PARTE ÚNICA
Un corte perfecto, había tenido suerte la última vez.
Chanyeol llevó con el tenedor un trozo de carne a su boca, sintió que se deshacía en ella y frunció sus labios un tanto fascinado, en especial cuando corto un trozo más y se apresuró a bañarlo más en la salsa, para poder disfrutar de la carne con la salsa que le había tomado tanto preparar, supo muy bien, mejor de lo que había esperado y cuando bebió de su copa de vino, supo que había sido una gran elección.
-Excelente.- dijo para sí mismo, como una felicitación, Chanyeol acomodó sus gafas y entonces limpió su boca con la servilleta de tela, la que tenía encima de sus piernas, entonces probó un poco de carne extra, antes de darle un bocado a su pasta, la había preparado para acompañar, pero bien podría ser también una protagonista, estaba deliciosa y cuando Chanyeol combino ambas cosas, casi se derritió en su silla, estaba fascinado, todo eso hacía una hermosa armonía, incluso la música clásica que estaba escuchando, Chanyeol estaba muy feliz en esos momentos.
Sonrió un poco mientras veía su platillo, mirando hacía afuera, se dio cuenta de que estaba lloviendo, sería bueno hacer lo que tenía que hacer pronto, cuando terminará la lluvia, se terminó levantando para poder caminar hacía su salón, donde estaba ese bolso que no le pertenecía, sino a ese chico al que había conocido en ese bar gay, buscando su identificación en su cartera, mientras seguía usando unos guantes de latex blancos, Chanyeol terminó encontrando la cartera y aunque había dinero y demás tarjetas, no las necesitaba, se limitó a buscar la identificación.
“Kim So Eun, 23 años”
Chanyeol alzó sus cejas, pensó que era más joven cuando lo había conocido en el bar aquel, se veía joven, pero al parecer había sido engañado, quizás por eso había tardado tanto en estar listo todo lo que había preparado, pensó que quizás lo que había beneficiado entonces, había sido el hecho de que fuera tan delgado, pero ejercitado, no demasiado, no eran su tipo si estaban demasiado trabajados.
Chanyeol igual, guardó la identificación, haciendo una nota mental de que debería conseguir a alguien más joven la próxima vez, para poder guardar esa pequeña tarjeta de plástico, dentro de una caja que tenía escondida en su librero, en donde había como esa identificación, decenas más, la dejó caer encima, sacudiendo un poco la caja para que todas se alinearán y entonces la volvió a sellar.
Uno más, aunque no de los mejores, el sexo había estado bien, pero luego nada memorable.
De profesión, Chanyeol se había convertido en profesor de música en una prestigiosa escuela católica en la capital, no muy lejos de su casa actual, de algo tenían que servirle la cantidad de años que había pasado en el conservatorio de música, sin embargo, Chanyeol tenía más pasatiempos que todos esos instrumentos que tocaba y la preparación de sus clases y eso era precisamente el hecho de cocinar y los animales que se comían, amaba esas dos cosas, creía que casi nada estaba peleado con lo otro, había aprendido mucho de biología gracias a eso y aprendió mucho de animales, así que sabía muy bien cómo cocinarlos.
Chanyeol había crecido en una familia acomodada, sus padres eran académicos como él y por lo mismo no le prestaban mucha atención, tenían mucho trabajo que hacer y Chanyeol tampoco parecía necesitarlos, estaba bien, se llevaba bien con la mujer que cocinaba en casa, ella le hablaba siempre, le explicaba cómo era que cocinaba todo lo que hacía para las comidas y Chanyeol se sentía fascinado, le gustaba en especial cuando la mujer iba a buscar la comida directo de la granja familiar, su abuelo tenía esos terrenos y Chanyeol siempre elegía con el dedo lo que se quería comer.
A veces era un cerdo pequeño, un pollo y todo así, Chanyeol solo señalaba y entonces, ese animal era asesinado frente a él, le parecía fascinante, siempre estaba curioso por las preparaciones, la sangre y todo eso le parecía la peor parte, muy sucio y él en serio odiaba ensuciarse, su madre decía que su ropa era muy costosa como para arruinarla, solo le gustaba el proceso de la cocina, que le parecía tan elegante y cuando cenaba, se aseguraba de reconocer todos los sabores, amaba todo eso, era un proceso divino que lo hacía sonreír mucho, todo el tiempo.
Chanyeol, que era un genio, no parecía tener muchas emociones “unas por otras” solía bromear su padre, cuando sus amigos lo cuestionaban acerca de su hijo, ese que apenas sonreía y que no le gustaba jugar como otros niños. En las grandes fiestas que daba su familia, había muchos niños y a Chanyeol no le gustaba, siempre se iba a jugar solo al bosque atrás de su casa, entonces se aseguraba de hacer muchas trampas, con las que atrapaba pequeños animales, no era un fanático de estos, no los quería de mascotas, no lps quería para verlos, los quería de experimentos y cuando atrapaba uno, en especial pequeñas aves, Chanyeol los sotenía con sus dos pequeñas manos y les quebraba el cuello, la sensación era increíble, se sentía extrañamete feliz y tranquilo.
Ya algunas veces había llevado cadáveres a casa, para enseñarle a su madre, pero ella se horrorizaba al ver eso, decía que debería tirar eso en el patio, que no tenía que tocarlo, su padre por otro lado, decía que si quería hacer taxidermia, debía hacerlo en el sótano, pero Chanyeol pensaba que ellos no lo entendían para nada, porque no quería hacer eso con esos animales, quería comerlos, pero poco a poco entendió que si quería comer algo, tenía que ser preparado cuidadosamente, tener una muerte que no arruinará el cuerpo, eso era complicado.
Durante la escuela, Chanyeol empezó a estudiar y leer mucho más, estaba realmente interesado en conocer todo lo que tuviera que ver con lo de cocinar y la mejor calidad de la carne, Chanyeol entonces descubrió el mundo de las recetas, ahora sabía que tenía un paladar exigente y estaba en busca de algo realmente grande.
Su padre lo había llevado a los mejores restaurantes solamente para que pudiera probar la carne más exótica traída del extranjero, Chanyeol lo probó todo y aun así, seguía pareciendo tan poco, cualquier cosa, se sentía un poco aturdido, ¿y si eso era todo? ¿Y si era todo el sabor que podía tener un platillo? Chanyeol tenía un especial gusto por la carne, había probado de toda clase, pollo, pescado, de todo tipo, carne de vaca, de res, de conejos, incluso había comido la carne más costosa del mundo y aun así, Chjanyeol sintió que era como comer un pedazo de cartón, necesitaba algo más, pero no estaba seguro de que.
A la mañana siguiente, Chanyeol llegó a la escuela en donde trabajaba como si nada, el Instituto Holy Rosary, era una escuela de niños ricos y también de familias religiosas, realmente no había mucho que mirar por ahí, era un sitio aburrido y había muchas interrupciones para ir a ceremonias religiosas, sin embargo, Chanyeol no era alguien creyente, mucho menos religioso, era muy escéptico pero la escuela le había dicho que no importaba con tal de que diera clase ahí, porque sí tenían los mejores profesores, eso iba a justificar la locura que cobraban de colegiaturas.
Chanyeol veía ese trabajo como algo extra en su vida, en realidad tenía una gran herencia de parte de sus abuelos y ni hablar de la que dejaron sus padres, si viviera de una forma menos elegante, podría vivir sin trabajar el resto de su vida, pero en realidad le gustaba darse muchos lujos de vez en cuando, así que claro que necesitaba ingresos extras al menos y ahí le pagaban una locura, por enseñarle a mocosos que no le agradaban, algo de música para impresionar a sus pretenciosos padres.
No le importaban las apariencias, no era amable si no quería serlo, por eso era amado u odiado por los estudiantes, realmente no había punto medio y a Chanyeol no le importaba, la mayoría de las veces quienes más lo querían eran las chicas, porque él era bien parecido y lo sabía, pero no estaba interesado en ellas, de hecho, no estaba interesado en las chicas en realidad.
Si tuviera que contar a todas las mujeres que alguna vez se le habían insinuado, la gente pensaría que era una locura y lo era, pero Chanyeol era inteligente, guapo, sereno y muy culto, claramente no se encontraban hombre como él muy seguido, incluso las religiosas maestras de esa escuela, había tratado de acercarse, pero no le gustaban, no acepto ninguna insinuación y se quedó callado cuando ellas le pidieron que lo hiciera porque estaban casadas o porque tenían hijos, Chanyeol decía que estaba bien, así de poco le importaba.
Le gustaban los chicos, eso lo supo desde que estuvo en la universidad, un compañero de cuarto lo había invitado a una fiesta y Chanyeol en realidad no quería ir pero no le dieron opciones, decían que necesitaba socializar un poco, Yeol rodó los ojos pero aceptó ir con ellos, realmente estaba enojado porque no se pudo escapar, pero entonces había conocido a Jung Yoon.
