PRÓLOGO
Todo era precioso….
Recuerdo mi infancia con tanta alegría, cuando madre me llevaba al prado de lavanda, corríamos hasta cansar nuestros pies, la melodía de las aves, madre cantando una preciosa canción mientras el ardiente sol chocaban en nuestras frentes.
Después de tanto tiempo aun lograba sentir la cálida sensación.
Aun después de 18 años, anhelaba con todo mi corazón sentir tal libertad…….
Cuando la manzana podrida puso un pie en la familia del Duque y héroe del imperio, el mundo social destrozo tal vida como si fuera mi culpa, mirando al frente con la cabeza en alto no podía estar orgullosa de mi sangre.
Culpándome por un pecado de mi padre, era el demonio mismo en carne y hueso……
Corriendo con mis propios pies, el cesar de mi respiración que se agitaba en cada ruido que lograba escuchar, la angustia de ser atrapada y no poder huir, corría hasta mas no poder sosteniendo firmemente mi pecho como si mi corazón fuera a salir en cualquier momento.
No deseaba ser encerrada nuevamente, no al menos en un lugar que no deseaba estar….