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My Boy [Yoonmin]

Summary

Jimin, un timido estudiante hace tiempo que tiene sentimientos hacia el chico "raro" de la Papelería como lo llaman sus amigos. Pero no se siente seguro de si mismo para declarar sus sentimientos.... Esta historia no representa veridicamente personalidades ni actitudes de las personas aquí nombradas. Los personajes debe tomarse de manera ajena al sujeto del nombre original. Si esta historia no es de tu agrado, ignorala por favor. Evita peleas innecesarias y faltas de respeto hacia el creador de este contenido y a sus lectores. ┌────── ∘°❉°∘ ──────┐ Gracias └────── °∘❉∘° ──────┘

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo Unico


-Me-e da una goma-


Si, ese era de nuevo yo, tartamudeando para pedir en aquella papelería que quedaba a un lado de mi escuela en la cual ese chico de cabellos rubios y mirada profunda atendía.


-Aquí tienes- me da lo que le pido sin ni si quiera voltearme a ver.


Le doy el dinero y no se interesa si está bien pagado, solo lo bota en la caja registradora y sigue leyendo su comic recargado en la fotocopiadora.


Salgo del establecimiento cabizbajo. Voy jugando con la goma pensando en el tiempo que ha pasado desde que me gusta aquel muchacho, cuando entre a la secundaria y lo vi hasta ahora que ya casi acabo segundo grado.


-¡Jimin!-alzo la mirada topándome con mi mejor amigo, Seokjin quien esta recargado en el cofre de uno de los autos estacionados con su novio enfrente, un chico que acaba de ingresar a la escuela por ser nuevo en la ciudad.


-Hola Jin hyung, Nam hyung -saludo sin muchos ánimos.


-Otra vez te ignoro... -comenta Namjoon sonriendo burlonamente.


Seokjin le pega en el hombro.


-Es torpe Jiminnie, no sabe lo que tiene solo esta embobado con sus revistas esas-


-Comics hyung... Comics -


-Como sea-resopla mi amigo rosado.


Sonrió de lado.


-Gracias hyung, pero enfrentémoslo no soy muy atractivo para el-


Y no decía más que la verdad. Sin tomar en cuenta que el uniforme te hace ver idéntico a los demás, yo llevaba mi suéter más flojo, mis pantalones igual con zapatos que creo tener desde que salí de la primaria. Mi cabello peinado con línea de lado y relamido con gel, de color castaño claro con unas gafas tapando toda mi cara, a veces creía que me hacia un favor.


Ahora, si veías a mis amigos, Seokjin llevaba un poco entallados sus pantalones, su suéter marcaba bien su torso, el cabello rubio estaba cortado muy modernamente; Namjoon llevaba su cabello castaño alborotado, su uniforme se notaba hecho a su medida pues se acomodaba perfectamente en su cuerpo resaltando sus pectorales. Ósea los dos resaltaban tanto a mi lado que por eso solía creer que se juntaban conmigo aunque Seokjin me lo negara. Eran lo más populares del colegio y que fueran novios solo les daba más puntos haciendo derretir a las niñas con sus muestras de cariño que luego los prefectos intentaban evitar.


Las horas pasaron en mi aburrida vida, voltee a ver la ventana soñando con alguna vez ser visto por aquel muchacho de la papelería. Suspiros salían resonantes de mi boca. Solo una vez quería dejar de ser invisible para él. Solo una vez.


Otro día de escuela, caminaba sin nada interesante en la cabeza y mirando hacia el suelo. De pronto fui jalado abruptamente a uno de los baños de la escuela.


-¿Que?-


-Shh...-Seokjin tapaba mi boca y sonreía de forma traviesa- tengo una idea de cómo ayudarte pero deberás estar muy callado y cooperar-


-Si no te amordazamos-en mi campo de visión apareció Nam con la misma sonrisa de Jin, solo que menos malvada.


Cerré los ojos y suspire. No perdía nada. Deje que me llevaran a uno de los cubículos, empezaron a forcejar mi ropa a lo que me dio un poco de miedo y me abrase el cuerpo.


-Aish...Minnie quítate el uniforme-


-¿Como?-


-Anda, no tenemos tiempo – Nam y Jin me dejaron solo en el cubículo.


Me despoje con un poco de pena mis ropas y se las pase por arriba de la puerta.


Debajo de esta apareció un recipiente con una extraña mezcla en el.


-Póntelo en el cabello-ordeno Seokjin jalando mis ropas que habían quedado colgadas.


Con miedo y temblando tome la brocha dentro del recipiente y me coloque esa mezcla con olor bastante químico.


Unos minutos y mi cabello estaba mojado por ese liquido con aroma tan penetrante que se colocaba por mis fosas.


-Sal-


-Pe-per estoy en interior-


-¿Y eso qué? Todos tenemos ropa interior Park, solo sal-


Con toda la vergüenza del mundo salí intentando taparme con las manos.


Namjoon se rio y me indico que me acercara al lavabo.


-Inclínate-


Así lo hice, sintiendo el chorro del agua cayendo en mi cabeza, estremeciéndome por lo frio pero acostumbrándome. Namjoon me retiro las gafas que estaban un poco mojadas ya.


Abrí los ojos dándome cuenta como el agua caía en un tono negro. Al principio me asuste pero después recordé que me había puesto esa cosa en mi cabello o era efecto de mi aparente ceguera. Nam revolvía mi cabello bajo el chorro hasta que el agua dejo de teñirse de ese negro tan intenso.


-Levántate-


Me incorpore viendo todo borroso, tanteando con mis manos el lavabo. Namjoon tomo mis manos y me giro para que diera la espalda al espejo. Una sombra se acerco, tal vez era Seokjin.


-Vístete Minnie-me tendió mi uniforme.


Al ir colocando mis ropas note que entraban con un poco mas de dificultad que lo normal. Al pasarme el suéter con mucho cuidado por la cabeza note como se apretaba un poco a mi torso. ¿Había crecido?


-Bien, ahora debo arreglarte ese cabello-


Vi un destello metálico. Me hice hacia atrás pero Namjoon me regreso a mi posición. Mi cabello caía en cortes precisos, trague duro.


Seokjin fue hacia su mochila tirada por ahí cerca, por lo menos la sombra rubia lo hacía. Saco una secadora y la conecto haciendo caer aire sobre mi cabello y cepillándolo.


-Jimin... ¿solo tienes estos lentes?- me pregunto Nam volteando entre sus dedos mis gafas.


-No, también tengo de contacto pero casi no los uso-


-¿Los traes?-ahora me cuestiono Seokjin .


Asentí ganándome un gruñido por parte de Jin, creo le había movido el peinado.


-Por si se me rompen mis gafas los traigo de emergencia-


-Nam tráelos-


El castaño fue a esculcar mi mochila. No dije nada porque seguramente me ganaría una reprimenda de Seokjin hyung.


-Solo unos toques más-Hyung busco de nuevo en su bolso mágico sacando una cajita de lo que parecía ser maquillaje.


Me ataco con una esponja haciéndome reír a momentos y después delineo mis ojos ganándome represalias cuando lloraba por la irritación en mis orbes.


-¡Listo! Jiminnie ponte los lentes-


Nam se acerco y me dio el estuchito. Con esfuerzo de no correrme el maquillaje me coloque las lentillas.


Parpadee varias veces hasta acostumbrar mis ojos a los lentes. Mi vista fue hacia el espejo encontrándome con un chico muy diferente a mí.


No podía ser mi reflejo.


No podía ser yo.


Era una broma.


Aquel chico tenía el cabello negro peinado hacia un lado con un flequillo cubriéndole ligeramente un ojo que estaba delineado, haciendo que su mirada fuera más profunda y gatuna. El suéter escolar ceñido al torso dejaba ver un cuerpo delgado pero atractivo.


Baje mi vista encontrándome con los pantalones pegados a mis piernas haciéndolas lucir más largas.


-¿Te gusta?- hablo Seokjin a mi lado viendo el reflejo también.


-¿Soy yo?-


-Por supuesto que eres tu Minnie -rio mi hyung-con un poquito de ayuda-


Sonreí amarándome aun si creerlo. Toque el espejo viendo como el otro lado imitaba mi gesto.


-Sorprendente...-susurre.


-Vamos que debo llegar a mi clase-se quejo Namjoon mientras acercaba por la cintura a Jin robándole un beso intenso.


-¡Yah!-volteo a golpearlo Seokjin - Nam, esta Minnie aquí-se sonrojo con un pucherito.


