Capitulo 1¡!!
País 39, Rusia
Clan 33, dueño: Jonathan Grimor
Aunque esté seguro, odio este puesto. ¿Ser sirviente? ¿En serio? Me la pasaba al lado del viejo ese, sirviéndole como si yo fuera su perra, dándole todo tipo de vinos y puros, tan fuertes que si te fumabas uno te dejaban los ojos irritados, pero para él eran unos cigarros normales.
El señor Grimor había envejecido bien: en forma, sano y no aparentaba su edad, pero siempre traía mujeres o presumía su alto rango en el país. Si llegaba a hacer eso en mi país, lo cagaban a palos... Digo lo mataban.
Un día en el que el viejo estaba llevándome de acá para allá, llegó un chico rubio; sus ojos eran de otro plano, bastante raros. Era alto y fuerte, era guapo, pero le tenía mala espina. Ese hombre llegó con papeles importantes de una firma para el señor Grimor. Solo me miró de reojo, como si fuera un esclavo más... En realidad lo soy, pero no importa.
Empezó a hablar con el señor Grimor y yo solo me quedé parado esperando otra orden fastidiosa de ese viejo maldito. Después de su alargada charla, el señor Grimor me ordenó escoltarlo a la salida y con la cabeza asentí. Lo llevé hacia la entrada y me dijo:
-Adiós, buenas tardes.-
Me sorprendió, ya que mayormente los superiores ni siquiera saludan a los sirvientes. En fin, solo se despidió y se fue, tal y como debería ser.
Era un poco tarde y el señor Grimor me ordenó irme a dormir. En ese entonces hice una reverencia al viejo y me fui a mi habitación. Al menos tenía una habitación; por así decirlo, fui bastante privilegiado al ser sirviente. Muchos de mis compañeros migrantes fueron trasladados a otros sectores y pasan frío, hambre y sed; incluso muchos están enfermos debido a las bajas temperaturas. Por lo menos yo estoy adentro y tengo donde dormir y comer...
En fin, solo abrí la puerta de la habitación, me puse el pijama y me tiré sobre la cama. Al fin y al cabo no podía dormir: me movía en la cama constantemente en busca de conciliar el sueño. En ese entonces solo me quedaba pensar o imaginar algo para poder dormir. Después de un rato recordé el gesto de ese señor; fue bastante amable al saludarme, sabiendo el tipo de ratas que hay acá.
Al no poder dormir, me senté en la cama pensando en si dar un paseo por la enorme mansión que había. Después de un rato de pensar, me levanté y abrí la puerta de mi habitación para dar un paseo por el enorme patio. Era uno de los pocos lugares tranquilos que había, sobre todo de noche. Después de eso caminé silenciosamente por los pasillos, abrí las puertas para entrar al patio y el viento de la noche movía mi pelo ligeramente, dando una sensación de satisfacción.
Me senté en una de las bancas del hermoso jardín a disfrutar la noche, mirando tranquilamente la luna. Hasta que escuché pasos,me alerté rápidamente y al ver atrás un guardia me dijo.
-¿Que haces aquí en medio de la noche?-
En ese mismo instante en el que el guardia dijo eso aparece una persona detrás de los arbustos dirigiéndose a el guardia.
-El vino a servirme en esta noche, no deberías husmear por la noche ¿No crees?-
El guardia rápidamente se disculpo con el señor y se fue rápidamente.
El señor que había dicho eso era el mismo que me había saludado, fue bastante gentil al ayudarme está vez.
-Deberias irte,no es hora de andar por ahí,vete a tu cuarto y solo duermete.-
Dijo el señor en un tono serio, yo solo asintí ya que no podía decirle nada o llevarle la contraria, pero antes de irme, un poco tímido le pregunté
-Antes de irme... ¿Cómo es su nombre señor?
-Me llamo Kostya, Kostya Chernyshev, ahora solo lárgate.-
Eso fue lo último que dijo, con un poco de repulsión me fui, no era forma de tratar a alguien, ni siquiera se gast- se digno a mirarme bien al menos, enojado me fui a mi cama, solo abrí la puerta y me recosté, inmediatamente me dormí ya que la noche había sido un poco atrajeada.








