Chapter 1
Cuando la luna se pone a alumbrar la ciudad, Harry es cuando más tiene que tener cuidado.
Era un omega hermoso. Ojos verdes y llenos de inocencia con unos rizos que volverían loco a cualquier alfa, con un aroma a fresas tan exquisito que nadie se querria separar de él. Piernas largas y delgadas con un tono palido adornando toda la extensión de su linda piel.
Pero claro, nadie notaba eso. Solo notaban aquella cara pobre y sus manchas de suciedad en la cara lo hacían ver peor.
Su olor, aquel olor tan delicioso que hacía diferencia entre los demás omegas viniendo de Harry, era algo asqueroso.
Pero llego un dia… ese dia en que todo cambiaría.
Estaba cómo normalmente estaba todos los días pasando una noche más. Un tortuoso frío que le calaba hasta los huesos acompañaba a la oscura noche, el omega intentado hacerce mas chiquito para entrar en calor.
Y es que a él le encantaria tener un nido, pero, ¿con qué haría un nido, si apenas tenía para comer? Harry se ponía triste siempre que pensaba en eso.
Decidió que iría a buscar otro lugar más seguro que aquel viejo y húmedo callejón, asi que comenzó a caminar.
De repente, un olor a vainilla suave llenó su nariz. Era un olor muy rico, dulce sin llegar a ser empalagoso. Sintió pasos detrás de él y se puso alerta a cualquier cosa.
Los pasos se hicieron mas fuertes, cada vez mucho más. Y Harry se empezó a asustar.
Hasta que una mano lo tomó por su hombro, deteniéndolo. Volteó con temor a encontrar algún alfa que le podría hacer daño, pero se desconcertó al ver a un lindo omega con una dulce sonrisa.
Era un omega pelinegro y con pestañas espesas y rizadas. Tenía perforaciones en las orejas y su piel era trigueña. Harry suspiró con alivio.
—Hola, chico. — saludó el pelinegro, con voz suave — ¿por qué estás aquí solo a estas horas de la noche?
El ojiverde volvió a suspirar.
—Yo… estaba buscando un lugar menos frío para dormir. — confesó apenado.
El omega enfrente de él suspiró con pesadez al verlo tan cansado, recordó lo que el también tuvo que pasar y que sin duda él sabía como se sentía.
Sabía como se sentía el no tener que comer. El no tener qué vestir. El no tener donde descansar. El tener que pasar frío cada noche en la hermosa ciudad de Londres.
Aquel pelinegro se le quedó viendo, y volvió a sonreir.
—¿No tienes dónde quedarte? — preguntó con cuidado, tratando de no ofender al omega que estaba frente a él.
Harry con pena volvió a asentir con la cabeza ligeramente.
—Está bien, ¿quieres acompañarme a mi casa? Sirve que te doy hospedaje algunos días junto con comida. Confía en mi, no te hare daño — extendió su mano, para que el rizado la tomara.
Tenía miedo. Mucho miedo. Que tal si aquel omega le hacía daño, ¡o lo terminaba mantando!
Se hizo hacia atras, haciéndose más chiquito por el miedo que tenía, y el otro chico se relamió los labios.
No culpaba al omega por no confiar en él, a fin de cuentas, estaba en una situación muy vulnerable, donde siempre tenía que estar alerta a cualquiera que se le acercase.
—Me llamo Zayn — se presentó —, Zayn Malik. Soy de Bradford, pero me mudé desde muy pequeño a Londres, tengo veinticuatro años. Hace mucho yo estaba en la misma situación que tu, se lo que se siente, lindo. Por eso te quiero brindar la ayuda que a mi no me brindaron por mucho tiempo, ¿vienes? — volvió a extender su mano, con esperanza a que aquel lindo omega la tomara.
Para suerte de Zayn, Harry tomó su mano después de algunos segundos que para Zayn fueron eternos. El pelinegro sintió la suave y fría mano del omega y un escalofrío rondó por su cuerpo.
—Mi nombre es Harry Styles — sonrió con pena el omega, Zayn sonriendo abiertamente porque ahora el ojiverde se estaba empezando a soltar más.
—Bueno, Harry, acompáñame a mi casa, ¿quieres?
Harry sonrió con los labios cerrados y asintió, mientras que el pelinegro tomaba a Harry del brazo para empezar a andar y pedir un taxi.
Zayn alzó la mano a un taxi que estaba por allí para que parara, y asi lo hizo. Dio su direccion, y con algo de desconfianza, Harry entró en el taxi.
De lo cansado que estaba no se dio cuenta cuando apenas estaba siendo despertado por Zayn, diciendole que ya habían llegado a su destino. Con mejillas ruborizadas y murmurando un <<perdón>>, Harry bajo del carro y fijó su vista a la propiedad de Zayn.
Era enorme.