-Solo me cobro mis servicios hyung-guiño un ojo-ahora hay que apresurarnos apenas y tomare la ultima hora-


-¡¿Qué?!- mire mi reloj, Nam tenia razón habíamos estado casi todo el día en el baño ya solo quedaba una hora.


-Anda bebe, yo llevo a Jimin- Seokjin beso rápidamente a Namjoon.


El castaño asintió y se dispuso a salir.


-Ah... Jimin...-voltee a verlo- si no fuera porque ya tengo a Jinnie me pensaría el conquistarte.


Me sonroje de sobremanera siendo testigo de cómo la mochila de mi hyung se estampaba en la pared junto a la puerta donde segundos antes había salido Namjoon.


-Idiota-susurro Seokjin enojado.


-Hyung, sa-sabes que eso no es cierto-


Me miro y sonrió amablemente.


-Es cierto Mimi , si no tuviera a Nam, se me antojaría volverme el activo contigo-mordió su labio.


Seguramente mi cara era parecida a un tomate.


-Pero bueno-mi hyung suspiro- el destino quiso que me quedara con ese hermoso bebe.


Reí junto con él.


-Salgamos de aquí-


Mí rosado hyung me empujo por la espalda hacia fuera de aquel baño. Mientras caminábamos por los pasillos todos me miraban curiosos, tanto chicas como chicos tenían su mirada posada en mi. Me sonroje muchísimo, tanta atención me estaba acalorando y poniendo bastante nervioso.


Pronto estuvimos fuera de la escuela rodeados de una bola de alumnos desde grados inferiores a superiores preguntándome si era nuevo, de donde venia y en qué grupo iba. Vaya sorpresa se llevarían si les digiera que era el mismísimo Park Jimin, el ratón de biblioteca como solían decirme.


-Anda fuera de aquí- mi hyung los ahuyentaba- este chico tiene una misión que cumplir-me guiño un ojo y me acompaño hasta la papelería- anda Jimin demuéstrale lo que eres pequeño-subió sus puños- ¡figthing!- me empujo hacia el local.


Me quede estático encontrándome con "el" de nuevo.


Como siempre leía su Libro despreocupadamente.


Empecé a recordar los consejos de mi mejor amigo Taehyung, el chico "Gucci" de segundo que era asediado por todos pero el era solo del chico As del Tae Kwon Do. Solía buscar a Seokjin hyung para platicar y de ahí me daba consejos con el problemita que el bautizo como "El chico raro".


Aclare mi garganta y me recargue en el mostrador.


-Hola- acostumbraba a pedir instantáneamente lo que necesitaba pero Tae me aconsejo saludar primero.


Y como por arte de magia su mirada se separo de su lectura y me vio.


-Hola- respondió con esa grave y rasposa voz que me hizo estremecer, además pude darme el lujo de ver como esos inquisitivos ojos me escaneaban de arriba a abajo sin perder detalle.


Me sentí poderoso.


-¿Todo bien?-sonreí de la manera más coqueta que pude, aunque claro me sentía un idiota intentando "conquistar" a ese ángel oscuro.


-Pues hasta ahora si- se cruzo de brazos y me regalo una sonrisa tan picaresca que sentí mis piernas temblar. Santo cielo.


Asentí moviendo mi nuevo cabello.


-Quiero un color negro-


No supe que mas pedir.


-Ah mi color favorito- se acerco al estante y se agacho buscando lo que le había pedido. Al subir para dármelo su cara quedo muy cerca de la mía y su mirada profunda se conecto al instante con mis orbes, hipnotizándome- aquí tienes-dijo de modo lento, enfatizando cada silaba a la perfección para mover esos delgaditos labios y provocarme.


-Gra-gracias- había tartamudeado, oh perfecto ahora todo mi plan de "chico seguro" se había ido al caño por ese descuido.


Tome el color y me aleje lo más posible buscando en mi bolsillos un billete que le tendí.


Miro mi mano recargándose en la suya con el codo en el estante.


-Mmm...No tengo cambio para ese billete-


-Yo...no traigo más-


-No importa, así déjalo... Mañana pasas a pagármelo ¿bien?-


Quería volverme a ver. Dios mío Taehyung y sus tácticas funcionaron, debía agradecerle.


Asentí cohibido y sonriendo como bobo, no podía evitarlo, ese muchacho realmente me gustaba.


Salí del local sintiendo en todo momento su penetrante mirada.


Llegue a donde estaba Seokjin con Namjoon quien seguramente ya había salido.


-¿Que paso?- dijo emocionado mi hyung.


-Lo veré mañana-


-Soy un genio-alardeo Taehyung quien llegaba de la mano de Jungkook- apuesto que usaste mis consejos.


Solo asentí, estaba en shock.


-Pues ya lo tienes, solo es cuestión de "atraparlo"- comento Nam abrazando por detrás a Seokjin.


Mis mejillas se colorearon.


-No...No sé cómo hacer eso- hable alarmado viendo a todos.


-No te preocupes, yo te ayudare con eso- sonrió Seokjin.


Mis hyungs y dongsaeng me recomendaron no regresar al día siguiente ni al siguiente. Me dijeron que debía hacerme del rogar haciéndolo sufrir sin mi presencia. Según Hoseok hyung un amigo del mismo grado pero diferente grupo; Yoongi hyung andaba muy pendiente de quien entraba a la papelería hasta se había tomado la molestia de preguntarle por un chico pequeño y pelinegro.


Ahora tenía toda la atención de la escuela y lo disfrutaba. ¿Quién no se sentiría bien de ser tratado con cortesía y hasta recibir regalitos de admiradoras secretas? Nadie es tan poco egoísta como para contestar que le daba lo mismo.


Me divertía siendo el nuevo "popular". Ya encajaba con Jin, Taehyung, Nam, Jungkook y con Hoseok que eran asediados por todas y cada una de las chicas de primero.


Pertenecía a algo, ya no era más el arrimado del grupo bonito. Hasta me daba el lujo de escoger a quien hablarle y a quien era dueño de mi desprecio. Tenía poder, mucho poder, pero parecía se me estaba lleno a la cabeza.


Regrese a la papelería con todo el grupito y algunos "admiradores" como les solíamos llamar.


Pedí una pluma sin prestar atención a mi delirio, estaba tan entretenido platicando con Taemin que nunca note la enorme sonrisa que Yoongi me regalaba al momento de entrar hasta que me dio la pluma.


-Aquí esta- dejo el objeto tan cerca de mi mano que pude notar el calor que desprendía su piel.


-Claro-busque en mis bolsillos.


-Yo pago- se me adelanto Taemin y le ofreció un billete.


-Lo lamento no tengo cambio-se excuso Yoongi.


-Ah-subí un dedo- yo te debía lo del color de aquella vez, puedes cobrártelo-


Se me quedo viendo un momento. Cuando Taemin se distrajo hablando con Hoseok, se me acerco y susurro.


-Pero yo pensé que...podías pagármelo con otra cosa...salir a algún lado quizás-


Me quede sorprendido y busque con la mirada a Tae. Taehyung marco perfectamente con sus labios un "hazte el difícil" al captar mi mirada de plena y pura confusión.


-Yo...-mire hacia la pluma y la sujete con fuerza, debía poder conquistarlo, hacerle ver que no era fácil y me veía deseado con Taemin al lado, según Seokjin hyung eso haría que Yoongi cayera por mi- yo no saldría con personas como tú.


Su cara denoto sorpresa y tristeza, pero más que nada había decepción. Jale mi mano junto con la pluma alejándola de él.


Taemin noto mi incomodidad y me abrazo por los hombros.


<>


-Quédate con el cambio, debemos irnos ya- dijo un tanto despectivo Taemin hyung, me jalo hacia él y salimos de ahí.


Antes de irme note como Yoongi  arrugaba el billete entre su mano y como algunos amigos de Taemin Hyung se reían al verlo enojado. No era justo pero por alguna extraña razón yo no podía hacer nada.


Aquella tarde mi Hyung se la paso explicándome su plan para que Yoongi se declarara, logrando que mi cara en serio pareciera un tomate con todo lo que se suponía debía hacer.


-Pero Jimin -abrazo sus piernas mirándome serio- ahora que eres un "nuevo" Jimin... ¿No te gustaría tener a alguien más?


Mi cara denoto confusión.


Seokjin suspiro.


