ꕤ ┋▓ Fiesta de Cumpleaños *₊˚ʚɞ ₊*:::

Summary

✨¡¡¡Fiesta Sorpresa de Cumpleños✧。:・!!!✨ Chicos, como sabrán, el cumpleaños de Kakashi será éste sábado 15 de septiembre, por eso estoy pensando en que le organicemos una fiesta de cumpleaños en mi casa, que sea "sorpresa". Si les interesa participar, los espero en el patio trasero de la escuela, hoy, a la hora de salida. Rin~♡ ¡Así es! ¡Es 15 de septiembre! Día del cumpleaños del hermoso chico de cabellos color plata; motivo por el cuál, varios compañeros de su "salón", se están "organizando" para prepararle una fiesta de cumpleaños "sorpresa"...pero hay un "problema", Kakashi Hatake es muy solitario...y no es mucho de salir...y mucho menos a "fiestas"...así que...¿llegará a ir?...¿o tendrá que haber alguien que lo lleve a ella?... Los personajes que aquí aparecen, en su mayoría, no son de mi propiedad ni autoría, pertenecen a Masashi Kishimoto✨✨✨ 🟪🟪🟪 Advertencia⚠️ 🔞Historia diseñada para lectura de personas mayores de 21 años.

Status
Complete
Chapters
4
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n/a
Age Rating
18+

La Invitación

¡¡¡Fiesta Sorpresa de Cumpleños✧。:!!!

Chicos, como sabrán, el cumpleaños de Kakashi será éste sábado 15 de septiembre, por eso estoy pensando en que le organicemos una fiesta de cumpleaños en mi casa, que sea “sorpresa”.

Si les interesa participar, los espero en el patio trasero de la escuela, hoy, a la hora de salida.

Rin~

-¡¡¡OOOHH!!!...¡¡¡GENIAL!!!.-exclamó con gran efusividad el joven de cabello negro azabache y corte de honguito, mientras apretaba con fuerza el papel entre sus manos, y sacaba fueguitos refulgentes por los ojos. Antes de echar a correr a toda velocidad hacia el patio trasero de la escuela. Agradeciendo enormemente en sus adentros por apenas haber tenido el tiempo suficiente para leer el papel y alcanzar a llegar...llegando así y encontrándose con un grupo bastante numeroso de sus compañeros, los cuáles estaban formando un corro alrededor de dos chicas, tratando Gai inmediatamente de abrirse paso por entre todos ellos, intentando colarse hasta enfrente de la fila.-¡¡A MÍ!!, ¡¡¡A MÍ ME INTERESA PARTICIPAR!!!...-gritó a todo pulmón, pasando de manera apretada por entre sus compañeros y alzando con una mano el papel con la “invitación”, terminando por lograr llegar hasta adelante.

-¡¡Shhh!!, ¡guarda silencio, Gai!.-le pidió de pronto una muchacha de cabello negro y ojos carmesí, quien era una de las dos jóvenes que estaban en medio de todo aquél corro.

-Si se suponía que esto debía ser una fiesta “sorpresa”, ya pueden despedirse de ella...gracias al torpe de Gai.-dijo de mala gana una muchacha de cabello violeta y colita, quien estaba cruzada de brazos...

-¡¡Oh!!...¡¡LO...LO SIENTO!!.-gritó Gai de nuevo, agachándose un poco y pidiendo perdón.

-Ya olvídalo, tarado...-le dijo de nuevo la chica de cabello violeta, resoplando y viéndolo mal.

-Ya basta, Anko...-le pidió una joven castaña de cabello corto, quien tenía unas marcas moradas de pintura en cada mejilla, quien era la segunda chica en estar en medio de todo aquél enorme corro; a lo que la otra mencionada solo volteó a verla, para inmediatamente cerrar los ojos y torcer un poco el gesto, subiendo los hombros con molestia y guardando silencio.-Bien...como les decía, aún falta repartir algunas cosas...-decía consultando un pequeño y colorido cuaderno que traía en las manos, y en el que, al parecer, estaban anotadas ya varias cosas.-A ver, ya tenemos quién se va a hacer cargo de la música...

