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15 MINUTES (HONGHWA VER.)

Summary

💋. JUNO SEGUNDA PARTE Las vacaciones para los cabos estaban cada vez más cerca, y HongJoong tenía planeado pedirle matrimonio a su musa junto al mar. Nunca pensó que justo SeongHwa tendría un ataque de celos.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

💋. I can do a lot with 15 minutes

SeongHwa era… ¿Cómo decirlo sin sonar cursi?

Su todo.

El amor de su vida.

Por eso quería pasar al siguiente paso en un lugar donde fuera legal, aún si en su país natal seguían siendo novios, el hecho de poder formalizar con su musa era todo lo que inundaba su cerebro y esas vacaciones a los cabos iba a utilizarlas para eso. Tan solo había que imaginarlo para entender su emoción: un viaje a la playa, con el sol bronceando la piel deliciosa de su musa que caminaba a la orilla del mar vistiendo una de esas batas semitransparentes que ondeaba con el viento mientras se ponía el sol y su silueta se delineaba por debajo de la ropa, tomándolo de la mano, deteniéndose en un corazón de rosas puesto en la arena donde él se arrodillaria y le haría la pregunta de oro.

¿Quieres casarte conmigo?

—Señor Kim — la mujer de la joyería lo llamó con una cajita de terciopelo rojo en sus manos —Aquí está su pedido.

—Quiero verlo — pidió. La muchacha asintió abriendo la cajita, revelado un precioso anillo de compromiso con una estrella donde en el centro yacía el pequeño diamante. La mujer lo sacó de su almohadilla, mostrando la parte interna del anillo donde decía “eres la estrella más hermosa de mi cielo”. —Es perfecto.

—Tal como usted lo ordenó — la mujer, contenta de obtener la aprobación de su cliente, dejó nuevamente el anillo en su lugar para cerrar la cajita y dejarlo sobre el mostrador —¿Efectivo o tarjeta?

—Tarjeta.

Mientras pagaba no podía parar de imaginar la hermosa felicidad de SeongHwa viendo el anillo, aceptando casarse con él para vivir su vida como dos enamorados que dormían en la misma cama todos los días y tenían un perro como hijo, siendo SeongHwa esa esposa cara que tanto veía en las películas y siempre le repetía que le gustaba ser como alguna de ellas con sus batas largas elegantes que traían peluche en el cuello y las mangas, estás tan amplias como las alas de una mariposa, caminando en tacones louboutin y mostrándole a su marido la nueva lencería que había comprado, caminando por toda la casa con una copa de vino o un cigarro.

Salió de la tienda directo a su auto, ocultando el anillo perfectamente bien antes de ir a casa de SeongHwa donde este lo esperaba para modelarle los trajes de baño que se había comprado.

Si él estaba emocionado por las vacaciones en los cabos, SeongHwa lo estaba el doble aún si no sabía ni sospechaba de su sorpresa. Para SeongHwa estas serían unas vacaciones donde disfrutarían del sol y la playa por una semana, cogiendo como un par de conejos por toda la habitación costosa del hotel, rentando un yate, cogiendo en el yate con la puesta de sol, cenando rico, costoso, bailando en los clubes nocturnos y cogiendo ebrios en el hotel otra vez. Su novio era todo un calentón, pero la verdad es que no le importaba, teniendo a alguien con el cuerpo de SeongHwa era imposible negarse a tener sexo diario como si fuera una rutina para empezar bien el día.

Llegó al edificio, teniendo en mente sus planes y olvidandolos cuando entró al departamento de SeongHwa, encontrando un delicioso aroma a cerezas con licor y chocolate en el ambiente que le enloqueció, parecía que su novio estaba comiendo chocolates en exceso de nuevo.

—¡Hongie! — su belleza apareció del pasillo con su bata roja de siempre, descalzo, corriendo en su encuentro para abrazarlo del cuello y darle un beso apasionado y corto —Al fin llegaste, ¿Por qué tardaste tanto?

—Tenia cosas que hacer, muñeco — le devolvió el beso, tomándolo de la cintura sin importarle una mierda que SeongHwa era más alto que él, eso lo hacía el doble de sexy, aunque hoy la diferencia no era tanta a cuando usaba sus tacones, esos benditos tacones, tenía pesadillas con ellos —¿Estabas de travieso en mi ausencia?

SeongHwa soltó una deliciosa risita, negando mientras lo tomaba de la mano y lo arrastraba hasta el pasillo del apartamento, dirigiendo el camino hasta su habitación.

—Estaba viendo todo lo que compré — le dijo, empujandolo de los hombros para obligarlo a sentarse en la orilla de la cama —Hay dos trajes que quiero enseñarte, pero no sé si llevarlos o no porque son un poco reveladores y tú eres un celoso de mierda.