-Se que ese chico te ha gustado desde que entramos a la escuela, pero es alguien bastante raro Minnie ...como explicarlo- mi hyung se quedo pensando- ahora eres popular eso significa que podrás tener a quien tú quieras de la escuela, hasta podrías tener a Taemin de ultimo grado sin problemas-


Observe a mi hyung un momento.


-Ósea que dices que Yoongi hyung, ¿no es para mí?


Jin hizo una mueca.


-Creo puedes conseguir algo mejor que ese chico- se encogió de hombros- parece...un perdedor, siempre con sus libros y tirando las cosas, con sus chistes que nadie entiende y su bipolaridad tan marcada, el otro día me grito porque no sabía que tono de rosa para unas hojas y luego me las entrego de lo más amable-sacudió su cabeza rubia-me dio miedo-


Cuando mi hyung se fue, me quede pensativo en mi cuarto.


Yoongi no era raro mucho menos un perdedor. Era alguien cariñoso, por lo menos así lo había visto con su perrito, era muy responsable siempre abría la tienda a la misma hora, ayudaba a su madre había sido testigo en una ocasión que cargaba con la bolsa del mercado. Además, le gustaba tocar la guitarra y cuando lo hacia exponía todos sus sentimientos, ya fuera de enojo, alegría o tristeza siempre lograba transmitirlo con su talento, lo había escuchado cuando la suerte estuvo de mi lado. El no era un perdedor… solo era diferente.


Así como yo.


Me mire al espejo, aun estaba Jimin ahí pero... ya no me sentía como yo.


Ladee mi cabeza y después sonreí.


Ya sabía qué hacer.

...


Era casi hora de que abriera. Mire mi reloj y mordí nervioso mi labio.


De pronto lo vi caminando por la acera con los audífonos puestos y tarareando.


Se agacho y abrió la cortina, yo seguía escondido detrás de un árbol, la subió lo suficiente para que entrara a dejar sus cosas y saliera a subirla completamente.


Me cole muy rápido antes de que saliera. Cuando estuve adentro tome la cortina poniéndome de puntillas y la cerré con dificultad.


Yoongi no se volteo hasta que vio el local demasiado oscuro. Prendió la luz y extrañado se quito los audífonos, se quedo más que impactado viéndome ahí parado.


Había llevado gafas de pasta negra solo por accesorio, mi suéter volvió a ser aguado pero le iba bien con los pantalones entallados que llevaba.



⚠️ATENCIÓN⚠️


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-Jimin-


-¿Sabes mi nombre?- abrí los ojos en demasía.


-Así te llama ese chico rosado- encogió sus hombros.


Paso por encima del estante de un brinco. Vaya que tenia agilidad.


-Si no te importa, ¿puedes abrir de nuevo la cortina?, debo abrir el negocio-


Me quede quieto como piedra, levanto su vista hacia mí.


-¿Me has escuchado?-


Su voz era fría, creo estaba enojado. Estoy tan enamorado que puedo saber que siente a través del timbre de su voz.


-Necesito...hablar contigo-


Encaro una ceja.


-Ah...-como aquella primera vez que me hablo se recargo en su mano- ¿soy digno de que me hables?


Baje la mirada avergonzado.


-No quiero hablar- dijo simple.


-Pero...-


-Creí que eras diferente, me gustaba cuando eras tan tímido y tierno, cuando no venias rodeado de un montón de chicos, cuando tartamudeabas al pedirme cosas y yo apretaba mi comic de lo nervioso que me ponía, por eso no separaba mi vista de la lectura, por eso no te veía, para no hacer cualquier estupidez y que pensaras que soy un tonto o un perdedor. Y es que me gustabas tanto.


Aquellas palabras me habían quitado el habla.


-Porque...-apenas logre articular-¿Por qué no me lo dijiste antes?-


-Soy tímido- vi como aventaba su mochila- ni si quiera puedo decírtelo frente a frente- tenia razón, en todo el rato había estado viendo el piso.


-Pero...aquella vez me hablaste-


-Porque tu tomaste la iniciativa, porque creí que te gustaba al haberlo hecho y eso me lleno de confianza-rio con un poco de sarcasmo- creí tener una oportunidad hasta el día que me pagaste el color, o mejor dicho, que tu amigo lo pago junto con la pluma -tiro algunas cajas a propósito, podía verse su enojo -entonces todo me quedo muy claro, volteo a verme lastimeramente pero al mismo tiempo desafiante, quise desaparecer en ese momento, salir corriendo del local pero debía ser fuerte y enfrentarlo- ahora que lo sabes, vete de aquí a contarle a tus amigos lo patético que soy y déjame tranquilo- me dio la espalda para acomodar unas cosas en el estante de al fondo.


Cerré los puños con fuerza.


Corrí tomando impulso y brinque el estante, camine veloz y abrase a Yoongi por la espalda sintiendo su cuerpo tensarse entre mis brazos. Enterré la cara en su ancha espalda, limpiando algunas lagrimas traicioneras. El intentaba deshacer mi abrazo pero no lo dejaba.


-Perdóname…-susurre entre hipidos, había dejado de luchar por separarme al escucharme-yo…tu me gustas…desde que entre al colegio pero nunca me mirabas-jadié-pensé que te era invisible, yo también soy tímido y no sabía cómo acercarme-moví mi cara enterrándola mas en su columna, su olor especiado a café y chocolate inundaban mis fosas; me inundaba y no dejaba concentrarme- cambie, por ti y por mí, para darme más seguridad pero al verme tan seguro no supe manejarlo y se me salió de las manos, fui un tonto; solo quería tu atención y al tenerla no supe conservarla-


Seguí llorando, como un niño pequeño, estaba a punto de perder por lo que mas había luchado. Si, era un chico caprichoso y no quería perder a Yoongi aunque cometí un error que me traía como consecuencia eso.


-Jimin... Tienes mi atención ahora...la has tenido siempre solo que la timidez no nos la ha dejado ver-


Lo abrase más fuerte, temeroso de que me alejara.


Poco a poco fue girando en mis brazos hasta que se puso frente a mí. Subí la mirada encontrándome con la suya, estremeciéndome al sentir su caricia en mi mejilla.


-Eres tan lindo Jiminnie -


-Yoongi hyung-


-Aunque tuvieras tus gafas y tu cabello castaño eras guapo pequeño, cuando sonreías tus mejillas se inflaban hermosamente- paso la punta de sus dedos por mis pómulos ahora carmesinas por sus embriagantes palabras- si te concentras en algo tu ceño se frunce y haces un puchero, pero nunca te das cuenta-recorrió entre mis cejas mientras imitaba el gesto que me describía- lo que más me gusta, es ese brillo en tus ojos cuando me miras, aunque solo lo vea unos segundos-sus manos tenían prisioneras mis mejillas.


Me veía como si me adorara y yo amaba eso, me describía antes de ser el "Nuevo Jimin", el me vio cuando me creía invisible y yo no podía salir de mi asombro.


Tome sus manos sobre mi cara, me acaricie yo mismo sobre ellas sintiendo su piel por primera vez sobre la mía.


-Yoongi...te amo- dije con toda confianza mirándole a los ojos, notando como en lo oscuro de esas orbes un brillo aparecía ante mis palabras.


-Jimin yo también te amo-


Y sin dejar que me acostumbrara a esas palabras sus dulces labios ya estaban sobre los míos. No me quedo más que cerrar mis ojos y disfrutar el cálido contacto. Esa boca me era deliciosa, sabia a café como su olor, con un toque de chocolate. Era amargo pero delicioso, era mi Yoongi.


Nuestros labios comenzaron a moverse, torpes de mi parte pero expertos de los suyos. Me enseñaban a deslizarse, morder delicadamente, chupar discretamente, era enseñado y aplicaba lo aprendido en ese momento.


Nos separamos por el aire vital. Por mi, podía martirizar mis pulmones sin aire con tal de permanecer pegado a Yoongi. Ahora yo tome el control. Me adelante y lo bese como si la vida se me fuera en ello, rodee su cuello y el mi cintura pegándome mas y mas a su cuerpo.


Me sentía mareado pero no me importaba, seguía besando esos labios lo mejor que podía.

Un húmedo toque se hizo presente, me separe un poco asustado cuando note la sonrisa de Yoongi, esa que convertía mi cuerpo en gelatina.


-Abre la boca Jimin-susurro con su ronca voz y no me quedo de otra más que obedecer.


