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Magdalena, la princesa de Papá Lee Know

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Summary

Magdalena, una adolescente de 15 años e hija de Lee Know (Minho), vive rodeada del cariño de su papá y de sus siete tíos de Stray Kids. Sin embargo, durante varios días comienza a comportarse de manera extraña: está irritable, tiene dificultades para dormir, pierde el apetito y sufre molestias abdominales que intenta ocultar.

Genre
Fantasy
Author
Zoe
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Magdalena, la princesa de Papá Lee Know

Eran las 7:15 de la mañana en la casa de Stray Kids.

Lee Know estaba en la cocina preparando el desayuno mientras los demás integrantes seguían medio dormidos. De pronto, escuchó unos pasos bajando lentamente las escaleras.

Lee Know: ¿Magdalena? ¿Ya estás despierta, princesa?

Magdalena, con su pijama y el cabello un poco despeinado, apareció en la cocina.

Magdalena: Buenos días, papá…

Lee Know: Buenos días, mi niña. ¿Dormiste bien?

Magdalena: Sí, papá… bueno, más o menos.

Lee Know: Magdalena, ¿hay algo que quieras contarme?

Magdalena: No, papá… es que me desperté varias veces durante la noche.

Lee Know: ¿Y por qué, mi niña? ¿Tuviste pesadillas?

Magdalena: No…

Lee Know dejó lo que estaba haciendo y se acercó a su hija, acariciándole suavemente el cabello.

Lee Know: Cariño, mírame.

Magdalena levantó la mirada lentamente.

Lee Know: ¿Te sientes bien? ¿Te duele algo?

Magdalena: No, papi. Solo estoy cansada.

Lee Know: Mmm… está bien. Pero si te pasa algo, me lo cuentas, ¿sí? No tienes que guardarte las cosas.

Magdalena: Sí, papá.

Lee Know le dio un besito en la frente y volvió a preparar el desayuno.

Han: ¡BUENOS DÍAS, FAMILIA!

Han entró en la cocina haciendo tanto ruido que Magdalena se sobresaltó.

Magdalena: ¡TÍO HAN! ¡¿PUEDES NO GRITAR?!

Han: ¡Ay! ¿Y a esta niña qué le pasa por la mañana? JAJAJA.

Lee Know: Han, habla más bajo. Magdalena no durmió bien.

Han: Ah, ¿sí? ¿Por qué, pequeña?

Magdalena: ¡Por nada, tío!

Han la miró con curiosidad, pero decidió no insistir.

Han: Bueno, bueno. Ven aquí, que tu tío te dará un abrazo para que se te quite el sueño.

Magdalena: Tío, tengo quince años…

Han: ¿Y? ¡Puedes tener cincuenta y seguirás siendo mi sobrina!

Magdalena soltó una pequeña risa y se dejó abrazar.

Lee Know sonrió al verlos, aunque todavía se preguntaba por qué su hija parecía tan cansada aquella mañana.

Lee Know: pensando «Espero que de verdad no le pase nada a mi niña…»

De repente, Magdalena se llevó una mano a la barriga y frunció ligeramente el ceño.

Lee Know: Magdalena… ¿qué pasó, princesa? ¿Te duele algo?

Magdalena: No, nada papá

Lee Know: ¿De verdad? ¿Estás segura?

Magdalena: No papá, ¿ya no confías en mi?

Lee Know: Ay, mi niña… claro que confío en ti.

Magdalena: Entonces, ¿por qué me preguntas tantas veces?

Lee Know: Porque soy tu papá y me preocupo por ti, princesa. Hace un momento te vi agarrarte la barriga.

Magdalena: Solo fue un movimiento, papá. No significa que me pase algo.

Lee Know: Está bien, está bien. No voy a interrogarte. *levantó las manos, fingiendo rendirse. ¿Contenta?

Magdalena: Mucho mejor.

En ese momento, Han se sentó frente a su sobrina y le robó un pedacito de tostada.

Magdalena: ¡TÍO HAN! ¡ESA ES MI TOSTADA!

Han: ¿Ah, sí? No veo tu nombre escrito aquí.

Magdalena: ¡PAPÁ! ¡Tu amigo me está robando el desayuno!

Lee Know: ¿Mi amigo? Es tu tío, Magdalena.

Magdalena: ¡Pues tu hermano, tu amigo, tu compañero de travesuras, como quieras llamarlo! ¡Pero que me devuelva mi tostada!

Han: ¡JAJAJAJA!

Lee Know negó con la cabeza, divertido, mientras Han devolvía la tostada al plato de su sobrina.

Lee Know: Bueno, pequeña, termina de desayunar. No quiero que llegues tarde al colegio.

Magdalena: Sí, papá.

Magdalena tomó un sorbo de leche, pero de repente dejó el vaso sobre la mesa y apretó los labios.

Lee Know: ¿Magdalena?

Magdalena: ¿Qué?

Lee Know: Te has quedado muy callada.

Magdalena: ¿Y ahora tampoco puedo estar callada? ¡Papá, por Dios!

Han: Minho, creo que tu hija heredó tu carácter.

Lee Know: ¡¿MI CARÁCTER?!

Han: ¡Sí! ¡Es igualita a ti!

Magdalena soltó una carcajada, pero cuando intentó levantarse de la silla, se quedó quieta por un instante.

Lee Know notó la expresión de Magdalena…

Lee Know: ven un momento, cariño. Solo quiero preguntarte una cosita más, mi niña.

Magdalena: suspirando Ay, no… ¿ahora qué?

Lee Know la miró con ternura y le acarició la mejilla.

Lee Know: ¿Segura que no te duele la barriga, princesa?

Magdalena: ¡Ya dije que no! ¡Déjame sola, ¿quieres?!

La cocina quedó en silencio. Lee Know se quedó mirando a su hija, sorprendido por su reacción.

Lee Know: Magdalena… no me hables así, por favor.

Magdalena: ¡Pues deja de hacerme tantas preguntas, papá!

En ese preciso momento, Chan, Changbin, Hyunjin, Felix, Seungmin e I.N entraron en la cocina. Los seis se detuvieron al notar el ambiente tenso.

Chan: Buenos días… ¿qué está pasando aquí?

Hyunjin: ¿Por qué están gritando tan temprano?

Han: Magdalena está de mal humor desde que se levantó.

Magdalena: ¡Tío Han, cállate!

Han: ¡¿QUÉ?! ¡Yo no hice nada!

Changbin: Bueno, bueno… tranquilos. ¿Qué sucede, pequeña?

Magdalena: ¡Nada, tío Changbin! ¡¿Por qué todos tienen que preguntarme lo mismo?!

Mientras tanto, en el pasillo…

Magdalena se apoyó contra la pared y cerró los ojos. Se llevó una mano a la barriga y respiró profundamente.

Magdalena: *Susurrando. Ay… no ahora, por favor…

De pronto, escuchó unos pasos acercándose.

Felix: ¿Magdalena? Princesa, ¿puedo hablar contigo?

La adolescente se secó rápidamente los ojos y se enderezó.

Magdalena: Estoy bien, tío Lix. Déjame, por favor.

Felix: Está bien, mi amor. No voy a obligarte a hablar. Solo quiero que sepas que estoy aquí para ti, ¿sí?

Felix le acarició suavemente el hombro, pero cuando intentó alejarse, Magdalena lo tomó de la mano.

Magdalena: Tío…

Felix: ¿Sí, princesa?

Magdalena abrió la boca para hablar, pero se quedó callada. Su expresión cambió repentinamente y apretó una mano contra su abdomen.

Felix: Magdalena… ¿te duele la barriga?

Esta vez, la chica no respondió enseguida.

Felix: Mi niña, mírame. ¿Qué está pasando?

Magdalena: *con la voz temblorosa Tío Lix… no le digas nada a papá, ¿sí?

Felix frunció el ceño, preocupado.

Felix: ¿Cómo no voy a decirle nada si estás sufriendo, cariño? Soy tu tío, y tu papá te quiere muchísimo.

Magdalena: Pero… ¡se va a enojar conmigo!

Felix: ¿Enojarse contigo? ¿Por qué, princesa?

Magdalena bajó la cabeza. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.

Magdalena: Porque yo…

Felix: ¿Porque tú qué, mi amor?

Mientras tanto, en la sala, los chicos se habían reunido después del extraño momento que acababan de presenciar en la cocina.

I.N: ¿Qué pasa con Magda? Está muy rara esta mañana.

Seungmin: Creo que despertó de mal humor.

Hyunjin: ¿Pero por qué? Ella no suele ser así.

Changbin: Es verdad, Hyunjin tiene razón.

Bang Chan: Además, le contestó bastante mal a Minho. Ustedes saben cuánto se preocupa por ella.

Han: Yo estaba presente cuando comenzaron a discutir. Minho solo le preguntaba si se encontraba bien, pero ella se enfadó muchísimo.

I.N: ¿Y si le pasó algo? ¿Quizá en el colegio?

Seungmin: No lo sé, pero si fuera algo relacionado con el colegio, normalmente nos lo contaría.

Hyunjin: A lo mejor tiene algún problema que no quiere compartir con nosotros.

Changbin: Magda tiene quince años. Quizá necesita un poco de privacidad.

Han: Sí, pero eso no explica por qué parecía que estaba a punto de llorar.

Los chicos se miraron entre sí. Al escuchar aquello, Chan dejó de sonreír.

Bang Chan: ¿A punto de llorar? ¿Cuándo?

Han: Cuando salió de la cocina. La vi secarse los ojos, aunque no estoy seguro.

I.N: Ay, no… Mi sobrinita está triste y no sabemos por qué.

Seungmin: No empieces a dramatizar, Jeongin.

I.N: ¡No estoy dramatizando! ¡Es Magda!

Hyunjin: Tenemos que hablar con ella, pero sin presionarla.

Changbin: Estoy de acuerdo. Si le pasa algo, tiene que saber que puede confiar en nosotros.

En ese momento, Lee Know apareció en la entrada de la sala. Su expresión era seria y parecía bastante preocupado.

Bang Chan: Minho, ¿dónde está Magdalena?

Lee Know: Está en el pasillo con Felix.

Han: ¿Y qué pasó?

Lee Know suspiró y se sentó en el sofá.

Lee Know: No lo sé.

La sala quedó en completo silencio.

Changbin: Minho, ¿crees que nuestra niña está metida en algún problema?

Lee Know: No lo sé, Changbin. Pero hay algo que me preocupa mucho…

Bang Chan: ¿Qué cosa?

Lee Know: Cuando le pregunté si le dolía algo, se enfadó. Pero antes de salir de la cocina, se llevó la mano a la barriga.

I.N: ¿Le duele la barriga? ¿Y si está enferma?

Han: Entonces tenemos que averiguar qué le pasa.

Lee Know: No quiero obligarla a contarme nada. Solo quiero que sepa que puede confiar en mí.

Bang Chan se acercó y le dio una palmada tranquilizadora en el hombro.

Bang Chan: Eres un buen padre, Minho. Dale tiempo. Quizá cuando esté preparada, te lo cuente.

Lee Know asintió, aunque su preocupación no desapareció.

Lee Know: Es mi hija, Chan. Si está sufriendo, ¿cómo voy a quedarme tranquilo?

De repente, desde el pasillo se escuchó la voz de Felix.

Felix: ¡Minho! ¡¿Puedes venir un momento, por favor?!

Lee Know se levantó inmediatamente.

Lee Know: ¿Qué pasó?

Los demás también se pusieron de pie, intercambiando miradas preocupadas.

Hyunjin: Algo le pasa a Magda…

Lee Know entró rápidamente en la habitación de Felix, preocupado por el llamado de su compañero. Al abrir la puerta, encontró a Felix sentado junto a Magdalena, quien estaba recostada en la cama de su tío.

Lee Know: ¡¿QUÉ PASÓ?! ¡Hija!

Magdalena: Nada, papá. ¡Qué dramático eres!

Felix miró a Magdalena, sorprendido

Felix: ¡Magda!

Magdalena: ¿Qué? ¡Si no pasó nada!

Lee Know: ¡Felix me llamó como si hubiera ocurrido una tragedia! ¿Cómo quieres que no me preocupe?

Magdalena: Ay, papá… solo estamos hablando.Porque sabía que ibas a ponerte así…

Lee Know: ¿Así cómo, mi amor?

Magdalena: ¡Preocupado por todo! ¡Me preguntas si estoy bien cada cinco minutos!

Lee Know: ¡Porque eres mi hija!

Magdalena: ¡Y tengo quince años, papá! ¡No cinco!

Felix se mordió los labios para evitar reírse ante la discusión.

Lee Know: Ah, ¿sí? Pues hace unos años cierta señorita no podía dormirse sin que su papá la abrazara.

Magdalena: ¡PAPÁ! ¡NO CUENTES ESO!

Felix: ¡JAJAJAJA! ¡¿EN SERIO, MAGDA?!

Magdalena: ¡TÍO FELIX, NO TE RÍAS!

Lee Know: Y también pedías que te preparara la leche antes de dormir…

Magdalena: ¡YA BASTA!

Magdalena tomó una almohada y se cubrió la cara, avergonzada.

Felix: Ay, mi niña, ¡pero si eras adorable!

Magdalena: ¡Los odio a los dos!

Lee Know: No, no nos odias. Ven aquí.

Lee Know se sentó en el borde de la cama y le acarició suavemente la cabeza.

Lee Know: Mi amor, puedes tener quince, veinte o treinta años. Siempre voy a preocuparme por ti. Pero tampoco quiero que sientas que no puedes tener tu espacio.

Magdalena bajó lentamente la almohada.

Magdalena: ¿De verdad, papá?

