Entre Mares

Sinopsis

La despedida siempre es dolorosa, el paso de los años no hace más que amargar al corazón dañado. La secta Wen había causado un gran dolor al mundo del cultivo, 9 años llenos de sufrimiento y dolor por las perdidas. Nueve años escondiendo el mas hermoso y cruel secreto, uno que los hermanos Lan deben descubrir, tal vez así, puedan conseguir algo de tranquilidad en sus almas. Estos personajes no me pertenecen son de mo dao zu shi y de Moxiang Tongxiu

Genero:
Fantasy/Romance
Autor/a:
Nagy_Cyra
Estado:
En proceso
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

La tragedia

—Oye, oye– decía un hombre llamando la atención de su compañero— ¿has escuchado la tragedia que ocurrió en la secta Jiang?

—Si, lo he escuchado— contestó en un murmullo después de tomar un trago de licor — es horrible de que todos hayan sido masacrado por los Wen, esos bastardos, pero se dice que gente común pudo sobrevivir y ahora son sólo un pueblo con acceso a lagos.

—Si— contestó su compañero—pero no dejan andar a personas así como así, dicen que allí se encuentra el santuario en respeto de las personas que…— el hombre no pudo terminar de hablar al ver quien los observaba, un cultivador de tez blanca, pelo negro y largo, con la característica cinta en su frente. La mirada tan fría que les dio a esos hombres fue suficiente para hacerlos callar y desviar su mirada. Era increíble como unos ojos que parecían brillar como el oro pudiera mostrar tal enojo.

Una persona igual de hermosa se detuvo junto a Lan Wangji , una hombre con prendas blancas, ojos azules, piel blanca y una sonrisa amable en su rostro, Lan XiChen entendió rápidamente lo que inquietaba tanto a su hermano, un sentimiento que compartían, dolor.

—WangJi— la voz triste del mayor hizo que al nombrado reaccionar, viéndolo de reojo con una expresión estoica—vamos tenemos que ir a Gusu— el ligero sentimiento de tristeza no desapareció en sus palabras, él mismo sabía a lo que su hermano se enfrentaba en ese momento y sin decir nada más, ambos empezaron a recorrer los caminos, ignorando la bulla a su alrededor, en sus cabezas no había nada que les quitará ese pesar.

Llegando a la entrada de Gusu fueron recibidos por dos discípulos que los esperaban con una grata sonrisa, Lan JingYi sonreía de oreja a oreja mientras que Lan SiZhui sonreía de una manera más relajada y tranquila, algo de esperar de quien fue criado por Hanguang- Jun.

—Bienvenidos— saludaron ambos jóvenes haciendo una reverencia la cual fue respondida por los mayores, la sonrisa de Lan XiChen había regresado y Lan WangJi mantenía el mismo semblante estoico de siempre.

—Lan Qiren desea verlos— habló SiZhui antes de irse con JingYi a una clase, los jades asistieron y emprendieron su camino en busca de su tío.

Entrando a la oficina de Lan Qiren pudieron ver que este no se encontraba sólo, habían dos hombres, ambos vestidos con un atuendo sencillo color gris y algunas franjas moradas en las mangas, Qiren cambió su semblante a uno más serio al ver entrar a sus sobrinos los señores dejaron de hablar y Qiren aclaró su garganta un par de veces y les hizo una señal a los jades para que cerraran la puerta.

—tío— habló WangJi pidiendo saber qué era lo que ocurría, Qiren asintió mientras jugaba con su barba.

—Estás personas son de Yunmeng Jiang, son personas que han vivido por sus líderes y cultivadores después de la catástrofe — hizo una pequeña pausa al ver la reacción algo sorprendida de sus sobrinos— como saben, ellos no aceptan la creación de una nueva secta, pero vinieron a ofrecer un trato con nosotros.


Los jades no sabían qué decir ante las palabras de su tío el cual cerró sus ojos y dejó de jugar con su barba para retomar su palabra.


—nos piden nuestra protección a cambio nos darán total aportación si les ayudamos a resolver un problema el cual va en aumento— Lan WangJi abrió ligeramente sus labios por la impresión, un detalle muy sutil y XiChen abrió los ojos sorprendido ante la situación — para ello, ustedes dos son los más aptos, siendo el orgullo de Gusu decidí aceptar la oferta, deberían alistarse, mañana en la mañana partirán junto a los señores...eso es todo — finalizando lo dicho, Qiren abrió sus ojos viendo a sus sorprendidos sobrinos, WangJi regresó a su habitual expresión y XiChen mostraba un brillo de alegría en sus ojos mientras una suave sonrisa se dibujaba en sus labios.