Ese chico era realmente diferente a él, era muy extrovertido, sonriente y era amigo de todo el mundo, en la fiesta estaba bebiendo y bailando de manera descarada mientras disfrutaba de la noche que estaba frente a él, pero él se encontró con la mirada de fascinación de Chanyeol, que lo miraba porque pensaba que jamás se había sentido así por nadie, en especial porque ese chico era muy sexy, supo que de ese tipo eran sus ideales, le gustaban los cuerpos delgados, finos, solo con carne en los lugares correctos, las cinturas finas, las caderas anchas, con muslos regordetes, no le gustaba nada demasiado grande, nada demasiado delgado, lo supo en ese momento y cuando perdió su virginidad en la misma noche.
Se acostó con Jung Yoon y Chanyeol estaba fascinado por el olor de sus cuerpos teniendo sexo, era caliente y Chanyeol pensó que jamás había experimentado algo como eso, Jung se sentó encima de su regazo y se estaba moviendo por su cuenta, sonriendo todo el tiempo, Chanyeol de repente se vió invadido y perdido por un montón de pensamientos, apretó la piel de ese chico con fuerza y entonces jadeó con más fuerza, porque la piel era suave, la carne se sentía en buen estado y se estaba conteniendo de una manera diferente a lo que Jung creía, porque al sentir que Yeol estaba más duro dentro de él, sonreía, pensando que le gustaba eso, pero Chanyeol estaba pensando en un placer diferente.
Le encantaba todo eso, Jung y él se siguieron acostando luego de eso, Jung seguramente habría pensado que estaban en una relación o algo como eso, pero no era así, Chanyeol lo estaba viendo por otro lado, pensó que le gustaba el sexo, pero era más que eso, tenía un serio problema con el aroma de Jung, era dulce, era tan suave de todos lados y no pudo evitar preguntarse, mientras lo miraba como se daba una ducha en su cuarto de la universidad.
“¿A qué sabrá?” pero en un sentido diferente a la intimidad.
Chanyeol estuvo en un dilema con eso varias semanas, pensó que algo estaba realmente mal con él, pensó que era malo que estuviera pensando en esas cosas, realmente malo, sin embargo, cuando había investigado un poco en un foro en línea, descubrió que había muchas personas como él. Era un foro para cosas más oscuras y publicó su pregunta, dijo que quería probar a su novio, pero de una manera diferente, explicó su afición a la carne, por la cocina, por los sabores diferentes y entonces, cuando pensó que las personas lo iban a juzgar, comenzaron a decirle que era un gusto más, que no era ningún monstruo, Chanyeol se sintió aliviado por eso y de alguna manera, también sintió un montón de motivación.
Las cosas luego de eso se volvieron incluso más apasionadas con Jung, estaba vuelto loco porque estaba tratando de encontrar el plan perfecto para lograr lo que quería y quizás en ese mismo proceso, Jung había sentido que Chanyeol estaba actuando raro, habían comenzado a pelear y Chanyeol no quería perder sus avances, de alguna manera, siempre convencía a ese chico de que no pasaba nada por su mente más que lo mucho que lo quería, Jung se quedó varias veces pero al final, no podía soportarlo.
De alguna forma, Jung creía que Chanyeol estaba siendo infiel, lo que no podría estar más lejos de la realidad, Chanyeol le explicó un montón de veces que no era de ese modo, pero la discusión escaló demasiado, Jung dijo que ya no quería verlo, que se sentía raro siempre a su alrededor y que lo mejor era terminar, pero entonces, pasó otra cosa.
Chanyeol se sintió enojado con el hecho de que si Jung se iba, habría perdido todo el tiempo que pasó a su lado, lo vio acercarse a la puerta y entonces Chanyeol actuó más rápido.
Fue extraño, las mismas manos que alguna vez habían sostenido a Jung con cuidado queriendo saber la calidad de su carne, ahora lo estaban ahorcando con un montón de fuerza, tardó demasiado en eso y Jung solo lo estaba mirando desde abajo mientras trataba de sacárselo de encima, golpeando los brazos de Yeol, pero poco a poco fue con menos fuerza y cuando Chanyeol vio eso, le tomó el pulso, no había nada y por alguna razón, se sintió muy emocionado.
Sus padres se habían ido de vacaciones, así que cuando regresó a casa, no encontró a nadie y pudo sacar a Jung de su auto hasta la casa, eso había sido muy fácil, Chanyeol no se podía creer que estaba a punto de suceder, en especial cuando terminó arrastrándolo hasta el sótano, como una vez su papá dijo, si quería hacer algo, que lo hiciera ahí abajo.
Estaba emocionado y por lo mismo, no sabía muy bien que cocinar, la verdad había sido que se tomó su tiempo para poder decidirse, cuando estaba cortando y luego había escogido preparar unas albóndigas en una salsa que realmente le gustaba. En todo ese tiempo, Chanyeol puso música clásica en su casa, mientras se movía lentamente por la cocina, con una expresión de completa calma en esos momentos, mientras la casa se llenaba de un delicioso aroma.
Chanyeol se aseguró de sacar sus mejores dotes en esos momentos, en especial cuando se sentó en el comedor principal, con una botella de vino de la colección de sus padres, Chanyeol se tomó un momento para apreciar todo lo que había cocinado y entonces, conoció el cielo.
La carne era suave, se deshacía en su boca, estaba jugosa, estaba dulce, encima de eso, estaba con un aroma delicioso, Chanyeol no se lo podía creer, no podía creer que hubiera vivido sin conocer ese sabor, se pasó la lengua por los labios y luego, de nuevo, odiaba hacer eso, para eso tenía una servilleta todo el rato, pero necesitaba quedarse con todo ese sabor en sus labios.
Fue cuando todo cambió.
Chanyeol comenzó a tener un montón de novios, nada serio, se aseguraba que no los vieran juntos nunca, no quería ninguna implicación y comenzó a probar a todos de todas las formas posibles, comió de manera tan deliciosa, era el plan perfecto, no quedaba ni un solo rastro, nadie lo estaba señalando a él, de todos modos, ¿cómo señalarían de algo tan grave como desapariciones sin razón a un excelente estudiante de música que solamente estudiaba y hacía lo que tenía que hacer?
Comía todo lo que podía y luego, deshacía los huesos con mucho cuidado gracias a sus conocimientos en ciencias, incluso mientras se deshacían, Chanyeol estaba ahí, mirando con una sonrisa, usando sus gafas y un cubrebocas, se sentía tan feliz de saber que estaba logrando lo que quería y nadie lo podía detener, porque nadie tenía pruebas en su contra y si las querían buscar, estás estaban en su cocina.
Luego de su graduación, casi al mismo tiempo, su padre murió, fue un infarto en casa, Chanyeol sintió mucha pena por su madre, ella realmente lo amaba, lloró mucho y Yeol solo miró la escena con indiferencia, no porque no amará a su padre, sino porque estaba emocionado por la cena que iba a servir esa noche para su familia, quería que probarán algo que había descubierto sin decirles bien que era, su nombre era Halpert, era un estudiante extranjero que había conocido en un bar y quería saber si la carne era tan buena como la nacional.
Su familia lo felicitó por su don y dijeron que su padre seguramente estaría muy orgulloso, dijeron que debió estudiar como chef y todo eso, Chanyeol se sintió feliz de saber que la carne no cambiaba mucho de sabor a pesar de que ese chico fuera extranjero, vio a su madre comer y sentirse consolada, eso lo hizo feliz a él de sobremanera y de pronto, todo estuvo bien para Chanyeol.
No pasó mucho tiempo para que Chanyeol estuviera buscando comida de nuevo, a eso se refería cuando buscaba una víctima.
Se había convertido en algo regular, pero no se quería llamar a sí mismo un asesino, aunque ese fuera el término correcto, Chanyeol lo llamaba algo así como mala suerte, para las personas que lo conocían, claramente, para él, era la gloria y sentía que para eso había llegado al mundo.
Luego de la universidad, sus manos ya estaban demasiado sucias, hasta ese momento, Chanyeol estaba seguro de que había cocinado al menos a siete, pero no estaba del todo seguro, podrían ser menos, quizás más, pero no era que llevará la cuenta, estaba demasiado ocupado haciendo su vida también, pues luego de haberse graduado, había ido a trabajar a un conservatorio, en donde había recibido mucha más educación, eso fue realmente estaba haciendo grandes cosas y poco después de eso, se había mudado definitivamente de la casa de su madre.
Chanyeol había conseguido una preciosa casa de ladrillos rojos y entrada de película con un pequeño jardín que lo separaba de la avenida principal, que era simplemente maravillosa, pensaba que quedaba demasiado bien con su estilo, estaba emocionado por todo eso, porque finalmente pudo comenzar a trabajar en serio en lo que quería, y no hablaba precisamente de su trabajo en el conservatorio, sino, más bien, en su otro asunto.
