Create New List
Share with your friends
Customize readability

Jigen no Zankyou Vol - 1

All Rights Reserved ©

Summary

Dos protagonistas. Dos mundos distintos. Una misma locura. Tras una pandemia mágica que sacudió el año 2019, criaturas imposibles comenzaron a filtrarse en la realidad, distorsionando el mundo moderno y dejando una profunda desconexión entre las personas. En medio del caos, Dorian y Lyara, dos almas diferentes, mueren por criaturas inexplicables. Reencontrandose en un universo donde las personas tienen poderes... y los dragones no están precisamente para abrazos. Dorian despierta en un cuerpo más joven, sin recuerdos, con una espada en la mano y una compañera que dispara flechas sin arco (ni paciencia). Lyara, por otro lado, sobrevive a una cueva, a un dragón y a un misterioso caballero que brilla más que su ego. Entre secretos, batallas, profecías, entrenamiento, chistes incómodos y camas compartidas, ambos deciden averiguar que les sucedio...y de paso, evitar que el mundo colapse.

Genre
Fantasy
Author
Jpypz2
Status
4d ago
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo: La Mirada

─── ⋆⋅🔥⋅⋆ ───

31 de diciembre.

Otro año que se va.

Camino de regreso a casa mientras las luces navideñas todavía cuelgan de los edificios y los árboles de las plazas. Algunas parpadean sin ningún orden, otras llevan días apagadas y nadie parece haberse molestado en arreglarlas.

Hay menos gente de la que esperaba. Supongo que muchos prefieren celebrar en casa. Yo tampoco puedo quejarme. Después de todo, tengo un lugar al que volver.

Mientras camino, uno de esos pequeños animales aparece sobre el techo de un automóvil estacionado. Se parece bastante a un gato, aunque definitivamente no es uno. Tiene el cuerpo cubierto de pequeñas marcas luminosas y sus ojos brillan incluso bajo las luces de la calle.

Me mira durante unos segundos.

Yo lo miro de vuelta.

"¿Qué miras? No tengo comida eh"

El animal mueve una oreja. Después salta al suelo y desaparece entre dos edificios.

Todavía recuerdo cuando aparecieron por primera vez. La gente entró en pánico. Yo también por supuesto. Era imposible no hacerlo. De un día para otro comenzaron a aparecer criaturas que no pertenecían a ninguna especie conocida en el mundo. Algunas eran pequeñas y prácticamente inofensivas, como aquella. Otras no tuvieron tanta suerte con su carácter.

Durante semanas las noticias no hablaban de otra cosa. Científicos intentando descubrir de dónde habían salido. Gobiernos tratando de decidir qué hacer con ellas. Personas convencidas de que se trataba de una nueva enfermedad. Otros aseguraban que eran mutaciones provocadas por la pandemia.

Y luego aparecieron teorías todavía más extrañas.

Que venían de otro planeta. Que eran criaturas creadas artificialmente. Que eran una señal. Que podían ser una especie de puente hacia otro lugar.

Nunca se llegó a demostrar nada.

Con el tiempo, simplemente nos acostumbramos. Supongo que los seres humanos somos buenos para eso.

Nos acostumbramos a casi cualquier cosa.

Paso frente a una cafetería y veo a varias personas sentadas detrás del cristal. Ninguna habla con la persona que tiene al lado. Todas miran sus teléfonos.

Sonrío un poco.

«Qué ironía.»

Yo también saco el mío para revisar la hora.

8:03, 31 de diciembre.

Otra vez.

La tecnología cambió muchísimo durante estos años. A veces todavía me sorprende pensar en lo rápido que avanzamos.

Los automóviles eléctricos se volvieron cada vez más comunes. Las casas comenzaron a depender mucho más de sistemas automatizados. Los paneles solares abundan en cada casa. Incluso los robots domésticos ya forman parte de la vida cotidiana.

Hace unos días vi uno en un supermercado ayudando a una mujer con las bolsas. Me quedé mirándolo como imbecil durante unos segundos.

El calentamiento global avanzó, provocando que en los veranos la gente solo se mantenga refugiada todo el día, además de los aires acondicionados a tope en todos lados. Los niños solo se la pasan más jugando VR en sus casas mientras hablan con sus amigos.

«La verdad, sí parece bastante entretenido, pero yo no tuve la misma oportunidad.»

