Nancy Roman, la madre del Hubble
Nancy Grace Roman fue una astrónoma estadounidense relevante en la investigación y clasificación de estrellas. Además, es conocida por su contribución en la planificación del telescopio espacial Hubble, el cual nos ha permitido ver objetos que se encuentran a miles de millones de años luz.

De dibujar la luna, a ser astrónoma
Nancy Roman nació el 16 de mayo de 1925 en Nashville, Tennessee, aunque vivió en numerosos lugares, y murió el 25 de diciembre de 2018 en Germantown, Maryland. Ella se interesó por la astronomía desde que era muy pequeña. A los 4 años, a Roman le encantaba dibujar la luna y desde que tiene uso de razón, recuerda que su madre, Georgia Frances Smith Roman, le enseñaba las constelaciones y las auroras boreales, lo que la atrapó en la astronomía durante toda su vida. Asimismo, cuando tenía 10 años fundó un club de astronomía en su colegio para estudiar las constelaciones en el que reunía a sus amigos una vez por semana y a partir de los 12 años sabía con certeza que quería ser astrónoma.
“Ciertamente, cuando estaba en séptimo grado, sabía que debía tener una larga educación si quería convertirme en astrónoma, pero pensé que lo intentaría y si no avanzaba lo suficiente, siempre podría terminar enseñando en la escuela secundaria o matemáticas o física”
Sin embargo, Roman ha tenido una excelente carrera en la astronomía, la cual es extremadamente inspiradora.
“Creo que siempre he sido curiosa, y solo quería satisfacer mi curiosidad. Y tengo curiosidad en algo más que la ciencia, sin duda, pero la astronomía en particular era un tema sobre el que quería aprender más. Quería aprender más sobre la ciencia en general.”
Nancy Roman asistió al instituto “Western High School” en Baltimore, en el cual participó en un programa acelerado que duraba 3 años. Posteriormente, fue a la universidad de Swarthmore con el fin de estudiar astronomía. Peter Van de Kamp le enseñó astronomía y le dio acceso a dos telescopios que estaban a disposición de los estudiantes, los cuales fueron muy importantes para Roman porque a ella le encantaba jugar con las diferentes técnicas de observación de estos. Ella fue introducida al mundo de la astronomía profesional gracias a van de Kamp y este le sugirió que continuase el posgrado en astronomía en la universidad de Chicago, después de graduarse en febrero de 1946.
Como le recomendó Van de Kamp, comenzó en marzo de 1946 el posgrado en astronomía en la Universidad de Chicago. Debido a que encontraba las clases más fáciles en comparación con Swarthmore, William Wilson Morgan le ofreció un proyecto basado en la observación mediante un telescopio de 12 pulgadas.
“Hubo un período en el que estuvo 6 meses sin hablarme, incluso cuando lo saludaba en el pasillo, lo cual no era muy agradable para mí”
Por otro lado, Roman recibió su Ph.D. en 1949, en el que escribió un artículo llamado “Ursa Major Moving Group”
Investigación de la edad de las estrellas y trayectoria en la nasa
Nancy Grace Roman ha tenido una carrera como investigadora muy exitosa en distintos observatorios y laboratorios. Sin embargo, también es conocida por crear el programa de astronomía espacial de la nasa desde cero, y la planificación de la misión relativa al telescopio espacial Hubble.
Durante su carrera relacionada con la investigación, ha tenido múltiples logros. Roman estudió varias estrellas a simple vista que tenían unas características similares a las del sol. Al hacer esto, se percató de que se podían dividir en dos categorías diferentes: por movimiento a través de la galaxia y por su contenido químico. Un descubrimiento suyo fue que las estrellas que están compuestas por helio e hidrógeno tienen un movimiento más acelerado que las que están compuestas de elementos más pesados.
Asimismo, otro hallazgo sería que, mediante la comparación de las líneas de hidrógeno de los espectros de baja dispersión en las estrellas, se pudo saber que no todas las estrellas comunes tenían la misma edad. Esto es debido a que las estrellas que tenían estas líneas más fuertes se movían alrededor del centro de la vía láctea de forma circular, lo cual es similar al sol, y las que no, se desplazaban en patrones elípticos, fuera del plano de la galaxia.
“Uno de mis momentos favoritos en mi carrera fue cuando me di cuenta de que había descubierto algo importante que nadie había sospechado.”
