Chapter 1
Su cuerpo temblaba no solo por el frío que su desnudez le causaba si no por la emoción que sentía por la anticipación; no estaba segura de cómo había llegado a aceptar aquello, pero estaba mas que dispuesta
-¿estás lista?-
Aquella voz la sacó de sus pensamientos y le hizo recordar que no llevaba ni una sola prenda que la cubriera, con un rubor en sus mejillas, hizo un intento por cubrirse.
-No te cubras bebé, tu cuerpo es hermoso y por ello mismo te he pedido que vengas-
Quitó sus manos de sus pechos y se acostó boca abajo tal y como el se lo había pedido, con una mano estirada y la otra debajo de su cabeza, con sus piernas descansando sobre la cama con sus pies en punta, su negro y abundante cabello ondulado hacia arriba enredándose en su mano, el se sentó en un banco alto delante de ella y comenzó a trazar en el lienzo que tenía enfrente, pasaron algunas horas, incluso se quedó dormida en algún momento, pero despertó al sentir el ligero toque de unos dedos recorrer las desde su pantorrilla hasta sus nalgas, luchaba por abrir sus ojos cuando sintió besos húmedos en la curva de su cintura que subieron hasta su hombro, sonrió y abrió sus ojos para encontrarse con el rostro masculino que la miraba con deseo, se sentó sobre la cama permitiendo que el lo hiciera también, el se recargó en la cabecera y extendió sus brazos
-Ven aquí bebé-
Obedeció y se sentó a horcajadas sobre el.
-Me encantas- dijo mientras besaba su cuello, se quitó la playera holgada que llevaba y juntó su torso desnudo con el pecho de ella, sintiendo un escalofrío cuando sus pieles tuvieron contacto.
Poniendo un brazo alrededor de su espalda la recostó sobre la cama quedando encima de ella, con su ya notable erección palpable debajo de sus apretados jeans, siguió besando, chupando y saboreando la bronceada piel del cuello de la chica, bajando hacia sus pechos dejando pequeñas marcas rojas en su camino, tomó un pezón en su boca succionándolo suavemente pasando su cálida lengua sobre él, trazando círculos.
No dejaba de mirar a sus ojos, besó con sus humedecidos labios su plano abdomen tocando delicadamente Con la yema de sus dedos cada lugar que había besado,Hana solo podía admirarlo y estremecerse con cada delicado toque que el apuesto hombre le brindaba.
El chico llegó a su cadera donde lamió provocándole escalofríos, besó su ingle y su muslo;subió de nuevo para pasar por su monte de Venus pasando a besar el lado contrario mientras acariciaba sus piernas apenas y tocándolas.
Que ese imponente hombre de 1.80, exquisitamente guapo y varonil, con músculos fuertes fuera capaz de brindarle tales caricias la volvía loca, sabía que no debía estar ahí, no debía dejar que le nublara la razón pero en ese preciso momento teniéndolo entre sus piernas no había nada que deseara más.
El chico pasó de su ingle directamente a su húmeda vagina, probándola con su lengua, el sintió como sus pantalones apretaban cada vez más su erección , se incorporó para quitarse el resto de la ropa y quedar completamente desnudo, seguía lamiendo la zona íntima de ella dejando también pequeños besos en su hinchado clitoris Hana abrió sus ojos que había tenido cerrados por el placer y bajó su mirada para encontrarse con la de el, el sexy chico le dió una sensual sonrisa, mientras con su mano derecha introducía sus dedos en ella.
¡Mierda!, soltó un agudo gemido que lo hizo querer hundirse en ella, su erección era ya dolorosa, la chica recibió sus dedos sin ningún problema los que movía fuera y dentro de ella curvandolos un poco para tocar el punto que la hacía estremecer Mientras seguía lamiendo su clitoris, hasta que se corrió con los dedos de el dentro, el chico tuvo que apretar su miembro para evitar correrse ante la imagen orgasmica de Hana.
Volvió a besarla, subiendo de nuevo por el mismo camino que había tomado, sin dejar de acariciar su suave piel en ningún momento, llegó a su cuello y aspiró el delicioso aroma que emanaba de ella, le gustaba su perfume, pero le encantaba cuando esté se mezclaba con el dulce olor natural de su chica, pasó su nariz por su cuello como si así pudiera guardarse el aroma de ella
-Eres perfecta- dijo con voz baja y grave
Hana se estremeció, enredó sus piernas alrededor de la cadera del perfecto hombre, puso una mano en su nuca comenzando a acariciar sus negros cabellos mientras la otra se encontraba acariciando los marcados músculos de su espalda, el chico fue directo a su boca la cual besó con calma, tomándose el tiempo de disfrutar esos labios que le gustaban tanto, después de unos minutos de sensuales caricias y húmedos besos Hana habló entre suspiros
-Hazlo, por favor, te quiero dentro de mí-
Como le encantaba que su chica le pidiera eso, parecía una súplica, tan necesitada como el, tomó un condón que tenía cerca de su mesita de noche y se lo colocó, volvió a ponerse sobre ella sosteniendo su peso en sus codos, tomó su miembro y lo puso justo en la entrada , lentamente comenzó a introducirse sintiéndose bien recibido por el cálido interior de ella, comenzó a moverse dentro y fuera, mientras ocupaba sus labios en besarla, siguió así por algunos minutos, para después levantarse sobre sus rodillas, la tomó por la cadera levantándola así para poder penetrarla más profundamente, el movía su cadera de manera circular cada que estaba dentro quería llenarla de placer
-Sigue así-dijo Jadeante
-¿Quieres correrte otra vez bebé?-
-S-Siii-
Continuó con el mismo ritmo, hundió su cara en su cuello y ella puso sus manos sobre sus duras nalgas, haciéndolo entrar más profundo, Hana sintió de nuevo el cosquilleo en su vientre bajo haciéndola gemir de placer, mientras su compañero daba unas últimas estocadas cuando su orgasmo también lo recorría, se dejó caer con cuidado a un lado de ella, desechó el condón usado en una papelera aún lado y tomó a su chica entre sus brazos dejando pequeños besos en su rostro sonriente mientras acariciaba su espalda.
-Debo irme Tengo clases temprano, y no quiero dormirme muy tarde-
-Te llevo-
Se vistió, aseo un poco y Tomó su cosas, bajaron por las escaleras del departamento hasta la entrada donde estaba la preciosa moto negra Harley Davidson Fat Boy, el se puso un casco y se acercó para ponerle uno a ella, subieron y se dirigieron a su casa.
-Espera- gritó para que pudiera escucharla sobre el ruido de la moto.
El disminuyó la velocidad y se orilló, Hana se bajó y se quitó el casco, se deshizo la trenza que se había hecho y trató de peinar un poco su cabello con sus dedos.
-Déjame aquí-
El se quitó el casco, y levantó una ceja.
-¿Temes que tú noviecito te vea?-
-Ya sabes como son las cosas no se a qué viene ese comentario-
-Pagaría por ver su cara de idiota cuando vea las marcas que dejé en esos preciosos senos-
Hana golpeó su hombro
-Para ser un viejo eres demasiado inmaduro-
Se despidió de él con un corto abrazo y un beso en la mejilla- Hasta luego-
Caminó hacia su casa que estaba unas cuadras lejos de ahí, por instinto miró hacia atrás, el iba caminando junto con su moto varios metros detrás de ella; se detuvo a dos cuadras de su casa, y se recargó en su fat boy sin quitarle la vista de encima hasta que Hana ingreso a su hogar.
Eso aún le llamaba la atención, que a pesar de la naturaleza de su relación el fuera de cierta manera posesivo con ella.