Celo
Estar tantos años en el hielo había comenzado a pasar factura en el cuerpo de Steve, primero fue el incremento de apetito, la fuerza desmedida al entrenar, toda esa energía incontenible, que ni con 100 kilómetros de carreras parecía terminarse.
Lo peor fue el calor, abrumador y absurdo, ni una tina llena de hielo le calmaba.
Se comenzaba a volver loco, sentía su cuerpo sin control, y luego llego él.
Tony había estado fuera durante dos semanas, y con solo verle termino con lo poco de conciencia que le quedaba.
Solo pudo aferrarse a el hasta que Natasha tuvo que dormirlo.
Solo así lograron que el gran Steve Rogers soltara a Tony.
Ubo que encerrarle en uno de los laboratorios para que no buscara a Tony, siendo distraído con platicas aburridas con Bruce y Bucky.
Quienes hicieron unas pruebas.
-está en celo-
- ¿solo eso? -
-si, Steve es un alfa así que es normal que entre en celo-
-pero no es normal…bueno eso…-
-creo que tanto tiempo en el hielo le afecto-dijo James, mientras tomaba más café.
-es una probabilidad, Steve tenia una omega en ese entonces, puede que estuviera por iniciar su celo por primera vez, pero al quedar atrapado en hielo…es una probabilidad que sus síntomas solo se ralentizaran hasta encontrar otro omega que le guste-dijo Bruce, mientras miraba los informes sobre Steve.
-dices que a Steve le gusta Tony-pregunto curioso Clint.
-es solo una teoría…de igual forma debemos alejarlo de Tony-
-si se gustan porque…-
-no creo que a Tony le guste la idea de tener a un alfa cachondo tratando de follarlo-dijo James entre risa.
-será divertido para ti, pero ningún omega queremos eso-dijo Bruce, molestándose con su alfa, a lo que James solo lo abrazo, pero Bruce solo salió del laboratorio para revisar más informes.
Todos menos Natasha se fueron.
*
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Tomar café a las 3 de la mañana era una rutina que Tony Stark jamás dejaba pasar.
Era su hora de recargar energía antes de volver a trabajar en un nuevo proyecto, una deliciosa y humeante tasa era suficiente, por eso tomaba al menos 3.
Había un ritual especial para esto, elegir los mejores granos, calentar el agua hasta los 96 grados Celsius, debía prepararlo siempre justo a esa temperatura para que nunca cambiara su sabor.
También debía usar su propia cafetera, marca Stark, hecha por el cuándo tenía 17 años, su mejor invento.
Y lo mas importante era la música AC/DC seria la selección de esa noche.
Podía bailar un poco mientras escuchaba la cafetera hacer su trabajo, movía un poco sus caderas y cerraba sus ojos para disfrutar del aroma y la música.
Fue por eso que se sintió sorprendido cuando alguien lo empujo contra la encimera, iba a gritarle al idiota que le soltara, pero entonces su pantalón fue tirado hacia el suelo, y su cuerpo fue girado entonces, dejando ver a Steve arrodillado frente a él.
No sabia que decir o hacer, solo veía al alfa mirarle fijamente, con los ojos dilatados y la respiración agitada.
-Tony…-fue lo único que dijo con un gran suspiro, antes de acercar su rostro a la entrepierna del omega, frotando su nariz contra ella.
Tony gimió y se aferró a la cabeza del alfa, el cual no se movió ni un centímetro, solo miro fijamente a Tony con total adoración en su mirada.
-no…no ahora…-
Steve solo asintió y saco un poco su lengua para lamer la entrepierna de Tony, quien soltó una mano del cabello de Steve y cubrió su boca.
Sus piernas temblaron no solo por el audaz movimiento, también por el aroma de Steve que de golpe se apodero de la habitación, aun por encima del café.
Steve sujeto su trasero para ser el quien guiara a Tony, y porque no para tocarlo más íntimamente.
Sus manos eran firmes y no se movían ni un centímetro, su lengua por otra parte era tan flexible y su movimiento, Steve parecía un experto con sus movimientos.
Parecía desesperado mientras lamia el pene de Tony, aunque aun estuviera dentro de su ropa interior.
-harás…ah…que moje mi…ah…ropa…-
Steve sonrió, lamio una última vez y luego bajo un poco la ropa, lo suficiente para que el miembro de Tony saliera de golpe de esta, totalmente duro y con bastante humedad en la punta.
El alfa se relamió sus labios antes de lanzarse de golpe para devorar el miembro del omega, quien grito con fuerza ante el placer que sentía.
Jamás se había sentido tan bien en su vida, no podía sostenerse de pie, y estaba seguro que de no ser por Steve ya habría caído.
Sus gemidos eran ya incontrolables y no dejaba de temblar, solo luchaba por respirar y no correrse tan rápido.
