━━━ • 𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒 | | 𝐘𝐔𝐍𝐆𝐈/𝐌𝐈𝐍𝐘𝐔𝐍 • ━━━

Sinopsis

Historias fragmentadas en maravillosas composiciones envolverán a nuestros protagonistas hacia diferentes viajes ¿Listo para ser partícipe también?

Estado:
Completado
Capítulos:
9
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

༆🌸Capítulo 1

Los pétalos caían alrededor suyo mientras ese sonido seguía atormentando sus oídos, no estaba muy seguro si el que temblaba era él mismo o las manos que sostenían las suyas.

¿La realidad lo estaba traicionando?

Porque quien sostenía sus manos no era nada más que el chico que se adueñaba de sus pensamientos por las noches silenciosas. Año tras año eligiendo los asientos más alejados del pelirrojo tan suelto y fresco que por desgracia parecía ser espectador en primera fila de sus experiencias vergonzosas como caídas de libros, tropezones en esos odiosos pedazos de asfalto levantado, como cuando lo encontró llorando amargamente por Neteyam en el baño del cine, o esa vez que lo encontró en el supermercado pareciendo oso saliendo de su hibernación o también esa ves que fue testigo de sus siestas involuntarias en clase y veía ese par de ojos puestos en él. Realmente el destino se traía algo contra él.

¿Yunho?

¿Ah?

¿Entonces me dejarías ser tu novio? preguntó con ojos inseguros, esos ojos finos que Yunho tanto amaba.

Y bajó a la realidad, efectivamente Mingi se encontraba sentado junto a él bajo ese árbol de cerezo.

Ah lo siento, creo... solo, estoy algo confundido.

Bueno, lo siento si fue algo repentino cuando te pedí que vinieras luego de clase, pero no creía que pudiera esperar más siendo el último día. Hace tiempo quería acercarme a ti, desde esa vez que te vi en ese columpio alimentando las aves y fue mucha mi suerte que estudiaras en la escuela a la que había sido transferido.

Bien eso lo había sorprendido porque ese día había ido en pijama a desahogarse con las palomas luego de una discusión con sus padres por no dejarlo comprar un ajolote, y al entrar en cuenta que Mingi había sido testigo de su aspecto sintió que no se pudo haber humillado más.

¿Cómo dices? Dios, que vergüenza. dijo limpiando sus manos por el exceso de sudor.

¿Qué dices? Te veías muy tierno con los pies colgando vestido en esa pijama de Perry el ornitorrinco. Con el tiempo te encontraba en cada lugar y no podía parecerme más maravilloso.

Mingi parecía cambiar de gesto a uno más serio y cerró los ojos cuando soltó lo siguiente.

Déjame tomarte de las manos por las noches, durante las caminatas los sábados, llenarte de besos hasta que te avergüence, que al despertar lo primero que vea sean esos mechones escondiendo tu delicado rostro, rogarte besos al salir de casa, consentirte caprichos, saberme tus sabores de helados favoritos, dejarme ver tu sonrisa en nuestros pequeños retoños, hacer planes a tu lado. Sé que puede parecer inmaduro justo ahora siendo solo un par de adolescentes más. Pero necesito hacerte saber que no te equivocarás conmigo y que si quiero algo contigo, sepas que no es pasajero.

Mingi abrió los ojos cuando Yunho soltó sus manos para lanzarse a sus brazos, ambos se separaron y rieron como dos locos enamorados.

Realmente lo eran.

══════ ≪ • 🌸 • ≫

Tras ingresar a la universidad y perseverar en su relación lograron graduarse unos años después para comprar un apartamento para los dos. Mingi había conseguido trabajar en una exitosa empresa siendo uno de los gerentes principales y Yunho había inaugurado una clínica veterinaria, como siempre había querido. Sus padres con gusto le habían dado el mejor de los deseos, por otro lado, los de Mingi no tomaron muy bien que entablara relación con otro hombre y por su puesto Mingi no iba a condenarse a una vida por delante sin Yunho a su lado.

La vida real era realmente complicada porque las responsabilidades de un pequeño retoño no son las mismas de un capullo.

Mingi se esforzaba en llegar temprano a casa y Yunho se preocupaba por tener todo listo para su ahora esposo. Ajustaban sus horarios lo mejor posible para poder tener al menos una comida juntos ya que el peli azul debía salir temprano de casa o a media noche por emergencias presentadas y duro más de lo que sus versiones jóvenes hubieran deseado.

Las discusiones comenzaron cuando Mingi entraba a vomitar al baño y Yunho debía arroparlo para que se fuera esa odiosa esencia a alcohol en su traje, o cuando Yunho recibía esos desayunos y regalos del nuevo en la clínica, cuando Yunho se había negado a retomar la idea de un hijo, cuando Mingi dejaba los zapatos mojados en la entrada, cuando Yunho no había lavado el carro o cuando estaban tan ocupados en sí mismos que no se daban cuenta del daño que estaban causando en el otro.

Se aceptaban todo porque se querían, eso querían pensar.

Luego de revisar su agenda la su secretaria personal el pelirrojo destensó sus músculos, se pasó las manos por la cara y revisó la hora de su reloj ejecutivo.

Dios, debía llegar a casa temprano hoy dijo levantándose de su asiento.