—No lo niego — se encogió, completamente inocente aunque SeongHwa rodó los ojos.

—Espera aquí, te mostraré uno y luego el otro.

—Aquí espero.

SeongHwa le dio la espalda, tomando una bolsa de papel del suelo para meterse al baño y cambiarse. HongJoong esperó con una sonrisa boba, imaginando a su novio tan lindo corriendo por la playa y huyendo de las olas del mar para luego él tomarlo por debajo de las rodillas y cargarlo para meterse juntos al mar, mojándose de pies a cabeza, besándose bajo el sol, rodeados por agua salada mientras se abrazaban y se decían mil palabras de amor.

Le encantaba su relación, era esa combinación espléndida de lujuria y romance que le daba el equilibrio perfecto a dos personas que pensaban casi igual, HongJoong podía ser un romántico como también un caliente del carajo, y SeongHwa siempre sabía cómo corresponder sus palabras melosas y al siguiente segundo ser el hijo de perra más sexy del mundo. Ambos podían estar tomando helado en el parque y a la hora cogiendo en su habitación, diciéndose las palabras más morbosas del planeta que cualquier religioso ya les estaría haciendo un exorcismo.

Soltó una risita cuando escuchó el seguro de la puerta del baño y enseguida su novio saliendo de él con un traje de baño completo, al inicio no le pareció malo, no tan revelador como SeongHwa decía, pero cuando su novio se dio la vuelta vio el enorme elefante en la habitación. Su espalda estaba descubierta y le quedaba tan grande que en la parte del inicio de sus glúteos estaba flojo, en cualquier movimiento alguien vería su mayor tesoro.

—Ni loco vas a llevarte eso — lo señaló, escuchando la risita de SeongHwa.

—Sabía que ibas a decir eso — caminó hasta el espejo, dándose media vuelta para ver el gran pedazo de tela que sobraba —¿No puedes coserlo o algo así? Me gusta y es completo, es más cómodo que los de una o dos piezas.

—Alto, ¿Acabas de decir una o dos piezas? — casi se ofendió —¿Y este es el más revelador?

—Los demás son shorts o boxer con playeras tipo top, HongJoong, lo normal — rodó los ojos —Estos dos los compré de la sección de mujeres, aunque la mayoría tenían relleno para algo que claramente yo no tengo — bufó, sacándole una risita al diseñador —Encontre este y el otro que en un segundo te muestro, ¿Pero si puedes coserlo o no?

—Mm, a ver date la vuelta — le pidió, SeongHwa acatando de inmediato para mostrarle de nuevo la tela sobrante mientras HongJoong cambiaba el matiz de su mirada pro algo más analítico, digno de un diseñador —Puedo, pero te voy advirtiendo que te lo voy a subir hasta la cintura.

—Me conformo — se encogió —Ahora me pruebo el otro, espera ahí.

HongJoong asintió, viendo a su belleza andante desaparecer por el baño, dejándolo pensativo, quizá algo nervioso. No le gustaba que SeongHwa enseñará su cuerpo tan libremente, aunque podía decir que lo repudiaba porque era un celoso de mierda, lo cierto es que también desde lo que pasó con Hyunjin ya no tenía la confianza para que su musa enseñará su cuerpo como antes, porque si eso lo hizo alguien que le tenía “respeto” ¿Qué podía esperarse de los demás? Terminarían manoseando y morboseando a su novio en sus narices aún si SeongHwa no lo permitía.

Pero vamos, si era una playa, todos estaban en traje de baño, no tenían porqué decirle cosas obscenas, ¿Verdad? Además, ¿Qué tan revelador podía ser el traje de baño? Quizá SeongHwa solo exageraba.

Se acomodó en la cama, apoyando su peso sobre sus brazos mientras esperaba hasta que el seguro de la puerta nuevamente se escuchó y de él salió el hijo de puta más sexy del planeta tierra con casi tres hilos cubriéndolo. Aunque exageraba sinceramente.

SeongHwa le modeló un traje de baño de mujer, efectivamente, cuya parte de arriba era un top de tirantes que se sostenían a un collar que le rodeaba el cuello, con la espalda seguramente descubierta también. En la parte de abajo tenía una especie de falda de una tela transparente que se sostenía de su cintura y terminaba en sus muslos, unos tres centímetros por debajo de su entrepierna. Al girarse vio que su espalda estaba descubierta como se imaginó, el nudo descuidado del top se cubría por su cabello y la ropa interior era… ¡Diminuta!

—¿Por qué mierda traes una tanga?

