PARTE ÚNICA
Había una leyenda que Chanyeol había escuchado desde que era un niño pequeño. Su cuidadora se la había contado por primera vez una noche que insistía en no dormir, afuera estaba lloviendo demasiado fuerte y había mucho ruido, era imposible morir y Chanyeol siempre había odiado el sonido de la lluvia, quería que su cuidadora se quedará con él, por eso había pedido que se quedará a contarle más historias, esa había sido su excusa y como nadie podía llevarle la contraria, la mujer se quedó.
Ella entonces se colocó al lado de su cama y mientras tenía las manos juntas sobre su sencillo vestido, aún con un gesto agotado porque era casi de madrugada, ella habló con el mismo tono suave y amable que siempre utilizaba con él.
“Hay una leyenda que se cuenta alrededor en estos días, querido príncipe, seguro que no ha escuchado nada, pero no debe vivir en la incertidumbre, majestad.” empezó ella y Chanyeol solo la miró con sus grandes ojos, mientras la luz de las velas iluminaba un poco el rostro de la mujer en un cálido tono dorado, que con un gesto sereno, no levantaba su mirada. Todos en el palacio, tenían prohibido ver al príncipe heredero a los ojos, incluso si no había nadie ahí para notarlo. “Es la leyenda de los SeongMa”.
“¿SeongMa?” Preguntó Chanyeol y un rayo cayó afuera al mismo tiempo, provocando que la habitación se viera más iluminada por un momento, Chanyeol se cubrió un momento la nariz y la boca con su sábana, pero poco a poco la fue retirando.
“Si, querido príncipe heredero, Seong significa Santo...o Sagrado, lo que añade un toque irónico a la naturaleza demoníaca de las criaturas, sugiriendo que su belleza angelical oculta su verdadera naturaleza. “Ma” proviene de Mara, que en contextos budistas coreanos se refiere a un demonio o espíritu maligno. Seongma, entonces sería una criatura que aparenta ser celestial y divina debido a su belleza deslumbrante, pero en realidad es un ser demoníaco que utiliza su apariencia para atraer y devorar a sus víctimas.”
“No entiendo.” Murmuró Chanyeol y la mujer tensó un poco sus hombros.
“Los SeongMa viven en un bosque profundo, lejos de aquí, pero ellos no se alejan demasiado de las aldeas, es así como funcionan, ellos nos necesitan para sobrevivir” Chanyeol seguía mirando a esa mujer sin entender nada de lo que decía, era demasiado confuso para una mente joven como la suya. “Ello necesitan comer”
La expresión de ella, parecía distante y pérdida, como si mirará a algún sitio muy lejos de ahí, Chanyeol la miró todavía más ansiosa, pero no por las razones que alguien esperaría, sino, porque estaba ansioso de que esa mujer no terminaba el cuento.
“Es tarde, majestad” dijo esa mujer, mientras se levantaba a toda prisa de donde estaba, acercándose a cada vela para poder soplar y entonces dejar poco a poco la habitación en una oscuridad más profunda.
“Pero no terminaste el cuento” se quejó Chanyeol, levantándose en su cama, quedando sentado. “Quiero que me termines de contar el cuento”.
“Lo siento majestad, pero es muy tarde, le ruego que me perdone” la mujer lo volvió a recostar en su cama, lentamente, Chanyeol la miraba con el ceño fruncido, típico de él, y la forma mimada en la que había sido criado ya a esa corta edad. “Tengo que retirarme, ya sabe que no debe salir de su habitación”
“Le diré a mi padre sobre esto” escupió el pequeño, pero la mujer parecía más asustada por otra cosa.
Chanyeol no pudo hacer nada para retenerla, ella simplemente se fue, se alejó de ahí, Chanyeol la vió caminar por fuera de su alcoba, por los pasillos, con una linterna de lámpara en la mano, hasta que su sombra desapareció. No estaba muy seguro de que pasó después, Chanyeol se había quedado dormido a la mitad de la noche y entonces, cuando una mujer más de la corte fue a buscarlo por la mañana, preguntó directamente por la mujer de la noche anterior, que lo había cuidado desde bebé y con la que realmente se llevaba bien a pesar de todo, sin embargo, nadie le dijo nada, simplemente lo arreglaron con su traje de siempre, y entonces le pidieron que fuera a tomar el desayuno con la reina, la reina madre y su padre, el rey.
Era una mañana soleada a diferencia del día anterior, el cielo estaba completamente despejado y el día demasiado brillante, fue solo entonces que, cuando Chanyeol caminaba a la cabecilla de una fila de nueve mujeres, se quedó completamente petrificado al pasar frente a la casa principal, pues algunos guardias, estaban rodeando un rastro de sangre, que parecía empezar a la mitad del jardín de enfrente y terminaba cerca de la salida. Chanyeol no se movió ni un centímetro luego de notar aquello, las manchas de dedos que se alargaban en señal de que la persona dueña de esa sangre, había sido arrastrada por el suelo de tierra, eran quizás solo la parte menos horrible. Se notaba que la persona que se estaba desangrando ahí, había luchado hasta el final, dejando un rastro de sus manos y sangre por todo el suelo, hasta que de repente, se cortaba de golpe, siendo solo gotas en el suelo.
-¡Ineptas!- gritó un guardia. -¿Cómo pueden ser tan descuidadas dejando que el príncipe heredero vea una escena como está?- Habían pasado solo unos segundos, pero de momento a otro, un montón de mujeres lo habían rodeado tratando de que no mirará la aterradora escena, pero era demasiado tarde, era algo que se quedaría en la mente de Chanyeol, incluso cuando su padre, el rey, trató de hacerle conversación durante el desayuno
Chanyeol seguía sin moverse, procesando la sangrienta imagen que antes había presenciado, él jamás había visto sangre, no en esa cantidad, nunca había sentido el olor de la misma, tan fresca, tan cerca y por eso, no podía comer un solo bocado, mientras sus padres y su abuela, lo miraban preocupados.
-Nuestro príncipe heredero Chanyeol, debe haber estado tan consternado- dijo su madre, la reina, acariciando su cabeza, Chanyeol la miró a los ojos y ella solo le sonrió. -Lo que viste en el patio del palacio, no debe ser algo que te atormente…un animal vino herido durante la tormenta de anoche, seguro que había estado siendo perseguido.-
-Esas marcas…no eran de animal, eran dedos.- dijo Chanyeol, creyendo que se estaba volviendo loco, luego mirando a su padre. -Padre, ¿y si alguien se hizo daño dentro de nuestro palacio? ¿No debería recibir atención?-
-No es necesario, yo mismo revise la zona, no había nadie herido.- respondió su padre, en ese tono autoritario de siempre.
-La señorita Kwang tampoco apareció está mañana.- De nuevo, las palabras de Chanyeol provocaron un silencio sepulcral. -¿Dónde está ella? ella siempre está presente en las mañana.-
-Creo que regresó con su familia.- respondió su madre con prisa y luego sonrió de manera extraña, Chanyeol frunció sus cejas y fue cuando la reina madre, su abuela, lo miró con severidad, de la misma forma que lo hacía su padre.
-Mi príncipe, se preocupa demasiado por personas que no son importantes, y también, creo que sus padres lo protegen demasiado, dado que sin importar que, usted será el gobernante de estás tierras y debería tener conocimiento de lo que pasa en las mismas.- dijo su abuela y sus padres trataron de detenerla, llamándola “Majestad” pero su abuela seguía mirándolo fijamente, ella no iba a detenerse. -Mi querido príncipe, ¿usted ha escuchado de los SeongMa?-
De inmediato, Chanyeol sintió escalofríos y también, sintió un montón de ansiedad, sus padres parecieron enojados, tensos y miraron a otro lado, sin embargo él asintió lentamente ante la mirada de su abuela.
-¿Lo sabe?-
-La señorita Kwang mencionó algo.-
-Entonces sabe lo que pasa cuando se está cerca de uno.- dijo su abuela y Chanyeol se quedó un momento pensando en que responder. No lo sabía, pero temía que la respuesta fuera más de lo que podía soportar, sin embargo, tenía mucha curiosidad, y su expresión perdida, hizo que su abuela suspirará. -Bueno, seguro que la señora Kwang tenía sus razones para solo mencionarlo sin decir lo importante.-
-¿Qué pasa con los SeongMa?- preguntó Chanyeol y su abuela lo tomó del hombro.
-Lo SeongMa son seres que viven escondidos en su aldea, no muy lejos de los límites del reino, son seres increíblemente llamativos, de apariencia exótica, cuerpos atrayentes y rostros que parecen irreales. El cabello que les crece sobre la cabeza, es tan blanco como la nieve que nos azota en invierno, sus ojos azules tan claros como el mar que se encuentra no muy lejos de aquí, o como el azul del cielo de esté día y sobre su cabeza, sobresalen afilados cuernos que se tuercen y se afilan a medida que ellos crecen. Se dice que viven más que cualquier persona que puedan conocer y eso es debido a su dieta tan especial.- A pesar de que era de día, Chanyeol sintió miedo, de repente ya no quería saberlo pero su abuela siguió hablando. -Ellos comen carne humana.-
Chanyeol tragó grueso y no se atrevió a seguir mirando a su abuela a los ojos, miró su comida frente a él, sin tocar y luego, la escuchó seguir hablando.
-Hemos tratado de exterminarlos por generaciones, pero los malditos son más que fértiles, de una sola espera, pueden tener hasta cinco iguales a ellos y cada vez están más hambrientos…- murmuró su abuela, como si alguien pudiera escucharlos. -Muchos de nuestros hombres han ido hasta su aldea, pero pocos han regresado. Por unos años, desaparecieron, creímos que habíamos terminado con todos, pero recientemente aparecieron de nuevo están tan hambrientos…-
-¿Qué tan cerca están?- preguntó Chanyeol, aterrado.
-No lo suficiente.- respondió su padre, llamando su atención. -Creemos que ese tiempo que no estuvieron cerca, fue porque estaban alimentándose de otro reino cercano, hemos enviado cartas a sus líderes allá, pero tanto las respuestas como los hombres que cruzan, no han regresado. Creemos que terminaron con todos.- Chanyeol vio como su madre se aferraba al amuleto que tenía siempre colgando de su cuello, ella como fiel creyente de una chamana, se aferraba a lo que podía, para no sentir pánico.
-Frente a ellos no somos más que comida.- dijo su abuela, llamando de nuevo su atención. -Comerán de nuestro cuerpo hasta que solo haya huesos para lamer, para nosotros, ellos no son más que monstruos, solo una vez logramos atraer a uno con vida, en grupo sol peligrosos, en solitario, no son más que seres patéticos.- Su abuela rebuscó entre sus ropas, sacando de ahí, un cuerno que parecía cargar como arma, afilado, de un brillante material blanco que incluso lucía como mármol, de ese lujoso material que Chanyeol solo había visto en jarrones o amuletos de su madre. -Sus cuerpos son una pequeña mina de oro, en la búsqueda de un poco de eso, muchos han muerto y se han convertido en la cena de esas criaturas.-
-¿Hay algo que se pueda hacer?- preguntó Chanyeol, en una pregunta inocente que todos se habían hecho.
-Evitar estar afuera a altas horas entrada la noche, tampoco deberías acercarte al bosque.- Su abuela miró de nuevo ese cuerno que llevaba en la mano y que ahora Chanyeol sabía, que representaba una reliquia. -Aunque eso a veces tampoco ayuda mucho.-
Chanyeol se quedó con eso incluso cuando pasaron los días, no había tenido que preguntar, para saber que la señorita Kwang había muerto esa noche a causa de un SeongMa. Ella había salido de su alcoba, para dirigirse a la casa de las criadas, antes de eso, ella había asegurado haber escuchado algo moverse entre las casas, sin embargo, no queriendo sugestionarse, no hizo caso y terminó sus labores como de costumbre, demasiado tarde porque Chanyeol había estado pidiendo más cuentos de los de siempre, ella tuvo que quedarse y había muerto de una manera horrible.
Habían encontrado lo que quedaba de ella cerca de los límites del bosque, enredado en su vestido, ahí había terminado su festín y había sido cierto lo que había dicho su abuela, no dejaban más que huesos para lamer.
En honor a ella, habían hecho un pequeño funeral, nadie importante asistió, incluso el mismo Chanyeol no tuvo permitido ir, su padre lo había enviado a sus lecciones, como era costumbre y entonces, entendió, que realmente todo el mundo estaba tratando de ignorar el problema que tenían enfrente, pero Chanyeol tenía una mala sensación, una que no dejaba de picar su espalda, una sensación que no lo dejaba descansar.
