Capitán América: El Veneno De La Lujuria (Tierra 1 by Broken's Dark Fantasies at Inkitt
Customize readability
Aa

Capitán América: El Veneno de la Lujuria (Tierra 1

Summary

Tras los eventos de Avengers: El Ataque de Hydra, Steve Rogers ha retomado la identidad del Capitán América. Persiguiendo una célula rebelde, Rogers será tomado prisionero por Madame Hydra y sometido a una droga experimental que podría destruir todo lo que el Capitán América significa.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

#1: El Veneno de la Víbora

Un pequeño quejido de dolor fue lo que inició todo.

—Capitán —habló una mujer en la lejanía,cubierta por una oscuridad perpetúa—. Despierte, Capitán.

La oscuridad fue cediendo ante la luz mientras los ojos del Capitán América se iban abriendo. Pronto descubrió que se encontraba boca arriba sobre una cama metálica, con sus piernas y brazos estirados sobre esta. Su reacción natural fue intentar moverse, pero tanto sus muñecas como tobillos se encontraban apresados.

—¿Durmió bien, Capitán? —preguntó una mujer decabellos verde oscuro, al igual que su ceñido uniforme.

—¿Quién eres tú? ¿Dónde estoy? —preguntó el soldado con voz firme pero manteniendo la calma.

—De seguro escuchó sobre mi, Capitán América, pues usted me ha estado siguiendo el paso junto a algunos de sus compañeros vengadores. Muchos me llaman Dra. Green, pero personalmente me gusta más Madame Viper.

—Eres la doctora de Hydra a cargo de los experimentos en humanos —aseguró Rogers, cuya mente se iba aclarandolentamente—. ¡Falcon!

—También lo capturamos —afirmó la mujer, con una sonrisa soberbia—. Fue difícil, y enviaron a muchos de nuestros efectivos aterapia intensiva, pero el objetivo se logró.

—Si le hacen algo juro que…

—Eso ya está fuera de su poder, Capitán. Al igual que lo que haremos con usted.

Steve empezó a sentir un gran calor apoderarsede su cuerpo, como si hubiera levantado fiebre de pronto.

—Veo que el suero ya está haciendo efecto. Se tardo un poco más que con los demás, pero seguramente es por su propia resistencia.

—¿De qué hablas? —preguntó Steve, sintiéndose algo agitado; Incluso, excitado.

—¿Qué puede ser más potente que matar al Capitán América? —preguntó Viper, mientras guardaba una jeringa vacía dentro de un estuche—. Quebrarlo. Rebajar al icono de la libertad al nivel del más sucio hombre.

La respiración de Steve se iba acelerando cada vez más, mientras en sus pantalones crecía una gran erección.

—Esta droga —habló la fémina, mientras dejaba el estuche sobre una mesa—, es un poderoso afrodisíaco que tarda varias horas ensalir del sistema. Es tan potente que las personas que lo reciben se ven inmersos en una necesidad demencial de satisfacer sus deseos sexuales. Hasta ahora, todos en quienes lo probamos han muerto por ataques al corazón. ¿Cuanto resistira usted, Capitán?

Viper miró por encima del hombro al Capitán América, cuyo cuerpo temblaba y empezaba a retorcerse, en un afán de liberarse.

—Veo que usted ya está sufriendo eso en carne propia.

Steve gruñó como animal. El calor de su cuerpo era simplemente demasiado para ignorarlo. Aquella necesidad de sentir placer era tan invasiva que nublaba su juicio a cada segundo que pasaba. No podía pensar en otra cosa, por más que su férrea voluntad luchaba contra sus instintos.

—¿Qué… qué planeas hacer? —preguntó con grandificultad.

—¿Ha escuchado la frase: “Haz el amor, no la guerra”? —preguntó la mujer mientras se quitaba el cinturón y descendía el cierre de su escote—. Eso es lo que planeó hacerle, literalmente.

Las pupilas del veterano se dilataron mientras contemplaba las voluptuosas curvas de la criminal, cuyo ceñido traje verde iba deslizándose hacia abajo por sus caderas. Pronto, Madame Viper quedó completamente desnuda ante el varón. Un detalle que llamó la atención de Steve fue que en la zona púbica de la mujer —la cual estaba completamente afeitada—se encontraba un tatuaje del emblema de Hydra.

—¿Le gusta lo qué ve, Capitán?

La mujer se subió arriba de la mesa y se sentó sobre el pecho desnudo del hombre. Allí empezó a frotarse de adelante hacia atrás sobre este, mientras con sus manos masajeaba suavemente sus propios pechos. Steve la observaba con ojos enloquecidos del placer, mientras Viper gemía para provocar más a su víctima. La científica de Hydra se volteó para inclinarse hacia la entrepierna del soldado, retirando con sus manos el pantalón de este. La fuerte erección del varón saltó rápidamente ante la liberación del uniforme, y la mujer rozó aquel pene con la punta de sus dedos.

