Parte Única
Aunque le duela admitirlo, estaba cayendo en depresión por culpa de 7 cosas, ahora eran 7 problemas.
Estaba viviendo el mejor romance de su vida, vivía en un hermoso departamento junto al que fue su pareja, estaban comprometidos desde hace tan solo cuatro meses y pensaba que estaba bien que su carácter necio y testarudo saliera a la luz cuando estaban peleando sobre sí dio cuenta de un respiro, Chanyeol quería ir a visitar a un amigo hasta Estados Unidos, a lo que Baekhyun se negó rotundamente. Desde entonces sufre las consecuencias, Chanyeol lo dejó solo en el departamento después de que lo llamara egoísta, compró el primer vuelo y sin despedirse solo le dijo “me iré y cuando vuelva a vendré por mis cosas, puedes quedarte con el anillo si quieres” . Durante esa noche no soltó ninguna lagrima, pero cuando pasaron las horas, con eso se formó un día, luego dos, tres, una semana, un mes, hasta estar a sólo tres días de cumplir los dos meses desde que no vio a su novio. No pensé que hablara enserio en un principio, Chanyeol siempre le dio la razón por muy buena o muy mala que fuera la situación.
Se estaba cansando de esperarlo desde que inició el día hasta que terminó, pero lo que más dolió fue cuando una noche despertó después de haber soñado con un engaño. ¿Qué tal si no era un amigo solamente? Las cosas se volvieron grises debido a su paranoia, el tiempo se volvió en la eterna espera, pasando su tiempo mirando por la ventana mientras el sol y la luna lo saludaban en sus horarios permanentes.
Lo primero que hizo al extrañarlo fue mirar su anillo y pensar en el momento en que se lo entregó, cuando se comprometieron, fue una tarde como cualquiera, la universidad era un problema menos, estaban en su tiempo de descanso pasando el rato en su sillón favorito comiendo helado y riendo por las películas de comedia que tanto amaban ver, fue en un simple momento cuando Chanyeol sacó de su mochila la cajita color negro, le mostró a Baekhyun el anillo de la manera más casual diciendo “mira, lo compre ¿te gusta?” cuando Baekhyun lo miro dijo que era bonito y sencillo, fue entonces cuando Chanyeol le dijo que deberian unir sus vidas y hacer una promesa. La nostalgia fue aumentando mientras sumaba todos sus recuerdos y los siete problemas que existían entre ellos,
La primera cosa que anotó en su cabeza al despertar días después fueron sus ojos, lo primero que vio al despertar, Chanyeol era bueno en despertar por la madrugada para verlo dormir, lo primero que Baekhyun vio al abrir los ojos eran esos ojos cafés oscuros, donde se podía ver su reflejo en ellos, aquellos que sabían que brillaban por él. Se había acostumbrado a mirarlos cuando su día iniciaba, cuando llegaba a casa después de la escuela, cuando lloraba, antes de robarse un beso, las miradas de complicidad eran únicas de ellos dos, sus ojos eran el primer problema como lo primero que amo en él. Cuando se conocieron lo primero que llamó la atención de Baekhyun fueron los ojos del chico, era imposible resistirse.
[...]
Pasando los días se cumplieron los dos meses, Baekhyun se rompió con su miedo y le marcó, por suerte este atendió y se quedó cayado cuando escucho su voz.
- ¿Baek? - estaba seguro que estaba dormido, su voz sonaba grave y áspera, todo se terminó cuando escucho la voz de un chico a su lado.
- ¿Sucede algo? - sin más colgó, pronto la tarde cayó y su tristeza se hizo más profunda.
Lo segundo que más amaba era su voz, escucharla de nuevo fue una impresión mortal, no queríala a través del celular, extraña todas las veces en que este le hablaba suave y bajito para despertarlo para llevar a la escuela, las veces que se secretaban en la biblioteca por entre los libros cuando eran amigos, cuando su voz cantaba para él su canción favorita cada aniversario, cuando estaban borrachos a mitad de la sala y decían todo tipo de tonterías, Baekhyun esa noche bebió y brindó en nombre de todas las noches en que la voz de Chanyeol hechizo sus oídos antes de hacer el amor en su habitación.
Cuando creyó que las cosas estaban cambiando Chanyeol le envío un mensaje diciéndole que estaría de regreso la próxima semana, fue motivo suficiente para estar arreglado las veinticuatro horas, esperar frente a la puerta y tratar de arreglar las cosas. Lo espero de lunes a domingo y nunca llego.
Entre sus vagos recuerdos encontré como era cuando lo esperaba para ir a cenar, Baekhyun recibió a su novio en la entrada, donde ambos se besaban, era un saludo de minutos eternos, tal como si no se hubieran visto en días, era imposible no querer besar los labios de su chico, era imposible no morderlos y lamerlos a su gusto. Anotó como su tercer problema aquellos besos que le dieron y que tanto deseaba en ese momento, domingo por la noche en medio de la sala con una gran tormenta afuera, Baekhyun se durmió en el sillón por esperarlo el resto de esa semana.
