Capítulo 1
Baekhyun está en ese momento de su vida en el que siente que ha fracasado por completo.
Quiso ser un escritor desde que era un niño y sus padres le leían historias para dormir. Se imaginó escribiendo historias que ayudaran a otros a soñar y viajar a nuevos mundos de fantasía en los que todo fuera posible con el poder del amor.
Sí, es un romántico sin remedio y tal vez ese sea el problema. Tiene ideales muy altos y la vida real no suele encajar en ellos.
Tiene veinticuatro años, hace un par que salió de la universidad y quiso intentar triunfar en el mundo de las letras. No lo logro. Sus historias no encajaron en lo que buscaban las editoriales. Le sugirieron agregar algo de picante y restarle idealismo a su receta para acomodarse a los gustos de los jóvenes lectores de hoy en día, que ya no disfrutan de amores rosas y perfectos, no, lo que vende es un amor tóxico que solucione todo en la cama.
Como no estaba dispuesto a vender su alma, tuvo que resignarse a volver a casa de su madre y trabajar con ella en la florería que siempre les dio sustento.
No es un mal trabajo, ama las flores, creció entre ellas, las conoce todas, sus significados, sus cuidados, cuáles son las indicadas para cada ocasión, y realmente elabora ramos hermosos, puede que no sea el sueño de su vida, pero es un trabajo que se le da muy bien y le permite comer.
Su parte romántica se consuela pensando que se ha convertido en una especie de duendecillo del amor, después de todo, él ayuda a muchas personas a conquistar corazones, pedir perdón, dar consuelo y todo lo bonito que se puede conseguir con un hermoso ramo de flores.
Su vida amorosa es sencilla, se puede resumir en una palabra: nula.
Baekhyun es un chico guapo, lo sabe, tiene un bonito rostro, una sonrisa tierna, y aunque sus ojos son demasiado pequeños para su gusto, siempre le han dicho que son lindos y expresivos. Tal vez el problema es que es demasiado bajito, o que tiene más curvas que todas las chicas que alguna vez quisieron salir con él. No lo sabe, lo único que tiene claro es que es un desastre en el amor.
Su madre le dice que se debe a sus estándares poco realistas, y es que vamos, un hombre alto, fornido, apuesto, inteligente, lindo y considerado, que sea un caballero, que tenga bonitos detalles románticos, una personalidad alegre, y lo más importante, que se fije en él, no es algo que realmente exista. Según su madre, esos príncipes de cuento de hadas se extinguieron hace mucho tiempo y ya es hora de que Baekhyun entienda que debe conformarse con alguien real, imperfecto y accesible.
Lo que su madre no sabe es que esa persona sí existe y Baekhyun lo conoció hace un par de meses.
Su nombre es Park Chanyeol y es el hombre perfecto, en todos los sentidos. Físicamente es un dios griego, seguro que Adonis le tiene envidia, y por lo poco que conoce de su forma de ser, puede decir que es un chico lindo, muy amable, generoso y atento; él siempre tiene una preciosa sonrisa que derrite todos los corazones a su paso. Ese, tal vez sea el único defecto que le ve Baekhyun, es tan llamativo que tiene filas interminables de chicos y chicas detrás de él.
Bueno, tal vez está exagerando un poco, en realidad sólo ha visto algunos que le coquetean y, para ser justos, el alto chico se comporta igual con todos, no lo ha visto ser particularmente coqueto con nadie, así que está bien darle el beneficio de la duda. Lo malo, todavía no puede saber si le gustan los hombres o las mujeres, o ambos.
─Bueno, mi querido hijo, oficialmente damos inicio al mes de las pesadillas.
─Ese es octubre madre, febrero es el mes del amor, el más romántico.
─Ese debería ser abril, cuando los cerezos florecen y las calles se visten de rosa, aaah eso sí es hermoso. Febrero es una pesadilla para nosotros con tantos ramos que debemos preparar.
─Vaya, madre, para vivir de esto, te quejas mucho.
─La ignorancia es una bendición, cariño. Cuando haya pasado San Valentín, te garantizo que no querrás ver una flor en tu vida.