LLevar amantes a su casa comenzó a ser más sencillo, el resto era historia, Chanyeol fue perfeccionando su técnica, no quería llamar la atención, había leído lo suficiente en foros de internet acerca de cómo salirse con la suya, por eso, fue que cuando comenzó a elegir víctimas, se aseguro de que fueran personas que pudiera someter, en especial teniendo su tendencia a que le gustarán chicos realmente delicados, no era del tipo que le gustarán grandes o fuertes, los prefería pequeños, eso ayudaba a que fueran fáciles de controlar, sumado a eso, buscaba un perfil específico.
Por lo regular, buscaba chicos que por sus tendencias, hubieran huido de casa, eso hacía que si llegaban a desaparecer, nadie los estuviera buscando, sería un problema si lo hicieran, era mejor que fueran de esas personas que ya habían perdido el rumbo de su vida por sus tendencias, cuyas familias los hubieran abandonado, que se las vieran solos, así cuando desaparecían sin decir nada, las personas pensaban que simplemente se había ido de nuevo, lo que era grandioso a su modo.
Chanyeol sonrió cuando se colocó los guantes de latex, viendo a ese chico que había conocido en un bar anoche, realmente sentía que era una pena, porque era muy lindo de cuerpo y el sexo había esatdo bien, pero sus intenciones nunca eran solo acostarse con chicos más jóvenes.
Eso lo traía al presente, Chanyeol llevaba años haciendo la misma práctica, y nada malo le había pasado, la policía ni siquiera estaba buscando a los chicos que llevaba con él, muchos de ellos no eran del interés de nadie, así que nadie buscaba nada y Chnayeol se retorcía de la dicha, porque eso era más sencillo de lo que pensó que sería, él era demasiado listo, o la policía era demasiado ciega.
Claro que algunos amigos de esos chicos y familiares los habían buscado, pero no habían hecho un gran revuelo, Chanyeol vivía tranquilo en su elegante casa, tomando vino y viendo la televisión mientras veía que esas noticias eran transmitidas por la televisión como una más, nadie estaba conectando los puntos. Mientras que él, todas las semanas bajaba a limpiar la cocina privada que había construido solamente para sus brillantes experimentos.
A los años, Chanyeol terminó por convertirse en profesor en la escuela en la que ahora pasaba sus días, la paga era una locura y aunque no le agradaban los adolescentes, se permitió aquello, su vida era hasta donde podría llamarla, normal, su madre no dejaba de molestarlo preguntando cuando se iba a casar, recibía un montón de insinuaciones todos los días por parte de madres de familia y profesoras, tenía un amante diferente cada semana si así lo quería y una comida deliciosa también, todo hubiera seguido el curso de las cosas si no fuera por cierto evento.
Byun Baekhyun.
Baekhyun era el hijo de un importante predicador en el país, su familia era increíblemente rica e increíblemente importante, salían la televisión en un canal especial para la religión del país y tenían el templo más grande de ese lado de la ciudad, recibían cantidades exorbitantes de dinero de sus creyentes, encima de todo eso, eran sumamente creyentes y conservadores, cualquiera pensaría que Baekhyun sería igual que su padre, un chico serio, con carácter muy fuerte y una personalidad rígida, sin embargo, Baekhyun en realidad era como la oveja negra de la familia.
Era un alumno de su clase de último año, Baekhyun tenía solamente diecinueve años, ocho menos que Chanyeol, pero era evidente lo adelantado que estaba a su edad, siempre quería llamar la atención de algún modo, como cuando comenzó a fumar y fue atrapado por una monja de la escuela porque estaba vendiendo cigarrillos en los baños, como cuando recortó sus pantalones del uniforme más allá del límite y le quedaron a medio muslo, cuando se perforó la oreja y fue con un aro al otro día colgando de ahí, o como cuando estaba seduciendo a compañeros de su clase, Baekhyun amaba meterse en problemas, parecía tener algo con eso.
Chanyeol creía que no podía ser más problemático, al principio pensó que solamente era inmaduro y molesto, sin embargo, parecía estar llegando más lejos que eso, Baekhyun era gay, lo supo de inmediato, antes de que el mismo Baekhyun se diera cuenta probablemente, pero empezó a salir con un chico de otra clase, al que a Chanyeol le parecía un ser patético, lo escribió en su boleta de hecho, puso que si no ponía empeño, le costarían más las cosas, pero en realidad con eso quiso llamarlo mediocre. Baekhyun metió a ese chico en un millón de problemas, le pedía alcohol y el otro chico se lo llevaba en su mochila, Chanyeol, como el tutor que era de esa clase, confiscó un montón de esas botellas, Baekhyun también hizo que se tatuará su nombre y a la semana lo terminó, Baekhyun se rió muchísimo de eso, pero los padres del otro chico no parecieron para nada contentos cuando todos fueron llamados a la dirección de la escuela.
Había escuchado de todo eso y pensó que todos los novios de Baekhyun eran patéticos o quizás que Baekhyun era demasiado sociópata para escoger a los que eran más ingenuos para poder manipularlos a voluntad, si era así, era demasiado inteligente y lo había subestimado demasiado.
Chanyeol por esa misma razón lo estuvo mirando más de lo que debería en esos días, Baekhyun era realmente lindo, demasiado precioso, más que el promedio, más que cualquiera de los amantes de Yeol y eso ya era decir mucho. Baekhyun era alto, no demasiado para su edad, pero sí más que muchas chicas de su clase, menos que Chanyeol por supuesto y eso era importante, lo importante para sus criterios. Naturalmente delgado, pálido, con un precioso cabello castaño que siempre estaba agitando a todos lados, tenía una cara fina preciosa, marcada con algunos lunares, labios gruesos y dorados, también unos preciosos ojos de encanto.
Siempre que estaba usando su uniforme, enseñaba sus piernas preciosas con los pantalones cortos que todos los chicos usaban, sus brazos delgados se asomaban debajo de la camisa blanca con un lazo negro delgado que iba alrededor del cuello, usando calcetas largas hasta debajo de sus rodillas, con zapatos brillantes de agujeta, con un rosario colgandole del cuello.
Chanyeol no lo había pensado hasta pasado mucho tiempo, pero…
Que ganas tenía de darle un mordisco, literalmente.
Pensaba que Baekhyun sería como una buena carne criada, que solo se había alimentado de lo mejor durante su corta vida, había sido cuidado con las mejores manos, bebido los mejores néctares, su carne debería ser deliciosa, a Chanyeol se le hacía agua la boca cuando veía a Baekhyun brillar bajo la luz del sol cuando estaba jugando afuera con sus amigos, no se lo podía creer. Pero Baekhyun era como fruta prohibida, porque si algo le pasaba a un chico así de rico e importante, claramente no iban a escatimar en gastos para buscarlo y él se metería en problemas.
Que lo llamarán cobarde, le daba igual, no le importaba, pero no iba a terminar en prisión por ese chico, debería haber algo mejor por ahí.
Chanyeol visitó un montón de bares tratando de conseguir algo parecido a Baekhyun, encontró muchos chicos y probó a cada uno de todas las formas posibles, pero no se sintió extasiado, debería estarlo, lo pensó mientras comía el filete en salsa que había preparado, un chico castaño como Byun, pero que sin duda, no estaba tan joven y por eso la carne estaba más dura, ni un buen vino hizo que pudiera ignorar aquello. Estaba llegando a su límite y eso no debería ser de ese modo.
No sabía cómo sentirse con todo eso y al mismo tiempo, comenzaron a pasar otras cosas.
Baekhyun notó que quizás lo miraba demasiado y amaba esa atención, porque cuando empezó a darse cuenta, comenzó a ser completamente seductor, a un punto inimaginable. Chanyeol estaba ahí, dando su clase, cada chico ahí tenía un instrumento diferente, algunos dos, por lo que tenía que darle atención a cada uno por separado, eso era molesto, pero lo hacía con paciencia y dedicación, Chanyeol le daba clases normales a Baekhyun, su padre había insistido en que Baekhyun aprendiera a tocar el violonchelo, Baekhyun tenía talento natural para eso, pero en realidad lo odiaba demasiado y ellos no hablaban mucho cuando tenían la clase normal y la privada que Yeol le daba luego de sus clases regulares, pero ese día fue diferente.
-Bien Byun, toca la pieza que ensayamos la última vez.- dijo Chanyeol, caminando alrededor del salón de altos ventanales y muebles de madera, Baekhyun en ese momento sonrió, mientras lo miraba desde hace un rato un poco mal, Baekhyun terminó por subir su pierna de más para acomodar su instrumento en su muslo, toda su postura estaba mal, pero siempre lo estaba, Chanyeol trató de bajarle la rodilla, pero apenas lo tocó, sintió escalofríos. -Postura, Byun.-
-Pero así me acomodo mejor, profesor.-
-Pero así no se toca.- Chanyeol miró el interior de las piedras de Baekhyun, de esa forma, el pantalón corto se subía demasiado, estaba viendo prácticamente todo, era más pálido todavía de ahí. Por lo que solo se relamió sus labios, Chanyeol estaba temblando un poco y Baekhyun comenzó a tocar, viéndose todavía más hermoso, no se lo podía creer, por lo que Chanyeol miró a otro lado, pero Baekhyun solamente lo seguía incitando, estaba abriéndose de piernas tanto que Chanyeol pensó que eso si no era una invitación, no podía ser otra cosa.
