Sentimiento cálido

Sinopsis

Parecía irreal con sus hebras siendo movidas por la brisa y el sol haciendo que sus ojos se iluminen sin límite. Un ángel. 🌸Jikook/Kookmin 🌸Son libres de corregirme. 🌸240922 (en wttp) 🌸One Shot con un segundo capítulo opcional

Genero:
Romance/Humor
Autor/a:
HumLite
Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Sueño

No dejaba de verlo.


Sus labios no hacían más que cautivarme y sus gestos parecían querer hipnotizarme.


¿Cómo se verán sus orbes sin los lentes? Probablemente me tendría besando sus pies con solo su pestañeo, libre de aquellos aparatos.


— Háblale —agarró su malteada y bebió de ella ya harto de la misma situación de hace un año. — Si no le hablas juro que te derramo mi malteada. Aún tiene los hielos sólidos —amenazó sacudiendo el objeto para tener toda mi atención.


— Si le hablo le estaría quitando tiempo —susurré poniendo mi mano sobre el mentón. Parecía un enamorado, aunque no sería errónea aquella afirmación.


— Paciencia es lo que me quitas a mí — suspiró hastiado y acercó el sorbete a sus labios para beber de él.


— ¿Otra vez? —se sentó observando a la dirección que llevo viendo desde que empezó el almuerzo.


— Nunca se cansa. No entiendo que le ve, ¿acaso le hizo algún hechizo vudú? Se lo ve ridículo viéndolo de esa forma, no hace más que ponerme tenso —frunció el ceño— ¿no te cansas? No le atraes, supéralo —Hoseok se levantó de su asiento dispuesto a desechar el envase de su bebida, ¿en qué momento se lo terminó?.


— Háblale.


— No puedo, siento que le quitaré el tiempo —repito más atento a sus movimientos. Parece que el sándwich no le gustó, tal vez por culpa del tomate ya que desde lejos se notaba lo abundante del vegetal entre el pan —Tampoco le gusta el tomate...—murmuro haciendo una nota mental para evitar darle algo con esa bazofia. Una cosa que tenemos en común.


— Es cierto, harás que pierda su tiempo —Hoseok volvió desenvolviendo un chocolate. — ¿Quieres? —se lo ofreció a Yoongi.


— No quiero que me pases tu negatividad— rechazó volviendo a posar su mirada en mí. Hoseok chistó y murmuró un "no soy negativo" para después depositar la barra de chocolate por completo en su boca— Jimin es una persona muy buena, de seguro no le estarás molestando. Anda y háblale. —apretó su agarre en mi hombro sin darme cuenta en que momento su mano había estado ahí.


— Tal vez ma.. —Aquellos ojos se voltearon a mi dirección y una sonrisa apareció decorando su rostro. Enrojecí de inmediato y me levanté como resorte. — Tal vez mañana, hyung — levanté mi bolso y me retiré del comedor no sin antes de fijarme como Park Jimin me seguía con la mirada. Definitivamente me encontraba perdido.


🍒


La maestra dictaba la tarea de la semana mientras escribía en la pizarra la fecha límite, sin embargo, toda mi atención se encontraba en el azabache de dos puestos frente de mí. Él si estaba atento. Notaba como sus ojos se encontraban completamente metidos en el cuaderno mientras escribía la consigna de la actividad que teníamos para casa.


— Tal vez le pueda pedir la tarea, seria una buena excusa para hablarle —murmuré mordiendo la tapa de la pluma, una manía que desarrollé durante los nervios de los exámenes. — ¿Y si mejor le pido que me dé tutorías? Al fin y al cabo me va mal en filosofía...— dije para mi mismo al acordarme de mis bajas calificaciones —Ah... en serio necesito esas tutorías —bajé la cabeza sin dejar de observar a Jimin.— Definitivamente le pediré esas tutorías. — afirmé decidido.


La profesora dejó de hablar y se dirigió a la clase, no me tocó más que depositar mi mirada en ella antes de que se de cuenta de lo perdido que me encontraba. Pasaría vergüenza.


— Sé que el límite de tiempo es corto y la tarea muy larga, pero esta actividad es algo que exigió el ministerio y nosotros como institución debemos cumplir. No es culpa nuestra ni la de ustedes, por eso decidimos que esto sea un trabajo en parejas, además de que así podemos matar dos pájaros de un tiro uniendo a aquellos que les va mal en la materia —posó su mirada en mí. Rayos, me tenía marcado— con los que podrían ser fácilmente educadores del tema.—cambió su visión hacia los alumnos del frente, entre ellos, Jimin— Les estaré dando sus compañeros una vez termine la jornada. —sonrió para luego comenzar la clase del día, otra de muchas que no comprenderé.


Así mi misión de que Jimin sea mi tutor se fue al desagüe.


🍒


Las horas escolares nunca fueron tan eternas desde que decidí desistir en mi búsqueda por Jimin... Por hoy, claro está.


Agotado me encaminé a la cafetería en busca de un poco de agua.


— ¡Jungkookie! —se que me moría de sed pero tampoco era para morir tan pronto. ¿Con esa voz te reciben en el cielo?. — ¡Jeon Jungkookie! —Me giré convencido de que estaba alucinando cuando un apurado y transpirado Park Jimin se me acercaba corriendo sonriendo. Bendita sonrisa hermosa.


— Ji...¡Jimin! —Alce la mano saludando hasta que él llegó hacia a mí respirando aceleradamente.


— Sabía que eras buen corredor pero no pensé que hasta caminando eras rápido —Murmuró Jimin tratando de recomponerse.


Era real, toda la situación era real, Park "el amor de mi vida" Jimin estaba hablándome y sabía mi nombre completo... ¡Hasta me dijo jungkookie! ¿Es qué acaso mis chakras por fin están de mi lado?


— Em.. bueno... Sí... Es decir... Corro... Ajá... —tartamudé tratando de sonar seguro, si es qué acaso aquello era posible. — ¿Ne-necesitas algo? —pregunté con una de mis manos en la nuca.


— ¡Claro! ¿Me das tu número de teléfono? —sacó su móvil y lo desbloqueó para poner la aplicación de contactos.


— ¿Qué? ¿Mi-mi número? —Señalé su móvil a lo que él asintió inmediatamente— ¡Ah! Sí sí, por supuesto que lo puedes tener. —Saqué mi celular y dicte mi número.


— ¡Listo! Te escribiré más tarde —Sonrió para luego girarse e irse.


— ¡Jimin! —El nombrado se giró— ¿Puedo saber para que necesitabas mi número?


— Soy tu tutor en Filosofía. ¡Nos vemos! —y se fué dejándome un poco aturdido.


— Wow... Eso fue...


— Penoso.


— No, intenso.


— No, YoonGi, sí fue penoso.


— Cállate, Hoseok.


Ambos chicos me interrumpieron— ¿Vieron todo? —Ambos asintieron.


— Escuchamos cada palabra.


— Y vimos cada detalle.


— Sabes que siempre estamos presentes —dijo Hoseok para luego beber de su malteada.


— ¿Otra vez tomando malteadas?.


— ¿Otra vez quedando en ridículo? Ya sabemos quien es peor aquí. No juzgues mis vicios.


— Ya estuvo, hobi, no seas así con el chico —señalo YoonGi.


— Le digo sus verdades, no como tú qué prefieres hacerte el bueno. Mentir es malo, YoonGi, y si Jungkook piensa que Jimin le va hacer caso o si van a ser algo más que compañeros de curso, está muy equivocado y tú lo sabes mejor que yo. —Exclamo Hoseok en voz baja.


— No necesita de tu negatividad y si JungKook quiere algo con ese chico puede conseguirlo sin que tú o yo le digamos que hacer y que no hacer. Métete en tu cabeza que las cosas no funcionan como crees.


— El que necesita parar con su mentalidad es otro, solo le llenas la cabeza de fantasía y no le dices ni una verdad. —Se giro hacía mí— Jungkook, Jimin no será nada tuyo y ustedes ni siquiera lo van a intentar, él tiene su cabeza centrada en otras cosas como para meterse con un mocoso como tú. —Y se fué dejándome con un YoonGi hastiado y a mí enojado.


— Te preguntaría por qué seguimos con él pero ya sé la respuesta. —Mi amigo posó su mano en mi hombro dándome ánimos.


