Capítulo Único
─Buenas tardes, ¿un americano grande?
─Sí, por favor. ─El alto alfa asintió con una sonrisa, era obvio que el encargado ya sabía lo que él iba a pedir, ha venido a diario al mismo café durante meses.
Chanyeol tomó su vaso y se sentó en la misma mesa de siempre, no es la mejor ubicada del lugar, pero sí es su preferida porque huele delicioso... Tiene un leve rastro de su omega y eso le encanta.
Él ha venido al mismo café todos los días durante los últimos seis meses, desde la primera vez que su nariz captó ese delicioso olor a rosas y vainilla. Todos sus sentidos se activaron y buscó desesperado la fuente de ese aroma, su omega destinado, infortunadamente, no pudo encontrarlo.
Chanyeol siguió su rastro y lo perdió en medio de la calle, su alfa estaba desesperado, pero él estaba feliz porque al menos sabía que su otra mitad estaba en la misma ciudad y tenía fe de encontrarlo pronto. Volvió a ese café a diferentes horas del día, sabía que nadie podía ayudarle a encontrarlo, sin saber cómo lucía, y solo él era capaz de percibir el olor particular de su omega. Solo esperaba que él también pudiera sentir el suyo y estuviera buscándolo de igual manera.
Sin embargo, los días y las semanas fueron pasando, hubo días en los que no halló ningún rastro y otros en los que estaba tan vívido que podía saber que se acababa de ir, la situación era demasiado frustrante, pero al no tener otra pista, no le quedaba más opción que esperar y rogar para que coincidieran en algún momento.
De vuelta a su oficina con menos ánimos que antes, se encontró con su mejor amigo y su cara divertida le anticipó que no le iba a gustar para nada lo que tuviera que decirle.
─Channie, mi querido Channie, me complace entregarte tu invitación a la fiesta de San Valentín de la empresa. ─Sehun sonreía amplio y travieso con cierto aire burlesco en su tono, él sabía muy bien que Chanyeol odiaba las fiestas.
─Sabes perfectamente que no voy a ir, odio las multitudes y más cuando todos están tratando de ligar conmigo, es horrible.
─Es tu culpa por ser tan guapo, los pobres omegas se derriten al verte, hasta yo te perseguiría si fuera un omega.
─Deja de decir estupideces, yo sé que mi destinado está cerca, no voy a meterme con nadie, ya te lo dije, solo lo quiero a él.
─Llevas seis meses buscándolo, tus bolas deben estar azules, Channie, hasta que no estés con él no va a ser un problema que te alivies con otro, no es infidelidad si aún no se han encontrado.
─Ya te dije que no.
─Lo siento, es obligatoria, enviaron un memorando y quienes estén emparejados pueden llevar a su compañero, pero todos debemos ir. Anímate, los chicos de la empresa de Luhan también deben venir al ser contratistas, tendrás mucho para escoger. ─El pelinegro soltó una risita traviesa al escuchar el gruñido de Chanyeol, le encantaba sacarlo de quicio.
─Bien. ─respondió el alfa de mala gana. No estaba para nada emocionado con la dichosa fiesta.
La última vez que asistió a uno de esos eventos, fue hace dos años y fue horrible. Montones de omegas ebrios coqueteándole y tratando de llevarlo a la cama de las formas más descaradas posibles. Le parecía asqueroso, él no era ningún virgen, ya tenía veinticinco años, pero tampoco era promiscuo, creció con la idea de encontrar a su compañero y tuvo un par de relaciones que siempre supo que serían temporales. Su corazón esperaba a esa persona especial, aunque le dijeran que era muy cursi.
No teniendo más remedio, se vio forzado a arreglarse y asistir al bendito evento, esperaba llegar, saludar a sus jefes, tomarse una copa y volver a su casa lo más rápido posible. En la entrada se encontró a Sehun quien lo esperaba con ansias, no quería que su amigo estuviera en problemas por caprichoso.
─Channie, qué bueno que llegas, ya estaba por salir a buscarte.
─Deja de llamarme así, pareces mi madre.