-Ejem...-carraspeó de pronto un muchacho rubio con lentes oscuros.-Yo preferiría la palabra “ambientación”, Rin...-la corrigió alzando su dedo índice.

-Oh, sí, sí...de...la “ambientación”.-se corrigió la chica castaña, dándole por “su lado”, cerrando los ojos y sonriendo, mientras una pesada gotita resbalaba por su cabeza, pues desde que empezaron con el tema de la “música” y ese joven se había ofrecido para hacerse cargo de ella, éste no dejaba de corregir a todos, pidiendo que se le llamara “ambientación”...

-“Música”...“ambientación”...como sea, tarado...-le dijo la chica de cabello violeta, llamada Anko, viéndolo de manera amenazante, provocando que el mencionado rubio de lentes cerrara la boca en automático y comenzara a dar unos pasos hacia atrás, perdiéndose temerosamente entre la gente.

-Bueno...-prosiguió la joven castaña.-también ya tenemos a quiénes se harán cargo de los refrescos y las papas...-continuaba consultando y palomeando en su lista...

-Ejem...Rin...-interrumpió de pronto Anko, fingiendo una voz más gruesa, como de “chico”.-yo preferiría que las llamaras “bebidas”, y... “frituras” o “botanas”...-dijo arremedando claramente al muchacho rubio de hace unos momentos, provocando varias risas entre sus compañeros.

-Ya, Anko...compórtate, por favor...-le pidió la muchacha de cabello negro y ojos carmín, viendo hacia ella algo molesta. Provocando que ésta de nuevo cerrara la boca y se cruzara de brazos.

-Hmm...aún nos hace falta quién se haga cargo de traer el pastel...-dijo Rin, observando su lista, y mordiéndose un poco el labio inferior.

-¡¡¡YO, YO!!.-gritó de pronto el chico de cabello azabache y corte de honguito, que acababa de llegar.-¡¡¡CUENTEN CON MAITO GAI, LA BESTIA VERDE DE KONOHA, PARA PREPARAR EL MEJOR PASTEL DE LA HISTORIA!!!.-terminó de gritar, acabando casi por reventarle el tímpano a todos los compañeros que estaban cercanos a él.

-Oh, ¡perfecto, Gai!.-dijo la menuda castaña, juntando sus manos y cerrando los ojos, antes de palomear ese apartado en su pequeña lista, sonriendo ampliamente.

-Vuelve a gritar de esa forma, y te juro que te mato, Gai...-le advirtió Anko en voz baja, acercándose al mencionado por la espalda, ocasionando que a éste le cayera una pesada gotita por la frente, mientras pasaba saliva y sonreía nerviosamente.

-Ya tenemos también quién se hará cargo de las “invitaciones”...-prosiguió Kurenai, sonriendo y guiñándole un ojo a Rin, mirando de reojo a la misma, quién se había sonrojado un poco, pues eso era algo que ella haría...-Y...creo que ya solo falta quién vaya por Kakashi y lo traiga a la fiesta...-dijo consultando la “lista” en el cuaderno de su amiga, y alzando nuevamente la vista, viendo cómo sus compañeros intercambiaban miradas inseguras y nadie se ofrecía...

-Fácil, eso que lo haga Obito.-dijo de pronto la voz de Anko, rompiendo aquél incómodo silencio que, de un momento a otro, se había formado.

-¿¿Ah??, ¡¿¿y yo por qué??!.-reclamó enojado un chico de googles naranjas y cabello negro-azulado, quien todo ese tiempo se había mantenido en silencio y un poco apartado, mientras se cruzaba de brazos y miraba hacia otro lado, torciendo el gesto con enfado.

-Porque durante todo este tiempo no te has “ofrecido” a nada, y porque bien que piensas estar en la fiesta, ¿no, tarado?.-le respondió la misma.

-Tsk...¡¿¿cómo me llamaste??!...-exclamó de pronto el otro, cerrando fuertemente los ojos, antes de abrirlos y descruzarse de brazos; volteando a ver hacia la misma y dando un paso hacia ésta con enfado.

