𝐔𝐍 𝐁𝐄𝐒𝐎 𝐌𝐎𝐑𝐓𝐀𝐋 -𝐊𝐨𝐨𝐤𝐯©1

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Sinopsis

Kim Taehyung es un chico dulce, criado con amor y comprensión, alguien que apenas ves te transmite inocencia y mucha confianza... Pero todo lo bueno llega a corromperse, todo porque su abuela le pidió un favor, y el como buen niño se lo había hecho.

Genero:
Drama/Romance
Autor/a:
Vante
Estado:
Completado
Capítulos:
111
Rating
4.8 34 reseñas
Clasificación por edades:
13+

Capítulo 01

3:30 pm

-Pequeño necesito que vayas a la granja de los Kang a dejarles estos huevos. -Pidió su abuela dejando la canasta a lado de su nieto el cual acababa de regare agua a sus hermosas flores. -

-Abue sabes que no me gusta ir allá. -Le recordó el menor un poco cansado para ponerse de pie. -El señor Kang siempre se porta raro con su esposa cuando voy allá.

-Ay Tae, ambos señores han sido muy buenas personas con nosotros, con el simple hecho de que nos ayudan a llevar los productos a la ciudad es de bastante ayuda.

-Yo podría llevarlos en vez de es-

-No, tienes apenas 16 años para irte allá, aparte la ciudad es algo complicada para ti, más bien ayúdale a la vieja de tu abuela a llevar esto y apenas llegues veremos el atardecer con una deliciosa taza de chocolate y galleta- -No termino de hablar y su nieto salto emocionado a abrazarla. -

-Estaré aquí antes de las 5 Abue. -Aseguro con una gran sonrisa dejándole un beso en su mejilla para después tomar de la canasta y dirigirse a su bicicleta. -

-Ten mucho cuidado, adiós. -Sonrió su Abuela para después dirigirse a la pequeña cabaña. -

-¡Adiós! -Se despidió Tae para comenzar a pedalear lo más rápido posible, no quería tardar mucho y perderse el hermoso atardecer que le esperaba a lado de su abuela, aunque lo que más lo hacía apurarse era dejar esa canasta y sacar una excusa para no quedarse a hablar con aquella pareja que siempre le ha dado una mala espina, menos sus hijas, ambas pequeñas que le sacan grandes sonrisas a Tae con sus travesuras, aunque en las últimas semanas que Tae había ido a dejar los productos de la granja de su abuela había notado a las niñas decaídas y bastante adoloridas a la hora de jugar con él, aparte de eso su padres no las dejan ya acercarse a Tae y ni siquiera para ya dar un saludo. Muchas cosas le pasaban en ese instante en la mente a Tae, pero todo paró cuando vio que llegó a aquella cabaña tan mal cuidada, dio un leve suspiro para después bajar de su bici y dejarla apoyada en el árbol, al ya tener la canasta de los huevos en su mano se dirigió a la puerta de los Kang para darle un leve golpe, no fue respondido, segundo golpe, tercer golpe, nadie abría.-

- ¿S-Señor Kang? Soy Tae, ¡Vengo a dejarles los productos de mi Abue! -No obtuvo respuesta. - ¿Señor Kang? -Susurro con nervios para dirigir su mano a la llave y poder abrir la puerta, la cual para su "Suerte" estaba sin seguro, al ya estar adentro de la pequeña sala de ese hogar comenzó a buscar a esa pequeña familia, pero ni un rastro, ni de los señores Kang y ni de las pequeñas. - ¿Dónde han de estar? -Murmuró Tae mientras dejaba la canasta en la mesa y darle una última revisada al lugar. - Puede que hayan salido al pueblo, hoy es la fiesta de los Lee. -Se contestó para sí mismo dirigir su mano al bolsillo de su pantalón y sacar su pequeña libreta acompañada de su lápiz para comenzar a escribir una nota, la cual al acabar de escribir la pego en la canasta y salió rápidamente de ahí para comenzar a caminar hacia su bici, pero algo lo frenó, dirigió su mirada al establo y otro grito había sonado, un grito desgarrador, Eunjin, la dueña del grito, Tae no demoró en emprender una carrera hacia donde escuchó que provenía el grito. -

