Dominado por mi mejor amigo

Sinopsis

Jimin y Jungkook son dos actores famosos. En el drama medieval que protagonizan en la pantalla chica son enemigos jurados, pero en la vida real comparten una buena amistad de varios años. Un día, mientras ambos están filmando una escena de tortura, Jimin descubre un placer enorme en imaginarse atado y azotado por su mejor amigo. A partir de alli, la relacion entre Jimin y Jungkook cambiara dramaticamente, mientras ambos experimentan en secreto sus deseos de dominar y ser dominado. Esta historia es una adaptación, por lo tanto, todos los créditos y derechos can dirigidos al autor original: Myranda Wolf.

Estado:
Completado
Capítulos:
9
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1

Mis manos están atadas por encima de mi cabeza, con gruesas cadenas rodeando mis muñecas. Tengo el torso desnudo y mis tobillos también están encadenados, forzándome a abrir mis piernas. Debo admitir que los de utilería hicieron un buen trabajo; esto realmente parece un calabozo medieval. Siento la dura pared de roca contra mi espalda desnuda y la luz de las antorchas me hace sudar más de lo previsto. Pero eso es bueno; mi cara cubierta de sudor más el maquillaje simulando golpes y cicatrices realmente ayuda a crear la ilusión que soy prisionero del malvado Lord Potter. Por algo la gente ama este show; tendrá un guión de mierda, pero los efectos especiales son geniales.

Hoseok, el director, está sentado en su silla, observando todo desde el lente de su cámara, rodeado de apuntadores y asistentes. Tiene tantas ganas de estar aquí como yo. Seguro que cuando fue a la Escuela de cine soñaba con dirigir proyectos mucho más serios, no un show de espadas y hechicería. Pero, al igual que yo, seguro necesita el dinero. Y por alguna razón que ninguno de los dos entiende, este show es el más exitoso de la televisión actual.

Pero debo concentrarme en la escena. Cuando un guion es malo, es mi obligación como actor sacar lo mejor de ello. Supuestamente mi personaje está sufriendo, así que me retuerzo en mis cadenas, y gimo de dolor. Por alguna razón soy excelente para proyectar sufrimiento. No tengo idea por qué; mis padres ni siquiera me abofetearon de niño. Pero el papel de víctima es mi especialidad.

Cierro mis ojos y aprieto mis dientes, como si un dolor excruciante me invadiese. Realmente lo único que quiero es darme una ducha e irme a almorzar. Pero según el guion, mi personaje, el valiente Lord Malfoy, está preso en este calabozo hace meses, sufriendo las más crueles torturas de mano del salvaje Lord Potter, el enemigo de su familia.

Por un segundo mi mente divaga; ¿Cómo será eso? ¿Estar atado a la completa merced de otro ser humano? Trato de imaginar que las cadenas que sujetan mis muñecas y tobillos no son utilería, sino verdadero metal. Me olvido que dentro de unos minutos alguien gritara.

–¡Corte!

Y me librará de ellas, e imagino lo que sería estar realmente captivo de un sádico Lord medieval. No poder escapar. No poder moverme. Pretendo que esto no es un set de Los Ángeles sino un verdadero calabozo.

Un pensamiento extraño.

Pero lo más extraño es que siento un cosquilleo invadirme.

Ignoro esa sensación y me concentro en las palabras que debo decir. Sacudo mis piernas bajo las cadenas, en un intento inútil de zafarme. Pero mi personaje no escapará, por lo menos no en los próximos capítulos, así que tengo cuidado de no romper las cadenas falsas con un movimiento demasiado vigoroso.

–¡Oh! Malditos sean los dioses que trajeron este cruel destino sobre mi.

Grito bajo una falsa agonía. ¿Dios, quien escribe esta mierda? ¿Cómo puede tener un rating tan alto?

–¡Pero sobre los huesos de mi padre juro que la ofensa a la Malfoy Manor no será olvidada, ni perdonada!

Cuando termino de recitar mi línea, Jungkook entra en escena. Solo que ahora no es Jungkook, el muchacho gracioso con el que estudie teatro hace tantos años, sino que está interpretando al malvado Lord Potter. Su capa negra hace juego con su ropa y su cabello ondulado. ¿Por qué ese cliché de vestir al villano de negro? No importa, la verdad es que le sienta perfecto. Ese jubón de cuero destaca la firme musculatura de su pecho. Recuerdo que el idiota se unió al gimnasio dos segundos después de enterarse que el papel era suyo. Y la verdad que su esfuerzo ha rendido fruto, a juzgar por los comentarios de las fangirls en Internet.

Y puedo entenderlo; siempre ha sido un muchacho atractivo, con su mandíbula bien definida y sus labios llenos. Sus rizos negros acarician sus hombros anchos y bajo las luces bajas del set, sus ojos celestes brillan como los de un demonio. Si yo hago bien el mártir, él hace el villano perfecto. Camina hacia mí con pasos felinos, una sonrisa sádica en sus labios. Por una fracción de segundo realmente siento miedo por mi vida. Luego recuerdo las miles de veces que salimos a beber cerveza juntos y se me pasa. Aun así, siento un extraño cosquilleo crecer desde la base de mi estómago, irradiando calor hacia mis muslos.

Se quita sus guantes negros con parsimonia, revelando sus manos grandes y firmes. Siempre me han llamado la atención; son demasiado grandes para ser las manos de un actor, con dedos largos y elegantes. Luego toma el cuchillo de utilería que cuelga de su cinturón de cuero.

