Maldito Celo
Edson era un Omega como muy pocos en el mundo, cualquiera que lo viera a simple vista pensaría que se tratase de un alfa y todo gracias a la estatura que poesía y su aspecto corpulento.
El no era como esos típicos omegas de estatura pequeña y aspecto delicado y no por eso dejaba de ser menos Omega.
En un principio le había costado tanto a el como a su familia aceptar que su rango no sería alfa, desde que era pequeño creció con la idea de que cuando fuera grande conseguiria a un lindo Omega con el cual tendría cachorros y formaría una familia.
Pero por azares del destino, cuando cumplió la edad para hacerse la prueba de género esta había arrojado resultados de Omega...para todos había sido una sorpresa no muy agradable, ya que a partir de ahora su vida daría un giro de 360°
Los primeros celos fueron los más difíciles...sus padres tenían que amarrarlo casi a la cama porque las ondas de calor eran demasiado fuertes y temian que pudiera escaparse de casa.
Sus padres habían intentado buscarle algún alfa que pudiera ayudarle a pasar estos, pero desafortunadamente estos se sentían algo intimidados al estar cerca de el...a eso se le sumaba el mal carácter que el menor poseía.
Definitivamente Edson rompía la regla de que los omegas eran sumisos con los alfas, para el podían irse al carajo todos, siempre tuvo la idea de que eran unos idiotas que no hacían más que solo pensar con el pene.
Sus padres habían tratado de hablar con el para hacerlo entender que si seguía portándose así de arisco con los alfas, estos jamás se fijaría en el, estaría condenado a ser un Omega sin marca y por lo tanto rechazado por la sociedad, pero claro esa idea Edson se la pasaba entre las piernas...para el no era importante el hecho de tener un alfa, de solo pensar en que tendría que estar recibiendo órdenes y actuando como idiota cuando le vinieran los celos se le revolvía el estómago.
.
.
.
.
Pero claro todo cambio el día que fue finalmente convocado para la selección mexicana, la mayoría de sus compañeros eran alfas y betas, dos o tres eran omegas, incluyéndolo.
Al principio varios de los alfas se habían quedado muy sorprendidos de ver un Omega de ese tamaño, para muchos era raro y al igual que los demás terminaban alejándose de el.
Pero había "alguien" que en ningún momento se sintió ni un poco intimidado a pesar de la gran diferencia de altura que había entre el Omega y el.
Diego al contrario que Edson era un alfa de tamaño pequeño, más pequeño de lo normal, la diferencia es que el al ser alfa no había tanto problema pues Omegas de estatura baja había por montones.
Lo que nadie sabía es que a Diego no le gustaban los Omegas pequeños...
.
.
.
.
Todo comenzó cuando el Omega se había quedado tiempo extra a entrenar en la cancha, el alfa ya lo había visto desde hace tiempo y se moría de ganas por acercarse a el...lo había intentado varias veces pero en todas el Omega lo rechazaba de la manera más cortante que pudiera existir.
Ese día no perdería la oportunidad, todos sus compañeros se habían marchado a casa, en las instalaciones solo quedaban el Omega y el.
- ¿Por qué sigues aquí? Creí que ya todos se habían ido - Diego llegó hasta donde el Omega prácticaba sus tiros al arco.
- Que te importa -
Fue la única respuesta que salió de la boca del alto y siguió concentrado en lo que hacía, Diego se mordió la mejilla interna, definitivamente esto sería más difícil de lo que pensaba...
- oye vengo en buen plan -
- me estás distrayendo, te agradeceria si te marcharas -
El bajito suspiró mirando hacia otro lado y solo decidió continuar con su intento de "cortejo".
- ¿Por qué no quieres hablar conmigo? En el equipo tampoco te llevas bien con casi nadie...-
- ese es mi puto problema, ahora largo -
- Edson...- no termino de hablar cuando un balonazo paso muy cerca de su rostro, el Omega lo miraba muy enojado desde su lugar.
- te dije que te largaras, no me interesa hablar con nadie ni llevarme con nadie, solo vengo a jugar y listo -
Diego aún sin rendirse se acercó un poco más a el y fue entonces cuando pudo detectar un ligero aroma bastante dulce en el ambiente, Edson había retrocedido aún más alejándose lo suficiente de el, Diego siguió olfateando dándose cuenta que el menor era quien estaba expidiendo ese dulzor ¿Podría ser que estaba entrando en celo? ¿Por eso estaba de mal humor? Bueno eso era del diario, pero especialmente hoy se había mostrado un poco más molesto con el mundo.
