Capitulo único
Caminaba por las oscuras y lluviosa calle, su ropa estaba empapada, perdió el último autobús su casa estaba a una media hora de su trabajo, el chico de rizos castaños iba a paso rápido la lluvia caía sobre él impidiéndole su visión, su bolso estaba mojado la camisa blanca de vestir a pegaba a, él afortunadamente el saco oscuro no dejaba mucho a la vista agradecía, si no ya cualquier borracho lo hubiera acosado, de tanto correr el pesor de sus pechos le hacía doler un poco al compás que corría.
Aiden era un joven de 27 años era secretario en una empresa no tan reconocida, pues en el trabajo no le iba tan bien, cada día recibía acosó o burlas simplemente porque tenía unos enormes pechos y las mujeres sentían envidia y los hombres pues las ganas de follarlo siempre les subía la calentura, tanto que a veces o en un descuido lo arrinconaban en los baños o en las oficinas vacías, él cómo podía lograba escapar maldita sea por qué no era una persona normal, desde hace tiempo hubiera renunciado pero era el único lugar donde lo contrataron aún sin tener sus estudios finalizados, por falta de dinero dejó la universidad, y por falta de un título nadie lo quería contratar, excepto una pequeña cafetería pero ahí la paga no era tan buena además la propina era una mierda siempre había un abusivo preferido del jefe que les robaba las propinas.
Aiden pegó un brinco cuándo pasaba por la calle había un callejón en el fondo se escucharon unas maldiciones e insultos.
—¡Espero que con esto te quede claro!---No Aiden no se iba a entrometer no era su problema además tenía frío, la lluvia ya se estaba calmando un poco así que siguió su camino, pero algo lo detuvo, él no era una mala persona, la conciencia lo remordia y si esa persona moría o si tenía heridas graves, si está en sus manos salvarlo. Soltó un bufido. Se escondió en un arbusto y vió como tres figuras salían corriendo para luego subirse aún auto e irse.
—¿Qué estás haciendo Aiden?--- Se maldijo el mismo, el chico caminó dentro del callejón apestaba horrible a basura podrida y a miado ¡horrible! Miró como un cuerpo estaba tirado de cara en el suelo, la cara del tipo se empapaba la correntada de agua sucia que pasaba en esa calle golpeaba su rostro rápidamente Aiden corrió a auxiliar al cuerpo casi muerto.
—¡Oye! ¿¡Estás bien!? —Palpó su rostro sangrado y sucio lleno de lodo.
–¡ Mierda por qué te tenías que entrometerte Aiden!-- Se maldijo ¿dónde lo llevaba? Este al ser un barrio estaba un poco alejado de la ciudad. Aiden no tuvo de otra que llevar a ese desconocido a su casa, ya que estaba muy herido y con esta lluvia no se veía ni un puto taxi y para más joder su teléfono se mojó ahora estaba inservible.
—-¡Ah cómo pesas! —Aiden entró a su casa.
—¿Qui... quién eres?-- El hombre preguntó con voz pastosa, Aiden levantó la mirada hacia arriba, si ese hombre era demasiado alto prácticamente le llevaba dos cabezas y Aiden con sus poderosisimos 1.75 no colaboraba en nada ese hombre parecía medir uno 1.90, era grande y su cuerpo también tanto que casi aplasta al pobre chico.
—No te muevas— Lo acomodo en el sillón, Aiden se quitó el saco dejando ver atraves de su camisa dos enormes pechos que eran cubiertos por un sostén blanco, se sonrojo al ver cómo ese hombre tan guapo lo observo, si ahora se daba cuenta que era muy guapo tenía unos pómulos muy marcados y esa mandíbula y esos labios y esos ojos negros como la noche tan penetrantes, dejo de eso aún lado poco le importo que su camisa dejará sus pechos a la vista, tenía que ver las heridas del tipo, Aiden curó sus heridas también lo cubrió con frazadas le costó tanto quitarle la ropa y limpiarlo ya que el tipo se había desmayado.
