💋. Wanna try out some freaky positions?
“—Este año la universidad Horizon está siendo galardonada con diversos premios en sus distintas áreas de entretenimiento, arte y deporte, alzando mi orgullo como rector de este plantel, llenándome de felicidad al ver a mis alumnos cumplir con sus objetivos y traer premios a esta universidad, colocándola como una de las mejores en Seúl.”
Todos aplaudieron de inmediato, las palabras del rector y de la gente siendo demasiado lejanas cuando ellos estaban metidos en los vestidores del gimnasio donde se estaba llevando a cabo la ceremonia.
“—Me complace felicitar a los siguientes deportes por traernos las medallas de oro y premios importantes para el plantel.”
El silencio reinó en la cancha, seguramente esperando a que el hombre subido en la tarima terminará de acomodar sus papeles para presentar a las personas que llevaron premios en esa semana cultural.
Sin embargo ellos no podían ponerle atención, no cuando YeoSang estaba sentado sobre un muslo grande y fuerte de JongHo, con las piernas abiertas y moviéndose de enfrente hacia atrás mientras sus manos se aferraban al uniforme de su amante y el rostro lo tenía oculto en el cuello moreno ajeno. JongHo lo ayudaba a moverse más rápido, poniendo sus manos en su cadera y mirándolo con ternura pese a que su pene estaba jodidamente despierto, atrapado en la parte inferior de su apretado uniforme.
“—Un aplauso para los equipos de baloncesto, fútbol soccer, volleyball y natación por traernos los premios de segundo y tercer lugar —” el público aplaudió, los integrantes de dichos equipos gritaron mientras les daban ánimos a sus capitanes y el director aplaudió igualmente por el eco del micrófono. “—Y la mención especial para el capitán del equipo de fútbol americano por traernos el premio por ganar la temporada, nuestro quarterback Choi JongHo, y también para Kang YeoSang quien nos trajo la medalla de oro en su presentación de ballet con su representación de la diosa griega Juno —”.
Y, de nuevo, todos aplaudieron cuando el gemido de YeoSang salió ahogado en el cuello de JongHo, este sonriendo con orgullo cuando lo sintió temblar en sus brazos y comenzando a moverse tembloroso sobre su muslo.
“—¿Alguien sabe dónde están sus compañeros Choi JongHo y Kang YeoSang? —” preguntó el director a través del micrófono, provocando que la gente comenzará a hablar entre ellos y creando jaleo en el gimnasio.
Claro, ¿Qué estaban haciendo JongHo y YeoSang? JongHo sentado en una banca con las piernas abiertas, teniendo al bailarín en su muslo, frotándose con las mallas puestas, cada vez más rápido en busca de su propia liberación.
YeoSang sentía tan intenso todo que no faltaría mucho para correrse, el muslo trabajado de JongHo se sentía tan bien en su pene que no pudo detenerse, sus piernas temblaron y su cuerpo comenzaba a sentirse exhausto que sus movimientos se volvieron destartalados y torpes. JongHo notó aquello, por lo que ayudó a su sensible y tierno novio a moverse más rápido con ayuda de sus manos, provocando que YeoSang gimiera tan alto que el sonido chocó con las paredes de los vestidores hasta crear un eco que esperaban no se haya escuchado afuera, teniendo a la gente buscándolos como locos.
El director volvió a hablar pero ellos no le prestaron atención, YeoSang sentía todo tan fuerte que los sonidos ajenos a su situación no le importaban. Parecía que afuera el director se había cansado de buscarlos porque el himno de la escuela se escuchó en los parlantes y las voces de los alumnos se alzaron tan alto que agradeció porque así sería imposible que alguien lo escuchara.
Tomando esto a su favor, gimió alto, pegado al oído de JongHo quien se estremeció bajo suyo y, como si lo hubiera castigado, comenzó a moverlo más rápido con una mano para subir la contraria por su cuerpo y brazo, rozando su piel con las puntas de los dedos hasta que lo tomó con fuerza de la mandíbula y lo obligó a besarlo.
YeoSang sintió como era alzado del cuerpo de su novio para ver de reojo como este le bajaba las mallas para sacar su pene y obligarlo a restregarse en el costado de su torso, YeoSang lo ayudó moviendo su propia cadera, masturbándose con el torso vestido de JongHo, hasta que comenzó a gemir rápido, sin ritmo y fuerte mientras se besaban.
Todo se sintió como volar en las nubes, las sensaciones tan a flor de piel que no pudo soportar más hasta que se corrió, JongHo actuando rápido para atrapar con su mano la esencia de su novio para evitar mancharse el uniforme. YeoSang, medio ido y cansado, se dejó llevar por los movimientos de su novio quien lo sentó correctamente en su muslo y enseguida se sacó el pene, masturbándose frente a los ojos exhaustos de YeoSang.
El bailarín le ayudó, entrelazando su mano con la de JongHo, sintiendo la piel dura y caliente del pene de JongHo bajo su palma, sus gemidos roncos en su oído y la respiración errática en su cuello. Su novio se corrió rápido y YeoSang tuvo que ser quien actuara a prisa, atrapando con sus manos el semen de su novio para que ninguno se manchara.
Se vieron a los ojos unos segundos, respirando cansados, con ambos corazones latiendo a la misma velocidad como si hubieran corrido por horas en un prado repleto de flores y, como los pobres enamorados que eran, rieron soltando apenas una carcajada.
—Te amo, muñequita.
—Tambien te amo, osito — murmuró, pero enseguida su mueca enamorada cambió a una de reproche —Pero tengo una duda.
JongHo lo vió con curiosidad, alzando una ceja de forma inquisitiva.
—¿Qué cosa, mi amor?
—Siempre hacemos esto, pero ¿Cuando pasaremos al siguente paso?
JongHo se quedó callado, mirándolo de forma intensa hasta que tragó saliva y evitó mirarlo. Lo alzó un poco para ponerle correctamente las mallas de bailarina y luego él mismo se acomodó la ropa para meter su pene flácido.
—No lo sé.
—JongHo…
—Sabes que soy virgen y… demasiado inexperto, no quiero arruinarlo — hizo una mueca —Dicen que una pareja funcionará perfectamente si también conectan en la cama pero… ¿Qué tal si lo arruino?
—Nadie es experto en sexo, JongHo — lo tomó de las mejillas —Y estamos en una relación donde día con día nos vamos conociendo. No me importa si eres virgen o no, o si tienes experiencia o no, yo te quiero dentro de mi, quiero que me folles hasta que me hagas llorar — tomó su mano, entrelazandola con la suya —Yo te guiaré, ambos nos sentiremos bien.
—De acuerdo — suspiró —Solo dame tiempo, ¿Si? No quiero que sea un total desastre.
—Está bien, amor — le besó la mejilla con ternura, dándole una sonrisa —Te esperaré el tiempo que necesites.
JongHo le sonrió tímido, besándolo con ternura el resto del tiempo que estuvieron metidos en los vestidores.
La tarde llegó, JongHo lo llevó a su casa y YeoSang subió a su habitación de inmediato luego de despedirse de su tierno novio, pensando todavía en su conversación de los vestidores.
Prendió su laptop, haciendo una compra de pánico mientras pensaba en todas y cada una de las cosas que iba a probar con JongHo, una de las más leves solo para hacerlo sentir como nunca antes y darle la mejor primera vez que pueda tener alguien.
Y con eso en mente y su pedido en camino, se emocionó por lo que llegaría a pasar.