Lee Know: De verdad, princesa. Solo te pido que, si te encuentras mal o tienes algún problema, me lo digas. No tienes que contarme absolutamente todo, pero no quiero que sufras sola.

Magdalena lo observó en silencio y después apoyó la cabeza en su hombro.

Magdalena: Está bien, papi…

Lee Know: ¿Me das un abrazo?

Magdalena: Mmm… no sé.

Lee Know: ¿Cómo que no sabes? ¡Soy tu padre!

Magdalena: ¡JAJAJA! Está bien, ven aquí.

Magdalena abrazó a Lee Know, quien le dio un beso en la frente.

Felix: Bueno, ¿y yo? ¿No hay abrazo para el tío Felix?

Magdalena: ¡Ven, tío Lix!

Los tres se abrazaron entre risas. Sin embargo, cuando Magdalena se separó, volvió a llevarse discretamente una mano al abdomen.

Lee Know lo notó.

Lee Know: Magdalena…

Magdalena: ¿Qué pasa ahora, papá?

Lee Know: Mi amor, no quiero discutir contigo. Pero necesito preguntarte algo en serio.

Magdalena: ¿Qué?

Lee Know: ¿Te duele la barriga?

Lee Know seguía sentado junto a su hija, acariciándole el cabello, mientras Felix la observaba con los brazos cruzados.

Magdalena: Pa, no me duele nada.

Felix: ¿Ah, sí?

Magdalena: ¿Qué?

Lee Know: Magdalena…

Magdalena: ¿QUÉ, PAPÁ?

Lee Know: No me grites, princesa. Solo quiero entender qué está pasando.

Magdalena: ¡Es que ustedes dos son insoportables! ¡Parecen detectives!

Felix: JAJAJA. ¡Pues tú eres nuestra principal sospechosa!

Magdalena: ¡TÍO FELIX!

Felix: ¿Qué? ¡Es verdad!

Lee Know intentó contener una sonrisa, pero enseguida volvió a ponerse serio.

Lee Know: Está bien, cariño. No voy a seguir preguntándote lo mismo. Pero dime una cosa: ¿por qué estabas tan preocupada cuando Felix quiso llamarme?

Magdalena comenzó a jugar nerviosamente con la manga de su camiseta.

Magdalena: Porque sabía que ibas a hacer un escándalo…

Lee Know: ¿Un escándalo? ¡Mi hija me dice que le duele algo y después me dice que no! ¿Qué esperabas que hiciera?

Magdalena: ¡No sé! ¿Quizá dejarme respirar?

Felix: Bueno, los dos tienen un poquito de razón.

Lee Know: ¿Un poquito?

Felix: Sí. Minho, tú te preocupas demasiado, y Magda… tú no ayudas mucho cuando respondes así.

Magdalena: ¡Traidor! ¡Pensé que estabas de mi lado!

Felix: Siempre estoy de tu lado, princesa. Pero también tengo ojos.

Magdalena puso los ojos en blanco y se dejó caer sobre la almohada.

Magdalena: Qué familia me tocó…

Lee Know: ¡¿PERDÓN?!

Magdalena: ¡TE QUIERO, PAPÁ!

Lee Know: Ah, bueno. Así sí.

Los tres salieron de la habitación de Felix y regresaron a la sala, donde los demás integrantes de Stray Kids seguían reunidos.

Changbin: ¡Volvieron!

Seungmin: Magda…

Magdalena: ¿Qué? ¿Por qué todos me miran así?

Han: Porque eres el centro de atención, querida sobrina.

Magdalena: ¡Pues dejen de mirarme!

Hyunjin: Ay, pero si no te estamos haciendo nada.

Magdalena: ¡Me están mirando como si hubiera cometido un crimen!

I.N: ¿Y lo cometiste?

Magdalena: ¡JEONGIN!

I.N: ¡JAJAJAJA!

Bang Chan: Bueno, chicos, dejen de molestarla. Magda, ven, siéntate un momento con nosotros.

Changbin: Sí, pobre niña. Parece que la estamos interrogando.

Seungmin: Aunque admito que es sospechoso que esté tan a la defensiva.

Magdalena: ¿¡SOSPECHOSO DE QUÉ?!

Seungmin: Yo no dije nada…

Magdalena: ¡LO ACABAS DE DECIR!

Hyunjin comenzó a reírse, mientras Han se escondía detrás de un cojín para evitar que Magdalena lo señalara también.

Han: ¡Yo no participé en esta conversación!

Magdalena: ¡Tú siempre participas en todo, tío!

Han: ¡Qué injusticia! ¡Esta familia no me valora!

Todos se echaron a reír, excepto Lee Know, que seguía observando a su hija con atención.

Lee Know: Magda, ven aquí un segundo, por favor.

Magdalena: suspirando ¿Otra vez, papá?

Lee Know se acercó a su hija.

Lee Know: Hija…

Magdalena: Papá, si vuelves a preguntarme si me duele algo, no voy a responderte.

Lee Know se quedó callado.

Magdalena lo miró de reojo, esperando que volviera a insistir, pero esta vez su padre no dijo nada.

Magdalena: ¿Papá?

Lee Know: …

Magdalena: ¿Minho?

Lee Know: ¿Qué pasa, hija?

Magdalena: ¿Por qué no dices nada?

Lee Know: Porque acabo de entender que, si sigo preguntándote lo mismo una y otra vez, solo voy a conseguir que te enfades más conmigo.

Magdalena bajó la mirada.

Lee Know: No voy a obligarte a hablar, mi niña. Si no quieres contarme algo ahora, lo respetaré.

Magdalena: …

Lee Know: Pero quiero que sepas una cosa, Magdalena. No tienes que tener miedo de contarme tus problemas. Soy tu papá. Puedes equivocarte, enfadarte conmigo o incluso necesitar estar sola. Eso no va a cambiar lo mucho que te quiero.

Magdalena: Está bien, papá…

Más tarde, en la casa de Stray Kids…

Magdalena estaba sentada en una de las ramas de un árbol del patio, con la espalda apoyada contra el tronco y los auriculares puestos. Movía distraídamente los pies mientras miraba el jardín.

Mientras tanto, los ocho integrantes estaban ocupados con las tareas de la casa.

Bang Chan: ¡Han! ¿Terminaste de limpiar la cocina?

Han: ¡Estoy en eso!

Seungmin: ¡Llevas diciendo eso desde hace veinte minutos!

Han: ¡Pues ven a hacerlo tú!

Changbin: JAJAJA. ¡No se peleen y trabajen!

Hyunjin: ¿Alguien ha visto mi ropa? La dejé en la lavadora.

Felix: ¡Yo la tendí hace un rato, Hyunjin!

Hyunjin: ¡Gracias, Felix!

I.N: ¡Tío Minho! ¿Dónde guardamos los productos de limpieza?

Lee Know: ¡En el armario de siempre, Jeongin!

I.N: ¡Ahhh, ya los encontré!

Magdalena seguía sentada en la rama del árbol del patio, con la espalda apoyada contra el tronco y los auriculares puestos. Escuchaba su música favorita de Billie Eilish mientras tarareaba suavemente la canción.

De vez en cuando, cerraba los ojos y movía la cabeza al ritmo de la música. Por primera vez en todo el día, parecía tranquila.

Mientras tanto, dentro de la casa…

Bang Chan: ¡Chicos, terminamos de limpiar la sala!

Changbin: ¡Por fin! ¡Me duele la espalda!

Seungmin: Changbin, solamente moviste dos sillas.

Changbin: ¡¿Y TÚ QUÉ SABES?!

Han: ¡JAJAJAJA!

Hyunjin: Oigan, ¿dónde está Magda?

Felix: Sigue en el árbol del patio.

I.N: ¿¡TODAVÍA?!

Felix: Sí. Está escuchando música.

Lee Know: ¿Qué música?

Felix: No sé, Minho. Pero cuando pasé por allí, escuché que estaba cantando algo de Billie Eilish.

Lee Know: Ah, claro. Su cantante favorita.

Han: ¡Pues voy a comprobarlo!

Seungmin: No la molestes, Han.

Han: ¡Solamente voy a saludarla!

Han salió al patio y caminó hasta el árbol. Cuando levantó la cabeza, encontró a su sobrina completamente concentrada en la música.

Han: Magda… ¿?

Magdalena se quitó uno de sus auriculares y miró hacia abajo.

Magdalena: ¿Sí, tío Han?

Han: ¡AY, ME ASUSTASTE!

Magdalena: JAJAJAJA. ¡Pero si solamente respondí!

Han: ¡Es que estabas tan callada que pensé que te habías quedado dormida ahí arriba!

Magdalena: Perdón. ¿Pasa algo, tío?

Han: Bueno, quería saber qué estás haciendo aquí solita desde hace tanto tiempo.

Magdalena: Escucho música, tío. ¿Qué más voy a hacer?

Han: Ya veo… ¿Otra vez Billie Eilish?

Magdalena: ¡SÍ! ¡Y no acepto críticas!

Han: ¡Yo no dije nada! ¡Qué carácter tienes, por Dios!

Magdalena soltó una risita y volvió a acomodarse contra el tronco.

Han: Oye, princesa, ¿puedo preguntarte algo?

Magdalena: Depende.

Han: ¿Cómo que depende?

Magdalena: Si vas a preguntarme si me duele la barriga, la respuesta es no.

Han abrió los ojos y después soltó una carcajada.

Han: ¡JAJAJAJA! ¡Ni siquiera había preguntado eso!

Magdalena: Pero ibas a hacerlo, ¿verdad?

Han: Bueno… quizá.

Magdalena: ¡LO SABÍA!

Han: Está bien, está bien. No te preguntaré por eso. Solo quería saber si estás contenta, Magda.

La sonrisa de Magdalena se hizo un poquito más pequeña.

Magdalena: Sí, tío. Estoy bien.

Han: ¿Segura?

Magdalena: ¡TÍO HAN!

Han: ¡PERDÓN! ¡ESA PREGUNTA SE ME ESCAPÓ!

Magdalena comenzó a reírse y Han aprovechó para sentarse en el banco que estaba debajo del árbol.

Han: Bueno, cambiando de tema… ¿me dejas escuchar una canción contigo?

Magdalena: ¿Tú? ¿Escuchando Billie Eilish?

Han: ¡Oye! ¡También tengo sentimientos!

Magdalena: JAJAJA. Está bien, ven.

Magdalena le ofreció uno de sus auriculares y Han se lo colocó. Ambos comenzaron a escuchar la canción en silencio.

Después de un rato, Han levantó la mirada hacia su sobrina.

Han: Magda…

Magdalena: ¿Mmm?

Han: Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, ¿verdad?

Magdalena dejó de mover el pie.

Magdalena: Sí, tío.

Han: Y si algún día tienes un problema, no tienes que resolverlo tú sola. Somos tu familia. Estamos aquí para ti.

Magdalena lo observó durante unos segundos y luego sonrió con ternura.

Magdalena: Gracias, tío Han.

Han: De nada, mi niña.

Dentro de la casa, Lee Know salió de la cocina buscando, Han, quien había desaparecido hacía varios minutos.

Lee Know: ¡Han! ¿Dónde está?

Hyunjin: Creo que está con Magda.

Lee Know: ¿Con Magdalena? ¿Dónde?

Hyunjin: En el patio, Minho.

Lee Know: Ah, bueno. Iré a ver.

Lee Know caminó hasta el patio y, al llegar, levantó la cabeza hacia el árbol.

Lee Know: Hannie…

Han: ¿Lino?

Han estaba sentado en una rama junto a Magdalena, quien escuchaba música con sus auriculares.

Lee Know: ¡¿QUÉ ESTÁN HACIENDO ALLÍ ARRIBA?!

Magdalena: Descansando, papá.

Han: ¡Sí, Minho! ¡Descansando! ¿Quieres subir?

Lee Know: ¡¿ESTÁS LOCO?! ¡¿Desde cuándo te subes a los árboles como un niño?!

Han: ¡Desde que descubrí que aquí se está fresquito!

Magdalena: JAJAJAJA. ¡Tío Han tiene razón!

Lee Know: ¡Magdalena, no lo animes!

Han: ¡Oye! ¡No soy tan viejo!

Lee Know: ¡Yo no dije que fueras viejo, Hannie!

Magdalena: Pero lo pensaste.

Lee Know: ¡TÚ TAMBIÉN, SEÑORITA!

Han comenzó a reírse tanto que tuvo que sujetarse del tronco.

Han: ¡JAJAJAJA! ¡Minho, tu hija es terrible!

Lee Know: ¡Y tú eres el adulto! ¡Se supone que debes dar el ejemplo!

Han: ¡Estoy dando el ejemplo! ¡Les enseño a disfrutar de la naturaleza!

Magdalena: ¡Exactamente, papá!

Lee Know: No puedo creer que tenga que discutir con dos personas al mismo tiempo…

Lee Know se cruzó de brazos y los miró con fingida seriedad.

Lee Know seguía en el patio, con los brazos cruzados, mirando a Han y Magdalena, que continuaban sentados en la rama del árbol como si no tuvieran ninguna preocupación en el mundo.

Lee Know: ¡Bajen de ahí! ¡Hay cosas para hacer en la casa!

Han: Está bien, ya vamos.

Han siguió mirando el jardín, balanceando las piernas tranquilamente.

Lee Know: Oigan, ¡es en serio! ¡Bajen ya!

Magdalena: ¡Ya escuchamos, pa! ¡Ahora vamos!

Lee Know: ¡Pues llevan diez minutos diciendo que ya van!

Han: Minho, cariño, no te enojes. Estamos disfrutando de la naturaleza.

Han seguía sentado en la rama del árbol junto a Magdalena cuando escucharon nuevamente la voz de Lee Know desde el patio.

