"Prometiste" L.S

Sinopsis

Después del amor viene la decepción y un corazón roto. Pero Louis tenía que sanarse y continuar con su vida, aún cuando por dentro sentía que moría.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Mari UwU
Estado:
En proceso
Capítulos:
4
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
13+

Capítulo 1

Quédate un poquito más, todavía no es hora de abordar y escucha estás palabras como despedida.

Louis se encontró en la sala de estar, las lagrimas se acumulaban poco a poco en sus orbes azules. Observaba fijamente las maletas en la entrada de su casa, ¿en qué momento su relación había llegado a este punto? ¿Qué es lo que había pasado? ¿Ya no era suficiente?

Harry entró a la sala revisando que en su bolso llevaría todos los papeles que necesitaría en el aeropuerto. Aunque lo que en realidad está haciendo era evitar ver a Louis, no quería ver sus lágrimas.

—¿Podemos hablar?— La voz del ojiazul salió algo extraña debido al llanto que estaba reteniendo.

—Tengo que irme, no quiero llegar tarde al aeropuerto.– Seguía sin querer mirarlo, dejando su vista fija en los papeles en sus manos.

—Amo-... Harry, por favor. Aun hay tiempo suficiente, si quieres puedo llevarte.

Fue entonces que el rizado levantó la vista, estaba a punto de ponerse a llorar él también. No soportó ver así de destrozada a la persona que más había amado.

—No hagamos las cosas más difíciles, será mejor que me vaya ahora. Ya voy retrasado.— Se acercó a sus maletas junto a la entrada, pero se detuvo al escuchar a Louis.

—Yo de verdad espero que te vaya bien en la vida, Harry. Deseo que seas feliz a donde quiera que vayas y con quien quiera que sea el afortunado o afortunada de pasar el resto de su vida contigo. Solo... se feliz, ¿está bien?

Ahora sí sentía que se soltaría a llorar en cualquier momento. Su Louis estaba sufriendo muchísimo, pero no quería seguir viviendo en una mentira.

—Lou...

¿Por qué no quieres explicarme por qué dejaste de amarme? ¿O acaso todo fue siempre una mentira?

—Solo quiero que me respondas algunas cosas antes de que te vayas. Serán solo unos minutos, lo prometo.— Harry miró su reloj.

Él bien sabía que todavía tenía al rededor de una hora para llegar al aeropuerto, así que tomó la decisión de hablar con el chico más bajo.

—¿Qué es lo que pasa Louis?— Entonces el ojiazul rió con amargura.

Todavía se atrevía a preguntar qué es lo que pasaba ”pasa que me estás rompiendo el corazón” pero no se atrevió a decirlo en voz alta. Después de reír respondió.

— ¿Por qué, Harry? ¿Qué fue lo que hice mal? ¿Por qué ya no me amas más? Sé que soy desordenado en casa, que mis habilidades culinarias son un asco, que vivir conmigo puede ser difícil la mayoría del tiempo. Sé que puedo llegar a ser insoportable, que hablo y hablo sin parar todo el tiempo, pero intenté de verdad intenté ser mi mejor versión para ti, Harry. —Harry se tocó las sienes como si tuviera dolor de cabeza. —Lo siento, lo hice de nuevo, hablar sin parar. —Louis seguía tratando de retener el llanto, pero a este punto, le era casi inevitable.

— Louis, es difícil de explicar. De verdad lamento que lo nuestro no haya funcionado, yo también lo intenté... —Antes de que pudiera continuar, Louis lo interrumpió.

— ¿Lo intentaste? ¿Enserio lo hiciste? Porque durante los últimos meses parecía que el único que estaba dando todo por esta relación era yo.

— Lou, por favor.

— ¡LOU NADA! —El pequeño chico se levantó del sofá y señaló al rizado acusadoramente.— ¡Estoy seguro de que nunca me amaste! ¡Nunca lo hiciste! ¡Estuve viviendo en una estúpida mentira!

Porque yo, si bien me he equivocado, tenía la certeza que mi sitio era a tu lado, hasta hoy así cumplí.

El rizado observó a Louis comenzar a romperse. Después de haberle gritado, el chico se había soltado a llorar, quería sostenerlo entre sus brazos, pero al mismo tiempo sabía que si hacía eso, se iba a arrepentir.