Al día siguiente Aiden tenía mucho sueño se pegó otra dormidita, hoy era su día de descanso, y el quería disfrutar estar más en su cama, pero algo raro lo despertó, un ruido abajo lo hizo sobresaltar se acordó de su invitado, salió casi tropezando de la cama.
—-¿Qué hacés?-- Aiden se asomó por la puerta de la cocina, el tipo solo con una pijama negra, dió media vuelta mirándolo mientras bebía la caja de leche, que mala educación si tenía hambre ¿por qué no dijo? y ¿por qué no tomo un vaso?, ¡tanto le costaba tomar un maldito vaso!
–¿Quién eres?--- El tipo poco le importó beber la leche con todo y caja, su mirada recorrió al tipo frente a él, carajo qué hombre puede tener unas piernas tan blancas y lisas, la bata de seda del chico le llegaba a los muslos, su mirada siguió escaneando ese cuerpo, hasta llegar a sus pechos carajo eran enormes su cuerpo adolorido y moreteado reaccionó.
—Soy Aiden te salvé anoche unos tipos te atacaron— Se sentía intimidado por la mierda tan descarada que le daba ese tipo.
—Aiden— Murmuró. –Tienes un nombre muy interesante— Bueno se lo habían dicho, en Arizona ese nombre muy pocas veces era escuchado.
—¿Estás bien? —Aiden ignoró lo que dijo.. —Sobre si te sientes mejor llama a alguien que venga por tí— Se cruzó de brazos al hacerlo la abertura de su bata dejó a la vista como esos enormes pechos se juntaron.
—Me llamo Dante—Carraspeó tratando de controlar esa maldita erección.
—¿Cómo sea ya puedes irte? Tengo muchas cosas que hacer, así que por qué no llamas a alguien que venga por tí—Aiden sabía que estaba mal el tipo aún se veía adolorido pero que lo mirara de esa forma lo incomodaba.
—-Cariño ¿por qué no eres cariñoso? Deberías mostrar más afectó, esa aura fría no te va—Dante se acercó a él y el cuerpo del castaño golpeó contra la pared. —¿Acaso tú novio te regaña?-- Dante puso sus manos en su caderas.
—¡Quítate!--- Trato de empujarlo, sintió el nudo de su bata aflojarse.
–¡Oh! —-Y qué maravilla esos preciosos y jugosos pechos salieron a la vista, tan maravillosa vista que el chico no llevaba sostén estos salieron a luz como si fueran dos pelotas de carnes carnosas, y claro que lo están ese delicioso pezón rosado le robó el aliento a Dante.
–¡Quítate!¡ Ya te ayude si te sientes mejor vete! ¡Ahh! —Soltó un grave gemido, Dante había llevado una mano a sus pechos los amazo descaradamente, el cuerpo del castaño se estremeció, sí gente era débil comportarse así por un desconocido esto nunca se llegó a imaginar, pero es que osea que tonto sería que un desconocido lo tocará además probablemente jamás lo volvería a ver…¡no mierda! ¡Qué mierdas está pensando!
—Se ven tan ricos— Dante le susurró. Jaló el pezón.
–¡Ahhh!--- El castaño se retorció, sintió su cuerpo calentarse, su parte íntima sintió contraerse. —Mmm Deja no me toques ahí mmm. —Fue besado, carajo como podía besar tan bien esos labio gruesos eran tan expertos, de un movimiento su cuerpo quedó encima de la mesa, Dante abrió sus piernas dejando ver unas bragas rosas con una humedad en medió.
—-Estás chorreando—El castaño sintió su clítoris ser acariciado a través de la ropa interior.
—Mmm si ahí…—se acomodó en la mesa, Dante sonrió de lado con una sonrisa descarada en su rostro, sintió incomodidad su pene estaba luchando por salir, corrió la prenda aún lado.
—Mierda me comeré todo esto— Dijo cuándo su dedo todo el clítoris, el chico bajo el gimió bajo esos dedos expertos grueso tantearon su clítoris los dedos se deslizaban por toda su parte íntima.