🍒


El pequeño sonido del timbre de mi teléfono me alertó y rápidamente me lancé a la cama para ver al remitente.


— Jimin


Abrí el chat esperanzado con su mensaje.


Mi pollito💖: jungkoookiiiieeeeeee

Mi pollito💖: te puedo confesar algo??


Mi corazón comenzó a latir con rapidez. Ojalá no sufrir de taquicardia o paro cardíaco, ¿qué se supone que le diga al doctor? El chico de mis sueños me dijo que me va a decir un secreto, que solo los dos sabemos, convirtiéndome en un confidente. De esa forma nos haríamos cercanos y luego amigos para después confesarme y quedar como novios... Claro, solo pasaría vergüenza.


Yo: Si dime


Mi pollito💖: en realidad no soy tu tutor... Solo quería tu número y no se me ocurrió otra excusa que esa


Definitivamente estoy drogado.


Yo: ª


Ese era mi yo frío y distante que solo salía en el teléfono... ¿Cómo se supone que debería de actuar? No se me ocurrió nada más que eso.


Mi pollito💖: si bueno... Quería saber si quisieras salir conmigo mañana al cine


— Vaya... ¡Te lo dije Hoseok!


— Shh, deja que siga leyendo. Jungkook respóndele.


— sé que les dije que se quedaran a dormir hoy pero... Estar así encima mío en mi cama, la cual es de una plaza, como que no es muy cómodo. Los puedo denunciar por mi privacidad. —Escondí el teléfono dentro de mi camiseta, me había olvidado que ellos estaban aquí.


— Desde afuera se ve como tu rostro brilla, aparte tu cama es cómoda —Yoongi hizo un puchero.


— Podemos hacer como tetris y dormir aquí. En la sala no hay mesita donde poner mis malteadas, Jungkook, tu casa no tiene lo necesario para nosotros.


— Mis padres los detesta, aún así deben aprender que son mis amigos y es por eso que duermen en la sala, para que se acostumbren. Ya hablamos de eso.


— Mentira, nunca se van acostumbrar, siempre nos quieren echar a patadas. —Hoseok exclamó.


Otro timbre nos anunció la llegada de un nuevo mensaje.


Mi pollito💖: si no puedes está bien, no estás obligado a nada


— Jungkook, es tu oportunidad, se un hombre y dile que sí. —Yoongi acaricio mi cabeza.


— Insisto... Esto no es buena idea...


— No le hagas caso, respóndele.


Yo: claro que sí, dime la hora y el lugar que estaré ahí para ti


— Eso no fue muy...


— ¿Directo? Sí lo fue —Señalo Hoseok.


— Hoseok, a veces me hartas, ¿sabes? ¿No podrías simplemente desaparecer? —Yoongi enojado no era bonito de ver.


— La mentalidad de los adolescentes hoy en día es inestable, morir es algo del día a día, YoonGi, créeme que quiero desaparecer, no es necesario que me lo pidas cada vez que te molestes. En lo único que los dos estamos de acuerdo es que yo tengo razón.


— Ya, basta, controlense, ¿quieren? Acabo de ganarme una cita con Jimin, es lo único importante.


Un toque en la puerta nos puso en alertas y la cabeza de mi madre apareció.


— No sabía que estabas con compañía... Baja a comer pero que ellos se queden aquí. —Mi mamá puso una mueca y salió del cuarto.


— Siempre comes puntual, Jungkook, ojalá mis padres me quisieran tanto como para alimentarme a la misma hora todos los días.


— YoonGi, es su obligación, un trabajo que tiene desde que él apareció —Volvio a replicar Hoseok para meterse bajo más sábanas— Dijo que no nos quería ver así que me quedo aquí debajo de las sábanas reclamando mi lugar en la hermosa y cómoda cama de Jungkook.


— Hobi, no dormiré en el piso otra vez.


— Es tu culpa por no ser inteligente y reclamar tu puesto, ahora te jodes.


Y abrí la puerta para bajar. Mientras esos dos discutían Jimin me había respondido y ahora me encontraba feliz por mi salida de mañana.