Los años pasaron, sin embargo, Chanyeol siguió escuchando acerca de personas del pueblo que desaparecían a los límites de bosque, por lo regular, las primeras historias habían sido de hombres que habían ido a embriagarse luego de su jornada de trabajo, con tan mala suerte que habían merodeado alrededor del bosque y habían desaparecido sin dejar rastro, solo para que días después, aparecieran algunos de sus huesos en la orilla, como si se burlarán de lo guardias reales que investigaban eso.
También algunos de los hombres que eran guardias desaparecieron, sin embargo, su padre no quiso hacer un escándalo a pesar de todo eso, y que la situación era insostenible, simplemente trajó al palacio más hombres y así como perdía, conseguía muchos más, mientras Chanyeol crecía mirando por las esquinas.
Quizás era el único en el palacio que no estaba ignorando todo eso, quizás era el único que estaba consciente también, su madre se distraía organizando grandes banquetes y cenas, para fortalecer sus lazos con otros reinos, ella estaba preocupada por conseguir una esposa para Chanyeol, pero los demás reinos, no querían enviar a sus princesas a un reino que decían “estaba maldito”, “condenado” por lo que estaba costando trabajo poder conseguir un compromiso, lo que se sumaba a su lista de problemas, pero Chanyeol no estaba preocupado por eso.
En sus ratos libres, Chanyeol se había puesto a leer más acerca de los Seong Ma, había registros de ellos en algunos libros de la biblioteca del palacio, algunos dibujos, era posible escapar de ellos, eso era lo que decían, si corrías y luchabas lo suficientemente fuerte, pero también había registros acerca de que muchos hombres, tentaban a la muerte. Los Seong Ma eran seres hermosos, demasiado, eran irreales, tenían piel pálida, largos cabellos blancos que parecían brillar bajo la tenue luz de luna, muchos de ellos tenían grandes senos, que dejaba ver siempre por el diseño de su ropa, tenían gruesos muslos, grandes caderas, o bien, cuerpos increíblemente fornidos, todo eso en conjunto, hacía que aunque había oportunidad de escapar, los hombres y mujeres no lo hicieran, jugaban con su suerte y entonces, luego de una larga noche, eran devorados.
Chanyeol sintió escalofríos cuando leyó eso, “¿era posible?” se preguntaba, “¿por qué arriesgarse?” pero él solo era un niño de doce años en ese entonces y realmente no podía entenderlo. Pensó que no era diferente a esas personas, tenía curiosidad, acerca de los Seong Ma, el sabio del reino, tenía algunos huesos que habían encontrado alrededor del reino, que tenían las marcas de los dientes de los Seong Ma, el hombre dejó que Chanyeol los viera, y pudo notar que estaban raspados por los mismos dientes, largas líneas marcaban los huesos, era obvio que los habían limpiado hasta que de verdad, no hubo nada más que comer.
-Esto es aterrador- dijo Chanyeol, hacía el sabio, que asintió lentamente, mirando de manera ansiosa hacía la salida, Chanyeol ya le había dicho que se detuviera, pero ese hombre aunque había asentido, realmente no había escuchado. -No puedo creer que aun teniendo está información, no quieran decirlla, podríamos haber salvado muchas vidas.-
-No lo sé, querido príncipe.- tartamudeó el hombre y Chanyeol solo se inclinó para anotar sobre sus notas, con su largo pincel su tinta que tenía a un costado, él estaba haciendo ,. -¿Tienes más información sobre esto que pueda leer? He leído cada libro sobre los Seong Ma que hay en el palacio.- presumió Chanyeol, mostrando su gran sonrisa, pero el sabio solo suspiró, mostrando lo afligido que estaba.
-Ah, querido príncipe, ¿qué más quisiera yo ofrecerle todas las respuestas del mundo? sin embargo, hay dos cuestiones, ya ha leído todos los libros sobre los Seong Ma que hay en el palacio y probablemente en el reino, y a sus majestades no les gusta que usted sepa nada de esto.- el sabio tomó el libro de las manos de Chanyeol y entonces, lo cerró frente a él. -Por favor perdóneme, majestad.-
-Pero dije que el secreto estaba a salvo conmigo, a mi tampoco me conviene que mis padres se enteren que estoy estudiando sobre el tema.-
-No, majestad, lo siento, debo cuidar mi cuello.-
-Todos en esté palacio le tienen más miedo a mis padres y a la reina madre que a los Seong Ma, pero está bien, no importa, de todos modos, creo que lo he leído todo.- dijo Chanyeol, poniéndose de pie, pero sin desaparecer su bonita sonrisa. -Espero que sus temores cambien de orden en el futuro.-
Chanyeol no entendía a las personas del palacio, no entendía a nadie de hecho, mucho menos entendía a sus padres tratando de ocultar el sol con un dedo, cuando empezaron planes para poder liquidar a los Seong Ma que quedaban, Chanyeol había pasado noches en su alcoba, escuchando un montón de gritos, escuchando el sonido de alguien masticando afuera de su alcoba. Sus acercamiento con los Seong Ma parecía superficial y en realidad, comenzaba a sentirse como una leyenda urbana, pues nunca había visto uno que no estuviera plasmado en papel y sus padres no querían que se acercará al bosque, había gente vigilando las veinticuatro horas del día, así que, escapar, tampoco estaba en sus opciones.
No fue hasta que, algo más sucedió en el palacio, la reina madre, junto con otras mujeres de la corte, habían emprendido un viaje a un reino vecino, con la intención de hacer tratos en persona y poder conseguir una prometida para Chanyeol, para que les generará alguna clase de protección adicional. Que fuera su abuela, hablaba de la seriedad del asunto y de lo preocupados que estaban de que Chanyeol, estando en una edad casamentera, no fuera ni siquiera una opción, incluso cuando no se dejaba de hablar acerca de su aspecto físico, inteligencia y excelente comportamiento.
Pero algo pasó, Chanyeol tuvo un mal presentimiento cuando su abuela salió en ese carruaje, rodeada de hombres, se quedaron cruzando el bosque en medio de la noche y la escena que presenció, había sido por demás devastadora. El bosque había quedado teñido de un brillante rojo y algunos huesos que no habían sido conservados, los carruajes habían sido desechos a base de rasguños y pocos habían sobrevivido, solo para regresar al palacio y morir a causa de sus profundas heridas.
Los ojos de Chanyeol estaban llenos de lágrimas mientras veía a su abuela agonizar en su cama, ella miraba hacía arriba, como si ya solo estuviera esperando su hora, como si cada bocanada de aire fuera una tortura, sus heridas no dejaban de sangrar y Chanyeol creía que solo quedaba su cuerpo, convertido en un cascarón.
-Chanyeol…- jadeó ella, buscando su mano tientas, y Chanyeol se la dio, mirándola con mucha pena, parecía otra persona, ella que siempre había sido, del tipo regordeta aunque baja, ahora parecía ya un cadáver, no quería ni mirarla, pero se seguía quedando a su lado. -Tienes que terminar con esos monstruos…-
-¿Seong Ma?- preguntó Chanyeol y su abuela pareció sufrir de solo escuchar ese nombre. -Pero, ¿cómo podría…?-
-Tienes que liquidar a todos esos seres que le han hecho tanto daño a nuestra gente, convertir esté en un reino respetable, donde la gente pueda vivir…- Chanyeol vio como cada vez más, su abuela parecía aferrarse mucho más a sus respiraciones. -Esos malditos seres del infierno, deben de desaparecer.- la lluvia se había desatado afuera y Chanyeol solo se aferraba a la mano de ella, como si quisiera así, sostenerla a ese mundo. -Tienes que hacerlo, Chanyeol.-
-Lo haré, abuela, definitivamente encontraré la manera de deshacerme de ellos…- pareció que eso fue lo único que su abuela había necesitado escuchar, pues lo siguiente que había venido, había sido que la mano de su abuela había dejado de sostenerlo con fuerza, hasta finalmente soltarlo. Chanyeol se quedó completamente congelado al escuchar la lluvia caer afuera y entonces un rayo iluminó la habitación cuando el aire sopló tan fuerte, que incluso apagó la luz de las velas del interior, dejando todo ese sitio a oscuras.
Chanyeol no lloró en ese momento, no podía, se había convertido en un hombre hacía mucho y pensó que de todos modos, su querida abuela quizás no habría querido vivir su vida, con tantas marcas de los Seong Ma en su cuerpo. Chanyeol vio como ella, aun muerta, sostenía algo en su otra mano con fuerza, en su puño, ella aún se aferraba con fuerza al cuerno que siempre fue la causa de su obsesión, entonces lo tomó y lo apretó con más fuerza que con la que ella alguna vez hubiera podido hacer, incluso escuchando, cómo crujía entre sus dedos, amenazando con reventarse entre sus dedos.
Como si el carácter completo de Chanyeol hubiera cambiado de un día para el otro, siendo el adulto que era, a la madrugada siguiente había reunido a sus hombres en plena madrugada, cuando los hizo montar sus caballos y entonces regresar a donde los carruajes habían sido atacados. Y aunque era de día, la lluvia seguía cayendo, aunque ahora de una manera mucho más leve, sin embargo, eso no fue impedimento, Chanyeol frenó a su caballo cuando llegaron y entonces, finalmente, vio un Seong Ma.
Era un grupo de ellos de hecho, que habían regresado al bosque a lamer y comer lo poco que había quedado de días antes, no eran muchos, eran cinco, sólo un tercera parte de lo que eran ellos, tenían hermosos cabellos blancos, cubriendo su cabeza, de donde salían dos pares de cuernos como él que su abuela conservaba, tenían brillantes ojos azules, que incluso parecían iluminar, largas pestañas blancas que enmarcaban sus ojos, cuerpos hermosos, cubiertos con túnicas blancas, pero su encanto se veía un poco cortado, con la imagen de sus dientes afilados y bocas manchadas de sangre, al igual que sus dedos y ropas. Roían huesos que ya no tenían nada, estaban hasta lamiendo la corteza de los árboles solo para poder conseguir más y más sangre y al verlo, parecía que se les había hecho agua la boca, incluso al ver sus caballos.
Sus hombres se quisieron echar hacía atrás, sin embargo, Chanyeol desenvaino su espada, eso no asustó a ninguno de esos seres, que siguieron acercándose en pasos pequeños, sonriendo un poco, cuando Chanyeol, rebuscó entre sus ropas y entonces, mostró el cuerno que ahora usaba como collar, siendo él quién sonreía ahora.
Chanyeol regresó a su reino, cuando todo el mundo parecía hecho pánico cuando la noticia de que se había adentrado en el bosque, se había esparcido, sin embargo, cuando regresó al reino, con todos sus hombres intactos, nadie lo podía creer, Chanyeol avanzaba al frente, manchado de sangre por todos lados, completamente serio, concentrado, llegando al paladio, donde sus padres lo esperaban en la entrada, muertos del miedo, Chanyeol sonrió victorioso, cuando levantó cinco pares de cuernos más y todo el reino comenzó a celebrar.
Chanyeol se convirtió en un príncipe heredero respetado, uno del que se hablaba incluso en el reino más lejano, los jóvenes de otros reinos iban hasta él para pedirle que los dejará ser parte de su ejército.
La vida en el reino cambió completamente para todos después de eso, el padre de Chanyeol enfermó, y así decidieron acelerar la coronación de Chanyeol, sería para el final de la primavera, pero necesitaba una esposa.
-¿No está feliz por eso alteza? Ahora un montón de buenas familias han enviado sus solicitudes, quieren que conozca a sus hijas.- preguntó KyungSoo, su hombre de más confianza y Chanyeol solo suspiró, mientras estaba pasando los dedos alrededor de su sala de trofeos, que estaba llena, más que nada, de partes de Seong Ma, algo que lo había obsesionado los últimos años.
-Todo el mundo habla de una reina, quieren una reina, pero ese jamás fue mi objetivo cuando comencé con esto, nunca fue mi intención que esté sitio fuera seguro para una mujer.- dijo Chanyeol, mirando por encima de su hombro a KyungSoo y luego sonriendo. -Son cosas banales, el reino no necesita una reina, necesita la paz con la que se vive ahora.-
-Entiendo, alteza, pero ya sabe que las reinas dan esa sensación de amabilidad, de que en la cabeza, hay algo de misericordia, a diferencia de lo que puede hacer un rey.- Chanyeol bufó.
-Tienes razón, no tengo misericordia.- Chanyeol acarició el largo cuchillo que había hecho, a base de los dientes de un montón de Seong Ma, sonriendo al ver lo brillante y hermoso que era. -Definitivamente no la tengo cuando se trata de estás cosas, solo descansaré cuando haya terminado con cada uno de ellos.-
Chanyeol se adelantó, junto con KyungSoo hasta su mesa de planeación, donde tenía un montón de dibujos del bosque, lleno de marcas rojas, marcas que significaban que ya había limpiado esa área.
