Chapter 1
El tiempo ah transcurrido hoy parece ser como aquel primer día en que decidí tomar aquella oscura mano de ese demonio... yo Ciel Phantomhive, no, no sólo de recordarlo pequeñas risas salen de mi boca, ahora ya ni siquiera mi mismo nombre recuerdo... ese nombre es todo lo que quedó de mi hermano y el mío fue devorado junto a las llamas esa noche, todo por ese demonio. Hoy estoy aquí recordando todo esto en este despacho viendo como el mundo se tiñe de blanco, o mejor dicho que una gran mentira ese blanco que al final desaparece, hoy como el día que todo acabo es mi cumpleaños quien diría que yo podría vivir más después de esa trágica noche... Sólo puedo suspirar ahora al rememorarlo y aquí estoy después de que el juego a terminado mis piezas han caído pero yo eh ganado, estoy ahora sólo que mi caballero jajaja eso no le queda bien pero es la pieza que más poder tuvo y que yo controle.
- bocchan, aquí su pastel de chocolate con frutilla y te darling
- déjalo ahí, Sebastián... ¿este es el final?
- Yes, my Lord
- haz que termine antes de mi cumpleaños- retire por fin mi vista de aquella ventana que me separaba de ese pulcro blanco al cual nunca pertenecería.
- si es lo que desea pero a cambio déjeme enseñarle un último pecado- dijo aun de rodillas como buen caballero oscuro que fue.
- que tramas demonio...- suspirar resignado, pasando mi mano por el parche quitándole de mi ojo, dejándolo a la vista de aquel demonio - Esta bien uno más ya no importa-
- entonces lo esperare bocchan, ese será mi regalo- dijo con una sonrisa burlona, para luego salir del despacho.
Ese demonio fue una pieza excepcional y un digno caballero que no sólo se llevó mi alma sino también mi corazón por eso se que no me arrepiento de nada, ni de lo que pase eh esperado tanto tiempo para dejar este mundo...un mundo corrompido, lleno de mentiras cada paso que daba en esa mansión me llevaba a un nuevo recuerdo hasta que llegue al jardín donde la misma nieve se juntaba presumiendo su blancura, su pureza, su alegría, su ser inmaculado burlándose de aquellos que morían en su suave manto por estar en la calle, o aquellos que por un juego del destino la tenían de rojo, seguramente ya estoy alucinando por estar sonriendo por estos raros pensamientos... todo este tiempo junto a ese demonio me llevo a conocer que incluso ese blanco esta manchado, realmente espero que se esmere en lo que planea se que será memorable como todo lo que ha pasado en mi vida aunque si bien la mayoría es tan oscuro como él, gracias a eso puedo recordarlo más... nunca le diré eso esto es vergonzoso y mi cara esta caliente de sólo pensarlo y pensar que en esta mansión sólo quedamos nosotros dos ahora.
- bocchan no debería salir sin abrigarse- tocaba mi cabello sutilmente antes de poner un abrigo sobre mis hombros.
- acaso eso importa ahora Sebastián- dije en mi usual tono orgulloso y arrogante, a lo cual sólo se respondió con una rodilla antes de irse en las sombras de la mansión - estúpido Sebastián- decía mientra me adentran nuevamente en la solitaria mansión.
Cada vez divago más será porque por fin tendré eso que anhelé en esa jaula, y pensar que todo esos... ahhh no vale la pena recordar a esa escorias... -las escaleras siempre han sido tan frías- aunque pensándolo mejor es la primera vez que me sentaba en ellas, estúpido sentimentalismo que aún conservo... esta espera sólo me hace estar más nervioso y ansioso donde está ese demonio de mirada carmesí... carmesí como todos esos humanos que cayeron bajo mis ordenes y aquellos que aplaste a lo largo de mi objetivo, tanta sangre esta en mis manos y en mi ser y pensar que muchos me creían un ángel y débil niño a diferencia de mi hermano que era un ángel fuerte y valeroso... lo tuvo todo y aún asi regrese como un muerto viviente junto a ese shinigami blanco fue una sorpresa demasiado grande y pensar que eso llevaría a una pelea para volver a terminar muerto... gracias a eso pude volver a enfocarme en mi objetivo sin escatimar esfuerzos pues eso trajo a todas esas personas al ver a la gran prestigiosa familia Phantomhive en un completo caos.