Lee Know: ¡HAN! ¡MAGDALENA! ¡LES DIJE QUE BAJARAN!

Han: ¡Está bien, está bien! ¡Ya vamos!

Han miró a su sobrina y suspiró dramáticamente.

Han: Bajemos antes de que tu papá se vuelva loco.

Magdalena: JAJAJA, ¡pobre mi papá!

La adolescente se incorporó, se sujetó brevemente de la rama y bajó de un salto, aterrizando con facilidad sobre el césped.

Han: ¡WOW! ¿Cómo hiciste eso?

Magdalena: ¿Qué cosa, tío?

Han: ¡Bajaste tan fácilmente! ¡Ni siquiera parecías tener miedo!

Magdalena: ¿Eso? Es fácil, tío.

Han: ¿Fácil? ¡Yo casi me caigo cuando intenté bajar!

Magdalena: ¡JAJAJAJA! ¡Tienes que aprender a trepar, tío!

Han: ¡Oye! ¡Yo sé trepar!

Magdalena: Ah, ¿sí? Entonces, ¿por qué llevas cinco minutos intentando encontrar dónde poner el pie?

Han: ¡MAGDALENA!

La chica salió corriendo por el patio entre carcajadas, mientras Han bajaba cuidadosamente de la rama.

Han: ¡VEN AQUÍ, PEQUEÑA TRAMPOSA!

Magdalena: ¡ATRÁPAME SI PUEDES!

En ese momento, Lee Know apareció en la puerta y contempló la escena con los brazos cruzados.

Lee Know: …¿Se puede saber qué están haciendo ahora?

Magdalena se detuvo inmediatamente y sonrió con inocencia.

Magdalena: Nada, papá. Ya bajamos del árbol, ¿ves?

Han: ¡MINHO, TU HIJA ES UNA ACROBATISTA!

Lee Know: ¿Una qué?

Han: ¡Mira cómo bajó! ¡Pegó un salto y aterrizó como si nada!

Lee Know miró a su hija y después al árbol.

Lee Know: Magdalena, ¿desde cuándo haces eso?

Magdalena: Desde hace mucho, papá.

Lee Know: ¿Y yo por qué no sabía nada?

Magdalena: Porque nunca me preguntaste.

Han: ¡JAJAJAJAJA!

Lee Know: ¡Tú no te rías, Jisung!

Han se tapó la boca, intentando contener las carcajadas.

Lee Know: Magdalena, cariño, puedes hacer ejercicio y divertirte, pero no quiero que saltes desde ramas altas. Podrías lastimarte.

Magdalena: Está bien, papi. Tendré cuidado.

Lee Know: Ven aquí.

Magdalena se acercó y su padre le dio un abrazo.

Magdalena: ¿Me perdonas por hacerte enojar?

Lee Know: No estaba enojado contigo, princesa. Estaba preocupado.

Magdalena: Ya lo sé.

Han: ¡Bueno, tortolitos! ¿Podemos ir a comer algo? ¡Tengo hambre!

Lee Know: ¡Han, acabamos de desayunar hace unas horas!

Han: ¡¿Y qué?! ¡Mi estómago no entiende de horarios!

Magdalena: JAJAJA. ¡Vamos, tío! Yo también tengo hambre.

Lee Know suspiró, resignado, mientras los dos entraban corriendo a la casa.

Lee Know: ¡Definitivamente, vivo con dos niños!

Magdalena: ¡TE ESCUCHÉ, PAPÁ!

Han: ¡YO TAMBIÉN!

Lee Know: Me imagino que ya ordenaron sus habitaciones

Han: Claro que si

Magdalena: Si, está ordenada

Lee Know miró a su hija con una ceja levantada, desconfiando de aquella respuesta tan segura.

Lee Know: A ver, Magdalena… enséñame tu habitación.

Magdalena: ¿Ahora mismo?

Lee Know: Sí, ahora mismo. Quiero comprobar que no me estás mintiendo.

Magdalena: Ay, papá, qué poca confianza me tienes.

Han: JAJAJAJA, ¡esto se está poniendo interesante!

Lee Know: Y tú, Hannie, deja de reírte. También quiero ver tu habitación.

Han: ¿¡QUÉ!? ¡Pero si estamos hablando de Magdalena!

Magdalena: JAJAJAJA, ¡te atraparon, tío Han!

Han: ¡Traición! ¡Yo estaba de tu lado!

Lee Know: Perfecto. Primero la habitación de mi hija y después la tuya.

Magdalena cruzó los brazos y sonrió con suficiencia.

Magdalena: Está bien, Minho. Pero después no quiero escuchar ningún comentario.

Lee Know: ¿Por qué? ¿Hay algo que deba saber?

Magdalena: No. Solo quiero que admires mi trabajo.

Los tres subieron las escaleras. Magdalena abrió la puerta de su habitación con un gesto teatral.

Magdalena: ¡Tarán! ¡Bienvenido a mi humilde palacio!

Lee Know entró lentamente y comenzó a observar cada rincón. La cama estaba perfectamente tendida, los libros acomodados y la ropa guardada en el armario.

Lee Know: Vaya… está bastante ordenada.

Magdalena: ¿Ves? ¡Te lo dije! Bien, ya puedes irte papá.

Lee Know se quedó mirando a su hija, completamente indignado por la manera en que acababa de echarlo de su propia habitación.

Lee Know: ¡¿Cómo que adiós, papá?! ¡Esta también es mi casa!

Magdalena: Sí, Minho, pero esta es mi habitación. Hay una pequeña diferencia.

Han: JAJAJAJAJA, ¡TE GANÓ, LINO!

Lee Know: ¡Tú cállate, Jisung! ¡Todavía tengo que revisar tu habitación!

Han: ¿Por qué siempre termino involucrado en estas cosas?

Magdalena aprovechó la distracción para empujar suavemente a su papá hacia la puerta.

Magdalena: Bueno, bueno, gracias por la visita. La salida está por allá.

Lee Know: ¡¿ME ESTÁS ECHANDO?!

Magdalena: No, papi. Te estoy acompañando hasta la puerta.

Han: ¡JAJAJAJA! ¡Qué educada nuestra niña!

Lee Know se llevó una mano al pecho, fingiendo estar profundamente herido.

Lee Know: Después de todo lo que hice por ti… te di de comer, te cuidé cuando eras pequeña, te compré tus cosas favoritas…

Magdalena: Y te quiero muchísimo, papá. Ahora, adiós.

Lee Know: ¡NO PUEDES USAR ESA CARITA PARA DESHACERTE DE MÍ!

Magdalena: ¿Qué carita? *preguntó, poniendo sus ojos más tiernos.

Han se tapó la boca para no reírse.

Han: Lino, amigo… perdiste esta batalla.

Lee Know: ¡Vivo rodeado de traidores!

Magdalena finalmente le dio un beso en la mejilla y lo abrazó.

Magdalena: Te quiero, papi. Pero necesito un ratito a solas, ¿sí?

Lee Know suavizó la expresión y le acarició el cabello.

Lee Know: Está bien, princesa. Pero si necesitas algo, me llamas.

Magdalena: Sí, papá.

Lee Know: Y no cierres la puerta con llave.

Magdalena: Minho…

Lee Know: ¡Está bien, ya me voy!

Lee Know salió de la habitación y Magdalena cerró la puerta detrás de él.

Se quedó unos segundos en silencio, hasta que escuchó su voz desde el pasillo.

Lee Know: ¡HAN, AHORA VAMOS A REVISAR TU HABITACIÓN!

Han: ¡¿QUÉ?! ¡LINO, ESPERA! ¡PODEMOS HABLARLO!

Finalmente, llegaron a la habitación de Han. Él se colocó delante de la puerta, extendiendo los brazos para bloquear la entrada.

Lee Know: Hannie… apártate.

Han: Lino, cariño, piensa en todos nuestros años juntos…

Lee Know: Me estoy acordando perfectamente. Por eso quiero ver qué escondes aquí.

Han: ¡NO ESCONDO NADA!

Mientras los demás seguían haciendo los deberes de la casa, Magdalena se quedó sentada a un lado de la puerta, con las manos apoyadas sobre el abdomen.

Al principio intentó ignorar la molestia, respirando despacio y mirando hacia el suelo. Sin embargo, poco a poco, su expresión comenzó a cambiar.

Mientras tanto, en la sala, los chicos comenzaron a notar que Magdalena llevaba bastante tiempo sin aparecer.

Seungmin: Qué raro, ¿Magdalena sigue allí en el patio?

I.N: No ha regresado. Hace rato que no la veo.

Hyunjin: ¿Estará en su habitación?

Bang Chan: Vamos a verla. Quizás esté descansando.

Los siete chicos subieron las escaleras y se dirigieron a la habitación de Magdalena. Al llegar, Changbin se acercó a la puerta y golpeó suavemente.

Changbin: ¡Magdalena! ¿Estás ahí?

Nadie respondió.

Changbin intentó abrir la puerta, pero no pudo.

Changbin: Qué raro… ¿por qué está cerrado con llave?

Felix: Magda, ¿estás ahí?

Felix apoyó una mano sobre la puerta y volvió a llamar.

Felix: Princesa, soy el tío Felix. ¿Puedes abrirnos?

I.N: ¿Y si está durmiendo?

Seungmin: Entonces debería escucharnos. Además, ella nunca cierra la puerta con llave durante el día.

Hyunjin: Esto no me gusta…

Bang Chan se acercó a la puerta y golpeó con los nudillos, un poco más fuerte.

Bang Chan: ¡Magdalena, cariño! ¡Soy el tío Chan! ¿Todo está bien?

Desde el otro lado no se escuchó absolutamente nada.

Changbin: ¿Y si le pasó algo?

Felix: ¡No digas eso, Changbin!

Seungmin: Tenemos que avisarle a Minho.

Hyunjin: Voy a buscarlo.

Hyunjin se dio la vuelta y comenzó a bajar las escaleras rápidamente. Los demás permanecieron frente a la puerta, cada vez más preocupados.

Unos segundos después, Hyunjin regresó acompañado de Lee Know y Han.

Lee Know: ¿Qué sucede? ¿Por qué están todos aquí?

Bang Chan: Minho, la puerta de Magdalena está cerrada con llave y no responde.

Lee Know frunció el ceño.

Lee Know: ¿Cómo que no responde? ¿Han comprobado si está en otra parte?

Felix: No, Minho. Pensamos que estaba en su habitación, pero no conseguimos que abra.

Han miró la puerta y después a Lee Know.

Han: Lino, ¿no estaba contigo hace un rato?

Lee Know se quedó inmóvil por un instante.

Lee Know: Sí… estaba conmigo, pero…

Recordó que Magdalena se había quedado sentada a un lado de la puerta, con las manos sobre el abdomen, y que había estado quejándose de dolor.

Su expresión cambió inmediatamente.

Lee Know: ¡Magdalena! ¡Princesa, abre la puerta! ¡Soy papá!

Magdalena abrió la puerta lentamente y se encontró con los ocho chicos amontonados frente a ella. Todos la miraban con preocupación.

Magdalena: Papá, tíos… ¿qué pasa?

Han: ¿Estás bien, mi niña?

Magdalena: Sí… pero ¿por qué vinieron todos?

Felix: Tenías la puerta cerrada con llave.

Hyunjin: Además, no sueles hacer eso.

Magdalena: ¿Hacer qué?

Los chicos intercambiaron miradas.

Seungmin: ¿En serio, Magdalena? ¿No te parece extraño cerrar la puerta con llave y no responder cuando te llamamos?

Magdalena: ¡Pero si estaba aquí!

I.N: Eso ya lo sabemos, Magda.

Changbin: ¡Nos asustaste! Pensábamos que te había pasado algo.

Magdalena miró a su papá y notó que él seguía muy serio.

Magdalena: ¿Papi…?

Lee Know se acercó y le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja.

Lee Know: Princesa, ¿por qué cerraste la puerta con llave?

Magdalena: Quería estar sola un ratito.

Lee Know: Está bien, cariño. Puedes querer estar sola, no tienes que estar siempre con nosotros. Pero si te llamamos y no respondes, nos preocupamos.

Magdalena: Ay, papá… tampoco es para tanto.

Han: ¡¿Que no es para tanto?! ¡Lino casi tira la puerta abajo!

Lee Know: ¡Hannie!

Han: ¿Qué? ¡Es verdad!

Magdalena: JAJAJAJA, ¡PAPÁ, ¿EN SERIO?!

Lee Know: ¡No te rías! ¡Estaba preocupado por ti!

Magdalena abrazó a su papá por la cintura.

Magdalena: Perdón, papi. No quería asustarte.

Lee Know suspiró y le dio un beso en la frente.

Lee Know: Está bien, mi niña. Pero prométeme que, si necesitas algo, me lo dirás.

Magdalena: Te lo prometo.

Felix: Bueno, ¿y ahora podemos saber qué estabas haciendo aquí dentro?

Magdalena: ¡Tío Felix! ¡¿Ahora también tengo que dar explicaciones de todo?!

Seungmin: Sí, parece que hoy tenemos una inspección general. Primero las habitaciones y ahora los interrogatorios.

Changbin: ¡JAJAJAJA!

Magdalena: ¡Pues se acabó la visita! ¡Todos fuera de mi habitación!

Magdalena comenzó a empujar suavemente a los chicos hacia el pasillo.

Hyunjin: ¡Pero si acabamos de llegar!

I.N: ¡Ni siquiera vimos qué estabas haciendo!

Magdalena: ¡Exactamente! ¡Y así seguirá siendo!

Finalmente, todos salieron, aunque Lee Know se quedó en el umbral.

Lee Know: ¿Puedo darte un último abrazo?

Magdalena sonrió.

Magdalena: Ven aquí, dramático.

