¡𝙾𝚢𝚎 𝙼𝚒 𝙰𝚖𝚘𝚛! || 𝙲𝚑𝚎𝚜𝚝𝚊𝚙𝚙𝚎𝚗

Sinopsis

Un Sergio borracho sin poder superar a su ex.

Genero:
Humor/Romance
Autor/a:
💐
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

No me digas que no.

Todo mundo se estaba bailando al son de la música en la pista del gran salón donde se festejaba una boda, algunos ya se encontraban más tomados que otros, uno de ellos cierto mexicano que se encontraba en la barra de bebidas, llevaba una botella de Bacardí en una mano mientras observaba a cierto moreno que bailaba con su pareja de manera en que sus cuerpos se rozaban.


El moreno no lo quería admitir, pero se encontraba celoso del acompañante de este y no le podía reclamar nada, ya que el mexicano se encontraba en una relación con cierto neerlandés, sería muy hipócrita de su parte ir a pelear la atención del británico, cuando no hace mucho había tenido una discusión con su pareja sobre que el ya no tenía sentimientos por Lewis.


Dio otro trago directo a la botella y después la puso de un golpe en la mesa, estaba enojado, Max se había ido de su lado desde hace un rato y no quería arruinarle la boda a su amigo Carlos, el azabache lo pensó unos minutos y lo mejor que pudo pensar fue en ir a bailar, tal vez así se irían sus penas. Camino tambaleándose un poco hasta la pista de baile, encontrándose con el canadiense quien al verlo este le dio una sonrisa.


-¡Checo! Qué bueno que te animas a bailar, ven vamos con los demás. - el canadiense lo tomo de la mano y lo guía con los demás que se encontraban formando un círculo.


Todos los amigos del pecoso se encontraban ahí, inclusive el español que horas antes no se animaba a bailar con su pareja, el otro británico de cabello rizado se encontraba motivando al español a bailar la música moderna que estaba poniendo el DJ, mientras que el pecoso al ya sentir el alcohol subirse, empezando a bailar de forma pegada al canadiense.


No le importaba nada ni que se actual pareja ni su ex lo vieran, Yo voy sonaba de fondo, una de las canciones que Sergio le había mostrado a Carlos en un antro cuando viajaron a México, el canadiense rodeo el cuello del pecoso en medio del baile provocando que el este llevase sus manos a sus caderas y lo pegara a él, Sergio sintió las miradas pero poco le importaba y con esa acción ambos se miraron una sonrisa traviesa .


Ya había pasado un rato desde que ambos empezaron a bailar juntos, no quedaba mucha gente en la pista solo un par de personas junto a ellos, muchos se encontraban descansando en alguna mesa o ya se habían retirado, en todo ese tiempo Max no había aparecido y no le importaba.


Seguramente se fue con otra persona o se regresó al hotel, ya no le importaba al pecoso que ya no sabía ni lo que estaba haciendo, sus piernas se encontraron cansadas por lo que le dijo a su amigo que estaban a sentarse un rato, a lo que este aceptó y se sentaron en una mesa que se encontraba sola, Sergio vio una botella de alcohol que desconocía de quien era solo la tomo y se la era bebiendo poco a poco.


Lance un poco preocupado por el estado de su amigo le dijo que, si ya no había bebido mucho esa noche, poca importancia le dio el pecoso a la preocupación de su amigo y siguió tomándose de shot la botella, en ese momento pusieron la canción típica lenta y romántica que ponen en las bodas, provocando que Sergio hiciese un gesto de fastidio, porque quieren recordarme que estoy solo, pensó el mexicano.


- Sergio no quieres ir a otro lugar, para que te dé el aire.


El canadiense sin esperar respuesta alguna de su amigo lo tomo del brazo y lo encamino en la salida, pero en ese momento empezó a sonar cierta canción que llama la atención al mexicano, Sergio sin dejar alguna oportunidad de que Lance reaccionara se soltó de su agarre y camino hasta la pista de baile que ya se encontraba nuevamente vacío.


Busco donde estaba la cabina del Dj, cuando la encontró camino hasta ella y le arrebato el micrófono que tenía este en su mesa, la canción aún sonaba haciendo que el pecoso caminara de nuevo a la pista, tomo un poco de aire y empezó a cantar.


- No sabes cómo te deseo, No sabes cómo te he soñado.


Empezó a cantar el pecoso, las pocas personas que se encontraban ahí voltearon a ver de dónde provenía la voz de un borracho.


- Si tú supieras que me muero, Por tu amor y por tus labios.


El pecoso cantaba con sentimiento mientras se dirigía su vista hacia el moreno británico, viendo la intriga en sus ojos, Lewis no quería pensar que Sergio le estuviese cantando una canción, más sabiendo que este tenía pareja, pareja que iba entrando al salón.


- Si tú supieras que soy sincero, yo soy derecho y no te fallo.


Todo mundo veía al mexicano cantar, más les sorprendió a quien era la persona que estaba viendo, para muchos no era una sorpresa que el moreno y el pecoso tuvieron algo hace tiempo, que termino por el moreno, se suponía que Sergio ya lo había superado. y que nadie podía nombrarlo, pero vaya espectáculo está empezando a dar.