—Gracias por la ayuda— habló uno de los señores mientras hacían una reverencia para después salir de la oficina de Qiren.


—gracias tío— habló XiChen mientras WangJi sólo asentía con su cabeza.


—ya han pasado 13 años— habló Qiren soltando un suspiro— entiendo lo que sufrieron, pero también deben ser felices.


—tío— WangJi hablo mientras XiChen agachaba su mirada, hablar o recordar ello aún era doloroso— estaremos bien gracias a que ha aceptado el trato.


Qiren asistió y los jades se retiraron del lugar, Qiren se levantó de su asiento y se dirigió a una ventana viendo a sus sobrinos hablar, o eso suponía por que XiChen sonreía y volteaba a ver a WangJi— ¿quién habría dicho que causarían tal efecto en mis sobrinos? Wei Wuxian, Jiang Cheng, al menos así y aún si fueran tumbas, ellos podrán velar por su cuidado.


A la mañana siguiente, ambos jades despertaron temprano, después de haber alistado todo y haberse asegurado de no olvidar nada, se reunieron con los señores en la entrada de Gusu para emprender su viaje.


Algunas personas de Gusu se habían sorprendido al saber que ambos jades dejarían la secta, pero Qiren se había encargado de arreglar los comentarios y dudas innecesarias de otros, al fin y al cabo, Qiren sabía perfectamente que esa era la mejor forma para hacer que sus sobrinos pudieran conseguir algo de tranquilidad.


—Pero me parece innecesario pedirles ayuda al clan Gusu— comentó un joven, haciendo que Yi Jie alzara su mirada, dejando de ver los documentos que estaban en sus manos mientras alzaba sus cejas, como si aquel comentario fuera realmente algo torpe.


La mujer dejó los documentos sobre el escritorio de madera, ella entrecerró sus ojos azules mientras acomodaba los mechones de su hermoso cabello castaño, el cual estaba amarrado en un moño con un listón morado.

Un suspiro salió de sus labios mientras se recargaba sobre el respaldo de la silla, Yi Jie no lo negaba, ella también se preguntaba si realmente era buena idea pedir protección de Gusu.


—Hermana…


—Qiang, entiendo que muchas personas aquí son desconfiadas con los cultivadores y las sectas por todo el daño que hicieron los Wen, muchas personas perdieron a seres queridos, yo sé mejor que nadie que no siempre podré proteger a la gente, no sin ayuda —Las palabras de Yi Jie hicieron que el joven mostrará incredulidad, no parecía del todo convencido, pero se resignó al ver a su hermana tan cansada.

—Lo siento, yo no quería…—la voz de Yi Qiang mostró cierto arrepentimiento, ver como su hermana se desvivía por el bienestar de Yunmeng y no poder hacer mucho solo lo llenaba de impotencia, lo odiaba.


Yi Jie observó como su hermano agachaba su mirada, sus labios se apretaron un poco, no le gustaba sobreponer sus decisiones sobre Qiang, pero tampoco podía poner a las personas en riesgo solo por un desacuerdo.


—En unos días los Jades llegarán, hay que tener todo listo, por favor, encárgate de que las habitaciones se encuentren listas — Yi Jie solo observó como Qiang asentía con su cabeza y se retiraba de la oficina.

La joven soltó un suspiro al encontrarse sola y solo pudo observar las decoraciones de color morado, las cuales tenían la flor característica de Yunmeng. Después de las tragedias que habían sufrido, la reconstrucción de Yunmeng fue complicada, incluso la recreación de las banderas moradas y la construcción de los que ahora son sus hogares.

Tal como Yi Jie había dicho, pasaron unos días y finalmente se anunció la llegada de los Jades de Gusu. Tanto WangJi como XiChen pudieron notar grandes cambios, no solo en la nueva elaboración de la entrada, si no también en los muelles, los cuales eran más espaciosos, los hogares ahora mantenían cierta distancia para dar paso a las calles y a algunos locales, lo que no único que parecía mantenerse eran las insignias de la flor morada, un hermoso recuerdo a la familia Jiang, a la secta, a su pasado.


Los señores sonrieron al llegar a Yunmeng, la idea de volver a casa era tan reconfortante, aún cuando en su corto camino no habían conocido del todo a los jades, podían decir que eran personas confiables y eso los tranquilizaba.


Recuerdos llegaban sin cesar hacia WangJi, todas esas veces que Wuxian lo invitaba a ir a jugar con él a Yunmeng, todas esas veces que era invitado y él siempre rechazó por miedo a que los sentimientos en él crecieran, tal vez, solo tal vez si él los hubiera aceptado, podría haber protegido a Wei Ying.