Lee Know la abrazó con fuerza y ella apoyó la cabeza contra su pecho.

Sin embargo, cuando se separaron, él notó algo extraño: Magdalena tenía el rostro un poco pálido y parecía estar haciendo un esfuerzo por sonreír.

Lee Know: Princesa… espera un momento.

Magdalena: ¿Qué pasa, papi?

Lee Know: ¿Seguro que estás bien? Te veo un poquito pálida.

Magdalena se quedó quieta.

Los tíos, que ya estaban alejándose por el pasillo, también se detuvieron.

Han: Lino… ¿qué sucede?

Lee Know acarició suavemente la mejilla de su hija.

Lee Know: No me mientas, mi niña. ¿Te duele la barriga?

Magdalena apartó la mirada, jugueteando nerviosamente con los dedos.

Lee Know: Mi amor…

Magdalena: Papi, estoy bien…

Lee Know: Magdalena, mírame, por favor.

La adolescente levantó lentamente la mirada y se encontró con los ojos preocupados de su papá.

Lee Know: No voy a regañarte, princesa. Solo quiero saber qué te pasa.

Magdalena: Es que… no quiero que te preocupes.

Lee Know: ¿Y tú crees que no me voy a preocupar si te veo así y no me cuentas nada? *preguntó con dulzura. Soy tu papá, cariño. Puedes contarme lo que sea.

Han, que permanecía junto a la puerta, se acercó y se agachó al otro lado de Magdalena.

Han: Vamos, pequeña. No tienes que hacerte la fuerte con nosotros.

Felix: Eso mismo, princesa. Estamos aquí para cuidarte.

Magdalena miró a sus tíos y después volvió a mirar a Lee Know.

Magdalena: Me duele desde hace un rato… pero al principio era poquito.

Lee Know: ¿Y ahora?

Magdalena dudó antes de responder.

Magdalena: Ahora… un poco más.

Lee Know cerró los ojos un instante, intentando mantener la calma.

Lee Know: Ay, mi niña… ¿por qué no me avisaste antes?

Magdalena: Porque sabía que ibas a dejar todo para estar conmigo.

Lee Know: ¡Pues claro que iba a dejar todo! ¡Eres mi hija!

Magdalena: ¡¿Ves?! ¡Eso es exactamente lo que digo, papi!

Lee Know miró a su hija mientras le acariciaba suavemente el cabello.

Lee Know: Pero, ¿hacía falta que te encerraras, hija?

Magdalena no dijo nada. Se quedó mirando sus manos, jugando con sus dedos.

Lee Know: Magdalena…

Magdalena: ¿Qué, papá?

Lee Know: Te estoy hablando, mi amor.

Magdalena: Ya te escuché…

Lee Know suspiró y se sentó a su lado en la cama.

Lee Know: Entonces, ¿por qué no me respondes?

Magdalena: Porque no sé qué decirte.

Han, que estaba apoyado junto a la puerta, observó a la adolescente con ternura.

Han: Princesa, tu papá no te está preguntando para hacerte sentir mal.

Magdalena: Ya lo sé, tío Han.

Lee Know: Hija, si querías estar sola, podías decírmelo. No tenías que cerrar la puerta con llave y dejarnos preocupados.

Magdalena: ¡Es que quería estar tranquila un rato, papá!

Lee Know: ¡Y puedes estarlo, Magdalena! ¡Nadie te está diciendo que no! Pero cuando te llamamos y no respondes, pensamos que te había pasado algo.

Magdalena apretó los labios y bajó todavía más la mirada.

Magdalena: Perdón…

Lee Know se quedó callado por unos segundos. Al notar que su hija estaba a punto de ponerse triste, suavizó el tono de su voz.

Lee Know: Ey, mírame, princesa.

Magdalena negó con la cabeza.

Lee Know: Mi amor, por favor…

Finalmente, ella levantó la mirada. Lee Know le tomó una mano entre las suyas.

Lee Know: No quiero que pienses que estás en problemas. Solo me asusté, ¿sí? Te quiero demasiado y, cuando sé que no te encuentras bien, me cuesta mantener la calma.

Magdalena: Pero, papi… a veces siento que no puedo hacer nada sin que te preocupes.

Han abrió los ojos al escucharla. Lee Know también se quedó sorprendido.

Lee Know: ¿De verdad sientes eso, hija?

Magdalena: Un poquito… Si me duele algo, te preocupas. Si estoy callada, te preocupas. Si quiero estar sola, también te preocupas.

Desde la puerta, Felix se llevó una mano al pecho.

Felix: Ay, nuestra niña…

Seungmin: Bueno, Minho, quizás deberías dejarla tener un poquito más de espacio.

Lee Know: ¡Ya lo sé! ¡No me ayudes, Seungmin!

Magdalena soltó una pequeña risita.

Han: JAJAJA. Lino, creo que nuestra adolescente acaba de darte una lección.

Lee Know: ¡Hannie, tú tampoco!

Después, Lee Know volvió a mirar a su hija y le dio un beso en la frente.

Lee Know: Está bien, princesa. Voy a intentar darte más espacio. Pero tú también tienes que prometerme algo.

Magdalena: ¿Qué cosa?

Lee Know: Que si te sientes mal, me lo vas a decir. No tienes que esconder el dolor para evitar que me preocupe.

Magdalena asintió despacito.

Magdalena: Te lo prometo, papi.

Lee Know la abrazó con cuidado y ella apoyó la cabeza en su hombro.

Sin embargo, cuando él se separó un poco, volvió a notar que Magdalena mantenía una mano sobre el abdomen.

Lee Know: Mi amor… ¿te sigue doliendo?

Magdalena: Sí, papi…

Magdalena seguía sentada en su cama, con una mano sobre el abdomen, mientras Lee Know le acariciaba suavemente el cabello.

Magdalena: Pa, ¿puedo pedirte algo?

Lee Know: Sí, hija, lo que sea.

Magdalena: ¿Puedes traer algo caliente?

Lee Know: ¿Algo caliente? Ya voy, mi amor.

Lee Know se levantó rápidamente y salió de la habitación.

Han: Espera, Lino. ¿Qué le vas a traer?

Lee Know: No sé, Hannie. Algo caliente me pidió. Voy a preparar una bolsita de agua tibia.

Han: Bueno, pero ten cuidado con la temperatura. No queremos que se queme.

Lee Know: Lo sé, lo sé.

Mientras tanto, Han se sentó junto a Magdalena y le acomodó una almohada detrás de la espalda.

Han: ¿Estás un poquito más cómoda, princesa?

Magdalena: Sí, tío Han.

Han: ¿Y por qué no me dijiste antes que te dolía?

Magdalena: Ay, tío… ¿tú también vas a empezar?

Han: ¡No! ¡Yo solo estoy preguntando!

Magdalena sonrió y apoyó la cabeza en su hombro.

Magdalena: Ya sé, tonto.

En ese momento, Lee Know regresó con una bolsa de agua tibia envuelta en una toalla.

Lee Know: Aquí está, princesa. No está demasiado caliente.

Se sentó junto a ella y se la entregó para que pudiera colocarla sobre el abdomen si le resultaba cómoda.

Lee Know: Dime si te molesta o si sientes que el dolor empeora, ¿sí?

Magdalena: Está bien, papi.

Han observó cómo Lee Know le acomodaba la manta sobre las piernas.

Han: Lino, estás en modo papá sobreprotector otra vez.

Lee Know: Hannie, por favor. Déjame cuidar a mi hija.

Magdalena: JAJAJA, tío, déjalo. Le encanta atenderme.

Lee Know: ¡Por supuesto! ¡Eres mi princesa!

Magdalena: Sí, sí, papi. Ya te escuchamos.

Lee Know le dio un besito en la frente, aunque no dejó de observarla con preocupación.

Han: Bueno, pequeña, intenta descansar un poquito.

Magdalena: Está bien…

Magdalena se acomodó lentamente entre las almohadas y se cubrió con la manta hasta la cintura.

Magdalena: Pa, quiero dormir un rato…

Lee Know: Sí, hija. Descansa, mi amor.

Lee Know le apartó suavemente el cabello de la frente y le dio un besito.

Magdalena: ¿Te quedas aquí?

Lee Know: Claro que sí, princesa. No me voy a ninguna parte.

Magdalena: Gracias, papi…

Magdalena cerró los ojos mientras Lee Know le acariciaba el cabello. Han, que seguía sentado al otro lado de la cama, se levantó despacito.

Han: Lino, voy a avisarles a los chicos que Magda quiere descansar.

Lee Know: Está bien, Hannie. Diles que hablen bajito, por favor.

Han: ¿A los chicos? ¿Hablar bajito? ¡Eso sí que será difícil!

Lee Know lo miró con una ceja levantada.

Lee Know: Han Jisung…

Han: ¡Ya voy, ya voy!

Han salió de la habitación y cerró la puerta con cuidado.

Mientras tanto, en la sala, los chicos seguían hablando en voz baja para no despertar a Magdalena.

Seungmin: Vamos a dejarla descansar un rato.

I.N: Sí, debe estar cansada.

Felix: Pobrecita mi niña… hoy estaba tan contenta haciendo bromas con nosotros.

Hyunjin: Sí, y ahora está ahí arriba sintiéndose mal. Me da mucha pena.

Changbin: ¿Creen que se le pase después de dormir?

Bang Chan: No lo sabemos. Si el dolor continúa, tenemos que asegurarnos de que la vea un médico.

Han: Lino está muy preocupado. No se ha separado de ella ni un segundo.

Seungmin: Es su hija. ¿Qué esperabas? Minho se preocupa hasta cuando Magdalena estornuda.

I.N: JAJAJA, ¡es verdad!

Felix: ¡Chicos, no se burlen de él! Aunque… sí es un poquito exagerado.

Bang Chan: Bueno, dejemos las bromas. Vamos a preparar todo por si tienen que salir.

Los chicos asintieron y comenzaron a organizarse.

Mientras tanto, en la habitación, Lee Know permanecía sentado junto a su hija, acariciándole suavemente el cabello.

Magdalena dormía de lado, abrazada a una almohada.

Lee Know: En voz bajita. Descansa, mi princesa… papá está aquí.

De repente, Magdalena abrió un poquito los ojos.

Magdalena: ¿Pa…?

Lee Know: Aquí estoy, mi amor.

Magdalena: ¿Los tíos están abajo?

Lee Know: Sí, cariño. Están preocupados por ti, pero te están dejando descansar.

Lee Know salió de la habitación de su hija y se dirigió a la sala, donde los demás lo esperaban con preocupación.

Bang Chan: ¿Está bien Magda?

Lee Know: Sí, está descansando.

Felix: ¿Pero aún le duele?

Lee Know: No lo sé, se quedó dormida.

Han: Lino, ¿y si la despertamos un poquito para preguntarle cómo se siente?

Lee Know: No quiero molestarla mientras duerme, Hannie. Estaba muy cansada.

Seungmin: Minho, entiendo que quieras dejarla descansar, pero si el dolor continúa, deberíamos llevarla a que la revisen.

Lee Know: Sí, lo sé. No quiero correr riesgos con mi niña.

Hyunjin: ¿Desde cuándo le duele la barriga?

Lee Know se quedó pensando unos segundos.

Lee Know: Me dijo que había empezado hacía un rato, pero no quiso contarme mucho al principio.

Changbin: ¿Y no te dijo si había comido algo extraño?

Lee Know: No. Solo me pidió algo caliente para ponerse en la barriga.

I.N: Espero que no sea nada grave…

Felix se acercó a Lee Know y le dio unas palmaditas en el hombro.

Felix: Tranquilo, Minho. Vamos a estar pendientes de ella.

Lee Know: Es que la conozco, chicos. Cuando algo le molesta, intenta disimularlo para que yo no me preocupe. Y eso me pone todavía más nervioso.

Han: Nuestra niña es muy terca, igual que tú.

Todos se quedaron mirando a Han.

Han: ¿Qué? ¡Es verdad!

Lee Know: ¡Hannie, no empieces!

Bang Chan: Bueno, bromas aparte, será mejor que no esperemos demasiado. Si sigue con dolor, necesita que la evalúen.

Lee Know: Tienes razón, Chan.

Lee Know miró hacia las escaleras y suspiró.

Lee Know: Voy a subir a verla dentro de un momento.

Seungmin: Puedes quedarte aquí un ratito, Minho. Nosotros también podemos estar pendientes.

Lee Know: Gracias, chicos.

Por unos minutos, la sala quedó en silencio. Cada uno continuó con sus tareas, aunque ninguno dejaba de pensar en Magdalena.

De repente, desde el piso de arriba, se escuchó una voz débil.

Magdalena: ¡Papá…!

Lee Know levantó la cabeza inmediatamente.

Lee Know: ¡¿Magdalena?!

Se levantó tan rápido que casi tropezó con la mesa.

Han: ¡Lino, cuidado!

Pero Lee Know ya estaba subiendo las escaleras a toda prisa, mientras los demás lo seguían.

Lee Know: Hija… ¿qué pasó?

Magdalena: Pa… tengo hambre…

Lee Know parpadeó varias veces y después soltó un suspiro de alivio.

Lee Know: ¡Ay, Magdalena! ¡Me asustaste, mi amor! Pensé que te había pasado algo.

Magdalena: Pero, papi… tengo hambre.

Lee Know: Sí, princesa, ya te escuché. Ven aquí, dame un abrazo.

Magdalena se acercó y Lee Know la abrazó con ternura, dándole un beso en la frente.

Magdalena: ¿Me vas a preparar algo rico?

Lee Know: Por supuesto, mi niña. ¿Qué quiere comer mi princesa?

Magdalena: Mmm… no sé. Algo rico.

