Chapter 1
Donghae esta de rodillas en el suelo del baño, sus manos se apoyan en el escusado mientras vomita. Sólo había bajado a desayunar cuando el dulce olor de la tarta de frambuesa le pareció asquerosamente dulce, había corrido escalera arriba para regresar nada más que saliva mientra se deshacía en arcadas. La cabeza le palpitaba mientras se daba cuenta de que no le quedaba mucho tiempo antes de que se dieran cuenta. Ya había ido al doctor y conocía su estado, pero primero debía ir a hablar el personalmente con él padre de su hijo. Tenía los días contados antes de que sus padres pudieran oler el aroma del bebé dentro de él.
Apretó los labios con resignación, quería vengarse de TaeJu pero un bebé, bueno el no lo planeo. Como iría a dar la cara a la puerta de su casa, a su familia. Tenía diecinueve años, se suponía que su momento era hasta los veintiuno y ahí estaba con un cachorro en su vientre. Se puso de pie y se limpio y lavo hasta que el sabor de menta estaba en su boca. Enjuaga su rostro y salió camino al desayuno, tratando de no hacer una mueca de asco.
Su hermano Donghwa estaba tranquilamente almorzando, el era un alfa cuatro años mayor que el, ya se había graduado de la universidad pero aún solía ir a casa de sus padres, a comer más que nada. Tomo un plato y se sirvió un panqueque con miel y algo de plátano, desayuno de pie en la isla de la cocina aguantando las nauseas. Sus padres corrían de un lado a otro para irse a trabajar, siempre era así, el madrugar no eran para ellos.
—Hae cariño, regresaremos hasta el fin de semana, hay comida hecha en el refrigerador para dos días, si necesitas hacer compras te dejamos dinero en tu habitación y no invites a nadie mientras no estamos, Donghwa vendrá a verte pero no puede quedarse. ¿Podemos confiar en que serás un adulto responsable?- Cuestiona su madre en una sonrisa amable.
¿Si no contamos con que estoy embarazado? Pensó con sarcasmo.
—Claro, madre.- Responde en una inocente sonrisa
—Nos vemos amor.- Le besa la mejilla a el y su hermano antes de salir con lo que parece ser todo, su padre se asoma y les sonríe.
—Nos vemos chicos.- Se despide su padre dejando un juego de llaves en la barra. —No las pierdas.- Señala a Donghae antes de salir junto a su madre. Después de unos minutos se escucha el carro arrancar e irse por fin.
—¿Te llevo a clases?- Pregunta su hermano dejando los platos sucios en el lavavajillas.
—No, no te preocupes. Pasaré primero con un amigo.- Sonríe tratando de no verse sospechoso y al parecer no es así porque su hermano se encoge de hombros y le sonríe con amabilidad. Sale de la cocina dejándolo solo con sus pensamientos. Se muerde el labio algo nervioso pero trata de calmarse.
El solo es un omega de diecinueve años, con nueve semanas de embarazo de dos cachorros. ¿Cómo se le había ocurrido meterse a la habitación de ese alfa y ni siquiera llevar condones? Se dio una palmada en la frente y con un resoplido tomo su mochila y las llaves las hecho a su bolsa. Lavo sus dientes una vez más antes de salir de su casa despidiéndose de su hermano. Probablemente dormiría un poco antes de ir a trabajar, Donghwa se la pasaba entre la casa el trabajo y su departamento, repartiendo el tiempo.
Salió y empezó a caminar en dirección a la casa del padre de su bebé, había escuchado que los alfas se ilusionaban con el tener cachorros y una familia. Lo peor de todo es que el alfa ni siquiera lo recordaría, estaba más borracho que una cuba, en realidad ambos lo estaban. Pero Donghae solo ha estado con el, solo una vez y eso fue más que suficiente. No tenía un discurso que lo convenciera de casarse con él, probablemente y lo que la mayoría hacia era dar una manutención de por vida al omega con el que se unió "accidentalmente" y arreglar el problema.
El no quería ser uno de esos omegas repudiados por ser padres solteros, se negaba rotundamente. No es que fuera malo, pero la sociedad te trataba de lo peor sin tomar en cuenta que aún eran personas.
Cuando iba llegando a la casa de TaeJu lo vio salir con cara de pocos amigos. Se escondió entre los arbustos de la casa de a lado mientras lo veía salir en dirección a la escuela, miraba claramente como ese bobo y engreído alfa se iba como si nada, lo miro dar una olfateada al aire como si alcanzará a percibir su aroma, Donghae trato de esconderse aún más entre las ramas hasta volverse uno con la naturaleza. Pareció que TaeJu no lo olió más porque siguió caminando.
Cuando ya no lo vio salió de su escondite y fue a la puerta de su casa, sabía que su padre estaba ahí y era con quien le interesaba hablar aunque se muriera de vergüenza. Toco el timbre y espero, la casa era enorme, de dos pisos como la suya pero más grande, había estado ahí en una ocasión cuando aún se llevaba bien con TaeJu y ahora se llevaría peor.
Cuando creyó que no habría nadie, la puerta se abrió y el señor Lee lo recibió. Para un omega era difícil estar frente a un alfa, ahora uno quince años mayor que tu era casi un reto, el hombre era imponente y ese era su territorio. Trago en seco y se removió en su lugar, alzó la vista hasta dar con los oscuros ojos negros que lo veían curiosos.
El hombre llevaba un traje negro a rayas, con una camiseta blanca y un chaleco a juego, parecía vestido para el trabajo y el estaba ahí importunandolo. Se recordó a que había ido y la urgencia de esto, hizo una reverencia y se incorporo nuevamente.
—Buen día, si buscas a mi hijo ya se fue...- Responde el señor Lee con la voz ronca y gruesa, le da un escalofrío por todo el cuerpo.
—No, yo no...¿Puedo hablar con usted? ¿En privado?- Cuestiona con la voz temblorosa.
—¿Porque no?- Suspira a la vez que se encoge de hombros y lo deja entrar.
Bien, acababa de entrar a la boca del lobo. Literalmente.









a la madre, vine buscando cobre y encontré oro 😍