Poco a poco se ha estado disminuyendo el dinero en el mundo, tratando de hacer pagar todo digitalmente. Con todo lo revolucionario de la industria, hasta se ha empezado a hablar sobre la ética y la moral que deberían seguir en adelante, además de cómo irá evolucionando el ser humano.

La falta de trabajo aumentó un montón en los países más grandes por causa de la invención de la maquinaria automática, sumándole los robots. Como ellos pueden trabajar sin parar todo el día. Ahora el trabajo cambió a hacerles mantenimiento a los mismos.

Yo me pregunto si esta es la esencia del ser humano ¿Estamos evolucionando o hemos olvidado cómo serlo?.

Sé que somos muy adaptables a lo largo del tiempo y de cómo cambian las cosas. Pero... ¿iremos por buen camino?

Soy administrador público. Papeles, reuniones, informes, correos que podrían resumirse en dos líneas y mas papeles. No es precisamente el trabajo más emocionante del mundo, pero paga las cuentas y, de vez en cuando, me permite darme algún capricho.

Llevo casi diez años trabajando así. Levantándome temprano, tomando café demasiado caliente, soportando el transporte público y preguntándome cada cierto tiempo si de verdad esto era lo que quería hacer con mi vida.

Supongo que es una buena vida. Porque hay personas que la están pasando muchísimo peor que yo en el mundo.

Tengo una casa a la que volver. Una mujer que me espera al final del día. Un perro que probablemente me quiere más que cualquier persona en este planeta y que, por alguna razón, considera que cada vez que entro por la puerta estoy regresando de una guerra.

Aunque, si soy sincero, hay algo que me inquieta.

No quiero pasar por este mundo sin dejar absolutamente nada detrás.

No necesito que construyan una estatua con mi nombre ni que aparezca en los libros de historia. Me conformaría con algo mucho más sencillo. Que algún día, alguien mire hacia atrás y pueda decir: "Dorian hizo esto".

«Quizá sea una tontería.»

Pero todos queremos creer que nuestra existencia significó algo. No?.

Por cierto, me llamo Dorian. Dorian Darien. Vaya nombre ¿no?.

Aunque, siendo sincero, ese no es exactamente el nombre con el que nací. Mi apellido original era Vega el de mi padre, pero hace unos diez años decidí cambiar el orden y quedarme con el apellido de mi madre. No fue una decisión precisamente tranquila.

Mi padre y yo tuvimos una discusión bastante fuerte. Demasiado fuerte. Terminó en golpes y sangre, después de aquello, decidí marcharme de casa. No quería seguir viviendo bajo el mismo techo que él. Mi madre se quedó destrozada con todo lo que pasó, y aunque intentó convencerme de que no me fuera, yo ya había tomado la decisión.

Me fui a la gran ciudad con poco más que algunas cosas personales y la idea de empezar de nuevo. Con el tiempo conseguí trabajo, hice mi propia vida y terminé acostumbrándome a estar lejos de ellos. No es que haya cortado completamente el contacto. Tengo tres hermanos mayores y, de vez en cuando, les envío mensajes para preguntar cómo están.

¿Cómo está papá? ¿Y mamá?

Son preguntas que todavía hago. Con mi madre sigo hablando por teléfono de vez en cuando. Con mi padre, en cambio, no he vuelto a hablar desde aquel día. Han pasado diez años. Diez años....... A veces pienso que quizá ya pasó demasiado tiempo como para arreglarlo. O quizá simplemente nunca he tenido el valor de intentarlo.

Finalmente llego a mi edificio. Antes de entrar, levanto la mirada hacia las ventanas iluminadas de los departamentos. Reconozco la nuestra y, por alguna razón, siento que todo el cansancio del día desaparece un poco.

Empujo la puerta del edificio y entro.

Abro la puerta.

"¡Pollitooo! ¡Yaaa lleguéeee!" Digo mientras me quito los zapatos con un suspiro.

Ella sale de la cocina, cabello oscuro revuelto, ojos cálidos. Me recibe con una sonrisa.

"Bienvenido" acercándose para darme un beso suave en los labios.

Detrás de ella viene nuestra mascota a recibirme también.

"¡Hooola, Pepitooo! ¿Cómo está el guardián de nuestro imperio?"

"Guau, guau"

«Es un perro salchicha.»

Después de unas caricias, me dirijo a nuestro cuarto para cambiarme de ropa. Como siempre, Pepito me sigue por toda la casa.