Ese día, se acostó con otro chico y mientras lo tenía debajo de él, no dejaba de cerrar sus ojos, tratando de imaginarse que era Baekhyun, quería que fuera Baekhyun, solo el demonio sabía cuánto se lo quería follar, quería todo de ese chico, pero cuando se daba cuenta de que no lo tenía, se sentía completamente enojado. Chanyeol abrió sus ojos y lo vió muy enojado en esos momentos, a ese chico que sin facciones tan lindas como Baekhyun, gemía y lo llamaba por su nombre.
-Tu sucia boca no merece gemir mi nombre, es repugnante, eres asqueroso.- antes hacía todo eso porque estaba aburrido, porque estaba intrigado por algo que le llamaba la atención, pero empezó a matar porque estaba frustrado y enojado, como en esos momentos, que estaba apretando con fuerza el cuello de ese chico, esperando que terminará, que ya dejará de molestarlo, que dejará de poner esa horrenda expresión de placer, Baekhyun, seguramente tenía una más dulce y más sexy, pero no lo podía descubrir.
Chanyeol en dos semanas cometió más actos que lo que solía hacer regularmente en un mes, pero no había podido evitarlo, Baekhyun seguía jugando con él, había tomado eso de llamarlo dulcemente “Profesor Park” todo el rato, también tomó eso de seguirlo a todos lados como si fuera parte de él, enseñarle sus piernas cuando llevaba ropa de gimnasia y jugar con el rosario que siempre llevaba en el pecho.
A Baekhyun le gustaba, el profesor sería el primer hombre que le gustaba enserio, era sexy, inteligente, muy propio, letrado y un caballero, había tomado la decisión de que se iba a acostar con él, lo demás, era lo único importante en esos días.
Tenía algo con ser adorado, Baekhyun amaba ser la debilidad de las personas, eso lo pensaba mucho mientras crecía y admiraba a los santos, las personas los miraban y los veían como sus debilidades, Baekhyun parecía fascinado por todo eso, pensaba que había que estar con mucha devoción y él quería tomar eso, quería que se lo dieran por completo, por eso se conseguía a los más tontos, eso ayudaba a que perdieran control de sí mismos cuando estaban con él, quería dejarlos sin nada, quería que él fuera el pilar de su vid ay una vez logrado eso, los botaba.
Era un juego de tirar y soltar, amaba eso y pensaba hacer lo mismo con Park.
En la clase de religión, se quedó mirando una foto de unos santos, el profesor explicaba su complejidad y Baekhyun se preguntaba cuánto faltaba para que alguien lo tuviera en un pedestal, ser la excepción a la regla en todos los sentidos.
-Byun, lea el siguiente párrafo.- le dijo la profesora y Baekhyun solo miró su biblia frente a él, en donde no había hecho más que hacer un montón de garabatos sin sentido.
-Mierda.- murmuró, sin saber en donde se había quedado la lectura, miró a la profesora, que ya lo tenía en la mira desde hace meses porque era muy malo en su clase, Baekhyun le sonrió como para darle a entender que no tenía idea de nada y entonces ella solo suspiró, dándole una señal para que se pusiera de pie, le golpeó las manos con una regla de madera, pero Baekhyun ni se inmuto, eso probablemente la haría hecho enojar más, porque lo mandó al pasillo, estirando los brazos, lo hizo cargar dos biblias en cada una.
“Pecador” lo llamó la profesora y Baekhyun solo había suspirado, mientras se quedaba ahí, pensando que la vida iba a cambiar pronto, tenía que hacerlo, ya lo había pedido demasiado, ya había suplicado mucho al respecto al cielo, quería ser adorado de manera enfermiza, eso era todo.
Baekhyun suspiró y se iba sobando los brazos mientras caminaba por la escuela, maldiciendo a la profesora en su cabeza, porque no estaba aprendiendo ninguna lección con eso de estar cargando biblias en el pasillo.
-¿Cómo te fue con el castigo de la señora Kim?- preguntó uno de sus amigos cuando lo vio llegar al comedor, entonces Baekhyun fingió que tiraba un golpe al aire y luego se sentó al lado de todos ellos, afortunadamente ya le habían llevado una bandeja de comida, pero se veía tan gris, que en realidad no tenía apetito.
-Gracias a esa horrible mujer se me van a hacer unos brazos impresionantes a ese paso, solo se sabe ese castigo.-
-Es mejor, Park deja tarea de verdad, ya ves que no es religioso ni nada.- dijo uno de sus amigos, recordando esa vez que estaba comiendo en clase unas frituras de queso, Chanyeol dijo que apestaba todo el salón y lo dejó hacer un ensayo de quince páginas respecto a cómo esas frituras hacían daño, luego lo tuvo que leer ante su fría mirada y el chico no se atrevió a comer nada nunca más delante de Park. -Ese si es un loco hijo de puta.-
-No es, yo creo que es muy guapo.- dijo Baekhyun, sonriendo con algo de malicia, realmente le gustaba mucho ese chico, no era para menos. -Debe ser una gran bestia en la cama, de esos que lo hacen fuerte y luego te hacen muchos mimos.- Baekhyun se mordió el labio de solo imaginarlo.
-Solo a ti te puede gustar ese demente, seguramente tiene un montón de problemas o fetiches raros, como ese de los pies o quizás le gusta el latex.- mencionó uno de sus amigos, riéndose un poco, mientras que Baekhyun únicamente suspiraba, sonriendo de nuevo.
-No saben nada, seguramente solo es un amante excepcional, ustedes solo tienen envidia.- Baekhyun terminó viendo como Chanyeol iba entrando al comedor, junto con otros profesores, pero ellos no comían nada de ahí, de hecho, se sentaban separados y se turnaban para llevar comida, Chanyeol llevaba muy seguido para todos y siempre llevaban mucha carne, la gente pensaba que era rico o algo como eso, pero lo aceptaban agradecidos siempre, Chanyeol sin embargo, siempre parecía tan serio y ajeno a todo.
Baekhyun soñaba con comer de él, realmente se preguntaba qué era lo que cocinaba, quería eso, quería estar cerca de él, probar lo que hacía, cada cosa, incluso a él.
Baekhyun se mordió de nuevo el labio, mientras jadeaba con algo de fuerza, regresando a su gris comida, algo de macarrón con queso seco, puré de papa mal batido y algo de ensalada de col que se veía horrible.
-Se me acaba de ir el apetito.-
Baekhyun empujó su bandeja a un lado, cuando terminó viendo como Chanyeol estaba sirviendo a todos un montón de comida, mucha carne en una deliciosa salsa que hacía aún más repulsiva su comida, todos los profesores miraban a Chanyeol como una deidad y Baekhyun pensó que Chanyeol era la verdadera imagen de un santo y que quizás, él tendría que ser quién se inclinará ante su presencia.
Como si Yeol fuera una deidad.
Baekhyun le pidió a su padre que quería todavía más clases de violonchelo y esté se emocionó creyendo que le gustaba por fin el instrumento que lo obligó a aprender, Baekhyun sonrió con malicia por todo eso, Chanyeol recibió un gran cheque y él recibió toda su atención, Baekhyun tenía algo con eso, realmente le encantaba el profesor y sabía como lo había estado mirando en esas últimas semanas, era un hombre tan serio y educado que le emocionaba la idea de que pudiera tener pensamientos sucios por él.
-Profesor Park, me siento un poco confundido.- dijo Baekhyun, haciéndose el tonto, como era experto, para que Chnayeol le explicará de nuevo unas partituras, se sentó en su escritorio, frente a él, con las pierasn cruzadas, esperando que pudiera ponerle atención. Baekhyun no quería salir con nadie más que no fuera ese hombre. -No entiendo bien la nota, ¿me puede explicar?-
-Baekhyun, baja de mi escritorio.- dijo Chanyeol, mirándolo sentado en su silla y Baekhyun sonrió.
-¿Ya me llama por mi nombre?- Chanyeol no se había dado cuenta hasta ese momento, fue sin querer, había estado follando con chicos repitiendo ese nombre en su mente, había sido sin querer, lo tenía demasiado pegado. -Me gusta, por favor no deje de llamarme así.-
-Fue sin querer, lo siento, Byun.- Chanyeol aclaró su garganta y fingió que revisaba la partitura, pero en realidad no dejaba de ver los muslos de Baekhyun, no podía dejar de hacerlo, se le antojaba demasiado, estaba salivando, quería meter su cabeza entre esas piernas, sostenerlo de esa pequeña cintura y abdomen plano y pasar la lengua por todos lados mientras gritaban su nombre, sintió escalofríos por eso. -Uh, aquí es donde está el error, escribiste mal…- Chanyeol levantó la mirada, trató de explicarle a Baekhyun, pero ese chico se le fue encima.
Fue inesperado, quizás Baekhyun había estado esperando demasiado por eso, pero no espero más en ese momento, pensó que si lo expulsaban, no importaría en lo más mínimo, lo peor que harían seguramente sería meterlo en otra escuela como esas y si Chanyeol lo rechazaba, entonces era aburrido y una deidad no debería serlo, Baekhyun pegó sus labios con los de él, fue un toque tan dulce e inocente que no supo cómo sentirse al principio, Chanyeol escuchó el tronido de su beso cuando se separaron, miró directamente a Baekhyun en los ojos, quién se relamió los labios enfrente de su cara. Fue un espectáculo sin precedentes.
-Profesor Park, yo…- Baekhyun no pudo decir nada cuando Chanyeol fue jalado para que se cayera encima de su regazo, eso había sido demasiado inesperado, pero cuando Baekhyun estuvo ahí, tampoco tuvo tiempo de nada, recibió un hambriento beso que llegó a un nivel más acalorado que el suyo. Baekhyun tembló con fuerza por eso, porque jamás había sido besado de ese modo, pero lo emocionó en gran medida.
Chanyeol puso sus calientes manos encima de sus muslos, Baekhyun sintió como lo apretaba y él le gimió en la sopa para que supiera que le gustaba que fuera tan rudo, lo abrazó por el cuello y sintió lo fuerte que estaba, Baekhyun se volvió loco, comenzó a restregar sus caderas encima de la entrepierna del profesor, con un montón de fuerza, para que pudiera ponerse duro debajo de él, eso fue lo que lo emocionó tanto, Baekhyun quiso cortar el beso para tomar aire, pero incluso así, Chanyeol lo sostuvo bien de la cintura para que se quedará ahí.
El sitio estaba lleno de luz porque estaba atardeciendo, estaba solitario y también muy apacible, lo que era encantador, pero lo mejor era que solo se escuchaba el sonido de sus bocas tratando de devorarse. Baekhyun se sentía tan caliente, tan bien, siempre había sido descarado, de habría acostado con cualquiera que se lo hubiera pedido aún si fuera medianamente lindo, pero Chanyeol era una locura completa, era tan guapo que realmente no le importaba nada, lo estaba dejando sobrepasarse, estaba metiendo sus dedos en el borde de su pantalón corto y también estaba apretando su pecho por encima de su camisa del uniforme, enredando los dedos con las cuentas de su rosario.
-Ah…Profesor Park…- Chanyeol lo dejo cuando vio su expresión sonrojada, caliente y preciosa, era como se la había imaginado, mejor aún, sintió que su pene vibraba debajo de sus pantalones, por lo que solo estiró sus manos para poder acomodar la tela de esa área. -¿No lo vamos a hacer? ¿no me va a follar?- Baekhyun jadeó y Chanyeol le apretó las mejillas con su mano, con fuerza, asustandolo por lo repentino que fue.
-No aquí, no ahora…- “Esto es demasiado peligroso” pensó Chanyeol.
Tuvo un dilema ese día, Chanyeol estaba comiendo lo que le había quedado todavía del último chico, estaba degustando eso mientras comía de pie al lado de su cantina, maldiciendo a su suerte. Se preguntaba qué era lo que estaba tan mal, ¿Por qué no se podía acostar solo con ese chico y ya? ¿Por qué hacerle lo mismo que le hizo a todos los demás sería tan malo? Chanyeol se pasó la mano por toda la cara, estaba frustrado, ni siquiera estaba usando sus gafas porque le dolía la cabeza.
Si terminaba con Baekhyun, investigarían primero a todos sus ex novios, eso lo quitaría del radar unos días pero Baekhyun pasaba demasiado tiempo a solas con él, sería el siguiente sin duda y solo había que echar un vistazo a su sótano y a su nevera para darse cuenta de que había algo realmente malo con él, aunque él solo lo llamará su alimento.
Pensaba en sus oportunidades mientras seguía cazando cada noche.
Y al final, decidió que lo haría.
Se había estado besando a escondidas con Baekhyun en lugar de darle clases, lo había manoseado tanto que prácticamente le conocía todo el cuerpo, solo le faltaba verlo desnudo, incluso le había provocado un orgasmo dentro de su ropa, Baekhyun era increíble sexy, esa vez le había tocado su linda entrepierna hasta que Baekhyun dobló las piernas y arqueó su espalda contra el pizarrón, realmente eso le gustó mucho, se mordió el labio y gimió tan fuerte que Yeol solo lo siguió tocando hasta que se le hizo una mancha en la ropa por el enfrente, Baekhyun disfruto tanto eso que trato de tocarlo también, pero Yeol estaba midiéndose a sí mismo y no lo dejo.
También lo masturbo tocando metiendo su mano a sus pantalones, por el frente y por detrás, a Baekhyun todo le gustaba fuerte, duro, rápido, le metió tres dedos aunque aún no parecía preparado y gimió tanto, que Chanyeol tuvo que usar su otra mano para mantenerlo callado, mientras veía su expresión cerrando sus ojos con un montón de fuerza, jadeando contra su boca, con sus cejas fruncidas, Baekhyun se aferró a sus brazos mientras lo motivaba a seguir.
-Dame, dame, dame…- Chanyeol lo escuchaba suplicar mientras escuchaba el sonido de la hebilla del cinturón de los pantalones de Baek agitarse, cuando se mojaba de nuevo y lo veía abrir la boca y respirar de manera agotada, Chanyeol lo dejaba por fin, eso era muy bueno, podía pasar un montón de rato chupando la lengua de Baekhyun, con fuerza, podía devorarle la boca sin ninguna clase de objeción, Baekhyun era tan bondadoso con eso, le daba su cuerpo como si fura suyo.
Se estaba masturbando por las noches como un adolescente, Chanyeol se sentía miserable por aquello, pero si llevaba a un chico a su casa solo lo estaba consumiendo del único modo del que lo podían satisfacer por completo, de lo otro, pensó que solamente se podía encargar Baekhyun, a quien al día siguiente trato de hacerle lo mismo de siempre, tocarlo y besarlo, pero Baekhyun se negó, tomándole la mano.
-Oiga, tiene que follarme, no puedo seguir solo con sus dedos y sus manos, me siento increíble pero…necesito más, me estoy volviendo loco.- Baekhyun jadeó cuando aún ni lo tocaba.
-No puedo hacer eso.- dijo Chanyeol. -Hemos llegado demasiado lejos, eres mi alumno y eres el hijo de un tipo muy importante…- pensó que Baek iba a entender eso, pero solo rodó los ojos fastidiado.
-Realmente no me importa mi papá, es un tarado que siempre me quiere controlar, no me importa lo que quiera, no me importa, solo lo quiero a usted.- Baekhyun se le colgó encima y le beso el cuello, era tan bueno en eso, su boca era tan dulce que Chanyeol estaba luchando con su autocontrol tanto como podía, pero Baekhyun le puso su mano encima de su entrepierna y comenzó a tocarlo, mientras que Chanyeol gemía de manera ronca, eso venía desde lo profundo de su garganta, cuando puso su mano encima del culo de Baekhyun y lo masajeó de un lado a otro, se imaginaba lo apretado que debería estar, lo bien que debería sentirse dentro, no lo estaba soportando.
Fue como su primer beso, todo fue apresurado, pero Chanyeol arrastró a Baekhyun hasta su auto, cuidando que nadie lo mirará, era tarde en la escuela, así que supuso que no había nadie, eso fue bueno, cuando Chanyeol subió del lado del conductor, arrancó sin mirar atrás, Baekhyun lo quiso besar en ese momento, pero Chanyeol solo lo jalo del rosario de su cuello y le rozó los labios.
-Aquí no, nos pueden ver.- le dio un beso de pico solamente y Baekhyun tembló de la ansiedad que sentía en esos momentos.
Estaba lloviendo afuera, se había nublado demasiado rápido y hacía frío afuera, pero a Baekhyun no le importaba en lo más mínimo en ese momento, su cuerpo ardía, en especial al ver el perfil enojado de Chanyeol, su expresión de que estaba excitado, de que estaba caliente, Baekhyun también lo estaba, se apresuró a inclinarse, peinando su cabello detrás de sus orejas, le abrió la cremallera y entonces, había sacado el miembro semiduro de Yeol de entre sus ropas.
Era como esperaba que se viera, era enorme, incluso si no estaba del todo duro, estaba sin un sólo vello, estaba limpio, la cabeza estaba rosada y Baekhyun sintió que babeaba, Chanyeol no lo detuvo, de hecho, le empujó la cabeza cuando estuvo cerca, y su cálida boca lo recibió también, Chanyeol se inclinó hacia atrás en su asiento, tratando de concentrarse en el camino, escuchando el delicioso sonido de Baekhyun chupando su pene, gemía de gusto mientras lo movía de un lado a otro con su lengua, raspando un poco con sus dientes, era malo con eso, pero a la vez era tan bueno.
Baekhyun sintió que el sabor era salado, pero estaba muy limpio, realmente le gustaba un montón, estaba moviendo su boca de arriba a abajo, llevándolo hasta lo más profundo de su garganta., tan profundo que terminó tosiendo un poco, Baekhyun estaba realmente feliz en ese momento, estaba gimiendo muy fuerte mientras lo hacía contra él, contra su piel caliente, por lo que solo terminó jadeando un poco al final, Baekhyun sintió que se ahogaba con su propia saliva.
Chanyeol estaba respirando de manera jadeante mientras lo seguía sintiendo resbalarse, era realmente bueno en ese modo, Baekhyun hacía sonidos tan obscenos que Chanyeol no lo pudo soportar más, terminó por frenar de golpe al lado del camino, donde no había nada, porque ya no lo soportaba, sentía que iba a explotar dentro de su boca y eso iba a ser muy malo de verdad, porque no iba a perder la oportunidad de metersela en lo profundo de su precioso y blanco culo.
Baekhyun sintió como Chanyeol lo empujaba contra su asiento de nuevo para poder dar la vuelta entera fuera del auto para llegar a él, Baekhyun lo miró mientras Chanyeol se mojaba bajo la lluvia por un momento y pasaba enfrente del cobre de su lujoso auto y se jalaba el nudo de la corbata para quitársela, cuando llegó con Baekhyun, había abierto la puerta solamente, ese chico pensó que se bajarian o algo, pero Chanyeol se dio prisa para tomarlo del borde de sus pantalones de la escuela y bajarlos, dejando por fin ese trasero desnudo al aire, ese que tanto quería ver desde el primer día.
-El agua está entrando en el auto…- jadeó Baekhyun, cuando sintió la brisa empaparlo un poco, estaba poniéndose más fuerte la lluvia afuera y se estaba mojando, pero parecía que ese era la menor de las preocupaciones de Chanyeol, que recostó a Baekhyun en ese asiento, mientras él se mantenía afuera con la puerta abierta, Baekhyun quedó en una incómoda posición, cuando Chanyeol le levantó las piernas, todo estaba pasando demasiado rápido de nuevo. -Chanyeol…-
-Cálmate, no aguanto más, te voy a follar aquí y ahora, así que coopera.- Chanyeol se masturbó con fuerza mientras buscaba en la guantera sus condones que cargaba a todos lados, Baekhyun jadeó cuando seguía sintiendo el frío, mirando cada uno de sus movimientos, Chanyeol le levantó las piernas de nuevo y así pudo ver su rosado agujero, estaba cerrado y seco porque aún no estaba preparado, por lo que Chanyeol se inclinó a lamer, lo hizo más que dos veces, solamente dos y Baekhyun sintió que se moría, cuando le metió dos dedos, no resbalaron tan fácil cuando entraron, dolió, Baekhyun se quejó por eso, pero Chanyeol de nuevo lo no escuchó, los sacudió muy fuerte dentro de él y mientras Baekhyun gemía a gritos porque apenas estaba tomando ritmo, Yeol sacó sus dedos y entonces, se la metió.
El gritó agudo de Baekhyun se escuchó tan fuerte que superó a la lluvia, los ojos se le llenaron de lágrimas, no pudo respirar por un momento, Baekhyun jadeó muy fuerte, se retorció y Chanyeol solo sonrió encima de él, acariciando su cuerpo, aprovechó que estaba encima de él para abrirle la camisa, dejando solo su rosario encima de su pecho que subía y bajaba, pasando sus manos húmedas y frías encima de sus pezones, tirando de ellos hacia arriba mientras Baekhyun seguía procesando la intromisión.
-¡Dios…!-
-No, nada de eso.- dijo Chanyeol, jalando un poco de nuevo de su rosario, para que alzará su cuello y besarlo. -Solo mi nombre, di mi nombre, alto y fuerte.- la mano de Chanyeol se deslizó de las pequeñas cuentas, terminó por apretarle el cuello con fuerza, Baekhyun sonrió tanto, eso le gustaba, puso su mano encima de la de él, pidiendo que lo apretara todavía más.
Chanyeol comenzó a follarlo con fuerza, entraba y salía con tanta rudeza que Baekhyun jadeaba a gritos, sonriendo, maldiciendo, llamando a Chanyeol, mientras lo seguía sosteniendo a Baekhyun del cuello, le encanta, estaba llorando mientras apretaba los dientes, Baekhyun miró a Chanyeol, se le habían caído las gafas y el cabello se le había caído al frente, se veía muy guapo, le encantaba, demasiado, jamás lo habían follado así, tenía los piernas al aire, las tenía mojadas y frías por la lluvia y ni siquiera eso le importaba porque se la estaba pasando mejor que nunca.
Chanyeol sentía como lo apretaba con el interior de sí mismo, eso lo estaba haciendo que se contrajera, estaba cerrando sus ojos con fuerza a la par que trataba de entrar mucho más profundo en él, lo que probablemente iba a ser imposible porque ya estaba enterrándose demasiado, pensó que lo iba a partir a la mitad, estaba tratando de ir demasiado lejos con eso, Baekhyun era maravilloso, mucho, gemía de manera tan obscena y sus expresiones eran muy bonitas, quizás más de lo que hubiera esperado.
Baekhyun ni siquiera se había terminado de lo er duro, ni se había mojado lo suficiente cuando tuvo un orgasmo, Chanyeol no dejaba de golpear tan bien dentro de sí, que no pudo contenerse, tuvo un orgasmo seco, eso lo mareo, lo hizo gritar y maldecir, retorcerse como si se hubiera recibido una descarga eléctrica, le encantó tanto que cuando acabó, su pene estaba medio duro sobre su barriga. Chanyeol se corrió dentro del condón, fue lo único caliente que sintió en esos momentos, Baekhyun lo escuchó jadear, lo escuchó gemir su nombre, maldecirlo por apretarlo tanto, y entonces cuando las piernas le dejaron de temblar, Chanyeol lo empujó dentro a medias, acomodando su ropas y regresando a darse la vuelta para subir de nuevo a su auto, sacudiendo su cabello y peinado hacia atrás para que no le estorbaran los ojos.
Tenía que irse a casa.
-Lo haremos también en mi casa, ¿Estás bien?- Chanyeol miró a Baekhyun, que trataba de recuperarse solo, con su erección en medio de sus piernas, temblando por el frío y su orgasmo.
-No me vine bien…- se quejó, moviéndose de manera incómoda en su asiento, todo despeinado y húmedo, cuando Chanyeol lo tiró de nuevo de su rosario y lo besó de manera sucia, aturdiendo aún más a Baekhyun.
-Se eso me encargó en casa.-
Chanyeol casi siempre que tenía sexo con alguien, estaba pensando en como iba a probarlo, de la mala manera, de la forma que le gustaba, Baekhyun fue el primero que no causó eso, se lo follo de nuevo en su auto cuando se estacionó en su casa, se había detenido al frente y Baekhyun había aprovechado la pausa para subirse a su regazo, se enterró en él a pelo, y fue lo más delicioso que hubiera sentido alguna vez, sentía a Baekhyun apretarlo desde dentro, había estado agitando sus caderas como la mejor de las bailarinas, sacudiendo bien las preciosas mejillas que tenía por trasero, empañando el interior de auto aunque antes su cuerpo había estado muy frío. Chanyeol lamió todo su cuello, sus hombros, eso fue lo mejor en todo lado, mordió su barbilla y escucho a Baekhyun reír, quizás fuera de sí.
Se lo follo cuando entraron al salón de su elegante casa, no dejó que ni Baekhyun viera un poco, cuando lo cargo para poder abrazarlo y empotrarlo contra una pared, escuchando todos sus gemidos al lado de su oreja, sus dulces y agudos gemidos intermitentes que ahora sin la interrupción de la lluvia podía escuchar a todo su esplendor, metiendo dos de sus dedos en su agujero a la vez que su pene, Baekhyun puso sus ojos en blanco un momento y luego terminó maldiciendo, acercándose para morder muy fuerte el labio de Chanyeol, hasta que lo hizo sangrar y así, lamió la sangre que escribió por ahí.
Luego de eso, Chanyeol le follo tanto tiempo la boca que Baekhyun se quedó quieto luego de un rato, fue una locura, sus dientes lo rasparon un montón de veces, pero en realidad no le importó, fue bueno sentirlo así, fue bueno poder correrse encima de su garganta y poder conseguir que Baekhyun tosiera cuando lo dejo, un montón de espesos hilos de saliva escurrieron por su barbilla, pero aun así, Baekhyun terminó por llevarlos todos a su boca, sintiéndose realmente pleno, obsceno y Chanyeol solo se lo llevó al dormitorio, Baekhyun estaba aún cooperando, colgándose de todo su cuerpo, Baekhyun aun en ese momento, seguía acercándose para poder besarlo de manera ruidosa, mientras le seguía pidiendo que fuera más duro con él, que lo siguiera follando, quería que fuera duro con él, que no se detuviera, necesitaba eso más que nunca y lo quería en ese momento.