─Pero, Channie, es de cariño, anda quita esa cara de amargado y vamos adentro, Luhan tiene amigos preciosos... Eh, no le vayas a contar que dije eso o dormiré en el sillón una semana.
─Eso me incita más a decírselo.
Mientras reían y se empujaban los hombros como un par de niños, los dos se fueron adentrando en el elegante salón de recepciones que estaba decorado en rojo y blanco, lleno de corazones, globos y muchas flores. Olía demasiado a rosas y Chanyeol se sintió nostálgico de repente, esa celebración se le haría hermosa si pudiera tener a su pareja junto a él, aspiró con fuerza disfrutando el olor, las rosas se habían vuelto sus flores favoritas desde que supo que era el delicioso olor de su destinado.
Pero al inhalar más lento, percibió ese toque de vainilla dulce y sus ojos se abrieron de par en par. Empezó a mirar hacia todos lados como un loco, él esperaba sentir ese famoso tirón tan pronto como viera el rostro de su omega, pero solo parecía un demente girando a todos lados con desesperación.
─Hey, ¿qué te pasa? Estás más raro de lo normal.
─Él está aquí, puedo olerlo.
─¿Cómo sabes que es un él? Podría ser una chica.
─Es mi destinado, Sehun, la madre Luna no me va a enviar a una chica cuando sabe que no me gustan.
─Buen punto, entonces activa tu instinto rastreador, quisiera ayudarte, pero solo puedo oler las fresas con chocolate de Luhan. Mmmh delicioso.
─Diablos. Hay tantas rosas que me confundo. ─Chanyeol continuó olfateando con un poco más de disimulo y el olor a vainilla se intensificó en una dirección. Cuando miró fijamente, pudo ver a Luhan sentado en una mesa junto a otros dos omegas muy hermosos, una sonrisa se dibujó en su rostro al pensar que uno de ellos dos era su pareja, sin embargo, no sintió el dichoso tirón. Pensó que a lo mejor no era lo mismo para todos y con una seña le indico a Sehun que era uno de ellos.
─Vaya, el mundo es un pañuelo, te habrías ahorrado meses de búsqueda si hubieras venido a alguna de las reuniones que te invité. Ellos son Kyungsoo y Minseok, trabajan con Luhan y son sus amigos, falta Baekhyun, es el omega lindo del que te hablé la otra vez.
─Dios, tengo tantos nervios ahora. ¿Quién será?
─Espero que sea Minseok, Kyungsoo es hermoso, pero tiene un carácter del demonio, Min es más dulce, haría buena pareja contigo.
─¿Cuál es Minseok?
─El rubio, tiene un cuerpo de infarto.
Un gruñido de posesividad se escuchó y Sehun soltó una carcajada alzando sus brazos en rendición, el fuerte sonido alertó a los omegas que de inmediato fijaron su mirada en los dos guapos alfas parados a unos metros de ellos.
─Amor, ya te estaba extrañando. Hola, Chanyeol, ¿cómo estás?
─Hola, Luhan, muy bien ¿y tú?
─Todo lo bien que puedo con esta barriga. Pero déjame te presento a mis amigos, él es Do Kyungsoo y él es Kim Minseok, los dos son solteros, por cierto.
─¡Luhan! ─exclamaron los dos omegas al unísono completamente avergonzados con sus mejillas encendidas.
Chanyeol sonrió enternecido y los miró a los dos detenidamente, esperando sentir algo, pero no había nada. El aroma a rosas y vainilla estaba presente, era más fuerte de lo que alguna vez hubiera sentido, pero todo lo demás estaba apagado, no sentía nada especial y eso le ocasionó una opresión en el pecho por la decepción. Tal vez solo se exageraba el momento y no era realmente tan espectacular como se contaba.
─¿Y Baekhyun? ¿Ya se fue?
─No, sí está aburrido y quiere irse, ya sabes que odia estas fiestas, pero fue al baño, no debe tardar.
─Lo obligamos a dejar su saco para asegurarnos de que no escaparía por la cocina. ─dijo Minseok con una voz muy dulce que le provocó una sonrisa a Chanyeol, tal vez ese era su chico.