— Estaba tan seguro de que estaríamos juntos el resto de nuestras vidas. —Comenzó a hablar Louis en medio de sus sollozos. —Todo siempre encajó tan bien entre nosotros, pertenecíamos uno al lado del otro, tu mismo lo dijiste, dos corazones en un hogar, pero parece que me he equivocado. —Harry estaba dejando que el chico se desahogara, quizás era eso lo que necesitaba. —Te he amado desde que tenía dieciocho, desde el primer momento te entregué todo, Harry, te di mi corazón, mi cuerpo, mi alma entera. Te prometí a los veintidós que siempre estaría a tu lado, que iba a amarte siempre y lo he cumplido, pero pese a todo eso, estás aquí, rompiendo... rompiéndome el corazón.

Dices que no hay marcha atrás, que compatible a mí siempre serás. Y que no tenemos en común ninguna meta.

Después de escucharlo hablar se dijo que ya no importaba si se arrepentía después, no podía soportar ver a Louis así. Se acercó hasta él y lo rodeó con sus brazos dejando un beso sobre su cabello.

— De verdad lo siento, Lou. Lo último que quiero es herirte más. Tú eres lo mejor que me pasó en la vida, y como pasa con muchas personas, encajas conmigo, pero también lo haces con Zayn, con Niall, con Liam, siempre vamos a tener cosas que nos unan, pero justo ahora, ambos vamos por caminos distintos. Y lo siento, de verdad lo lamento, pero no me veo a tu lado en un futuro. —El rizado comenzó a sentir que su pecho era golpeado.

— ¡SUELTAME! ¡SUELTAME! —Los golpes aumentaban mientras el más bajo se movía para separarse del abrazo.

— Louis...

— ¡¿NUESTROS CAMINOS SON DISTINTIOS?! ¡Yo te dije desde el principio lo que quería para mi vida! ¡Te dije que estaba comenzando a estudiar para ser un médico! ¡Te dije que a pesar de que tú quisieras ser músico iba a apoyarte! ¡DURANTE LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS HE ESTADO ESPERANDOTE EN CASA CADA QUE TIENES UN CONCIERTO! ¡Asisto a cada presentación que puedo! ¡NUESTRAS METAS SIEMPRE FUERON DISTINTAS! —Ahora sentía su cuerpo hervir de la molestia.

¿Cómo podía hablar sobre que tenían caminos distintos cuando desde siempre lo sabían? ¿Por qué ahora sí importaba? Louis reconocía que había días en que terminaba agotado después de una larga jornada en el hospital y solo quería llegar a casa junto a su “esposo”, se sentía culpable cuando Harry le pedía que lo acompañara al estudio y él se quedaba a dormir. Pero también estaban esos días en los que a pesar de estar agotado, en lugar de dirigirse a casa, iba hacia su hogar, hacia Harry dando algún concierto local, o llegaba corriendo a ver la transmisión, le llamaba después de cada concierto, ¿qué es lo que había hecho mal? ¿No había sido suficiente apoyarlo en cada cosa que hacía? ¿Amarlo aún cuando Harry le gritaba que no quería ver a nadie por que había tenido un mal día? ¿Sostenerlo mientras lloraba porque lo habían rechazado en alguna disquera? ¿Nada había sido suficiente?

Porque Louis nunca se quejaba de que Harry ya casi nunca estaba en casa, de que incluso cuando había tenido un mal día, Harry estuviera ahí diciéndole que no era el único que tenía problemas en la vida. Que cuando uno de sus pacientes fallecía se sintiera pésimo y no encontraba al rizado al llegar a casa porque siempre, o no estaba o estaba demasiado cansado y solo quería dormir.

Tampoco reclamaba que ni si quiera se haya enterado de que había estado embarazado y lo había perdido, porque el quedó en estado el año pasado, antes de que Harry se fuera a su primera gira, el de ojos verdes había estado tan emocionado por ello que casi nunca dejaba hablar a Louis cuando le llamaba, lo perdió cuando al salir de la ducha escuchó su celular sonar, corrió con los pies húmedos escaleras abajo, pensando que quien llamaba era Harry, resbaló en ellas y quedó inconsciente por unos minutos. Despertó en casa, solo, supo que había perdido a su bebé cuando sintió un fuerte dolor en el vientre y estaba sentado en un charco de sangre.

Si es así que quede claro, que todo esto se habría evitado, si tu me hubieras siempre hablado con la neta.