Su lengua húmeda y tibia se coló a mi cavidad, dándole guerra a la mía que estaba como dormida. Nuestras salivas se mezclaron creando el néctar más delicioso que haya probado. Ojala pudiera vivir en sus labios.


Aquel tierno beso subía su intensidad y no planeaba pararlo. Las manos de Yoongi corrían libres por mi espalda mientras las mías jugaban con sus rubias cerdas.


Se alejo de mi ganándose un reproche de mi parte al cual solamente rio.


Acerco su cara a la curvatura de mi cuello y deposito besitos mariposa por toda la extensión. Pequeños jadeos salían de mi boca presionando sus antebrazos ante las nuevas y variadas sensaciones.


Eche mi cabeza hacia un lado, dándole mas espacio para que siguiera besando. Se sentía muy bien.

Recorrió cada centímetro haciendo estremecer con cada insignificante roce ¿Como lo hacía?


En un gran escalofrió me vi envuelto cuando sentí que las manos de hyung acariciaban mi espalda por dentro de mi camisa, ahora no eran sus labios los que jugaban en mi cuello; podía jurar que eran sus dientes quienes hacían el trabajo, dejando mordidas nada suaves que seguramente dejarían marcas. Bien ahora más que nunca necesitaría el maquillaje de Seokjin hyung.


Las palmas de Yoongi apretaban mis omoplatos, acariciándolos con suavidad y delineaban una y otra vez mi columna. Tal vez en este punto yo sentía el cielo entre mis poros.


Tomo mi cintura alejándome lo suficiente para mirarme a los ojos y hacer que me perdiera en su mirada.


-Jimin...se mío-


-Yoonie...- rio ante mi nuevo apodo para el- siempre fui tuyo-


Perdí su cara por unos segundos cuando despojo mi suéter escolar. Me abrazo en un gesto sobreprotector, meciéndome dulcemente.


-No sé si sea un buen lugar para entregarnos- dijo bajito cerca de mi oído.


-A tu lado, todos los lugares son correctos-


Fue mi turno de alejarme y sujetar la base de su playera negra. Me acerque a su cuello, acariciando con mis labios, dientes y lengua. Sus jadeos eran música para mis oídos. Fui subiendo su camisa hasta ser ayudado por él para quitársela, era algo torpe para hacerlo por mi cuenta.


Quedo revelado su torso, un cuerpo de un muchacho de 20 años, medio torneado y músculos ligeramente marcados. Era perfecto. Me acerque ido ante la escena. Acaricie sus brazos viendo las reacciones en su cara, como jadear bajito o morder su labio.


Pase a sus pectorales con esos puntillos rosados en ellos. Los acaricie procurando hacerlo suavemente. Quería ir lento, grabar en mi memoria táctil y mental cada caricia, cada palabra, cada suspiro, cada mirada.


Pose mis labios a la altura de su pecho, di besitos recorriendo el lugar, deleitándome con las reacciones que causaba él. Cada poro se estremecía y el área sensible de mis labios lo captaba sin problemas.


Sus manos se cerraban en torno de mi cadera, dándome cosquillitas y emocionando mi propio cuerpo.


Recorrí parajes con mi boca hasta llegar a sus botoncitos. Saque tímidamente mi lengua degustando ese pedacito de piel sacándole roncos gemidos. Pase mis manos por sus costados para acercarlo a mí, a mi boca. Capture con mis dientes de forma suave aquel pezón jugando con mi lengua también hasta dejarlo durito.


-Ahh~ Jiminnie...-


Nunca antes había escuchado decir mi nombre de forma tan dulce y al mismo tiempo tan sensualmente.

Seguí con mi trabajo del cual ya me creía experto para hacerlo también con el otro pezón. No estaba seguro si la piel tenía sabor, pero Yoongi sabia amargo. Pero no amargo fuerte, como un buen chocolate amargo o un amareto maduro, si, es más o menos como describiría su sabor; además había empezado a transpirar agregando un sabor saladito que lo hacía más apetecible.


Fui detenido por sus fuertes brazos en mis hombros. Me sonrió haciendo que también le sonriera. Me dio un pequeño beso en la frente distrayéndome de su misión de empezar a desabotonar mi camisa.


Lo detuve cuando comenzaba a verse mi pecho, la verdad después de verle me daba pena mostrar mi flacucho cuerpo, su piel blanca y hermosa como la nieve no se compararía con la mía. Sé que es malo compararse pero no podía evitarlo. Quito mis lentes para colocarlos en el estante cercano, traía los de contacto por lo que no me preocupo.


-¿Qué pasa?-


-Te-tengo pena de que me veas-


-Pero tú me has visto a mí-


Ladee mi cabeza inundando mis mejillas de sangre y sonrojándolas al instante.


Las acaricio mientras soltaba una risita.


-Mimi, si sabes que te considero lo más hermoso de este planeta ¿verdad?-


Negué con bochorno y cerrando mi camisa.


-Te deseo Minnie-


Murmuro en mi oído de la forma más insinuante que juro haber gemido y dejar caer mis manos en peso muerto a mis lados.


Vi de reojo su sonrisa de triunfo y como en un rápido movimiento mi camisa era resbalada por mis hombros y las manos de mi Yoongi acariciando cada centímetro descubierto.


El último tramo de la cubierta roso mis manos para caer. Me abrase por reflejo haciendo que el capturara mis muñecas.


Fue por mi boca, besándola intensamente y jugando con su lengua dentro de ella. Explorando cada rincón, peleando con la mía para que después la siguiera dentro de su boca.


No había probado su boca. Era tan cálida y deliciosa. Un sabor que no se explicar, porque conforme yo quería que supiera a durazno o a limón, era mágico y adictivo. Alejo su cabeza retirando mi lengua de su cavidad. Yo no quería, la disfrutaba mucho. Me adelante no queriendo separarme y desesperado subí mis manos para acunar sus mejillas y atraparlo. Lo había conseguido, seguir saboreando esa jugosa boca, más que en mi triunfo no había considerado que era uno para el también, pues sus manos exploraban libres mi pecho.


Suspire cuando sus dedos empezaron a rodear mis pezones. Los apretaba entre su índice y pulgar sacando gemiditos de mi parte. Dejo de besar mis labios para bajar por mi cuello hasta mi pecho donde estimulo mis botones con su boca dándome cosquillitas por toda mi columna.


-Nng~ Yoonie~- abrase su cabeza y escondí mi cara en su rubio cabello. Haciendo resonar mis gemidos en su cabeza.


-Simplemente delicioso- me dijo al dejar en paz esos pobres botoncitos que estaban duros y húmedos por sus atenciones.


Sujete su cara para volver a un beso necesitado. Algo en la zona sur había reaccionado provocándome una sed de Yoongi que debía aplacar.


Bajo a mi cuello una vez más, lamia cuidadosamente para pasar sus dientes, era como si hiciera más sensible la zona con la humedad.


-Muérdeme-


Se quedo quieto ante mi propuesta, pero tenía ganas de sentir esos dientes aferrándose a mi piel. De solo pensarlo me he puesto más duro. Asintió indeciso, en este punto yo sabía que haría todo lo que le digiera. Rastreo la zona de mi cuello con su nariz, parecía estar buscando algo. Se estableció en la conexión de mi clavícula con el cuello, beso cuidadosamente para después lamer dejando lo suficiente mojado. Tomo mis brazos aprisionándolos a mis costados y acariciándolos. Era fascinante hasta que punto me conocía que notara mi tensión y sus pequeños y amables gestos me relajaban. Me deje llevar por sus suaves caricias hasta que sentí sus dientes clavándose en mi piel.


Grite, no pude evitarlo. Pero mi cuerpo me sorprendió al canalizar el dolorcito en una perfecta y bien formada onda de placer que se vio incrustado en mi grito con una especie de gemido.


-¿Jiminnie?- pregunto asustado mi Yoonie.


Sonreí acariciando su cabello.


-Hazlo de nuevo-


Rio quedito y fue del otro lado haciendo el mismo ritual y excitándome cada vez mas.


Me vi rodeado de unos brazos, me hundí en el pecho de mi amante disfrutando de lo caliente de su piel en mi cara.


-Jiminnie ...mi Jiminnie- canturreaba Yoongi apretándome cada vez más.


El abrazo fue tan fuerte que logre sentir una dureza en mi parte baja. Abrí los ojos como platos. Mi Yoongi estaba muy excitado, aun con la mezclilla dura de sus vaqueros me daba cuenta de su condición.