Quiso acercarse con disimulo para olerlo mejor y permitir que él también lo oliera, porque el omega le sonreía muy lindo, pero no daba más muestras de haberlo reconocido, el otro chico tampoco. De repente, el olor se hizo más fuerte y lo obligó a girarse encontrándose con el omega más hermoso que había visto en la vida. Era incluso más bello que Luhan y eso ya era mucho decir.
El omega abrió sus ojos y su boca completamente sorprendido al verlo. Tan pronto como sus ojos se encontraron Chanyeol sintió su corazón saltar y acelerarse, un extraño pero reconfortante calor se extendió por su pecho y una sensación de infinita felicidad se apoderó de él. Se sintió atraído al chico como si fuera un imán y su mirada recorrió su cuerpo de pies a cabeza con una sonrisa pintada en la cara.
Era un chico joven, un poco bajo, de piel blanca y suave, cabello castaño oscuro ligeramente rizado, un rostro precioso de facciones delicadas y un cuerpo de ensueño, la camisa blanca le dejaba ver su marcada cintura y ese pantalón negro ajustado delineaba sus anchas caderas y sus muslos firmes. Al alfa se le hizo agua la boca con solo verlo, su lobo rugía ansioso en el interior y sintió su pene querer despertar. Él era simplemente perfecto.
─Cedro y menta. ─susurró el omega en un hilo de voz manteniendo su expresión de sorpresa.
─Rosas y vainilla. ─respondió Chanyeol.
─¡No puede ser! ¡Ustedes son destinados! Todo el tiempo estuvieron tan cerca.
El grito emocionado de Luhan los sacó de ese momento hipnótico. Chanyeol dio dos pasos para acercarse y Baekhyun dio dos más. Al estar frente a frente solo pudieron sonreír como dos tontos con las mejillas sonrojadas.
─Soy Chanyeol.
─Baekhyun.
Su voz era tan dulce como siempre la había imaginado, ver el rubor en sus mejillas y cómo mordía su labio con nerviosismo lo estaba llevando al borde del abismo. Chanyeol quería lanzarse a besarlo más de lo que quería respirar y estaba seguro de que el chico se moría por restregarse contra él e impregnarse de su olor, porque ese era el instinto de los omegas, y ver cómo apretaba sus manitos para contenerse lo hacía sonreír internamente.
Él sabía que era guapo, y no es que fuera presumido, simplemente era un hecho innegable, por eso siempre llamaba la atención de los omegas a donde iba, era un alfa en toda ley, muy alto, musculoso, de facciones varoniles y atractivas, rubio y de piel ligeramente bronceada. A simple vista podía parecer que sería un buen alfa, pero además, era muy trabajador y dedicado y un romántico de tiempo completo. Esperaba ser del gusto de su pareja y hacerlo muy feliz.
Por su parte, Baekhyun estaba embelesado, había refunfuñado mucho por tener que asistir a esa fiesta y ahora estaba dando plegarias internas de agradecimiento al cielo porque había encontrado a su alfa, y qué alfa. Era el hombre más guapo que hubiera podido pedir. Todo en él le encantó desde el primer segundo cuando lo vio a lo lejos y pensó que tal vez la noche no sería tan aburrida. Descubrir ahora que él era su pareja, ese alguien que lo completaba y con el que estaría para siempre, lo llenaba de infinita satisfacción. No podía dejar de sonreír mientras su corazón luchaba por escapar de su pecho.
─Bueno, parece que están en su burbuja así que los dejaremos solos un rato para que hablen y se conozcan. Vamos chicos, les presentaré a mis otros amigos, a lo mejor encontramos más destinados hoy. ─Sehun ayudó a su esposo a levantarse y se fue junto con los tres omegas a otro lado del salón, dejando a la parejita disfrutar de su momento.
Chanyeol extendió su mano y Baekhyun la tomó de inmediato, los dos se estremecieron por la fuerte corriente eléctrica que los sacudió y sonrieron cómplices al notarlo. Se sentaron y se dispusieron a hablar. Pasaron todo el resto de la velada contándose sus vidas el uno al otro, hablando del rastro de aroma del café que Baekhyun también había sentido y de muchas cosas más.