— ¡Sí, pero no sabía que llegaría tan lejos! ¡NO PUEDO SEGUIR CONTIGO CUANDO TE PASAS TODO EL DÍA EN EL HOSPITAL! —Harry se sorprendió un poco de sus propias palabras, pero aún así continuó hablando. —Me di cuenta que ya no podía seguir contigo el año pasado, estaba y estoy cansado de esta situación. —El rizado vio a Louis comenzar a llorar de nuevo. —Entendí que tu trabajo era más importante que yo cuando solo llamaste durante las primeras dos semanas, me fui durante casi siete meses, Louis, y solo recibí tus llamadas durante las primeras dos semanas.

Louis se preguntaba cómo decirle que había dejado de llamarlo porque había estado en el hospital, pero esta vez como paciente, además de que su cabeza había estado atormentándolo con la pérdida de su bebé.

— ¿Desde cuándo sentías que nuestros caminos eran tan diferentes como para que no pudiéramos seguir juntos? —El nudo en su garganta dolía, pero quería terminar con sus dudas antes de que Harry se fuera.

— No lo sé, Louis. Creo que siempre supe que no iba a funcionar.

Eso fue un golpe bajo para Louis, no se esperaba esa respuesta. Llevaba 10 años junto a una persona que no le amaba, 6 años casado junto a alguien que nunca espero que su relación funcionara. ¿Por qué mentirle durante tanto tiempo? Louis no lo entendía.

— ¿Desde siempre? ¿Cómo es posible que mantuvieras la mentira de que me amabas durante tanto tiempo? —Ahora estaba sentado en el sofá tratando de procesar todo.

— Por eso me estoy yendo, Louis. No puedo continuar con una mentira. —El corazón del castaño estaba siendo destruido con cada palabra que Harry decía.

— ¿Por qué no lo dijiste desde principio? ¿Para qué desperdiciar 10 años de tu vida en alguien que no amabas? —Estaba destrozado, pero sabía que él se lo había buscado cuando pidió respuestas.

— Porque pensé que estaba enamorado, y lo estuve, pero no eres lo que quiero para mi vida. —Louis estaba más tranquilo, aunque las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas.

— ¿Te das cuenta que pudimos ahorrarnos un montón de mierda si me hubieras dicho esto desde el principio? Pudiste haber sido honesto desde el primer momento en que descubriste que no me amabas más. Podrías haber hecho tantas cosas y no estaría aquí, sintiendo que me estoy muriendo. —Harry volvió a ver su reloj, solo tenía media hora más.

— Tengo que irme, Louis, voy a llegar tarde para el vuelo.

Pero a ti se te olvidó que prometiste que nunca me dejarías, que sin no había razón para seguir viviendo, no.

— Olvidaste todas tus promesas ¿no es así? —Harry ya se estaba acercando de nuevo a sus maletas. —Me duele que te hayas atrevido a hacerme promesas falsas. “Eres el amor de mi vida” —comenzó a hablar el castaño con un toque de burla. —el día de nuestra boda, “Mi vida sería un desastre sin ti, no podría dejarte ir nunca, sería un idiota si lo hiciera”, nuestro tercer aniversario de casados, “¿Cómo le explico al mundo que no hay nadie como tú? ¿Qué la razón de mi vida eres tú?” —Louis tomó un pañuelo que estaba en la mesa ratona, dejando el lugar en silencio por unos segundos. —Ahora dime, ¿cómo le explico a mi corazón que todo eso fueron sucias mentiras?

— Louis, ya basta, por favor. —El rizado trataba de mantenerse calmado, no quería volver a gritarle.

Se te olvidó que prometiste amarme hasta el fin del tiempo, en las buenas y en las malas me darías tu calor.

— ¿Quieres saber por qué no llamé luego de dos semanas de haberlo hecho diario? —Harry se detuvo de dar un paso hacia la salida y se giró para enfrentarse a Louis. —Estaba en el hospital por-

— Siempre estás en el hospital, Louis, no es novedad que tu vida está ahí. Para que quieres hablar de esto si tu pretexto siempre será que tenías demasiado trabajo, que estabas agotado, me cansé de eso, Louis.

— ¿Terminaste?

— ¿Qué?

— Siempre pasa lo mismo, nunca me dejas hablar. —Harry lo miró incrédulo.

— ¿Qué nunca te dejo hablar? Si él que más ha hablado durante todo este tiempo eres tú y...

— Estaba embarazado.

— ¿Qué? ¿De qué hablas? —Ahora el rostro del rizado mostraba confusión y asombro, ¿iba a tener un hijo?