—¡Mmm! ¡Ahhh!-- Gemía abriendo más sus piernas acariciándose los pezones erectos, ver esa imagen tan lujuriosa y caliente le hacían babiar al pelinegro, quién llevo su boca a uno de los pezones trepando uno con sus dientes, los succionó, el color rosa de su pezón pasó a ser de un rojo intenso,el cuerpo se retorcía, cómo un desconocido podía ser tan bueno en esto, su parte baja estaba chorreando esos dedos aún no habían abandonado esa zona, sintió un dedo invadir su interior tan caliente tan grueso lo hizo grita de placer. ¡Ahhh si! ¡Mete otro! —Sonreía mientras movía sus caderas, el tipo desconocido sonrió satisfactoriamente como si esa era la respuesta que esperaba, con una mano estrujó uno de sus pechos, esa vagina tan caliente era tan exquisito que deseaba follarla hasta hacerla chorrear y no quedará nada.
—Mira cómo lo disfrutas zorrita—Dante bajó un poco el pijama dejando ver una enorme polla tan gruesa y grande, el poco bello que crecía lo hacían ver más maduro y no que hablar de esas venas hinchadas.
—¡Oh Dios que rico!--- Gimió cuándo ese pene rozó su clítoris, Dante dió suaves golpecitos con su pene a esa vagina, deslizó su pene era tan fácil que con esa humedad este se deslizaba deliciosamente. —-Mmm sii….mmmm—Sintió como la cabeza de ese miembro violaba su vagina, como era abierto en dos, como ese caliente y grueso miembro lo llenaba.
Dante lo penetró de golpe y comenzó a moverse mientras sus manos apretaban esos grandes pechos, como disfrutaba ese agujero siendo abierto por él, los gritos del chico lo calentaban.
—¡Mi habitación! ¡Llévame ahí!---Gemía siendo cargado por el tipo.
Su cuerpo fué tirado a la cama, vio como Dante terminó de quitar esa pijama dejando ver su cuerpo grande, fornido y moreteado aún así era tan caliente, abrió las piernas del castaño miró como ese clítoris hinchado temblaba.
—-¡Ahhh! ¡Que rico no parés!---La lengua del tipo chupaba cada parte, Dante le hacía un oral su lengua era tan rica que en cualquier momento se correría, sentía como esa lengua lo penetraba, sus piernas se sentían pura gelatina, tenía demasiado calor. —¡Detente me corro!----Gritó convulsionando ese fué el mejor oral de su vida, Dante no se lo pensó lo penetro en medio del orgasmo, se lo hacía tan bien que le gusto cómo el chico gritaba su nombre, miró el cuerpo delgado miró cómo esos enormes pechos se movía rápidamente dejó ir una bofetada a uno de ellos haciendo que Aiden gimiera y temblará, esos pezones eran una delicia, creería que esa sería una de las parte favoritas.
—¡No!-- Grito cuándo un dedo se deslizó por su ano penetrandolo de golpe eso dolió, tenía un pene en su vagina y un dedo violando su entrada, Dante lo beso fué un beso salvaje que a Aiden le costaba seguir el ritmo, el dolor en su entrada pasó cuando tres dedos tocaron un punto dulce, eran tan delicioso sentir sus dos agujeros siendo sometidos tan bruscamente.
—¡Ahhhhh! Si si! Dante si! ¡Más fuerte!----Seguramente esos gritos se escucharían por toda la zona, Dante lo follaba tan bien, mientras lo besaba mientras tomaba sus muslos y los mordía mientras escupía su saliva en su vagina mientras lo volvía penetrar, esto era un sueño tan rico que no quería dejarlo ir.
Dante lo tenía en cuatro, follaba con su lengua ese agujero, follar los dos hacían que su pene se hinchará aún más, estaba tan apretadito que le encontraba la sensación en su pene.
—Si deslizalo suavemente—Sonreía su cara se encontraba pegada en la sabana.
—¿Te gusta suave? ¿Te gusta lo que te estoy haciendo? — Dante por detrás tomaba sus pezones y los jalaba.