-Ta-ra...-comenzaba a repetir la otra chica.

-¡¡Que ya basta, Anko!!.-gritó de pronto Rin, viendo hacia ella y logrando que ésta se callara.-Pero, Obito...en verdad me ayudaría mucho si fueras tú quien trajera a Kakashi...-le dijo volteando hacia él y viéndolo con ojos de súplica, provocando que el mismo volteara hacia ella, y relajara poco a poco su expresión molesta.

-...Está bien...como sea...-resopló, cruzándose de nuevo de brazos, y desviando la mirada, torciendo otra vez el gesto.

-¡Gracias!.-le respondió la misma cerrando los ojos y sonriendo hacia él, antes de palomear ese último apartado en su listita de “deberes”. -Bien, chicos, entonces todo queda repartido. Yo les haré llegar la invitación “formal” cuando estén listas, donde pondré mi dirección y la hora en que empezará la fiesta. Una vez más, gracias a todos los que se ofrecieron a ayudar o contribuir con algo. ¡Los veo este sábado en mi casa!.-les dijo, y todos comenzaron a dispersarse, viendo el chico de googles naranjas por última vez hacia Anko, con expresión molesta, antes de darse la vuelta e irse, comenzando a avanzar mientras llevaba la mano hacia uno de los bolsillos de sus pantalones, y sacando de él un papel que estaba hecho bola, comenzando a desarrugarlo y extenderlo, viendo así de nuevo su “invitación” a la “reunión” de hoy, y resoplando un poco en sus adentros, ¿¿por qué todo tenía siempre que girar en torno a Kakashi??...es decir...¿¿una fiesta “sorpresa”??, ¿¿desde cuándo ese tonto del Hatake se merecía que sus compañeros le organizaran una fiesta??...y lo que era peor...¿¿ahora tenía que ser él quién lo llevara hasta ella?? Antes de que la tonta de Anko abriera la boca y lo comprometiera, él estaba pensando muy seriamente en no ir, pues le molestaba en exceso ver toda la atención que el chico peli-plata siempre atraía hacia él, cuando él no recordaba que Kakashi alguna vez le hubiera organizado una fiesta sorpresa a él...o...a Rin, o a nadie...ah, pero eso sí, cuando el “chico bonito” cumplía años, ahí sí tenían que estar todos para festejarlo, ¿no?...“Bah...qué tontería...” pensaba, comenzando a arrugar de nuevo el papel de su invitación, haciéndolo bolita entre sus manos, mientras veía hacia éste con gran enfado...

-¿Qué haces, Obito?...-de pronto escuchó una conocida voz a sus espaldas, provocando que casi tirara el papel del susto, teniendo que atrapar éste ágilmente en el aire, antes de darse la vuelta y mirar de frente a la persona que le hablaba.

-Ah...¡K-kakashi!, ¡ho-hola...!.-dijo luciendo muy nervioso y desviando un poco la mirada, sintiendo como unas pequeñas gotitas de sudor le resbalaban por la cara, mientras llevaba rápidamente la mano con la que sostenía la invitación, hacia su espalda.-¿Qué...qué haces aquí?...-le preguntó nervioso, deseando con todo su ser que Kakashi se fuera rápido y no viera nada de lo que aquél papel decía, o la fiesta de su amiga se arruinaría...

-Estaba de camino a mi casa, cuando te vi pasar...¿qué hacías?...-le preguntó curioso, pues era verdad, había estado yendo de camino a su casa, cuando paró por un momento en la librería; estaba revisando algunos títulos interesantes de novelas, cuando de pronto vio pasar al Uchiha, llamándole mucho la atención lo concentrado que éste venía...enfocándolo así un poco más y dándose cuenta de que éste venía leyendo lo que parecía ser una “carta”, provocándole una pequeña punzada de desagrado y muchos nervios, preguntándose...¿de quién sería?...

-Ah...eh...¿y-yo?...-preguntaba nervioso el otro, apretando aún con más fuerza el pedazo de papel entre sus dedos.-Ya...ya te dije...iba camino a mi casa...