— Sabías que antes de que te fueras había estado sintiéndome mal, dijiste que solo era por el estrés y yo no le tomé importancia. Exactamente un día después de que te fueras me desmaye en el trabajo. Max me mandó a hacer unos análisis y resulta que tenía un mes de embarazo, estaba emocionado, quería contártelo enseguida. Cuando llegue a casa y te llamé luego del concierto, lo intenté, pero estabas tan emocionado por la presentación que no quise quitarte eso. Lo estuve intentando, pero tú siempre tenías algo que contar, el restaurante nuevo al que habías ido, alguna fan siguiéndote, y cuando estaba a punto de hacerlo, siempre decías que tenías que irte. —Harry comenzaba a sentir que su pecho se inundaba en culpa. —Dos semanas después, salía de la ducha y el teléfono lo había dejado abajo, pensé que eras tú y baje corriendo, me resbale, me caí y estuve inconsciente por no sé que tiempo. Desperté con un dolor horrible y lleno de sangre, como pude fui al hospital, era obvio que lo había perdido. Estuve internado en el hospital por dos días. Me dieron un descanso en el trabajo y yo... me sentía tan solo, no quería llamarte porque sabía que terminaría llorando, y me sentía tan culpable por haberlo perdido.

— Louis, yo... —Había un nudo en su garganta, el ojizafiro había tenido que pasar eso solo, mientras que él estaba en alguna fiesta o dando un concierto, se sentía culpable, miserable.

— Ni si quiera puedo culparte, porque no te dije nada, pero me hubiera gustado tener un poco de apoyo de la persona que amo. Yo solo... no quería arruinar tu felicidad con lo de tus conciertos. —Las lágrimas de Harry ahora también bajaban por sus mejillas. —Y durante todo ese tiempo me preguntaba qué había pasado con tu promesa, “prometo estar a tu lado en las buenas y las malas, en la salud y la enfermedad”. Estaba solo en nuestra habitación deseando que estuvieras ahí para sostenerme. Cuando llegaste, yo ya había regresado al trabajo, y en cuanto volví a casa y te encontré en el sofá viendo la televisión, me lancé a tus brazos, pero solo me rechazaste porque estabas molesto por no haberte llamado. —Louis suspiro sintiendo su pecho oprimirse a cada segundo con los recuerdos. —Me dijiste “¿Ahora si tienes tiempo para mí?“, si tanto te importaba el hablar conmigo, ¿por qué nunca llamaste?

Harry no quería aceptarlo, ni siquiera para él mismo, pero sabía que era porque era un egoísta, quería que Louis se preocupara por él, que siempre lo sostuviera, pero él nunca había estado para Louis, no le importaba. Sabia muy bien que era él quien había fallado en esa relación.

— ¿Entiendes por qué tengo que irme? Solo te estoy hiriendo, no quiero seguir haciéndolo. —Se levantó de su lugar y tomó todas sus cosas, está vez sin escuchar a Louis y saliendo de casa directo a su auto.

— ¡HARRY! ¡HARRY! —Pero el mencionado ya estaba guardando todo.

Para cuando Louis logró recomponerse corrió a la puerta solo para ver el auto del rizado desaparecer por la calle. Su llanto se intensificó y regresó a casa, no pensaba dejar que sus estúpidos y chismosos vecinos lo vieran llorar.

Se te olvidó que me robaste el corazón.

Cerró la puerta tras de él, y se recargó en ella. Dejó salir todas las lágrimas y el dolor, aunque sabía que este último iba a durar un poco más.

Los recuerdos de él y Harry comenzaron a pasar una y otra vez por su cabeza. El día que se conocieron:

Louis estaba en el baño de aquel restaurante, un chico rizado entró segundos después, se puso a su lado. El castaño no pudo evitar verlo, era tan lindo, el otro le regresó la sonrisa y sin querer, el ojiverde lo salpicó un poco.

¡Oops!

Hola.

El día en el que se hicieron novios:

¡Te juró que si dejas que me caiga, te voy a matar Styles! —Louis medio rió y amenazó al muchacho con rulos.

Nunca te dejaría caer, Lou, lo prometo. Harry sonrió y le tomó las manos.

Louis iba en una patineta, estaba aprendiendo a utilizarla, y Harry lo sostenía para mantenerlo estable mientras avanzaba. La bajada comenzó y Louis comenzó a gritar, ninguno de los dos vio el pequeño hoyo en suelo y ambos cayeron al él.

