Yes Babe
Jeon jungkook, de 35 años de edad, tenia un solo gran amor, Su trabajo.
le había entregado 25 años de su vida a la familia Park, desde que su padre trabajaba para ellos como jefe de seguridad de la casa, enseñándole el trabajo a él y poniéndolo después como su reemplazo.
Bueno, eso decía él cada que uno de sus amigos o Familiares (qué rara vez veía) le preguntaba sobre algo de su vida amorosa, para cubrir qué llevaba casi 10 años sin pareja porque no encontraba a alguien que complaciera todos aquellos gustos qué tenia, ni que lo comprendiera.
En aquellos años que llevaba con la gran y respetable familia park aprendió, vio y vivió muchas cosas, él conocía a esa familia como si fuera la suya, conocía cada secreto, debilidad y fortaleza, como si fuera él
Sabía el incesto y la infidelidad en esa familia, que la hija mayor de los park disfrutaba de ser jodida por su padre cada que la señora Park no estaba y que otros dos hijos del matrimonio salían a escondidas de sus padres, Jeon Jungkook tenia el poder de destruir a la familia más prestigiosa del país, puede que una de las más grandes y reconocidas del mundo entero, pero no lo haría, su lealtad estaba con los park.
— ¿Está seguro de que no requiere de mi cuidado, señor? – Preguntó Jeon a su jefe, quien estaba en el asiento trasero de la limosina con la pequeña Park a su lado dándole besos en todo su cuello.
— Tranquilo Jungkook,relajate, es tu día libre, solo cuida a JiMin – Pidió el hombre para después corresponder un húmedo beso de su hija.
Jeon pasó a la ventanilla del conductor
— Recuerda que tienes la vida del señor Park en tus manos – Le dijo mientras metía la mano a los controles del vehículo y cerraba la pequeña barrera entre los asientos traseros y el piloto, haciendo que el chófer dejara de ver aquello qué iba a empezar como una felacion.
Jeon dejó qué avanzaran y se adentró a la gran mansión.
El señor Park le había pedido dos cosas, ambas muy difíciles, Relajate y cuida de JiMin, La palabra Relajarse no entraba en la misma frase cuando estaba Jimin en ella.
— Jeon! al fin solos – Sonrió jimin recibiendolo, sus pequeños shorts amoldados a sus piernas blancas y un top qué dejaba en claro que no llevaba sostén dejándole ver sus pezones perforados y erectos y su tatuaje en la costilla, sé acercó a él y lo abrazó dejando su cabeza en el pequeño espacio en su cuello, depositó un besito y restregó sus tetas en su pecho. – me subiré a cambiar y podremos ir a comer fuera – Sonrió y subió las escaleras de nuevo.
Park JiMin, un hombre de 22 años que se encargaba de hacerlo sentir como adolescente. desde que el menor de los park cumplió los 17 se volvió descarado, lo provocaba cada que podía y le había hasta rogado para que lo follara, diciendo que tenia un lindo coñito qué le gustaría que rompiera. le mandaba imágenes de él tocandose con su nombre entre sus labios y restregandose contra una almohada, lo hacía quedar tan duro qué tenia que bajar la calentura con una ducha fría.
Jeon se sentó en el sofá, Suspiró mientras veía su móvil, Yoongi le escribía para invitarlo a no se donde, cosa que rechazó.
Jimin bajó silenciosamente, vestía una simple mini falda qué le cubría apenas la mitad de sus nalgas, y unas bragas de encaje negro qué hacían ver a sus muslos más blancos, además de que solo llevaba un top igualmente de encaje qué dejaba ver sus pezones.
se acercó al mayor y se subió a él antes de que este pudiera reaccionar.
— Jimin ¿Qué haces? – Era una pregunta tonta y obvia por la forma en la qué se restregaba contra la entrepierna de Jeon.
— Vamos kookie, estoy a tu disposición, puedo hacerte lo que quieras, soy todo tuyo. – Le rogó mientras pasaba sus manitos por el pecho del guardaespaldas, y las bajaba hasta su cinturón, donde se encargó de desabrochar el cinturón y bajar la cremallera para poder sacar esos pantalones de vestir.
Dejó a Jeon en bóxer, con una carpa entre sus piernas, se frotó un poco contra su ereccion ambos gimieron ante el roce y jimin decidió bajar, hasta quedar de rodillas frente a la prominente erección.
— Jimin, no – Jeon hizo su último intento por detenerlo, antes de que su miembro fuera liberado de aquella prisión de tela y él perdiera la cordura por el toque de las delicadas manos.
— Vamos kookie, dejate llevar, solo una chupada ¿Sí? y si no te gusta, me iré – Vio a Jungkook asentir y jimin quiso saltar de la emoción.
su lengua se deslizó por toda la extensión de Jeon, sintiendo aquellas venas sobresalir, además de la sensación del liquido preseminal en su lengua, Escuchó al guardaespaldas gemir bajo y jimin continuo
metió el glande en su boca y succionó un poco, sacándolo de nuevo con un sucio sonido.
— Tragatelo ya – Escuchó a Jeon decir, su voz era unos tonos más baja y eso hizo que las bragas de Jimin se mojaran más de lo que ya estaban.
Metió toda la extensión a su boca, sorprendiendo a Jeon ante aquella garganta profunda, pues Jimin no hizo ninguna arcada o acto de refejo para vomitar. Lo tuvo en su boca, jugó con él, dejó qué le embistiera la boca a su antojo y Jeon no podía estar más que caliente con eso.
Antes de poder terminar, Jeon separó al menor de su miembro.
— Quiero comerte el coño – Jimin gimió ante eso, pero negó
— Eso puede ser después ¿Sí kookie? dejame montarte, por favor – Le Suplicó aumentado el ritmo de su mano en el miembro duro de su amante.
su puso de pié y mientras Jeon se acomodaba en el sofá, jimin quitó sus bragas dejándolas de lado y subiéndose en el regazo de Jeon, quien adentró su mano bajó la diminuta falda de jimin, buscando su clitoris y masajeandolo cuando lo tuvo en la yema de sus dedos.
Jimin gimio moviendo sus caderas ante el estimulo y tomó el miembro de Jeon entre su mano y lo llevó a su entrada, la restregó un poco haciendo gruñir a Jeon.
metió solo la punta, gimiendo bajo, y después se dejó caer por completo. ambos gimieron y Jimin movió sus caderas lentamente.
— Tan apretado para mi – Jeon tomó sus caderas y ayudo a impusarlas
Jimin solo podía gemir, su punto g era estimulado por Jeon y su clitoris era masajeado por los dedos largos del mismo, sé sentía en el cielo, y solo atinó a mover sus caderas más rápido
Jeon pasó una mano, de su cadera a su espalda, donde desató aquel top y lo dejó caer descubriendo sus tetas, llevó una a su boca, la succiono y se prendió de ella como si se tratara de un Infante en lactancia.
— Sí kookie, jodeme – Jimin tomó a Jungkook de la mandíbula y lo obligó a verlo a los ojos, Jeon con la boca entreabierta mientras fruncia sus cejas y estimulado sus pezones.
jimin juntó sus labios en un beso demandante qué silencio algunos gemidos.
Después de unos embistes más, Jimin paró sus movimientos y se levantó del regazo de Jeon, quien gimio en protesta por tan abrupta interrupción.
Jimin sin hablar lo tomó de la mano y lo ayudó a levantarse del sofá, lo guió por la sala moviendo sus caderas sensualmente y llevándolo escaleras arriba, dejándole ver su rosado coño húmedo.
se dirigió a su habitación, donde, al llegar, hizo a Jungkook pasar y cerró la puerta, Jeon lo tomó de la muñeca, volteandolo y dejándolo con el culo levantado sobre la cama.
Un azote rezonó, Jimin gimio al sentir el golpe tan placentero, jeon masajeo su miembro antes de volver a introducirlo en el caliente te coño de Jimin
— Qué buena puta – Gruñó jeon masajeando el culo de Park y arremetiendo fuertemente contra él.
En el lugar solo se escuchaban los jadeos y gemidos de ambos, además del choque duro de pieles qué hacían a jimin querer llorar de placer, hasta que el maldito móvil sonó.
Jungkook tomó el aparato que estaba en la mesita de noche y deslizó el dedo por el botón verde de contestar, lo aventó a la cama y le susurro a jimin
— Es papi, contesta – Jimin lo miró mal y puso el altavoz contestando
— ¿Jimin? estas ahí? – La voz de su padre sonó del otro lado.
— H-hola, pá, qué pasó? – Los embistes se hicieron más fuertes, jimin temió qué su padre escuchara el choque de pieles del otro lado de la línea.
— Solo te hablo para avisarte que no llegaré a dormir hoy, Y Namjoon y Seokjin se fueron a Ilsan, así que nos vemos mañana, pide a Jeon qué te lleve a cenar si quieres, la tarjeta está en donde siempre – Jimin solo escuchaba Bla bla bla, sus sentidos estaban en como Jungkook lo hacía sentir.
— Sí papi – Miró a Jungkook sobre su hombro dándole a entender que era para él aquel apodo. – No te preocupes, nos vemos mañana, ciao – Y cortó la llamada.
Jeon aceleró sus movimientos, sintiendo su orgasmo acercarse, Sus dedos masajeaban el clitoris de jimin e hicieron qué se corriera
– Mierda, si papi, sí, que rico – Gimio cegado por el orgasmo qué lo azotaba
Jeon sintió como su abdomen contraerse, las paredes de Jimin apretarlo dentro de él y su miembro expulsando su semen lo hizo gemir alto.
unos embistes más, algo lentos y salió de él. Jimin pujó un poco para dejar salir el semen de Jeon de su coñito y gimio.
— Mierda, tan bueno – La gran mano de Jeon azotó su culo y sin poder resistirse, bajó a lamer aquella entrada roja y maltratada haciendo a Jimin gemir alto por lo sensible que estaba
mamo aquel coño, sus dedos se metieron en su lindo agujero y su lengua jugó con su clitoris haciéndolo correrse en poco tiempo, dejando las lindas piernas de Jimin temblando
— Dios Kookie, que bueno eres – Jeon se separó, miró a Jimin deshecho y...
Mierda.
era él hijo de su maldito jefe, menor que él por 14 años.
se separó y cubrió lo poco que podía con su mano.
— Vistase, lo llevaré a cenar, Joven park – a jimin le sorprendió el tono usado, así que se volteó viendo a Jeon salir por su puerta y cerrando sin mirar atrás.
Jeon no lo llevó a cenar, pidió a Kihyun, su chófer, que lo llevara.
Jimi se sintió aliviado de no haber dicho lo que sentía en ese momento, estaba seguro de que Jeon se hubiera asustado al escucharlo expresarle su amor infinito.
Maldición.