Bajó hacia el estacionamiento de la empresa, podía sentirse el aire frío en ese saco largo y negro. Abrigándose más se dirigió a su auto rumbo hacia esa floristería que quedaba a unos minutos de la empresa.

Parqueó el carro y vio la puerta cerrada, bufando recostó su frente en la bocina que lo alarmó un poco.

Aaaah hoy no Yeosaaaaaaaaaaaang

Levantó la vista cuando dieron toquecitos en la ventana de su auto y vio a ese rubio con una pequeña sonrisa.

El rubio le hizo gestos para que entrara y entusiasmado salió del auto para adentrarse en la tienda entusiasmado.

Qué raro encontrarte a estas horas Sangie.

Inventario, ya sabes, ¿Vienes por flores? —y Yeosang se cacheteó por dentro por actuar de ese modo frente a Mingi.

¿A qué más? dijo Mingi esbozando una sonrisa.

Aun riendo Yeosang se adentró en el pasillo de las mejores especies guiando a Mingi con sus rubios cabellos creando ondas que jugaban con el aire ignorando que este seguía cada movimiento .

Bien, aquí están, las de siempre. le hizo entrega de un precioso ramo de las flores peculiares.

Mingi se centralizó de nuevo, las tomó y pronunció “Belleza efímera”.

Yeosang quiso interpretar esa pesada exhalación de Mingi antes de darse la vuelta y dirigirse a la caja registradora.

El peli rojo agradeció por las flores y partió al departamento por las calles vacías y mojadas por la lluvia de hacía unas horas. Veinte minutos y se encontraba ingresando al edificio. Al salir del automóvil encontró uno que otro vecino y finalmente ingresó las llaves en la cerradura. Al quitarse los zapatos se dio cuenta que las luces estaban apagadas y se preguntó si Yunho aún no había llegado cuando por lo regular se encontraría con las luces encendidas al fondo preparando la cena.

Adentrándose a la cocina aun a oscuras fue cuando percibió sonidos extraños desde la sala.

Se escuchaban fuertes exhalaciones y ¿gemidos?

¿¡YUNHO!? gritó importando poco si la puerta quedaba abierta.

Con rabia y la respiración acelerada se adentró a sala encontrando dos cuerpos unidos.

Escuchó la puerta del baño ser abierta y a Yunho saliendo con una toalla en la cintura.

-Ah, llegaste. La cena se enfrió debido a que de nuevo llegas tarde, así que deberás calentarla dijo agarrando el control remoto y apagando la televisión.

Mingi destensó sus músculos y aflojó su agarre en el ramo.

Creí que estarías listo.

-¿Listo? ¿Para qué? -preguntó curioso hasta percatarse de aquel ramito de flores de cerezo.

¿Lo olvidaste cierto? renegó riendo con furia.

Los ojos de Mingi se oscurecieron.

Lo dices como si tú no lo hubieras olvidado las veces anteriores. respondió peinando sus cabellos con sorna.

¿Si? Pues hoy no y las tres últimas veces quien olvidó nuestro aniversario fuiste tú.

Por algo habrá sido ¿no crees? No trates obligarme a parecer el que está mal y luego decir que yo tengo la culpa.

Fue cuando Mingi arrojó con rabia el ramo sobresaltando al peliazul.

Eres un idiota ¡¿Quién te entiende?! Hubo una época donde me recibías desde el balcón y no en el sillón hablando con el imbécil de tu compañero de trabajo. Pero para ti todo ha cambiado, no te importa nada, no te importo yo o lo nuestro.

¿Te refieres a Soobin? ¡¿Acaso escuchas lo que dices? dijo soltando una risa sarcástica y frustrada ¡Somos compañeros de trabajo por dios ya te lo había dicho!

¿A altas horas de la noche? ¿Fuera de horario laboral? He visto cómo te ríes con las llamadas, no me mientas y me quieras ver la cara de idiota.

Esa ya la tienes y además cuida tus palabras que no sabes lo que dices exhausto de todo se sentó odiando cada minuto la presencia de Mingi.Esto no está llegando a nada.

Nadie te dijo que sería fácil estar conmigo.

Fue fácil cuando tenía que soportar este lado de ti Mingi, ya veo el amor se disfraza a su conveniencia.

Las rosas también traen espinas, las personas lo saben y aún así las aceptan ¿sabes?

No si eligen flores que no los lastimarán.

Debiste elegir otra tal vez.

....

La sala se llenó de un silencio sepulcral, Mingi no quería escucharlo y Yunho no quería decirlo.

Ninguno estaba preparado.

Mingi exhausto salió del departamento para dirigirse hacia ese lugar de aromas florales donde iba cada que discutía con Yunho y el último se dispuso llamar a aquel hombre de los hoyuelos que llegaba al departamento cuando Mingi partía luego de ese desesperante bucle de situaciones. Un espiral sin fin donde ninguno es capaz de hacer algo por reparar la grieta ante ellos, mas sí son capaces de culparse.

Tan aferrados al pasado inconscientes de estar demoliendo el presente.

Una, otra, otra, otra y otra vez atrapados en un ciclo del cual nadie quería abandonar, ni resolver.


Parada finalizada🚧




Siguiente Capítulo