra llevaba años observándolo.
Lo conocía.
Conocía sus hábitos.
Sus silencios.
Sus miedos.
Sus debilidades.
Sus momentos de soledad.
Su obsesión había comenzado mucho antes de que Adrián supiera que ella existía.
Valeria también tenía una familia rota.
Una madre por la que estaba dispuesta a luchar hasta el final.
Un hermano menor al que protegería de cualquier cosa.
Y un padre que había desaparecido de sus vidas.
Dos personas separadas por kilómetros.
Dos familias marcadas por el abandono.
Dos heridas que parecían demasiado parecidas.
Hasta que sus padres volvieron a aparecer.
Y entonces apareció algo mucho más peligroso que el pasado.
Proyecto Noche.
Un proyecto clandestino que había estudiado familias, abandono, miedo, dependencia emocional y las consecuencias psicológicas que dejaban ciertas heridas.
Los padres de Adrián y Valeria habían sido obligados a desaparecer.
Sus hijos habían crecido creyendo que habían sido abandonados.
Pero la verdad era mucho más oscura.
Habían sido observados.
Manipulados.
Estudiados.
Y sus vidas formaban parte de algo que nunca había terminado.
Adrián descubrió que su nombre aparecía dentro del proyecto como:
OBJETIVO PRINCIPAL.
Y una de las variables que más interesaban a quienes estaban detrás de todo era la dependencia emocional.
Precisamente cuando Adrián comenzaba a depender emocionalmente de aquella misteriosa voz que siempre aparecía durante sus noches más oscuras.
@desconocido_noche.
Sin embargo, Adrián nunca descubrió quién era.
Nunca supo que aquella persona estaba mucho más cerca de lo que imaginaba.
Y Valeria nunca se atrevió a revelarse.
Hasta que llegó el momento en que las sombras dejaron de estar separadas por una pantalla.
Al final del primer libro, ambos recibieron una invitación.
El mismo evento.
La misma noche.
El mismo lugar.
Adrián llegó sin saber que alguien lo había observado durante años.
Valeria llegó sabiendo exactamente a quién estaba a punto de encontrar.
Y cuando sus caminos finalmente estuvieron a pocos metros de distancia...
ninguno de los dos comprendió todavía lo que estaba a punto de comenzar.
Porque el primer libro terminó con una pregunta.
El segundo comenzará con una sospecha.
¿Qué ocurre cuando la persona que más deseas encontrar ha estado frente a ti todo este tiempo?