-Quedan pocos, con los años los ataques han disminuido, eso quiere decir que no quedan mucho, aunque se reproducen como conejos, la cantidad de hijos que tienen por una espera, me sorprende.- KyungSoo frunció sus cejas y miró confundido a Chanyeol.
-¿Sabe cuántas crías tienen, majestad?-
-Claro, mínimo tienen gemelos, y pueden llegar a tener hasta cinco en una sola espera, incluso hay una tercera clase que son hombres, que pueden quedar en espera.- Chanyeol jaló sus libros, donde había dibujado todo lo que él había visto, había llegado a ese punto, KyungSoo parecía impresionado. -Se acerca una temporada importante para estas cosas, es cuando se reúnen para sus rituales de fertilidad, todos alrededor de una fogata, bebiendo un brebaje brillante que los ayuda a concebir, es importante detener esto a tiempo…-
-Suena aterrador, majestad.-
-Lo es, y hay que llegar antes de que eso suceda.- Chanyeol tomó un pincel de entre sus cosas, empapando la punta con un montón de tinta, cuando tachó el centro de su mapa. -Es la última parte que nos queda por limpiar.-
En el salón se sintió helado, KyungSoo incluso se talló la nuca, porque tenía un mal presentimiento de todo eso, aunque no lo dijo en voz alta, porque era bien sabido que el príncipe heredero, tenía una gran obsesión con terminar con todos los Seong Nam, eso era importante para él, pero solo KyungSoo sabía lo serio que era con el tema, para los demás, podría lucir como un deber, pero Chanyeol lo veía como una tarea de vida.
No había quién lo detuviera, el reino lo apoyaba, la corte lo veneraba, los reyes estaban de acuerdo con eso, Chanyeol tenía demasiado poder, tanto así, que en la noche del “ritual de los Seong Ma”, había vestido a sus hombres con ropas negras, para que fuera fácil moverse alrededor del bosque, todos conocían ese protocolo, había entregado armas y también, entregado caballos.
-Hay muchos hombres está noche, mi señor, eso es bueno, siempre es mejor ser mayoría.- dijo KyungSoo, mientras seguían revisando detalles, escuchando solo el sonido de los grillos a lo lejos.
-Si, nos vamos a separar dentro del bosque, eso nos pone un poco en desventaja, pero procuré que vayan en grupos de cinco, así que espero que sea suficiente, cinco pueden liquidar al menos a tres al mismo tiempo, esas cosas solo están esperando el momento para morder, no hay oportunidad con más ojos mirando.- Chanyeol acomodó su uniforme, que consistía en un largo traje negro, con algunos detalles rojizos y en su cinturon, estaba cargando el hueso que su abuela le había dejado, ese era un mensaje claro para esas cosas, pensaba.
-Cuando usted de la orden, señor.- dijo KyungSoo y Chanyeol asintió, avanzando hasta el frente de esa caballeriza, cuando KyungSoo lo siguió muy de cerca. Todos se giraron a mirarlo apenas lo vieron al frente, todos guardaron silencio, tanto, que Chanyeol podía escuchar el propio sonido de sus pies, reventando algunas hojas debajo de él.
-Está noche se termina la pesadilla que ha vivido esté reino por más de tres décadas, por más de tres generaciones.- gritó Chanyeol, a la luz de las antorchas que sostenían algunos de sus hombres en medio de la noche, iluminando un poco el rostro de todos, con una tenue luz amarilla, miró los rostros de todos sus hombres, tratando de memorizar los ojos de cada uno, aunque eso era un poco apresurado. -Está noche, se acaba todo y no se presenten ante mi si no traen un Seong Ma bajo el brazo.- Chanyeol escuchó un fuerte y unísono “Si, majestad” y asintió, acomodando bien la cinta que llevaba sobre su frente, subió a su caballo, siendo el primero que se adentro en el bosque.
KyungSoo detrás de él, había gritado los nombres de los soldados que tenían que irse separando del grupo conforme se adentraban en el bosque, la idea era que si había un ataque, hubiera cinco más cerca, eso dejaría a los Seong Ma sin ventaja, porque las últimas veces, solo había visto que se movían en pequeñas cantidades. Parecía una noche más, como de tantas expediciones que había hecho, sin embargo, algo debió fallar en algún punto, un grupo se adelantó, y fueron en dirección contraria, KyungSoo fue detrás de ellos, tratando de jalarlos de nuevo al camino, sin embargo, cuando Chanyeol se dio cuenta, estaba completamente solo en el bosque.
-¿Qué es esto?- murmuró, dando vueltas con su caballo en el mismo lugar, mirando a todos lados, pero todo estaba demasiado oscuro y el rastro del camino parecía haberse pérdido hace rato. Chanyeol jaló las riendas de su caballo, negando con la cabeza, regañaría a muchos al regresar, lo importante ahora era acercarse de nuevo, aunque, no estaba seguro de dónde había terminado el camino.
Chanyeol conocía el bosque como a la palma de su mano, así que no se preocupó demasiado cuando escuchó el sonido de la cascada, supo dónde estaba perfectamente, pero además del sonido del agua, escuchó algo más. Chanyeol se puso a la defensiva por completo, se congeló completamente cuando escuchó el sonido de alguien masticando. Los Seong Ma se ponían especialmente agresivos cuando estaban esperando, había visto varios comportarte de esa forma, también, estaban siempre mucho más hambrientos, eso los volvía mucho más letales aún y el sonido de esa persona comiendo, se podía escuchar cómo masticaba desesperadamente.
Ató a su caballo cerca y bajó de él, sosteniendo su espada en una mano, apuntando ya al frente, acercándose hacía donde podía escucharse mejor el sonido de los mordiscos.
Chanyeol se asomó entre algunos árboles y entonces lo vio. Había un Seong Ma comiendo a la orilla de la cascada, estaba en cunclillas y parecía estar devorando algo, podía escuchar cómo masticaba, como sus labios chasqueaba, como sorbía su saliva, de lo mucho que lo estaba disfrutando.
“Maldito…” murmuró, pero antes de avanzar, se aseguró de ver que estuviera solo, no podía arriesgarse a defenderse de dos de esas cosas, especialmente si uno, estaba en espera, pero ese Seong Ma, parecía estar completamente solo, porque no dejaba de lavarse las manos en el agua de la cascada y también beber de la misma. Los Seong Ma por lo regular, compartían sus alimentos, llamaban a más de los suyos, para comer en grupo, pero ese, estaba completamente solo, con el cabello corto, y unos cuernos pequeños saliendo de la cabeza, supo que era un chico.
Chanyeol corrió con prisa, finalmente haciendo ruido de sus pasos sobre el césped y ese Seong Ma se giró de golpe para ver qué pasaba, ni tiempo le dio de gritar, Chanyeol lo sometió contra el césped y le pudo el filo de la espada contra el cuello, poniendo sus rodillas sobre sus brazos, sin dejarlo moverse.
-Di tus últimas palabras.- dijo Chanyeol, con rabia, al ver que ese Seong Ma parecía haber tenido recién una cena, tenía la boca completamente manchada de rojo, hasta los dedos y la ropa. -Espero que hayas disfrutado lo que sea que estuvieras comiendo.-
-¡Espera, espera, por favor, no me mates, no es lo que parece, no soy como los demás…!- dijo ese Seong Ma, Chanyeol se sorprendió un poco, por lo regular hablaban, los había escuchado, pero usualmente lo evitaban con los humanos, pero ese Seong Ma, además de hablar claro, no parecía agresivo. -¡Espera, por favor!-
-Mírate, te atreves a pedir piedad cuando tú no la tuviste, tienes el rostro lleno de sangre.-
-¡No, son moras, son moras, lo juró!-
-¿Moras?- Chanyeol se mostró confundido, girando un momento la cabeza, sin alejar su espada, notó que al lado de la cascada, en donde ese ser estaba sentado, había una canasta gastada y medio rota, llena de moras y otras frutas. -Los Seong Ma no comen frutas, ¿entonces qué eres?- presionó más el filo de eso, y ese ser estiró el cuello todavía más para arriba, evitándolo tanto como le era posible. -No me hagas preguntar de nuevo.-
-No como carne humana, no puedo soportarla, no puedo, me alimento a base de otras cosas, a veces moras, a veces consigo pescado, pero no ha sido una buena temporada, ha hecho mucho frío y el lago está congelado, además, me robaron los zapatos hace un tiempo y me da frío andar tanto.- dijo ese ser, Chanyeol alejó la espada un poco y ese chico pareció relajarse un poco, bajando la cabeza.
Chanyeol no le veía diferencia, tenía ese cabello blanco brillante, tenía esas ropas blancas que eran como largas batas sin forma alguna, esos ojos azules tan brillantes, los cuernos, incluso los senos, unos grandes senos que le rozaban las manos por la posición de su espada aún, condenadamente tentador, como de costumbre.
-¿A qué estás jugando? Digas lo que digas, de todos modos, te voy a arrancar el pellejo.- Chanyeol paso la navaja de su espada por la clavícula de ese ser y entonces esté hipo del miedo.
-Por favor, de verdad, nunca he tratado de hacerle daño a nadie, se lo que se dice de nosotros, pero los Seong Ma ni siquiera me consideran uno de ellos.-
-¿Crees que me voy a creer eso?-
-Yo, de verdad…- ese ser se detuvo de hablar, cuando lo miró fijamente, de repente, sus ojos se le llenaron de lágrimas. -Oh no…usted es…es ese hombre que ha terminado con más de la mitad de nosotros.- Chanyeol sonrió, nunca había visto un Seong Ma que tuviera miedo, mucho menos uno que lloriqueara, estaba demasiado confundido en ese momento, incluso pensó en gritar para llamar a más personas, pero ese chico debajo de él, comenzó a gritar primero. -¡Por favor, príncipe heredero Park, no me mate…!- Chanyeol no soltó su espalda, solo le cubrió la boca a ese ser con una de sus manos, viendo como solo lo miraba con esos enormes ojos, aun asustado.
-¿Qué es esto? deja de gritar así.- Chanyeol miró alrededor, no se escuchaba nadie más cerca y luego recordó que podía ser mordido de esa manera, así que apretó las mejillas de ese Seong Ma con fuerza, incluso haciendo que levantará un poco la cabeza. -Escúchame bien ahora, por tu vida debes saber que si te mueves, te cortaré el cuello tan rápido que ni alcanzarás a dar un pasó lejos de acá, morirás sin poder jactarte de que casi lo logras.- Ese Seong Ma asintió muchas veces y Chanyeol por fin lo soltó, quitándose de encima, siguió con su espada en alto, cuando el Seong Ma solo se sentó lentamente sobre el césped, sin parecer una amenaza.
Chanyeol pensó que nunca había visto un Seong Ma con tanto detenimiento antes, los liquidaba apenas abrían la boca para decir algo, pero ahora, el que estaba frente a él, parecía una revelación. Sus ropas se habían revuelto por su causa, la tela de sus piernas había quedado completamente descubierta, hasta solo cubrir los sitios correctos y de arriba, la tela se había deslizado por uno de sus hombros, dejándolo ver así. Su rostro era mucho más bonito de lo que eran regularmente, con esas facciones tan afiladas, se limpió el rostro con su antebrazo, fue solo cuando notó que no le mentía, aquello que tenía por todos lados, no era sangre, su piel pálida quedó limpia y luego Chanyeol, bajó su mirada a su escote.
-Tu nombre.- ordenó, acercando el filo de su espada a él de nuevo, llamando su atención, pero no asustándolo está vez, no tanto. -Tienes uno, ¿no? tu gente lo tiene, se que se dividen por familias y por número de hijo.-
-Soy Baekhyun… de Byun, segundo hijo.- respondió, tranquilamente, con un tono de voz mucho más suave. -Mi gemelo es el primero…Baek Ho, él les gusta más.- dijo Baekhyun, eso confirmó la teoría de Yeol.