—¿Quiere qué lo haga sentir mejor, Capitán? —preguntó Viper, paseando su dedo índice por encima del glande—. Solo debe pedírmelo.

Steve era fuerte, y ciertamente no cedería a sus bajos impulsos en circunstancias normales. Pero aquella droga provocaba una necesidad de placer que solo sería comparada con el síndrome de abstinencia, multiplicado por diez. El cuerpo del varón rogaba por una liberación, o su mente se quebraría por completo.

—Hazlo —pidió Rogers—. Por favor…

—¿Por favor qué, Capitán? —preguntó Viper, exhalando su aliento cálido sobre el pene palpitante del héroe—. Explíqueme que quiere que le haga.

—Usa tu boca, por favor —rogó Steve, cada vez más agitado—. Chupa mi pene, por favor. ¡Chúpalo!

—El gran Capitán América exigiéndole a una villana que se la chupe. ¡Ja! —exclamó la mujer, con claros aires de superioridad—. Lo haré, Capitán. Pero primero, usted deberá comerme el coño a mi.

Madame Viper se reacomodo de forma que su pubis —y por lo tanto su tatuaje— quedara apuntando al rostro del CapitánAmérica. Sin pudor se sentó sobre la cara del soldado, dejándole su húmeda vagina encima de la boca.

—Adelante, Capitán —habló la fémina, mientras sujetaba de la cabeza al varón—. Recite el himno a su bandera en mi vagina.

Steve no soportó y metió su lengua entre los labios vaginales de Viper, mientras esta se sentaba completamente sobre él. La lengua del héroe la penetró y empezó a azotar con fuerza aquellas paredes vaginales, mientras sentía como el clítoris de la mujer se frotaba contra su labio superior. La Madame de Hydra lo sujetaba con firmeza del cabello y movía sus caderas de forma lenta y seductora, hacia adelante y hacia atrás para aumentar el placer que sentía. Los jugos vaginales de la fémina descendían hacia la boca del soldado e inundaban su paladar. Hacia mucho no le practicaba sexo oral a una mujer. Ninguna desde Peggy Carter en la guerra.

Pero mientras Peggy era dulce, y con un pubis adornado por una elegantemente recortada capa de vellos, Viper era agridulce ycon un pubis adornado con el símbolo de Hydra. Aquello parecía representar la derrota y el sometimiento del Capitán América ante la organización que había jurado destruir.

Viper se siguió moviendo, mientras sus gemidos se volvían más fuertes, y su clítoris terminó dentro de la boca de su juguete. La lengua de Steve no perdió el tiempo y se frotó completamente contra este, una y otra vez. Y teniendo la cabeza de ese hombre entre sus piernas, la mujer no tardo mucho más en tener un fuerte orgasmo. Aquellos fluidos productos del éxtasis fueron bebidos en su mayoría por el varón.

—Lo hizo bien, Capitán —afirmó la agitada mujer mientras se levantaba.

—Por favor —pidió Rogers, mientras jadeaba con fuerza—. Necesito… necesito correrme. Quiero correrme. Deseo tu cuerpo.

—¿Me desea, Capitán? —preguntó la mujer, con tono seductor.

—Quiero tener sexo contigo —murmuró, como si intentara inútilmente contenerse.

—Hable más alto, Capitán.

—¡Quiero cogerte, maldita ramera! —gritó furioso y desesperado, pero también humillado.

Viper sonrió. La droga lo estaba afectando tal y como ellos querían.

—Muy bien, capitán Rogers. Va a cogerse a esta puta a su gusto.

