JUNG Vmin/Kookmin

Sinopsis

Hay una diferencia grande entre la alma gemela y el amor de la vida. El primero tiene la capacidad de reconocerse al unísono creando ondas de conexión instantánea. Esta se reconocerá de vidas pasadas buscando aquella mitad que los complemente. Mientras que el amor de la vida tiene la capacidad de encontrarse una sola ves. No será una atracción única e inquebrantable instantánea, éste será el fruto de la perseverancia de la persona brindando confianza, tranquilidad, paz emocional y amandose profundamente en el proceso.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Letzi13
Estado:
Completado
Capítulos:
43
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Conexión u lazo irrompible.

Dicen que la palabra jung perdura cuándo estás con la persona indicada, esta permanecerá al pasar de los años pues es una conexión u lazo irrompible,  que perdura a través del tiempo y el espacio estando atado de por vida, aún cuando el cariño se convierta en odio...

Yo encontré a mi jung cuándo tenía cuatro años, desdé entonces, no nos hemos separado nunca, hemos crecido juntos, hemos compartido todo, hemos sido felices.

El es mi mejor amigo, mi confidente,mi cómplice.

El destino nos unió y nadie podrá separarnos, ambos sabemos que nunca podríamos encontrar nuestra otra mitad en otra persona, tan profundo es esto que creamos un lema ;  "lo que es de él es mío y lo que es mío es de él".

Pero el mundo no entiende nuestra relación, y a veces nos confunde con amantes. No nos importa lo que piensen los demás, solo nosotros sabemos la verdad, nuestra verdad...






En el mes de otoño, las hojas amarillas o anaranjadas no paran de caer de los árboles. A mí me gusta recoger las más grandes y guardarlas en mi habitación, como si fueran trofeos de mis aventuras con Taehyung. Pero hoy no tengo ganas de hacerlo, hoy solo quiero olvidar este día, el día en que renunciare a mi sueño por mi jung.

Él siempre ha sido un apasionado del deporte, desde la secundaria, me habia dicho lo mucho que amaba el las Artes Marciales, recuerdo bien que por las tardes lo acompañaba al parque para que pudiera golpear un saco de arena con sus pequeños puños. Yo lo admiraba...


Pero la vida no es fácil, y menos para nosotros, que vivimos en un pueblo pobre y olvidado, donde las oportunidades son escasas y las tentaciones son muchas. Yo siempre quise estudiar medicina, ayudar a la gente, salvar vidas. Taehyung siempre quiso ser peleador, pelear, ganar. Ambos teníamos sueños grandes, pero también teníamos limitaciones. Yo trabajaba en una tienda de comestibles, y él en una gasolinera. Ahorrábamos cada centavo que podíamos, pero nunca era suficiente. Hasta que un día, todo cambió. Taehyung recibió una carta de una academia de artes marciales en Seúl, que lo invitaba a participar en una competencia nacional, con la posibilidad de debutar como peleador profesional. Era su oportunidad, su gran momento, su sueño hecho realidad. Pero había un problema: el viaje y la inscripción costaban mucho dinero, más del que él tenía. Y yo sabía lo que tenía que hacer.



Jimin se acercó a Taehyung, que estaba sentado en la cama, con la mirada perdida y el rostro pálido. Le tendió un sobre lleno de billetes, y le dijo con voz suave:


-Quita esa cara -dice Jimin, acostándose a un lado de Taehyung en su cama. Le extiende un sobre lleno de billetes, que ha estado guardando durante años para su matrícula universitaria. -Toma, sé que los necesitas. Y antes de que digas que no, solo piensa en tu yo de 12 años, el que quería cumplir su sueño de ser un peleador profesional. No lo abandones, por favor.


-Jimin, yo... -balbucea Taehyung, sintiendo una mezcla de vergüenza y gratitud. Sabe de dónde viene ese dinero, y lo que significa para Jimin. Sabe que su amigo ha trabajado duro para conseguir entrar a la facultad de medicina, y que ahora se lo está dando todo a él. - No, Jimin, no puedes hacer esto. No puedes renunciar a tu sueño por mí. No puedes darme tu dinero, no lo merezco.


Jimin le acarició el cabello, y le dijo con voz firme:


- Claro que puedes, y claro que lo mereces. Eres mi mejor amigo, mi jung, y quiero que seas feliz. Quiero que vayas a Seúl, y que compitas en ese torneo de Artes marciales. Quiero que te hagas famoso, y que cumplas tu sueño- -replica Jimin, acomodándose de lado para mirar mejor la expresión del castaño. Tiene los ojos rojos y las mejillas húmedas, y Jimin siente un nudo en la garganta. -Lo necesitarás para ir a Seúl, la vida allá es carísima. Tienes que ir y darte a conocer, sé que tienes talento, sé que puedes lograrlo. Además, recuerda nuestro lema: "lo que es tuyo es mío y lo que es mío es tuyo".


Taehyung recordó entonces cómo Jimin lo había apoyado desde que eran niños, cómo lo había acompañado a sus entrenamientos, cómo lo había animado en sus peleas, cómo lo había curado en sus heridas. Recordó cómo Jimin le había contado su pasión por la medicina, cómo le había mostrado sus libros, cómo le había hablado de sus planes. Recordó cómo Jimin le había confesado su jung, cómo le había jurado su lealtad, cómo le había regalado su amor. Y sintió una mezcla de gratitud, admiración.


Taehyung no resiste más y explota en llanto, abrazando a Jimin con fuerza. Sabe que su amigo tiene razón, sabe que esta es su única oportunidad, pero también sabe que su amigo se esta sacrificando. Le agradece con palabras entrecortadas, y le promete que le devolverá el favor cuando triunfe.


-No llores -dice Jimin, acariciando el cabello de Taehyung. Él también llora, pero trata de disimularlo. Quiere ser fuerte, quiere animar a su amigo, quiere verlo feliz. -Mueve tu trasero y demuestra lo mucho que tienes que dar en esa competencia. Imagina que lo logras y puedes debutar, imagina que te vuelves famoso y rico, imagina que me invitas a vivir contigo en Seúl.


-Te lo devolveré -repite Taehyung, secándose las lágrimas y mirando a Jimin a los ojos. Ve en ellos el amor más puro y sincero que ha conocido, y se jura a sí mismo que no lo defraudará. -Volveré y volveré triunfante.


-Eso espero -sonríe Jimin, creando dos medias lunas con sus ojos. Es su sonrisa favorita, la que le hace sentir que todo está bien, la que le da fuerzas para seguir adelante. Es la sonrisa de su jung.