-No te pregunté eso.-
-Lo siento.- Baekhyun se quedó sentado en el césped, pero luego, sus ojos, se fijaron en sus zarzamoras, estirando un poco su mano. -¿Puedo…?- Chanyeol puso el filo de su espada de nuevo en su barbilla y Baekhyun se quedó quieto, completamente inmóvil de nuevo, aunque Chanyeol solo bajo su mirada de nuevo, viendo fijamente los muslos de Baekhyun, los que estaban juntos, estaban apretados, pero tragó saliva, recordando que no debería tentarse ante eso. -Sé que no es una mala persona, príncipe Chanyeol…sé también lo que hacen los de mi clase con su gente, pero yo no soy así…-
-No te creo.-
-No le pido que lo haga, solo no me maté, haré lo que quiera.- Baekhyun de repente cambió por completo de expresión, sonriendo, mostrando hasta los característicos colmillos que todos ellos tenían -Si quiere, le enseñó los senos, se que a los humanos eso les gusta, he escuchado que muchos Seong Ma han escapado haciendo eso, no escaparé, pero se los enseño.- Baekhyun se tomó el escote, iba a bajarlo, pero Chanyeol le puso el filo de la espada ahora ahí, cerca de la línea de sus pechos.
-No te atrevas.- Chanyeol frunció sus cejas. -¿Y qué quieres decir con que así escapan?-
-Eso escuché, vivo un poco alejado de todos, no me quieren cerca porque no como carne.- Chanyeol suspiró fastidiado, toda esa situación lo estaba sobrepasando, bajo su espada y entonces miró de nuevo a Baekhyun, que seguía sosteniendo su escote.
-¿Entonces las quiere ver o no?-
-Claro que no.- tardó en responder. -Debería solo cortarte el cuello, eres una molestía.-
-¿Entonces me puedo ir?-
-Claro que no.- repitió y Chanyeol dio algunas vueltas alrededor, todavía más confundido, porque jamás había estado en una situación como esa y lo peor, fue que Baekhyun se puso a gatear, solo para alcanzar su canastilla de frutas y entonces jalarla contra él, mordiendo una fresa apenas la tuvo en sus manos. Chanyeol vio cómo sus senos se balanceaban de un lado a otro cuando gateo, su escote se notó demasiado, era como si sus senos fueran a salirse de ahí, no era un atuendo adecuado. -¿Lo haces adrede?- preguntó Chanyeol y Baekhyun lo vio, estando en cuatro, con una fresa en la boca, lo miró confundido, pero al mismo tiempo, mordió con fuerza esa fresa y entonces, el líquido rojo se escurría desde sus regordetes labios rojos, por su barbilla, yendo lentamente hasta la línea de sus senos. -Lo haces adrede.- confirmó.
-¿Qué cosa?- Baekhyun dejó de comer, pues en ese momento comenzó a caer una gran tormenta.
Chanyeol pareció molestarse desde ese momento, pensó en asesinar al Seong ma y simplemente irse, pero ahora no podía dejar de mirar su escote, estaba demasiado concentrado en eso, tanto que no se dio cuenta cuando lo tenía demasiado cerca, pues Baekhyun se había acercado tanto, para poder levantarse y señalar en un lugar hacia el bosque.
-La lluvia va a empeorar, sus ropas parecen tan finas...sería una pena si se arruinan, ¿No quiere cubrirse de la lluvia? Por haberme perdonado la vida...por favor, déjeme pagarle de alguna manera.-
-¿Crees que te estoy perdonando?- preguntó Chanyeol, sin embargo, su voz se perdió cuando trató de gritar, de hecho, la lluvia había empeorado en cuestión de segundos, Baekhyun no había sido consciente de su gritó, y cuando salió corriendo, Chanyeol pensó que estaba escapando, por lo que comenzó a perseguirlo entre los árboles y arbustos, completamente desesperado, sacuendo su espada mientras cortaba un montón de ramas, pero no vio a Baekhyun con intenciones de escapar, de hecho, cada tantos metros lo estaba esperando, haciéndole señas, para que lo siguiera.
“¿A éste que le pasa?” Pensó.
Chanyeol nunca había cruzado de más los límites de los Seong Ma, casi siempre era más fácil encontrarlos en el límite de su territorio, así que no era necesario entrar de más. Fue cuando se encontró de frente a una pequeña casa con soportes de madera y paredes del mismo material, con un techo hecho a base de grandes hojas secas, era la casa de Baekhyun, que había subido ahi rápidamente, dando una gran vista de su trasero regordete y apenas cubierto con tela blanca.
-Venga aquí, rápido.- le gritó Baekhyun, era consciente de que estaba ahí, y Chanyeol solo camino con prisa detrás de él, entrando a esa pequeña casa, Baekhyun se acercó con prisa para poder secarlo un poco con un trapo que tenía por ahí. -Oh no, sus ropas se arruinaron, está todo mojado, espere, entenderé la estufa...-
El sitio era minúsculo, Chanyeol lo miró por completo en dos segundos, Baekhyun vivía en una habitación, literalmente una sola habitación, donde tenía su estufa, tenía un montón de cajas con sus ropas, con sus cosas para cocinar, una cama pequeña en una esquina y un sacó con sus ropas, había muchas goteras que Baek estaba solucionando, solo colocando tazones en el suelo.
-¿De verdad vives aquí? ¿Dónde están los demás de tu aldea?-
-Le dije que no me quieren cerca...- dijo Baekhyun, inclinado dentro de la estufa, sacando todo su trasero, meneandolo un poco, solo provocando que Chanyeol no pudiera alejar su mirada de ahí. -Están decepcionados de mi porque, no pude comer carne en mi noche de iniciación, Baek Ho se comió todo el brazo de alguien pero yo apenas vi sangre...me mareé y me desmayé, fue un escándalo...-
-¿Tu gemelo?- Chanyeol suspiró. -No puedo creer que estoy haciendo esto, ¿Qué hago en la casa de un Seong Ma? Debería haberte matado en el bosque.-
-¿Sigue con eso? No va a matarme.- dijo Baekhyun, alejándose un poco de la estufa. -Solo lo repite y repite, pero no está haciendo nada...-
-Deberías estar feliz de que soy misericordioso.- Chanyeol ya no estaba pensando claramente, estaba empapado, enojado, y frustrado, además de que tenía una gran erección debajo de sus ropas. Jamás se había sentido tan tentado por alguien, por algo, Baekhyun tenía un cuerpo realmente llamativo, como los que le habían advertido que no debería mirar demasiado. -No entiendo cómo es que andas por ahí con ese cuerpo.-
-¿Qué?- Baekhyun lo miró confundido, sentado sobre el piso, cuando Chanyeol se inclinó a su lado, sujetándolo de los hombros para mirarlo más de cerca, viendo su piel pálida, con mejillas sonrojadas, con sus grandes ojos azules, sus labios rojos e hinchados, era realmente hermoso. -¿Qué hace?-
-No entiendo qué tienen de fascinante, ¿es tu aroma? ¿es tu cuerpo?- Chanyeol lo sujeto mucho más fuerza, hundiendo su rostro en su cuello, tratando de olerlo, Baekhyun tembló, tratando de sujetar sus ropas por el medio, porque Chanyeol estaba tratando de jalar su ropa para olerlo más. -¿Qué es esté aroma? ¿por qué hueles a frutos? ¿es por qué solo comes eso?-
-Príncipe, espere, está abriendo mis ropas, si quería que le enseñará los senos, solo suélteme.- dijo Baekhyun, mientras se doblaba porque Chanyeol se estaba casi subiendo encima de él, tratando de olerlo en todos lados, hasta que tomó el borde de sus ropas, tratando de abrirlas por el medio. -¡Príncipe heredero, espere, su nariz me hace cosquillas!-
-¿Qué es esto? ¿Por qué hueles tan bien? Incluso tu piel es demasiado suave.- En ese momento, sus planes habían cambiado por completo, en especial cuando sus manos rozaron sus senos, esos enormes senos, por lo que no pudo evitarlo, puso sus manos encima de sus senos, por encima de la ropa, cuando Baek pegó un pequeño gritó, que en realidad, apenas se escuchó porque la lluvia había empeorado.
-Ah, espera, espera…¡príncipe Park!-
-Deja de moverte.- Chanyeol metió sus manos entre las ropas de Chanyeol, fue cuando gimió con fuerza, porque la piel de Baekhyun era demasiado suave, era como tocar la más fina seda, su piel estaba fría como antes la recordaba. Se colocó detrás de él, para poder tocarlo mejor, mientras seguía moviendo su mano dentro de su ropa, amasando su seno con fuerza, revolviendo sus dedos mientras le mordía el cuello, toda la nuca y Baekhyun solo se seguía doblando en el suelo. -Esto es muy bueno, me gusta mucho tu cuerpo.- Chanyeol le pasó la lengua por el cuello, Baekhyun se dobló de nuevo y solo comenzó a gemir en voz baja. -¿Es así como atrapan a los humanos?-
-Yo no, yo no hago eso…- Baekhyun gimió de nuevo, cuando Chanyeol bajó lo suficiente su ropa para poder sacar uno de sus pechos al aire, manoseando por fuera. Puso su otra mano sobre su otro seno, que aún estaba atrapado en su ropa, sus rosados pezones se pusieron duros de inmediato entre los dedos de Chanyeol y Baekhyun trataba de subir de nuevo su ropa, gimiendo en voz baja. -Espere, ¿por qué me está tocando?-
-¿No es lo que querías?- preguntó Chanyeol. -Seguías diciendo que querías enseñarme los senos, ¿solo me los querías enseñar y ya?
-¡No! ¡Espere…!- Baekhyun estiró su cuello hacía atrás, gimoteando de nuevo, cuando Chanyeol por fin sacó sus pechos al aire, habían casi rebotado y Baekhyun jadeó, tratando de volver a cubrirlas, al menos con sus manos, pero Chanyeol no lo dejaba, de hecho, lo hizo girar la cabeza, para poder presionar sus labios encima de su boca, de la boca suave de ese Seong Ma que era tan suave y a la vez se sentía muy fría, Chanyeol jadeó, abrazándolo por los hombros, mientras Baekhyun ponía su brazos contra su torso, tratando de empujarlo, pero su fuerza era mínima, estaba demasiado delgado y aun así, Chanyeol estaba impresionado con sus proporciones.
Baekhyun comenzó a quejarse en contra de sus labios, mientras Chanyeol trataba de meter su lengua en su boca, pero Baekhyun seguía presionando los labios, quejándose, no dejándose para nada, incluso cuando Chanyeol lo inclinó un poco sobre el suelo, pero poco a poco Baekhyun terminó cediendo, cuando abrió la boca, y la lengua de Chanyeol tocó la suya, entonces Baekhyun se aferró solamente a sus ropas. Chanyeol sintió con su lengua los colmillos de ese seong Ma, los delineo con cuidado, sintiendo como lo cortaba un poco su lengua, pero no le importó, simplemente revolvió su saliva con un hilo de sangre.
Chanyeol gimió por eso, mientras le comenzaba a tocar de nuevo los senos, Baekhyun dejó caer sus brazos al suelo, cediendo de manera torpe, incluso cuando Chanyeol levantó sus ropas, dejando al descubierto sus piernas, Baekhyun debió sentir el aire frío en sus piernas, porque rápidamente cortó el beso, tratando de bajar de nuevo sus ropas, cuando Chanyeol lo hizo mirarlo a la cara, mientras se metía dos dedos a la boca.
-Príncipe heredero, ¿qué hace? ¿por qué es tan pervertido?-
-¿Cómo te atreves a llamarme pervertido?- preguntó Chanyeol, aún lamiendo sus dedos, mientras veía fijamente a Baekhyun, que solo lo miraba impresionado o quizás solo demasiado asustado, porque cuando sacó los dedos de su boca, Baekhyun no parecía saber a donde iban a ir, pero Chanyeol lo sabía exactamente, no tuvo que dejar de mirarlo a los ojos, solo llevó su mano en el medio de sus piernas e incluso cuando Baek trató de cerrar sus muslos, la mano de Chanyeol le estorbo, no pudo hacer nada, y menos cuando metió sus dedos en su interior, provocando que Baekhyun pegará un gemido, y Chanyeol vio su expresión de inmediato.
Abrió la boca, entrecerró sus ojos y estos mismos se le empañaron de lágrimas, Chanyeol lo miró aún más deseoso, mientras Baekhyun se sostenía, colocando sus manos sobre su gastado suelo de madera.
-¿Qué es…?- jadeó, pero Chanyeol enterró de nuevo los dedos, hasta el fondo, cuando un espasmo en el abdomen de Baekhyun, uno que fue como una corriente eléctrica hasta su cabeza. -No…-
-Se sentirá bien en un rato, solo tienes que relajarte, deja de apretar tanto, no aprietes los dedos de un príncipe como si te los quisieras tragar.- Chanyeol movió sus dedos en el interior de Baekhyun, en círculos, mientras Baekhyun mordió sus labios, llevando su mano para sostener la muñeca de Chanyeol, tratando de detenerlo, sin embargo, eso no resultó como esperaba, Chanyeol siguió sacudiendo sus dedos violentamente, solo haciendo que Baekhjyun se retorciera, separando más las piernas, aunque de manera inconsciente. -Ya que no vas a lanzar una mordida, entonces puedo probarte a gusto y no habrá nada de qué preocuparse, ¿verdad?-
-Yo no…no como humanos…- repitió Baekhyun, acercándose demasiado al rostro de Chanyeol, mientras lo seguía sosteniendo de la muñeca, aunque con poco éxito, Chanyeol lo seguía abriendo y Baekhyun no podía hacer más que temblar, tanto que sus senos seguían rebotando en el aire, a la vista de ambos.
-Eso ya lo sé, no pareces ni siquiera un poco hambriento ahora mismo, aunque quizás si estás hambriento de otra cosa.- Chanyeol volvió a besarlo y Baekhyun dejó su boca abierta mientras su lengua daba vueltas, estaba salivando demasiado. Se habían besado por demasiado tiempo, tanto así que Chanyeol ahora tenía los labios rojos alrededor, debido a que Baekhyun tenía los labios manchados por haber comido un montón de frutos rojos.
Chanyeol lo besó desesperado, revolviendo su lengua, frotándola con demasiada urgencia, recorriendo sus labios con su lengua, hasta que finalmente lo soltó, bajando hasta sus pechos, hundió su lengua contra uno de sus pezones, empezando a darle vueltas, mientras seguía sacudiendo sus dedos en su interior, creando un vació, entrando y saliendo, sintiendo como cada vez apretaba menos y le era posible meter un dedo más, el sonido húmedo era ruidoso, sobresaliendo por encima del sonido de la lluvia.
-Príncipe Park…- Baekhyun se recargó sobre sus codos en el suelo, estaba casi acostado en el suelo, solo viendo como Chanyeol se movía de un pecho a otro, lamiendo sus pechos, como si estuviera muy hambriento. -Espere... de verdad.-
-Leí que estás cosas se llenan de leche cuando quedan esperando, las tuyas son suaves, se hunden y se mueven con facilidad, así que no se han llenado de leche nunca antes, es una pena, seguro podrías alimentar bien a varios bebés con ellas.- Chanyeol lo miró desde abajo, jugando con la punta de su lengua con el pezón de Baekhyun, rodeando con sus labios hasta que lo tomó con fuerza, yendo hacía arriba, tirando de ellos solo con su boca y provocando que Baekhyun gimiera más fuerte.
Chanyeol no sacó sus dedos cuando lo hizo ponerse de lado, el trasero de Baek había quedado al aire, siendo un gran y blanquecino corazón, Chanyeol siguió enterrando sus dedos en su agujero mientras mordía un poco de la pie de su trasero, que era tan suave como la de sus senos, solo había tenido que morder un poco par dejar una gran marca con sus dientes. Los senos de Baekhyun estaban cayendo hacía un lado, demasiado cerca de su cara, mientras temblaba, gimiendo, con la punta de sus dedos sobre sus labios.
-¡Príncipe…!- Chanyeol sacudió sus dedos con tal fuerza y rapidez, que las mejillas del trasero de Baekhyun comenzaron a sacudirse con violencia. -¡Se siente tan raro! ¡Deme un respiro!
-¿Le dices a un príncipe lo que tiene que hacer?- Chanyeol se subió encima de él, Baekhyun estaba sobre el suelo, temblando, cuando Chanyeol le tomó ambos senos y se los apretó con fuerza, sonriendo un poco, porque sus manos apenas podían sostenerlos por completo y su mano era enorme, así que estaba emocionado. Especialmente cuando comenzó a chupar sus senos, dejándolos brillar por el rastro de saliva que estaba dejando, jalando sus pezones con los dientes.
Baekhyun lo sostuvo de los hombros, mordiendo sus labios, mientras estaba temblando, llorando casi, sentía un montón de escalofríos y a la vez no podía dejar de gemir, no podía respirar bien y Chanyeol era tan pesado, que sentía que lo estaba presionando demasiado contra el suelo, hasta que se levantó y el aire, terminó regresando a Baekhyun rápidamente, cuando se fue levantando un poco sobre sus brazos, Chanyeol se había levantado, abriendo sus ropas elegantes y finas, ante la mirada incrédula de Baekhyun.
La imagen era maravillosa, Baekhyun aun tenía sus prendas a medio poner, sus senos estaban al aire, sus piernas abiertas de par en par y su agujero se veía palpitante, mojado, aflojado, sus senos estaban empapados también, llenos de marcas de dientes, Chanyeol estaba emocionado, sonriendo apenas un poco, cuando sacó su erección de sus pantalones de tela sencilla y sonrió, demasiado emocionado de repente.
-Abre la boca.- dijo y Baekhyun solo negó.
-¿Para qué?
-Te voy a alimentar.- Baekhyun lo miró con duda, no entendía, por supuesto que no, solo vio el pene de ese hombre, su hombría era enorme, estaba dura, hinchada, llena de marcadas venas y Baekhyun no podía dejar de mirar, nunca había visto algo como eso, los hombres Seong Ma no querían nada con él, decían que arruinaría al clan pero ahí estaba, Chanyeol no dejaba de conducirla a su boca. -Más te vale que no uses los dientes.-
-¿Usar los dientes para qué?-
-No quiero sentir tus dientes.- repitió Chanyeol, cuando Baekhyun jadeó, cuando Chanyeol le sostuvo la barbilla y al abrir la boca, terminó sintiendo que le ponía la cabeza de su pena sobre la lengua. -Eso es, buen chico, mantén la boca bien abierta.- Baekhyun solo lo miraba a los ojos, cuando, algo mareado, Chanyeol se la fue deslizando lentamente dentro de su boca, tan lento que al final, no había podido hacer nada más que mantenerse con la boca bien abierta, Chanyeol lo miraba extasiado, mirándolo encantado, cuando Baekhyun lo miró con las mejillas succionando su gran torso de carne. -Buen chico.-
La mano de Chanyeol se enredó alrededor de su blanco cabello, comenzando a jalarlo de atrás hacía adelante, Baekhyun comenzó a gemir, pero estaba tratando de no usar sus dientes, como le había ordenado, estaba moviéndolo a su gusto, el sabor no le disgustaba, solo era salado, caliente, Baekhyun podía sentirlo en su lengua, en la parte superior de su boca, podía sentir todo, incluso sus bolas chocando contra su barbilla. Baekhyun lo sostuvo de los muslos, la piel de Chanyeol era suave y estaba algo bronceado debido a sus largas tardes en el bosque, su abdomen estaba marcado, era realmente todo un hombre, diferente a cualquiera que alguna vez hubiera conocido.
-¿Por qué me miras de esa forma? ¿finalmente estás de mejor humor?- preguntó Chanyeol, cuando Baekhyun enterró un poco más sus uñas en sus piernas, cerrando sus ojos y tratando de por su cuenta, ir mucho más profundo. -Parece que sí.-
Baekhyun incluso había tenido una arcada pero no se había alejado, ni un poco, solo era que Chanyeol seguía picando el fondo de su garganta, pero eso no le importaba, de alguna manera, estaba de mejor humor en ese momento. Chanyeol suspiró, mientras le seguía jalando un poco el cabello, lo seguía peinando, acariciando, mientras Baekhyun seguía moviendo su lengua en círculos, completamente desesperado, podía notar ahora su evidente entusiasmo, Chanyeol pensó que haber dejado con vida a ese Seong Ma era lo mejor que podía haber decidido, especialmente cuando desde arriba, tenía una gran vista de sus senos, que se seguían moviendo suavemente con cada uno de sus movimientos también.
-Mueve correctamente tu lengua.- Baekhyun lo tomó de la base, incluso con sus dedos largos, tomó sus bolas, apretándolas un poco, aunque Chanyeol solo secó la lágrima que parecía que iba a deslizarse por debajo de su ojo. -Eres bueno en esto, lo estás lamiento como si fuera un fruto, de esos que te gustan, recuerda bien el sabor, lo vas a probar en otro lugar después.-
Baekhyun lo miró confundido, cuando Chanyeol por fin lo levantó de golpe, atrayéndolo con prisa, para quedar frente a frente con él, apenas notando lo bajito que era Baekhyun a comparación de él, llegándole apenas a la barbilla, por eso fue tan fácil abrazarlo con fuerza, contra él, empezando a levantar sus ropas de nuevo, para dejar su trasero al aire, Baekhyun gimió bajito, aún tenía la boca húmeda a todo alrededor, Chanyeol le tomó ambas mejillas del trasero, empezando a masajearlo, desesperado, moviendo sus dedos contra él, amasando su piel como lo había hecho con sus senos, que estaban aplástandose contra su pecho marcado.
-Esto es vergonzoso, no me toque mi trasero…- Baekhyun jadeó, colocando su mano encima de la de Chanyeol, tratando de alejar su mano de su mejilla, sin embargo, se dio cuenta de que su trasero no era su objetivo, Chanyeol estaba rozando sus dedos contra su entrada, y por consiguiente, Baekhyun también había rozado lo mismo con su dedo. -No, espere, ¿qué hace? Ya me tocó ahí demasiado, no va a conseguir nada más tocando ahí.-
-Está bien, voy a hacer más que tocarlo ahora.- Chanyeol el hueso de su mandíbula, mientras lo cargaba un poco por el trasero, causando que se parará de puntillas. -¿Hay alguna parte de tu cuerpo que no sea ridículamente suave? Quiero decir, no es normal que seas tan bueno de todos lados.-
-Príncipe…- Chanyeol acarició a Baekhyun por completo, estaba demasiado cerca de su rostro, tanto que sus alientos estaban chocando, Baekhyun lo miraba a los ojos, pero estaba demasiado avergonzado, no dejaba de temblar y respirar de manera fuerte, relamiendo sus labios una y otra vez, porque estaba simplemente demasiado nervioso.
-Realmente eres algo…- Chanyeol le dio un lento beso, solo estrellando sus labios contra él, Baekhyun estiró sus labios también, pero no hizo más que chillar de manera baja. No cortó su beso, ni cuando Chanyeol le dio la vuelta a Baekhyun, haciendo que se sujetará contra el marco de una ventana. Su besó se cortó y entonces Baekhyun se inclinó un poco, con las piernas juntas, Chanyeol le pateó un poco los talones para que separará las piernas, dejando ver así, sus pechos quedaron colgando y entonces Baekhyun gimió, viendo la lluvia caer desde su techo.
Chanyeol se alineó contra ese agujero brillante, rosado, virgen, fue cuando se deslizó con fuerza contra él, sin detenerse ni un poco, aunque Baekhyun gritó con fuerza, la lluvia de nuevo hizo que apenas se escuchará, Chanyeol también había gemido, fue más como un largo suspiró, cerrando sus ojos con fuerza, frunció sus cejas, mientras sentía una presión alrededor de su pene que lo hizo sentirse mareado, aunque lo había aflojado tanto como pudo, parecía que no había funcionado bien, incluso tuvo que jalar a Baekhyun de las caderas, para poder levantarlo de nuevo, ya que seguía doblando las piernas.
-Tienes que quedarte derecho, es doloroso si no apunto bien dentro.- Chanyeol, metió sus manos por el frente, apretando uno de sus senos, Baekhyun quedó demasiado cerca de su rostro, mirándolo mientras gemía de manera queda, cerrando sus ojos y mordiendo sus labios también. -Tienes una buena expresión.-
-Príncipe Park, se siente raro…-
-No, no es así, se siente bien.- repitió Chanyeol, cuando comenzó a embestir un poco lento, pero duro, como si estuviera tratando de romper algo en su interior, Baekhyun abrió su boca, pero de ahí no salió sonido alguno, solo siguió temblando con fuerza, casi derritiéndose, pero Chanyeol lo seguía sosteniendo con demasiada fuerza. -Me encantan tus tetas, son enormes.- Chanyeol jadeó desesperado, apretando sus pechos una y otra vez, Baekhyun solo negó con su cabeza cuando Chanyeol jaló su bata para poder lamer un poco de su espalda.
Chanyeol alejó de sí mismo sus ropas de nuevo, abriendo de más su hanbok, cuando sujeto bien las caderas de Baekhyun y comenzó a embestirlo con mucha más fuerza, solo aumentando el sonido de sus gemidos.
-¡Príncipe heredero! ¡Vaya más lento! Mi estómago se siente extraño.- Baekhyun bajó su mirada, viendo los dedos de ese hombre aún sostener sus pechos, no dejando que rebotarán libremente en el aire, la sensación era caliente y Baekhyun, nunca había sentido que su cuerpo sudaba, pero ahora estaba sucediendo.
