I
El taxi se detuvo bruscamente a un lado de la carretera desierta. Los dos amigos bajaron, mirando a su alrededor con cierta incomodidad. Uno de ellos se giró hacia el chofer.
—Señor… aquí no hay nada.
El hombre sonrió apenas, con un gesto extraño, y permaneció unos segundos en silencio antes de responder:
—Es la ubicación que me indicaron. Caminen por ese sendero… al final encontrarán el templo. ¡Suerte!
El taxi arrancó y se perdió en la oscuridad de la carretera, dejándolos solos. El silencio era tan pesado que hasta el crujir de las hojas bajo sus pasos parecía un presagio.
—Hubieras traído tu carrito.
Tae se detuvo en seco, llevándose la mano al pecho, mirando incrédulo a Jimin.
—¡¿Qué?! ¿Le estás diciendo carrito a mi auto deportivo?
—Es solo un auto cualquiera, no sé por qué lo adoras tanto —Jimin encogió los hombros y siguió caminando.
—¡Eres perverso, Park Jimin! Mi Bugatti La Voiture Noire es un superdeportivo único en el mundo —replicó Tae, retomando el paso.
—Sí, como digas.
—Búscalo en Internet y verás, te sorprenderás con su descripción.
Jimin rodó los ojos y continuó caminando. El sendero se estrechaba, y solo el sonido de las hojas secas rompiéndose bajo sus pies acompañaba su avance.
Tras varios minutos, llegaron frente al templo, tal como el taxista había dicho. La estructura se erguía imponente, oscura, como si los estuviera esperando.
De pronto, Jimin se detuvo, helado por un pensamiento.
—Tae… ¿le dijimos al taxista que veníamos a un templo?
—No que yo recuerde… solo le dimos la ubicación —respondió, con los ojos muy abiertos, mientras un escalofrío les recorría la espalda.
Ambos se miraron con asombro. Jimin, intentando escapar de ese instante misterioso, sacó su celular para corroborar que aquella dirección coincidiera con la que había encontrado en internet: el lugar recomendado para consultar a un chamán, la única esperanza de entender las pesadillas que lo atormentaban cada amanecer.
El entorno era desolador. Solo el templo y la vegetación los rodeaban, como si el mundo se hubiera reducido a ese rincón olvidado. El silencio era tan profundo que el roce de las hojas agitadas por el viento sonaba como un murmullo inquietante.
De pronto, la puerta del templo se abrió sola. La madera rechinó con un gemido largo y áspero, como salido de una película de terror. Los dos chicos retrocedieron de un salto, con el corazón acelerado.
—Es el aire, no seas miedoso —dijo Jimin, riendo nervioso, fingiendo que no se había asustado.
—¡Cálmate, Don valiente! Fuiste tú quien me arrastró hasta aquí, porque te daba miedo venir solo.
—Ya sé… es que todo esto de los chamanes me da miedo.
—Ven, vamos a entrar —respondió Tae, con voz firme.
Entraron con cautela. El interior estaba cubierto de listones de colores, talismanes amarillos con letras rojas, velas encendidas y cascabeles sobre una mesa. La atmósfera era sofocante, cargada de símbolos que parecían observarlos. Se miraron, impresionados por aquel escenario.
—¡Bienvenidos! —gritó una voz a sus espaldas.
El sobresalto los hizo brincar en su lugar. Giraron de inmediato y vieron a un hombre vestido con ropas multicolores, sentado frente a una pequeña mesa de madera.
—¿En qué puedo ayudarlos? ¿Quieren saber su futuro? No… ¿Tal vez desean ganar la lotería?
El supuesto chamán los miraba con una sonrisa enigmática.
—¡Oh! No… es que… yo… he tenido algunos sueños… y necesito saber qué son —balbuceó Jimin, dudando si aquel hombre realmente podría ayudarlo.
—Tomen asiento. Ellos hicieron una reverencia y se sentaron frente al chaman.
—Platícame tus sueños jovencito —pidió dirigiéndose al peli rosa.
—Bueno, me veo en una escuela sentado en un antiguo pupitre, estoy solo en el salón, luego llega un hombre de cabello negro y sonrisa hermosa, no logro ver su rostro claramente, él escribe en el pizarrón y me sonríe, eso me hace sentir feliz, pero de pronto todo se oscurece y aparezco frente a una tumba llorando. Me despierto y me levanto con una angustia que hace doler mi pecho mientras no paro de lloras por varios minutos.
El hombre fijó su mirada en los ojos de Jimin, como si estuviera descifrando una historia oculta a través de ellos. No era una simple observación: parecía que cada parpadeo revelaba un recuerdo, cada destello en su pupila escondía un secreto. El silencio se volvió denso, cargado de una energía extraña, y por un instante Jimin sintió que su alma estaba siendo desnudada frente a aquel desconocido.
Los poderes chamánicos del hombre ya le habían dado una idea de lo que se trataba, pero su mirada penetrante sugería que había algo más, algo que ni siquiera Jimin había logrado comprender. Era como si el chamán estuviera viendo no solo sus sueños, sino también los hilos invisibles que los conectaban con su destino.
—Bien, quiero que tomes esto con tus dos manos y cierres los ojos, vas a ver cosas que nunca has visto y sentirás las emociones que habrá a tu alrededor, me irás relatando todo con lujo de detalle, ¿de acuerdo? Jimin asintió con la cabeza, tenía miedo, pero estaba decidido, debía saber que había detrás de esos sueños que lo han torturado por varios meses. Tomó el objeto metálico, dorado, con cascabeles a un lado y listones de colores en el otro extremo. Respiró profundo para disipar un poco el miedo, cerró los ojos y se concentró.

Hola a tod@s, estoy super emocionada por compartirles esta nueva historia que me llevó varios meses terminar. Es una novela larga, llena de suspenso, drama, amor y muchas cositas más. Gracias por leerla y darme corazoncitos, estoy ansiosa por leer sus comentarios. Ya l@s amo. 🐥🐰💜 P.D. No soy escritora profesional, así que si ven errores, mil disculpas y háganmelo saber.









Vamos a darle, parece interesante pero please no dejes la historia botada!!!😁😁😁😁😁
Primera vez
4/06/2026. Me encantan las historias de vidas pasadas y demás 😍
🇭🇳🇭🇳🇭🇳🇭🇳