Resultó que Baekhyun también tenía veinticinco años, aunque era unos meses mayor, llevaba dos años viviendo en la ciudad pero apenas hace seis meses había llegado a trabajar a la empresa de Luhan y por eso frecuentaba el café que estaba cerca de la oficina de Chanyeol. Estuvieron a punto de conocerse muchas veces, pero siempre algo sucedía y no coincidían en el mismo lugar. Parece que el destino los quería juntar en San Valentín para que su historia empezará de la manera más romántica y cursi.
Finalmente, Chanyeol lo llevo a su casa, intercambiaron números y comenzó oficialmente el cortejo.
El alto quería saltar y correr en círculos de la felicidad tan grande que lo llenaba. Lo hubiera hecho si no tuviera vergüenza de verse tan infantil. Pero es que su alfa estaba dando saltitos y meneando la cola como cachorro porque finalmente se sentía completo. Haber percibido la aceptación de su pareja a través de esa sonrisa preciosa que no se borró en toda la noche, fue la mejor bendición que pudieron recibir.
Ahora, solo le quedaba conquistarlo, sus animales estaban unidos por el lazo del destino y ellos se amaban aún sin conocerse, pero sus partes humanas debían enamorarse también y eso no ocurría con un chasquido de dedos. La atracción estaba y era muy fuerte, ese era un excelente inicio ya que cada uno encajaba perfectamente en los gustos del otro y ambos estaban emocionados de encontrarse, se habían anhelado por mucho tiempo.
Chanyeol estaba decidido a hacer que toda su historia fuera perfecta. La Luna los había unido en San Valentín, así que él tenía un mes para conquistar a su omega, su nuevo plan era confesarse en el día blanco y que Baekhyun pudiera ser oficialmente suyo.
Desde el primer día los detalles empezaron a aparecer, Chanyeol le enviaba flores, dulces, peluches y todas las cosas que se le ocurría que le pudieran gustar a su omega. Se veían a diario para almorzar y la primera semana transcurrió llena de ilusión por ambas partes pero sin ningún avance significativo.
Baekhyun estaba feliz, flotaba en nubes de algodón de azúcar y ya le dolían las mejillas de tanto sonreír. Sin embargo, su personalidad reservada le impedía ser más osado y siempre se mostraba tímido ante el alfa, recibiendo sus atenciones pero controlándose todo lo que podía para no tirársele encima a besarlo y restregarse contra él hasta quedarse lleno de su olor. Su omega lo estaba matando, gruñía y arañaba para tomar control y hacer todo aquello que anhelaba con su alfa.
Chanyeol, en cambio, empezaba a albergar inseguridades, no quería ser atrevido y arruinar las cosas, o que su omega pensara que él buscaba llevarlo a la cama y no cortejarlo como se debía, así que iba muy despacio esperando señales que no llegaban, el chico no buscaba su contacto ni le insinuaba nada, y a una semana de estarse viendo, ni siquiera se habían besado.
─¿Y esa cara de amargado? Pensé que Baekhyun te tenía en el cielo. ─Sehun ingresó en su oficina encontrándose a un Chanyeol enfurruñado.
─Sí, pero no. ¡Agh es tan frustrante! Él es un sueño hecho realidad, es más que eso, él es aún más hermoso de lo que pude imaginar y es inteligente y gracioso y tan dulce que me lo quiero comer a besos. Pero creo que yo no le gusto.
─¿Bromeas? Siempre he pensado que Luhan es el único omega que no quiere meterse en tu cama, claro que le gustas, eres un buen alfa, amigo. Además, Luhan me dijo que Baekhyun está muy feliz, que no se la pasa ronroneando todo el día nada más porque sabe que los tendría encima burlándose de él
─¿De verdad? Pero a veces parece tan distante. No sé qué hacer, tampoco quiero presionarlo.