—¡Si! ¡Mmm dame más fuerte!---Temblaba. Las penetradas siguieron, Dante lo hizo tener hasta dobles squirting, lo hizo temblar y gritar.
……
Es día pasó la noche llegó el adolorido castaño observó el desastre en su cama se avergonzó por lo ocurrido, como lo vería la cara de ese tipo, miró su cuerpo con chupetones al pararse su parte trasera dolía, sus pezones también estaban tan hinchados y ni que hablar de si vagina ese fue el mejor polvo de su vida.
—¿Dónde estás? —Murmuró al buscarlo por todo el lugar al parecer tipo ya se había marchado, sintió un poco de decepción y ni él sabía por qué razón.
Aiden pasó los día recordando lo sucedido, nunca olvidaría a ese hombre que lo terminó follando tan rico, Aiden siguió con su vida.
…..
—¡Infeliz!-- Su madre lo regañó.
—-Quiero un nieto y tú solo te la pasas de cama en cama, la próxima vez que causes problemas estarás solo ya no daré la cara por tí… Hazte responsable de tus propias acciones.
Keli la madre de Dante regaño, su hijo hace unas semanas recibió una paliza por haberse metido con la novia de su enemigo, si Dante un joven de 22 años era todo un sinvergüenza.
—-Solo fueron unos golpes–Se quejó.
—No exageres,¿ puedes irte tengo que trabajar?-- Echó a su madre pero antes de irse le recordó algo.
—Dante ya deberías de pensar con la cabeza….
—¿Con cuál de las dos? —Sonrío burlón
—¡Eres un sinvergüenza! ¡Te recuerdo que quiero un nieto y si no me los das juro que te dejaré en la calle! —Salió dando un portazo, si ese era así sueño ya tenía 42 años y no quería ser abuela tan vieja, además uno nunca sabía quería dejar en buenas manos a su hijo, sabía que lo estaba precionando su hijo era muy joven le faltaba por disfrutar de la vida pero a es paso que iba terminaría echándola por perder, ella quería que su hijo fuera más responsable, que encontrara a alguien que si lo valore no como esas gatas que solo llegan por sexo.
…
—Un capuchino– Una señorita rubia le pidió a Aiden, hoy estaba en la cafetería su inco día hace unas semanas se sentía muy mal, tenía muchas náuseas y sueño además tenía muchos antojos, Aiden renunció en la empresa ya que un tipo se quiso aprovechar de él, todos lo culparon a él diciendo que él lo había provocado, no soporto como todos lo juzgaban, otros lo trataban de facilón y hasta su propio jefe lo había acorralado en la oficina, últimamente se sentía muy sensible lloraba por cualquier cosa, cuándo dejó ese trabajo se preocupó demasiado ahora tenía que buscar otro para poder vivir.
—Aiden lleva esto a la mesa 3– Una meseta le dije un batido de fresa, este batido se veía tan delicioso que se le antojó, quería comerlo, hizo un pequeño Puchero, si quería uno tendría que esperar la hora de descanso, recién era las 6 de la tarde su salía era a las 8:30 de la noche y su descanso en unos 15 minutos. Miró el batido, camino rumbo a la mesa, por accidente chocó con una compañera casi se le cae, logró equilibrarse, se quejo sus pies últimamente han estado hinchados y le dolían hizo un Puchero más grande quería ir a casa a descansar a comer golosinas, quería estar bajo sus mantas, quería llorar y no él sabía por qué se encontraba de esa manera.
–Con permiso el batido que ordenó– Casi se va de espaldas ese era el tipo con el cuál tuvo sexo.
—Vaya que pequeño es el mundo– El hombre sonrió malicioso, el amigo de Dante solo lo miró sin entender ¿acaso se conocían?
—¡Aiden mesa 14! —La campanilla sonó.
—Con permiso— A paso rápido salió de ahí para ir a atender la otra orden.
—¿Lo conoces? Vaya, ese tipo tiene unos grandes pechos.--- Se relamió los labios, recibiendo una mirada matadora del pelinegro.
—Es mío así que búscate a otro– Le dijo molesto.
….