Estas observaciones se recogieron en un artículo, el cual fue galardonado como uno de los 100 artículos más relevantes de los últimos 100 años por el Astrophysical Journal.
Por otro lado, mientras que estaba en el Observatorio de Yerkes perteneciente a la Universidad de Chicago, estuvo observando la estrella AG Draconis y, casualmente, vio que su espectro de emisión era diferente en comparación con antiguas observaciones. Más tarde se comprobó que esto era debido a que la estrella está en ese estado un 2-3% del tiempo.
Posteriormente, publicó un catálogo de estrellas de alta velocidad en 1955 dentro del Astrophysical Journal Supplement Series. En él se documentaron magnitudes y colores fotoeléctricos, tipos espectrales, y paralaje espectroscópica para unas 600 estrellas de alta velocidad.
Después de dejar la universidad de Chicago, Roman fue al laboratorio de Investigaciones Navales en Washington, instalándose en el programa de radioastronomía en 1954. Aun así, no le asignaban muchas tareas y sentía que no estaba aprovechando al máximo su potencial. Cuando se ganó la confianza de sus compañeros consiguió trabajar en radioastronomía, geodesia y espectroscopia de microondas, en la cual llegó a ser jefa tras tres años en los laboratorios.
Nancy Roman se introdujo en el mundo de la astronomía espacial después de haber proporcionado asesoría astronómica para el programa de satélites Project Vanguard, en el cual no llegó a participar formalmente en ninguno de los cohetes.
En cuanto a su trabajo en la radioastronomía, Roman mapeó gran parte de la vía láctea y también la aplicó en el trabajo geodésico, como, por ejemplo, para calcular la distancia entre la luna y la Tierra.
Su reputación internacional aumentó cuando la invitaron para que hablase de su trabajo en cuanto a las estrellas en Armenia y, posteriormente, en la Unión Soviética para la dedicación del Observatorio Byurakan.
“Unos meses después de que se formó la NASA, me preguntaron si conocía a alguien a quien le gustaría establecer un programa de astronomía espacial. Sabía que asumir esta responsabilidad significaría que ya no podría seguir investigando, pero el desafío de formular un programa desde cero que creía que influiría en la astronomía en las próximas décadas era demasiado bueno como para resistirme”. Explicó Nancy en una entrevista de la Nasa.
Por lo tanto, en febrero de 1959 se convirtió en jefa de astronomía observacional y en 1960 fue la primera mujer en ocupar un puesto ejecutivo en la NASA siendo jefa de astronomía en las oficinas de las Ciencias Espaciales de la NASA. Roman expresa que se sintió a gusto en la NASA y que no fue despreciada por su género en ningún momento.
Una parte de su trabajo consistía en viajar alrededor del país para dar conferencias sobre astronomía en los respectivos departamentos. Además, Roman quería descubrir lo que otros astrónomos querían estudiar e informarles sobre las ventajas de observar desde el espacio.
“Para decirles lo que estábamos planeando en la NASA y cuáles eran las oportunidades de la NASA, pero igualmente para tratar de obtener de ellos una idea de lo que pensaban que la NASA debería estar haciendo”
Además, al ser la jefa del programa, participó en la planificación de un programa de satélites y cohetes, mientras era asesorada por parte de una comunidad de astrónomos y también administró un programa de becas para apoyar la ejecución y comprensión de resultados de la astronomía.
“Lo que más me gustó de ser la jefa de estos programas fue la gran cantidad de contactos que tuve con científicos expertos en la investigación astronómica y con la amplia comunidad astronómica en este país y en el extranjero.”
Haciendo el Hubble realidad
Uno de los principales logros de Nancy Grace Roman fue que su imprescindible papel a la hora de lanzar el telescopio espacial Hubble el 24 de abril de 1990.
La idea de un telescopio de este tamaño se comentó en el año 1946 por el astrónomo Lyman Spitzer Jr. Pero era difícil de lograr y muy costoso.
“Mi papel en el Hubble era de científica del programa. Eso significa que básicamente traté de vender el programa. También hice otras cosas, pero mi mayor esfuerzo fue tratar de convencer a la gente de que valía la pena hacerlo.”
Gracias a su perseverancia y confianza en este proyecto logro salir a la luz y ha sido muy exitoso ya que ha conseguido realizar más de 1,2 millones de observaciones y 14.000 artículos científicos desde 1990.