─Chanyeol, él es tu destinado, no presionas nada, ustedes fueron hechos el uno para el otro y deben estar juntos. Baekhyun es reservado, aunque parezca travieso y juguetón, para las cosas importantes es muy serio; no sé mucho de su vida sentimental, pero en lo que lleva de amigo de mi esposo nunca le vi una pareja, así que debes tenerle paciencia y ser tú el que avance. No todos son como Luhan y yo que a la semana de conocernos ya estábamos marcados.
─En eso tienes razón, quiero que todo sea perfecto para él, se merece lo mejor y quiero dárselo.
─Wow, ya estás hundido en el pozo del amor, amigo, eso es un buen indicio.
Las citas continuaron, pero Chanyeol ahora se esforzaba por tener contacto físico, casi se desmaya de los nervios la primera vez que agarró su mano fingiendo que no era algo importante y cuando el omega se sonrojó, pero sonrió dulcemente, el alfa supo que todo estaría bien. El primer beso también fue perfecto.
Estaban en el parque comiendo helado, habían ido a una exposición de una galería y los dos se aburrieron mucho así que salieron, buscaron una heladería y se fueron a caminar tomados de la mano por el parque más cercano. Se sentaron un momento frente a una fuente para observar las luces y las formas que hacía el agua, era muy bonito y estaban relajados. De pronto, un trozo del helado de Baekhyun cayó sobre su abrigo y Chanyeol sacó un pañuelo para ayudarlo a limpiar, se acercó más de lo que pensó y cuando se dio cuenta, sus narices casi se tocaban. Les bastó unos segundos de mirarse a los ojos y ambos se acercaron para juntar sus labios fríos.
Fue como sentir fuegos artificiales estallando en su interior y el beso se fue profundizando sin importarles quién pudiera verlos. Chanyeol tomó las mejillas de su omega entre las manos y ladeó su cabeza, tal vez fueron un par de minutos, pero se sintió como la vida entera para ellos. Cuando se separaron, sonrieron y volvieron a besarse.
Luego de ese día todo fue mejor y ambos se acercaron significativamente, siempre deteniéndose cuando los besos comenzaban a tomar otro rumbo ya que ninguno de los dos quería acelerar las cosas. Ambos querían disfrutar el proceso de irse enamorando antes de marcarse.
El ansiado día blanco llegó y mientras todo el mundo alistaba sus regalos, Chanyeol había pedido unos chocolates muy finos con antelación y los tenía listos junto a un enorme ramo de cien rosas. Iba a declarar su amor y a pedirle oficialmente a ese precioso omega que fuera su novio. La cita fue en el departamento del alfa, él planeaba cocinar esa noche y Baekhyun llegó luciendo más hermoso que nunca.
El alto perdió el aliento en cuanto lo vio. Traía una camisa rosa y un suéter azul cielo con estampas de conejitos, se veía como un ángel y él solo podía verlo con los ojos inundados de amor y admiración. Ese brillo precioso en esos enormes ojos oscuros no pasó desapercibido para el omega, él se sonrojó al tiempo que su corazón se hinchaba de felicidad. Recibió sus regalos con mucha emoción y, por primera vez, él inició un beso apasionado, colgándose del cuello de su alfa hasta que éste tuvo que levantarlo en sus brazos y recargarlo contra la pared.
La temperatura subió rápidamente pero antes de que perdieran el control, se separaron y no dijeron ni una palabra al respecto, simplemente caminaron hacia la cocina. Baekhyun se sentó en un banco de la isla y Chanyeol se dispuso a empezar a preparar su platillo especial. No era más que una pasta con mariscos y salsa marinera pero le quedaba deliciosa y esperaba que le gustara a su acompañante.
─Está delicioso, no sabía que los alfas pudieran cocinar tan bien
─En realidad no sé hacer muchas cosas, pero era mi platillo favorito y mamá me enseñó a prepararlo cuando me mudé solo. Además de esto y desayunos básicos, no sé hacer mucho.
─Es perfecto, yo sé preparar muchas cosas, aunque no sé si vayan a ser de tu agrado, tendremos que ir probando ¿verdad?
─Creo que amaré cualquier cosa que venga de ti.
─Eres demasiado bueno conmigo, me vas a malacostumbrar.