Lee Know sonrió al ver a su hija pensando en qué quería comer. Le acarició la cabeza y le dio otro besito en la frente.

Lee Know: ¿Algo rico? ¡Vaya, qué fácil me lo pones, señorita!

Magdalena: Ay, papi, tú siempre sabes qué prepararme.

Lee Know: Es verdad. Soy el mejor papá del mundo.

Magdalena: JAJAJA, ¡qué modesto!

Han: ¡JAJAJAJA! ¡Lino, por favor! ¡Deja que alguien más te dé ese título!

Lee Know: Hannie, ¿tú quieres quedarte sin cenar?

Han: ¡Retiro lo dicho! ¡Eres el mejor papá del universo!

Magdalena soltó una carcajada y se acurrucó contra su papá.

Felix: Bueno, princesa, ¿qué tal si te preparamos una sopita calentita?

Magdalena: ¿Con fideos, tío Felix?

Felix: ¡Por supuesto, mi niña!

Magdalena: ¡Siii!

Changbin: ¡Yo puedo ayudar!

Seungmin: ¿Tú? ¿Desde cuándo sabes cocinar?

Changbin: ¡Oye! ¡Sé hacer muchas cosas!

I.N: ¿Como comerte lo que preparan los demás? JAJAJA.

Hyunjin: ¡JAJAJAJA!

Changbin: ¡USTEDES SIEMPRE ME MOLESTAN!

Lee Know negó con la cabeza, divertido, y se levantó de la cama.

Lee Know: Está bien, vamos a preparar algo para nuestra princesa.

Magdalena: ¡Papi, espera!

Lee Know se giró inmediatamente.

Lee Know: ¿Qué pasó, mi amor? ¿Te duele más?

Magdalena: No, no… ¿me puedes traer mi mantita rosa?

Lee Know: Claro, cariño.

Lee Know tomó la manta que estaba doblada sobre una silla y la colocó cuidadosamente sobre las piernas de su hija.

Magdalena: Gracias, papi.

Lee Know: De nada, mi vida. Quédate aquí descansando mientras preparamos la comida.

Magdalena: ¿Y puedo ver una película mientras espero?

Han: ¡Yo me quedo con ella! ¡Podemos ver una película juntos!

Lee Know: Está bien, Hannie, pero nada de películas de terror.

Han: ¿Por qué?

Lee Know: Porque después los dos terminan metiéndose en mi cama cuando tienen miedo.

Magdalena: ¡PAPÁ! ¡Eso pasó una sola vez!

Han: ¡Fueron tres veces, princesa!

Magdalena: ¡TÍO HAN!

Todos comenzaron a reírse mientras Magdalena escondía la cara debajo de su manta.

Lee Know: ¡JAJAJA! Bueno, ya basta de molestar a mi niña. Vamos a la cocina.

Los chicos salieron de la habitación, aunque Lee Know se detuvo en la puerta y volvió a mirar a su hija.

Lee Know: Magdalena, cariño, si te sientes peor, me llamas inmediatamente, ¿de acuerdo?

Magdalena: Sí, papi. Te lo prometo.

Lee Know: Te quiero, princesa.

Magdalena: Yo también te quiero muchísimo.

Lee Know le lanzó un beso y finalmente bajó con los demás.

Unos minutos después, Han se acomodó junto a Magdalena y encendió la televisión.

Han: Bueno, princesa, ¿qué película vemos?

Magdalena: Una de dibujos animados.

Han: ¿¡DIBUJOS ANIMADOS!? ¡Pero si ya tienes quince años!

Magdalena lo miró con una sonrisa traviesa.

Magdalena: ¿Y? ¿Tienes algún problema, abuelo?

Han: ¡¿ABUELO?! ¡VEN AQUÍ, NIÑA!

Han comenzó a hacerle cosquillas y Magdalena estalló en carcajadas.

Pero, después de unos segundos, ella dejó de reír y se llevó una mano al abdomen.

Han se detuvo inmediatamente.

Han: Magda… ¿te volvió a doler?

Magdalena asintió despacito.

Magdalena: Sí, tío…

Felix y Bang Chan regresaron a la habitación con una bandeja. Felix llevaba una sopita calentita y Chan un vaso de agua.

Felix: ¡Volvimos, Magda!

Bang Chan: Aquí está lo que pediste, Magda.

Magdalena, que estaba sentada junto a Han, levantó la cabeza y sonrió al verlos.

Magdalena: ¡Gracias, tíos!

Felix: Con mucho gusto, princesa. Preparé la sopita con fideos, tal como querías.

Magdalena: ¡Ay, tío Felix, eres el mejor!

Han: ¡¿Y YO QUÉ?! ¡Llevo aquí haciéndote compañía todo este tiempo!

Magdalena: Tú eres el mejor tío para hacer tonterías.

Han: ¡¿CÓMO QUE TONTERÍAS?!

Bang Chan: JAJAJAJA, ¡te lo mereces, Hannie!

Felix colocó la bandeja sobre la mesita y se sentó junto a Magdalena.

Felix: Bueno, mi niña, come despacito, ¿sí?

Magdalena: Sí, tío.

Magdalena tomó la cuchara y probó un poco de sopa.

Magdalena: Mmm… ¡está deliciosa!

Felix: ¿Te gusta?

Magdalena: ¡Muchísimo!

Han: ¡A ver, déjame probar!

Han se inclinó hacia la bandeja, pero Magdalena apartó el plato rápidamente.

Magdalena: ¡TÍO! ¡Es mi sopa!

Han: ¡Solo quería comprobar si Felix cocinó bien!

Bang Chan: Hannie, hay más sopa abajo.

Han: Ah… bueno, entonces iré a buscar.

Magdalena: ¡Y no te comas mis fideos!

Los tres comenzaron a reírse.

Sin embargo, cuando Magdalena intentó comer otra cucharada, su sonrisa se desvaneció un poquito. Dejó la cuchara sobre el plato y se llevó una mano al abdomen.

Felix lo notó enseguida.

Felix: Princesa, ¿qué pasa?

Magdalena: Nada, tío… solo me volvió a molestar.

En la tardecita, el reloj marcó las 15:00 hs. Todos estaban en la sala, intentando relajarse después de aquella mañana tan preocupante.

Mientras tanto, Felix, Hyunjin y Han dormían una siesta en el sofá. Felix abrazaba un cojín, Hyunjin tenía la cabeza apoyada en el hombro de Han y este último dormía con la boca ligeramente abierta.

Changbin los observó y soltó una risita.

Changbin: Miren a estos tres… Parece que los apagaron.

Seungmin: Especialmente Han. Estoy seguro de que si le ponemos música al lado, ni se despierta.

I.N: ¡Tío Han! ¡Están hablando de ti!

Han apenas se movió y abrazó más fuerte el cojín.

Han: Mmm… cinco minutitos más…

Bang Chan: Déjenlos dormir. Esta mañana todos estuvimos preocupados.

Lee Know, sin embargo, no estaba prestando demasiada atención a las bromas. Miraba las escaleras de vez en cuando, preocupado por su hija.

Changbin: Lino, ¿por qué no vas a ver cómo está Magdalena?

Lee Know: Hace un rato estaba descansando. No quiero despertarla si consiguió dormirse.

Seungmin: Pero puedes comprobar que esté bien sin despertarla, ¿no?

Lee Know asintió y se levantó del sofá.

I.N: ¡Papi Minho va a ver a su princesa!

Lee Know: ¡Y tú deja de narrar todo lo que hago! *respondió, aunque se le escapó una sonrisa.

Subió las escaleras en silencio y se acercó a la habitación de Magdalena. Tocó suavemente la puerta.

Lee Know: Princesa… ¿estás despierta?

Desde el interior se escuchó una vocecita.

Magdalena: Sí, papi…

Lee Know: ¿Que estas haciendo hijita?

Magdalena: Estoy acostadita, papi…

Lee Know entró en la habitación y se sentó en el borde de la cama.

Lee Know: ¿Y por qué esa carita, mi princesa?

Magdalena: Porque me aburro…

Lee Know: ¿Te aburres? ¿Y no quieres que papi se quede contigo un ratito?

Magdalena extendió los brazos hacia él.

Magdalena: ¡Siii!

Lee Know sonrió tiernamente y se inclinó para abrazarla con cuidado.

Lee Know: Ay, mi bebé… Ven aquí.

Magdalena: Papi…

Lee Know: ¿Sí, hijita?

Magdalena: ¿Los tíos están abajo?

Lee Know: Sí, mi amor. Están en la sala. Bueno… tres de ellos estaban durmiendo como troncos. *soltó una risita.

Magdalena: ¿El tío Hannie también?

Lee Know: Especialmente el tío Hannie. ¡Ronca como si estuviera compitiendo con una motocicleta!

Magdalena se incorporó despacito y apartó la mantita. Lee Know se levantó junto a ella, preparado para ayudarla si lo necesitaba.

Lee Know: ¿A dónde vamos, hija?

Magdalena: Vamos a la sala con los demás, papá.

Lee Know: ¿Quieres bajar a estar con tus tíos, mi princesa?

Magdalena: Sí… No quiero quedarme solita en mi habitación.

Lee Know sintió ternura al escucharla y le acarició la cabecita.

Lee Know: Ay, mi niña. Pero si te sientes mal, tienes que decírmelo, ¿sí? No tienes que hacerte la fuerte conmigo.

Magdalena: Sí, papi…

Lee Know: Ven, dame tu manita. Bajaremos despacito.

Finalmente, llegaron a la sala.

Felix: ¡Magda! ¡Mi niña!

Hyunjin: ¿Te sientes bien, Magda?

Magdalena: Sí, estoy bien.

Lee Know: ¿De verdad, hija?

Magdalena: Sí, papá, ya no me duele tanto.

Lee Know la observó con atención y le acarició suavemente el cabello.

Lee Know: ¿Me lo dices de verdad, princesa? No tienes que decir que estás bien solamente para que dejemos de preocuparnos.

Magdalena: Te lo prometo, papi. Ahora me duele menos…

Han: Ay, mi niña, ¡qué alivio!

Felix: ¿Quieres que te traiga una mantita, Magda? Aquí puede hacer un poquito de frío.

Magdalena: Sí, tío Lix, por favor.

Felix fue rápidamente a buscar una manta y regresó para colocarla con cuidado sobre las piernas de su sobrina.

Changbin: Bueno, parece que nuestra princesa necesita una tarde de mimos.

Seungmin: ¿Una tarde? ¡Querrás decir una semana entera! Con ocho tíos y un papá sobreprotector, esta niña no podrá ni levantarse por una galletita.

Lee Know: ¡Seungmin!

Magdalena: JAJAJA, ¡es verdad, papá! ¡No me dejan hacer nada!

I.N: ¡Porque eres nuestra bebé!

Magdalena: ¡Tío Jeongin, tengo quince años!

Han: Quince años y todavía te pones a llorar cuando papá Minho no te compra algo rico.

Magdalena: ¡TÍO HANNIE! ¡Eso no es verdad!

Han comenzó a reírse y Magdalena le lanzó un cojín suavemente.

Hyunjin: ¡Cuidado! ¡La princesa ha recuperado sus fuerzas!

Por primera vez en toda la tarde, la sala se llenó de carcajadas. Lee Know sonrió al ver a su hija reír y le dio un besito en la frente.

Lee Know: Me alegra verte sonreír, mi amor.

Magdalena: Te quiero, papi.

Lee Know: Y yo te quiero muchísimo, princesa.

Sin embargo, unos minutos después, Lee Know volvió a mirarla con preocupación.

Lee Know: Magda, corazón, aunque ahora te duela menos, todavía quiero que te examine un médico. Como el dolor ha empeorado antes, es importante asegurarnos de que todo esté bien.

Magdalena: Está bien, papi. Voy contigo.

Bang Chan: Nosotros también iremos, pero dejaremos que Minho esté con ella durante la revisión.

Felix: Y cuando vuelva, ¡le tendremos preparada una sorpresa!

Magdalena: ¿Qué sorpresa, tío Lix?

Felix sonrió misteriosamente.

Felix: ¡Eso no se dice, señorita curiosa!

Magdalena: ¡Ayyy, tío! ¡Ahora quiero saber!

Los chicos volvieron a reír mientras Lee Know le apretaba cariñosamente la manita.

Al caer la noche, todos los chicos estaban en la cocina preparando algo para cenar, mientras que Magdalena seguía en el patio, sentada en una de las ramas del árbol, con los auriculares puestos y escuchando música.

La adolescente movía suavemente la cabeza al ritmo de la canción, contemplando las luces de la casa.

Mientras tanto, en la cocina…

Changbin: ¡Chicos! ¿Quién se terminó las galletitas que estaban en la alacena?

Seungmin: ¿Por qué me miras a mí?

Changbin: ¡Porque siempre eres tú!

Seungmin: ¡Esta vez fue Han!

Han, que estaba bebiendo agua, casi se atragantó.

Han: ¡¿QUÉ?! ¡Yo no fui!

Felix: Tío Hannie, tienes miguitas en la camiseta.

Han: ¡SON MIGUITAS DE PAN!

Hyunjin: Claro, claro… Y yo soy el presidente de Corea.

Bang Chan se rio mientras terminaba de preparar la cena.

Bang Chan: Bueno, dejen de discutir. ¿Alguien sabe dónde está Magda?

Lee Know levantó la cabeza inmediatamente.

Lee Know: ¿No estaba en la sala?

I.N: No, papá Minho. La vi salir al patio hace un rato.

Lee Know: ¿Al patio? ¿Y qué está haciendo allí a estas horas?

Felix: Creo que está escuchando música, hyung.

Lee Know miró por la ventana de la cocina y alcanzó a distinguir la silueta de su hija entre las ramas del árbol.