Mis manos que habían enrollado su cintura fueron a su pecho, de ahí una de ellas bajo por su abdomen en línea recta circulando el ombligo con el dedo índice, sintiendo el profundo suspiro producto de mi acción. Mi mano siguió bajando hasta ese bulto acariciando con gentileza.


Yoongi escondió su cara entre mis cabellos, su respiración pesada chocaba con mi cuero cabelludo erizando cada poro. Me apreso más en su abrazo si era posible.


Me retire un poquito, no podía acariciarlo muy bien si me tenía tan cerca suyo aunque me agradara. Baje mi otra mano para ayudarme a abrir esos molestos pantalones que no me dejaban ver por completo a mi Yoonie. El botón frio fue desprendido y la cremallera abierta. Tembloroso comencé a resbalar el pantalón hacia abajo poniéndome de rodillas en el proceso. Yoongi dejo que me resbalara de su sobreprotector abrazo, mirando hacia abajo con un poco de sonrojo en su cara.


Frente a mí, un bóxer negro entallado en la estructura pélvica de Yoongi, dando a notar un bulto considerablemente grande.


Curioso, acerque mi nariz olisqueando a mi Yoonie. Detectando un olor especiado y fuerte de hombre. Sonreí pegando mas mi nariz logrando que el jadeara y sujetara mi cabeza.


Pegue mi mejilla a la erección, restregándome como un gatito. Yoongi gimió en lo alto regocijando mi ego. Me sujete de sus piernas para darme equilibrio, saque mi lengua pasándola por la tela captando un ligero y casi imperceptible sabor salado. Yoongi gruño y el agarre en mi cabeza se hizo más fuerte enredando algunos cabellos en sus dedos.


No sabía porque, pero todas mis acciones salían tan naturales como si ya las hubiera sabido desde antes. Mi vergüenza voló con la primera prenda que él me quito. Ya no tenía miedo, solo la pura y solemne necesidad de probar a Yoongi y entregarme a él.


Seguí lamiendo, notando la mancha oscura en el bóxer crecer. Mis ojos estaban entrecerrados denotando mi concentración. En momentos las piernas de Yoongi temblaban bajo mis manos y la erección se volvía mas dura. No dude más. Cole los índices a cada lado del resorte de la prenda y jale hacia abajo, recibiendo un miembro respingar con orgullo a comparación de su dueño que se escondía tras el cabello.


La sujete con cuidado, Yoongi jadeo. La observe atento dándome cuenta que era muy grande y ancha, como dos veces la mía en volumen. Trague duro al caer en la cuenta que eso debía entrar en mí. Si antes había jugado un poco con mis dedos cuando mi rosado hyung me metió la curiosidad, eso no se iba a comparar en nada. El tallo apenas y cavia en mi mano, ahora sé porque Yoongi tiene esos brazos trabajados. La punta en forma de champiñón del tamaño de una ciruela y más abajo dos sacos que podían apreciarse bastante cargados. Jadié y me sonroje. Creo que me llenaría hasta inundarme.


-Jiminie...-su voz me saco de mis pensamientos, subí la mirada encontrándome con la suya cargada de un brillo especial, ¿qué tan excitado esta que puedo percibirlo en sus ojos?- ¿Te...te gusta?- trago saliva dificultosamente.


-Si Yoonie- confesé con las mejillas rojas y los ojos entrecerrados- es tan grande y caliente...-


Asintió pasando sus dedos temblorosos por mis labios.


-¿No quisieras...probarla?-no despegaba la vista de mi boca.


Asentí sumiso. Regresando la atención a ese pedazo de carne. Acercándome despacito para lamer la punta.


-Agg...Mimi~-


Lo hacía bien, me lo dejaba saber sus gemidos. Lamí con más confianza, metiendo la lengua en los pliegues y en donde pudiera. Saboreando cada parte de la extensión. No podía describir su sabor, casi no tenia y lo que percibía era amargo pero delicioso. Lamí hasta cansar mis papilas gustativas, jugando con los saquitos colgantes dándoles pequeños masajes, deleitándome con los gruñidos y gemidos de mi Yoonie.


Cuando la considere lo suficiente lubricada de mi saliva, acerque la punta a mi boca para soplar.


-Oh~....Demonios- Yoongi tuvo que sostenerse de el estante cercano, sus piernas temblaban en todo el momento que había estado jugando.


Bese y lamí los saquitos metiéndomelos uno por uno a la boca, jugándolos con mi lengua y mordiendo la conexión al miembro de Yoongi quien no dejaba de removerse.


Rogando no ahogarme, acomode ese enorme falo poco a poco en mi boca. Maldije interiormente porque la punta había tocado la garganta y ni si quiera llevaba la mitad.


Voltee a ver a Yoongi que estaba con los ojos cerrados y los labios apretados, en momentos murmurando cosas que no alcanzaba a escuchar.


Relaje mi garganta para meter unas pulgadas más. Solo entro un poco y ya sentía que el aire no pasaba. Gruñí bajito.


-Dios...Jimin...- mi cabello fue sujeto más fuerte, entonces comprendí que no debería hablar con la boca llena.


Me apoye en la base con la mano para ir retirando su miembro poco a poco, sacándomelo por completo con un gracioso sonido y respirando con dificultad.


-Tranquilo...no quiero que te ahogues- Yoongi acaricio mi mejilla con el dorso de su mano y quito un rastro de saliva que había corrido por mi barbilla.


Afirme con mi cabeza avergonzado. Debía comprender que yo no era un experto. Ni si quiera se acercaba a esas paletas que me gustaba comer que llenaban mi boca.


-Lo intentare otra vez-dije convencido.


Yoongi sonrió.


-Como negártelo si tienes una boquita deliciosa...me encanta ver como lo comes todo con tu pequeña boca-


Los colores se me fueron a la cara.


Yoonie rio y tomo su miembro para después acercarlo a mi boca.


-Come...pequeño-


-Si-i...Yoonie- cerré mis ojos y abrí mi boca siendo invadida por su delicioso pene.


Llegue a mi tope y lo sujete de la base. Lo jale para sacarlo y después volver a meterlo. Agarre un ritmo consciente relajando mis mejillas para facilitar las cosas.


-Ahhh~Ji....Minnie...si...así...mmm...-


Yoongi me imponía un ritmo con su mano en mi cabeza, ritmo que yo seguía con tiernas mordiditas en el glande o succiones profundas. Muy pronto para mi gusto me separo levantándome por el brazo y atacando mis labios directamente.


Me revolví para separarme, cuando lo hice quise volver a hincarme, mas Yoongi me lo impidió.


-Yoonie- reproche intentando liberarme de su agarre y regresar a ese dulce que me comía.


-Espera...aguarda por favor-dijo pesadamente recargando su frente en mi hombro un poco encorvado.


-No...¿No lo hice bien?-


-Demonios Jiminnie ...por poco me vengo en ti...agradece que te separe...-


-Pero yo quería probarte-murmure bajito.


Yoongi beso mi coronilla.


-En...otro momento-suspiro pesadamente- yo...quiero llenarte Jiminnie ...venirme dentro de ti-


Esas palabras surtieron tal efecto que me recordaron que estaba en una dolorosa situación.


-Yoonie~- jadié o gemí.


Sin decir nada más bajo sus manos a la pretina de mi pantalón escolar. Me tense al momento pero el logro tranquilizarme con un profundo beso. Dejo caer la prenda por mis piernas y en un movimiento me la saque. Seguía besándome mas salvaje que al principio por lo excitado que se encontraba. Su erección acariciaba la mía sacándome suspiritos.


Rompió el beso y miro hacia abajo. Me había enfundado unos bóxers igualmente negros que me quedaban muy bien. Al parecer lo noto.


-El negro es mi color favorito-


-Lo sé- respondí travieso.


Sonrió regalándome un efímero beso.


-Te amo-


Tiño mis mejillas con el efecto de sus palabras.


-Te amo-


No había mas que contestarle, solo esa verdad.


Bajo mis bóxers besando mi cuello, acariciando mis piernas y estremeciéndome hasta la medula.


Al quitar la prenda me abrazo, haciendo que nuestras hombrías se pegaran con el gesto.


Gemí sintiendo de otra manera la piel sensible de Yoongi rosando con la mía. Expulse un pequeño chorro de líquido pre seminal sonrojándome al instante.


-Jimin...eres tan bonito-me animo Yoongi besando una de mis mejillas y sujetando ambas erecciones con su mano- y tan mojado...-


Mordí mi labio mirándole. Lamí sus labios dulcemente mientras el cerraba sus ojos.