- Edson...tu celo...-
- ¡Cállate! Ya lo sé no tienes que avisarme lo obvio -
El Omega paso caminando rápidamente a su lado y fue hasta las bancas donde estaban sus cosas para recogerlas y poder marcharse a casa, estaba cambiándose sus tenis cuando un dolor en su abdomen bajo lo invadió...no, no puede ser, no ahora, la primera onda de calor lo estaba invadiendo y el no estaba en su casa ni tenía ningún supresor a la mano para contenerla un poco.
Coloco su mochila en la espalda y camino rápidamente hasta la salida, pero cuando estaba por llegar sus piernas fallaron haciéndolo caer al suelo, el alfa que se había quedado lo bastante lejos de el para no abrumarlo con su presencia, corrió hacia el y lo sostuvo para que no terminara de caer.
- ¿Estás bien? -
Edson lo empujó con ambos brazos y solo negó mirando el suelo, Diego comenzó a sentir su cuerpo más pesado y caliente...su respiración era más lenta pues cada que jalaba aire, un montón de feromonas Omega entraban hasta sus pulmones.
- Mierda...no traes un supresor? -
El Omega solo negó, ya no podía hablar, más bien no quería, su celo comenzaba afectarle y si lo hacía podía decir cualquier estupidez.
Diego llevo una de sus manos hasta la frente del Omega tocando su temperatura, estaba ardiendo...tenía que irse de ahí inmediatamente si no quería cometer una locura, pero si dejaba a Edson en ese estado, lo más probable es que algún otro alfa lo encontrará y le hiciera daño, el no podía permitir eso...no con el Omega que le gustaba.
- Edson tienes que pararte, yo no te aguanto pero debemos entrar a los vestidores, te encerrare ahí y llamaré a tu familia de acuerdo? -
El Omega asíntio y trato de levantarse con la ayuda del alfa, el vestidor estaba a solo unos metros...solo tenía que avanzar un poco, unos cuantos pasos...
Con mucho esfuerzo por parte del menor llegaron al lugar, Diego abrió la puerta y entraron, logro sentar a Edson en las bancas, estaba por levantarse cuando lo escucho sollozar.
- ¿Que tienes? -
Un quejido volvió a salir de la boca del alto y cuando estaba por volver a preguntar el aroma a lubricante invadió su nariz...era tarde, muy tarde ya para huir.
Los instintos alfas de Diego se habían disparado, tenía a un Omega en celo lubricando, mojado y listo para recibirlo...llevo sus manos hasta sus cabellos pasandolos por estos, era una locura lo sabía muy bien, pero ya no podía contenerse, no más.
- Diego...-
La voz grave de Edson lo saco de sus pensamientos.
- follame...follame ahora -
Acto seguido el alto se había tirado boca arriba en la banca llevando sus manos a sus pantalones deportivos, los aflojó bajandolos por sus piernas quedando en ropa interior, se sacó sus tenis para terminar de retirar sus pantalones dejándolos caer al suelo, relamio sus labios mirando al menor frente a el para después abrir sus piernas dejando ver la humedad de sus boxers.
Diego miraba fijamente aquella zona...la ropa totalmente húmeda de lubricante pegada a la piel del Omega, la imagen era realmente lo mejor que haya podido ver en toda su vida, sin tiempo que perder bajo sus pantalones lo suficiente para sacar su pene por estos, estaba demasiado duro y necesitado de atención.
Mordió sus labios antes de posiciónarse sobre el Omega en la banca, tomo su ropa interior y de un tirón se deshizo de ella dejandolo por fin completamente desnudo, agarro sus largas piernas y las separó un poco más, quería ver ese bonito lugar por el que escurría delicioso lubricante, la rosada entrada del Omega quedó totalmente expuesta, se abría y cerraba invitantolo a pasar, Diego estaba a punto de enloquecer.
Edson lo miraba muy sonrojado mientras mordía sus labios y gemía - te necesito alfa, te necesito aquí - llevo su mano hasta su entrada y con dos de sus dedos delineó está embarrandose aún más de lubricante - quiero tu pene...lo necesito...-
Diego nego y retiro la mano del Omega - primero quiero saborearte - susurro con una voz ronca y sin más se agachó entre las piernas del alto.
Edson soltó un gemido bastante fuerte al sentir la boca del menor en su zona más privada, la lengua de Diego lamia y rozaba su entrada haciéndolo delirar...volvió a gemir cuando sintió dos dedos presionarse y abrirse paso en su interior, una vez dentro Diego los separó un poco y volvió a lamer internando ahora su lengua, definitivamente el sabor de Edson era lo más rico que había probado hasta ahora.
- hah...alfa... por favor - Edson suplicaba cerrando sus ojos con fuerza, no podía más, necesitaba ser llenado y anudado con fuerza, sus instintos omegas se lo pedían.