Lee Know: ¡¿Está subida al árbol?!

Todos se acercaron a la ventana.

Changbin: ¡JAJAJA! ¡Miren a la señorita! ¡Parece un gatito!

Lee Know: ¿Un gatito? ¡Como se caiga, te aseguro que ninguno de ustedes volverá a reírse!

Hyunjin: Tranquilo, Minho. Parece que está sentada cómodamente.

Lee Know: ¡Tiene quince años y sigue haciendo estas cosas! ¡Un día me va a sacar canas verdes!

Han: Lino, cariño, tú ya tienes canas verdes desde que nació Magda.

Lee Know: ¡HAN JISUNG!

Han se escondió detrás de Felix mientras los demás soltaban carcajadas.

Lee Know suspiró, tomó una chaqueta y salió al patio.

Mientras tanto, Magdalena seguía completamente concentrada en su música, sin darse cuenta de que su papá se acercaba.

Lee Know se colocó debajo del árbol y levantó la mirada.

Lee Know: ¡Magdalena!

La chica no respondió.

Lee Know: ¡MAGDA!

Nada.

Lee Know frunció el ceño y cruzó los brazos.

Lee Know: ¡¡MAGDALENA, LEE!!

La adolescente dio un pequeño salto del susto, se quitó uno de los auriculares y miró hacia abajo.

Magdalena: ¡AY, PAPÁ! ¡¿QUÉ PASA?!

Lee Know: ¡¿QUÉ PASA?! ¡¿QUÉ HACES SUBIDA AHÍ?!

Magdalena: ¡Estoy escuchando música, papi!

Lee Know: ¡Eso ya lo veo, señorita! ¿Y se puede saber por qué no estás abajo, donde puedo verte?

Magdalena: Porque aquí estoy tranquila…

Lee Know la observó unos segundos y suavizó la expresión.

Lee Know: Mi amor, ¿te encuentras bien? ¿No te volvió a doler la barriga?

Magdalena se quedó callada un instante, mirando la rama sobre la que estaba sentada.

Magdalena: No, papi… estoy bien.

Lee Know suspiró, aunque todavía parecía preocupado.

Lee Know: Está bien, princesa. Pero ahora vas a bajar con mucho cuidado, ¿de acuerdo? No quiero que te lastimes.

Magdalena: Está bien, ya voy, papá.

Lee Know: Te espero en la cocina.

Minho regresó a la casa, todavía preocupado por su hija, mientras Magdalena se quitaba los auriculares y guardaba su teléfono en el bolsillo.

Magdalena: Ay, mi papá… siempre preocupado por todo.

Desde la puerta del patio, Han la escuchó.

Han: ¡TE ESCUCHÉ, MAGDALENA!

Magdalena: ¡¡TÍO HANNIE, NO TE METAS!! JAJAJAJA.

Han: ¡Encima que me preocupo por ti! ¡Qué sobrina tan malagradecida!

Magdalena comenzó a bajar del árbol con cuidado. Cuando finalmente llegó al suelo, se sacudió un poco la ropa y caminó hacia la cocina.

Al entrar, encontró a todos los chicos reunidos alrededor de la mesa.

Felix: ¡Ahí está mi princesa!

Hyunjin: ¿Y esa costumbre de subirte a los árboles, señorita?

Magdalena: Porque me gusta, tío.

Changbin: ¡Un día vamos a tener que ponerle un cartel al árbol que diga: «Prohibido que Magdalena se convierta en gatita»!

Magdalena: ¡Tío Changbin!

Seungmin: Yo agregaría: «Especialmente después de preocupar a su papá durante todo el día».

Magdalena miró a Lee Know, que estaba preparando un vaso de agua para ella.

Magdalena: Papi, ¿tú también vas a empezar?

Lee Know: ¿Yo? No, mi amor. Yo soy un padre muy tranquilo.

Los siete chicos lo miraron en silencio.

I.N: ¿Tranquilo? ¡Hyung, hace cinco minutos casi arrancas la puerta del patio llamándola!

Bang Chan: Confirmo.

Han: ¡Y yo fui testigo del grito que casi despierta a los vecinos!

Lee Know: ¡LOS OCHO, CÁLLENSE!

Magdalena soltó una carcajada y se acercó a su papá para abrazarlo por la cintura.

Magdalena: Ay, papi… te quiero mucho.

Lee Know bajó la mirada y le dio un beso en la frente.

Lee Know: Yo también te quiero, mi princesa. Pero prométeme que tendrás cuidado cuando subas a ese árbol.

Magdalena: Te lo prometo, papi.

Felix: Bueno, ¿cenamos? ¡Tengo hambre!

Changbin: ¡Por fin alguien dice algo importante!

Todos comenzaron a sentarse a la mesa. Magdalena se acomodó entre Lee Know y Han, mientras Felix terminaba de servir la comida.

Sin embargo, cuando Lee Know le acercó el plato, notó que su hija estaba un poco más callada de lo habitual.

I.N: ¿Que sucede Magda?

Magdalena: Nada Tio, por?

Hyunjin: Si no sucede nada ¿por que no comes Magda?

Magdalena: No tengo hambre Tio Hyunjin.

Los demás la escucharon

Seungmin: ¿De verdad no tienes hambre?

Magdalena: No Tio Seungmin.

Han: ¿Comiste algo antes, Magda?

Magdalena: Solo bebí agua, tío Hannie.

Felix: Entonces, ¿no vas a comer, princesa?

Magdalena: No tengo hambre, tío Lix…

Felix miró a Lee Know, preocupado, mientras Changbin acercaba un poco la jarra de agua a la mesa.

Changbin: Magda, cariño, ¿no te apetece ni un poquito de sopa?

Magdalena: No, tío. Gracias.

Hyunjin: Pero, pequeña, llevas bastantes horas sin comer…

Seungmin: Hyunjin, no la presiones. Si no se siente bien, tenemos que averiguar qué le pasa.

Lee Know se giró hacia su hija y le acarició suavemente el cabello.

Lee Know: Mi amor, come por lo menos algo. Hazlo por papá.

Magdalena suspiró y miró a su padre.

Magdalena: Está bien, pa…

Lee Know: Gracias, mi princesa. Pero no tienes que comer mucho, ¿sí? Solo quiero que te sientas mejor.

Magdalena: ¿Puedo comer un poquito de sopa, papi?

Lee Know: Claro que sí, corazón. Ahora mismo te sirvo un poquito.

Felix se levantó de su silla enseguida.

Felix: ¡Yo voy, yo voy! ¡Le serviré a mi princesa!

Changbin: ¡Cuidado, Lix! No le sirvas un plato gigante.

Felix: ¡Ya sé, tío Changbin! ¡Es solo un poquito!

Mientras Felix servía la sopa, Han se sentó al lado de Magdalena.

Han: ¿Quieres que te dé de comer, pequeña?

Magdalena: ¡Tío Hannie, tengo quince años! ¡Puedo comer solita!

Han: ¡Bueno, bueno! ¡Solo preguntaba!

Hyunjin: Déjala tranquila, Hannie. Ya bastante tiene con ocho tíos pendientes de ella.

Seungmin: Ocho tíos y un papá que no le quita los ojos de encima.

I.N: ¡Es que es nuestra princesa!

Lee Know recibió el pequeño plato que Felix le entregó y lo colocó delante de su hija.

Lee Know: Aquí tienes, mi vida. Despacito, ¿de acuerdo?

Magdalena tomó la cuchara y probó un poquito.

Felix: ¿Está rica, princesa?

Magdalena: Sí, tío Lix. Está rica.

Bang Chan: Me alegra, pequeña.

Magdalena tomó dos cucharadas más, pero después dejó la cuchara sobre el plato.

Lee Know se dio cuenta inmediatamente.

Lee Know: Mi amor, no estás comiendo…

Magdalena: Pero ya comí, pa.

Lee Know: Hija, le diste dos cucharadas. Eso no es comer, mi princesa…

Magdalena: Ay, papi… es que no tengo hambre.

Felix: Magda, cariño, ¿de verdad no te apetece nada más?

Magdalena: No, tío Lix…

Han: ¿Y si te preparamos otra cosita? Quizás algo diferente te apetezca.

Magdalena: No quiero nada, tío Hannie.

Bang Chan: De acuerdo, debemos lavar los platos y luego a dormir, ¿sí?

Seungmin: Sí, vamos, chicos.

Todos se levantaron de la mesa y comenzaron a recoger los platos. Felix llevó los vasos al fregadero, Changbin empezó a lavar y Hyunjin se encargó de secarlos.

Mientras tanto, Magdalena aprovechó que todos estaban distraídos y regresó al patio.

La adolescente se acercó al árbol, trepó con cuidado y se acomodó en una de las ramas. Después, se puso los auriculares y volvió a escuchar música, contemplando el cielo nocturno.

Magdalena: Por fin… un poquito de tranquilidad. 🎶

En la cocina…

I.N: Oigan, ¿dónde está Magda?

Felix: ¿No estaba aquí con nosotros?

Seungmin: Hace un momento la vi salir por la puerta del patio.

Lee Know levantó la cabeza inmediatamente.

Lee Know: ¿¡Qué!? ¿Otra vez salió al patio?

Hyunjin: Tranquilo, Minho. Quizás solo fue a tomar un poco de aire.

Lee Know: ¡Hyunjin, mi  hija lleva todo el día con dolor de barriga y ahora se sube otra vez al árbol!

Han: Ay, no… ¡La señorita está buscando que a su papá le salgan canas antes de tiempo!

Bang Chan: Han, no ayudes.

Seungmin: Bien, ya terminamos.

I.N: ¿Y Magda?

Changbin: ¿A dónde fue? Hace un rato estaba aquí.

Han: Iré a ver, debe estar en el patio aún.

Han salió de la cocina, atravesó la sala y se dirigió al patio. Al llegar, miró alrededor, pero no encontró a su sobrina, comenzó a acercarse al árbol y, de repente, escuchó a alguien cantar.

Se detuvo y levantó la mirada.

Era Magdalena, sentada en una de las ramas, con los auriculares puestos y los ojos cerrados mientras cantaba su canción favorita.

Magdalena cantaba suavemente, siguiendo la melodía, sin darse cuenta de que su tío la estaba escuchando.

Han sonrió al reconocer aquella canción.

Han: ¿Magda…?

Pero la adolescente no lo escuchó. Estaba tan concentrada que continuó cantando, balanceando ligeramente los pies.

Magdalena: Try not to abuse your power

I know we didn't choose to change

You might not wanna lose your power

But havin' it's so strange

She said you were a hero

You played the part

But you ruined her in a year

Don't act like it was hard

And you swear you didn't know (didn't know)

No wonder why you didn't ask

She was sleepin' in your clothes (in your clothes)

But now she's got to get to class

How dare you?

And how could you?

Will you only feel bad when they find out?

If you could take it all back

Would you?

Han decidió quedarse en silencio unos instantes. Hacía tiempo que no veía a su sobrina tan tranquila, disfrutando de algo que le gustaba.

Han: *En voz baja. Ay, mi niña…

Cuando terminó el estribillo, Han aplaudió suavemente.

Han: ¡Bravo, princesa!

Magdalena abrió los ojos de golpe.

Magdalena: ¡¡TÍO HANNIE!!

Han: ¡JAJAJA! ¡Cantas muy bonito, pequeña!

Magdalena: ¡¿Desde cuándo estás ahí?!

Han: Desde que empezaste tu concierto privado. ¡Y ni siquiera me vendiste una entrada!

Magdalena: ¡Tío!

Han: Ahora en serio, Magda. ¿Por qué estás aquí arriba otra vez? Los demás te están buscando.

Magdalena bajó un poco la mirada.

Magdalena: Solo quería estar tranquila un ratito…

Han se acercó al tronco y apoyó una mano en él.

Han: ¿Ha pasado algo, cariño?

Magdalena: No, tío. Solo quería escuchar mi canción.

Han: Está bien, mi niña. Puedes escuchar música siempre que quieras. Pero me gustaría que lo hicieras en un lugar seguro, ¿sí? Nos asustamos cuando no sabemos dónde estás.

Magdalena: Está bien…

Han: Vamos junto a los demás, ya es tarde.

Magdalena: No es tan tarde, tío.

Han: Magda…

Magdalena: De acuerdo, ya voy.

Han sonrió y le extendió la mano para acompañarla hasta la casa.

Han: Así me gusta, señorita. Vamos, que tu papá ya debe estar preguntándose dónde nos metimos.

Magdalena: Ay, tío Hannie, ¡si solo estábamos en el patio!

Han: ¡¿Solo en el patio?! ¡Estabas subida al árbol cantando como si estuvieras dando un concierto!

Magdalena: ¡Pero cantaba bonito!

Han: ¡Eso sí! Mi sobrina tiene talento. Aunque la próxima vez podrías invitarme a tu concierto.

Magdalena soltó una risita y entró junto a él.

Han y Magdalena llegaron a la sala, donde los demás chicos los estaban esperando.

Bang Chan: ¡Magdalena!

Lee Know: ¿Se puede saber en dónde estabas?

Magdalena: ¿No puedo respirar tranquila o qué?

Lee Know: Solo quería saber dónde estabas, hija.

Magdalena: En mi refugio.

Lee Know cruzó los brazos y la miró con una ceja levantada.

Lee Know: A ver, déjame adivinar… ¿en el árbol otra vez?

Magdalena se quedó callada unos segundos.

Magdalena: …Tal vez.

Han: ¡JAJAJA! ¡Lino, deberías trabajar como detective!

Lee Know: ¡Han, no ayudes!

Hyunjin: Espera, espera… ¿otra vez te subiste al árbol, Magda?