─Baekhyun, tú eres un sueño hecho realidad para mí, pasé mucho tiempo imaginando cómo sería mi destinado y me quede corto. Eres más de lo que podría merecer y, aunque van apenas unas semanas de conocernos, yo ya siento que estoy enamorado de ti. ─El alfa tomó la mano del chico sobre la mesa─ Necesito saber si tú te sientes igual.
─S-sí, y-yo no soy tan bueno como tú con las palabras, pero eres todo lo que podría desear, eres maravilloso y le agradezco mucho al cielo que tú seas mi pareja.
─Oh, Dios, no imaginas el alivio que me produce oírte decir eso. Yo, tengo un regalo para ti.
El alfa sacó de su bolsillo una pequeña cajita de terciopelo y Baekhyun abrió los ojos sorprendido y un poco asustado. Lo que hizo reír a Chanyeol.
─No te preocupes, no es un anillo de compromiso, sí lo pensé y por tu reacción creo que acerté al pensar que era demasiado pronto. Sé que algún día, cuando sea el momento, tú y yo vamos a casarnos y a tener una familia, pero ahora mismo, sería muy feliz si aceptas ser mi novio, oficialmente.
Al abrir la cajita brillaba una hermosa pulsera de oro blanco que tenía una llave antigua rodeada de brillantes como dije, el alfa se levantó y se arrodilló a su lado para ponérsela. Cuando estuvo listo le enseñó su propia muñeca que llevaba una pulsera similar con un dije de un candado con un corazón tallado.
─Tal vez te parezca algo demasiado cursi, pero tú tienes la llave de mi corazón, es solo para ti y quiero que sepas que a partir de ahora nunca habrá nadie más para mí. Tú serás mi prioridad y voy a dedicar mi vida entera a amarte y cuidarte. Sé que quiero vivir todos los años que se me permita a tu lado y por eso yo... Bueno... Me gustaría que aceptaras llevar mi marca.
Una deslumbrante sonrisa se extendió por el rostro de Baekhyun al mismo tiempo que sus ojos se llenaban de lágrimas de felicidad. Su corazón galopaba a toda prisa y creía que iba a explotar en cualquier momento por tanta emoción.
─Sí, es muy cursi, pero me encanta. Tú me encantas. Y sí, claro que quiero que seas mi novio y mi alfa.
Chanyeol se levantó y lo alzó en sus brazos dándole un giro en el aire que hizo reír a Baekhyun, luego, se inclinó para besarlo y esta vez ninguno de los dos se detendría. La felicidad, el amor y la necesidad llenaban sus cuerpos; mientras sus labios se movían acompasados y sus lenguas bailaban en sus bocas, la temperatura fue subiendo.
La necesidad de aire los obligó a separarse y compartieron una mirada intensa, sin palabras uno pedía permiso y el otro lo concedía, podría parecer demasiado pronto para algunos, pero estaban enamorados y era su destino estar juntos, se pertenecían el uno al otro aún antes de conocerse y este momento lo habían esperado durante toda su vida. Estar así, con su otra mitad, amándose y dispuestos a unirse de la manera más íntima y profunda posible.
Chanyeol se inclinó y lo levantó, el omega rápidamente enrolló las piernas en la cadera del alto y los brazos en su cuello, y continuaron con el beso mientras el alfa los dirigía a la habitación. Al llegar, todos los nervios desaparecieron, sus animales anhelaban unirse y los humanos también, ya no hubo temores ni inseguridades. El alto se sentó en la cama con Baekhyun sobre su regazo y al mismo tiempo que lo besaba y acariciaba, fue retirando sus prendas superiores.
Al tener su torso desnudo se dedicó a besar su cuello, su pecho, y toda la piel que estaba a su alcance, dejando pequeñas marcas rojizas sobre esa piel tan blanca. De igual manera Baekhyun le quitó la camisa y comenzó a menear sus caderas llevándolo lentamente a la locura. Chanyeol no necesitó más que eso y se giró depositándolo sobre la cama, dejó un camino de besos por su vientre y le quitó las prendas que le quedaban.