Harry comenzó a reír y Louis comenzó a golpearlo con suavidad en el estómago.

¡Me dejaste caer, Styles! ¡Prometiste que no lo harías! —Aún en el suelo, Louis logró quedar encima de Harry.

El rizado atrapó sus manos y las besó.

Se mi novio.

El día de su boda:

Habían decidido que se casarían en la playa. Todo estaba bien, las cosas estaban de maravilla, hasta que dos días antes, la florista llamó diciendo que las flores no estarían para ese día. La madre del pastelero enfermó y tuvo que irse. El traje de Harry no era del color que el había pedido y él de Louis le quedaba pequeño.

El de orbes azules se sentía frustrado porque nada estaba yendo como quería, no había flores, no había pastel, no había trajes. Todo era un desastre. Un día antes estaba llorando en los brazos de Harry.

— Tranquilo, Lou, encontraremos la manera de que funcione. —Ambos estaban en el departamento de Harry, era pequeño pero acogedor.

— No podemos casarnos si nada es perfecto. —Harry tomó el rostro del castaño y limpió sus lágrimas.

— Mi dulce criatura, siempre encontramos la manera en que las cosas funcionen, siempre lo haremos. Te prometo que tendremos la mejor boda de todas. —Besó los labios de su prometido con dulzura.

— Casémonos ahora. —Murmuró Louis sobre sus labios.

— ¿Qué? ¿De qué hablas?

— ¿Dónde están los anillos?

— Cariño, la boda es mañana. —Harry lo miraba con amor y una sonrisa en el rostro.

— ¡Los encontré! —Louis regresó al lado de Harry y sacó el anillo más grande. —Harry Styles, eres el amor de mi vida y la persona con la que quiero estar por el resto de ella. Con este anillo, te tomo a ti como mi esposo, para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, en las buenas y las malas. No diré que hasta la muerte nos separe, porque estoy seguro de que te amaría en otra vida. Te amo muchísimo. —Tomó la mano izquierda de Harry y le puso el anillo.

Harry le dedicó una sonrisa y agarró el otro anillo que descansaba en la cajita. Sostuvo la mano de Louis y comenzó a hablar.

— Louis Tomlinson, mi vida sería un desastre sin ti, no podría dejarte ir nunca, sería un idiota si lo hiciera. Eres lo mejor que me ha pasado en toda mi existencia, y con este anillo, te tomo a ti como mi esposo, prometo amarte incluso en los días malos, respetarte, cuidarte y hacerte feliz, porque si tu eres feliz, yo lo soy también. En las buenas y malas, en la salud y en la enfermedad. Quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, para toda la eternidad, sin que nada nos separe. —También colocó el anillo en el dedo de Louis para después besarlo con un poco de intensidad. —No necesitamos un papel del ayuntamiento.

Las lagrimas seguían bajando por sus mejillas, parecía que Harry había olvidado todas las cosas que se habían prometido. Olvidó por completo que tenía el corazón de Louis en sus manos, en este último tiempo, lo tomó lo despedazo y pisoteo hasta dejarlo hecho añicos.

Louis se levantó del suelo después de un largo tiempo. Su celular en la mesa ratona estaba sonando. Observó la pantalla con el nombre de “Sam” brillando en ella. No tenía ganas de hablar con nadie, así que lo dejó sonar, pero segundos después de que la llamada terminara volvió a sonar, era Sam de nuevo. El sonido le estaba provocando dolor de cabeza, así que esta vez si contesto.

— ¿Hola?

Hola, Lou, ¿cómo estás?

— ¿Puedo ayudarte en algo Sam? —La voz de Louis sonaba irritada y enseguida Sam supo que Louis no estaba bien.

¿Estás bien? ¿Quieres que vaya a verte?

No, Sam, solo dime lo que sea que ibas a decirme.

— Louis, puedo ir hasta tu casa y-

¡FENDER, SOLO DIME LO QUE IBAS A DECIRME!

— Ya, ya, perdón Lou. Solo quería decirte que los resultados de los análisis anuales ya están listos. La doctora Gómez me pidió que hiciera el informe, vi tus resultados y todo está bien, pero para lo único que diste positivo fue la prueba de embarazo, tanto en orina como en sangre. Solo quería decir felicitaciones.

Sam solo escucho el sonido del llanto de Louis, no necesito más para tomar sus cosas y salir del hospital directo a la casa del castaño.