Un momento de esposo-BakuDeku
Izuku sabía que debía hacer algo especial por su esposo, aunque últimamente el trabajo no ha sido de gran ayuda para que ambos tengan un momento a solas, así que recordó que un día Katsuki tenía el día libre, así que le rogó a su jefe que también le diera él suyo.
Ese día fingió que iba al trabajo cuando fue a comprar algunas cosas para la sorpresa que tenía preparada, espero unos minutos afuera de su departamento para entrar en modo sigiloso, se acercó hacia la habitación que compartían ambos para abrir la puerta lentamente llegando a ver al rubio dormido.
Entrecerró con cuidado para ir directo al baño. —Ok, Izuku no te pongas nervioso, esto ya lo hemos hecho antes— se decía a sí mismo mientras veía su reflejo en el espejo. —Bien, pongámonos en marcha.
Comenzó a desvestirse y al terminar regulo la temperatura de la ducha, antes de entrar se dirigió hacia donde estaba una pequeña bolsa que estaba sobre un mueble donde guardaban toallas, además de otras cosas.
Cuando saco de esta una botella de lubricante sus mejillas enrojecieron, realmente no se tocaba mucho a sí mismo, ya que de eso se encargaba su esposo, pero tampoco iba a ir a despertarlo para que lo ayudara, se supone que es una sorpresa.
Llego hasta la ducha sintiendo el agua caer sobre su cuerpo, dejo el lubricante a un lado mientras se bañaba con algo de tranquilidad, intentando tomar valor para no estar tan nervioso, cosa que no se explicaba cuando ya habían hecho el amor desde hace años.
Terminando se tomó un momento antes de agarrar aquella botella, destapándola, sin que sus manos temblaran mucho, vertió el líquido sobre sus dedos, dejo el lubricante donde estaba y con esa misma mano la apoyo contra la pared.
La otra la llevó detrás de él hasta bajar hacia su trasero, tanteo un poco hasta encontrar su entrada, suspiro un poco antes de introducir un dedo por la sensación tuvo que reprimir un gemido.
Se estimuló lentamente para ir acostumbrándose, aunque inevitablemente no pudo evitar pensar en su esposo causando que se excitara, tuvo que reprimir tantos gemidos para no alzar la voz y llegar a despertar al rubio.
Creyendo estar listo introdujo el segundo dedo, solo que al estar sensible no pudo evitar dejar salir su voz, cubrió rápidamente su boca mientras se detenía para ver hacia la puerta, esperando que no entrara de pronto Katsuki.
Después de no pasar nada siguió con lo suyo sin dejar de cubrir su boca, el rubio abrió los ojos aun sintiendo algo de sueño, creyendo haber escuchado un ruido, se incorporó un poco intentando escuchar de nuevo el sonido, aunque solo hubo silencio.
Estando satisfecho se recostó de nuevo para dormir, sin embargo, su celular de pronto sonó haciendo que se molestara por la molesta interrupción. Izuku había terminado, así que con cuidado salió de la ducha para no caer al sentir sus piernas un poco débiles.
Tomo una bata para ponérsela y salir con dirección a la habitación. —Puedes arreglarlo tú solo, se supone que es mi día de descanso— se detuvo antes de abrir la puerta, los nervios se hicieron presentes de nuevo, pero respiro profundamente antes de abrir.
—¡A no, a mí no me culpes por no hacer bien tu trabajo!— al ver que estaba de espaldas y no podía verlo, comenzó a quitarse la bata. —¡Te dije que…!— volteo justo en el momento en que esta caía al suelo.
Estaba sorprendido por ver a su esposo desnudo frente a él cuando se supone que estaría en su trabajo. [—Oye Bakugo—] al escuchar la voz de su compañero de trabajo se podrá decir que lo trajo a la realidad.
—Vuélveme a llamar y te mato— colgó rápidamente sin darle oportunidad a su compañero de hablar. —¿Qué haces aquí?— fingiría que no había quedado hipnotizado por el cuerpo que tanto lo hace enloquecer.
—Ah, bueno, yo… yo quería— desvío la mirada sintiéndose avergonzado, se suponía que actuaria sensual para seducir a su esposo, pero al parecer no estaba funcionando.
—¿Querías qué?— un escalofrío recogió su cuerpo al sentir el aliento del rubio cerca de su oído, Katsuki se tomó su tiempo para escuchar la respuesta mientras acariciaba la cintura de Izuku haciendo que soltara un jadeo.
—S-sorprenderte.
—Pues lo lograste— se inclinó para besar su hombro siguiendo con su cuello, al llegar hasta sus labios no dudo en jugar un poco con él besándolo lentamente, causando en el peliverde la ansiedad de querer que fuera más apasionado.
El rubio se cansó de estar frente a la puerta que comenzó a guiar a su esposo hacia la cama sin dejar de besarlo hasta que logro sentarlo y posteriormente hizo que se recostara en medio de esta. —¿Cómo se te ocurrió sorprenderme de esta manera?
Dejo de besar sus labios para comenzar a bajar dándole pequeños besos. —Mhg solo paso y ya— sentir como estaba siendo besado causaba que no comenzara a pensar en nada más que en la sensación gratificante sobre su piel.