SeongHwa se quedó perplejo, observando a su novio más molesto que toro. Soltó una carcajada.

—No es una tanga — le mostró, alzando su falda —Es un bikini, una tanga es diferente.

—Es la misma mierda SeongHwa, estás con todo el culo al aire — lo señaló —No vas a salir con eso, estás loco.

—Oh — hizo un puchero —Pensé que te gustaría.

—Nunca dije que no me gustará, o sea, te ves sexy, pero no voy a permitir que alguien que no sea yo vea tu hermoso culo, ¿Entiendes? — hizo una mueca —Aun tengo pesadillas con la mano de Hyunjin tocandote.

SeongHwa soltó una risita encantadora, corriendo al encuentro de su novio donde se sentó en su regazo, abrazándolo del cuello, dándole una mirada provocativa, feliz de sentir las manos de HongJoong tomarlo de la cadera.

—Escuché que en nuestra habitación habrá jacuzzi — murmuró, cerca de su boca —¿Puedo usarlo ahí por lo menos?

—Si estamos solos y sin nadie que te vea entonces sí — le dio un beso casto —Te ves demasiado sexy mi amor, no puedo permitir que alguien te vea así.

—Tienes razón, soy tan cruel Hongie — movió la cadera, masajeando la entrepierna del diseñador con sus glúteos —Iba a hacerte enojar de nuevo, soy muy malo.

—¿Esto de modelar tus trajes de baño era una trampa? — preguntó sintiendo los movimientos de SeongHwa sobre su pene, luchando para mantener la cordura el mayor tiempo posible.

—Así es — le dijo —Porque aunque me dijeras qué traje llevar y cuál no, iba a ignorarte.

—Eres una zorra, hijo de puta — tomó sus nalgas, abriéndolas para apartar la ropa interior diminuta con la mano, tanteando la entrada con el dedo índice, acariciando con la yema, delineando cada arruga cuando lo sintió tensarse —¿Por qué no me dijiste que querías mi pene? ¿Eh? Es más fácil que hacer este teatrito.

—Porque me encanta tentarte — murmuró, rozando sus labios —Me fascina lo loco que te pones por follarme, me hace sentir que tengo el control de todo.

HongJoong rió, metiendo la punta de su dedo en la entrada de SeongHwa, extrañado por la facilidad en la que pudo introducirlo además del claro lubricante entre sus paredes.

—¿Te preparaste, bonito?

—Estabas tardando mucho — mordió su labio inferior —Hong… te necesito.

—Solo tengo quince minutos antes de irme al trabajo — le dijo —Tengo una junta, así que haremos esto rápido, ¿De acuerdo?

SeongHwa asintió feliz, sacando el pene de HongJoong para meterlo a su entrada de un solo movimiento, volviendo a su asiento sobre sus muslos, sosteniéndose de sus hombros, soltando un gemido frente a su novio antes de levantarse y bajar nuevamente, HongJoong tan feliz viéndolo darse su propio placer, él sin poner quejas, le excitaba que SeongHwa pensara en su propio orgasmo.

Lo ayudó a subir y a bajar, sosteniendo sus nalgas que rebotaban entre sus manos cuando bajaba y le daba un senton fuerte, golpeando su punto. Lo nalgueo en ambas, su pene rozando con la diminuta ropa lo estaba excitando el doble, quería ensuciar esa prenda, verla mojada.

Masturbó el pene de SeongHwa por encima de la ropa, deslizando sus dedos para esparcir la esencia que comenzó a empapar la tela, dejándolo temblando cuando lo tocó, SeongHwa sin dejar de saltar sobre su pene, observando las manos de HongJoong tomar su bulto húmedo, apretando y acariciando con las yemas de los dedos.

Su garganta se comenzó a secar entre más alto gemía, sin dejar de saltar, tan cerca de su liberación, saltando sin detenerse, alzando el rostro hacia el techo cuando HongJoong comenzó a masturbarlo con más rapidez al ritmo de sus movimientos.

Soltó un quejido diminuto, corriendose debajo de su ropa, apretando el pene de su novio hasta que su semen llenó su interior tan delicioso que con las últimas penetraciones hilos de su esencia salieron para empapar sus glúteos.

SeongHwa respiraba rápido, observando a los ojos cuando escucharon el teléfono del diseñador.

HongJoong lo sacó de su bolsillo, y SeongHwa pudo haber pensado que era de su trabajo, sin embargo la forma en la que lo levantó rápido y lo dejó en la cama, actuando errático y nervioso, además del nombre “Tim” siendo completamente desconocido, no fue nada normal para él.