-¡Eunjin! -Grito Tae llamando a la más pequeña de esa familia, al entrar al establo no encontró nada, pero ese grito no pudo haber sido parte de su imaginación, decidido comenzó a buscar por todos lados a la menor, pero ni un rastro encontraba, hasta que su mirada se dirigió a la pequeña montaña de paja. - Eunjin... -Susurro Tae para rápidamente dirigirse ahí y comenzar a quitar la paja desesperadamente hasta que su mirada se encontró no solo con Eunjin, estaba con su hermana, pero lo que más lo impresionó y que lo hizo llorar al instante fue ver sus caras totalmente golpeadas mientras sus prendas estaban totalmente destrozadas. - No, no, esto no puede ser... -Susurro llorando el mayor para tomar rápidamente el cuerpo de ambas niñas para después ponerse de pie y salir corriendo de ese establo para entrar de nuevo a esa cabaña y llamar por ayuda. -

-Papá... -Esa débil voz hizo que toda la atención del mayor se dirigiera al rostro de Hana. -

-H-Hana pequeña. -Balbuceo Tae tratando de calmarse, las recostó rápidamente en el sofá. - ¿Quién les hizo todo esto? -Pregunto Tae para tomar rápidamente el teléfono y comenzar a marcar al hospital. -

-Papá. -Repitió Hana, la hermana mayor. -

-H-Hana no soy tu papá soy yo T-

-Fue papá. -Esas palabras hicieron quedar paralizado a Tae dejando una expresión de shock en su rostro y de enojo provocando que soltará el teléfono, que mierda estaba pasando, cómo era posible que esto estuviera pasando, que ambas pequeñas hayan sido así de lastimadas por la persona que según te pintan desde pequeño como un lugar seguro. -

-P-prometo que estarán bien niñas. -Fue lo único que pudo decir Tae para tomar el teléfono mientras esperaba a que le respondieran, su mirada se dirigió a la mano de la pequeña Eunjin la cual al levantarla se encontró con una cortada profunda en su vientre, rápidamente rasgo un pedazo de su camiseta poniéndolo sobre esa herida haciendo un poco de presión para tratar de frenar el sangrado, pero el sentía que eso no era suficiente para ayudar, Tae tenía apenas 16 años, un joven que toda su vida se la ha pasado en su granja con su Abue, fuera de cualquier peligro, claramente no tenía el conocimiento de como atender este tipo de heridas correctamente, que pastillas se necesitaban para bajar el dolor, nada de nada, el pánico lo estaba volviendo loco, y el tener que escuchar solo ese pitido en ese teléfono lo volvía más loco, quería escuchar una persona que lo pudiera ayudar, que le brindara conocimiento, de que carajos debía hacer, pero todo eso desapareció de su mente al levantar su mirada y encontrarse con ambos rostros de esas niñas totalmente pálidos y sus labios entre abiertos con un tono levemente morado, sus dedos rápidamente se dirigieron debajo de sus narices teniendo la esperanza de que ambas niñas siguieran vivas, ellas no merecían morir, no de esta forma tan cruel, pero fue tarde, tarde para salvarlas, ambas pequeñas ya estaban muertas.-

-No, no puede ser... -Negaba Tae con desesperación mientras sus manos las ponía en su rostro lleno de frustración, ira, tristeza. ¿Qué fue todo lo que había tenido que acabar de presenciar? Por qué algo tan cruel como ver a dos niñas muertas por culpa de un tipo que se hacía llamar padre, Tae jamás tuvo una figura paterna en su vida pero el siempre supuso que a esa persona que llamabas papá te protegería incluso arriesgando su vida, te daba todo su amor, y sobre todo siempre dándote lo mejor que pueda de él mismo, pero después de esto su percepción cambió en todos los sentidos, todo eso pasaba por la mente de Tae mientras un silencio reinaba en esa cabaña, pero ese silencio no tardó en ser roto por un grito que hizo poner a Tae inmediatamente de pie. -