Madame Viper tocó un botón en su pulsera y las correas metálicas que mantenían cautivo al Capitán América se retrajeron. Steve saltó de la mesa al suelo y observó como Madame Viper se encontraba ya derodillas, con la boca abierta y la lengua hacia afuera, como si esperará de forma sumisa por su castigo. Steve podría escapar de aquella sala y buscar a su compañero, y seguramente eso haría en un momento normal. Pero con su mente tan alterada por aquella fuerte droga, ese no fue el pensamiento que se le cruzó. Una pequeña pizca de malicia iluminó los ojos de la fémina, mientras las enormes manos del varón la sujetaban del cabello. Con una pasión salvaje, introdujo su miembro en la boca de la Madame, y de un solo golpe se lo hundió hasta la garganta. Los ojos de la villana se sobresaltaron y observaron con una muy bien fingida súplica al héroe, pero este no se conmovió. Rogers siguió golpeando con salvajismo la garganta de su victimaria. Los labios verdes de Viper dejaban su marca difuminada por la saliva de su boca. El miembro de Steve se restregaba por las mejillas y la lengua de su victima, y sus testículos golpeaban salvajemente el mentón de esta en cada embestida. Ella sentía como aquel miembro la ahogaba, y los obscenos sonidos de su garganta fornicada no tardaron en hacerse escuchar. Steve le presionó el rostro contra su pelvis, dejando momentáneamente quieto su miembro. Pero a los pocos segundos retomó las feroces embestidas, las cuales se iban haciendo más rápidas. Rogers gruñía y jadeaba mientras su pene golpeaba violentamente la garganta de su victimaria, como si la estuviera castigando. Y en su punto máximo, liberó una fuerte descarga de esperma directamente en la garganta de la científica, la cual sevio abrumada por el repentino acto. Sin embargo el miembro del héroe se siguió moviendo, por lo que su semilla terminó invadiendo toda la boca de Viper. Steve le sacó su miembro de la boca y la mujer pudo respirar un poco, tomando grandes bocanadas de aire. Parte de aquel semen caía por la comisura de sus labios, y ella decidió jugar un poco con ello. Sacó su lengua llena de esperma para mostrársela al Capitán América, tras lo cual cerró la boca y tragó profundamente. Al volverla a abrir, mostró que ya no quedaba semen.

El Capitán América, sin soltarla del cabello, la obligó a pararse y la arrojó bruscamente contra la mesa metálica. Madame Viper emitió un leve quejido, pero no dejó que eso la detuviera. Apoyó sus manos en el borde de la mesa y empezó a mover sus caderas de forma provocativa.

—Adelante, Capitán. Desquítese con el coño de esta agente de Hydra.

—Es justo lo que haré —aseguró Rogers mientras guiaba su miembro con la mano—. Voy a castigarte, maldita golfa.

Viper rio para sus adentros por ver como aquella droga había afectado al Capitán América. Pero no pudo pensar mucho en ello pues el pene del varón se enterró bruscamente en su vagina, sacándole un sonoro gemido. Una fuerte nalgada resonó en la habitación antes que las grandes manos del soldado se afirmaran sobre las caderas de la peliverde. Y sin piedad empezó a golpear hass lo más profundo de la vagina de la mujer haciéndola gemir con gran fuerza. Las caderas del varón se movían con gran potencia y su miembro embestía constantemente. Viper se apoyó completamente en su antebrazo derecho mientras descendía su mano izquierdahacia su entrepierna. Con la punta de sus dedos empezó a masajear en círculos su clítoris, aumentando el placer que sentía. Las paredes vaginales de la agente apretaban el miembro palpitante del soldado, cuyos agitados jadeos se mezclaban con los sensuales gemidos de la villana. La mano izquierda del hombre tomó el cabello de la mujer, mientras el movimiento de sus caderas aceleraba. Viper arqueó la espalda mientras sentía como un orgasmo se abría paso desde su interior. El grueso miembro de Rogers sentía como aquellas paredes vaginales lo presionaban cada vez más, y no tardo mucho hasta que finalmente terminó. Una gran descarga de esperma inundó la vagina y el útero de la fémina, que sonreía con notable satisfacción. Pero aquello aún no terminaba.

Steve se apartó un poco y la giró rápidamente, antes de alzarla y sentarla sobre la mesa. Sin perder tiempo se acercó a ella, y guiando su pene con la mano volvió apenetrarla. Las piernas de la fémina se enredaron sobre la cintura de Rogers, mientras ella apoyaba una mano sobre la mesa y la otra en la nuca del contrario. El pene del soldado volvió a moverse con frenetismo, entrando y saliendo con fuerza de la vagina de Viper, que gemía con una pequeña mezcla de placer y dolor. El rostro del Capitán América se sumergió entre los grandes pechos de la mujer para besarlos y chuparlos casi con desesperación. Los labios del rubio dejaban marcas en los senos de la mujer, que subían y bajaban al ritmo de su agitada respiración. Entregados al más grande placer, nada más les importaba en esos momentos. Las uñas de la villana rasgaban la espalda del soldado, mientras las caderas de este no disminuían ni un momento las embestidas. Cada penetración parecía ser más profunda, y la sensibilidad de ambos cuerpos estaba ya en su punto máximo. La mente de Rogers, totalmente nublada por el placer, solo podía pensar ensatisfacer sus deseos con la sensual villana que tenía a su alcance. Por su parte, Viper era presa del placer que le generaba tener a su merced al más grande ícono estadounidense. Y aquel morboso placer de ambos, solo llevó a que un nuevo orgasmo inundara el útero de la villana.

—¿Crees qué tarden mucho más? —preguntó un soldado de Hydra, quien hacía guardia en una puerta.

—No lo sé, Bob —respondió su compañero—. De todas formas, ¿podrías culpar a Rogers?