-Y...¿qué era lo que venías “leyendo”?...-le preguntó Kakashi sin poderse contener, pues se comenzaban a apoderar de él la curiosidad y los celos...pero tratando de lucir en todo momento un poco “casual” y “desinteresado”...

-¿Leyendo?...¿yo?...n-no...yo no venía leyendo nada...-respondió desviando un poco la mirada, sintiendo cómo más pequeñas gotitas de sudor aparecían por su cara.

-¿Y qué es eso que escondes a tus espaldas?...-le preguntó el otro chico, señalando con su dedo hacia la mano que éste tenía detrás de su espalda.

-¡Ah!, ¿e-esto?...n-no...no es nada...-dijo enseñándole el pedazo de papel que tenía hecho bola, mientras se llevaba una mano hacia la cabeza y se reía nerviosamente...

-¿Es basura?.-le preguntó el peli-plata, tratando de lucir “poco interesado”.

-¿“Basura”? Ah...eh...¡s-sí!, e-eso es lo que es...-le dijo desviando un poco más la mirada y guardándose de nuevo el pedazo de papel en el bolsillo del pantalón.

-¿Y entonces por qué lo guardas?...-le cuestionó Kakashi, frunciendo un poco el ceño, comenzando a sentir un poco más fuerte aquella extraña y molesta sensación de “celos”, pues para esos momentos, seriamente se preguntaba, ¿por qué tanto misterio?...¿pues qué era ese papel que tanto lo ocultaba?...y si...¿y si fuera realmente una especie de “carta de amor”?...¿y si alguien se le había “declarado”?...todas esas dudas comenzaban a arremolinarse velozmente en la mente de Kakashi, provocándole una segunda punzada de miedo y desasosiego; pues él, desde hace años, guardaba profundos sentimientos de amor por el Uchiha...haciendo que una creciente desesperación por saber de qué trataba ese papel, y si era algo de lo que se imaginaba, comenzara a querer apoderarse de él...

-¿Co-cómo que “por qué“?...-le preguntó el mismo bastante nervioso, tratando de pensar rápidamente “qué” responder.-Pues...ni modo que lo tire aquí en la calle, ¿verdad? Obvio estoy esperando llegar a un bote de basura, Kakashi...-le dijo como “señalando” lo más obvio, sintiéndose orgulloso por haber resuelto tan bien su “problema” sobre “qué decir”, y cerrando los ojos con arrogancia.

Mientras tanto, Kakashi no sabía qué hacer al respecto...por una parte se sentía morir de los nervios y de los celos...pero, por otra, tampoco sabía bajo qué pretexto pedirle a Obito que le mostrara aquél papel...cuando de pronto, se le ocurrió una idea...aunque eso implicaría arriesgarse mucho...definitivamente, si quería cambiar su jugada, tendría que saber “manejar” muy bien sus cartas...

-¿Sabes algo, Obito? No te creo nada...-le dijo entrecerrando un poco los ojos y viendo hacia él con perspicacia.

-Ah...eh...¿n-no?...-le preguntó el chico temeroso, ¿acaso sería que Kakashi ya sabía de lo que trataba ese papel y todo lo referente a la fiesta “sorpresa”?...

-No.-terminó de decirle Kakashi, acercando de pronto mucho su cara hacia la de él, provocando que Obito abriera mucho los ojos y echara su cuello hacia atrás, sorprendido por aquella repentina cercanía.-Lo que pienso es que debe tratarse de una “carta de amor”...-le dijo el peli-plata, resolviendo con simpleza, alzando un poco las manos y cerrando los ojos, fingiendo su mejor pose de “indiferencia”.

-¿¿¿Ah???, ¿¿una “carta de amor”??...-le preguntó el Uchiha luciendo muy sorprendido.

-¿Qué?, ¿acaso no lo es?.-le preguntó Kakashi con desgana.

-C-claro que no...-le dijo Obito, viéndolo extrañado, ¿por qué a Kakashi se le habría ocurrido de pronto una cosa tan “extraña”?...

-Entonces enséñame la hoja.-le dijo estirando la mano hacia él, pidiéndole de ésta forma que le entregara el papel.

