one
Generalmente, el apuesto mariscal de fútbol americano se llevaba bien con los gemelos Kim. Sabía cómo diferenciarlos, puesto que ambos eran idénticos y se habían criado desde que usaban pañales.
Aparentemente para el trío de amigos era un ritual salir después de cada partido. Ya que los gemelos eran las estrellas de la preparatoria HaCheng al ser parte del equipo de porristas.
Se embriagaban hasta tal punto de desconocerse y perderse en la cama de algún desconocido. Yoongi los respetaba y trataba de cuidarlos lo más que podía. Sin embargo, también tenía deseos carnales que saciar con algún cuerpo bonito.
Y una de sus muchas reglas que se había impuesto a lo largo del tiempo era que jamás debía involucrarse con uno de sus dos tesoros mundiales.
Nunca había tenido problema con ello a no ser por una noche. Donde habían decidido mezclar diferentes bebidas alcohólicas. Una noche donde perdió los estribos y con el alcohol noqueando sus sentidos. Su autocontrol se fue al carajo, terminando por acostarse con Taehyan, el hermano gemelo de Taehyung.
— Sabía que entre ustedes dos pasaría algo, al momento que Taehyan se excusó con ir al baño, después de que tú lo hicieras — comentó el pelinegro con voz fingida.
— ¿Y te molesta?
— ¿Por qué debería? Somos amigos, Yoongi. Además no es la primera vez que escucho a mi hermano tener sexo a puertas de mi habitación.
— La próxima vez.. traten de hacerlo en un lugar más privado — aconsejó un poco irritado por la situación.
El mencionado asintió con una ligera sonrisa.
— Si eso es todo. Yo debería irme.
Yoongi recobró sus sentidos y lo detuvo — ¿Tienes planes para hoy?
— Por supuesto. Tengo planeado dormir de largo mientras veo películas.
— Que te parece mejor si entras a mi casa y dormimos juntos. También estoy algo resaqueado por la locura que hice anoche.
— ¿Acostarte con mi hermano es una locura? — preguntó curioso
— En realidad. Cuando lo estaba haciendo con Taehyan pensé que eras tú al que estaba penetrando — susurró, cerca de su oído y paseando sus manos alrededor de su estrecha cintura. Lo apretó y lo jaló hacia él, relevando de esa forma su dureza al pelinegro.
— Hmm.. Hyung y-yo..
— ¿Tu? — dijo sarcástico mientras lo presionaba más.
— Esto es raro pero no me siento incómodo. Es como si algo estuviera con vida, moviéndose alrededor de mi — dió una breve pausa — m-mi parte privada — finalizó confundido.
— ¿Sabes lo que significa?
Taehyung negó inmediatamente y Yoongi aprovechó la cercanía para manosearlo un poco.
— Eso cariño. Es la desesperación de tu coño por querer que algo grueso y grande como mi polla se entierre en ella.
— ¡Basta, Yoon! No sigas.
— ¿Por qué? — preguntó divertido mientras lo acorralaba contra la pared.
— Responde — gruñó, deslizando hábilmente su mano debajo del vestido, encontrándose con la casi húmeda tela interior que cubría su preciado coño.
— ¿Te gusta que te toquen aquí?
Presionó su mano en la fuente principal de sus fluidos. Taehyung negó. No porque no quisiera sino porque nunca nadie lo había hecho.
— Nadie me ha tocado. Nunca permití que alguien lo hiciera — confesó con las mejillas rojas llenas de vergüenza. Yoongi se sorprendió, apartándose. No se esperaba una confesión como esa.
— Por esta vez, solo te tocaré. ¿Estás de acuerdo con eso?
Divagó por unos minutos hasta que tanto su mente como su cuerpo se pusieron de acuerdo, dándole luz verde al peligris.
Delicadamente sus dedos se hundieron levemente en la abertura de su vagina sobre la tela. Yoongi lo escucha gemir y lo sigue intentando perdiéndose en la suave melodía que brota de los labios de su mejor amigo.