Supuso que era porque era joven y tenía más energía pero era la primera vez que él tenía tanta energía, porque estaba emocionado, le encantaba Baekhyun, se había acostado con él en cada posición que se le había ocurrido. Baekhyun ni siquiera parecía preocupado por el hecho de que su teléfono sonaba por qué su padre no lo dejaba de llamar y al parecer, no le importaba, su personalidad problemática lo hacía comportarse de ese modo.
Baekhyun se corrió tanto esa noche que cuando despertó en medio de la madrugada, estaba aún fuera de sí mismo, sentía que todo le daba vueltas y su cuerpo le pedía agua y comida, todo le temblaba y estaba más cansado que nunca en su vida, jamás se había sentido así después del sexo, por lo regular, después de algo como eso, siempre terminaba por sentirse mejor de alguna manera y se iba a hacer el resto de su día como si nada.
Vio que tenía como 30 llamadas perdidas de su padre pero eso no era novedad, podía llamarlo hasta 100 veces y Baek jamás iba a responder, lo tenía harto, siempre estaba queriendo imponer cosas, siempre quería manejar su vida y decidió que no iba a permitir eso, por eso siempre que podía escapaba de casa, que su padre se montará solo la fantasía de la familia perfecta, como quería vender en todos lados.
Se giro un poco a ver a Chanyeol durmiendo cómodamente a su lado, se veía demasiado sexy en esos momentos, con su cabello oscuro todo despeinado, sin anteojos que había perdido en algún momento de su noche. Se acercó a darle un beso y Chanyeol apenas se removió entre todas las sábanas arrugadas de la cama, Baek se levantó de la cama y busco una camisa de Chanyeol, una que le quedó larga y cómoda, necesitaba reponer energía y volver a la cama, ya pensaría que haría después.
Baekhyun por fin pudo descubrir que esa casa era muy bonita, demasiado en realidad, era una casa preciosa y llena de cosas elegantes, Chanyeol era un hombre de buenos gustos y sobre todo un impresionante cocinero, pues Baekhyun había ido directo a la nevera, suponiendo que eso ya no sería un atrevimiento después de todo lo echó, abrió la puerta de la nevera y encontró un montón de platillos deliciosos, como ese recipiente de vidrio que aún tenía lasaña o ese tazón lleno de salsa, pasta y albóndigas. Baek optó por la lasaña, sirviéndose un trozo en un plato que luego calentó y se llevó a la boca.
El sabor se derritió en su boca, Baekhyun estaba encantado con eso, no se lo podía creer, tuvo que quedarse un momento admirando eso porque sabía demasiado bien, no sabía si era la carne o la salsa o ambas pero era delicioso, sumamente delicioso, no podía creer que Chanyeol cocinará así de bien y estaba alucinando en esos momentos.
Baekhyun aprovechando que estaba ahí, se paseo por la casa con eso en la mano queriendo ver más a detalle todo, vio los libros de Chanyeol, vio un montón de fotografías y pensó que eso era adorable, porque tenía muchas con su madre. Baekhyun también sacudió una pequeña cajita de metal llena de algo, no supo que era y cuando la abrió, vio un montón de identificaciones que no eran de Chanyeol, evidentemente.
Baekhyun frunció sus cejas al ver el nombre de muchos chicos, de muchas edades y lugares, no conocía a ninguno, no entendía porque Chanyeol tendría esas cosas ¿Sería un fetiche que tenía con sus conquistas? Cómo juntar una colección, le pareció de mal gusto pero le pareció lo más evidente a ese punto al no tener más ideas, por lo que solo la empujó de nuevo por ahí, no queriendo saber más de aquello.
Siguió comiendo cuando recorrió el resto de la casa, Chanyeol tenía un salón con un piano y otros instrumentos, por eso de su gusto musical, Baekhyun tocó por encima todo eso, aún sintiéndose que estaba más que en una casa, en un elegante museo, le encantaba y ya estaba fantaseando en como iba a ser vivir ahí, se estaba riendo en sus adentros de todos esos que pensaban que el profesor Park era guapo, que siguieran solo pensándolo porque lo iba a capitalizar.
Había terminado quedando en el mismo lugar donde empezó, había terminado de comer la lasaña y había dejado el plato sucio por ahí, aunque la idea de regresar por más lo tentaba, pensó que debería regresar a la alcoba, hasta que percibió un rato aroma.
Era muy leve pero su mamá siempre había bromeado diciendo que Baek tenía nariz de sabueso, bueno o malo, Baekhyun siempre había sido muy sensible de su nariz, olió sangre, muy poco, pero olía, también olía a metal viejo, como oxidado y eso lo había hecho avanzar con cuidado por un pasillo alejado de todo lo demás de la casa, mientras seguía olfateando.
Baekhyun terminó abriendo con fuerza la puerta que parecía del sótano y el aroma se hizo todavía peor, eso lo hizo llevarse su mano directamente a la cara, cubriendo su nariz, porque tuvo una gran arcada, una realmente fuerte, Baekhyun frunció toda su cara mientras se preguntaba qué demonios era aquello.
Estaba todo demasiado oscuro allá abajo, había unas escaleras que conducían directo a una oscuridad mucho más profunda, donde seguramente el aroma era todavía peor, Baekhyun sintió un montón de asco de repente, pero pensaba que debería mirar ahí abajo, no sabía porque, era como si algo muy poderoso lo llamará y por eso, solamente se apresuró a bajar. Los finos escalones de madera apenas hacían ruido al ser presionados por su ligero peso, Baekhyun se iba cubriendo la nariz y boca con una mano, mientras que con la otra se iba sosteniendo del barandal de madera. No entendía que olía tan mal, no era como el aroma a cloaca de una tubería o algo como eso, era un aroma a podrido, como esa bolsa que su mamá había botado el otro día, la que estaba llena de carne que le dieron unos files y nadie se quiso comer.
-Joder, ¿qué mierda tiene acá?- Baekhyun sintió que pisó algo húmedo cuando llegó, no supo qué era eso pero cuando prendió una luz, terminó jadeando aún más aterrado, al ver que era una gran mancha de sangre que estaba medio seca, al levantar la planta de su pie, se quedó muy pegajoso. -Qué asco, ¿qué mierda?- Baekhyun miró alrededor y ahogó otro gritó.
Baekhyun terminó jadeando con un montón de fuerza, llevando de nuevo su mano a su cara, cubriendo su boca y su nariz de nuevo, porque ahí, era una completa carnicería.
Había demasiadas herramientas que estaban manchadas de sangre alrededor, demasiados restos extraños botados por todos lados, Baekhyun estaba muy asustado, porque vio un montón de ganchos colgados en el techo con restos de alguien, Baekhyun estaba sin poder respirar bien, se terminó cayendo de golpe en el suelo, a la par que suspiraba con un montón de fuerza, porque las piernas no le respondían para poder salir corriendo, eso era muy malo, estaba muy asustado.
Era evidente lo que estaba pasando, Baekhyun pensó en las posibilidades, las que no eran demasiadas, en realidad, era evidente que era lo que hacía y cuando Baekhyun caminó hasta una gran hielera aun lado de la habitación oscura y con luces parpadeantes, de nuevo se fue contra el suelo, pues ahí, separadas por bolsas y congeladas, había toda clase de carnes, cortes y demás, Baekhyun entró en pánico, recordando bien, lo que había comido.
¿Sería eso?
-¿Qué carajos haces aquí?- la voz ronca de Chanyeol lo asustó, Baekhyun se recargó un poco hacía atrás y sintió como estaba detrás de él, Chanyeol estaba ahí, de pie, mirándolo con sus gafas puestas y su expresión de aun estar medio dormido, pero consciente, estaba furioso.
-Señor Park…- murmuró Baekhyun, girándose un poco, quedándose de rodillas frente a él, viendo su expresión de completa molestía.
-No puedo creerlo.- Chanyeol se vio en ese problema, regularmente cuando esas chicos se enteraban de algo, los mataba sin mediar palabra, sin embargo, en ese momento, no sabía muy bien qué hacer, Baekhyun lo miraba con es expresión de súplica, con esa preciosa cara, lo miraba como si fuera su depredador y eso le encantaba, siempre le encanto que le dieran esa expresión. -¿Qué demonios haces fisgoneando en la casa de otros?- preguntó y entonces Baekhyun negó con su cabeza.
-Lo siento, realmente lo siento mucho, por favor, no me haga daño, le juró que no le voy a decir a nadie, no le diré a nadie.- Baekhyun levantó sus manos, que se habían manchado de sangre seca, las juntó y comenzó a tallarlas entre si, pidiendo perdón, ignoró hasta el hecho de que estaba sucio, simplemente estaba pidiendo por su vida, era un acto demasiado egoísta, pero normal en un sentido de supervivencia natural. -No le diré a nadie, no lo haré, jamás se me ocurriría.-
-Uh, lo sé, serías demasiado estúpido si lo hicieras.- Chanyeol suspiró, sintiendo aún como Baek se le colgaba de los pantalones, mirando a su propio alrededor. -Ugh, creo que debí haber limpiado un poco de todos modos, pero es tu culpa igual por haber llegado hasta acá, ahora mismo estás hecho un desastre.- Chanyeol lo tomó del brazo y lo levantó como si no fuera nada, mientras lo veía completamente sucio, estaba demasiado lleno de sangre, se las piernas, de sus muslos, de las manos, porque había estado rodando por el suelo. -¿Estás bien?- Baekhyun seguía temblando, pálido, en shock por completo, cuando Chanyeol lo tomó del rostro y lo acarició un poco.