-¿¿Ah?? N-no...-le dijo el Uchiha nervioso, metiendo la mano en automático hacia su bolsillo y apresando entre sus dedos el papel.

-¿Y por qué no?...-le preguntó Kakashi luciendo un poco molesto.

-Oh, no lo sé...déjame ver, Kakashi...-decía éste llevando una mano hacia su mentón, fingiendo una expresión como si “pensara”.-quizás porque...¡oh, ya sé! ¿Porque no tengo “porqué” mostrarte nada?, ¿tal vez?...-le terminó de decir, retomando sus pasos y comenzando a caminar de nuevo hacia su casa, siendo inmediatamente seguido por Kakashi, quien no podía creer que estuviera haciendo todo eso con tal de “averiguar” de qué trataba esa estúpida hoja...

-Si solo es basura, ¿por qué no me la enseñas?...-le insistía Kakashi, comenzando a andar tras él.

-¿Y por qué tendría que hacerlo?...-le cuestionaba éste, apretando más el paso, pues sabía que debía de tratar de alejarse lo más pronto posible de Kakashi...antes de que éste lograra averiguar de lo que aquella hoja en realidad trataba...

-Entonces sí es lo que creo que es...-le dijo Kakashi.-¿quién te la envió?...-le preguntaba, caminando un poco más deprisa, tratando de ir a la par de él.

-¿Y qué es lo que “crees que es”?, ¿una tonta y ridícula “carta de amor”? Pero qué idiotez, Kakashi...-decía éste siguiendo con su camino, a la vez que iba apretando la hoja con mayor fuerza entre sus dedos, tratando de romperla y hacerla pedazos mientras seguía dentro de ellos...

-¿Entonces por qué no quieres que la vea? Si solo fuera “basura”, ya me la hubieras enseñado, ¿no crees?...-le reprochaba; sin embargo, el otro seguía avanzando delante de él, sin decirle nada...-Obito...¡Obito te estoy hablando!...-le gritó molesto.

-Oye, Kakashi...en serio, ¿qué te pasa hoy?, ¿por qué me sigues?...-le cuestionó el otro chico, deteniendo de pronto sus pasos y volteándose hacia él, provocando que Kakashi se tuviera que frenar de golpe para no chocar de bruces con él.

-Porque tengo curiosidad, eso es todo...-le dijo, tratando de retomar una vez más su pose de “indiferencia”.

-¿Y por qué te da tanta “curiosidad”?...-le preguntó Obito, agachándose un poco y viéndolo directamente a la cara, provocando un intenso sonrojo por parte de Kakashi, quien inmediatamente desvío la mirada...

-Pues...porque...-comenzaba a decir muy nervioso, sin saber muy bien “qué” decir...

-¿Y si fuera una “carta de amor”, qué?, ¿por qué te interesaría?...-le preguntó Obito, observando detenidamente la expresión nerviosa y sonrojada de su cara, paseando lentamente sus ojos de un lado hacia el otro sobre su rostro...y notando, muy a su pesar, que Kakashi realmente era increíblemente hermoso...

-Ya te dije...es solo curiosidad...

-Ja...claro...“es solo curiosidad, ñañaña...“-le dijo arremedándolo con una voz chillona.-Pues bien, dile a tu “curiosidad” que ya se calme, Kakashi, porque no te mostraré nada. Ah, y por cierto, ya deja de seguirme...-le dijo viéndolo con seriedad, antes de darse la vuelta y seguir su paso.

-¿Quién te la envió?...-le cuestionó de nuevo el otro, utilizando de pronto un tono bastante seco y “golpeado”, que denotaba en cada sílaba su gran enfado...olvidándose por completo de mantener las “apariencias” y fingir su habitual “indiferencia”...