XiChen tenía un pesar similar, Jiang Cheng había aceptado sus sentimientos, pero ante la guerra con los Wen, descuidó a esa persona, dejándolo solo cuando más lo necesitaba, la muerte de la secta Yunmeng-Jiang fue trágica para todos. Los pocos cultivadores de Yunmeng habían muerto protegiendo a la gente normal de su secta, todos siendo recordado con respeto y honor, pero aun cuando la gente no lo decía, la idea de haber llegado demasiado tarde a socorrerlos era devastador.



Ambos estaban tan metidos en sus pensamientos, atormentados por sentimientos y promesas que no pudieron cumplirse, el corazón dolía tan solo caminar por lo que alguna vez fue una gran secta, el hogar de las personas que tanto habían amado.


—Bienvenidos— la voz de un hombre hizo que los Jades dejaran de lado esos pensamientos. El hombre de cabello negro hizo una reverencia ante los jades, los mechones rebeldes de su coleta de caballo hicieron que tuviera una imagen mas relajada y cómoda mientras sus ojos azules solo parecían mostrar un sentimiento, desconfianza.

—Me llamo Yi Qiang, mi hermana es la actual líder de Yunmeng, yo los llevaré desde aquí — una vez que Qiang dijo esas palabras, los señores que habían escoltado a los jades desde el viaje se despidieron y se alejaron, dejando a los tres hombres solos.


Ambos jades respondieron con tranquilidad y respeto al saludo de Qiang, XiChen sonrió con gran serenidad, parecía que eran ciertos los rumores de que el nuevo líder es una mujer.


—Mi nombre es Lan XiChen, él es mi hermano menor, Lan WangJi —Habló Xichen con un tono suave y agradable, mientras Qiang solo hizo un pequeño movimiento con su cabeza en respuesta.


—Los jades de Gusu, son famosos incluso en estos lados del mundo— comentó Qiang con una pequeña sonrisa, se notaba algo incómodo, como si sonreír de esa forma no fuera algo tan natural en él.

Qiang empezó a guiarlos hasta llegar a un gran edificio, destacaba no solo por las decoraciones, también porque estaba en una zona que tenía gran acceso a los muelles de loto. Ambos notaron que del otro lado había un edificio igual de grande, pero las banderas eran de un color negro, la curiosidad hizo que Xichen preguntara acerca de eso.


—El de lado izquierdo es a dónde nos dirigimos, el actual hogar del líder, también donde ustedes se quedarán como invitados especiales, el de la izquierda que mantiene las banderas negras, son los recuerdos de todos nuestros héroes— informó Qiang con tranquilidad, sin detener su andar ni un momento, parecía no querer dar muchos detalles, era doloroso para él hablar de eso. Qiang se reconfortaba con que Jiang YanLi hubiera sobrevivido y que incluso ahora tuviera un hijo, para él, YanLi es una mujer que merece gran respeto y afecto.


—Ya veo— contestó Xichen, observando el suave movimiento de las banderas negras, tal vez si iban ahí, encontrarán algo de las personas que tanto amaban.


No pasó mucho tiempo para que ambos llegaran hasta el edificio donde se encontrarán con Yi Jie, al ingresar pudieron notar lo impecable que se encontraba el lugar, hasta que llegaron a la oficina del líder. La mujer se mantenía casi enterrada entre documentos, los libreros de la oficina estaban ordenados a comparación del escritorio.


—Hermana— habló Qiang, un poco avergonzado ante la desaliñada forma de la oficina, incluso algunos mechones del hermoso cabello castaño de la mujer estaban cayendo por su rostro. La joven se sobresaltó y alzó su mirada, viendo no solo a su hermano, si no también a los jades.


—Oh, lo siento —dijo rápido Yi Jie, intentando hacer un espacio en su escritorio para que no pareciera tan desordenado, Xichen sonrió y negó con su cabeza.


—No tiene de qué preocuparse, se entiende lo ocupado que es tener que llevar todo esto en orden– habló Xichen, haciendo que Yi Jie sonriera un poco.


—Lo es, pero no me gustaría tomarlo como una excusa para ser desordenada– su voz fue suave al responder, la sonrisa de Yi Jie mostraba una pizca de agotamiento. —Mi nombre es Yi Jie, es un placer conocerlos, Jades de Gusu.

Ambos jades mostraron una pequeña reverencia hacía Yi Jie en señal de respeto, algo que la hizo sonreír con cierto agradecimiento.