-Estás tan caliente por dentro, que ni siquiera puedo respirar, siento que me estás apretando demasiado.- Chanyeol lo sujetó de los hombros, dándole la vuelta, cargo las piernas de Baekhyun, mientras su espalda quedaba recargada en el marco de la ventana, Baekhyun se sostuvo también de manos lados de su pequeña ventana, con medio cuerpo fuera de su casa. -Baekhyun, eres increíble.-
Chanyeol deslizó sus manos debajo de sus rodillas, follando el agujero de Baekhyun con demasiada fuerza, viendo como sus senos finalmente rebotaban de un lado a otro, sin poder controlarlo, esa imagen se estaba quedando grabada en su mente, se quedaría ahí para siempre. Baekhyun gemía, pegando de gritos, cerrando sus ojos mientras mordía sus labios, encajando en ellos, sus pequeños colmillos.
-Si, sigue haciendo un montón de ruido, eso me gusta, me gusta cuando son ruidosos.- Chanyeol se detuvo un momento, apretando uno de los senos de Baekhyun con su mano, lo apretó tan fuerte que Baekhyun se quejó de nuevo, al menos una de sus piernas había tocado el suelo.
-Los humanos me asustan.- dijo Baekhyun, cuando Chanyeol sonrió y comenzó a besarlo.
No dejo de llover en toda la noche, Chanyeol lo desnudo por completo y lo folló por horas, el cuerpo de Baekhyun era como un templo, algo de primera calidad, como lo que pensó que se merecía todo el tiempo, folló a Baekhyun en cada esquina de esa pequeña casa, lo pegó a la pared, cargando una de sus piernas, y viéndolo gemir cada vez más desesperado. Le manoseo el culo mientras su pene entraba y salía de él, besó tanto tiempo la boca de Baekhyun, que volvió a quedar roja e hinchada, pero ahora no por un montón de frutas.
Sus senos seguían rebotando de un lado a otro, Chanyeol los tuvo tanto tiempo en su boca que pensó que ya sabía exactamente cómo se sentía de memoria con su lengua. Lo había cargado sosteniéndolo del trasero y lo hizo rebotar contra su erección por un montón de rato en el aire, caminando con él por toda la casa, Baekhyun gimió desesperado colgando de su cuello, suspirando y disfrutando cada vez más de eso, al menos hasta que Chanyeol se corrió dentro de él, una, dos, tres, hasta que perdió la cuenta.
Chanyeol se levantó del suelo, cuando dejó a Baekhyun acostado, sólo para levantarse y alejar su cabello de sus ojos, viendo por la ventana, que ahora estaba amaneciendo y era un día brillante, ahora su conciencia parecía haber regresado a él. Solo miró a Baekhyun en el suelo, temblando, recuperando el aliento, temblando y con las piernas separadas, mientras de su agujero, seguía escurriendo un montón de semen, que Chanyeol recogió y empujó de nuevo hacía dentro con su dedo, pero hasta ese momento, fue que regresó a su consciencia.
-¿Estás bien?- preguntó Chanyeol, mirando que Baekhyun lo miraba agotado, lleno de marcas, por todos lados y solo, tragando grueso. -¿Estás bien?- repitió.
-¿Es un buen momento para preguntar eso?- preguntó Baekhyun, buscando con su mirada sus ropas, pero en realidad, no estaban cerca, por ningún lado. -Tengo hambre y tengo frío.- Chanyeol se sacó el hanbok de los hombros, dejándolo encima de Baekhyun como si fuera una sábana, Baek lo miró confundido y Chanyeol solo lo miró un momento, viendo su escultural cuerpo a la vista.
-Te voy a conseguir algo de comer.-
Usualmente no era la clase de hombre que seguía sus impulsos ciegamente, para nada, de hecho, era una persona que se controlaba bastante, sin embargo, en ese momento, se había portado demasiado mal, había actuado como un animal, follando a ese Seong Ma con violencia hasta que se cansó, incluso en su búsqueda de comida en la mañana, estaba pensando en follarlo de nuevo.
-Debo de controlarme.- murmuró, cuando estaba recolectando un montón de manzana de lo alto de un árbol, fue solo en ese momento, cuando escuchó el sonido de algunos caballos.
-¡Mi señor! No puedo creerlo, pensé que estaba muerto.- KyungSoo apareció en su camino, bajando del caballo de un saltó, anduvo hasta él, -¿Qué pasó con su cabello? ¿con sus ropas? ¿dónde pasó la noche?-
-Estoy bien, no pasa nada, iré al palacio después.- dijo Chanyeol. -Han estado buscando toda la noche, así que por favor, vayan a descansar.-
-¿Qué es lo que dice?- preguntó uno de sus hombres. -Mi señor, estábamos demasiado preocupados, quiero decir…pensamos que esos seres asquerosos y viles, le habían hecho algo, estábamos preocupados, buscamos por todo el bosque.-
-Ya les di una orden, todo está bien, solo iré a recuperar mi caballo y los veré por allá, estoy bien, las cosas están demasiado bien.- Chanyeol no dijo nada, simplemente se dio la vuelta y entre todos sus hombres, comenzaron a verse entre sí confundidos, Chanyeol señaló de una, el camino de regresó al palacio y solo fue así cuando comenzaron a avanzar, sin embargo, KyungSoo se quedó unos segundos, todavía mirándolo demasiado ansioso.
-¿Está bien?- preguntó KyungSoo, aún sonando demasiado inseguro, pero Chanyeol no hizo más que señalar el mismo camino de nuevo. -De acuerdo, por favor regresé al palacio rápidamente, todo el mundo necesita saber que pasó, la noche no se sintió como una victoria a pesar de todo, no encontramos a ninguno, ¿usted encontró a alguno?-
-No, a ninguno.- dijo Chanyeol. -Iré al palacio más tarde.-
Chanyeol camino con prisa, hasta que regresó a la pequeña cabaña en donde estaba Baekhyun, esperándolo en la puerta, usando su hanbok, le quedaba enorme y por eso no lo había cerrado, sus senos aún se veían un poco, su ombligo, sus piernas y Chanyeol estaba fascinado, pero trató de controlarse, dejando sobre el escalón de su casa, la canasta llena de frutas que había recolectado.
-No creo que solo debas comer frutas, necesitas comer algo más, incluso si no es carne.- dijo Chanyeol, aunque Baekhyun aún parecía verlo un poco temeroso, no se estaba alejando, lo miraba, más bien, con una expresión cansada, tenía un montón de sueño, así que solo lo miró con una mueca, parecía aún algo nervioso y Chanyeol se acercó lentamente. -Yo…lo siento, no quería ser brusco contigo. Regularmente no soy así-
-Solo tenía un traje…- dijo Baekhyun, hablando de sus ropas, ahora destrozadas en el suelo de su casa, Chanyeol por fin entendió a qué se refería con todo eso, por lo que abrió su boca y la cerró rápidamente.
-Entonces era eso. Descuida, conozco a los mejores costureros del reino, te voy a mandar a hacer uno, en modo de disculpa.- Baekhyun se inclinó un poco más cerca para ver por fin la canasta de frutas. -Dijiste que no era una buena temporada para conseguir pescado, entonces… te traeré una gran canasta, una realmente enorme.-
-Está bien.- dijo Baekhyun, aun algo callado, no mirándolo directamente.
-Y te puedes quedar con el hanbok.- Baekhyun se miró a sí mismo, uno de sus senos se asomó debido a que seguía abierto y Chanyeol suspiró, acercándose para poder amarrarlo con la cinta, de manera adecuada. -Y lo tienes que usar así o todo el mundo te va a ver los senos.-
-¿No es eso lo que los humanos pervertidos quieren?- preguntó Baekhyun, empujando sus manos, corriendo al interior de su casa, cerrando la pequeña puerta, sin dejar que lo viera un segundo más, por lo que Chanyeol terminó suspirando, sintiéndose terriblemente culpable por todo eso.
Baekhyun suspiró y se abrazó a su nuevo hanbok en silencio en su casa, esperó hasta que escuchó que Chanyeol se había ido, para poder asomarse por el montón de fruta que le había llevado. Le habría tomado un montón de tiempo poder conseguir algo como eso, pero Chanyeol lo había conseguido con demasiada prisa y facilidad, estaba un poco celoso de eso, pero supuso que eso era sencillo, dado que era un hombre enorme, en todos los sentidos, un buen recordatorio de eso, era el dolor de cadera que tenía en ese momento.
-Es un tipo pervertido…- murmuró Baekhyun, mordiendo una manzana, justo como Chanyeol lo había mordido la noche anterior. -¿Es que todos los humanos son así? Por eso es que se los comen.- Baekhyun se sobó el hombro y entonces terminó jadeando adolorido, Chanyeol lo había arrastrado por toda su casa, sin dejarlo respirar ni un solo segundo, ahora estaba agotado.
Baekhyun pensó que estaba bien, que eso había pasado y que no tenía que volver a ese tipo nunca más, incluso había tratado de conseguir algunos hilos para coser algo más, sin embargo, a los pocos días, en su puerta, había aparecido una gran canasta, llena de pescados frescos, Baekhyun no podía creerlo, estaba muy impresionado, cuando miró a Chanyeol, tan elegante como el día que lo conoció, unos pasos atrás.
-¿Vino de nuevo? Sigo adolorido.- dijo Baek, escondiéndose tras la puerta.
-No, no haré nada sucio, solo quería disculparme de nuevo.- Chanyeol hizo una reverencia, algo que como príncipe no debería hacer, pero le había estado dando demasiadas vueltas, se sentía avergonzado por su comportamiento, había sido poco caballeroso y ahora estaba tratando de compensarlo. -También, te traje algo más.- Chanyeol bajó de su caballo, otra pequeña canasta, de donde vio que había un montón de trajes finos, de muchos colores y bonitos colores, no eran como las telas blancas que solía conseguir, por eso Baek miró eso con más curiosidad. -Lamento haber roto el otro, ni siquiera me acuerdo en que momento lo rompí.-
-Lo hizo cuando me trató de lamer…ahí…- Chanyeol bajó su rostro avergonzado.
-No suelo ser así, fui educado para ser un buen gobernante, para ser un rey, no es normal comportarme de esa forma, lamento si te asusté, no iba a hacer nada de eso., solo…bueno, creo que me emocioné demasiado.-
-Demasiado es decir poco, yo nunca había estado con alguien…fue intenso.- dijo Baekhyun y Chanyeol estaba haciendo una reverencia más. -Pero no fue desagradable.-
-¿De verdad?- preguntó Chanyeol y Baekhyun asintió.
-Los demás hombres del clan, no querían nada conmigo, se acostaban con otros seong ma y muchos tenían bebés, pero ninguno quería a alguien como yo, así que estaba un poco curioso, no fue especialmente suave como quería que lo hiciera, pero fue agradable, me gustó, aunque me duele el cuerpo y recibí muchas cosas por eso.-
-No siempre recibes algo a cambio…- Chanyeol lo miró preocupado pero Baekhyun sonrió un poco.
-Aún así, estoy feliz, solo tengo que prender el fuego y podré comer pescado frito.-
-Lo haré yo, prenderé el fuego para ti.-
-¿Sabe hacerlo?- Chanyeol sonrió un poco al escuchar la pregunta de Baekhyun.
En la pequeña casa de Baekhyun, Chanyeol encendió el fuego muy rápido, sabía hacerlo, y también cocino un montón de pescado para Baekhyun, de repente todo tenía un aroma delicioso, Baekhyun comió demasiado, tanto que luego se quedó acostado en el suelo, acariciando su barriga, sonriendo porque estaba muy feliz, hacía mucho que no comía tanto, llevaba semanas sin alimentarse con algo que no fueran frutas o algunas verduras, así que eso, lo hacía sentirse bien de nuevo.
-¿Estás satisfecho?- preguntó Yeol, y Baekhyun asintió, sonriendo.