–¿Aiden estás bien? —Una compañera se acercó a él, él estaba sentado en una silla, sus pies dolían y sus pechos también!
—-No lo sé, no me siento bien–Habló bebiendo un poco de agua.
—Si quieres vete aún te falta media hora hablaré con el jefe. –Aiden agradeció tomando sus cosas e irse.
…..
—Vaya, no imaginé encontrarte por aquí—Una voz gruesa lo hizo temblar.
–¡Tú! —Aiden tropezó casi se va de espaldas, pero unos gruesos brazos lo tomaron a tiempo.
—Eres muy descuidado– El pelinegro rodó los ojos.
—¡Suéltame! ¡Tonto! —Se zafó de su agarre, alejándose de él a paso apresurado. — ¡Deja de seguirme!--Miró atrás el tipo lo veía siguiendo.
—¿Qué? ¿Algún problema?
—Piérdete— Aiden por alguna razón se sentía feliz de volver a verlo y a la vez molesto por qué el tipo desapareció de su vida así por así.
Aiden abrió la puerta de su casa antes de cerrarla Dante entró, creyéndose el dueño entró a tirarse al sofá..
—Mierda estoy muerto—Se quitó los zapatos.
–¡Sal de mi casa!--Aiden agarró su brazo tratando de sacarlo de ahí, pero el tipo fue más rápido lo tomó y arrinconó en el sofá.
—¿Me extrañaste?---sonrío picaron.
–¿Qué te pasa?¡ Suéltame! ¡vete!---Le gritó empujándolo sin llegar a hacerlo con mucha fuerza ya que algo dentro de él no quería que se alejará.
—Te veo diferente– Dante lo ignoro desabotono la camisa del chico, el castaño se quejo cuándo uno de sus pechos salió del sostén, le dolían estaban muy sensibles.
—Mmm– Gimió cuándo la boca de Dante lo chupo sin llegar a hacerle daño, había algo raro esos pechos se veían más hinchados, metió una mano bajo el pantalón del castaño, estaba tan mojadito tal y como lo recordaba, hace un mes se lo follo y se fué, pero como el perro que era, no regresó ni para al menos verlo, mientras él disfrutaba de fiestas y viajes ese chico cada día moría por los dolores de pies y sus antojos. Su vagina fue penetrada por esos dedos, oh sí señores extrañaba esos enormes dedos, extrañaba que lo hiciera mojar de esa manera.
Rápidamente las ganas pudieron más, ambos se desnudaron, Dante lo penetró lentamente.
Hubo un momento en que Aiden se asustó abrazándose más él.
—¿Cariño qué pasa? —Dante acarició esos rizos castaños, un dolorcito en el vientre lo alertó.
—Me duele– Hizo un puchero apunto de llorar.
—¿Dónde? —Se alarmó creyó que las ganas pudieron más a tal punto de lastimarlo.
…..
—¡Eres un estúpido!, ¿¡acaso no ves está embarazado querías matarlo!?--Jack regaño a Dante quien seguía en shock.
–¿Qué?
–¡Lo que escuchaste! ¿Cómo puedes ser tan inhumano? si tanto quieres una vagina por qué no la buscas por otro lado, sabes, su embarazo se ve delicado ¡quieres matarlo!---- Lo siguió regañando, ¿así que ese hombre se había metido con él estando con otro? Sonrío con burla.
—De que te ríes retrasado?--- Jack lo miró interrogante
–Ya vete..
—¿Qué mierdas harás? —Frunció el ceño, no pudo decir algo más cuándo Dante lo saco a la fuerza.
…..
Aiden despertó a media noche tenía antojos de helado de café, quería comerlo, se paralizó al ver una sombra sentada en media oscuridad, pegó un fuerte gritó cubriéndose con las sábanas, la luz fue encendida.
—-Dejaré ser tan dramático– reconoció esa voz. —Iré directo al grano, ¿quién es el padre de tu hijo?-- Se cruzó de brazos molesto. Aiden lo miró en shock este tipo si que era muy bromista.
–¿Qué estás diciendo enfermo?
—Estás embarazado, ¿querías tener sexo estando embarazado?