—Seguramente están agotados por el viaje, voy a ser breve con la situación—la voz de Yi Jie seguía siendo amable, pero cierta autoridad era notoria. —Como ustedes saben, el daño que hicieron los Wen no solo fue hacia las personas, los alrededores también fueron afectados, pero en los últimos dos años han ocurrido sucesos extraños en los lagos alrededor de Yunmeng, suponemos que se tratan de fantasmas de agua o a lo mucho algún monstruo.


—¿Por qué piensan eso? — preguntó Xichen, era un poco extraño suponer que se trataba de algún ser malvado con tanta facilidad.


—Algunas zonas han sido…—Yi Jie intentó encontrar alguna palabra para describir sus motivos, interrumpiendo su propia explicación — contaminadas, el agua se volvió opaca y cuando algunos habitantes pensaron que era normal y lo usaron de forma habitual terminaron enfermos, lamentablemente fallecieron.


WangJi frunció suavemente su ceño ante esa explicación, el agua contaminada no ocurría por algo al azar, menos en una zona como Yunmeng, que mantenía un gran cuidado en esos detalles.

—Además que algunas personas fueron atacados y algunos incluso están desaparecidos — intervino Qiang, llamando la atención de los jades — los supervivientes sólo pudieron darnos descripciones muy vagas porque siempre ocurren en las noches donde la luna se oculta.


Qiang parecía algo ansioso al dar la información, pero Wangji solo pensó que se trataba por el bienestar de la gente, con lo que habían visto alrededor era obvio que se cuidaban mucho entre ellos.


—Nos servirá si nos permiten hablar con las personas y saber dónde ocurren los accidentes — habló Xichen, Yi Jie asintió con la cabeza.


—Tendré los informes en unas horas, mientras tanto, descansen, mi hermano los llevará a sus habitaciones — aún cuando ambos jades querían caminar por los alrededores, era cierto que el cansancio del viaje les hacía cierto efecto, ambos estaban tan ansiosos por llegar a Yunmeng que no habían descansado tanto como les gustaría.


—Le agradecemos— dijo Xichen, ambos jades hicieron una pequeña reverencia y salieron de la oficina, siguiendo a Qiang por los pasillos. Era asombroso que el lugar aun mostrará detalles con el hogar de los anteriores líderes, las banderas, la limpieza, los adornos, parecía que habían intentado recrear todo de la forma más semejante posible.


—Al final del pasillo están dos habitaciones, si gustan podemos llevarles la comida para que puedan descansar —comentó Qiang, deteniéndose mientras se hacía a un lado para permitirle a los jades pasar.


—Si, realmente lo agradeceremos.


Qiang sonrió un poco y con una reverencia se alejó, dejando que ambos caminarán por el iluminado pasillo hasta sus respectivas habitaciones, las cuales estaban impecables, con un olor ligero a incienso y una vista a los muelles, el lindo color del rosa pálido pintado en las flores de loto del lago solo hacían que la vista fuera casi mágica.


—Hermano— habló WangJi, haciendo que Xichen sonriera un poco.


—Ve a ver, me encargare de recibir la comida— dijo Xichen con una sonrisa, ambos deseaban ser algo curiosos, aún si solo era por un momento, aun si era un capricho provocado por sus propios deseos.


Wangji asintió con su cabeza y dejó sus cosas dentro de una de las habitaciones para después cerrar la puerta y salir a escondidas por una de las ventanas, sus pasos eran tan ligeros que apenas eran perceptibles, ni siquiera el polvo del suelo se levantaba con los hábiles pasos de WangJi, quien no perdió tiempo y se dirigió al edificio de las banderas negras.



Mientras tanto, Xichen empezó a organizar sus cosas en su propia habitación, dejando la puerta cerrada, hasta que un sonido en particular llamó su atención, fue sutil, demasiado suave, un pequeño chapoteo cerca de la ventana. Aún cuando Xichen fue rápido y observó, lo que realmente le pareció extraño era que el lago no estaba tan cerca de su ventana, entonces, ¿por qué se escucharía un chapoteo?


“Será por la criatura que amenaza a la gente?” Pensó mientras cerraba la ventana, siendo discreto pero manteniendo sus sentidos alerta.


Pero a la lejanía, donde las flores de loto ocultaban su presencia, un joven frunció su ceño mientras se hundía en el lago, alejándose tan discretamente como podía, el largo cabello negro estaba amarrado con un fino listón morado, sus ojos tenían un brillo similar a las amatistas, tan intenso que sería difícil de ocultar.


—¿Qué demonios está pasando? — murmuró para sí mismo — ¿Por qué Lan Huan está aquí? — Jiang Cheng siguió alejándose aprovechando el anochecer para no dejar ningún rastro.