-¿Quiere tocar mis pechos? fue muy amable conmigo.-
-No, no quiero, no te tocaré de nuevo, lamento mucho lo de la otra vez.- Chanyeol puso sus rodillas sobre el suelo, haciendo una reverencia hacia abajo, pegando su frente y sus manos a la misma altura. -Lamento mucho lo que pasó esa vez, no fui bueno contigo, a pesar de mis creencias, debí ser respetuoso, hasta el final.-
-Está bien…- dijo Baekhyun. -Usted odia a los Seong Ma de todos modos, debería estar feliz de estar vivo.-
-No, eres diferente, mereces vivir, mereces una buena vida, creo que ya has sufrido demasiado.- Baekhyun no dijo nada, se quedó abrazando sus piernas mientras se sentaba un momento. -Dejaré algo más cocinado y entonces me iré, puedes…pedirme lo que sea antes de eso, te compensaré y vendré ocasionalmente para asegurarme de que estás bien, tampoco dejaré que mis hombres recorran está parte del bosque.-
-¿Por qué de repente es tan bueno?-
-Te dije que lo sentía, cometí un error y estoy tratando de compensarlo.-
-Le dije que me gustó, estuvo bien.-
-Pero aun así, debí ser bueno.- Baekhyun suspiró, mirando a otro lado, cuando Chanyeol sin verlo, Baekhyun abrió el hanbok que estaba usando y luego, separando sus piernas, para que Chanyeol pudiera mirarlo. -Y si quiere, podemos repetir…-
Chanyeol sabía algo de los Seong Ma, si se reproducían tan rápido y tenían demasiadas crías, era más que solo por los embarazos de gemelos o trillizos, también era porque eran seres completamente sexuales, con esos cuerpos, no le sorprendía, menos cuando se vio a sí mismo, embistiendo a Baekhyun violentamente contra el piso, viendo como sus senos rebotaban de abajo a arriba y se separaban un poco cayendo ligeramente a los lados, Baekhyun no dejaba de gemir desesperado, asintiendo con su cabeza mientras lo miraba sonriendo, Chanyeol se sintió mejor al verlo feliz, incluso más cuando le apretó uno de sus pechos y Baekhyun puso su mano sobre la de él.
-Ah, majestad, si, siga así…- Baekhyun arqueó su espalda y Chanyeol tuvo una mejor vista de sus pechos, se había prometido no hacer eso más, se había prometido no cruzar esos límites de nuevo, sin embargo, ahí estaba, pensó que no debería, pero nunca había visto algo tan lindo como Baekhyun. -¡Si, justo así!-
-Baekhyun, me sigues apretando tan fuerte, eres el mejor.- Chanyeol lo cargo, sentándolo sobre su regazo, mientras le tomaba el trasero con ambas manos, moviéndolo en círculos encima de él, desesperado, abrazándolo por su torso y besando su cuello, Baekhyun lo abrazó también, era tan delgado, tan pequeño y a Chanyeol eso no le daba nada de miedo, si había muerto tanta gente a manos de esos seres, ahora parecía comprenderlo.
-¿Quiere que se la chupe, príncipe heredero?- preguntó Baekhyun, levantándose sin esperar respuesta, antes de poder alejarse e inclinarse para poder agacharse para empezar a chupársela, Chanyeol echó la cabeza hacía atrás, completamente excitado, empezando a empujar la cabeza de Baekhyun arriba y abajo, parecía emocionado e incluso si Baekhyun lo había rasguñado un poco con sus dientes, no le importó.
-¿Solo te volviste bueno con la lengua de la noche a la mañana? Eres realmente impresionante.- Chanyeol le movió la cabeza, desesperado, follando su boca mientras Baekhyun no hacía más que levantar bien sus caderas y sacudir su trasero, desesperado por ser follado de nuevo y Chanyeol claro que iba a hacerlo, iba a estar ahí un buen rato.
Chanyeol comenzó a ir de manera seguida a la casa pequeña de Baekhyun, siempre le llevaba regalos y siempre terminaba teniendo sexo con él, hasta que se había convertido en algo de cada noche. Todo el mundo, se preguntaba acerca de qué era lo que hacía el príncipe heredero todas las noches, en especial la corte, que parecían preocupados por su “nuevo comportamiento” y que Chanyeol había levantado la orden de cazar a los Seong Ma.
Estaba obsesionado con Baekhyun, probándolo diario, se había convertido en algo así como su amante, se besaban todo el tiempo, no podían mantener las manos alejadas del otro, habían recorrido el cuerpo del otro por completo, se revolvían por horas en el suelo de esa casa, la que Chanyeol había comenzado a llenar de cosas mejores para Baekhyun, estufa nueva, una cama, un montón de muebles, decoraciones, etc. Baekhyun vivía cómodamente y veía a Chanyeol todas las noches, incluso Chanyeol solo iba a verlo y a conversar, escribiendo en sus libros acerca de los Seong Ma.
-El príncipe heredero, puede que esté enloqueciendo, quizás por fin su obsesión por los Seong Ma lo ha llevado demasiado lejos.- dijo uno de los hombres de la corte, mientras la madre de Chanyeol, solo suspiraba, moviendo sus dedos de manera ansiosa, de un lado a otro sobre su trono. -¿No lo cree, majestad? Está durmiendo de día y sale de noche, es como un vampiro.-
-Mientras el príncipe heredero no esté fallando con sus responsabilidades, no hay razones para preocuparse.- dijo la reina, solo frunciendo sus labios. -Pero alguien debería saber que es lo que está haciendo su majestad.-
-¿Cree que deberíamos seguir al príncipe heredero?- preguntó un hombre más de la corte.
-No debemos dejar que se arme un escándalo a su alrededor, siempre ha sido un hombre respetable, no quisiera que la gente cambiará su perspectiva de él, y no quiero que pierda el respeto de nadie.- dijo la reina. -Necesitamos saber qué es lo que hace el príncipe, preguntarle directamente no ha funcionado, sigue mintiendo y como el hombre adulto que es, no podemos simplemente negarle salir.-
-De acuerdo, su majestad.- La reina tenía un mal presentimiento, había hablado con su hijo, pero en realidad, Chanyeol fue de muchas palabras, no dijo nada, de hablar solo de los Seong Ma, de repente se había detenido, no decía nada al respecto, incluso había deshecho su ejército dedicado solo a eso. Sería mentira decir que no se sentía ansiosa, tenía un mal presentimiento, sin embargo, parecía que solo le quedaba esperar a que su hijo estuviera tomando buenas decisiones, pero ella seguía sintiendo una picazón justo en la parte trasera de su nuca.
Un mal presentimiento.
-Esto es bonito.- dijo Baekhyun, sacudiendo sus dedos, tenía un montón de anillos y brazaletes de oro que Chanyeol le había regalado, le había dado un gran alhajero lleno de esas cosas, él nunca había visto algo como eso, y mientras Chanyeol lo tenía entre las piernas y lo abrazaba con cuidado por detrás. -Me gusta mucho, quiero más de estás cosas.-
-De acuerdo, te daré muchas más.- dijo Chanyeol, besando su mejilla, haciéndolo reír. -¿Hay otra cosa que quieras.-
-Escuché que…las personas del reino, a veces usan, cosas en el cabello.- Baekhyun se giró un poco para mirar a Chanyeol, recogiendo su propio cabello con sus manos.- Son como largas varas de oro.-
-¿Te refieres a las horquillas del cabello? Usualmente son para mujeres.-
-Me gustan, son bonitas, quiero una.-
-Te traeré muchas.- Chanyeol besó a Baekhyun y esté le correspondió, acariciando su barbilla un poco, luego lamiendo su lengua, para separarse y sonreírle, Baekhyun lo miraba con sus ojos brillando, cuando Chanyeol le dio un beso más. -Quiero que vengas conmigo al palacio.-
-¿Qué?- preguntó Baekhyun, dejando de sonreír de inmediato. -Majestad, ¿quiere llevarme consigo? Eso jamás podría ser.-
-Te presentaré como mi concubino, te daré una buena vida.- Baekhyun lo miró con algo de pena, no dijo nada, simplemente se alejó, provocando que Chanyeol lo mirará preocupado. -¿No quieres eso? ¿Ser parte de algo? Pensé que eso era lo que querías.-
-Los humanos odian a los de mi tipo, probablemente…me asesinarían apenas me tuvieran enfrente.-
-No lo permitiré, Baekhyun, te defenderé hasta el final, no eres como los demás.-
-Pero tampoco soy igual a ti.- dijo Baekhyun, abrazándose a sí mismo. -No quiero eso, nunca me sentiría cómodo en el palacio, no quiero eso.-
-Entonces, te construiré una casa enorme, gigantesca.-
-¿Dejarás que me vean?- Chanyeol suspiró, mordiendo sus labios, pensando en eso. -Príncipe, ¿por fin se da cuenta? No podemos llegar tan lejos como usted quiere, probablemente me matarían…- Chanyeol se acercó con prisa, para poder abrazarlo, tratando de tocarlo de más y Baekhyun solo se colgó de su cuello.
-No dejaría que te tocarán ni un cabello.- Chanyeol rozó con sus labios todo su rostro, besándolo con fuerza cuando llegó a su boca. -Nunca lo permitiría.- Baekhyun lo abrazó con cuidado, contra su cuerpo. -La verdad es que jamás pensé que podría estar con alguien como tú, sin embargo, me haces tan feliz, no quiero dejarte, no quiero que te suceda nada.-
-Príncipe…- Baekhyun lo abrazó con un montón de fuerza también, jadeando un poco desesperado, jalando su hanbok. -Chanyeol…-
-Por todos los cielos.- Chanyeol lo besó en la boca, probándolo una vez más, nunca cansándose del sabor. -Baekhyun, te daré una buena vida, haré que seas parte de tu clan, te mantendré muy a salvo-
-¿Tú harías eso por mi?- preguntó Baekhyun, mirándolo con un brillo especial en los ojos.
-Haría lo que fuera por ti.- Chanyeol acarició el blanco cabello de Baekhyun, incluso acarició sus cuernos un poco, haciendo reír a Baekhyun.
KyungSoo estaba bostezando a lo grande, ahora que no había expediciones, en realidad había poco que hacer, esa tarde parecía ser de nuevo uno de esos tantos días sin que hacer, incluso estaba rascando un poco su oreja, cuando Chanyeol apareció en la entrada del palacio, en su caballo, era temprano en la mañana y llevaba detrás de él, a alguien cubierto con un gran velo, los guardias se levantaron de inmediato.
-¿Majestad?- preguntó KyungSoo, pero cuando Chanyeol se detuvo frente a ellos, se giró un poco para mirar a la persona detrás de él, que rápidamente, se levantó el velo, todos los guardias apuntaron sus espadas al ver a Baekhyun, con sus cuernos sobresaliendo de su cabeza, mientras se aferraba con fuerza a Chanyeol, aterrado. -¡Majestad! aléjese de ahí, ¡todos, maten al seong Ma!-
-Le tocan un solo cabello y yo terminó con todos ustedes.- dijo Chanyeol, sacando su espalda, apuntando hacía todos, que ahora se miraban completamente confundidos, aunque no sabiendo si deberían bajar sus espadas o no. -Viene conmigo, a diferencia de otros Seong Ma, es inofensivo, no tiene ni siquiera completo uno de los colmillos, porque se lo rompió tratando de morder una nuez. No come humanos.-
-¿Qué?- preguntó KyungSoo. -¿Se volvió loco?-
-No, de verdad, no como humanos.- dijo Baekhyun, enseñando sus colmillos, causando que todos los soldados dieran un paso atrás, aterrados todavía, cuando Chanyeol suspiró con un montón de fuerza. -Chanyeol, siguen asustados, te dije que eso no iba a funcionar.-
-No importa.- Chanyeol agitó sus manos. -Todos tienen que obedecerme de todos modos, síganme, vamos a construirle una gran casa a mi Baekhyun.-
-¿Su Baekhyun?- repitió KyungSoo, tartamudeó. -Majestad, ¿qué es esto?-
-¿No me escucharon? Deben seguirme ahora.-
El ejército de Chanyeol lo había seguido hasta la pequeña casa de Baekhyun, demasiado lejos del bosque central y del camino, dio una orden de construir una gran casa, demasiado lujosa para ser solo para un chico, pero nadie pudo decir nada, al final, era el príncipe heredero, pero incluso cuando la reina se enteró, ella se había ahogado con su té.
“¡¿Qué el príncipe heredero qué?!” gritó tan alto, que toda la corte se asustó, sin embargo, ella no pudo hacer nada, menos cuando Chanyeol llevó al Seong Ma frente a ella y lo presentó como su concubino, de ahora en adelante. Ella lo estaba mirando aterrado, sin embargo, Baekhyun se veía demasiado inocente, se veía demasiado tranquilo y ni siquiera se movía ante su presencia o quizás era, porque estaba mirando la horquilla en su cabello y estaba fascinado por ella.
-¿De verdad no come humanos?- preguntó su madre, en voz baja, mientras comía al lado de Baekhyun y Chanyeol.