—¿¡Dante que estás diciendo de cuál te has fumado! ?—Grito molestó algo que paró, al pensar detenidamente las cosas…. No eso no era posible….pero por qué se sentía tan echó mierda, por qué de dónde provenían sus náuseas, sus antojos, las dolores de sus pies, sus pechos hinchados..esos eran síntomas de un embarazo ¿no?---¡ Oh no!--Susurró asustado….
—¿Ahora te hacés el ignorante?
–¡Cállate! —Grito ya llorando, sus sollozos llenaron la habitación, su cuerpo comenzó a temblar llorando más fuerte, era una maldita broma, Ese tipo solo estaba jugando con su mente. Dante creyó que si se paso un poco, hablarle así a unapersona embarazada no era lo correcto.
……
—Ya deja de llorar, tampoco es como si le dijera a tu marido– El pequeño castaño tenía un galón de helado de café que Dante tuvo que salir a comprar para que dejara de llorar, el chico se veía precioso sus mejillas estaban rojas e hinchadas, aún sollozaba, lo más lindo fué que se veía súper pequeño en esa camisa, si, tenía puesta camisa de Dante.
—Yo no tengo marido— lo encaró
—A mierda ¿entonces estás embarazado del espíritu Santo? sólo falta que digas que yo soy el padre.--- El silencio reino. —¿Estás bromeando verdad?-- Dante miró qué el chico no respondía.
—¿ Te comieron la lengua los ratones por qué no contestas.?---Frunció el ceño.
—Yo….yo…empezó a llorar más fuerte, sus sollozos en cualquier momento explotarían los oídos del pelinegro.
….
Al día siguiente Dante lo llevó a la fuerza para la casa de su madre, está histérica golpeó a su hijo por haberle ocultado algo tan importante, pero él que culpa tampoco era como si supiera.
El chico fue encerrado en la habitación de Dante, que le sucedía este tipo, lo encerró sin decir nada más.
—Lo averiguaremos en un momento– Su madre bebía una copa de vino. —Jack lo está examinando– Dante no soportó más y fué rumbo a su habitación siendo seguido por su madre.
—Si hace un mes pero no me bajo–Aiden hablaba con ese tal Jack, estaba nervioso ese tipo lo había visto con Dante en la cafetería.
—No fuiste a pasar consulta–Negó–Tienes un mes y una semana de embarazo—le dijo mirando al chico.
—Pero no entiendo ¿cómo es posible?—Dante y su madre escuchaban desde afuera.
–Siempre hay una probabilidad de quedar embarazado, sobre todo si no hubo protección, ¿cuándo tuviste relaciones utilizaste protección con tu pareja?-- Ahora que recordaba no, ni siquiera recordaba cuídarse cuándo tuvo sexo. El chico negó.
—Deberías hablar con tu pareja, tu embarazo tiene un poco de riesgo, por lo que veo no te has cuidado sanamente— El doctor frunció el ceño.
—Puedes darme el número de tu pareja, él necesita estar al tanto—Aiden tembló levemente.
—Yo….no utilice protección…Dante tampoco….y….---sus ojos se llenaron de lágrimas. —Yo no sabía que estaba embarazado, creí que solo era el cansancio pero no me imaginé que estaba embarazado….
—¿Con cuántos hombres has tenido relaciones últimamente?--- Qué pregunta tan pendeja acaso se veía como una puta.
—Con Dante…ese día que nos conocimos, tuvimos relaciones sin ser conscientes de usar protección… Dante….el se vino muchas veces adentro….-- se sonrojo
Una hora después
La madre de Dante lo miraba seriamente.
—Díos— Acarició su vientre aún no asimilaba tener un bebé adentro, estaba asustado.
La puerta fue abierta una dama muy fina entró con una bandeja de comida, Aiden miró directamente la bandeja, se le habían antojado un postre tres leches y justamente ahí había uno, tenía muchos antojos esas preciosas mejillas se colorearon al sentir su pancita gruñir.