“Creé un comité de astrónomos de todo el país, más algunos ingenieros de la NASA, para sentarnos juntos y decidir qué debíamos hacer, qué querían hacer los astrónomos, qué pensaban los ingenieros que era posible hacer y dirigí ese esfuerzo durante varios años hasta que tuvimos un diseño bastante detallado de lo que pensamos que tendría sentido”.
El trabajo de Roman consistía en convencer, antes de todo, a la NASA y, posteriormente, a la oficina de presupuesto, a la parte ejecutiva del gobierno y finalmente al congreso, de que construir el Hubble valía la pena.
Una anécdota que le gusta contar es que un senador que era conocido por reírse ante proyectos que suponían un malgasto de dinero, llamado William Proxmire, le pregunto a la NASA porque un americano querría pagar con sus impuestos algo tan caro como el Hubble. Roman hizo los cálculos y le respondió al senador: “por el precio de una noche en el cine, cada estadounidense recibiría 15 años de emocionantes descubrimientos”. Lo cual le convenció.
Debido a todo el trabajo que emprendió Roman en que el telescopio espacial saliese a la luz, Ed Weiler, antiguo jefe de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, propuso que Nancy Grace Roman debería ser reconocida como “la madre del Hubble”.

“El hecho de que el Hubble exista es algo de lo que estoy orgullosa”
En una entrevista hecha por la NASA el 31 de marzo de 2017, Roman afirma que el descubrimiento que para ella fue más importante de los múltiples realizados por el Hubble es la confirmación de que la energía oscura existe. Antes de esto, se pensaba que el espacio después de expandirse se contraería, pero realmente lo está haciendo mucho más rápido.
En 1979, Roman se fue de la NASA y dedicó mucho tiempo a enseñar y a aconsejar a amantes de la ciencia alrededor de todo el país. Continúo siendo una defensora incansable de la ciencia y fue profesora de astronomía en Shepherd Elementary School, Washington, dedicando sus últimos años a motivar a las niñas pequeñas a perseguir sus sueños.
“Una de las razones por las que me gusta trabajar en colegios es para tratar de convencer a más mujeres de que pueden convertirse en científicas y de que la ciencia puede ser muy divertida”
Ignorando los impedimentos:
Desgraciadamente, a Roman, como a muchas otras mujeres, se le desanimó el perseguir una carrera en la ciencia, más específicamente en la astronomía.
“Ciertamente no recibí ningún estímulo. Se me dijo desde el principio que las mujeres no podían ser científicas.”
En el instituto, Roman recuerda que le preguntó a su profesora si podía hacer un segundo año de álgebra en vez de un quinto año de latín, y la profesora con un tono de burla respondió “¿Qué clase de mujer escogería matemáticas en lugar de latín?”
La primera vez que la animaron fue cuando estaba en su tercer año en la universidad y el jefe del departamento de física le dijo “Sabes, por lo general trato de convencer a las mujeres de que no se dediquen a la física. Pero creo que tal vez, podrías lograrlo”. Antes de esto nunca le habían animado para ser científica.
“Me alegro de haber ignorado a las muchas personas que me dijeron que no podía ser astrónoma. He tenido una carrera maravillosa en un campo que amo.”
En un trabajo en un laboratorio, Roman dice que solo por el hecho de ser mujer no recibía tareas y que no la respondían a sus preguntas, únicamente por el hecho de que previamente habían contratado a una mujer que no había hecho su trabajo correctamente.
En una serie de videos entrevistando a Roman un año antes de su fallecimiento, Roman expresa su opinión sobre la igualdad de hoy en día en el ámbito laboral.
“Hay dos cosas que me gustaría ver cambiadas: los salarios, los cuales no son iguales; y más mujeres en los rangos directivos.”
Aunque sí que menciona que se alegra de que las mujeres tengan más oportunidades y que este bien visto que una mujer sea científica, en comparación con su época. Además, recalca que aún falta mucho por hacer para llegar a la igualdad entre el hombre y la mujer.
“Hay una disparidad en términos de salarios. Hay una disparidad en términos de oportunidades”
Aun tras haber sido juzgada por su género y desanimada de hacer la carrera que deseaba, ella persistió y luchó por lo que quería lograr.
“Me alegro de haber ignorado a las muchas personas que me dijeron que no podía ser astrónoma. He tenido una carrera maravillosa en un campo que amo.”
En otra entrevista, le preguntaron a Roman sobre qué les diría a otras mujeres sobre su legado y ella contestó:
Yo no dejé que el hecho de ser mujer me frenase.