—La verdad que no, Wade —respondió Bob—. Digo, la Dra.Green se pasea tanto en ese traje ajustado, que es imposible no querer jugar con su…

Pero antes de poder continuar con ss conversación, la compuerta se abrió para dejar oír los gemido y jadeos de la inusual pareja de amantes. Ambos soldados asomaron las cabezas para ver la escena, contemplando como el Capitán América seguía embistiendo a Madame Viper.

—¿Qué, ah, están, ahh, viendo? Ya saben que hacer. —exclamó la mujer entre gemidos.

Bob tomó la iniciativa y golpeó al CapitánAmérica en la cabeza con la culata de su rifle, logrando derribarlo mientras su compañero se le unía.

—Que no se les ocurra dañarlo mucho —dijo Viper mientras se apartaba—. Aún no terminamos de humillar al Capitán América. Vuélvanlo a inmovilizar en la mesa.

Pero repentinamente el Capitán América tacleóa Bob con su hombro y lo derribó antes de darle varios golpes de antebrazo.Cuando Wade intentó golpear al héroe, este le atrapó el arma y saltó inmediatamente en su contra para derribarlo. Viper actuó rápido y tomó una pistola que tenía guardada en el escritorio, con la cual disparo tres dardos tranquilizantes a la espalda de Rogers. El Capitán empezó a voltear, con una mirada llena de furia que se convirtió en lujuria al ver nuevamente a lavillana. Y a paso firme empezó a avanzar hacia ella, pero terminó cayendo al suelo producto de los sedantes altamente concentrados.

—Inútiles —exclamó con desprecio Viper—. No sólo debo tener sexo con el Capitán, también debo reducirlo. ¡Inmovilícenlo de una vez!

Viper empezó a vestirse antes de salir de la habitación, dejando a los dos agentes de Hydra recuperándose.

—No sé tú, pero a mi no me pagan lo suficientepara esto —afirmó Bob.

—Me golpeó la polla de América. Eso cuenta como bono.

—Abriendo nota nueva —afirmó Viper mientras grababa su voz—. Tuve que detener al Capitán América para impedir que este sufriera un infarto como los anteriores sujetos de prueba. Algo a destacar es que cuando los soldados interrumpieron en la habitación no lo notó, o no pareció importarle. Pero después de ser separado de mi persona, reaccionó violentamente y su deseo era continuar con el coito. Abro paréntesis: ¿Se podría usar el suero para degradar públicamente al Capitán América de un héroe patriota a un violador psicópata? ¿Se podría hacer lo mismo con otros héroes para debilitar el apoyo de la sociedad hacia ellos? Eso podría darle un cambio a nuestros planes.

Pero antes de continuar con sus anotaciones, un fuerte estruendo sacudió la base y la alarma empezó a sonar. Eso solosignificaba una cosa:

—Estamos bajo ataque —aseguró Viper, antes de empezar a correr.

Let Broken's Dark Fantasies know what you thought about this chapter!
Love this

2

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

2

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

2

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

2

Strong Dialog

author

Ya era hora broken, ya era hora

5 months
2

Further Recommendations

Chicago Lovers

Hallo: Die Geschichte hat alles was es braucht, Herzschmerz, Liebe, Erotik und auch ein wenig Drama. Es lies sich gut weg, nur an den Französischen Stellen war es für mich der Lesefluß immer unterbrochen, da mir einfach die Übersetzung fehlte. Trotz allem schöne Geschichte 🍀🥰🔥

Read Now
The Mafia King's bodyguard

sarah: Only thing i found hard with this story was that she was working for fbi then became mafia kings woman. Even so still great story

Read Now
The Offside Arrangement

laetitia buisson: Une histoire que l’on arrive pas à arrêter de lire .On arrive à deviner certaines histoires notamment Levi et cadence donc c’est sympa et le couple phare est vraiment magnifique. Superbe

Read Now
LE SALON DES DELICES

Céline: Cette histoire erotique est incroyable. Merci

Read Now
Til Kingdom Come

Clyrene Mason: Love the story!!! Beautifully written. I love a gangster being soft for his woman. I love the story line

Read Now
Where The Blacktop Ends

Ind2026: So far the storyline is quite engaging..but the problem is I was expecting all the details put in the summary without money background. But both the lead characters are from big money which is again and again reinforced in initial chapters, which kind of makes me to lost interest. Money itself can c...

Read Now
We Only Fake It on the Weekends

sexywolve: Belle histoire ... merci 🥰

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Read Now
Heated Circuits

Nyx Nightshade Erotica: This is the second mind blowing boom ive found in as many days centered around an autistic main character (and tbf i'd really like to say characters plural even though only one is confirmed but there are 15 plants named mr. Whiskers at the very least the second lead is neurospicy) and I am freaking ...

Read Now