-Argh...a ver Kakashi...-decía Obito con molestia, comenzando a darse una vez más la vuelta, cuando de pronto sintió las manos de Kakashi sobre él, golpeando con fuerza sobre su pecho para luego irlas bajando rápidamente por su cuerpo, llevándolas directo hacia sus pantalones; sorprendiendo a Obito en exceso...quien abrió muy grandemente los ojos, pues no había visto venir algo como eso...notando cómo el bello chico trataba de colar sus manos por los bolsillos de sus pantalones, para así tomar el papel.-O-oye...¿q-qué crees que haces...?, ¡espera...!.-decía comenzando a forcejear con él.

-Déjame ver...-decía Kakashi luchando y luciendo muy alterado...tratando de sacar el papel a la fuerza...notando cómo de pronto el otro, con gran agilidad, tomaba entre sus manos sus muñecas y lo apartaba de él.

-¿¿Qué crees que haces??...-le preguntó apretando con fuerza sus muñecas, y llevándolo hasta chocar de espaldas contra el grueso tronco de un árbol, provocando un gesto de dolor en Kakashi, e inmovilizándolo al repegar sus muñecas contra él.

-¡¿P-por qué no me lo quieres enseñar?!...-le preguntó Kakashi, viéndolo a los ojos y comenzando a llenar los suyos de lágrimas, impactando a Obito, quien se encontraba muy sorprendido de ver a Kakashi comportándose así...

-Ya te expliqué que no es lo que crees. No se trata de ninguna estúpida “carta de amor”, ¿de acuerdo?...-le aclaró, sintiéndose de pronto de alguna extraña forma “obligado” a darle una “explicación”...

-¿M-me lo juras?...-le preguntó Kakashi, terminando de forcejear con él y viéndolo con una mirada que Obito nunca le había visto antes...¿qué era todo eso?...¿qué le estaba pasando a Kakashi?...pues, de pronto, éste actuaba de una forma muy extraña...orillándolo a tener que darle “explicaciones” y “tranquilizarlo”, cuando no tendría “porqué“...

-Sí...-le respondió en voz baja, viéndolo fijamente, mientras trataba de descifrar su mirada, pero perdiéndose poco a poco en la belleza de su cara...Obito no podía entender porqué, pero el ver a Kakashi de esa forma, despertaba algo en él...pues algo había en esa manera en la que el otro se comportaba, que le gustaba...le gustaba esa forma tan desesperada con la que le hablaba...y esa súplica que sus ojos reflejaban...se veía tan...dócil...y tan frágil...tan...vulnerable...era la primera vez que lo percibía de esa manera...pero, por alguna “extraña” razón, esto le gustaba...le gustaba de sobremanera...algo había en aquella actitud que lo llamaba y lo atraía demasiado...comenzando a sentirse de pronto de un modo muy “extraño”...así que lo soltó y se apartó de él, dejando al otro aún junto al tronco del árbol contra el cuál lo había apresado.-Y-ya...ya me voy, Kakashi...-le dijo con la voz un poco alterada, mientras le daba la espalda, antes de echar a correr hacia su casa, sin atreverse a voltear de nuevo hacia el otro, quien se había quedado sin poder moverse, sintiendo su corazón palpitar velozmente, agachando poco a poco la mirada y llenando una vez más sus ojos de lágrimas, comenzando a reprenderse mentalmente. ¿Pero qué rayos había hecho?...había sido un tonto...llevó una mano hasta posarla en su frente, antes de repegarse nuevamente contra el tronco, cerrando los ojos y tratando de “revivir” aquella sensación que había sentido cuando Obito lo repegó contra éste...comenzando a respirar un poco más pausadamente, mientras llevaba una de sus manos a su pecho y comenzando a bajarla, acariciando su cuerpo lentamente...no...eso que estaba deseando...no estaba bien...eso que estaba haciendo...no estaba bien...nada de lo que había hecho podía estar bien...lo que lo hizo parar el movimiento de su mano, y detenerse, abriendo los ojos nuevamente.