Pero Steve no se lo pondría fácil, comenzó a acariciar con uno de sus dedos su entrada, parecía deleitarse con los sonidos húmedos, o quizás solo era su imaginación porque la música aún seguía sonando en el fondo.
Deseaba tanto más, y estaba por golpear a Steve para obtenerlo, pero Steve parecido leer su mente, porque acelero sus movimientos e introdujo su dedo dentro de su entrada.
Tony grito desesperado tratando de controlar su placer, maldecía en voz alta al alfa, mientras gemía el nombre de Steve, lo que hacia gruñir al alfa que lo compensaba con movimientos firmes y acertados.
Su próstata fue rápidamente encontrada y el maldito decidido torturando frotando ese dulce punto.
Fue demasiado para su sensible cuerpo, y no pudo evitar llenar la boca de Steve con su semen, lo cual parecido disfrutar con demasía.
Steve solo se relamía los labios, pero se quedó de rodillas frente a Tony, como un perro que espera que le digan que hizo bien su truco.
Le tomo varios minutos calmarse, su corazón latía con fuerza y sus piernas aun temblaban, pero Steve solo sonreía y le miraba.
-eres un infeliz…ah…lo sabes…-
-Tony…-
El omega miro entonces el duro miembro de Steve, el cual se marcaba aun debajo de su pijama.
Sabia lo que el alfa quería, pero debía darle una lección, nadie podía aprovecharse de él, y si Steve creía que con una felación lograría follarlo estaba muy equivocado.
Así que comenzó a caminar hasta la habitación de Steve, vio al alfa sonreír y seguirlo como perrito esperando jugar más tiempo.
-vamos entra Steve…-dijo Tony mientras señalaba la puerta de la habitación.
Steve sonrió antes de besar rápidamente a Tony, y lanzarse contra su cama esperando que el omega se le uniera.
Tony solo hizo una seña para despedirse de Steve, antes de ordenar a Jarvis cerrar la habitación y evitar que Steve le siguiera.
Escucho los golpes de Steve contra la puerta y soltó una carcajada mientras iba a la cocina por su café y se dirigía a su propia cama.
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Solo dos horas después Tony rodaba sobre su cama, no lograba calmarse, sentía aun las deliciosas lamidas de Steve, su ropa había quedado impregnada del aroma del alfa, y lo peor de todo es que por mas que se masturbara no dejaba de desear al alfa.
Era la tercera vez que se corría, y aun así no lograba nada.
Se sentía frustrado, y estaba por pedirle a Jarvis liberara a Steve le enviara a su habitación, cuando vio como su enorme ventana se rompía dejando entrar al maldito alfa que le había robado la tranquilidad.
Steve se veía cansado, y algo molesto, pero su semblante cambio cuando vio a Tony totalmente desnudo y masturbándose sobre su cama.
Se acerco corriendo y se arrodillo de nuevo junto a la cama de Tony, estirando su mano para tocar la pierna de Tony.
El omega le sonrió y le señalo su cama.
Steve le miro desconfiado, pero estaba muy desesperado y salto contra la cama.
Tony de inmediato se puso sobre él, tomo sus manos y las llevo hasta su pecho, haciendo que Steve lo acariciara.
- ¿Qué harías por mi Steve? -
-mmm…todo-
- ¿todo? -
-lo que tu desees-
-me dejarías tocarte-dijo Tony acariciando también el pecho de Steve.
-SI-
-me dejaras ser yo quien mande en la cama-
-cumpliré todas tus ordenes-
-dame tus manos Steve-
Steve obedeció y movió las manos de Steve para colocarlas sobre su cabeza, lo mas cerca de la cabecera de la cama.
El alfa sonreía, hasta que escucho el clic, y al mirar sus manos noto las esposas que Tony le había puesto.
-en ese caso tu serás mi pequeño juguete desde ahora…-dijo mientras comenzaba a masturbarse- te dejare encadenado a mi cama desde ahora…
Estarás duro y deseoso por mí.
Me esperaras cada hora del día, dispuesto a satisfacer mi deseo…verdad alfa-dijo con voz sensual sobre el rostro de Steve, quien solo asintió como idiota.
Tony sonrió mientras se sentaba sobre la entrepierna de Steve, solo se quedo quieto probando el autocontrol del alfa.
Sabia a la perfección que esas esposas no detendrían al alfa, menos si estaba en celo.
Aun así, era sorprendente como Steve solo le miraba, sin mover un solo musculo.
-estas tan duro y eres aun mas grande de lo que imagine-
-mi cuerpo te pertenece Tony-dijo sin dudarlo.
Tony solo sonrió antes de mover un poco su cadera, haciendo gemir a Steve.
-te gusta verdad…alfa…-
-me encanta-
-te gustaría tener más verdad…-
-quiero penetrarte, que mi nudo se expanda dentro de ti-
Tony gimió lastimosamente ante la idea, y se vio muy tentado a dejar de tortura a Steve, pero quería divertirse un poco más.