-No lo hace, de hecho, vive alejado del clan principal por lo mismo, lo han rechazado, Baekhyun vive a base de pescado y frutas.- Baekhyun estaba a su lado, ambos lo miraron, estaba sorbiendo con un montón de fuerza un tazón entero de fideos. -Y ahora parece que de pasta, es completamente normal.-
-Ya veo.- dijo la reina, mirando de nuevo a Baekhyun, al que le habían dado una horquilla y recogido su cabello delicadamente, se veía mucho más presentable y ella con la punta de su dedo, le tocó el brazo. -¿No has visto a tu clan en mucho tiempo?-
-Los veo a veces, mi hermano, tuvo trillizos hace unos meses…así que conocí a mis sobrinos, pero no me dejan quedar, dicen que soy un monstruo.
-Qué ironía.- murmuró la reina y Chanyeol la miró mal. -Lo siento, hijo mío, pero me parece cruel que sea juzgado de esa manera, cuando de hecho, es el más normal de todos.-
-No tienes que decirmelo.- Baekhyun los miraba con sus grandes ojos azules, cuando finalmente la reina suspiró.
-Creo que sería un buen momento para lidiar con ese problema que tenemos, al tener una alianza con uno de ellos.- dijo la reina. -¿No lo has pensado así?-
“La verdad es que no estaba pensando en nada mientras me lo cogía” pensó Chanyeol, pero asintió ante las palabras de su madre.
Baekhyun parecía estar desesperado por ser parte de su clan de nuevo, al menos de manera superficial, quería poder ver a sus sobrinos y a sus padres que eran ancianos aunque fuera un poco más, por eso, había aceptado llevar a todos hasta el centro de su clan. Chanyeol había dejado bien en claro que no iban a atacar a nadie y esperaba que todos se quedarán tranquilos, especialmente, cuando los Seong Ma, al verlos, salieron corriendo desesperados a sus casas, aunque Baek fue el primero en adelantarse.
-¡Oigan todos, soy yo, Baekhyun, no tienen que estar asustados! ¡No van a hacerles daño!- los Seong Ma se fueron asomando poco a poco en sus pequeñas casas, todos estaban aterrados mientras Baekhyun les sonreía, demostrando que estaba a salvo e incluso llevaba ropas lindas y cosas de oro en las manos. -Tranquilos, pero tampoco deben atacarlos.-
Todos los soldados estaban aterrados, sujetando el borde de sus espadas, cuando Chanyeol fue el primero en bajar de su caballo, dando una orden a sus soldados, de que abrieran la carretilla enorme que ellos llevaban, donde rodó un montón de ganado muerto que habían llevado, como una ofrenda. A los Seong Ma les brillaron los ojos, estaban salivando demasiado pero no se movían.
-¡Tío Baek!- dos pequeños Seong Ma, con los cuernos en la cabeza apenas creciendo un poco, salieron corriendo en su dirección, a diferencia de otros más adultos, los pequeños niños, ya con colmillos, abrazaron a Baekhyun por las piernas, demasiado desesperados por su atención, pegando de brincos. -¡No habías venido!-
-Hola lindos bebés, ¿cómo están? Ha pasado un montón.-
-No lo puedo creer.- Un chico parecido a Baekhyun, se asomó de su hogar, con su esposo, entonces salió corriendo hacía él también, era su hermano, Baek Ho. -Baekhyun, ¿qué haces con estos hombres?-
-Es mi concubino.- dijo Baekhyun, sonriendo, porque Chanyeol lo llamaba así con todos. -No se que significa pero me gusta.- Baek Ho lo miró confundido, pero luego miró a Chanyeol, que hizo una pequeña reverencia con la cabeza y señaló el ganado que habían llevado para ellos, entonces parecía que finalmente había una tregua.
Eso quedaría en los registros de la historia de su reino para siempre, Chanyeol le había preparado todo eso a los Seong Ma y tuvieron un gran banquete, incluso había conocido al líder, un hombre anciano que comió más que todos, con la barba llena de sangre de animal, había aceptado tomar un tragó con Chanyeol, formando una tregua en ese momento, una realmente legendaria, ellos no atacarían más a los humanos y los humanos, no deberían acercarse a su territorio, más que para darles ganado para alimentarse, Baekhyun podía volver a ser parte de eso, sin embargo, quería vivir en su casa, en la nueva que le habían dado, al lado de Chanyeol.
El hecho de que el príncipe heredero, se hubiera mudado a una gigantesca casa en medio del bosque, era algo que había dado de qué hablar, sin embargo, las personas creían que era un precio justo por vivir ahora cómodamente, sin tener miedo de los Seong Ma. La nueva residencia, tenía tres grandes casas en su interior, rodeado de una gran muralla, que estaba llena de soldados que cuidaban los límites. Había un gran jardín, realmente gigantesco, tan grande, que era complicado saber en dónde terminaba.
Baekhyun y Chanyeol le dieron uso de razón a ese lugar, se acostaron en cada lugar de esa casa, era como si hubieran entrado en celo. Ahora eran los dueños de esa casa, podían estar tiempo juntos tanto como les fuera posible, Chanyeol amaba estar en sus aposentos con Baekhyun, había construido una gran cama, en donde podían dar tantas vueltas como fuera posible, y esa noche de luna llena no era diferente.
En las noches como esas, Chanyeol solía andar por el bosque mientras trataba de conseguir algún Soeng Ma al cuál liquidar siempre regresando a su palacio lleno de sangre, sin embargo, ahora estaba acostándose con su concubino y lo único que caía sobre él, era sudor de ese chico, un montón de sudor, . Baekhyun estaba encima de él, rebotando violentamente, siendo poco cuidadoso consigo miento, estaba rebotando mientras sus senos se movían arriba y abajo, Chanyeol no podía dejar de ver eso, trató de tocarlas, pero Baekhyun lloriqueó un poco, mordiendo sus labios, enseñando sus colmillos.
-Tus senos están sensibles, ¿te pasa algo?- preguntó Chanyeol, cuando vió que Baek trató de que no lo tocará, sin embargo, logró sostener uno desde abajo, se sentía más duro, pesado incluso se veían mucho más grandes. -¿Estás engordando porque estás comiendo bien?- Chanyeol sonrió.
-No, claro que no, y no me digas que estoy gordo.- Baekhyun siguió moviéndose, pero con una mala expresión.
-¿Estás enojado pero sigues queriendo sexo?-
-No me hables.- dijo Baekhyun tratando de cubrir con sus dedos, la boca de Chanyeol, con sus largas uñas, porque quería concentrarse en eso solamente.
-Que mal carácter.- Chanyeol por fin pudo sostener su pecho con un montón de fuerza, Baekhyun se quejó y trató de empujarlo, pero fue demasiado tarde, Chanyeol lo apretó fuerte, y un pequeño hilo blaco salió chorreando de su pezón, causando que ambos se detuvieran. -¿Qué?-
-¡No! ¡Te dije que te detuvieras!- se quejó Baekhyun, lloriqueando de verdad, tratando de bajar de su regazo, sin embargo, Chanyeol no lo dejó bajarse, así que Baekhyun se cubrió el rostro con sus manos. -¡Es vergonzoso!-
-¿Es leche?- preguntó Chanyeol, sentándose, para quedar más cerca de Baekhyun, presionó de nuevo su pecho y escurrió mucho más, Baekhyun se miró a sí mismo, con una expresión de genuina preocupación y luego suspiró. -¿Hay algo que quieras decirme?-
-Si, yo…uh…- Baekhyun puso su mano sobre su vientre y desvió su mirada. -Creo que era de esperar, debido a que me he acostado demasiadas veces contigo…- Chanyeol lo miró abriendo un montón sus ojos y Baekhyun lo miró finalmente. -Llevó poco tiempo, creo que mi barriga no está creciendo lo suficiente…¡Pero no te enojes conmigo! es tu culpa por siempre correrte dentro, te dije que no debías.- Baekhyun lloriqueo de nuevo, porque pensó que Chanyeol estaría enojado con él, ya que Chanyeol solía odiar a los Seong Ma.
-Baekhyun.- Chanyeol lo abrazó con fuerza, tan fuerte, mientras acariciaba su cabeza, rozando hasta sus cuernos. -Me haces el hombre más feliz del mundo.-
El reino celebró la espera de esos bebés, como si no fueran hijos de un Seong Ma, todo el mundo envió regalos a la residencia del príncipe heredero, incluso un montón de Seong Ma, habían enviado regalos a Baekhyun, como sabían que no le gustaba la carne, habían recolectado fruta, en sus mejores intentos, incluso habían hecho mermeladas y algunos juguetes para los bebés. Y finalmente, la barriga de Baekhyun por fin se había hinchado en la primavera siguiente, dando a luz, en octubre de ese año.
-Oye, ya dinos, viste a los bebés del príncipe heredero.- murmuró una de las criadas, había muchas reunidas en la cocina de la casa , rodeando a una que parecía ser la más cercana a los amos de la casa.
-Claro que los ví.- presumió la mujer. -Sacaron el cabello negro del príncipe Park, pero tienen los ojos de un azul precioso, como el cielo, los dos son niños.-
-¿Entonces es verdad que tuvieron dos niños?- preguntó una criada más, y la principal asintió.
-Solo que los dos príncipes tienen algo en común, algo que sin dudas los hará únicos.- todas las criadas de nuevo lo miraron curiosas, cuando la criada principal, puso uno de sus dedos en el extremo de su cabeza. -Ellos solo tienen un cuerno, no los dos que suelen tener los Seong Ma.- dijo y todas las criadas sonrieron, estando de acuerdo, que era demasiado adorable.
“IhJun y HaJun Park” leyó Baekhyun, en los brazaletes de oro que llevaban sus bebés en sus regordetas muñecas, los miró con una sonrisa, mientras sus bebés lo miraban ansiosos, claro, se le notaba el escote y ellos querían comer, veían demasiado de su pecho.
-Se parecen a ti.- dijo Baekhyun, hacía Chanyeol. -Solo me miran el escote.-
-No hay duda de que son mis hijos.- Chanyeol acarició las cabezas de sus bebés, de donde brotaba apenas un corto cuernito que ni siquiera se alcanzaba a asomar del todo de su cabello, Ih Jun lo tenía del lado derecho y Ha Jun, lo tenía del lado izquierdo. -Esto es adorable, no lo puedo creer, no puedo dejar de verlos.-
-Mis bebés son los más lindos.- Baekhyun se acomodó en la cama, sacando sus senos al aire, entonces sostuvo al primero de sus bebés, que sabía exactamente que tocaba en ese momento, se apresuró a poner su boca alrededor de su pezón, comenzando a comer desesperado, moviendo sus grandes mejillas mientras un poco de leche le escurría por la comisura de la boca. -Eso es Ih Jun, debes comer bien…-
-Creo que Ha Jun también tiene hambre.- dijo Chanyeol, viendo como su segundo bebé, fruncía su nariz, y entonces estaba comenzando a llorar desesperado, porque también tenía hambre, incluso Chanyeol trató de cargarlo, para calmarlo, sin embargo, su bebé comenzó a llorar más fuerte y Baekhyun le hizo una seña, para que se lo diera también. -¿De verdad vas a darle de comer a los dos? ¿Y qué hay de mi?-
-Si tuviera tres senos, estoy seguro de que también estarías aquí para tratar de beber algo.-
-Por supuesto.- Chanyeol se acercó a besarlo, pero se sentó a su lado, mientras veía a sus dos bebés, beber desesperados, los dos estaban entrecerrando sus pequeños ojos, amenazando con quedarse dormidos luego de terminar ahí. -¿No son lindos?-
-Nunca pensé que tendría algo como eso.- dijo Baekhyun, mirando a Chanyeol, sonriendo mientras enseñaba de nuevo sus colmillos.
-Dímelo a mi.-
Chanyeol vio dormir profundamente a Baekhyun en la gran cama esa noche, vio como con su brazo, rodeaba a sus dos bebés con cuidado, que también dormían muy cómodos en ese momento. Chanyeol sonrió al verlos a los tres ahí, sonrió más cuando giró hacía su gran ventanal y entonces, rebuscando entre sus ropas, encontró el cuerno que su abuela alguna vez había cargado durante toda su vida con profundo odio y rencor.
Se estaba liberando de eso.
Chanyeol se paró cerca de la ventana, cuando sostuvo el cuerno entre sus manos y entonces, pudo sostenerlo y romperlo a la mitad, era un cuerno tan viejo, que no le costó nada de trabajo, romperlo en muchos más pequeños trozos, hasta que quedaron solo pequeños pedazos, que el viento se llevó de su mano cuando el viento sopló. Chanyeol finalmente se sintió mucho más ligero, mucho más tranquilo, especialmente cuando escuchó que uno de sus bebés se quejaba y Baekhyun caminó hasta él para poder sostenerlo, besando su pequeño cuerno con cuidado, provocando que el bebé se tranquilizará de inmediato.
-¿Estás bien, mi querido Seong Ma?-