- Si tú supieras lo que te quiero, podría darte todo hasta mis ojos, hey~


Sergio empezó a caminar hacia la mesa donde se encontraba Lewis y su pareja mientras cantaba, tomo una silla para ponerla a un lado del moreno y se sentó, sin despegar su vista siguió cantando, mientras que la pareja del pecoso fruncía el ceño al ver a su prometido hacer tal acción.


- Pero tú ya tienes otro. - El mexicano puso un dedo en el pecho del moreno para que quedara más claro que hablaba de él, mientras que miraba a la pareja del contrario. - Un tipo frío y aburrido un tonto que es un reprimido.


Quito su mano mientras ponía la mano en el pecho, en forma de ofensa. - Eso no te pega a ti, no te va.


Se paro de la silla para poder subir a la mesa, comenzando a bailar y cantar el coro bajo la mirada de todos, en especial de dos personas enojadas ante las declaraciones del pecoso.


- Oye, mi amor, no me digas que no y vamos juntando las almas. - Cantó señalando al moreno.


Carlos al escuchar esa parte dejo de reír para empezar a correr hacía su amigo, sabía que su amigo la cagaría más de lo que lo estaba haciendo, mientras que cierto neerlandés ardía en celos, se supone que se amaban y no existía otro amor en su corazón más que él.


- Oye, mi amor, no me digas que no y vamos juntando los cuerpos.


Eso fue suficiente para que el alemán se quisiera tirar a golpes al mexicano, siendo que no pudo lograr su cometido, ya que cierto español lo abrazo y volvió a sentarse, mientras que el pecoso tomaba una botella de la mesa y le daba un gran trago a esta, sin bajarse de la mesa se quitó el saco y la corbata que tenía, el alcohol le estaba provocando calor y ya no lo podía soportar.


- Conmigo tú alucinarías (Cómo no), conmigo tú hasta el fin del mundo.


Seguía moviendo sus caderas de forma sensual, tratando de seducir al británico, como su no le bastara con tener la camisa remangada y los primeros botones sin abrochar.


- Contigo yo me perdería, contigo yo quiero todo y nada a medias.


El pecho se pone se rodillas mientras el sudor bajaba por su frente y su pecho descubierto, y cierto neerlandés se paraba de su asiento, no podía soportar ver como hacia el ridículo.


- Pero tú ya tienes otro, un tipo frío y aburrido un tonto que es un reprimido.

- En medio del canto bajo de la mesa sin despegar la vista del moreno, se sentó en su regazo mientras le daba otro trago a la botella.


- Eso no te pega a ti, no te va.


Dejo la botella junto al micrófono en la mesa y entre lazo sus brazos en el cuello del moreno, dejando aún distancia entre ellos, el británico solo reía de forma nerviosa por todo lo que estaba pasando, jamás pensó que Sergio haría algo así, mientras que la pareja de este trataba de liberarse del agarre de sus amigos, los cuales lo detenían para que no cometiera algún acto de odio, el pobre rubio ojiazul solo veía como el amor de su vida le cantaba a otro hombre.


- Oye, mi amor, no me digas que no y vamos juntando las almas.


Los presentes sentían el ambiente pesado en el lugar, las parejas de esos dos estaban que emanaban celos y creían que uno de ellos golpearía, al contrario, más cuando vieron como el pecoso estaba acortando la distancia entre ellos.


- Oye, mi amor, no me digas que no y vamos juntando los cuerpos.


Y sin más checo beso a Lewis dejando a todos sorprendidos, se suponía que él se casaría en unos meses con Max el amor de su vida, pero ya veían esa boda más que cancelada, todos sabían los problemas que tenían ellos debido a los celos del neerlandés hacía el británico, era el ex de su prometido sé suponía que no debían hablar jamás, o eso pensaba el rubio.


Mientras tanto el pecoso y el moreno seguían besándose, Lewis había correspondido al beso de él, había extrañado el sabor de sus labios y no quería desaprovechar esa oportunidad, tomo a Sergio por la cintura pegándole más a él provocando un pequeño rose.


Nico no podía creer que su novio le corresponde al mexicano, en un movimiento brusco se soltó de sus amigos y sin esperar le dio un golpe en la mejilla al pecoso, haciendo que este cayera al suelo y dejando en Hamilton una cara de sorpresa.


- Eres un idiota, porque estás seduciendo a mi novio, acaso Max no te satisface.


El neerlandés enojado camino hacia ellos tras escuchar como el alemán dudaba de si hacía feliz o no a su pareja, y sin previo aviso este le dio un puñetazo provocando que algunos le pusieran atención, a lo que el moreno aprovecho para ayudar al pecoso a levantarse del piso.


- Que pasa Nico, no puedes llenar el vacío corazón de Hamiltonto.


El alemán y el neerlandés empezaron a pelear, dirigiendo la atención hacia ellos, ignorando a la anterior pareja que se estaba fugando del lugar con sus manos entre lazadas.