—Tener antojos es normal en un embarazo– La señora le acercó el plato donde estaba el postre. –Los primeros meses son un poco difíciles, tienes náuseas, mucho sueño, tus pies duelen….. —la mujer se sentó en la cama. –Debes cuidarte para que mi nieto salga sano.---¿ Así que esa era su futura suegra?
—No debes de hacer mucho esfuerzo, podría ser muy malo para ti y pará tu bebé, cuándo estaba embarazada de Dante recuerdo que siempre se me antojaban los postres de chocolate—-que casualidad cuándo dijo eso al chico se le antojó uno de chocolate dejando de lado el tres leches.
—Come—Dante entró serio a la habitación.
—¿Y tú qué no sabés tocar la puerta?---Su madre lo regañó.
—No te hablé a ti madre— En todo el momento Dante no le quitó la mirada al chico.
—Eres tan respondón, yo ya te enseñaré a respetar–Se quitó la chancla antes de darle con ella, Aiden quería vomitar.
—¡Dante al baño! —su madre le gritó Aiden se sentía fatal hecho la comida que recién comió se sentía un poco débil tenía sueño.
—Eres tan sinvergüenza— Dante lo tenía sentado en su regazo acariciándole el cabello.
—Y tú eres un patán— Se acurrucó.
–Me embarazas y luego te vas a follar a otras mujeres— Reclamó si hace un momento su suegra lo puso al tanto.
—Eso era por qué antes no te conocía— Se excuso.
—Pero cuándo tuvimos sexo me dejaste y te fuistes con otra– Le pegó en el pecho.
—Mierda—Dante maldicio. —De acuerdo, de ahora en adelante cambiaré— El chico lo miró sin creerle. —¿Qué?¿Acaso quieres que mi hijo se avergüence por tener un padre así?
—No nos conocemos tampoco no sé cómo vaya a funcionar ésto, pero si llegas a lastimarme me vas a conocer Dante—Vaya, al parecer alguien ya había comenzado a dominar a la bestia.
—De acuerdo, prometo hacerlo por tí y mi hijo— Acarició el vientre.
—¿Dante qué pasará con nosotros?---Aiden lo miró.
—Bueno…qué te parece si vamos despacio, conozcamos cada cosa del uno del otro, veremos cómo fluyen las cosas, solo que quedé claro que eres solo mío—-Aclaro tomando un pecho entre su mano. —Quiero aclarar que estos serán mis favoritos— Los apretó descaradamente.
—Ahhh Dante….
–¿Dime?--- Le beso los labios.
—Te necesito—Su parte íntima chorreo de excitación. —Házlo solo, no seas rudo—Gimió cuándo Dante acaricio su clítoris.
—Te haré el amor tan lento que pediras que no pare– Dante lo beso y él hizo el le amor tal y como dijo con un Aiden excitado tembloroso y pidiendo más de su hombre
Si las cosas pasaron muy rápido, pero ellos se conocerían el uno al otro estarían juntos no solo por el bebé si no que en el fondo había una llamita que estaba comenzando a crecer en ambos. Dante sabía que fue un idiota imbécil pero está nueva oportunidad no dejaría ir tan fácil, Aiden era tan bello no solo en físico sino que era tan especial y sobre todo la mamá de su primer hijo, se encargaría de enamorarlo cada día cada momento se encargaría de ser un buen esposo un buen padre, y se encargaría que tanto su pareja e hijo no les haga falta nada, si el amor cambia a las personas pregúntale a Dante el te dará la respuesta, en como un desconocido se convertiría en la luz de sus ojos.
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Que tal les pareció.
Leí algo así y trate de escribirlo.
Por favor no denuncien recuerden que solo es una historia ficticia.
Si no les gusta este tipo de lectura abandona la historia.
Estaba pensando escribir una así pero yizhan (¿que piensan? Si ustedes dicen que si, quieren una así se las escribiré dejen sus comentarios)
Espero les guste ☺️❤️.
Dejen sus comentarios los leo cuénteme que les pareció, cualquier error que tenga es bien aceptado.









me encanto
Esto merece un extra sin duda
Me encantó