─Siempre voy a querer que alguien me regale flores. ─dijo Baekhyun mirando las bonitas flores del local con ojos soñadores.
─En casa de herrero, azadón de palo, cariño. Pase veinticinco años con tu padre y nunca me regaló flores, decía que debía estar cansada de verlas así que me daba pequeños postres o regalos. El amor viene en muchas formas, cielo, no te límites.
─Lo sé, mamá, pero sería lindo recibir un ramo de rosas, que me diga que me amarán por siempre, o de tulipanes rojos para un amor perfecto, incluso una orquídea roja que simboliza el deseo profundo...
─¡Baekkie! ─gritó la mujer empezando a golpear a su hijo con algunos tallos por su impertinencia mientras los dos reían.
─Lo lamento, mamá, es que me siento solito, me falta alguien que me quiera. ─el lindo rubio hizo un adorable puchero que calmó a su madre.
─Ay, bebé, la persona indicada va a llegar cuando menos te lo esperes.
─¿Y si ya llegó, pero..., no es para mí? Es decir, él es tan perfecto que no se fijaría en alguien como yo.
─¿Lo dices por el dueño del nuevo café?
─¿Cómo sabes que es él?
─Porque tengo ojos en la cara, babeas cada vez que lo ves y pareces adicto a la cafeína comprando a cada rato.
─Ay, mamá, es que es tan lindo, si lo vieras, siempre sonríe mientras me atiende y le puso vainilla a mi latte y me dijo que lo probara porque él sabía que me iba a gustar, y ¡sí! Además, le dibuja una rosa con la crema, es tan genial... Y su voz, Dios, debe ser pecado ser tan perfecto.
─Nadie es perfecto, cielo, pero sí es un chico muy amable y a su negocio le ha ido muy bien. Deberías hablarle, no sé qué hacen los jóvenes hoy en día para conquistar, podrías invitarlo al cine, a un helado...
─Mamá, no tenemos quince años, creo que él es mayor que yo. ¿Crees que si le mando flores se moleste?
─No creo, cariño, ¿quieres que le hagamos un ramo?
─No, quiero enviarle un solitario, es un hombre muy masculino, no lo veo guardando enormes ramos de flores, pero sí le voy a enviar un tulipán rojo, es el amor perfecto, como él.
─No tienes remedio, cariño, vives en las nubes rosadas del romance. Pero, bebé, ten cuidado ¿sí? Él parece un buen chico, pero tal vez ya tenga pareja o no te corresponda, no quiero que salgas herido.
─Lo sé, mamá, pero no tengo nada que perder, si me manda al diablo, estaremos igual que ahora y serás tú quien deba ir por nuestros cafés, ese será todo el daño.
─¿Lo prometes?
─Lo prometo. ─el chico levantó su mano derecha y le dio a su madre una sonrisa tranquilizadora, pero dentro de él sabía que no era verdad. Él llevaba varias semanas observando a su vecino del local de enfrente y enamorándose cada vez más de ese maravilloso ser. Si lo rechazaba, iba a doler y mucho.
Chanyeol estaba nuevamente observando por la ventana al bonito rubio de la florería, sólo sabía que su nombre era Byun Baekhyun, que casi no hablaba, que tenía la sonrisa más bonita del mundo y que se sonrojaba siempre que él lo atendía, y claro, que era muy talentoso con los ramos de flores.
Por un tiempo pensó que era alguien demasiado tímido y por eso no interactuaba con él, pero un día, en el que estaba surtiendo los estantes y Minseok fue quien lo atendió, pudo ver cómo los dos chicos hablaban animadamente y se reían, incluso escuchó al rubio bromeando y no puede negar que sintió celos.
A él no le seguía las conversaciones que intentaba iniciar ni se reía de esa manera ni nada, con él no pasaba nada. El chico venía, hacía su pedido, respondía con monosílabos, se sonrojaba y se iba. Realmente tenía muchas ganas de acercarse, el chico era todo lo que a él le gustaba y de verdad quería invitarlo a salir.