—¿En serio? Y yo pensando que hiciste todo un plan.
—Kacchan eso… ahh— se retorció un poco al sentir como lamió uno de sus pezones, se tomó un tiempo para parar de gemir. —No lo hago— Katsuki río un poco con la respuesta antes de que sus manos separaran con cuidado las piernas de su esposo.
—Haré de cuenta que te creo— se escuchó un quejido en descontento por parte de Izuku al estarse burlando de él.
—Espera Kacchan— le hablo cuando sintió los dedos de él cerca de su entrada, esto causo que el rubio se separara un poco para verlo.
—¿Y ahora qué?
—N-no me prepares y-yo ya lo hice— se sintió tan avergonzado de decir eso que evitaba a toda costa verlo, Katsuki no creyó lo que estaba escuchando, aunque también lo vio como una oportunidad.
—Oh, el Deku se divirtió sin mí— comenzó a mover su dedo en círculos sobre esa parte, causando que el peliverde se estremeciera. —¿Y en quién pensabas cuando lo estabas haciendo?
—¡No preguntes eso!— alzo sus manos para cubrir su rostro, sintiendo vergüenza de lo que había hecho hace poco, al rubio al verlo de esta manera le causo gracia, pero tampoco se iba a burlar de él en un momento como este.
—¿Me quieres poner celoso?— lo decía en broma mientras bajaba de nuevo besando su torso hasta llegar a su pelvis.
—¡Está bien, fuiste tú!— dejo de cubrir su rostro, pero aun así sus ojos se mantuvieron cerrados mientras lo decía. —¡Estaba pensando en ti!
—Ya lo sabía— abrió los ojos cuando lo escucho cerca llegando a cruzar miradas. —Solo esperaba que lo dijeras.
—Eres malo— lo vio con fingido enojo causando que el rubio sonriera.
—Ni tanto— se alejó para quitarse la camiseta logrando que su esposo no dejara de verle el abdomen como los pectorales. —Oye, mi rostro está arriba.
—Yo sé donde estoy viendo— al parecer lo tímido se le había ido cuando vio aquel trabajado cuerpo que siempre le gustaba admirar con detalle cada que podía.
—¿Dónde se fue el Deku tímido?— no era que le importara demasiado, realmente le gustaba que lo viera. —Ya deja de verme, me voy a gastar— acerco su mano para cubrirle los ojos causando que el peliverde riera.
—Oye, ya déjame ver— cada que intentaba verlo sus ojos eran cubiertos haciendo que se divirtieran por un rato.
—Pervertido— se acercó para besarlo un poco. —Aunque yo también lo soy— los besos comenzaron de nuevo, solo que esta vez Izuku no se quedó quieto, ya que alzo su mano para apretar uno de sus pectorales.
A Katsuki no le importo al ya estar acostumbrado, su mano fue bajando hasta llegar al pantalón para meterla dentro de este, esto causo que el rubio gimiera un poco llegando a excitarse por los movimientos que estaban realizando su esposo.
Compartieron un momento más de besos y caricias antes de que Katsuki se acomodara alineando su miembro para introducirlo con lentitud dentro del peliverde quien se había aferrado a él, las embestidas iban a un vaivén lento para disfrute de ambos.
—Fue bueno que te preparaste, pero preferiría que no lo volvieras hacer, yo soy el único que puedo tocarte— susurro cerca de su oído causando escalofríos que recorrieron el cuerpo de Izuku al escuchar su voz tan seductoramente.
—¿Ya ni siquiera puedo… mgh… tocarme?
—No— sus movimientos fueron en aumento causando el éxtasis en ambos, sin importarle como el peliverde arañaba su espalda, seguía complaciéndolo, hasta que toco el punto donde el orgasmo se hizo presente, esto provoco que Izuku terminara sobre el abdomen de ambos.
De igual forma su parte interna aprisionó a Katsuki provocando que terminara dentro de él, la respiración de ambos era agitada, el rubio se tomó un tiempo antes de girar a ambos sobre la cama para que él quedara abajo. —Ahora es tu turno de hacer todo el trabajo— el peliverde podía negarse, solo que al ver la pequeña sonrisa en su esposo decidió seguir adelante.
A la mañana siguiente Izuku era el que menos se podía mover, incluyendo que sentía sueño al no dormir casi nada, por suerte habían comido algo antes de seguir con lo suyo, Katsuki lo dejo un momento solo para ir a ducharse y se iba a alistar para ir a trabajar.
—¡Oye Deku ¿por qué hay una botella de lubricante acá?!— el peliverde estaba a punto de dormirse en el momento en que lo escucho todo sueño se fue, que por la impresión intento levantarse, pero fue inútil su cuerpo no daba para más. —Ya te lo dije, estoy enfermo, así que no iré a trabajar, suerte con la presentación de hoy.
El peliverde se sobresaltó al escuchar la voz de Katsuki que justo había colgado cuando entro a la habitación. —Bueno, al parecer hoy ninguno de los dos irá a trabajar— cerro la puerta detrás de él para seguir dándole atención a su amado esposo.