Desde la cocina llega el aroma del café que mi mujer ya está preparando. Me lavo las manos y, poco después, nos sentamos en el sofá, como hacemos siempre, para elegir una película.

"¿Cómo estuvo el día?" pregunta, acurrucándose a mi lado.

"Igual que siempre. Reuniones eternas, documentos que nadie lee... A veces pienso que debería mandarlo todo al diablo y tomarme unas vacaciones largas. Desaparecer un rato del mundo"

Ella ríe suavemente. Esa risa que siempre consigue calentarme por dentro.

"Podríamos, ¿sabes? Siempre hablamos de ir al campo, lejos de esta ciudad gris. Aire puro, sin ruidos, solo tú y yo. Imagínate: caminatas por el bosque, cenas al aire libre... Sin preocupaciones"

"Deberías pedir tus días libres en el trabajo. Podríamos viajar"

«Tiene razón. Despues del año nuevo podría pedirlos sin demasiados problemas y, por suerte, el dinero no nos hace falta.»

"Sería perfecto" respondo, abrazándola un poco más fuerte mientras siento su cabeza apoyarse sobre mi pecho.

Pasamos la velada así, hablando de planes que tenemos para el futuro. Una casa propia, con jardín. Un amigo para Pepito que juegue con él. Tal vez una familia algún día. Sueños pequeños, pero nuestros.

"¿Crees que el mundo volverá a ser como antes?" pregunté de pronto, mirando al techo.

"¿Así... cómo?"

Ella levanta la cabeza, pensativa.

"Es un poco difícil de explicar...., pero en simples palabras sería que se siente algo frío... no se siente tan viva la ciudad... o la gente. Aunque quizás sea cosa mía"

"Yo también lo he notado... Desde que aparecieron las criaturas siento que todo cambió. Pero supongo que así son las cosas. El mundo sigue avanzando, nos guste o no"

Ella tenía razón en pensar así. Las cosas cambian y seguirán cambiando. Los científicos que estudiaron estas criaturas avisaron por las noticias a todo el mundo que no son de aquí, que su ADN no coincide con nada conocido. Algunos creen que son un puente a otro lugar, otros que son mutaciones por la pandemia. Hubo incluso rumores de guerra al principio. Pero nada.

"¿Y tú... qué crees que sucederá en el futuro con la sociedad? ¿O con estas criaturas por las calles?" le pregunto, curioso.

"Creo que son un recordatorio. De que el mundo es más grande de lo que pensamos. ¿Y si son buenas? ¿O malas? No lo sabemos. Pero mientras no hagan nada, supongo que les dará igual a los demás"

Asiento, pero en el fondo me inquieta. ¿Qué si un día cambian? ¿Qué si todo esto es el principio de algo peor?

La noche avanza. Ella se duerme primero, como siempre.

Cerca de la medianoche, me levanté para ir al baño. Me lavé las manos, tomé un poco de agua. Al volver iba tambaleándome por lo somnoliento y cansado que estaba del día de tanto trabajar.

La casa estaba en silencio, iluminada solo por las luces de la ciudad que entraban por la ventana. Al pasar junto a ella, algo llamó mi atención. Me detuve y por instinto giré la cabeza hacia la ventana. Lo que vi me heló la sangre.

En el cielo nocturno, un ojo gigante me observaba fijamente. No había más detalles, solo un ojo inmenso que parecía ocupar todo el horizonte. Mi corazón empezó a latir desbocado mientras intentaba comprender lo que estaba viendo. Di un paso atrás, tropecé ligeramente y caí sentado al suelo, sin apartar la mirada de aquella aberración.

Esto no puede estar pasando... ¿qué demonios es eso? ¿Es un monstruo de verdad? Está quieto, ¿acaso piensa atacarme?

Intenté despertarme con un pellizco, pensando que quizá se trataba de una pesadilla, pero el frío del suelo y el peso de la realidad me confirmaron que estaba bien despierto.

"¿Cariño?" preguntó mi mujer desde la cama en nuestra habitación, con voz adormilada. "¿Pasa algo?"

"N-no, nada. Solo... solo ve a dormir. Estoy bien"

No quise alarmarla. Decidí no mencionar nada hasta que entendiera mejor qué estaba ocurriendo. Me quedé junto a la ventana, observando ese ojo gigante que no se movía, como si estuviera esperando algo de mí.

