૮꒰ྀི⊃⸝ ⸝ ⸝⊂꒱ྀིა
La pareja caminaba por los senderos de la ciudad, Tae agarraba la suave mano del pelinegro, quien se ladeaba juguetonamente. Feliz porque el día de hoy tendría un nuevo chupete, no es que no tenga uno —porque tiene muchos— sino porque le gustaba pasear por el parque y más si es con su papi.
- ¿No quieres que te cargue, Bebé?
- No —Hizo un tierno puchero— Soy un niño grande, puedo hacerlo solito, Papi
El mayor río ante eso, más por lo lindo que se vía con las mejillas infladitas por el pequeñito enojo que tubo.
Una vez llegaron a la tienda, Koo soltó su mano y corrió hacia las vitrinas llenas de chupetes. Tantos colores y tamaños, con decoraciones tan lindas, que no sabría cuál escoger.
- ¿Ya sabes cuál quieres, Pequeño? —Preguntó Tae al acercarse más a él, acariciando el suave cabello—
Jungkook negó, era la decisión más importante de su vida.
- Es muy difícil, Papi. Todos son muy lindos — Formó un puchero en sus rojos labios
Hasta que sus ojos se agrandaron, encontró uno perfecto para él.
- ¡Ese! — Apuntó con su manito el chupete que le llamó la atención.
Taehyung miró hacia dónde apuntaba el dedito y llamó a un empleado.
Ambos estaban caminando de regreso a su casa, por el parque, siempre tomándose de la mano, pero esta vez cada uno comía un helado.
— ¿Te gustó el helado, Koo?
Este asintió y sonrió, alzando la mirada a su mayor.
— Sipi, mucho —Mostró su sonrisa son dientes de conejito— Gracias, Papi.
— No hay de qué, Mi niño. Cuando lleguemos a casa estrenas tu nuevo chupón, mientras nos preparamos para dormir ¿Te parece?
Jungkook volvió a asentir con su típica sonrisa, a lo cuál Tae no pudo resistirse a dejar un besito en su mejilla.
Una vez llegaron a casa Taehyung dejó el chupete hirviendo en la cocina, para que esté listo para su bebé.
Por mientras, aprovechó en bañar al pelinegro, quién ahora se mostraba somnoliento, dejando cambiarse el pillama de conejitos rosita.
Arropó a Koo en la cama, sólo dejando ver parte de su cara, sus mejillitas sonrojadas y su pequeña naricita, sus ojitos casi cayendo hacia el sueño.
— Espera, voy por tu chupete.
—¡Papi! —Llamó en un lloriqueo y Tae paró en su lugar, sabía lo que pasaba—
—Tranquilo, Cosita. Vuelvo enseguida, ya quiero estar abrazándote.
Tae fue rápidamente a la cocina y la apagó, pasó el chupete por agua fría. Fue a la habitación y encontró a Koo chupando su dedito, pestañeando pesadamente.
— Ya estoy aquí, Bebé. Y adivina qué traje.
Rieron y estiró sus manitos, estaba muy emocionado. Taehyung le mostró el chupete y sus ojos brillaron instantáneamente.
Lo tomó y lo puso en su boca, a la vez que Tae se metió a la cama junto a él y lo abrazó. Amaban esos momentos, calientitos, acogedor.
Jungkook se veía tan bonito con su chupete de hello Kitty rosa, sus mejillas sonrojadas se hacían más redondas y su linda boquita se hacía un pequeño piquito.
Y así los atrapó el sueño, quedando profundamente dormidos en brazos del que aman.