🍒


— Santa virgencita, yo sé que nunca te rezo y que no creo en tí pero si es que realmente existes dime ¡Por favor! Que ponerme para mi cita con Jimin —Mis rodillas dolían de todas las proclamaciones que le hacía a la virgen para mi vestuario.


Lo cierto es que mi ropero estaba vacío, no había más que camisas monocromáticas y una camisa roja que me he puesto en todas las navidades desde que cumplí los 15.


— Cosmo, Wanda, ayúdenme.


— No seas pendejo, sale de aquí. —Hoseok entra tambaleando y rebusca en mi ropa.


— Está ebrio, no le hagas caso y por cierto, dile a tus padres que cierren la puerta con seguro.


— ¿Qué hacen aquí? —pregunté levantándome— ¿Por qué lo hiciste beber? Sabes cómo se pone. Dime qué no hizo un show.


—¿Hobi? Sorpresivamente estuvo tranquilo y si nosotros estamos aquí es para que sus padres no lo vean en ese estado, después nos matan por dejarlo beber siendo menor de edad. No es mi culpa que ustedes se aprovechen de que yo ya tengo 18.


— Eres muy permisivo, hyung, cambia un poco.


— ¡Sí! Aquí está, ponte eso y brilla, JungKook. —Hoseok me entregó una camisa amarilla junto a unos jeans ajustados. —Él te ve con esto y pensará seriamente si dejarte en tu casa o llevarte a un motel.


— Jimin no es esa clase de persona. —Agarro la camisa y la analizo, está prenda fue un regalo de mis 17, de no ser por hoseok ni me acordaba que existía.


— Jungkookiiieeeeee, no sabía que tenías algo de color, ¿ibas a ir a una cita o a un funeral? —Hoseok se guindo en mi cuello haciendo que soltara la camisa.


— Gracias, Hobi, fuiste de buen modista. Necesito que ahora los dos se vayan.


— ¿de qué hablas? Nosotros te vamos a dejar y que no te quieras desnudar con nosotros presente me hace dudar de nuestra amistad. —Yoongi y sus rarezas.


— Dejémoslo solo. Solo vístete kookie —hoseok sonrió para agarrar a YoonGi y salir del cuarto.


Me comencé a vestir notando lo lindo que me quedaba el conjunto. Si ese día amanecía en mi cuarto definitivamente algo malo había pasado.


Salí pensando que el dúo dinámico estaba esperándome en el auto cuando escucho voces discutiendo en la cocina. Es mi casa, ni modo que entre.


— ...entiende que tu forma de actuar está mal, sé que lo quieres mucho pero es demasiado, no puedo ser el malo cuando eres tú quien se pasa... —Mi zapato pegó con el filo de la puerta alertandolos de mi llegada. Hoseok se calló inmediatamente.


— ¡Que bien te ves Jungkook! Espero no tener que recogerte. Vamos que te espera tu príncipe azul. —Yoongi decidió hacer ojos ciegos y habló rápidamente antes de que yo les cuestionara su pequeña discusión.


— hyung, no quiero ser la princesa.


— Jungkook, es un bl, tu también eres príncipe.


Los tres salimos casa y nos encaminamos al auto para llegar al cine, está de más decir que me encontraba nervioso hasta más no poder.


🍒


Muy temprano o muy tarde, no importaba, lo único que mi mente tenía presente era la hermosa imagen de Jimin esperando en la puerta del cine con un atuendo de infarto. Mi príncipe vestía de una blusa azul que se pegaba a su torso haciendo notar su trabajado cuerpo. El pantalón que llevaba era de vestir y negro, acentuaba sus buenos atributos y parecía mi almuerzo pero lo que me dejó en blanco fue el leve maquillaje que su rostro presentaba, lo hacía ver más joven de lo que era y de alguna forma me subió el ego saber que nuestra salida ameritaba el uso de esos productos cosméticos.


— Era que le robaras a tu mamá su maquillaje, tu cara parece de vagabundo —Hoseok seguía un poco ebrio por lo que pasó todo el camino acostado junto a una bolsa de plástico, según yoongi su auto lo valía todo como para que lo dejara oliendo a muerto por semanas.


— Dilo por ti, Jungkook nació con la suerte de tener piel de porcelana. Anda y doma a tu fiera, conejito playboy. —Yoongi me guiño el ojo y dió una palmada en mi muslo.