Magdalena: ¡Es mi refugio, tío! ¡Allí nadie me molesta!

Seungmin: Bueno, eso de que nadie te molesta no es del todo cierto. Tu papá está a punto de instalar una cámara de vigilancia en ese árbol.

Magdalena: ¡PAPÁ! ¡Diles algo!

Lee Know: ¿Qué quieres que les diga, princesa? Tienen razón. ¡No puedes desaparecer sin avisar!

Magdalena: ¡Pero estaba en el patio de mi casa!

Bang Chan: Magda, cariño, no estamos enfadados porque quieras estar sola. Todos necesitamos nuestro espacio. Pero llevas horas sintiéndote mal y nos preocupamos cuando no sabemos dónde estás.

Magdalena bajó un poquito la mirada.

Magdalena: Yo solo quería escuchar música tranquila…

Felix: Lo entendemos, pequeña.

Lee Know: Mi amor, puedes ir al patio, escuchar música y tener tu tiempo a solas. Solo necesito que me avises, ¿de acuerdo?

Magdalena: Está bien, papi…

Lee Know se acercó y le acarició la mejilla.

Lee Know: Ven aquí, princesa.

Magdalena se acercó y lo abrazó por la cintura.

Magdalena: ¿Estás enfadado conmigo?

Lee Know: No, mi niña. Estoy preocupado por ti. Es diferente.

Magdalena: Perdón por no avisarte…

Lee Know: Está bien, corazón. Gracias por decírmelo.

Han se acercó y les pasó un brazo por los hombros.

Han: Bueno, ¿podemos dejar de discutir y recordar que tenemos a una adolescente que necesita descansar?

Changbin: ¡Y que todavía tenemos que asegurarnos de que esté bien!

Lee Know: Exactamente.

Finalmente, después de una larga jornada, todos decidieron irse a sus habitaciones a dormir.

Bang Chan fue el primero en despedirse de los demás.

Bang Chan: Bueno, chicos, a descansar. Mañana será otro día.

Changbin: ¡Por fin! Estoy agotado.

Seungmin: ¿Agotado de qué? ¡Si te pasaste la mitad de la tarde comiendo!

Changbin: ¡Yah, Seungmin! ¡No empieces!

Felix y Hyunjin se despidieron con un abrazo, mientras I.N bostezaba camino a las escaleras.

Han, por su parte, se acercó a Lee Know.

Han: Buenas noches, Lino. No te quedes despierto hasta muy tarde.

Lee Know: Tú tampoco, Hannie.

Han: Y dale un besito a Magda de mi parte.

Lee Know: Claro.

Poco a poco, la casa quedó en silencio.

Lee Know subió las escaleras y se dirigió a la habitación de Magdalena. La puerta estaba entreabierta, así que tocó suavemente antes de entrar.

Lee Know: ¿Princesa? ¿Ya estás acostada?

Magdalena estaba debajo de las mantas, abrazada a su almohada.

Magdalena: Sí, papi…

Lee Know se sentó a su lado y le acarició el cabello.

Lee Know: ¿Cómo te encuentras, mi niña?

Magdalena: Estoy cansada, papá.

Lee Know: Me imagino, corazón. Hoy ha sido un día bastante largo.

Magdalena se acomodó de lado y lo miró con los ojos entrecerrados por el sueño.

Magdalena: Papi… ¿te quedas conmigo un ratito?

Lee Know: Por supuesto, mi amor.

Lee Know se quitó las zapatillas y se sentó cómodamente junto a ella, cubriéndola mejor con la manta.

Magdalena: ¿Estás enojado por lo del árbol?

Lee Know: No, princesa. Ya hablamos de eso. Solo quiero que tengas cuidado y que me avises dónde estás.

Magdalena: Está bien, papi… Te quiero.

Lee Know sonrió y le dio un beso en la frente.

Lee Know: Yo también te quiero muchísimo, mi vida. Ahora intenta descansar.

Magdalena cerró los ojos, aferrándose a la mano de su padre.

Sin embargo, cuando Lee Know creyó que ya se había quedado dormida, ella volvió a hablar en voz bajita.

Magdalena: Papi…

Lee Know: ¿Sí, mi princesa?

Magdalena: Si me vuelve a doler la barriga… ¿puedo despertarte?

Lee Know sintió una punzada de ternura y preocupación.

Lee Know: Claro que sí, mi amor. Puedes despertarme siempre que lo necesites. No tienes que soportar el dolor sola, ¿de acuerdo?

Magdalena: Sí, papi…

Lee Know le acarició la mejilla hasta que Magdalena volvió a cerrar los ojos.

Al caer la madrugada, el reloj de la habitación de Magdalena marcó las 01:00 a. m.

La adolescente abrió lentamente los ojos y se quedó mirando el techo. Había intentado dormir durante un buen rato, pero no lo conseguía. Se acomodó de un lado, luego del otro, abrazando su almohada.

Magdalena: (suspirando) Ay… no puedo dormir.

Miró hacia la puerta y después hacia su teléfono. No quería despertar a su papá, que seguramente estaba agotado después de pasar todo el día preocupado por ella.

Finalmente, apartó las mantas y se levantó con cuidado. Se puso una sudadera encima del pijama, tomó su teléfono y salió de la habitación procurando no hacer ruido.

Bajó las escaleras lentamente y atravesó la sala a oscuras hasta llegar a la puerta que daba al patio.

Al salir, sintió la fresca brisa de la madrugada.

Magdalena: Mucho mejor…

Caminó hasta su rincón favorito y levantó la mirada hacia el árbol.

Magdalena: Creo que necesito un ratito para mí.

Con cuidado, trepó hasta la rama donde solía sentarse. Se acomodó, apoyó la espalda contra el tronco y se colocó los auriculares.

Puso una de sus canciones favoritas y comenzó a tararearla en voz baja, contemplando el cielo nocturno

Magdalena seguía sentada en la rama de su árbol favorito, escuchando sus canciones con los auriculares puestos. Por unos instantes, se había olvidado de la hora y de que todos estaban durmiendo.

Hasta que, de repente, escuchó abrirse la puerta de una habitación.

La adolescente se quitó uno de los auriculares y miró hacia la casa. A través de la ventana, alcanzó a distinguir a Seungmin saliendo al pasillo, aparentemente con intención de ir a la cocina por un vaso de agua.

Magdalena: Ay, no… Mejor me voy. No pueden verme aquí a estas horas.

Apagó rápidamente la música, guardó su teléfono en el bolsillo de la sudadera y comenzó a bajar del árbol con mucho cuidado.

Una vez en el suelo, corrió silenciosamente hacia la puerta del patio y entró en la casa.

Seungmin, que estaba a punto de llegar a las escaleras, escuchó unos pasos apresurados.

Seungmin: ¿Eh? ¿Quién anda ahí?

Magdalena se quedó paralizada durante un segundo.

Magdalena: (en voz bajita) ¡Ay, no!

Sin responder, subió las escaleras lo más rápido que pudo y se metió en su habitación. Cerró la puerta con cuidado y se lanzó sobre la cama, cubriéndose con las mantas como si llevara horas dormida.

Mientras tanto, Seungmin frunció el ceño.

Seungmin: Qué extraño… Juraría que escuché a alguien.

Miró hacia el patio, pero no vio a nadie. Se encogió de hombros y continuó hacia la cocina.

Sin embargo, cuando pasó frente a la habitación de Magdalena, notó que la puerta estaba ligeramente entreabierta.

Seungmin: ¿Magda?

No recibió respuesta.

Se asomó discretamente y vio a la adolescente acostada, abrazando una almohada.

Seungmin: ¿Princesa? ¿Estás despierta?

Magdalena cerró los ojos con fuerza.

Magdalena: (fingiendo estar dormida) Mmm…

Seungmin sonrió un poquito, creyendo que quizá la había despertado.

Seungmin: Está bien, duerme. Buenas noches, pequeña.

Cerró la puerta suavemente y se marchó.

Magdalena abrió los ojos inmediatamente y soltó el aire que estaba conteniendo.

Magdalena: Uf… ¡Por poquito!

Se acomodó bajo las mantas y dejó el teléfono sobre la mesita de noche.

En ese momento, escuchó pasos acercándose nuevamente por el pasillo.

Magdalena: ¿Ahora quién es…?

La puerta se abrió lentamente.

Esta vez no era Seungmin.

Era su papá.

Lee Know: ¿Princesa? ¿Sigues despierta?

Magdalena abrió los ojos y se incorporó. Se acomodó el cabello y se acercó a la puerta para abrirla.

Magdalena: ¿Sí, papi?

Lee Know la miró y, al verla con cara de sueño, se quedó un instante en silencio.

Lee Know: Ay… perdón, hija. ¿Te desperté?

Magdalena: No, papi. Estaba despierta…

Lee Know: ¿Ah, sí? ¿Y qué hacías despierta a estas horas, princesa?

Magdalena se encogió de hombros.

Magdalena: No podía dormir.

Lee Know: ¿No estabas en tu «refugio», verdad?

Magdalena abrió los ojos un poquito más y lo miró con fingida indignación.

Magdalena: ¡Claro que no! ¿Cómo crees?

Lee Know levantó una ceja.

Lee Know: Eres capaz, te conozco, señorita.

Magdalena: No, papá. Solo no podía dormir.

Lee Know: Ajá… ¿y se supone que tengo que creerte así de fácil?

Magdalena: ¡Pues sí! Soy tu hija, ¿no?

Lee Know: Precisamente por eso sé cuándo me estás ocultando algo, princesa.

Magdalena soltó una risita y se escondió debajo de las mantas hasta la nariz.

Magdalena: Ay, papá, ¡déjame dormir!

Lee Know: ¡Pero si acabas de decirme que no podías dormir!

Magdalena: ¡Ahora sí puedo!

Lee Know no pudo evitar reírse.

Lee Know: Dios mío… ¿de dónde sacaste tanta cara dura?

Magdalena: De ti, papi.

Lee Know: ¡¿De mí?! ¡Pero si yo soy un santo!

Magdalena: Sí, claro. Un santo que me revisa la habitación a la una de la mañana.

Lee Know: ¡Porque eres mi hija y me preocupo por ti!

Lee Know: De acuerdo, ve a dormir, hija.

Magdalena: Sí, pa…

Lee Know: Descansa, mi princesa. *Le dio un beso en la frente y le acomodó las mantas. Buenas noches, mi niña.

Magdalena: Buenas noches, papi. Te quiero.

Lee Know: Yo también te quiero muchísimo.

Minho apagó la luz de la habitación y dejó la puerta entreabierta antes de regresar a la suya.

Magdalena se acomodó de lado, abrazando su almohada. Sin embargo, cuando escuchó los pasos de su padre alejarse por el pasillo, abrió los ojos.

Magdalena: (susurrando) Por fin…

Se quedó mirando la ventana durante unos segundos. Tenía ganas de volver al patio, pero sabía que su papá se preocuparía si la descubría otra vez.

Magdalena: Mejor me quedo aquí

A la mañana siguiente, el reloj marcaba las 08:30 a. m.

La luz del sol entraba por las ventanas de la casa de Stray Kids. Poco a poco, los chicos comenzaron a despertarse.

En la cocina, Bang Chan preparaba el desayuno mientras Changbin buscaba algo para comer, todavía medio dormido.

Changbin: Chan, ¿ya está listo el desayuno?

Bang Chan: ¡Changbin, apenas estoy preparando las cosas!

Seungmin: Qué sorpresa… Changbin pensando en comida desde que abre los ojos.

Changbin: ¡Yah! ¿Tienes algún problema?

I.N: ¡Buenos días para ustedes también!

Mientras tanto en la habitación de Lee Know

Lee Know se levantó de la cama y salió de su habitación. Después de lavarse la cara, decidió ir a comprobar cómo estaba su hija antes de bajar a desayunar con los demás.

Al llegar a la habitación de Magdalena, tocó suavemente la puerta.

Lee Know: ¿Hija?

Desde dentro se escuchó un pequeño murmullo.

Magdalena: Mmm…

Lee Know abrió la puerta despacito y asomó la cabeza. Magdalena seguía acostada, abrazada a su almohada, con los ojos entrecerrados.

Lee Know: ¿Te molesto, hija?

Magdalena abrió los ojos lentamente y levantó la cabeza.

Magdalena: ¿Qué pasa?

Lee Know: Nada malo, princesa. Solo quería ver cómo estabas.

Magdalena: Estoy bien, papi… Tengo sueño.

Lee Know salió de la habitación de su hija y bajó las escaleras para reunirse con los demás en la sala.

Bang Chan estaba sentado en el sofá revisando su teléfono, mientras Changbin y Hyunjin conversaban. Felix había terminado de preparar unas tostadas y Seungmin estaba tomando un vaso de agua.

Seungmin: Hyung.

I.N: ¿Y Magda?

Lee Know: Sigue dormida.

Felix: Debe estar cansada.

Han: Sí… ayer fue un día bastante largo para ella.

Magdalena salió de su habitación y bajó las escaleras lentamente hasta llegar a la sala, donde estaban todos los chicos reunidos.

Hyunjin: ¡Magda!

Seungmin: ¡Ya despertaste!

Magdalena se acercó a ellos, frotándose los ojos con una mano.

Magdalena: Buenos días, tíos… Tengo mucha hambre.

Lee Know, que estaba sentado junto a Han, levantó la cabeza de inmediato.

Lee Know: ¿De verdad?

Magdalena giró lentamente la cabeza hacia su padre y lo miró fijamente, sin apartar la mirada.

Lee Know parpadeó, confundido.

Lee Know: ¿Qué pasa, hija?

Magdalena: ¿Por qué me miras así, papá?