-me ayudarías a prepárame-pregunto Tony, a lo que Steve jalo un poco las esposas para tratar de romperlas, pero Tony coloco su mano sobre ellas.
-no…déjalas…-
-pero…-
-solo necesito tu boca-dijo antes de moverse para dejar su trasero a la vista de Steve, quien solo abrió su boca con sorpresa, más aún cuando Tony abrió un poco su trasero con sus manos, dejando que Steve viera su entrada. -que dices Steve, me ayudaras-
-lo que…ordenes-
Tony sonrió triunfante antes de acomodarse para dejar su trasero frente al rostro de Steve, quien se relamió los labios antes de sacar su lengua para lamer la húmeda entrada de Tony.
Quien gimió muy fuerte y sujeto mas fuerte su trasero para mantenerlo abierto.
Steve estaba embriagado por el sabor, su boca y barbilla estaban muy húmedas, incluso algo del lubricante de Tony caía sobre su cuello, lo cual era muy excitante para Steve.
Tony trataba de controlarse, tuvo que apoyar su rostro en el vientre de Steve viendo muy de cerca el enorme miembro del alfa, que se había acomodado sobre el vientre de este.
Su aroma y forma eran tan apetecibles, que Tony no pudo evitar lamer la punta, obteniendo un gruñido entusiasta y mas lamidas sobre su entrada.
Su miembro palpitaba dolorosamente, necesitaba tocarse, pero también quería evitarlo para no correrse.
Necesitaba…necesitaba más de Steve, así que se levantó, escuchando un quejido de Steve, quien solo le miro con ansias.
-rómpelas…te necesito ahora…-
Steve hizo solo un movimiento, rompiendo parte de la cabecera en el proceso.
Sujeto entonces a Tony, acomodándolo con rapidez contra la cama, tocando con total descaro el trasero de Tony.
-omega…-
-vamos Steve…dame el placer que merezco-
El celo de Steve se descontrolo en ese momento, introdujo lentamente su miembro en la entrada de Tony, quien solo grito de placer por la sorpresa.
Se sentía tan lleno, tan bien, tan caliente…
El miembro de Steve era demasiado perfecto para él.
Tan duro, grande y su forma tocaba zonas que el jamás imagino pudiera sentirse tan bien.
Steve sabia como moverse, se sujetaba con fuerza en su cadera, mientras gruñía como un animal.
Y quizás en este momento lo era, Steve estaba tan descontrolado, un estado salvaje que solo hacia gritar al omega interior de Tony.
Fue entonces que sintió una lamida en su cuello, y se dio cuenta lo que Steve quería.
-NO…NI TE ATREVAS-
Steve dejo de moverse, le miro con enojo antes de volver a intentarlo, pero Tony lo detuvo y lo saco de él.
-No vas a marcarme, podemos follar esta noche, pero es todo lo que tendrás de mí, no dejare que me marques-
La mirada de Steve se vio triste por un momento, antes de murmura algo parecido a no morder.
Steve tomo el miembro de Tony y comenzó a masturbarlo, lo cual elimino todo el enojo del omega, y le hizo caer con fuerza en la cama, había esperado tanto para tocar su miembro que ahora estaba sensible.
El alfa sonrió al ver como Tony se derretía entre sus manos, su necesidad de placer aumento de inmediato, y volvió a introducir su miembro, sintiéndose de inmediato mejor al recuperar su placer.
Escuchar a Tony gemir por su pene y sus manos le hacía sentir poderoso, podía controlar el placer de este rebelde e indomable omega, doblegarlo y hacerle implorar por su pene.
Y no podía negar lo delicioso que era el cuerpo de Tony, tan caliente y sexy, tan perfecto entre sus manos.
Veía desde su posición como Tony se aferraba desesperadamente a las mantas, su trasero se ponía rojizo por los golpes de su cadera.
Su piel se sentía tan bien debajo de sus manos, acariciar su cadera era hipnótico, se sentía tan bien y era adictivo.
-mío…-gruño, lo que hizo suspirar a Tony, alzando mas su cadera y gimiendo con más fuerza.
Sentía su nudo comenzar a formarse, no deseaba que esto terminara, pero había una necesidad más grande de marcar a Tony, y si el omega no le dejaba marcarlo al menos introduciría su semen dentro de él.
Penetro un poco más, antes de introducirse lentamente dentro de Tony, quien solo se sorprendió al ver sentir el gran y duro nudo comenzaba a formarse dentro de él.
Hubiera protestado, pero se sentía tan bien y pronto el semen de Steve comenzó a llenarlo.
La presión en su vientre era extraordinariamente placentera, el leve temblor que percibía del nudo era alucinante, y la mano de Steve masturbándolo le volvió loco, perdió el conocimiento cuando se corrió por todo el placer.
Lo último que recordaba era a Steve abrazándolo durante la noche.
Aunque cuando despertó estaba solo.