- bocchan ya es hora- dijo par luego entender una de sus encantadas manos hacia mí correspondiendo al instante ya que esto es lo que había esperado antes de mi final.
- ¿ya es tan tarde Sebastián?-
- bocchan debería prestar más atención- me señaló el cielo por una de las tantas ventanas antes de llegar a mi habitación - la luna ya a empezado a salir pronto reinará la oscuridad-
- ya veo, tardaste demasiado- dije para ocultar mi descuido por tales ensoñaciones.
Seguí a aquel ser como muchas otras veces en las que íbamos a cumplir las misiones de la reina, aunque esas veces sólo era por que eras mi pieza, hoy no es por eso, hoy es porque es nuestra despedida h la afirmación de mi corazón que me repite que te amo irrevocablemente.
- bocchan no este nervioso, seré cuidadoso- dijo entrando en la habitación que estaba llena de pétalos negros y azules , junto a algunas velas haciendo que todo el lugar se viera romántico y tétrico si es que eso era posible.
- no lo estoy, sólo estoy feliz por todo lo que pasará- me senté en la cama esperando al contrario mientras jugaba con unos pétalos.
- es raro verlo admitir eso aunque siempre logra entretener bocchan- se acercó a mí lentamente mientras quitaba sus guantes con sus labios para luego dejarlos caer al piso - no serán necesarios en lo que hare- tomo mi barbilla, para luego con su dedo índice recorrer mi cuello bajando lentamente y delirando mi una línea hasta mi entrepierna, haciendo que mi cuerpo se estremeciera ante su tacto elevando mi calor por tal contacto.
- s...seb..sebastián- trague saliva al sentir su mirada y su mano volver a subir deteniendose en los botones de mi saco, deje que quitará el mismo quedando más cerca de su merced pues aun quedaban estas pocas prendas que eran todas mis barreras contra ese hermoso demonio al cual al poco tiempo me entregaría.
Mi mente ya se había perdido en la lujuria ante tan experto demonio, y sólo podía sentir como era devorado por su boca cada parte de mi piel siendo saboreaba y marcada por esos colmillos hasta llegar a mi entrepierna empezando a saborear toda la extensión de mi hombría, mis ojos se estaban volviendo borrosos e inconcientemente tome su cabello indicándole a ir más rápido.
- bocchan ya está todo mojado- decía mientras su mano empezaba a hacer el trabajo en mi entrepierna, mientras que la otra me indicaba que mojara sus dígitos.
- no necesitas ser explicito- dije en tono cansino pero con un toque de lujuria al estar así con él, sin más los metí en mi boca saboreandolos como si fuera uno de los tantos postres que hacia, mientras que miraba al contrario, viendo como sus ojos se volvían cada vez más con un hermoso infernal brillo.
- realmente exquisito bocchan- susurro a mi oído para luego dejar besos y chupetones en mi pequeño cuello.
- mmhg- separó sus dígitos de mi boca, para luego dirigirse a mi entrada delineandola mientras me estremecía en sus brazos, por todas las nuevas sensaciones que quedaban grabas en mi piel y en mi alma que pronto sería de quien más amo.
- deja... de jugar...sebas...tian- decía entre jadeos pues mi clímax está pronto a terminar con aquellas hábiles manos.
Al notarlo sólo mostró su hermosa sonrisa, para así cambiarla por su boca y distraerme de aquella sensación de incómoda al introducir uno de sus dígitos en su interior, rozando levemente sus colmillos con hombría.
- ahhh... más rápido- dije en modo de orden a lo que sólo se limitó a obedecer.