Siente el espasmo humedecer la yema de sus dedos, los quita y los lleva inmediatamente a su boca. Un sonido gutural sale desde el fondo de su garganta cuando el líquido viscoso atraviesa por sus papilas gustativas, deleitándose con su exquisito sabor.
Taehyung con esa acción siente a su estómago retorcerse y sus piernas debilitarse. Quiere arrojarse contra los brazos del peligris pero debe resistir, no quería ser una puta fácil para él.
— Muero por hacerte mío — tararea el mayor — pero no lo voy hacer — continúa mientras lo toma del mentón con una de sus manos — Porque tú vendrás a mí el día que decidas y ansies desde el fondo de tu ser que rompa tu lindo y gordo capullito.
El hombre levanta su falda y golpea su coño con fuerza. Taehyung chilla de placer y se regaña a sí mismo por excitarse con algo tan sucio.
Trata de comprenderlo pero no lo entiende.
— ¿Preciosura? ¿No vas a responder?
— ¿O te quedas callado porque deseas que te folle justo ahora? — Antes que pueda articular una respuesta, Yoongi ahueca su coño lastimado y sonríe con picardía.
El mariscal de fútbol americano acaricia su clítoris y juega con él mientras le besa el cuello. Dejando grandes chupones en su tersa piel morena.
Los gemidos del porrista salen atropelladas cuando su amigo empuja su ropa interior a un lado y mete un par de dedos dentro de él.
Kim agradece que se encuentren en el patio de la casa de los Min. Un precioso lugar que era circulado por grandes paredes de mármol, impidiendo de esa manera que algún vecino fisgón lo viera en esa ridícula faceta.
Taehyung se siente lleno y cálido. Lo disfruta y está de más decir que le encanta ser abierto por esos largos dedos pálidos.
Sus ojos dan un vuelco cuando Yoongi encuentra su punto dulce — Mierda.. esto es tan bueno. Gloriosamente bueno — gime el pelinegro encantado.
Pero la atmósfera se corta por las escandalosas risas de los padres de Yoongi que justo en ese momento venían saliendo de la casa para ir al supermercado.
— ¡Taehyunnie! ¡Qué sorpresa!
— Señora Min — saluda el pelinegro entre nervioso y sonrojado.
— Justo íbamos saliendo ¿Quieres que vaya a dejarte a tu casa?
Yoongi interviene abrazándolo por la espalda, pegando su erección despierta a su trasero — No hace falta madre. Se quedará a dormir esta noche.
— En ese caso. Me quedaré con ustedes haciendo la cena — dice emocionada. Le encantaba tener visitas y más si eran de sus gemelos favoritos. Ella los quería y los amaba como si fueran sus propios hijos.
— Amor — habló dirigiéndose a su esposo — yo me quedaré con los niños mientras tú vas al súper a comprar los ingredientes para preparar Ramyeon.
— ¿Estás segura que solo es eso? Porque mira que después de salir del supermercado no regresaré devuelta por algo que se te olvidó mencionar en el último minuto.
La señora Min golpeó a su marido divertida — No me difames enfrente de los niños — todos ríen en conjunto por la mueca que hace Dongwook.
— ¡Oye! ¡Te vi!
El pelicanoso corre divertido hacia el auto sin dejar de enseñarle la lengua a su esposa.
— ¡Dongwook! ¡Maneja con cuidado!
Advierte la mujer con las manos cruzadas y el ceño fruncido.
— También te amo amorcito — grita a la distancia antes de encender el auto.
Definitivamente Taehyung amaba la relación que tenían los señores Min y esperaba tener un compañero de vida igual o mejor que ellos juntos.
— ¿En qué piensas? — pregunta Yoongi cuando ve a su madre darle un poco de privacidad.
— Oh.. nada
— ¿Seguro? — lo gira despacio obligándolo a hacer contacto visual con él.
— Estoy muy seguro — Taehyung oculta su rostro en los grandes pectorales de su mejor amigo.
Acción que es interrumpida por el repentino aclaramiento de una garganta — ¿Interrumpo algo? — Taehyan pregunta molesto.
Será un mini fic. Espero les guste ;)
Spoilers en insta : @yoontth77







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