Cuando lo tuvo completamente desnudo se levantó y lo observó con el amor y el deseo ardiendo en sus ojos mientras lo veía como si Baekhyun fuera un obra de arte, porque eso era para él. El rubor cubrió todo el rostro del pequeño omega al sentirse tan expuesto, pero sus ojos rápidamente viajaron a la entrepierna de su alfa cuando este se quitó la ropa. No pudo evitar jadear y sentir cómo se mojaba todavía más. El cuerpo de Chanyeol era espectacular y Baekhyun sabía que siempre estaría satisfecho junto a él.
El alfa se ubicó sobre el chico y retomó los besos y las caricias, pero esta vez de manera más apasionada, la necesidad quemaba su piel y las encías le cosquilleaban queriendo sacar pronto sus colmillos y marcar esa piel inmaculada como suya. Ninguno de los dos estaba para conversaciones o demoras, morían de ansias y los gemidos pronto comenzaron a sonar cuando Chanyeol empezó a prepararlo sin dejar de besar su cuello y recorrer todo su pecho, jugueteando con sus pezones y su pene para distraerlo de cualquier incomodidad.
Cuando Baekhyun estuvo listo, Chanyeol se acomodó mejor entre sus piernas y alineó su miembro en la entrada palpitante y húmeda del omega. Lo miró directo a los ojos y preguntó:
─¿Estás listo? ¿Estás seguro de esto? Todavía me puedo detener.
─Nunca he estado más seguro de algo en mi vida.
La sonrisa enamorada que le regaló el omega fue todo el incentivo que necesitó y el alfa comenzó a introducirse suave y lentamente arrancándoles gemidos a los dos por las fuertes sensaciones que recorrieron sus cuerpos por esta unión íntima. Se recostó un poco sobre su pareja apoyándose en sus codos y lo besó dulcemente mientras esperaba la señal para continuar. Acarició su rostro y lo miró con tanto amor y adoración que los ojos del omega se anegaron nuevamente y un par de lágrimas se le escaparon.
─¿Te duele? ─preguntó el alfa con preocupación.
─No, es que soy tan feliz, nunca me había sentido tan pleno en mi vida. Siento que podría explotar de tanto amor.
─Eres el amor de mi vida, cariño, a partir de hoy ya nunca más nos vamos a separar. Ahora tú eres mío y yo soy tuyo.
Las embestidas empezaron suaves, pero la urgencia los consumía y pronto los movimientos se tornaron más fuertes y rápidos. Gemidos, jadeos y el golpeteo de las pieles resonaban por la habitación. Chanyeol se dedicó a adorarlo y Baekhyun ya no podía más. Su cuerpo empezó a tensarse y apenas podía respirar, el alfa lo entendió y aceleró; justo en el momento en que el grito de la liberación del omega sonó, sus colmillos salieron y se clavaron en el cuello de su pareja mientras se descargaba en su interior.
El orgasmo fue avasallador para ambos, el mejor de sus vidas y casi podían sentir que iban a desmayarse cuando el vínculo se empezó a formar y ellos dos se volvieron uno solo para siempre. Sus corazones poco a poco empezaron a latir en el mismo compás, sus almas se enlazaron y sus mentes también, era tan mágico y maravilloso que sentían que flotaban.
Cuando todo pasó, Chanyeol salió con cuidado de él y se recostó a su lado atrayéndolo a sus brazos. Estaba exhausto por la gran liberación de energía que implicaba el haberse enlazado. Besó su frente sudorosa y quiso probar algo.
─Te amo.
─Y yo a ti.
─Sí me escuchas.
─Claro que sí, ahora estamos enlazados, siempre podré escucharte y sentirte.
─Todavía no me lo puedo creer, esto ha sido tan maravilloso.
─Lo fue. Estoy tan feliz de haberte encontrado, amor.
─Cada día que pasé persiguiéndote valió la pena.
─Feliz día blanco. ─susurró Baekhyun adormilado.
El alfa dejo salir una carcajada ronca y apretó a su omega contra su pecho.
─Es el mejor día blanco de mi vida.
Ambos se fundieron en un beso lento y tranquilo, ya no había prisas de nada, iban a tener toda la vida para amarse y disfrutarse.
F I N