Empezó a masturbar nuestros penes juntos enfrascándonos a una melodía de gemidos digna de admirar.


Abracé su cuello escondiendo mi cara en la curvatura de este, mirando nuestros miembros juntos llenarse de presemen en cada movimiento y escuchando la pesada respiración de mi Yoonie.


No sabía cuánto mas aguantaría pero era consciente de que el momento se acercaba.


Como si leyera mis pensamientos dejo en paz nuestras ya mojadas y duras erecciones. Me abrazo por la cintura e hizo afán de levantarme.


Por instinto de no caer, enrolle mis piernas en su cintura y mis brazos en su cuello respirando costosamente.

Sin proponérmelo mi miembro quedaba deliciosamente aplastado junto con el de él en nuestros abdómenes. Gemí cerca de su oído haciendo que se excitara pues escuche un gruñiditos de su parte.


Me sentía algo incomodo, así que levante mi cadera para subir un poco mas ya que sentía que me caía. No supe lo gratificante que sería la fricción contra Yoongi y como mi abdomen se llenaba de presemen por el movimiento.


-Ahh~ Jiminnie...ha-harás que me venga antes de tenerme dentro de ti-sonrió dificultosamente la excitación lo tenía capturado.


-Yoonie...fue tan rico-confesé sonrojado y acalorado.


Sus manos viajaron a mis glúteos, sujetando con fuerza ambos globos. Mas avergonzado me sujete mejor de su cuello y escondí mi cara entre el agarre. Masajeo mi trasero y lo apretó a su gusto diciéndome lo delicioso, redondo y suave que era. Ese chico quería matarme de vergüenza.


Hizo un empuje que ocasiono lo mismo que cuando yo me moví. Nuestras sensibles pieles se rozaron y gemí fuertemente. Mi frente se perlaba de sudor y notaba que mi cuerpo poco a poco también lo hacía. Yoongi siguió con el movimiento mientras lamia y mordía mi lóbulo. En ese punto yo ya estaba enterrando mis uñas en sus hombros causándole quejiditos que acallaba con atenciones en mi cuello y oído.


-¡Yoonie! ¡Ah!...no...No aguantare-


-No te contengas mi pequeño...yo tampoco aguantare... ¡Ahhh!...me pones loco sin ni si quiera follarte...

¡Dios Jimin!...eres tan jodidamente delicioso...-mordió con fuerza mi hombro envolviéndome entre sus brazos, esa mordida me sangro pude sentirlo, pero él se encargo de curarla con lamidas- eres mío...tan solo mío Jiminnie...-su voz posesiva era lo único que me faltaba para llevarme al cielo. Todos notaban un chico tranquilo y torpe, pero ahora me mostraba un Yoongi salvaje y decidido y a mí eso me estaba encantando.


Una descarga eléctrica viajo por toda mi columna hasta cada terminación nerviosa en mi piel, hice mas fuerte el agarre en su cintura y mordí con tanta fuerza su cuello que grito en lo alto.


-Minnie... ¡ahhh!-


-Lo...lo siento...pero...pero… ¡AHHH!-


Eche mi cabeza hacia atrás, explotando deliciosamente entre nuestros abdómenes. Embarrándome de mi propio caliente semen y dejándome llevar por el éxtasis. Yoongi recargo su frente en mi pecho y se descargo el también. Dándome a conocer por primera vez su espesa semilla que se pego a la mía en el abdomen y lleno mi propio miembro. No había sentido nada más delicioso en mi vida.


Ataque embelesado su boca, lamiendo, mordiendo, chupando, agradeciendo lo que paso hace unos momentos. Me respondió de la misma manera mientras caminaba conmigo a cuestas.

Sentí algo frio en mi trasero. Cuando me separe para darme cuenta que era, estaba sentado en el mostrador del local. Yoongi me miro sonriendo y respondí inmediatamente a ella. Ya me era costumbre.


-Tan hermoso y perfecto- me dice acariciando mis muslos, de tanto que me lo ha repetido creo que ya me lo estoy creyendo.


-Yoongi...- acaricio sus mejillas.


Bajo mi mirada y veo el desastre en su estomago. Lo alejo y me agacho lo más posible para alcanzar la zona y lamer. El sabor saladito llego a mí al primer toque. No era muy rico al contacto pero después se volvió delicioso cuando seguí probando.


-Ahh~ pequeño...-


-Yoonie...sabes bien-


-Sabemos lindura...también está tu esencia-


Me puse de colores al recordarlo. Rio y subió mi cara para besar con ternura.


Esperaba impaciente el siguiente paso. Pero Yoongi parecía haberlo olvidado porque ya llevaba un rato besando mi cuello y en momentos mi pecho.


-Yoonie...-


Paro para verme.


-¿Si amor?-


Sonreí por su apodo.


-Yo...quiero tenerte- dije inocente y moviendo nerviosamente mis piernas balanceándolas.


Yoongi paso saliva.


-Es que...yo no sé cómo hacerlo...es mi primera vez con un chico-


Sonó tan avergonzado que bese su mejilla. Estaba conmovido, mi Yoonie era tan tímido e inocente.


-Te explicare de acuerdo a lo que Seokjin hyung me dijo-


Me volteo a ver muy sorprendido.


Bese la punta de su nariz.


-Primero debes prepararme para no lastimarme-


-¿Como dices?-


-Si Yoonie...yo soy virgen y si te metes de una me dolerá muchísimo- aunque la idea me tentaba.


-No, no...Es solo que... ¿Cómo te preparo?-


-Dame tu mano-


El me hizo caso y observe sus dedos. Lo mire y fui testigo de su vergüenza.


-Yo...-


Lo calle al meterme tres de sus dedos a la boca, lamiéndolos con gula y dedicación, por mi bien

lubricándolos lo mejor posible. Recordaba su caliente y enorme falo y con eso en mente hacia mi trabajo de lamer sus dedos algo salados por el trabajo antes hecho. Cuando subí mi mirada me di cuenta que me observaba con la boca entreabierta así que le di la mejor escena que pude sacando y metiendo cada dedo de forma inocente.


Los sentí muy mojados y los separe de mi boca. Abrí mis piernas y guie esa mano por debajo de mi semierecto miembro. Me había caído la cuenta de que iba a ser penetrado y de no solo eso, tal vez partido.


-Jimin...estas temblando-


Desperté de mis pensamientos mirando el semblante preocupado de Yoongi.


-Lo lamento-


-Creo...deberíamos parar pequeño-


Mis ojos denotaban sorpresa y confusión.


-Tú...no quieres hacerlo-


No fue una pregunta si no más bien una afirmación. Estaba poniendo muchas trabas. Tal vez no le gustaba o le desagradaba hacerlo. Unas lágrimas pasaron por mis mejillas. Dudas muchas dudas en mi cabeza. Intentaba entregarme a cualquier costo...y ¿Si él lo había mal interpretado?


-Jimin... ¿Qué pasa?... ¿por qué lloras?-me abrazo al instante.


-Yo no te gusto ¿verdad? Por eso no quieres hacerlo conmigo- emberrinchado intente salir de su agarre- estoy feo y no te gusto.


Yoongi se rio haciéndome enojar mas.


-No seas tonto Jiminnie -beso la coronilla de mi cabeza- ¿No has visto como me pones? Dios nunca creí que pudiera estar duro con un mínimo toque-tomo mi mano y la llevo a su erección flácida, con solo rosarla note como despertaba- te confesare que tengo miedo Jimin...soy muy grande y no sé si podre tener mucho control contigo...pequeño me vuelves una bestia con cada palabra y gemido que sale de tu boquita-delineo mis labios mientras mi mano acariciaba su pene enfundándolo mas y mas.


-Yoonie...-dije algo avergonzado, era momento de confesarle mi más grande secreto- a mi...me gusta el dolor-


Me separo por los hombros mirándome confundido.


-Yo...-desvié mi mirada- juego mucho con mi cuerpo-hundí mi cabeza en mis hombros- me...metía cosas a mi trasero y aunque doliera poco a poco se sentía bien y lo disfrutaba-


Momento de silencio.


-Minnie , eres un niño muy travieso-


-Jum...-hice un puchero poniéndome muy rojo y evitando su mirada.


-Y debo castigarte-


Sus palabras me hicieron enfrentarlo más que sorprendido.


Sonrió lascivamente y su mirada se oscureció.


No sabía porque pero creo estaba en problemas.