Diego no lo hizo esperar más, dio un par de lamidas más y se volvió a alzar colocandose nuevamente sobre de el - ¿Me quieres Omega? ¿Quieres mi pene? -
- si por favor si...es lo que más deseo - Edson llevo sus manos hasta sus nalgas y separó estás asegurandose de ofrecerle su entrada mojada al menor.
- mierda - soltó Diego un jadeo pues el mayor era demasiado provocativo y desvergonzado.
Tomo su pene alineandolo con el y sin esperar más se hundió de una internandose por completo.
- ¡Diego! - Edson gimió demasiado fuerte llevando sus manos hasta los hombros del menor, por unos instantes Diego se preocupo de que alguien pudiera escucharlos pero luego se dio cuenta de que en realidad eso le enorgullecia bastante.
El Omega gemia cada que Diego se hundía en el arremetiendo duro contra su cuerpo, el sonido de sus pieles chocando y los dulces gemidos de Edson inundaba todo el vestidor, Diego mantenía las piernas del alto lo suficientemente separadas para así poder ingresar mejor en el.
- lo quieres? ¿Quieres mi nudo? - Diego miraba a Edson asentir desesperadamente, y solo sonrió empalandolo con más fuerza viendo como el cuerpo del Omega temblaba, llevo una de sus manos a su miembro y comenzó a masturbarlo al ritmo de las embestidas - primero correte para mí...-
Edson tenía la vista nublada por las lágrimas que se habían acumulado en sus ojos apretó con fuerza el agarre sobre los hombros del menor, enterrando un poco sus uñas en la piel de esta cuando sintió que era masturbado y al mismo tiempo el pene en su interior comenzaba a hincharse - dámelo...dámelo todo alfa...lléname - gimió y de una Diego se hundió hasta el fondo en el.
El nudo se había expandido en su interior, estirandolo aún más, dolía pero era soportable...Diego jadeaba cerrando sus ojos, el interior del Omega se había puesto demasiado caliente y apretado.
- eres tan malditamente estrecho, podría quedarme dentro de ti para siempre -
Edson gimió fuerte una vez más cuando alcanzo su clímax eyaculando en la mano del menor, mientras esté se liberaba por completo dentro de el, manchando sus entrañas con su semilla.
El Omega se sonrojo aún más al sentir su interior humedecerse y llenarse del semen del alfa que lo había anudado...
Diego se dejó caer sobre de el quedando casi frente a su rostro, la diferencia de altura a veces era un problema...ambos respiraban muy agitados debido al reciente orgasmo alcanzado, aún no podían separarse hasta que el nudo se desinflamara por lo que tendrían que estar en esta posición un buen rato.
Edson respiraba con dificultad la primera onda de calor de había calmado, por primera vez en su vida se sentía saciado y satisfecho...
Cerro sus ojos pensando en lo que acababa de suceder, había tenido sexo con un alfa, con un ALFA, lo que más odiaba acaba de llenarlo y el se había entregado gustoso...hasta había rogado por su nudo...el jamás había hecho algo como eso, bueno en realidad jamás había tenido sexo, precisamente porque se negaba a cumplir ese papel de Omega sumiso.
Abrió sus ojos mirando a Diego descansar sobre de el, por lo menos no lo había marcado...una parte de el se sentía feliz de que hubiera sido el menor y no cualquiera de sus otros tontos compañeros de equipo.
- Edson -
La voz del menor interrumpio sus pensamientos y solo asíntio en señal de que lo estaba escuchando.
- no creas que te dejare ir tan fácil despues de esto...
- ¿De que mierda hablas? Si esto paso fue solo por mi celo -
- pero ahora te sientes mejor no es así? -
- ¡Cállate! -
- Eres mi Omega de ahora en adelante así que...controla un poco tu carácter cariño -
- imbecil ¿A quien le dices cariño? -
- por eso me encantas - Diego alzo su rostro para ver al mayor a los ojos y le sonrió guiñandole un ojo, este le había dado un golpe con el puño en el hombro haciéndolo quejarse, definitivamente no lo dejaría ir por nada en el mundo.
.
.
.
.
Edson llegaba a su casa, traía los pantalones húmedos y sin ropa interior porque está había sido rota.
Su madre fue la primera en darse cuenta de lo que había sucedido y corrió a abrazarlo muy preocupada diciéndole que era algo natural y que no tenía nada de que avergonzarse
Pero Edson solo negó diciendo que su preocupación más grande en estos momentos era en tomarse los anticonceptivos ya que no se había protegido.
