Capitulo uno
El matrimonio es la cosa más horrible que podría existir, aunque quien se lleva el premio mayor de lo feo, horroroso y repugnante, es el divorcio.
¿O es al revés?
Jimin miraba como su casa iba quedándose vacía, ya no podia hacer nada, solo resignarse a ser un solteron de treinta años.
Su ex mujer, cada vez que pasaba por su lado le dedicaba una mirada filosa y dura.
"Señora la colección de vinilos ¿En dónde lo dejamos?" Jimin al escuchar eso, rápidamente giro la cabeza frunciendo el ceño.
"Por ahí, no importa" contesto la mujer.
A pasos rápidos Jimin se acercó a su ex esposa y al peón. "Esos vinilos son míos, ¿porque te lo llevarías? Ni siquiera te gusta el country, Samantha"
La mujer no le contesto, solo movió la mano dando una señal que prosiguiera, ignorando a Park.
"Es el costo de arruinar un matrimonio" Dijo Samantha.
[...]
Ya se había acabado, Jimin se sentó en el piso de su living, miro sus paredes, y si, se habían llevado todo, hasta su cuadro de gatito, que tanto odiaba su ex mujer.
"Maldita víbora, apenas me dejó mis calzoncillos."
Tomo su celular, había entrado hace tiempo en un grupo de locos por el country.
"Perdí todo mis vinilos, si alguien sabe si venden por favor manden al privado, Gracias."
No habían pasado ni cinco minutos que alguien contesto a su publicación.
Un tal Jeon Jungkook le había mandado al privado.
Jeon Jungkook
Hola señor, yo vendo, tengo una colección, está en buen estado.
Park Jimin
¿Dónde puedo pasar a verlos?
Jeon Jungkook
En mi domicilio, mañana por la tarde.
Park Jimin.
Ok, Gracias.
[...]
A Jimin le había entrado la curiosidad de quien le vendía los vinilos, así que entro al perfil del hombre, no tenía ninguna foto, ninguna información importante, comenzó a sospechar que era un estafador.
Quizás lo mejor sería no ir al domicilio que ya le habia pasado hace unas horas atrás.
O quizás solo era un hombre que no le gustaba exponer su vida.
Por las dudas llevaría su navaja suiza; aunque nisiquiera sabe usarla.
Mirando su techo, comenzó a pensar que esto del amor no era lo suyo.
Ya se había casado tres veces, y todas terminaron en divorcio, primero fue Iris, con quién estuvo dos años de novios en la universidad y a dos meses de casarse la chica le fue infiel con su profesor de arquitectura, fue su primera decepción amorosa, costó mucho curar esa herida.
Tiempo después conoció a Linda, su relación fue muy rápida a los meses de conocerse se casaron, duraron casi un año casados, la ruptura fue por malos entendidos, deterioradan a la pareja, la verdad que Linda, era muy celosa y Jimin un idiota, así que cuando firmaron el papel de divorcio, Linda fue hasta su hogar y le quemó toda su ropa.
Y la última,que hasta el momento es la peor, conoció a Samantha alguien muy directa y sincera, con ella fue con quien duro más tiempo, lo único malo era que su ex mujer era extremadamente malvada, no sabía que se había casado con el mismo satanás, cansado de los malos tratos, pidió que tomarán terapia, Pero Samantha hace tiempo ya había planeado el divorcio, quitándole todo, lo único que Jimin pudo Ganar fue la casa.
"Maldita bruja, a ella si la odio." Hablo para si mismo "no volveré a enamorarme y mucho menos a casarme"
[...]
Jimin tocó el timbre de la casa del vendedor, su día no fue bonito, Su cuello dolía, su espalda baja le pedí un descanso decente. " ¿era necesario llevarte la cama también Bruja? Te odio, loca. " Renegó.
"¿Que?" Dijo el muchacho que abrió la puerta.
Jimin lo miro avergonzado, negó rápidamente" Disculpe, hablo solo." Rasco su nuca, miro de arriba a abajo al chico que le abrió la puerta, parecía joven, ¿cuánto tendría? ¿Veinte? Pero lo que llamo más su atención fue la vestimenta del joven.
Tenía unos anteojos de marcos gruesos negros, su pantalón color caqui, con un suéter a cuadros color verde musgo y bordo, y su pelo parecía lamido por una vaca.
Vaya estilo... De mierda.
"No importa, pasa" indico para que ingresé, Jimin asintió, al entrar notó que todo estaba ordenado, parecía un muchacho normal, y el que tenía miedo que lo estafe, no será necesario usar su navaja.
El joven lo llevo al living en dónde estaba una caja llena de vinilos. "La gran mayoría son de Dolly Parton, están nuevos, te los dejo a dos mil dólares, sino cada uno doscientos dólares"
Jimin lo miro fijamente, no podía creerlo, indignado negó" no pienso pasarte ni un dólar por estos vinilos"
"Señor, no regalo, solo vendo" dijo mirándolo fijamente.
"¿Dónde sacaste estos vinilos? Mocoso, todo esto es mío, mi ex mujer me lo quito sin piedad, y tú lo vendes como si nada" Renego.
El destino era una locura, este chico había comprado seguramente a precio muy bajo sus vinilos y ahora quería venderlos fortuna.
Indignado tomo la caja miramos al muchacho que no expresaba nada. "Me los llevaré, delincuente."
Antes de que pudiera moverse el joven se puso enfrente para frenarlo" Señor, no puede llevarse la caja, es mía, no me importa lo que haya pasado con su ex mujer, yo pagué por esto y es mío."
Jimin forcegio con el joven, no sabía que era tan fuerte a simple vista era un debilucho" Por favor, esto era lo único que realmente era mío" suplico cansado.
El chico le quitó la caja, y Jimin resopló frustrado"Tiene que pagar, sino se retira Señor Park."
"Por favor haré cualquier cosa, Pero devulvamelo, todo menos pagarte esa barbaridad" dictó.
El joven lo miro de arriba a abajo y Jimin se sintió expuesto.
"Está bien se lo daré con una condición." Dictó el joven.
Jimin sonrió en grande, quizás el mocoso no era tan delincuente como pensaba.
"Quiero tener un cita con usted"
"¿Disculpe?"