Sentí como Hoseok se levantaba del asiento y como se removía en búsqueda de algo— Ten, para el after —Puso en mis manos dos billetes de 20— Úsalos sabiamente pero que surja efecto.


— ¿No qué estabas en contra?


— Nunca dije que lo estaba. Tengo mis razones para mis actos.


Salí del auto agradeciendo a mis dos amigos y ví como Jimin notaba mi presencia.


— Hola, Jungkook, estás... Wow


— Digo lo mismo.


— ¿Entramos? —Y agarró mi mano para dirigirnos al edificio. — Compré entradas para End Game, espero que te guste.


¿End Game?


— ¿End Game?


— Sí... Si no te gusta...


— No no, ¡me encanta!


Jimin me dió la sonrisa más hermosa que habré visto, esa que hace sus dientes se vean como luceros y sus ojos como lunas preciosas.


— ¿Te puedo confesar un secreto? —Acerco su rostro al mío aún sosteniendo nuestras manos— Le pregunté a Yoongi que tipo de película te gustaba. Quería causar una buena primera impresión en esta salida y he escuchado que el cine puede ser romántico pero también destruye futuras relaciones si no eliges bien que ver. —Reí ante su confesión y dí un apretón a su mano.


— Créeme que ver cualquier cosa estaba bien si solo estaba contigo.


Jimin se sonrojo pero rápidamente fijó su mirada ante el señor que nos estaba pidiendo las entradas. No era la primera vez que veía los sonrojos de él pero saber que fue causado por mí me dió mucha satisfacción.


Entramos a la sala y nos sentamos en las butacas que nos tocaban. Jimin seguía sin soltar mi mano y esa cercanía, que nunca se volvió incómoda, se convirtió en mi vivir.


— Jungkookie... —la voz de Jimin sonó suave en el silencio— Gracias por venir, pensé que no aceptarías —y su cabeza se poso en mi hombro momentáneamente, tal vez para asegurarse de que su voz llegara a mis oídos correctamente.


— Jimin, si te soy sincero pensaba que no me conocías —Y un minúsculo "¿Ah?" Sonó en la sala.


— Pero si estamos en el mismo salón, es ridículo no conocerte y más sabiendo lo famoso que eres en la institución.


— Soy bueno en los deportes pero eso no significa que sea famoso, no es como si viviéramos en Estados Unidos. —Ahora nuestros brazos se habían enlazado.


— Eres famoso, Jungkook, desde que fuimos compañeros de química hace dos años no dejo de pensar en tí ni escuchar sobre tí —Él se alejó lentamente de mí para luego mirarme fijamente. — Me gustas mucho y puede que sea un poco cobarde de mi parte decirte que no sabes las veces que intente acercarme a ti, siempre me daba vergüenza y me iba, así hasta pasar dos años.


Vaya, esa confesión me dejó en shock. Mi crush de toda la vida me dice que le gusto... ¿Cómo se supone que debo actuar? ¿Debo decirle que yo también? Yo también pero me da vergüenza, a lo mejor yoongi me dió sustancias estupefacientes y no me di cuenta.


— Jimin... Yo


— No, espera...


— No No, espérame tú porque sino más tarde no podré. Jimin, eres el chico más lindo que conocí en mi vida, puede ser que haya sido un poco acosador pero eso me permitió conocerte más de lo que pensé que podría llegar a conocerte y eso me hizo enamorarme de tí. Puede que no hayamos compartido mucho siendo compañeros en todos estos años pero las pequeñas interacciones fueron suficiente para seguir queriéndote y anhelandote. Me pareces alguien hermoso tanto físicamente y mentalmente. No sabes lo feliz que me pone saber que soy correspondido y eso que apenas iniciamos la cita. —Jimin dió una pequeña risa y se acercó peligrosamente a mi rostro.


— Me gustas mucho Jungkook.


— Me gustas mucho Jimin —Y sentí como sus labios se estampaban en mi mejilla dejándome sentir por un segundo la suavidad de los mismos.


Definitivamente fue un gran día. Inicié mi amor de adolescente con la persona que creí imposible y esto duraría por mucho tiempo.