[...]
Cuando era momento de ir a comprar algunas cosas que hacían falta en la alacena era sencillo cuando el alto estaba con él. Su lista estaba a punto de terminar si no fuera porque cierto frasco estaba en una estantería bastante para su gusto, sonrió por el desafío y estaba a punto de rendirse, lo modificaron después de algunos estiramientos y estar parado de puntitas, lo logrado, pero aquel frasco no tenía sentido sin las carcajadas que ambos daban cuando Baekhyun intentaba bajarlo por sí sólo, Chanyeol siempre terminaba ayudándolo, su estatura era la perfecta para que su cabeza encajara en el hueco de su cuello y clavícula, para escuchar su corazón y también para recibir un beso en su frente antes de irse a la escuela. Su cuarto problema era que el chico que ama era alto.
En solo horas Baekhyun encontró el quinto problema, cuando llegó de las compras se metió a bañar, su cuerpo quedó desnudo frente al espejo del baño mientras el agua se calentaba rápidamente, cuando metió su cuerpo bajo la tibia regadera sus ojos miraron las cosas que había evitado ver, su shampoo y todo lo que usaba, su nariz no resistió, abrió las botellas y disfruto de un baño lleno de los aromas que caracterizaban a Chanyeol, su almohada, su ropa, su lugar en la cama olía a él, no salió del baño durante una hora llamando entre llantos y súplicas que su pesadilla, que el tiempo de estar separados terminará pronto.
[...]
La puerta se abrió a mitad de la madrugada, Chanyeol entró con cuidado de no hacer tanto ruido, suspiro al ver con alivio que el departamento estaba limpio y ordenado, lo que no esperaba camisa era encontrar a Baekhyun acostado en el sillón con una puesta y una cobija cubrió su cuerpo, los libros en la mesa de centro daban a entender que estaba estudiando aún después de que se graduó hace casi medio año, sonrió al verlo esforzarse, pero no por eso iba a volver pronto, tenía que demostrarle a Baekhyun que el estar equivocado estaba bien, que esas pequeñas peleas eran tontas y que era necesario que aceptará sus culpas, por eso lo miró unos minutos largos y después se fue del departamento.
[...]
El día amaneció nublado, no quería hacer nada, estaba escuchando música en dormir sus oídos mientras miraba la nada y cantaba solo para él, estaba escribiendo todas las cosas que extrañaba en todo ese tiempo, las comidas juntos, abrazado a él. Pero con un marcatextos remarcó las que más amaba de Chanyeol. Pensaba en que más escribir, su mano se canso, se dio suaves masajes entre sus dedos buscando relajar los músculos y sus huesos cuando extraño entrelazar tener dos sus dedos con los del chico que no daba señales de vida, sus manos eran cálidas, podía sentir las caricias sobre su piel con sólo imaginarlo, sus manos eran grandes y eso era evidente cuando lo tomaba de los muslos y lo subía en la mesa para hacerle cosquillas o besarlo hasta que se cansará de estar ahí, cuando lo cargaba en su espalda en algunos paseos . Sus manos eran la gloria cuando estaban a solas, sus dedos eran largos y obtenían una profundidad en su interior que lo volvía loco. Sonrió y sintió que sus mejillas se pusieron rojas al recordar la última noche que tuvieron juntos, estaba olvidando su enojo. El sexto problema eran sus manos, sus caricias, su toque.
- Lo extraño - susurro abrazando sus piernas contra su pecho, estaba a punto de ir a dormir, pero estaba nervioso porque Chanyeol dio señales de vida, le dijo que iría en ese momento a recoger sus cosas, no quería verlo si es que se iba aire. No quería llorar frente a él, pero si estaba a punto de perderlo era capaz de todo, por eso tomó su anillo del cajón y se lo puso, se peino un poco y trató de lucir natural, espero en el cuarto hasta que el timbre sonó , se extraño de que Chanyeol no abriera por sí solo, camino lento hasta la puerta y la abrió dejando ver a un Chanyeol con una sonrisa brillante y una maleta pequeña, justo con la que se marchó.
- Hola - dijo Chanyeol.
- Hola - dijo Baekhyun un poco triste - yo...
- Solo vengo por eso y me voy, no quiero incomodarte.
- No, no, nada de eso, pasa.
Caminaron juntos al cuarto, Baekhyun se sentó sobre la cama mientras Chanyeol descolgada algunas prendas y las doblaba con cuidado, el más joven no sabía que hacer, quería detenerlo y rogarle.
- Yeol... - dejo de jugar con el borde de la playera de su pijama y se concentró en su anillo.