-¡Mis hijas! -Grito desesperada la señora Kang corriendo al lugar donde se encontraban las pequeñas. -

-S-Señora Kang. -Rápidamente fue Tae donde ella para contarle lo sucedido, pero fue detenido por la cachetada que le había acabado de dar. -

-¿¡Que mierda le hiciste a mis hijas!? ¡Maldito infeliz! -Grito llorando mientras tomaba del cuello a Tae el cual comenzó a sacudir con enojo. -

-¿Q-que? Yo no les he hecho nada. -Aclaro Tae llorando mientras se apartaba de la señora. - ¡Fue su esposo! Yo no le hice nada a las niñas. ¡Sería incapaz de hacer alguna cos- -No pudo terminar de hablar Tae por el empujón que le dieron por atrás provocando que cayera dentro de la habitación de aquella pareja que desde hoy detestaría con toda su alma. -

-¿Qué carajos? ¡Déjenme salir! -Grito Tae comenzando a golpear la puerta. -

-Usted mató a mis hijas, y pagará caro por eso. -Aseguro esa voz que no tardó en reconocer, el señor Kang. -

-Usted es el maldito asesino acá. -Grito molesto Tae mientras le daba patadas a la puerta para tratarla de abrir pero le fue imposible, no podía abrirla, aparte no podía quedarse ahí, no cuando sentía que su vida estaba en riesgo con esas personas a su lado, rápidamente su mirada se dirigió a la ventana, no tardó en ir a ella para abrirla, antes de salir en ella su mirada se dirigió al pequeño conejito que se encontraba en el suelo, ese era el conejito favorito de Hana, no dudo en tomarlo y meterlo en su bolsillo, ya al estar en la ventana para comenzar a salir vio que la puerta fue abierta dejándolo en alerta haciéndolo salir rápidamente para comenzar a correr pero todo fue en vano cuando sintió como tomaban de su cabello haciendo tirar su cabeza para atrás acompañado de un jadeo de dolor. -

-¡S-Suélteme! -Ordenó Tae molesto tratando de zafarse de aquel agarre y al ver de quien era solo se sorprendió. - Señor Lee por favor ayúdeme, los señores K- -Otra vez había sido interrumpido por el fuerte estrellón que le proporcionó contra el piso a Tae. -

-¿Cómo es que fuiste capaz de acabar con esas dos niñas Tae? -Preguntó en voz alta el señor Lee. -

-¡P-pero yo no he hecho nada se lo juro! -Grito llorando Tae desesperado. -

-¡No mientas rata asquerosa, acabaste con la vida de esas dos pequeñas! Y aparte de eso le echas la culpa al señor Kang, es un maldito enfermo usted, pero no se preocupe que hoy mismo usted se va a morir. -Mustio con tanto enojo el señor Lee para después darle una patada en el estómago al menor haciéndole pegar un grito, tenía bastante miedo. Como les hacía creer a ellos que él no había hecho nada, que él solo había venido a hacer un favor que le pidió su Abue, como rayos les hacía ver que el verdadero asesino era Kang Chan. -

-Mis hijas están muertas por su culpa. -Decía llorando la señora Kang provocando que Tae alzara su mirada encontrándose con un montón de personas acompañadas de palos, ahora si Tae estaba entrando en un pánico horrible haciéndolo sentir su respiración entrecortada mientras sus manos y frente no paraban de sudar. -

-Infeliz. -Insulto una señora molesta para después darle una patada en el rostro a Tae, eso inició una horda de golpes hacia el menor que solo se trataba de cubrir con sus manos mientras gritaba por ayuda, por pedirles que pararan todo esto, que él no era el asesino acá, que el maldito enfermo era el señor que fingía reconfortar a su esposa, pero dejó de ponerles atención a todos cuando comenzó a escuchar las sirenas de la policía y ambulancias, en ese instante se pudo sentir a salvo pero a la vez perdido, porque ahora tendría que cargar con el delito de otro. -


...