Jungkook, o mejor dicho, Lord Potter, se acerca a mí y me tira del cabello con fuerza, obligándome a mirarlo. Utiliza una fuerza excesiva para jalarme del cabello y eso me sorprende. Su rostro está a solo milímetros del mío y puedo oler su dulce y cálido aliento. ¿El guion especificaba que debíamos estar tan cerca? No recuerdo, el cosquilleo está creciendo y me siento un poco incómodo. Pero soy un profesional y continúo con la escena como si nada. Este es el momento cuando mi personaje suplica por su vida.

Pero cuando miro los ojos celestes de Jungkook, inyectados de furia y pasión, me olvido las palabras. Hay algo que me descoloca por completo. Sé que Jungkook es un excelente actor, siempre lo fue, pero hay algo más detrás de esa mirada. Hay verdadero disfrute. Como si estuviese gozando el tenerme atado a su merced.

Mi corazón se acelera y golpea fuerte contra mis costillas. Tal vez es el miedo a arruinar la escena, o tal vez es la cercanía de Jungkook. Tengo la sensación de que las cosas se están saliendo de control y eso me asusta. Pero también me excita. Comienzo a respirar agitado y va perfecto para la escena, parece que realmente estuviese sufriendo. Jungkook me mira fijo, y siento esa energía brotar de sus ojos e invadirme por completo. Mis piernas y brazos tiemblan bajo las cadenas de plástico. La barrera entre realidad y ficción se desvanece.

De pronto, Jungkook hace algo que no estaba escrito en el guión; me abofetea con el revés de su mano. El golpe hace eco en el set y yo siento mi mejilla arder. No es un dolor muy agudo, pero todo mi cuerpo está temblando y la electricidad recorre mi espina vertebral. La sensación de ser dominado por Jungkook, o aunque sea por su personaje, es demasiado poderosa. Cada nervio de mi cuerpo despierta con violencia, y siento como mi polla empieza a cosquillear bajo mis pantalones andrajosos.

–Si sigues retorciéndote como una puta. Voy a tratarte como una puta.

Jungkook susurra contra la piel de mi rostro. Y así como así, mi polla se pone dura al instante. Los testículos me duelen y necesito que alguien me toque ya mismo.

¿Qué demonios me está pasando?

–¡Corte!

Hoseok grita frustrado desde detrás de cámara.

–Así no es la línea, Jungkook.

–Si.

Uno de los apuntadores agrega.

–Se supone que Lord Potter dice ‘Si sigues retorciéndote como un cerdo, voy a masacrarte como a un cerdo’.

–Lo siento.

Jungkook masculla entre dientes, y por un segundo vuelve a ser el muchacho tímido y gracioso que estudio teatro conmigo.

–Incluiremos la bofetada, eso estuvo bien acorde al personaje.

Hoseok agrega, luego me mira a mí y me dice.

–Jimin, tu estuviste genial, sigue así. Jungkook, trata de concentrarte. Todos queremos irnos a almorzar.

– ¡Rodando!

Jungkook nunca se equivoca con sus diálogos, ni tampoco es de improvisar. Su concentración siempre fue mil veces mejor que la mía. ¿Qué se le ha metido en la cabeza? No sé, pero lo único que me importa ahora es ocultar mi furiosa erección. Rezo por que estén filmando de la cintura para arriba. Cuando Jungkook me golpeo la cara mi polla empezó a pulsar con fuerza, dolorosamente. Cuando me llamo ‘puta’ sentí que iba a correrme allí mismo. Y tener las manos y pies atados a la pared solo lo hace peor. En una fracción de segundo Jungkook es de nuevo el malvado Lord Potter, sujetando mi cabello con fuerza.

Desliza el cuchillo por mi pecho desnudo y sudado. No esta afilado, por supuesto, pero sentirlo dibujando círculos alrededor de mi pezón me causa escalofríos. Jungkook se muerde el labio inferior mientras lo hace, concentrado. Realmente parece que está gozando con mi sufrimiento, y mi polla esta dura como un mástil.

–Si sigues retorciéndote como un cerdo, voy a masacrarte como a un cerdo.

Jungkook suspira entre dientes apretados, y su cálido aliento acaricia mi cuello. Mierda, eso se siente bien. Mi polla late aún más fuerte y más rápido, desesperada por que alguien la toque. Porque Jungkook la toque, con esos labios llenos y jugosos.

De pronto, deseo que me golpee de nuevo. Quiero sentir su fuerza sobre mí de nuevo, mientras estoy completamente indefenso contra la pared. Todo mi cuerpo tiembla, necesitado. Y yo sospecho que los de Vestuario van a encontrar una enorme mancha de pre semen en los pantalones de Lord Malfoy cuando los retiren esta noche.

–¡Corte!

Hoseok grita de pronto, interrumpiendo mis pensamientos.

–Eso estuvo perfecto, Jungkook. Jimin, tú también. Ahora, a almorzar.

Todos aplauden por unos breves instantes y comienzan a desarmar los micrófonos. Hoseok se retira primero y los técnicos lo siguen. Una asistente se acerca a librarme de las cadenas, y otra me alcanza una bata. Me apuro a cubrirme con ella, rezándole a todos los cielos que nadie note mi erección. Cuando levanto la vista, Jungkook me está mirando. Me da pánico que note lo duro que estoy, mis rodillas tiemblan suavemente. Cierro mi bata con un nudo ajustado y Jungkook me dedica una sonrisita cómplice antes de retirarse del set.