El aire estaba cargado de una tensión inexplicable, como si el mundo mismo estuviera conteniendo la respiración. A pesar de que las luces de la ciudad seguían titilando en la noche de fin de año, todo parecía más oscuro de lo habitual. La figura del ojo gigante seguía fija en mí, inmóvil y sin parpadear, observándolo todo desde las alturas. Nadie más parecía haberlo notado, o al menos eso pensaba en ese momento, mientras permanecía sentado en el suelo, con el corazón latiendo a mil por hora y las manos temblorosas.

"Esto no es real... no puede ser real" murmuré para mí mismo, intentando convencerme de que todo era una alucinación producto del cansancio.

Sin embargo, cuanto más observaba aquel ojo, más sentía que algo dentro de él comenzaba a cambiar. Una especie de vibración, un eco lejano que resonaba en mi mente, como si alguien estuviera tratando de comunicarme algo a través de él.

De repente, me dio un gran dolor de cabeza. "¡¡Haaa!!" grité del dolor y, cuando parpadeé, una serie de imágenes fugaces comenzaron a inundar mi mente.

No eran recuerdos míos, porque no podía reconocer ni los lugares ni las personas que aparecían en ellas. Veía campos verdes que se extendían hasta donde alcanzaba la vista, castillos imponentes que se alzaban en el horizonte y una ciudad rodeada por murallas de piedra blanca. Podía sentir el viento en mi rostro y el olor a tierra mojada. También vi espadas gigantes enterradas en los campos, las criaturas mágicas que también habían aparecido aquí, la silueta de una mujer, y cómo asesinaba gente como si estuviera allí, viviendo esos momentos.

«¿Qué demonios está pasando?» llevándome una mano a la cabeza, que ahora ardía intensamente.

Las imágenes continuaban, cada vez más rápidas y nítidas. Ahora me veía a mí mismo, pero no era yo exactamente. Estaba vestido con una armadura ligera cubierta de sangre, mi cabello era más largo y revuelto por el viento. En mis manos sostenía una espada que brillaba con una luz azulada.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. La sensación era tan real que podía sentir el peso de la espada y el frío del metal contra mi piel. Cerré los ojos con fuerza, intentando bloquear aquellas visiones, pero fue en vano. Las imágenes seguían llegando, cada vez más vívidas.

"¡Baastaaa......!"

El dolor se vuelve todavía más fuerte. Mi cuerpo empieza a temblar.

Intento apoyarme contra la pared, pero mis brazos no responden como deberían. Las piernas dejan de sostenerme y vuelvo a caer al suelo.

"¡Aaaah!"

Escucho a mi mujer levantarse.

"¡¡Dorian!!"

Quiero responder pero no puedo, siento que la mandíbula comienza a tensarse. Mi cuerpo se sacude contra el suelo mientras intento respirar. Siento saliva acumulándose en mi boca y una espuma blanca comienza a escapar entre mis labios.

«¿Qué me está pasando? ¿Porque me pasa esto...?»

Mi mujer corre hacia mí. Su rostro está completamente aterrorizado.

"¡Aguanta Dorian! Por favor..... ¡Dorian!"

Quiero decirle que no tenga miedo. Quiero levantarme. Pero ya ni siquiera puedo mover las manos o las extremidades.

«Mierda......No quiero morir... No quiero desaparecer. No quiero que todo termine aquí.»

«No quiero irme......»

Siento frio poco a poco y como el dolor desaparece de golpe. Los gritos de mi mujer ya no se escuchan, poco a poco estoy cerrando los ojos, mientras una lagrima corre por mi mejilla.

«Tengo miedo....»

Antes de perder el conocimiento veo como mi mujer se tapa la cara con ambas manos mientras llora. Aunque al ultimo momento veo que mira hacia la ventana por la que mire yo y se sorprende de algo que vio.

Y entonces todo se vuelve negro.




🌟 ¿Te gustó el capítulo?

Si fue así, no olvides dejarme un corazón❤️, ¡eso me ayuda muchísimo a seguir escribiendo!

💬 También puedes dejar tu comentario:

¿Qué te gustó más?

¿Qué cambiarías?

¿Qué crees que pasará?

Me encantaria leer sus teorías, opiniones y hasta críticas. ¡Gracias por acompañarme en esta historia! 🙌✨

─── ⋆⋅🔥⋅⋆ ───

Let Jpypz2 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog