Olas conmigo

All Rights Reserved ©

Summary

Astoria siempre creyó que el amor era esperar. Esperar mensajes, miradas, señales de alguien que nunca terminaba de elegirla. Entre la ansiedad, la inseguridad y una sensación constante de vacío, comienza su primer año de universidad intentando convencerse de que todo está bajo control. Pero nada sale como esperaba. Atlas, su mejor amigo desde la secundaria, empieza a romperla poco a poco con sus contradicciones y secretos. Spencer, un chico torpe y cálido, aparece justo cuando ella más necesita sentirse vista de verdad. Y entonces está esa voz... la voz de un desconocido que parece perseguirla entre sueños, silencios y momentos donde siente que se está ahogando en sí misma. Mientras intenta descubrir qué significa amar y ser amada, Astoria tendrá que enfrentarse a algo mucho más difícil: aprender a verse a sí misma sin destruirse en el intento. Entre relaciones confusas, heridas emocionales, primeras oportunidades y el miedo constante de no ser suficiente, Astoria descubrirá que crecer no siempre significa encontrar a la persona correcta... a veces significa encontrarte primero a ti misma.

Genre
Romance
Author
Guadalupe
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

He estado caminando por bastante tiempo, en callejones de mi casa aun sin encontrar una salida a todo esto. Me siento perdida. Un vacío crece en mí. Hasta que topo con algo.

Veo a una cafetería de color beige con madera en los costados, un lugar demasiado bonito, cada vez que me acercaba olía a café americano recién salido de la maquina y molido. En la puerta hay un ventanal donde se ve a personas tanto en el mostrador como atendiendo, voy acercándome lento con miedo, un miedo invade mi cuerpo.

Me detengo en la perilla, ¿deberia de entrar? ¿Qué pasa si no lo hago? ¿Sera algo bueno?

-¿Qué te detiene pequeña con ser feliz?- una voz grave me detiene, toca mis hombros de manera suave, su barbilla se posa en mi cuello.

El tenerlo cerca de mi me hacia sudar, un dolor en el estomago genero en mi. En esos momentos cierro los ojos y cuando los abro me doy cuenta…

Un sonido empieza a aparecerse, poco a poco me invade.

En mi cuarto, sonando la alarma para despertarme.

-¿Por qué me despiertan en la mejor parte?

Resignada y pensando en su voz me levanto para iniciar el día.

¿Así que ahora pensamos en esa voz?

Supongo que sí.

Es que su voz era una voz grave pero al mismo tiempo dulce, como si el fuego y el hielo pudieran convivir al mismo tiempo. Una locura ¿no? Una sensación de dolor se genera en mi estomago como en el sueño.

En la regadera solo me pregunto una cosa

¿Cómo será?

Alto, chaparro, de piel clara o moreno, ¿tendrá lunares en la cara? ¿Usara lentes o no? ¿Piercings o tatuajes? ¿Debería de estar tan enganchada con esa voz? ¿No debería de pensar en la universidad?

Muchos pensamientos y pocas respuestas que me puedo generar…

Deberias de estar enfocada en la universidad.

No en esa voz…

Mi consciente intenta poner pies en la tierra, bajando poco a poco de mi nube, me acerque al espejo arreglando el flequillo que no mas no quedaba, odiaba mi cabello por ser tan rebelde, no quería verme mas tiempo en el espejo mas de lo necesario.

Me causaba ansiedad verme mas de lo que tenia que pasar para que no se me hiciera tarde para la universidad.

Agarre mi teléfono, revisándolo me percate de un mensaje de mi mejor amigo Shawn.

Te esperamos en el café de la universidad

Ubicación.

Revise la ubicación de la cafetería que estaba cerca de nuestra facultad así que no llegaríamos tarde o eso espero.

Agarre mis cosas para guardarlas e irme de mi casa. Cada paso que voy solo pienso en una cosa…

En mi mejor amigo Atlas…

Ese chico me hace suspirar, somos mejores amigos desde la secundaria. Sus ojos azules me hacían suspirar y ponerme nerviosa, mi boca se trababa cuando me miraba fijamente.

Era mas alto que yo, media un metro con ochenta centímetros si había mucha diferencia de nuestros cuerpos, él se tenia que agachar a Shawn le causaba ternura que tuviera que subir mi rostro y el agacharse.

Apenas revise mi teléfono para revisar si estaba cerca del lugar hasta que unas manos me taparon los ojos.

Chaparra, ¿Qué haces tan temprano en la universidad? – era Atlas su voz tranquilizadora y tan seductora me podía poner la piel de punta.

Era una voz un poco grave pero al mismo tiempo podía ser dulce como si una ola de mar te tocara. O una melodía tan hermosa se escuchaba.

Mantenerme quieta y ser firme sin sonrojarme era tan imposible para mi, es como si todo mi sistema se descompuso en el instante que el como si fuera un virus entro a mi ordenador. Tienes que recuperarte Astoria.

Este Shawn nos llamo ¿no leíste el grupo?- soltó sus manos de mis ojos algo que agradecí.

Debía de mentir, una mentira no le hace daño a alguien ¿o si? Mis manos se desprendían de este mundo, como si no perteneciera a este mundo, cada vez mas las manos me sudaban, un nudo crecía en mi garganta haciendo que sudara más.

Supongo que sí- nuestros rostros estaban tan cerca podría sentir su respiración, solo me quede ahí fría.

Sin poder responder, ¿Qué debería de decir? ¿Tengo que actuar? Mi corazón se esta acelerando a mil por hora y yo no se que hacer. Si por mi fuera debería de huir y no mirar atrás hacerme la de la vista gorda, fingir que nada esta pasando que esto no me afecta mas de lo que me gustaría admitir.

Hola cariño- ¿Qué? ¿Cómo que cariño? Atlas ¿Atlas tenia novia? ¿Por qué no me lo menciono?

Abril- el solo le contesto cortante como si no quisiera saber de ella por un largo tiempo.

¿Pero si eran novios no debería de amarla?

¿Por qué no quieres ver a tu novia?

¿Por qué la escondes?

Era mejor que me fuera, sin voltear no quería ver un arranque de celos frente a mí. Entre mas caminaba poco a poco veía a Shawn esperándome, viendo su teléfono algo que para mi era inusual.

-¿Asi que ya llego la pequeña saltamontes?- Shawn me miro de pies a cabeza para mirarme.

-Calmate poste, que entre tu y yo no hay tanta diferencia- El me puso la mano en la cabeza, y con la otra mano su estatura marcando una diferencia de estaturas un poco mas grande de lo que yo pensaba.

Claro lo que digas- El solo se burlo y me rodeo con su mano en hombro.

-Este año por lo menos quiero enfocarme en la universidad 0 novias, 0 compromiso, cero todo, quiero encontrarme primero a mi y luego sigo yo y ya después si se atraviesa una pareja que mejor ¿no crees? - su personalidad era su mayor virtud te podría decir cosas tan serias con su tono relajado, su mirada traviesa y alegre.

Tienes razón, pero quiero tener una pareja, en la secundaria no pesque nada- el solo miro al suelo y después a mi como si no tuviera una respuesta a lo que yo decía.

Claro que, si pescaste a Atlas, que el muy tonto no lo acepte ahí ya no es mi problema, pero de que pescaste, pescaste que no te elija es otro rollo- Shawn solo me miro intentando ocultar algo que yo no sabia.

Pero tiene novia ¿no es algo ilógico? - le pregunte un poco confundida y molesta por el hecho de tener novia.

¿Novia? Que raro hace unas horas me pregunto si los 3 podiamos tener una reunión como en los viejos tiempos y me pidió que los dejara solos- El saco su teléfono.

Prendió el teléfono para mostrarme la conversación en donde decía claramente que si quería tener un momento privado conmigo. Decía una cosa y hacia otra ¿Qué ganaba el con eso?

Bueno en fin, vamos a clases- el intento animarme.

La verdad es que si me había dolido lo que decía, sus acciones a veces me lastimaban no siempre pero si eran bastante contradictorias. Siento que algo vibra en mi pantalón, como si lo hubiera invocado era Atlas.

Lamento que no me haya podido juntar con ustedes, estoy con una amiga que me quiere como su novio.

No pienses mal mi hermosa.

¡¿Mi hermosa!? Como tenía la osadía de llamarme de esa manera. ¿Qué hago con lo que siento? ¿Me trago mis sentimientos? Mis manos empezaban a hormiguearme, de pronto mis manos las sentía como si me ahogara, poco a poco me faltaba la respiración.

-Necesito aire, luego te veo- no le di tiempo para responderme solo empecé a caminar

¿A dónde? No tengo ni idea, solo mi cabeza daba vueltas demasiadas vueltas, quería huir de aquí. Mi pecho solo se estrugia y se hacia grande, las palpitaciones duelen, cada pulso era un dolor en mi pecho y estomago ya estaba cansada, me sentía cansada, me duelen las piernas.

Solo era caminar y a donde mi cerebro me daba para caminar hasta que.

Hola pequeña ¿estás perdida? ¿te sientes bien?

Su voz…

La voz del sueño…

No lo podía distinguir solo que era un chico demasiado alto.

Mis ojos poco a poco se volvieron negros hasta que me dio sueño.

Veo olas, veo olas de mar, una playa de pronto me cubre los pies, solo sigue el olor y escucho las olas, eso me tranquiliza. Camino hasta el agua, la puedo tocar con una mano.

Poco a poco las olas se acercaban a mi, llevándome con ellas.

No puse resistencia ya que mi cuerpo se sentía tan pesado que un poco de agua no me haría daño o eso espero.

Abro los ojos.

Estaba en una especie de enfermería.

¿Qué hago aquí? - Arrastraba mi voz ya que apenas me había despertado.

La cabeza me daba vueltas sin dudar, poco a poco me iba ganando el sueño de nuevo pero no podía dormirme.

¿Cómo me había desmayado?

Mi cuerpo se sentía frio y me hormigueaba además de mareos.

Había unas ganas intermitentes de querer comer.

¿Quién me llevo aquí?

Aunque mi cuerpo no se sienta bien como para levantarse en si.

Una enfermera se me quedo viendo de los pies a la cabeza en mi mente estaba difusa su silueta.

-Estas aquí porque te desmayaste, ¿no desayunaste? Te traje un trozo de pan con café para que desayunes.

Había desayunado en mi casa.

Esto era una locura.

-Muchas gracias- un pan no hacia daño ¿o si?

Las imágenes difusas se volvían mas claras, poco a poco sentía mis piernas y mis manos. Me incorpore en la camilla en la que estaba acostada.

Un silencio se empezó a llenar en mi interior, en mi manera de ser algo se estaba sembrando. La voz de la enfermera haciendo preguntas, ni siquiera puedo ponerle atención.

Todo en mi cabeza da vueltas y vueltas aun sin entender muy bien el porqué de mi vida. Como si todo solo fuera las olas de mar y yo en la playa.

A los minutos pude contestarle la mayoría de las preguntas que la enfermera quería, solo me dijo que me cuidara demasiado que desayunara más, pero no era por eso, aunque no se lo dije, entre menos problemas mejor.

Camine hasta donde estaba mi salón, un poco desorientada por lo que me había pasado aunque con mejor estabilidad. Cuando veo mi salón había un maestro como de unos 30 años, el pelo café castaño, alto, de piel bronceada, que usaba lentes explicando un tema medio extraño.

Me quedo cerca de la puerta tocando suave la madera de la puerta del salón. Esperando una señal de que me pudiera meter el maestro solo hace un gesto con la mano.

En una punta del salón veo a Shawn esperándome, mirándome sorprendido y al mismo tiempo con cara de what that fuck era increíble su rostro, mientras miraba la clase.

El maestro me deja ingresar y me siento a lado de Shawn.

-Nueva pinta de anexada te pinta bastante bien- un chico se volteo al verme.

-Y a ti te pinta el de ser un metiche y meterte en cosas que no te incumben- le susurro cerca de la oreja para que el maestro no hable.

-Que hermoso halago acabas de hacerme si sigues así me vas a enamorar- lo hablaba sarcasmo, aunque su susurro era muy bueno.

Puse atención a las clases, no quería que mi primer día sea a fuera del salón solo por hablar con un compañero de clase. No sin antes menear la cabeza como si fuese una respuesta.

La clase siguió era demasiado aburrida, los temas que había explicado, dominaba él tema, sabia como sacar el tema, no era una novedad, a mi las matemáticas se me daban muy bien.

La siguiente clase es de programación- susurro Shawn para que no lo descubriera el profesor.

No sabia nada de programación, empecé a sentir dolor en la cabeza como una migraña, que para mi era lo ultimo que quería. El día no estaba marchando bien, debía de actuar como una chica de la universidad normal.

Su primer día y esto se ponía cada vez mas peor como si todos los hilos se movieran como para que empeorara a ser un desastre. Lo último que deseaba era terminar en la universidad con demasiadas faltas o que no entienda nada en el examen era una locura, algo que no podría creer.

Las clases se acabaron y el chico que me había molestado se giro.

¿Así que ustedes se conocen desde antes? Vaya de locura- El chico de piel morena clara se me queda viendo con esos ojos color miel que podrían derretir a cualquiera he de admitir que era lindo, su cabello lacio negro le ayudaba bastante y su cuerpo formido le ayudaban demasiado a destacar entre los demás.

-Si, Spencer, Astoria, Astoria, Spencer- nos miramos un segundo mientras Shawn nos señalábamos.

Mucho gusto- me miro Spencer con una sonrisa que podría enamorarme al instante.

Mucho gusto- me trabe al hablar mierda…

Vamos ¿Qué mas pasara? Que me caiga un rayo era lo único que me faltaba, aun me dolía la cabeza, pero era tratable además de que iría a una tienda por el medicamento.

¿Y todas estas dos horas que pasaron? ¿En donde estabas?- Shawn me miro sorprendido e impactado por dos clases que he perdido.

-Me desmaye y termine en la enfermería, pensé que habías ido a verme- El negó con la cabeza, pero saco sus libretas.

-Tengo la manera en como nos evaluaran, si eso te reconforta tengo los apuntes -Shawn me paso la mano por la espalda intentando animarme.

-Espero y te hayas mejorado- mire a Spencer que estaba actuando de manera rara a comparación del inicio.

-¿Sabes quien te llevo?- pregunto Spencer algo que Shawn solo asintió.

No se, solo se que fue un chico- Agache los hombros.

Shawn se me quedo viendo como si ocultara algo y Spencer se notaba preocupado, pensante como si fuera un detective buscando las evidencias de un crimen.

¿Ninguna idea de quien pudo ser?- su voz era de preocupación genuina.

Debe de ser un chico bueno ¿no te sientes asqueada o algo?- pregunto Spencer un poco nervioso, sudoroso con la mirada agachada.

No, estoy segura que no me manoseo- cuando en la enfermería me había preguntado eso pero no quería tomarle importancia, me sentía bien, con mi cuerpo intacto.

Spencer pareció tranquilizarse un poco, Shawn me paso su brazo por mi hombro.

-¿Asi que se conocen desde la secundaria?- pregunto Spencer demasiado curioso y sorprendido.

Si, es una larga historia- Shawn solo lo miro a el, regalándole una sonrisa.

-¿Así que ya consiguieron al 4 miembro?- era Atlas, la cereza que faltaba al pastel, no podía ser posible.

Esto no debería de estar pasando.

¿Qué debería de hacer?

¿Irme?

Mis manos me sudaban, mordía mis labios esta tensión no me gustaba. Debía de castigarlo, por todo lo que me hacia sentir.

--¿Asi que se conocen desde la secundaria?- pregunto Spencer demasiado curioso y sorprendido.

Si, es una larga historia- Shawn solo lo miro a el, regalándole una sonrisa.

-¿Así que ya consiguieron al 4 miembro?- era Atlas, la cereza que faltaba al pastel, no podía ser posible.

Esto no debería de estar pasando.

¿Qué debería de hacer?

¿Irme?

Mis manos me sudaban, mordía mis labios esta tensión no me gustaba. Debía de castigarlo, por todo lo que me hacia sentir.

-¿Cómo estas preciosa?- Atlas me agarro las manos, obligándome a mirarlo.

¿El preocupando se de mi? De verdad que eso era nuevo ¿Por qué se preocuparía por mi? No le encuentro sentido, debería de ignorarlo, ¿Por qué no nos dijo nada de la otra chica? ¿Por qué siempre me tengo que enterar por otras personas? Mire a otro lado, ni siquiera estaba prestando atención a mi alrededor.

Todo siempre detonaba en algo…

En Atlas siendo un idiota.

Sabia como herirme, solo con tener novia…

Tenia derecho de hacer su vida con alguien más, yo nunca juzgo eso. Pero nadie habla con el sentir de uno, quería llorar, que me comiera la tierra y que desapareciera que nadie

-Quieres…. Este… ¿Atlas te hace daño? ¿Quieres ir a comer un helado? - El me agarro la mano y después la soltó, agarre su mano.

Su mano tersa y suave, como un bebe y un adulto se tratara. La inocencia del niño y la madurez del adulto. Mire los ojos de Spencer eran unos ojos cafés claros aunque con tonos un poco amarillos en el centro.

-Chicos iremos a comer helado luego nos vemos- se trababa al hablar cuando agarraba la mano.

No quería ver la reacción de Atlas pero por la expresión de Shawn estaba de que “buen chisme” y “estoy metido en un triángulo amoroso salvenme”.