- ¿Qué vas a hacer con el anillo? - preguntó guardando el suéter azul que le dio en su segundo aniversario.
- Me quiero casar contigo Chanyeol - dejo de cargar el peso sobre sus hombros, dejó que las palabras se salieran de su boca y tenía miedo de levantar la cabeza, pero lo hizo cuando Chanyeol se quedó quieto en su lugar - no quiero perderte.
- Baek, yo quiero estar contigo, pero no puedo sin que aceptemos que esto es un error.
- Perdón, te extraño, lo siento de verdad - se levanto y se puso frente a él - fue tonto de mi parte, pero no quiero perderte.
- Es imposible - dijo Chanyeol bajando la mirada ocultando su rostro feliz, Baekhyun no era el único que había sufrido ese tiempo, fue difícil para Chanyeol tener que esconderse y no correr a casa para llenar de besos el rostro de su novio - casemonos entonces.
Baekhyun no aguanto sus lágrimas, saltó a los brazos de su prometido y lo beso, mientras sus manos se encargaban de despeinar su cabello, mientras su nariz no dejaba de sentir su aroma, su piel sintió su calidez y las manos del alto se aferraron a sus muslos, suspiro entre el beso, extrañaba tanto tenerlo a su lado.
- Te extrañe - susurro Baekhyun cuando el beso terminó y miró sus ojos, esos que eran como el chocolate - hazme el amor Chanyeol.
- Eso no es algo que mi novio me pediría - dijo sonriendo mirando la maleta sobre la cama.
- Por favor - pidió suplicante.
- Lo que ordenes cariño.
Entre sus manos tomaron y jalo el cabello del alto mientras este no dejaba de besar sus labios, la maleta fue apartada y quedó en el piso de la habitación, sus cuerpos estaban juntos, sintieron calor en una noche cálida y oscura, Baekhyun sintió que su corazón de nueva latía, sus ojos se abrieron sólo un poco para ver su realidad, tenía al profesor Park sobre él, aquel tan solo unos años mayores, que lo enamoro con sus clases de teoría de la arquitectura, quien por destino fue su profesor en ese semestre y fue al siguiente al elegirlo de nuevo, un chico tan elegante y experto en artes.
Su historia sería un cliché, pero definitivamente a Baekhyun le encantaba contar que se enamoro de Chanyeol no sólo por ser un chico guapo y que vestía ropa elegante, se enamoró de sus ideas, de su pasión por la carrera, amo tanto esa materia que con tal de seguirlo se metió a talleres y seminarios donde el profesor Park diera algunas pláticas o sólo algunos breves comentarios, su romance comenzó cuando el segundo semestre estaba a la mitad cuando Baekhyun fue elegido para dar una pequeña introducción como estudiante de séptimo semestre para una pequeña conferencia, se encontraba ensayando con su profesor de aula, compartían ideas y comentaban respecto a cosas a su clase, el menor le tenía respeto, el conocimiento de Park Chanyeol era enorme y Baekhyun quería aprender de él.
Solo fue cuestión de unas semanas en las que se organizaron para su conferencia y todo surgió en las tardes después de la escuela, cuando estaban juntos en el auditorio, comiendo o practicando, todo se vio olvidado cuando Baekhyun dijo con algunas palabras torpes sus sentimientos, confesandosé con solo decir “sus ideas son perfectas, es lo que más me gusta de usted”. Terminando la conferencia el profesor lo hizo quedarse hasta el último. Sobraron las palabras y con sus labios hicieron mucho más. Desde entonces mantuvieron su relación en secreto al menos hasta que Baekhyun entró en noveno semestre, a sólo un paso de graduarse, empezaron a vivir juntos y en tan sólo unos meses estaban comprometidos, amor puro sin duda.
Las sábanas eran un caos y Baekhyun tenía lágrimas en los ojos por cada recuerdo que tiene con él hombre que tiene enfrente, aquel que sin dudarlo le diría que es perfecto como una pieza de rompecabezas. Cayeron rendidos después de un largo tiempo, sus manos entrelazadas, mientras hablaban del tiempo que estaban separados, del espacio y su vida.
[...]
Supo que lo suyo duraría y llegarían hasta este momento cuando el anillo que escogió para el que alguna vez fue su alumno encajo perfecto en su dedo. Esperaba nerviosa la entrada de su chico y pensó en salir corriendo a abrazarlo en cuanto lo vio entrar al pequeño jardín lleno de rosas blancas, lo vio y supo que estaba todo bien.
- Profesor Park - susurro bajo Baekhyun cuando estuvo a su lado.
- Joven Byun - dijo tomando su mano y besándola para después poner atención en todo el papeleo que tenían que firmar.
- Felicidades - dijo el juez - puede besar al novio.
Entre gritos y aplausos de los pocos invitados celebraron su gran día, su gran noche.