Era una casa de dos pisos grandísima, tanto de largo como de ancho. Era totalmente blanca, con un jardin hermoso que decoraba con flores, arboles, arbustos y una fuente junto con una mesa con sus sillas para sentarse a tomar aire. Harry abrió la boca con sorpresa y Zayn sonrió un poco al ver la reacción del omega.
—Bueno Hazzie, ¡vamos, entra a la casa! — lo jalo emocionado, el rizado sonriendo un poco al ver como se comportaba el pelinegro.
Harry apenas pisó la entrada sintió que estaba ensuciando todo con su olor y sus zapatos llenos de tierra, se sintio mal por eso, pero por suerte, Zayn lo notó y le comunicó a Harry que no se preocupara. El ojiverde se calmó un poco.
Zayn lo condujo hacia un habitacion calida y linda que él claramente no usaba.
—¡Oh, cierto, la ropa! Espérame aquí un momentito, Hazzie. ¡No tardo! — fue corriendo a su habitación para tomar algunas prendas oversize para que el rizado se sintiera mas cómodo.
Harry rió al ver cómo Zayn corría por la casa hacia su habitación y negó con la cabeza. Se sentó en la cama y comenzó a sobre pensar cosas, su pasatiempo favorito.
Habían pasado muchas cosas en menos de cinco malditas y jodidas horas, ¿que mierda?
Zayn volvió a su habitación con unos pantalones de chándal y una camisa blanca oversize muy suave, junto con un sueter igualmente oversize por el pésimo frío que estaba haciendo esa noche. El pelinegro le explicó donde estaba el baño y lo que Harry le preguntara, Zayn le contestaba.
Mientras el rizado se bañaba con agua tibia y rica, el ojimiel estaba sacando sus dotes de Master Chef para hacer una gran cena para Harry.
Cuando el omega llegó después de aquella ducha, Zayn se le quedó viendo.
—Dios mio, Harry. ¡Eres hermoso! — chilló de felicidad e hizo que Harry riera un poco — ¡Mírate! Eres todo un modelo, verdad de Dios. — puso una mano en su pecho —. Eres demasiado para este mundo.
—¡Zayn, basta! — rió el rizado.
—Es la verdad, querido Styles. — le guiñó un ojo — Espero prepares ese estómago, porque comerás un delicioso spaghetti.
—Suena a que sabe bien. Hace mucho no lo pruebo. — respondió con pena.
—Te harás adicto a esto, créeme. Despues te tendré que visitar en algún anexo al hacerte adicto a esta delicia.
Ambos se sentaron en la isla de la cocina para seguir conversando y comer esa deliciosa pasta que había hecho el omega pelinegro.
—Por cierto, Hazzie, no me has dicho tu edad. ¿Cuántos años tienes?
Harry se quedó pensando.
—Bueno… tengo entendido que tengo veinte años. Los cumplo el uno de febrero. — sonrió levemente.
—¡Uno de febrero! Ahora el mes se abre con una de las mejores fechas del mundo. — exclamó Zayn.
En su cabeza, el omega ya estaba planeando toda una fiesta de cumpleaños para el rizado, mientras este inclinó la cabeza hacia un lado, confundido.
—¿Que fecha? — respondió ingenuamente.
—¡Pues tú cumpleaños! Duh. — dijo con un tono obvio, mientras giraba los ojos haciendo reir a Harry.
Siguieron hablando de temas sin importancia, que si como le habia estado pasando ese tiempo de vulnerabilidad en la oscura y tetrica calle, que si algun alfa se había atrevido a tocarlo, que si a veces no tenía que comer.
Hasta que Harry hizo esa pregunta.
—Zayn… no quiero ser irrespetuoso, pero, ¿en que trabajas? Me refiero a… tienes una hermosa casa. — su duda salió a la luz con mucha timidez.
Zayn se quedó callado y se tensó un poco. Harry pudo sentir eso, y estaba a punto de disculparse cuando el omega habló.
—¿Prometes no juzgarme? — Zayn levantó el meñique para hacer una promesa.
—Jamás podría juzgarte. — declaró Harry, para después enlazar su propio meñique con el de Zayn y sellar aquella promesa.
El ojimiel sonrió.
—Yo… digamos que soy… bailarin.
Los ojos de Harry brillaron de la emoción. Cuando él tenía dinero y estabilidad económica, había estado yendo a una academia de baile, más exactos, de poledance.
—¡Eso es grandioso! Yo antes también bailaba…
—No, Harry… es diferente. — tragó saliva, para aliviar aquel nudo en su garganta.
El omega tenía miedo. Tenía miedo que, en verdad, apenas Harry se enterara a lo que se dedicaba, aquel chico de su misma casta lo juzgara y le tuviera asco. El no quería eso.
—¿Cómo diferente? — preguntó con duda el menor.
Zayn suspiró.