Lee Know: ¡Porque ayer apenas comiste dos cucharadas de sopa y hoy me dices que tienes mucha hambre! ¡Déjame sorprenderme un poquito!

Changbin: ¡JAJAJA! ¡Déjala desayunar, Minho!

Bang Chan: Tiene razón. Si tiene hambre, preparémosle algo.

Han: (en voz baja) Sin duda, es hija de Lee Know.

Magdalena: ¡Te escuché, tío Han!

Lee Know estaba sentado junto a Magdalena, observándola mientras desayunaba.

Lee Know: ¿Dormiste bien, hija?

Magdalena levantó lentamente la mirada de su plato y lo observó con una expresión de incredulidad.

Magdalena: Pa, estaba despierta a la una de la madrugada porque no podía dormir. ¿Tú crees que dormí bien?

Todos: …

El silencio se apoderó de la cocina.

Changbin dejó de masticar, Hyunjin miró a Felix y Seungmin tuvo que contener una sonrisa. Han bajó la cabeza, mientras Bang Chan observaba a Lee Know con las cejas levantadas.

I.N: Uy…

Lee Know: ¿Qué?

Magdalena: ¡Que no dormí bien, papá!

Lee Know: Bueno, ¡tampoco tienes que contestarme así, señorita!

Magdalena: ¡Pues me haces preguntas cuya respuesta ya sabes!

Seungmin: Tiene un punto, hyung…

Lee Know: ¡Seungmin, tú no te metas!

Han: (murmurando) Definitivamente, es hija de Lee Know.

Magdalena: ¡TÍO HAN, TE ESCUCHÉ OTRA VEZ!

Han: ¡PERO SI ESTOY HABLANDO BAJITO!

Felix: ¡JAJAJAJA!

Bang Chan: ¡Chicos, por favor! ¡Dejen que la niña desayune tranquila!

Magdalena continuaba desayunando tranquilamente mientras los chicos conversaban a su alrededor. Lee Know, sentado a su lado, no dejaba de observarla de reojo.

Después de unos segundos, volvió a inclinarse hacia ella.

Lee Know: Princesa, ¿segura que estás comiendo bien? ¿No te duele más la barriga?

Magdalena dejó lentamente la tostada sobre el plato y giró la cabeza para mirarlo.

Magdalena: Pa, ¿quieres dejar de preguntarme cosas obvias?

Lee Know parpadeó, sorprendido.

Lee Know: ¿Qué?

Magdalena: Ya escuchaste.

Los demás dejaron de hablar inmediatamente.

Changbin: Uy…

Seungmin: Esto se va a poner interesante.

Lee Know: ¡Magdalena Lee!

Magdalena: ¡¿Qué?! ¡Te estoy diciendo la verdad!

Lee Know: ¡Solo estoy preguntando cómo te encuentras!

Magdalena: ¡Pues ya te dije que no me duele la barriga! ¡Y también te dije que no dormí bien! ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo, papá?

Lee Know se quedó mirándola, sin saber qué responder durante unos segundos.

Han: (en voz baja) Creo que alguien necesita un café…

Felix: ¡Hannie, cállate!

Bang Chan: Chicos, basta.

Lee Know respiró profundamente y apoyó los brazos sobre la mesa.

Lee Know: Está bien, hija. Entiendo que estés cansada de mis preguntas, pero tienes que comprender que estoy preocupado por ti.

Magdalena: ¡Ya lo sé, papi! ¡Pero no necesitas preguntarme cada cinco minutos si me duele, si tengo hambre, si dormí bien o si estoy cómoda!

Hyunjin: Magda…

Magdalena: ¡Es que parece que no puedo hacer nada sin que alguien me pregunte cómo estoy!

Su voz se quebró ligeramente al final. Bajó la mirada hacia su plato y comenzó a jugar con el tenedor.

Lee Know dejó de sentirse molesto. Al verla, comprendió que quizá su hija estaba agotada, no solamente por haber dormido mal, sino también por tener a todos pendientes de ella.

Lee Know: Mi niña…

Magdalena: Solo quiero desayunar tranquila, papá.

Hubo unos segundos de silencio.

Finalmente, Lee Know asintió despacio.

Lee Know: De acuerdo, princesa. No voy a llenarte de preguntas mientras desayunas.

Magdalena levantó la mirada, sorprendida por la respuesta.

Magdalena: ¿En serio?

Lee Know: Sí. Pero hay algo que necesito que entiendas: no te pregunto porque crea que no puedes cuidarte sola. Te pregunto porque te quiero y porque llevas muchas horas sintiéndote mal.

Magdalena: Ya sé…

Lee Know: Y no tienes que hablarme de mala manera para que te dé espacio, cariño. Puedes decirme que necesitas tranquilidad y voy a escucharte.

Magdalena se quedó callada. Después suspiró y se acercó un poquito a él.

Magdalena: Perdón, papi. Es que estoy cansada.

Lee Know le acarició suavemente la espalda.

Lee Know: Lo sé, mi amor. No pasa nada.

Han: ¿Entonces ya podemos hablar de otra cosa?

Magdalena: ¡Sí, tío Han!

Han: ¡Perfecto! ¡Changbin, cuéntanos por qué anoche te comiste las galletas que Felix había guardado!

Changbin: ¡¿QUÉ?! ¡¿CÓMO SABES ESO?!

Felix: ¡¿TE COMISTE MIS GALLETAS?!

De repente, toda la atención se desvió hacia Changbin, quien comenzó a defenderse desesperadamente.

Magdalena soltó una carcajada.

Magdalena: ¡JAJAJA! ¡Gracias, tío Han!

Lee Know sonrió al escucharla reír. Le alegraba verla un poco más relajada, aunque sabía que todavía debían ocuparse de su dolor.

Cuando Magdalena terminó el desayuno, se levantó y recogió su plato.

Lee Know: ¡Ey, señorita! ¿A dónde vas?

Magdalena se giró lentamente y lo miró con una ceja levantada.

Magdalena: A cambiarme. ¿Algún problema?

Lee Know: ¡Oye! ¡Qué carácter tenemos esta mañana!

Magdalena: Papi, por favor…

Lee Know: De acuerdo, pero primero dale un beso a papá.

Magdalena lo observó durante unos segundos y después suspiró teatralmente.

Magdalena: Está bien, eso no voy a negarlo.

Los chicos que estaban en la cocina comenzaron a reírse.

Changbin: ¡JAJAJA! ¡Minho siempre consigue lo que quiere!

Seungmin: Es su técnica secreta. Primero pregunta demasiado y después exige besos.

Lee Know: ¡Yah! ¡¿Qué están diciendo?!

Han: ¡Nada, nada, Lino! Nosotros solo admiramos tu habilidad como padre.

Magdalena se acercó a Lee Know, le rodeó el cuello con los brazos y le dio un beso en la mejilla.

Magdalena: ¿Contento, papi?

Lee Know sonrió ampliamente.

Lee Know: Muchísimo, mi princesa.

Magdalena: Bien. Ahora voy a cambiarme.

Magdalena terminó de cambiarse y volvió a bajar las escaleras. Al llegar a la sala, encontró a sus tíos organizando algunas cosas y recogiendo el desorden del desayuno.

I.N: ¡Magda! ¿A dónde vas?

Magdalena: Voy a ayudarlos.

Seungmin dejó el trapo que tenía en la mano y la miró con sorpresa.

Seungmin: ¿Ayudar?

Magdalena: ¡Sí, a limpiar la casa! ¿Qué más, tío?

Felix, que estaba recogiendo unos cojines del sofá, se quedó observándola con una expresión extraña.

Felix: ¿Estará bien esta niña?

Magdalena giró la cabeza inmediatamente.

Magdalena: Perdón, ¿qué dijiste?

Felix: ¡Nada, Magda! ¡Absolutamente nada!

Magdalena: Ajá… sospechoso.

Han: ¡JAJAJA! ¡Lix, ya aprendiste que no puedes hablar de ella ni en voz baja!

Felix: ¡Pero si solo hice una pregunta!

Hyunjin: Es que nuestra princesa hoy está especialmente sensible.

Magdalena: ¡Los estoy escuchando, tíos!

Changbin: ¡Nadie ha dicho nada, pequeña!

Magdalena entrecerró los ojos, desconfiada, y después se acercó a Seungmin para quitarle el trapo de las manos.

Magdalena: A ver, tío Seungmin. Dame eso. ¿Qué tengo que limpiar?

Seungmin: Espera, espera… ¿Desde cuándo quieres limpiar la casa voluntariamente?

Magdalena: ¿Y qué tiene de raro?

Seungmin: Nada. Es solo que ayer no querías ni levantarte del sofá.

Magdalena: ¡TÍO!

I.N: ¡JAJAJAJA!

En ese momento, Lee Know apareció desde el pasillo y se encontró con Magdalena sosteniendo un trapo mientras Seungmin la miraba como si acabara de presenciar un milagro.

Lee Know: ¿Qué está pasando aquí?

Seungmin: Hyung, tu hija quiere limpiar la casa.

Lee Know miró a Magdalena. Después miró el trapo. Finalmente, volvió a mirar a su hija.

Lee Know: ¿Perdón?

Magdalena: ¡Ay, no! ¿Tú también vas a empezar, papá?

Lee Know: ¡Pero si no he dicho nada!

Magdalena: ¡Me estás mirando como si hubiera anunciado que me voy a la Luna!

Han se dobló de la risa sobre el sofá.

Han: ¡LINO, TU HIJA TE CONOCE DEMASIADO BIEN!

Lee Know se acercó a Magdalena y le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja.

Lee Know: Está bien, princesa. Si quieres ayudar, puedes hacerlo. Pero dime una cosa…

Magdalena lo miró con desconfianza.

Magdalena: ¿Qué cosa?

Lee Know: ¿Te encuentras suficientemente bien para estar limpiando?

La adolescente cerró los ojos y soltó un suspiro exagerado.

Magdalena: ¡PAPÁ, POR FAVOR!

Lee Know: ¡Solo era una pregunta!

Magdalena: ¡Ya sé! ¡Pero parece que todos se pusieron de acuerdo para preguntarme lo mismo!

La sala quedó en silencio durante un instante.

Felix levantó las manos.

Felix: Está bien, princesa. No preguntaremos más.

Pasaron los minutos y Magdalena terminó de limpiar la cocina. Guardó los últimos utensilios, se secó las manos con un paño y observó satisfecha todo lo que había ordenado.

Magdalena: Ya está.

Changbin desde la sala.

Changbin: ¿¡Ya terminaste!?

Magdalena: ¡Sí! ¿Por qué gritas?

Changbin: ¡Porque pensé que todavía estarías limpiando!

Magdalena: Pues ya ves que soy eficiente, tío.

Seungmin: O que querías terminar rápido para irte a tu habitación.

Magdalena: También puede ser.

I.N: ¡JAJAJA! ¡Ni siquiera lo negó!

Magdalena: ¿Ustedes no iban a descansar? ¿Qué hacen todavía despiertos?

Hyunjin: Estábamos esperando a que terminaras, señorita.

Magdalena: Pues ya pueden irse.

Lee Know: Vaya, hija, ¡limpiaste todo!

Magdalena: Sí, todo ordenado. Sonrió orgullosa mientras se acomodaba el cabello.

Lee Know miró alrededor de la cocina.

Lee Know: Ni una sola taza fuera de lugar… ¿Quién eres y qué hiciste con mi hija?

Magdalena: ¡PAPÁ!

Han desde la sala, soltó una carcajada.

Han: ¡JAJAJA! ¡Lino, no la provoques!

Magdalena: Tío Han, tú tampoco empieces.

Han: Yo no dije nada, princesa.

Magdalena: ¡Pero te estás riendo!

Lee Know: Bueno, bueno. *se acercó y le dio un beso en la frente. Gracias por ayudar, mi niña. 

Bang Chan: Oigan, ¡vamos al patio!

Han: De acuerdo, hyung.

Changbin: ¡Buena idea! Necesito un poco de aire.

Hyunjin: Podemos sentarnos un rato afuera. Hace una noche agradable.

Felix: ¿Magdalena, vienes con nosotros?

Magdalena: Si, vamos.

En el patio...

Magdalena: Este es mi refugio.

Hyunjin: ¿Dónde?

Magdalena: El árbol.

Felix: ¿Conque refugio, eh?

Magdalena: Sí.

Seungmin: ¿Y tú te subes ahí solita?

Magdalena: Sí.

I.N: ¡¿QUÉ?! ¿¡Tú sola!?

Magdalena: ¡Ay, tío! No grites. Sí, me subo sola. ¿Cuál es el problema?

Changbin: El problema es que eres nuestra pequeña acróbata y nosotros ni siquiera sabíamos que tenías un escondite en el árbol.

Magdalena: No soy pequeña, tío Changbin. Tengo quince años.

Han: Para nosotros siempre vas a ser nuestra pequeña, cariño.

Magdalena puso los ojos en blanco.

Magdalena: Ay, ya empezamos…

Bang Chan se acercó al árbol y observó las ramas.

Bang Chan: ¿Y desde cuándo vienes aquí?

Magdalena: Desde hace bastante tiempo. Cuando quiero estar tranquila, vengo, pongo música y me quedo aquí.

Hyunjin: ¿Y por qué nunca nos lo habías enseñado?

Magdalena: Porque es mi refugio, tío. No todo tiene que ser compartido.

Hyunjin: Sonrió. Está bien, señorita misteriosa. Respetamos tu espacio.

Aquel dia, Magdalena se quedó descansando junto a su padre, rodeada de sus ocho tíos.

Porque Magdalena había descubierto algo importante: tener un refugio propio era maravilloso, pero saber que podía volver a los brazos de su papá Minho siempre que lo necesitara era aún mejor.

Fin 🌳♥️