-El tribunal ha recibido un mensaje del jurado indicando que ya han llegado al veredicto. -Comentó el juez dándole una mirada a Tae el cuál solo se encontraba con su mirada agachada llorando, él no debía estar ahí, no cuando el solo trato de salvar a las niñas, pero estaba acabado, el haber tenido ya más de tres días seguidos en ese tribunal y tener que escuchar a todas esas personas que lo titularon como un violador era horrible, solo tenía a su lado a su Abuela y a la señora Jung, pero era imposible que solo por dos señoras lo pasarán ileso teniendo en contra de él como 30 personas. - Por favor que el acusado se ponga de pie. -Ordenó el Juez provocando que los dos oficiales que se encontraban a sus costados lo tomaran de sus brazos para ponerlo de pie. -

-Señor presidente del jurado, ¿lo tiene usted? -Preguntó dirigiendo su mirada al jurado. - ¿Se llegó a un veredicto?

-Si señor. -Respondió el jurado para acercarse al juez y entregarle el sobre. -

-Gracias. -Al ya tener el sobre en sus manos no tardó en abrirlo para comenzar a leer a la conclusión en que han llegado. - Nosotros el jurado de Busan encontramos al acusado Kim Taehyung como culpable del delito de acceso carnal violento y homicidio en contra de las menores Kang Eunjin y Kang Hana. -Apenas escucho eso Tae sólo pudo oír el grito tan desgarrador que dio su abuela, ¿enserio esto estaba sucediendo?, ¿enserio iría a la cárcel por algo que él nunca cometió? - A lo cual se le impone cadena perpetua sin libertad condicional y aparte de eso debe darles una indemnización a sus familiares por $15.315.728,79 wones. -Al escuchar todo eso solo cayó a su silla comenzando a llorar desesperadamente, como era que toda su vida iba a estar tras rejas. -

-¡No me pueden hacer esto, juez por favor créame yo soy inocente, el único maldito asesino es Kang Chan! -Grito Tae enojado mientras ponía sus manos en su rostro con desesperación. -

-¿Y tiene pruebas de eso joven Kim? -Preguntó el juez viendo a Tae y al ver que le iba a responder solo siguió hablando. - Tuvo 3 días para traer pruebas y ninguna fue lo suficientemente buena para comprobar su inocencia, lo único que presentó fue el testimonio de dos señoras que no nos brindaron información concreta. Ahora mismo será remitido a la cárcel central de Seúl. -Observó a los policías dándoles un leve asentimiento para que tomaran por Tae y llevárselo, el cual no se opuso, simplemente no quería hacer esto más difícil, sabía que seguían haciendo investigaciones sobre la muerte de ambas pequeñas, así que tenía esperanzas de que su inocencia un día fuera comprobada, al ya estar en la salida Tae solo volteo a dedicarle una mirada a su abuela, a la que era como su mamá. Le destruía dejarla sola y más con la deuda que ahora tenían encima, simplemente eso solo provocaba en él ganas de morirse. Antes de que sacarán a Tae de la sala solo se safo rápidamente de los policías para darle un fuerte abrazo a su abuela a través de esa pequeña rejita de madera. -

-Abuela enserio perdóname por todo esto, te juro que soy inocente, que yo no maté a esas dos niñas... -Susurro Tae con su voz quebrada, sabía que ya no compartiría más momentos con su abuela por un largo tiempo y eso lo ponía tan mal, dejar a la única persona que le ha enseñado lo que enserio es tener una familia, una que te brinda apoyo y amor incondicional. -

-Yo se que eres inocente mi niño. -Aseguro dándole un beso en su frente mientras sus lágrimas no paraban de salir, ese abrazo que a ambos los hizo sentir tan intranquilos y angustiados fue terminado por los policías que tomaron a Tae. - Juro que haré lo posible para visitarte y juntar pruebas de que eres inocente. -Grito su abuela al ver como ya sacaban a Tae de la sala, Dos personas con el corazón roto terminaron ese día, personas que solo contaban entre ellos y que ahora eran separados por una gran injusticia. -


By: Wintbear 🐻

-No se aceptan copias ni adaptaciones. -

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