—Digamos que… yo bailo, para alfas. — explicó con pena. Se dio cuenta que Harry estaba demasiado confundido, y volvió a suspirar —. Harry, yo bailo, digamos que, en trajes que se pueden destacar como “vulgares” y los alfas me tiran dinero por ello.
El mayor estaba muerto de la vergüenza. Le daba algo de pena aceptar su trabajo, y eso que ya tenía unos tres años dedicándose a eso. Jamás había podido aceptar al cien porciento aquella profesion. Pero aquel trabajo, le daba de comer cada día de su vida, no podía hacer algo más.
—Oh.
—¿No vas a decir nada? — la duda carcomía a Zayn.
—Bueno… ¿bien por ti? — respondió dudoso Harry, hasta que suspiró —. Zayn, trabajo es trabajo. ¿Que se supone que te diga? ¿Que está mal y que no es digno y te empiece a juzgar? ¡No! Tengo la idea de que cada trabajo es digno, si te da de comer, ¡perfecto! Con eso lo tienes todo. No te puedo juzgar, porque yo tampoco soy alguien ejemplar, y si lo fuera, ¿que mierda me importa a mi? Es tu trabajo, jamás te juzgaría por ello.
A Zayn se le llenaron los ojos de lágrimas. Harry era, de las primeras personas que apenas conocía y jo juzgaban su trabajo. Agarró un pañuelo para sonarse la nariz y suspiró.
—Muchas gracias.
—¿Por que?
—Por no juzgarme.
Harry sonrió.
—No tengo porqué, además, lo prometi ¿no? Jamás te juzgaré, Zayn.
—Y yo a ti, Hazzie.
Ambos guardaron silencio. Un silencio bastante cómodo a decir verdad. Hasta que Harry volvió a hablar.
—¿Bailas como… tipo poledance?
—Mhm, sí. — confirmó Zayn algo apenado —. ¿Por que?
—¡Yo antes bailaba eso! — sonrió Harry abiertamente —. Era muy bueno, si somos sinceros. Hasta que, bueno, empezaron las deudas y me quedé sin dinero ni hogar.
Zayn se quedó pensando. ¿Y si…? No. No podía arrastrar a Harry hacia eso. Quería que el tuviera un trabajo donde… bueno, no lo juzgaran tanto.
Pero podía intentarlo.
Unas pláticas antes, Harry le había contando a Zayn que siempre quiso conseguir trabajo, pero no le daban ningún puesto. Ni el trabajo peor pagado le daban.
Asi que, si Harry buscaba un trabajo, podría intentar darle la opcion, ¿cierto? Al fin de cuentas, Harry podría salir de aquello nomas tuviera el dinero suficiente y podría tener otro trabajo mucho mejor visto.
—Hazzie, ¿a ti te gustaría trabajar, cierto?
El rizado asintió inmediatamente.
—Mira, no es el mejor trabajo, ni el mejor visto, pero te da para comer en la semana. Además, me dijiste que sabías bailar en un tubo, ¿cierto?
Harry asintió levemente, con duda.
—No quiero que sientas que te estoy obligando a esto, solo te estoy dando una opción, ¿va?
—Mhm.
—Bien. En el lugar donde yo trabajo, están buscando un bailarín, y estuve pensando en estos minutos, que tal ves tú querrías tomar el puesto. La paga sería dependiendo de cómo te vaya con los alfas, betas y hasta a veces omegas, ¿sabes a lo que me refiero? — Harry asintió —. Okay. Pero, con solo bailar, el club te da, aproximadamente unos mil dólares.
Al omega menor le brillaron los ojos al oir aquella cantidad. Podría rentar un departamento barato y comer un poco tan siquiera.
—Y bien… ¿que te parece?
—Perfecto. No es como si no haya bailado en otro tubo antes, aunque supongo que ya he perdido un poco la experiencia. — aceptó.
—No te preocupes, ahora solo serás principiante, el sueldo va cambiando dependiendo en qué posición estés.
—Está bien, ¿tengo que llevar algo más o…
—No te preocupes. Ellos te dirán que ponerte y eso… pero puedes llevar una mochila con tus cosas personales.
—Entiendo, ¿cuándo será eso?
—Cuando tu quieras. Ya sabes que te puedes quedar en mi casa el tiempo que quieras, Hazzie lindo. — sonrió tiernamente hacia el rizado.
Le daba mucha ternura aquel omega cuatro años menor que él. Sentía que estaba viendo a un hermano menor que nunca tuvo, y Zayn tuvo la necesidad de protegerlo a toda costa.
Si bien, en el pensamiento de Harry -al ver la preocupación de Zayn- no era la mejor opción, sabía en el fondo de todos sus pensamientos, que era lo mejor hasta el momento.
Algo asi se veria la casa de Zayn ;)

2410 words.