Y eso me gustaba mucho.


Devoro mis labios hasta dejarlos rojos, mordió hasta hacerme sangrar y lamio el liquido rojo. No salió limpio, pues yo hice lo mismo haciéndolo gemir por cada mordida. Bien otro amante del dolor, definitivamente Yoongi estaba hecho para mí.


Se separo uniendo nuestras bocas con un hilillo de saliva que rompió cuando fue bajando.

Se puso frente a frente a mi pene, que estaba erecto por tremendo beso que me había dado. Lo lamio de base a punta haciendo que gritara fuerte. Quedaría afónico a este paso. Siguió sus lamidas hasta que atrape su cabeza con mis piernas. Sujeto mis muslos y los acaricio hasta que lo libere.


-Mmm...Mis dedos ya se secaron...es una lástima-


-Da-dame...tu mano-


-No, no. Seamos más prácticos-


Siguió bajando su cara hasta perderse entre mis piernas. Tomo mi trasero y lo abrió para poder ver mi entrada que se contrajo.


-Tan rosadita-


Mordí mi labio, cosquillitas en él se hicieron presentes como cuando se te duerme una extremidad.


-¡Ahh!- gemí.


En aquella zona tan sensible había sentido una corriente de aire. Yoongi soplo. Luego algo húmedo picoteaba mi entradita.


Oh no.


No se atrevería.


Hable demasiado rápido, su caliente lengua estaba invadiendo esa parte privada. Gemí una vez más llevando mi mano derecha a su cabeza y apresando sus cabellos.


-Sube los pies pequeño-


Tomo mis talones y coloco mis pies arriba del mostrador donde estaba sentado. Seguramente así me abría más.


Fui invadido de nueva cuenta. Quería acostarme pero no podía o me caería. Un dedo se sumo a la penetración con su lengua. Era incomodo, estaba consciente de como el digito de Yoongi se movía y tocaba mis paredes anales. Un segundo invasor. Jadié profundamente, el anillo de músculos se estaba abriendo contra su voluntad. Su lengua abandono el trabajo, creo ya estaba muy húmedo ahí. El ultimo dedo. Grite, sus dedos raspaban dentro de mí. Movía mis piernas intentando cerrarlas pero las manos de Yoongi en mis rodillas me lo evitaban. Saco y metió en pequeños embistes. Yo solito había llegado a dos dedos pero tres eran demasiados. Separo sus dedos y con ellos los músculos que los apresaban sin piedad.


-¡Ahh!...¡Yoongi!...¡sácalos!-


-Aguanta un poco Minnie-


Me aguante las ganas de llorar.


-¡Yoonie!-gemí lastimero.


-Aun...no los meto completos-


-¡¿Que?!-


-Solo he metido la punta de mis dedos-


No podía creerlo. Estaba muriendo solo por la punta de sus dedos. Cerré los ojos e intente tranquilizarme. ¡¿Como Seokjin hyung hacia esto?! Me sentía tan débil.


Pase la mano de su cabello a la mano que estaba entre mis glúteos. Sujete su muñeca y empuje.


-Jimin...-


-Shh-


Estaban entrando, sus dedos entraban con dificultad pero lo hacían. Raspaban como lija pero me aguantaba como el macho que era aunque estuviera en esa posición. Empuje y empuje, jadeando y gritando y sintiendo dolor hasta sentir los nudillos de Yoongi.


-Ahh~- gemí, esos dígitos estaban tan adentro.


-Pequeño...-


-Dame...un minuto-


Respire un par de veces canalizando el dolor.


-Mételos y sácalos...despacio-


Yoongi asintió y así lo hizo. Los saco completamente para volver a meterlos un poco más fácil cada vez. Reprimí todo sonido que quisiera salir, no quería dejarle saber lo mal que me la estaba pasando en esos momentos cuando milagrosamente su dedo medio toco algo en mi que mando cosquillas de las buenas a todo mi cuerpo.


-¡Ahh!...Nnng...Yoonie...nyaaa-


-¿Se siente bien?-


Asentí sonriendo.


-Si-sigue-


Obedeció dando repetidas veces en ese bendito punto. En un programa de tv vi que hablaban de la próstata que se podía llegar a ella por aquel único orificio del hombre. Los proctólogos lo usaban y ahora había descubierto ese dulce uso.


-Yoonie~...te-te quiero a ti...-


Jale su mano y con ello sus dedos de mi interior. Lo jale para comenzar a besarlo dulcemente pero intenso por todas las olitas de placer que aun se presentaban.


Busque a tientas su erección, la encontré bastante rápido y lista para mí. Creo que la preparación suponía un estimulante. Con cuidado fui guiándola a mi entrada besando a Yoongi con desespero. Jadeo en mis labios cuando la punta roso entre mis glúteos y tomo posición de su hombría.

Se alejo un poco de mis demandantes labios haciéndome abrir los ojos que por la intensidad cerré.


-Jiminnie...mi pequeño niño-hecho hacia atrás mi cabello húmedo por todo lo que había pasado.


-Yoonie-suspire robándole un beso.


-Me pertenecerás ahora Jimin...-


-Seremos uno Yoongi y siempre será así-


-Te amo-


-Te amo-


Unió su boca a la mía sin besarme. Acuno una de mis mejillas en un gesto dulce. Oprimió su hombría contra mí. La punta abría sin piedad mi entrada haciéndome gritar y Yoongi calmándome con dulces palabras. Unos milímetros más dentro de mí y lágrimas inundaron mis ojos. Los dedos de Yoongi no habían abierto nada en comparación de lo que su enorme falo estaba haciendo.


-¡Yoonie! ¡Duele! ¡Sácalo! ¡Ahhh!-


Me sujete de la orilla del mostrador creo estaba poniendo blancos mis nudillos. Dolía. Quemaba. Ardía. No sé en qué momento el pene de Yoongi se había convertido en una barra caliente y terriblemente angosta. Mi cuerpo quería expulsarlo pero Yoongi iba en contra metiéndose mas y mas.


-¡Yoongi! ¡Ahhh!- empezó a empujarlo.


-Tranquilo Minnie...ya va la punta lindo -


Todo el jodido dolor para solo la punta. No era cierto. El anillo de músculos se estiraba como una liga, lo sentía tan tenso que pensaba en cualquier momento se rompería. Eso, me estaba rompiendo. Hiperventile y tome la decisión mas difícil de mi vida...


-Entra de una...-


Abrió los ojos desmesuradamente.


-Amor...estas loco-


-Yoongi es en serio...si quieres matarme lentamente sigue metiéndola despacito pero si me amas y me quieres vivo ¡métela de una vez!-


-¡No sabes lo que dices!-


-¡Lo sé!-


-¡Estas fuera de tus cávales-


-¡No!-


Genial, nuestra primera pelea y yo desnudo debajo de él y el amenazando con partirme. No suena tan feo después de todo.


-No quiero lastimarte-me dice con gran pesar.


No podemos estar dos segundos peleados. Qué bonita relación.


Tomo su cara entre mis manos. Debo demostrar seguridad.


-Confió en ti Yoonie...no me lastimaras-


Y antes de que me responda le doy un beso. Lo contesta suavemente, tierno, degustándose de mi. Puedo concernir que es un poco bipolar. Me muestra un Yoongi salvaje y tierno todo el tiempo. Por eso lo amo.


Acaba de besarme pero no se separa de mi boca. Respira lo que exhalo y yo hago lo mismo. Me embriaga estar tan cerca de él. Fue mi amor platónico por un año. Estoy tan emocionado como una colegiala y aunque pueda llegar a avergonzarme no me importa. Pega su frente en la mía y yo me pierdo en lo intenso de su mirada, un mar negro con un brillo especial que puede ser la luna. Sé que estaré bien, confió mi vida en el.


-Te amo Park Jimin-


Mi nombre con esas dos palabras adjuntas me dan la razón de que no me equivoco. Si. Encontré al amor de mi vida.


-¡Ahhh!-


Terrible. Un dolor intenso y punzante corre por mis venas, paraliza mi coxis y toda mi caluma vertebral. Acabo de sentir como algo se desgarro dentro de mí. Esta adentro estoy seguro. Quema, arde en demasía. No evito llorar. Juro tener la punta de su miembro en mi estomago. Creo mordí algo porque siento un sabor metálico en la boca. Se disipa el dolor lo suficiente para que abra mis ojos y fije la vista nublosa en el hombro de mi amante que está un poco abierto. Desencajo mis uñas y dedos de su fuerte espalda, creo que de ahí me sujete cuando entro. Mi sentido del oír regresa y soy testigo de una suave tonada. Me está cantando.