Todo mi cuerpo sentía esa electricidad concentrándose en mi mientra bajo y el lo sabía al verme parquear mi espalda, introduciendo simultáneamente otro dígito mientras registraba mi esencia en su boca, antes de arrancar la ropa que nos separaba dejando así su hombría al descubierto, era largo y grande, trague saliva pero no iba admitir nada.
- acaso es más de lo que esperaba- decía con su sarcasmo y cinismo habitual.
- no, creo que es menos- dije en el mismo tono de sarcasmo a lo cual sólo se limitó a reír por mi comentario.
- pues sus latidos no dicen eso- me decía divertido al temer sus dígitos en mi interior dilatandolo con rapidez y maestría.
- tus... idiota- dije antes de sentir como aprisionaba mis labios con los suyos y meter un tercer dígito en mi interior.
- debe relajarse bocchan- decía para luego bajar por mi pecho y aprisionando mis pequeños botones, para mordisquearlos.
- ahhh...basta- decía al sentir como mi hombría volvía endurecerse.
- pero esto sólo es el comienzo bocchan- dijo antes de retirar sus dígitos dejándome así con un vacío.
Solte un gruñido a modo de reproche por sacar sus dígitos a lo que el me susurro sobre mis labios.
- ahora le enseñaré lo que es estar lleno- dijo con lujuria antes de entrar en mí en una sola estocada sacandome un pequeño grito por el dolor y el placer al llenar todo en mi interior.
Mi respiración se volteo pesada y entrecortada por esa intromisión, haciendo que el se quedara quiero hasta que me acostumbrará a su hombría, dejándome sentir la calidez que pensé haber perdido todo ese tiempo, nuestros cuerpos se complementaban perfectamente para crear uno sólo, moví lentamente mis caderas mientras que el al notarlo acaricio mi rostro con...dulzura y delicadeza, para luego seguir mi torpe ritmo hasta volverlo más rápido y necesitado del contrario mientras mis piernas se aferraba a su cintura y mis manos desordenaban y apretujaban la sábana que era testigo de tales actos. Sólo podía gemir su nombre perdiéndose más y más en su oscuridad, sin compararse a las tantas veces que soñé ser poseído por aquel demonio, podía sentir como pronto ambos alcanzaríamos nuestro clímax, sintiendo como sus gemidos y gruñidos se respondían entre ellos antes de derramar nuestras esencias, manchando lo blanco que aún tenía en mí.
Tras dejarme tomar un poco de aire, mi cuerpo aun sensible podía sentir como la hombría contraria seguía como una piedra, y así continuó moviendo de hasta subir mis delgadas piernas a sus hombros entrando más profundo de lo que pensé tener, haciendome demorar entre la locura y el placer mismo, como amo esto... no me arrepiento de ser tu contratista... ni que fueras tu el que me rescato de esa oscuridad para caer en una más profunda. El tiempo había pasado y yo estaba con mis caderas calzadas mientras él me centraba salvajemente marcando sus manos a mis costados, hasta que divide la luna en un punto más alto.
- cumple..ahhh... mi orden...mmhgg Sebastián- dije entre jadeos y gemidos al sentir como su hombría tocaba mi punto dulce en mi interior.
- yes, my Lord- dijo en un sensual jadeo.
No supe ni cuando había quedado sentado sobre su hombría mientras masajeaba mis glúteos hasta pasar a mi miembro, todo era tan lento y perfecto y el sonido que producían nuestros cuerpos eran la mejor sinfonía que mi corta vida había presenciado, por quinta vez nuestras esencias eran liberadas, mi interior se sentó a caliente y pegajoso por su esencia haciendome demorar para llegar a mi clímax, haciendo que fue era una sincronía perfecta.
- Gracias por todo, Sebastián... te amo- dije entrecortadamente al tratar de recuperar el oxígeno que había escapado de mi entre todo ese ajetreo.
- My Lord, este es el fin
- Si
Fue lo último que pronuncia al ser besado nuevamente por mi demonio, mientras que mi conciencia se desvaneció y el me sujetaba entre sus amplias y cálidos brazos, hasta que por fin deje de sentir,dejando que la cálida oscuridad que lo envolvía devorará lo último de mi alma.