02 - Comienzo

— Yuna si entiendes que vamos casi 20 minutos tarde verdad?
— Solo dame 5 minutos, dios.
— Yo puedo dártelos, el bus de la escuela no.
— Ya estoy lista, Tanto griterĂo en la mañana, no eres mi papá para que me andes regañando Jeongin.
— Pero soy tu hermano y eso es aún peor.
— Ya lo noté, Piedra, papel o tijera para quién lleva las mochilas?
— Trato.
— Piedra,papel o tijera... —decimos al unĂsono.
— Qué? De nuevo yo? —grita el pelinegro tras perder por tercera vez en el mes.
— Ja, ya no te demores tanto y ve tomando las mochilas.
— ¿Acaso no te da pena que tu querido hermanito se dañe la espalda?
— Ni un poquito.—digo mientras empiezo a correr a la parada de buses.

Después de escuchar las quejas de Jeongin durante todo el camino a la escuela finalmente entramos a nuestros salones.
— Hannah! no sabes cuanto te extrañé. —digo a penas veo a mi mejor amiga en su asiento.
— Yuna! Dios, siento como si las vacaciones hubieran durado siglos.
— ¿ No se puede ser más dramática acaso? —menciona el odioso de Bangchan tras entrar acompañado de mi hermano.
— ¿Están perdidos o por qué están en nuestro salón? —digo mientras ruedo los ojos al ver la expresión divertida del mayor de los bahng.
— Primero buenos dĂas, no preciosa? —me responde Ă©l.
— Ya digan que hacen aquà —esta vez replica Hannah
— Solo venĂa a dejarle su bolso a Yuna.
— Gracias Innie.
— ¿Aún siguen con eso de piedra, papel y tijera? ya no son niños dios —Dice Hannah mientras yo recibo mi bolso y lo dejó detrás del asiento.
— TĂş y chan todavĂa pelean por comida, no tienes nada de que quejarte Hannah. —grita Jeongin con un tono divertido que provoca una risa a los cuatro.
Si bien Hannah y Jeongin se molestaban no era nada a comparaciĂłn con la poca simpatĂa que habĂa entre Chan y yo. Al pasar los años hemos aprendido a simplemente ignorarnos o evitar decir cosas que causen mayor tensiĂłn, pero no es tan facil teniendo su cara de ogro viĂ©ndome 24/7.
— Pues si eso es todo ya pueden ir yéndose, Por que no mejor te llevas al lameplatos lejos de aquà Innie? —digo mientras miro a otro lado finjiendo indiferencia a su presencia.
— Vamos Innie, no vaya a ser que nos peguen sus pulgas.
— Y yo que hice! —grita Hannah mientras los dos chicos abandonan nuestro salón entre risas y comentarios de burla.
Suena el timbre y la profesora llega al salĂłn.
— Buenos dĂas niños, antes de comenzar la materia, les recuerdo que deben revisar en que clases quedaron este año.
— Yuna no veas.
— QuĂ© pasa? No quede en las clases que querĂa? —respondĂ
— Más bien con quiĂ©n no querĂas.
No, porfavor no. Si ya me jodia el dĂa con solo verle la cara en los recesos, no querĂa ni imaginar lo que serĂa tenerlo en las mismas clases.
— En todas?! Tiene que haber un error en el sistema o algo. —comienza a gritar el pelinegro.
— Se supone que en las clases no deberĂan de repetirse los estudiantes, no puedo tener tan poca suerte. —le digo a Bangchan.
— Ya te digo que ha de ser un error imbecil, habrá que hablar con la directora. —me responde el pelinegro mientras se dirije a la oficina de la mencionada.
— Pues espĂ©rame, quieres? Dos piernas mĂas son como 20 tuyas. —intento seguirle el paso a Chan pero es imposible.
— No es mi culpa que tengas piernas de pollo! —grita con ese tono tan burlesco e insoportable que tiene. Muy propio de él.
— Directora debe haber un error, porfavor revise solo una vez más, se lo ruego.
— Ya le dije a los dos que no hay ni un solo error, el sistema es aleatorio. Pero vean el lado bueno, gracias a las instancias no les quedará de otra que aprender a soportarse.
— Eso o que le terminé quitando los tres pelos que le quedan a Bangchan.
-- Yuna! Ya no son niños de primaria, están en su último año, pueden evitar matarse solo por un año? solo eso les pido.
— Dentro de la escuela puedo aguntarte, pero te aviso que por fuera me encargaré de hacerte la vida imposible, si? —se dirije a mi el pelinegro.
— Ya ve! Siempre el empieza. —contestó
— Dense un apretĂłn de manos y retĂrense, no voy a repetirlo una vez más. —exigiĂł la directora
— Prefiero besar un cactus antes que tocar a la mugrosa esa.
— Mugrosa tu pija, yo si me baño. —dije rodando ambos ojos
— Ni empieces, de acá se siente el olor. —replicó él
— Yuna! Christopher! Ăşltima vez que les digo. De verdad les cuesta tanto un apretĂłn de manos? A demás sabes que esta situaciĂłn no te conviene Chris, no puedes tener conflictos si quieres seguir siendo el lĂder de la clase.
— Esta bien, Tu ganas. —Bangchan acerca su mano a la mĂa y le da un suave estrechon.
No pude pasar por desapercibido lo suave y extrañamente cálida que era su mano.
— Es suficiente? No quiero perder más tiempo con la piojosa esta.
Y devuelta a la realidad.
— Ni que yo quisiera tenerte al lado baboso.
— Si van a seguir peleando que sea afuera, no quiero escuchar otro insulto en mi oficina.
— Ush, con permiso directora. —me levanto del asiento y me dirijo hacĂa afuera.
— Como te fue Yuna?—preguntó ahora mi mejor amiga
— De verdad no comprendo como soportas a tu hermano hannah.—replique
— Yo tampoco lo sé sinceramente, y bien? era un error? —volvió a preguntar
— El sistema crea los grupos de forma aleatoria al parecer, asĂ que supongo que solo nos queda evitar matarnos durante lo que queda del año.—respondĂ








