Dedicatoria.
A ti.
Al chico que llegó a mi vida en el momento en que menos lo esperaba, y que se fue cuando todavía no sabía cómo decirte todo lo que sentía.
No puedo hablar de ti con palabras claras, ni decir quién eres ni cómo fue que nos conocimos. Pero sé que fuiste el primero en enseñarme que la soledad no es lo peor del mundo lo peor es no saber cómo volver a sentirte a ti mismo.
Este libro es la manera en que puedo recordarte. La manera en que puedo decirte que aunque el camino se nos separara, algunas cosas nunca se olvidan.
Tal vez algún día lo leas y sepas que está escrito pensando en cómo fue que aprendimos a respirar de nuevo.