Obviamente termino con una charla de sus padres muy larga sobre la responsabilidad que implicaba traer un cachorro al mundo...Edson había hecho caso omiso porque dudaba que volviera a mezclarse con otro alfa en su vida.
.
.
.
.
Edson gemia contra el suelo, se encontraba boca abajo alzando solo su parte trasera para que el alfa pudiera embestirlo cómo a él le gustaba.
Diego tomaba sus caderas con sus manos para apoyarse y poder chocar más fuerte contra el, le encantaba esta posición porque podía ver cómo su pene se perdía dentro del interior del Omega.
Paro unos momentos para comenzar a moverse en círculos en su interior, miraba los bordes de la rosada entrada contraerse alrededor de su pene y el lubricante escurrir entre las piernas del Omega, jamás se cansaría de esto.
Edson comenzó a mover sus caderas contra el, embistiendose solito, Diego sonrió pues sabía que cuando se movía lento Edson no lo soportaba...amaba hacer desesperar al mayor y que esté al final terminará rogando por su nudo.
¿Cómo habian llegado a esto? Realmente ninguno de los dos sabía, solamente se habían quedado a entrenar los dos solos otra vez, Diego se había acercado al mayor para tratar de platicar con el una vez más y de la nada ya estaba en los vestidores de nuevo con el Omega gimiendo debajo de el.
Tomo la base de su pene con una mano y con la otra acariciaba el trasero bien proporcionado de Edson...le encantaba cuando dejaba caer la palma de su mano en una de sus nalgas y está se ponía rojita al mismo tiempo que obtenía un quejido por parte del mayor.
Salio de su interior por unos momentos y al instante el Omega comenzó a quejarse para que volviera a meterlo, Diego sonrió y se levantó del piso sentandose sobre una de las bancas - ven - palmeo sus piernas - siéntate aquí -
Edson obedeció levantándose del suelo y caminando hacia el, se dio la vuelta dándole la espalda, llevo una de sus manos hasta el pene de Diego lo sostuvo bien y se dejó caer poco a poco sobre de este sintiendo como era llenado de nuevo.
- joder...me encanta que estés tan apretado - gimió el menor al sentir su pene ser envuelto nuevamente por el interior del Omega - montame...- susurro en el oído del alto, tomo sus caderas con sus manos y al instante sintió como este se movía sobre de el.
Edson cerro sus ojos mientras se alzaba y se dejaba caer sobre el pene del alfa, sintiendo como este rozaba su punto dulce haciéndolo delirar, su lubricante natural escurría por sus piernas y por las piernas del alfa quien tomo sus caderas para comenzar a moverse con fuerza contra el - hah...¡Diego! - mordió sus labios sintiendo como era penetrado con rudeza y sonrojandose al mismo tiempo que escuchaba el sonido que sus pieles húmedas producian al chocar.
Diego bajo una de sus manos entre las piernas del mayor para tomar su pene comenzado a masturbarlo - Te voy a anudar de nuevo...¿Quieres mi nudo? -
- si alfa, llename de nuevo por favor - Edson gimió de nuevo cuando sintió el pene de Diego volver a expandirse en su interior mientras el alcanzaba el orgasmo una vez más.
Cansado se dejó caer hacia atrás recargandose en el alfa, este lo abrazo en respuesta, pasando las manos por su abdomen acariciándolo.
Diego estaba agotado...de unos días para acá había comenzado a hacer doble entrenamiento, aunque claro este no le desagradaba para nada, por lo menos está vez había usado un condón.
- Cuando los partidos de selección acaben, te llevaré conmigo a Monterrey -
- ¿Que dices? Yo tengo que regresar a Amsterdam -
- no pasará nada con que te escapes por unos días -
Edson ya no contesto y solo cerros sus ojos suspirando, otra vez se había dejado llevar por sus instintos omegas...ya era la tercera vez está semana.
Ir a Monterrey? Para que? Sabía que el alfa jugaba ahí pero, para qué quería llevárselo? Definitivamente no iría claro que no, el no seguía órdenes de nadie y menos de un tonto alfa.
Gracias por leer💕✨
Hola, ay ya que me antojaron tanto sus comentarios de ver a Edson pasivo se me ocurrió está pequeña historia 🫣
Solo serán tres caps, el primero pues es de Diego y Edson
El segundo de Gignac y Edson
Y para el tercero tengo planeado un trio
Tal vez algunas cosas como equipos y tiempos no concuerden con la vida real pero pues es un fanfic omegaverse, más irreal no puede ser jaja 😶🌫️✨
Cuando termine el de ¡El es mío! Probablemente me anime a hacer un fic en forma y más soft sobre Gignac y Edson 👀aún no se bien pero ya veremos.