─Eres un acosador. Si te descubre, va a llamar a la policía. ─Chanyeol dio un salto por la impresión cuando su amigo le palmeó el hombro, intentó disimular sin mucho éxito y carraspeó antes de responder.
─No seas exagerado, Min, no puede verme desde allá.
─¿No sería mejor si lo invitas a algo y se sientan a charlar?
─No creo que acepte, conmigo es muy serio, creo que me tiene miedo.
─Cómo no, si eres un gigante. Tal vez le gustan los chicos pequeños como yo, conmigo siempre se ríe. ─Minseok le hizo una mueca de superioridad y burla que le molestó, jamás lo admitiría en voz alta, pero él también pensaba que a Baekhyun podría gustarle su amigo.
─No ayudas ─el alto lo fulminó con la mirada─. Tal vez no le gustan los chicos, eso lo explicaría todo.
─¿Bromeas? A Baekhyun le falta tatuarse un arcoíris en la frente. Además, es jodidamente hermoso, alguien que luce como él no puede andar detrás de una chica.
Chanyeol asintió con una sonrisa bobalicona, era verdad, Baekhyun era más bonito que cualquier chica que conociera, y además era muy dulce, por eso le gustaba.
─Creo que tengo un plan.
─¿Qué estupidez vas a hacer ahora?
─Yo no, tú me vas a ayudar. Estamos cerca de San Valentín, así que lo voy a conquistar en estos días.
─En serio que la altura afecta tu cerebro. Eso solo pasa en las películas, Chanyeol, no vas a hacer que alguien se enamore de ti en dos semanas.
─No necesito que se enamore, eso lo conseguiré cuando él me dé una oportunidad. Solo necesito que se interese y quiera salir conmigo ese día.
─Ya sé que soy demasiado guapo y parezco un ángel, pero para ser tu cupido se necesitará mucho más que mi hermosa carita. ¿Qué piensas hacer?
─Voy a mandarle flores. ─Chanyeol lo dijo muy seguro, como si fuera un plan infalible y Minseok estalló en risas.
─No me jodas, Park, él atiende una florería y quieres mandarle flores, es como si alguien te mandara café.
─Exacto, es tan obvio que estoy seguro de que sus admiradores le darán otras cosas. Yo amo el café, sería feliz si me dieran café. ─Chanyeol seguía sonriendo como si lo que decía no fuera una completa tontería y Minseok no alcanzaba a entenderlo.
─Puedes tener todo el que quieras y gratis. ─respondió el bajito resaltando la obviedad.
─No es lo mismo, Min. Aish no le voy a explicar cómo funciona el amor a un descorazonado como tú, solo ayúdame ¿sí?
─¿Qué debo hacer y qué gano yo?
─Quiero que hables con su madre, que él no te vea, y le hagas una orden para que todos los días le entregue una gardenia blanca, hasta el catorce. Y creo que también sería lindo si le llevas un latte y un pastelito de los que le gustan.
─Si vas tú y se los das sería menos obvio, ¿no puedes darle unos chocolates y ya?
─Eres tan básico, Minseok, por eso te dejó Chen.
─Hey, si esperas que te ayude no te metas en mi vida amorosa, él no me dejó, fue algo de mutuo acuerdo.
─Sí, los dos acordaron que eras un insensible.
─¡Vete a la mierda! Ya no te ayudo a nada. ─El chico molesto se giró para regresar a su trabajo y Chanyeol tuvo que dar dos zancadas para alcanzarlo y suplicarle perdón.
─No, espera, Min, lo siento, eres el mejor, ayúdame por favor.
─Bien, pero me debes una y te la voy a cobrar. Dame el dinero.
Chanyeol casi salta de la emoción, le dio un apretón a su amigo y luego procedió a vaciar su billetera. Minseok cruzó la calle y aprovechó que Baekhyun estaba afuera acomodando las plantas para hablar con su madre y hacer la orden. Le dijo que era de parte suya y le suplicó que no lo delatara. La mujer hizo una mueca extraña, pero aceptó.
El plan “infalible” de Chanyeol ya estaba en marcha