¿Qué era lo que le pasaba?, ¿por qué se había comportado de esa forma?...se había dejado llevar y dominar por sus tontos celos ante la sola idea de que alguien le hubiera escrito una posible “carta de amor” a Obito...pero qué absurdo...no...¿qué estaría pensando Obito de él ahora?...¿se habría dado cuenta de sus “celos”?...este pensamiento hizo que su pulso nuevamente se acelerara...¿se habría visto tan obvio?...ni él mismo podía creer la “escenita” que le había armado...saliéndose completamente de su línea habitual de comportamiento...es decir...¿desde cuándo era él quien seguía a Obito e iba molestando detrás de él? Pues, por lo regular, esto era al revés...¿desde cuándo dejaba que sus sentimientos lo dominaran y tomaran el control sobre él? Pues generalmente podía guardar perfectamente la compostura y las apariencias sobre sus emociones...fingiendo indiferencia ante todas las situaciones...¿por qué esta vez había sido diferente?...¿y por qué se sentía de esa forma?...pues, aún podía notar su pulso acelerado y su respiración más lenta y pausada...¿era posible que con lo que había hecho Obito, se hubiera alterado tanto?...recordando nuevamente el momento en que éste lo había repegado con fuerza contra el árbol, recordando sus ojos...su mirada...en esos momentos había deseado tanto que lo tocara...que lo besara...pues desde hacía tiempo que se había dado cuenta de que Obito le gustaba, pero lo que no sabía, era...¿desde cuándo lo “deseaba”?...llevó el dorso de su mano para morderlo un poco con la boca.

No...debía de tranquilizarse y enfriarse...debía dejar todos aquellos pensamientos sobre Obito y mejor concentrarse en la estupidez que había hecho, montando una escenita de celos ante un pedazo de papel que lo había visto leyendo...quizás y fuera solo alguna propaganda...no podía creer el ridículo que había hecho...y lo que era peor, no sabía cómo volvería a ver a Obito después de eso...quién sabe con qué idea se hubiera ido éste a su casa...¿y si se había dado cuenta de lo mucho que le “gustaba”?...ante ese posible pensamiento, sus mejillas se colorearon de un color carmín intenso. No...quizás lo mejor sería que lo fuera a aclarar todo de una vez...no podía, ni debía permitir, que Obito se fuera con ese pensamiento...

Así que inmediatamente cambió el rumbo de sus pasos para dirigirlos ahora hacia la casa del Uchiha, pensando y repasando mentalmente qué sería lo que le diría...llegando por fin a la casa de éste, pero deteniéndose bruscamente al escuchar algunas voces. Viendo a la distancia que Obito estaba afuera de su casa...mientras platicaba con Anko...una pequeña punzada de coraje apareció por su cara, pues ¿qué podría hacer Anko ahí?...quizás debía tratar de acercarse un poco más para poder escuchar...buscaba un buen lugar dónde poder hacerlo, cuando de pronto vio cómo ésta lo abrazaba, provocando que Kakashi se quedara tieso en su lugar, con los ojos muy abiertos y sintiendo un frío intenso recorrer todo su cuerpo, observando cómo de pronto la chica se acercaba al otro y le decía algo al oído, para luego separarse de él y darle un beso en la mejilla, antes de darse la vuelta y despedirse con la mano, echándose a correr. Dejando a un Obito que lucía algo extrañado y desencajado, antes de darse la vuelta y entrar a su casa. Pero qué...¿¿qué rayos había sido eso??...pensaba Kakashi llevándose una mano hacia la boca y posándola sobre la máscara que le cubría la cara, mientras llenaba nuevamente sus ojos de lágrimas...Anko...la Anko que él conocía...¿¿dándole un beso y abrazando a alguien??, ¿¿a Obito??...por qué...¿¿por qué a él??...¿eso quería decir que le gustaba?...¿y si ella era la chica que le había escrito la carta?...no...no podía ser...todo ese tiempo había estado en lo correcto...no pudo evitarlo...Kakashi de pronto se quebró...comenzando a llorar...sintiendo cómo las lágrimas comenzaban a caer humedeciendo la tela de su máscara, mientras intentaba darse la vuelta para regresar a su casa, pero sus piernas se negaban a avanzar...recargándose nuevamente contra el tronco de un árbol, mientras respiraba agitadamente, hasta dejarse caer por él lentamente, cubriéndose la cara con ambas manos y rompiendo silenciosamente a llorar.