—Dame un minuto muñeco, ya regreso — le dijo, contestando y saliendo directo a la cocina mientras se acomodaba el pantalón y revisaba que SeongHwa no viniera antes de suspirar aliviado y contestar —Habla Kim.

—Señor Kim, disculpe si estoy importunando — le dijo, notoriamente feliz —Pero solo quería su opinión de las propuestas que le mandé, ahora mismo estoy organizando todo y su respuesta me urge.

—Ah, claro, disculpa — revisó rápido los mensajes, encontrando las propuestas que le había mandado, unas que se acoplaban bien a sus peticiones, luego volvió a la llamada —La segunda.

—Perfecto — hizo un silencio corto antes de continuar —También quería avisarle que cuando lleguen serán recibidos con un arreglo de flores en su habitación, y en la cena les regalaran un espectáculo con música en vivo así que espero que no tengan planes. Después un chófer privado los llevará al lugar y por último en la habitación estará preparado el jacuzzi y velas aromáticas.

—Dios, es perfecto todo — sonrió, tan emocionado —No puedo esperar para estar ahí, muchísimas gracias.

—No agradezca señor Kim, nosotros estamos encantados por hacer de su noche perfecta.

—Y claro que será una noche perfecta, todo gracias a ti — rió, soñador —Gracias Tim, te veré ahí.

—No hay de qué señor Kim, nos vemos.

HongJoong colgó, dándose media vuelta para regresar a la habitación con su futuro esposo cuando pareció ver un fantasma, dejándolo estático.

SeongHwa estaba de pie en la entrada de la cocina, furioso, con los brazos cruzados y la quijada tensa.

—Cariño… — soltó una risita nerviosa —¿Desde cuándo estás ahí?

—Eso no importa — le dijo, acercándose mientras le arrebataba el teléfono y lo empujaba —¿“sera una noche perfecta y todo gracias a ti”? ¿Con quién mierda estabas hablando?

—Hwa…

—¿Quién es esa zorra? ¿Por eso querías deshacerte de mi tan pronto?

—¡¿Qué?! ¡No! — le quitó el teléfono, tomándolo de los hombros para obligarlo a verle a los ojos —No es ninguna zorra, no te estoy engañando, yo sería incapaz de hacerte eso — luego, deslizó sus manos por sus mejillas, intentando tranquilizar a su novio —Te lo prometo, ¿Puedes confiar en mi?

SeongHwa seguía molesto, inclusive cuando se alejó y lo vio de arriba a abajo y se fue directo a la habitación. HongJoong suspiró, tomando su teléfono para ocultar el contacto de Tim, un empleado del hotel donde iban a hospedarse en sus vacaciones.

No sabía que su amabilidad podía ser malinterpretada por SeongHwa, hasta hoy.

Tenía que arreglarlo, nada podía salir mal.

Nada.

Fue hasta la habitación donde encontró a su novio, llorando, sentado en la orilla de la cama mientras le daba la espalda.

—No me veas — dijo, con voz quebrada, limpiando sus mejillas con papel —Estoy feo.

—Oh, mi amor — fue corriendo hasta él, abrazándolo por encima de los hombros para obligarlo a mirarle —Veme a los ojos SeongHwa, soy incapaz de hacer una mierda como esa, te lo prometo.

—¿Entonces quien era ese?

HongJoong apretó los labios, debatiendo de su debería decirlo o no, cabía la posibilidad de que la cagara el doble y SeongHwa lo terminara odiando de por vida, o estaba también el mentir, quizá con algo de verdad de por medio.

—Nos pedí el servicio de luna de miel, solo me estaban preguntando qué quería para nuestra primer noche — le dijo, aunque no dijo toda la verdad, esperaba que con eso calmara las inseguridades de su novio —Al parecer nos van a recibir con flores y banda en vivo en la cena, ¿No suena eso perfecto?

SeongHwa vio el suelo, soltando hipidos bajitos antes de asentir despacio.

—Supongo.

HongJoong besó su mejilla, sonriendo para calmarlo.

—Te digo la verdad mi amor, es más — lo tomó de las manos —¿Qué te parece si me sigues modelando tus trajes de baño? Quiero verlos todos, no confío con que los demás estén decentes como tanto dices.

SeongHwa soltó una risita, mirándolo con una inocencia fingida.

—Hay uno que si es un poco corto…

—Necesito verlo — SeongHwa se levantó, caminando frente a él y soltando un gritito cuando HongJoong lo nalgueo rápido y fuerte, impulsandolo para huir hacia el baño con otra bolsa de papel con la marca de una tienda que HongJoong no conocía.

Suspiró, tenía que ser más precavido se ahora en adelante si no quería arruinarlo.

Todo tenía que ser perfecto.

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