Baekhyun asintió pensando que le haría daño, sentía el agarre de su rostro muy fuerte, eso lo estaba mareando en gran medida, sentía que se iba a desmayar, no podía creer lo sucio que estaba su cuerpo, lo mal que estaba todo, Baekhyun sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, pensó que iba a morir en ese momento, pero entonces recibió un suave beso de Chanyeol, eso lo dejó, todavía más petrificado.
-No te asustes, no tengas miedo.- le habló contra los labios, Baekhyun temblaba, estaba muy asustado todavía, incluso comenzó a llorar, pensando que su destino iba a ir en ese camino, como el resto que estaban en la nevera, tembló mucho más cuando Chanyeol le dio otro beso. -No debes de asustarte, debes estar tranquilo o esto será muy malo para los dos, dime algo, ¿comiste algo de mi nevera?- el agarre de Yeol fue aún más fuerte y Baekhyun jadeó asustado, llorando mucho más, no dijo nada, simplemente se rompió en llanto y Chanyeol terminó suspirando con un montón de fuerza, mientras lo abrazaba contra él. -Estaba delicioso, ¿verdad?-
Baekhyun no podía dejar de jadear, realmente estaba sintiendo mucho pánico en esos momentos, no podía dejar de llorar asustado por el sentimiento, pero no podía dejar de pensar en que, eso que había comido, estaba delicioso y que quería más, tenía mucha hambre a pesar de que había comido mucho antes y cuando miró a los ojos a Chanyeol, terminó por suspirar.
-¿Me va a matar?- preguntó Baekhyun, aferrándose un poco a él, cuando Chanyeol sonrió un poco de lado. -Solo, por favor…- Baekhyun negó con su cabeza, de repente parecía demasiado asustado de nuevo, a punto de entrar en pánico, pero Chanyeol solo se acercó a acariciar un poco su cintura, pegándolo a él.
-No eres igual a otras personas, Baek, no eres como estos chicos, para nada.- dijo Chanyeol sonriendo mientras hablaba demasiado cerca de su rostro. -No eres como ellos, no eres carne que deseo degustar, el modo en el que me siento contigo a mi alrededor, es diferente a eso, no quiero hacerte daño, aunque siendo sincero, lo llegué a pensar, pero con el tiempo, simplemente me pareció ridículo, ahora solo te deseo, te deseo intensamente, sería un problema si mueres…-
-¿Entonces, esas identificaciones…?- Baekhyun hablaba de la pequeña caja y Yeol levantó su mentón, mostrándose molesto.
-Joder, de verdad que ves los detalles…- Chanyeol chasqueó su lengua enojado. -Bueno, más te vale que las hayas dejado en dónde estaba, porque odio que muevan mis cosas.- Baekhyun lo miró a los ojos, aun estaba llorando un poco, pero luego de eso, no sintió miedo, algo era seguro, Chanyeol no le iba a hacer daño, le estaba dando misericordia, le estaba dando, una oportunidad más.
Como un santo.
Baekhyun jadeó al darse cuenta, eso era lo que siempre había querido, eso mismo, Chanyeol era su salvador, era quien decidía si moría, era quién lo haría inclinarse y por eso, era que Baekhyun tenía tanta ansiedad en esos momentos, no dejaba de temblar y más cuando Yeol volvió a besarlo, fue un beso mucho más hambriento que los anteriores, más profundo, Baekhyun sintió su lengua de nuevo, la chupo con fuerza y entonces había suspirado, cuando se separaron, de nuevo, respiraban de manera pesada, cuando Chanyeol lo sostuvo con fuerza del cuello, Baekhyun no se asustó, puso sus manos encima de su muñeca, pero no trató de alejarlo.
-Si dices algo de esto, Byun, esto va a ser un verdadero problema, ¿entiendes?- le preguntó y entonces Baekhyun solo jadeó para conseguir aire pero no lo logró. -Si dices algo, voy a terminar contigo.- Baekhyun sonrió por eso, eso era lo que quería escuchar, por eso sonrió un poco y quizás Chanyeol se sintió fascinado por ver que le gustaba, no parecía estar asustado como antes, para nada, por lo que Chanyeol le volvió a dar un gran beso, uno tan sucio, que solo jaló la tapa de la hielera, dejándola cerrada, para subir a Baekhyun ahí mismo, mientras le metía las manos debajo de la camisa que le había robado y sosteniendo el borde de su ropa interior, la tiraba hacía abajo.
Muchas cosas pasaron entonces, Baekhyun comenzó a salir con su profesor de manera oficial y sus padres se habían sorprendido demasiado, habían parecido enojados también, realmente enojados, pero la madre de Baekhyun había tratado de minimizar el golpe, no quería perder su imagen de madre perfecta, por lo que aceptó la decisión de su hijo, pero no aceptó que siguiera yendo a ese escuela, de hecho, Baekhyun no volvió a la escuela, Chanyeol y su familia tenían tanto dinero, que realmente no importaba que no estudiará más.
El padre de Baekhyun terminó por ocultar casi todo lo demás, Baekhyun estaba muy feliz, saltaba por todos lados cuando se mudó con Chanyeol, que parecía tratarlo demasiado bien, siempre con cuidado, sosteniéndolo como si fuera de porcelana, el padre de Baek realmente odiaba el hecho de que siempre estuviera tocando el trasero de su hijo, frente a él, pero ya estaba tratando de mirar a otro lado, en especial porque ya había pasado por demasiado y Baekhyun siempre estaba feliz a su alrededor.
Chanyeol siguió casando por las noches, pero ahora tenía un nuevo artilugio, siempre estaba usando a su linda pareja para poder plantearle a sexys chicos que si querían tener alguna clase de trío con ellos, eso casi siempre funcionaba bien, Baekhyun se veía como una gran oportunidad, se veía sexy y caliente, así que eran sencillos de engañar, por lo que cuando menos se daba cuenta, tenía lista la cena.
Chanyeol se sacó los guantes de látex una vez que terminó, mirando a Baekhyun, que lo miraba desde las escaleras, comiendo una paleta de caramelo, con la que estaba haciendo un montón de ruido, luciendo demasiado asqueado.
-No pongas esa cara, es para la cena con tus padres.- Chanyeol se limpió la frente con un trapo y Baekhyun solo sacó su paleta de su boca. -Y fue complicado de conseguir.-
-Hasta yo creo que es demasiado.- dijo Baekhyun y Chanyeol solo sacudió su cabello. -Más te vale que sea delicioso, para compensar.-
-A mi no me sale mal nada.- respondió Chanyeol, cuando por fin cerró la hielera y entonces caminó hasta encontrarse con Baekhyun en las escaleras, mirándolo luciendo tan lindo con su pijama, con sus pantalones cortos y una camisa sencilla, por lo que solo ladeó su cabeza. -Creo que deberíamos de ir a que yo cené, ¿verdad?- Chanyeol se inclinó por encima de su pequeña presencia y Baek sonrió, cuando Chanyeol se le colgó del cuello y entonces se había apresurado para poder besarlo.
Las cosas ahora eran de ese modo, Baekhyun sonrió emocionado cuando les dijo a sus padres que Chanyeil había cocinado algo especial para los dos, su madre fingió emoción como siempre, pero ella seguramente por dentro no era feliz para nada, al menos su padre era mucho más franco con sus emociones, como en esos momentos, que estaba frunciendo sus cejas mientras estaba ahí sentado en el comedor junto con su hijo, esperando por Yeol.
Chanyeol entró al salón cargando un gran recipiente de vidrio en esos momentos en sus manos, en donde sostenía su gran bocadillo.
-Un estofado…- dijo Chanyeol, siendo de pocas palabras como siempre, hubo un gran silencio y entonces Baekhyun terminó sonriendo presumiendo al respecto solo con su expresión, porque sus padres por fin parecieron felices con algo, con eso, impresionados de cómo se veía la cena que iban a tomar.
-Woah, se ve realmente bien.- dijo su padre, mientras se estaba extendiendo una servilleta de tela sobre las piernas. -¿Cómo lo preparaste?- le preguntó a Yeol, que solo sonrió un poco.
-Es una receta familiar.- mintió Chanyeol y la madre de Baekhyun quedó más emocionada.
-No puedo creerlo, huele demasiado bien, debe darme la receta.- dijo ella, mientras que Chanyeol se sentaba al lado de Baekhyun, cuando esté lo recibió dándole un beso en la mejilla, luego abrazándose de su brazo, luciendo completamente encantado de estar a su lado.
-Bon appetit.-