Me conmuevo y lloro mas, soy muy sensible. Me abraza y acaricia mi espalda con los espasmos de mi llanto. Me mese gentilmente pero solo hace que me duela mas estar incrustado, no se lo diré.


Besa mis húmedas mejillas. Su respiración es pastosa, está muy excitado; mis paredes anales seguramente están presionando con fuerza su pene y cubriéndolo como un guante. Hace un gran esfuerzo por no envestirme y se lo agradezco tanto.


Sus manos soban arriba de mi trasero en caricias circulares, relajando la zona. Se siente bien. Su otra mano ha ido a mi pelvis e igual da un rico masaje. Suspiro recargado en su hombro. Esta siendo considerado y pensar que lo maldije en algún momento en mi cabeza. Beso su hombro y respiro profundamente. Me acomodo mejor y ese dolor vuelve a paralizarme. Jadeo y abrazo más fuerte su cuello escondiendo mi cara.


-Tranquilo...muévete cuando creas necesario-


Me habla impasible pero sé que finge, pues cuando me he movido ha gruñido excitado.


¿En qué momento vendría ese placer inmenso y devastador que Seokjin hyung y Jungkook presumían?


¿Había hecho algo mal?


Llego a mí una incomodidad por estar quieto. Necesitaba moverme. Empuje a Yoongi lentamente hacia atrás sacando su pene de mi. Mis paredes se quejaron con un espasmo que hizo gemir a Yoongi. Le mire y regreso una mirada avergonzada como disculpándose.


Salió completamente y suspire. Extrañamente me sentía vacío y muy abierto. Tome sus caderas y lo empuje hacia mí metiéndolo de nuevo. Eche mi cabeza hacia atrás y cerré los ojos. Había dolido un poco menos.


Repetimos ese movimiento varias veces. Yoongi se mordía el labio y jadeaba, le gustaba entrar y salir de mí. Una vez mas y toco ese punto especial que me hizo gemir abiertamente.


-¡Ahhhh!...mmmm...Yoonie-


-Lo-o...encontramos amor- beso mi frente agitado.


-Muévete...dame ahí muchas veces Yoonie-


-Lo que desee mi pequeño-


Me dio un beso feroz y aumento las estocadas. Dios gracias por la puntería de mi Yoongi pues daba sin errar a mi próstata y yo me removía debajo de él.


Agarro un ritmo consciente sujetándose del mostrador para tomar fuerza. El dolor aun estaba pero se había combinado con un placer indescriptible y unidos me estaban haciendo delirar.


-¡Mas!... ¡Mas rápido Yoonie!-


-¡Oh!...mi Jiminnie tan...tan estrecho-


-Adentro...estas tan adentro... ¡Ahhh!- había dado una embestida lo suficiente fuerte para confirmar mis palabras.


-Tan cálido y húmedo...-


Eres...enorme...caliente...mmm.... delicioso-


-Eres perfecto Jimin ....hecho a mi tamaño-


Le mire sonriendo y el rio para chocar su boca contra la mía, por el movimiento no podíamos darnos un beso en forma.


Estaba tan lleno de Yoongi que me sentí pleno. Gemía sin reparos y escuchaba a Yoonie gruñir y decirme lo perfecto, hermoso y delicioso que era.


Corrientes de todos lados en mi cuerpo vinieron y se acumularon en mi pelvis. Enrolle mis piernas en la cintura de Yoongi ayudándolo a envestirme.


-Yoonie....nng....no aguantare...-susurre en su oído lamiendo el lóbulo.


-Yo...yo tampoco amor...-


Su fuerte mano envolvió mi miembro y comenzó a mastúrbalo. Gemí y chille mas fuerte moviendo sus caderas contra su mano marcando mi velocidad al mismo tiempo ayudando a las estocadas.


-Así...pequeño...muévete...-


-¡Ahhh!...¡hyung!-


Se rio por mi formalismo.


-Min Yoongi pequeño...gime ese nombre...mi nombre...-


Jadié y lamí su cuello.


-Min Yoongi~-dije suavecito.


Yoongi gruño y aumento su velocidad.


-¡Yoonie hyung! ¡Ahhh!-


-Oh Jiminnie ...mi Jiminnie-


Sujeto mis caderas dando más estabilidad a las penetraciones.


Ya no aguantaría, las cosquillas bajaban por mi pelvis hacia mi miembro que era bombeado estupendamente por Yoongi, unos movimientos más y...


-¡Min Yoongi!...¡Ahh!- estalle libremente botando chorros y chorros de semen sobre la mano de Yoongi.


Siguió envistiendo, rápidamente. Mis paredes se apretaron en torno a su pene dándole un doble placer como el que él me había dado. Sudaba mucho y algunas gotas se columpiaban en sus desordenados cabellos.


-¡Jimin! ¡Ahhh!-


Un torrente de un liquidito caliente y espeso corrió dentro de mí. Ardió un poco pero era reconfortante estar marcado y lleno de mi Yoongi.


Acaricie su cabello muy contento mientras se recargaba en mi pecho jadeando cansadamente.


-Necesito...necesito recostarme- me dijo a duras penas.


Reí y bese su cabello mojado.


Salió de mí ganándose un reproche de mi parte por hacerlo. Me gustaba estar unido a él. Era como ser uno solo. Fue a la parte trasera y yo estire mis piernas sintiendo un jaloncito en mi parte baja.


Regreso y se quedo parado desnudo frente a mí mirándome.


Le mire avergonzado.


-¿Qué pasa?-


-Es que te ves tan...bonito-


Note como su miembro estaba despertando. Abrí los ojos como platos y luego me mire. La esencia de Yoongi corría por mis piernas que estaban abiertas dándole una buena vista.


Hice un puchero.


-Eso solo hace que te veas más violable-


Me puse cual semáforo.


-Viola Mimi’s-


Rio.


-Vamos-me extendió la mano.


No se la tome y desvié la mirada.


Encaro una ceja.


-¿Que sucede pequeño?-


Murmure algo rápido.


-¿Qué?- se acerco al no haberme escuchado.


-No puedo moverme- dije como reprochándoselo.


Soltó una carcajada.


-¡Yah! No es divertido-infle las mejillas.


-Lo es si eres yo-


-Como tú no tuviste que tener esa cosota dentro de ti


-¿Hemos perdido la vergüenza?-


Suponía que si después de todo lo que había pasado.


-Bueno gracias por el cumplido- se acerco y me cargo como vil princesa.


Escondí mi cara en su cuello sonrojado.


Me llevo a la parte de atrás del establecimiento. Era un tipo almacén y en el suelo había unas mantas y lo que parecía ser un cobertor. Me coloco con cuidado en la improvisada cama.


-Pudimos hacerlo aquí- dije acomodándome mejor ya que mi trasero dolía mucho.


Yoongi se quedo pensando.


-No hubiéramos llegado-


Se acostó a mi lado, me atrajo hasta recostarme contra su pecho, nos tapo con el cobertor y luego recargo en su cabeza sobre su mano mientras la otra me abrazaba y acariciaba mi hombro.


-Te amo Jimin -


-Yo también Yoongi -


Sonrió y beso mi mejilla.


-Min Yoongi... ¿quieres ser mi novio?-


Me miro sorprendido.


-Pensé que ya lo éramos-


-Es que como nadie dijo nada quise asegurarme-


-Lo que sea mientras puedas ser mío-


-Gracias- sonreí y cerré mis ojos.


-Pero...-


Abrí mis ojos y subí mi mirada.


-Tenemos un problema-


-¿Qué?- dije asustado.


Se movió hasta quedarse sobre mí.


-Lo hicimos sin ser novios...-me beso intensamente moviendo sus caderas y friccionándose conmigo- debemos repetirlo- y sin más me penetro de una.


-¡Ahh! ¡Yoongi!-gemí y atraje su cara para besarlo con desespero.


Aquella tarde la papelería no abrió y tuve mi primera falta en la escuela. Al día siguiente fui objeto de burla por mi extraña manera de caminar, pero la sonrisa de satisfacción nadie podía quitármela.


Después de la escuela voy a la papelería. No siempre debo comprar algo, solo saludo al dueño de ella con un gran beso y cierra unas horas para mostrarme el inventario en el almacén.


Y yo...yo soy muy feliz.

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