[En Las Sombras]
___________________________________
Todo el mundo será tu enemigo.
Príncipe de los Mil Enemigos.
Y te matarán si te alcanzan.
.
.
¿Lo entiendes, Naruto?
___________________________________
Todo duele.
Arde.
Y no porque tuviera algún problema emocional, sino porque literalmente tenía la mitad de su brazo completamente rostizada.
Sus parpados pesaban, intentando cerrarse continuamente con la amenaza de nunca volver a abrirse.
Su cuerpo no respondía correctamente; el dolor de la batalla aún estaba impregnado en él, aquella experiencia se había hundido profundamente como un cuchillo atravesando la carne.
Los recuerdos de la noche anterior lo agobiaban, no podía pensar, ni razonar correctamente, incluso en su estado inmóvil desde su posición acostada en el suelo de, hasta donde él sabía, ningún lugar conocido.
Los andrajosos restos de lo que alguna vez fue ropa se había adherido a su cuerpo debido al agua absorbida, formando una colorida capa semitransparente en el proceso.
Prácticamente podía sentirlo todo.
Las corrientes de viento golpeando su cara y cuerpo haciendo que la temperatura bajara aún más.
"Haaa~"
Qué cómodo era el suelo de roca en el que estaba.
Sí, era sarcasmo.
Como olvidar los sonidos emitidos por la corriente del río a pocos metros de él.
Y los últimos... o primeros rayos de luz de sol atravesando las copas de los árboles, chocando directamente contra su rostro, recordándole que todavía estaba vivo.
Casi muerto, pero vivo al fin y al cabo.
Ya era algo, ¿no?
Digo, no estaba en el paraíso, pero tampoco estaba tan mal, porque tenía...
Iba a pensar en algo, pero-
Ya no tenía nada, ni a nadie, solo estaba él.
Y también el jodido, ¿había dicho frío ya? No creía que estuviera recalcándolo lo suficiente.
Frío avanzando por todo su cuerpo hasta sus bolas encogidas.
“Maldita sea...”
¿A quién engañaba?
Podría facilmente gritar y llorar de frustración, algo que nunca había hecho hasta ahora, pero ¿para qué? Aprendió en el pasado que no conseguiría nada con eso.
La palma de su brazo derecho se aplastó contra el suelo y los músculos se tensaron cuando uso su fuerza para levantarse, consiguiendo solo caer de cara cuando su brazo le fallo.
“Que te jodan Clancy” Soltó en un murmullo apagado.
Giró su cuerpo con la poca energía que le quedaba y extendió sus extremidades.
Un ahogado alarido de dolor salió de su boca cuando su brazo hizo contacto contra el suelo. Lo levantó para examinarlo y solo pudo ver con asco la costra pegajosa en que se había convertido gran parte de su piel.
Su antebrazo prácticamente era un montón de carne chamuscada, un recordatorio de lo peligrosos que llegaban a ser ”rojos“.
___________________________________
Lo sentía incluso a través del enorme contenedor de metal que bloqueaba el camino entre él y sus enemigos. El fuego abrazador derretía lentamente el metal, su alcance era tal que incluso podía sentirlo tocando el suelo, el inmenso calor.
El infierno en persona había venido para llevárselos a él y a las únicas personas que consideraba una familia.
Ruby
Liam
Charles
Suzume
A su mente vinieron los recuerdos de su primer encuentro en aquella carretera cuando él los... ¿salvó?, talvez, aunque ellos podrían haber salido de eso.
Ruby, naranja, una chica de estatura promedio con tez blanca, ojos esmeralda y un largo cabello castaño. Es difícil hablar con ella porque siempre sobrepiensa las cosas, pero puede arreglárselas con eso.
Luego está Liam, azul, el otro chico rubio del grupo, con ojos azules y piel blanquecina. Probablemente el chico más amable y confiable en la faz de la tierra.
Charles, azul, el chico moreno que era totalmente opuesto a lo que era Liam, curioso que ambos fueran tan buenos amigos. Charles es el más paranoico y sarcástico del grupo, aunque si eras capaz de derribar esos muros, podrías ganarte un amigo de por vida.
Y por último, como olvidar a la pequeña Suzume, amarilla, o Zu como se acostumbraron a decirle, ella era la hermanita del grupo, cabello negro y rasgos asiáticos, tímida y callada. Prácticamente nunca la ha escuchado decir ni una sola palabra debido a las heridas mentales que parece albergar, pero cuenta con que algún día ella vuelva a hablar.
Todos estaban librando sus propias batallas, y no podía hacer nada para ayudarlos, él mimo estaba acorralado por un grupo de tres rojos que no tenían ni lamás mínima intención de disminuir su asedio.
El jodido Clancy, aquel en quien confiaron, los había traicionado a ellos y a tantos otros jóvenes que creyeron que al fin obtendrían la libertad que tanto ansiaban.
Encima tenía que traer rojos consigo,¡ROJOS!.
De todas las variantes de habilidades, tenían que ser los malditos piromaníacos a quienes Clancy tenía de perros de batalla.
Esos tipos eran el infierno en persona, capaces de crear fuego de la nada y expulsarlo desde su interior.
Y parecía que no le darían tregua alguna, de seguro ellos ya sabían a qué se enfrentaban.
Un naranja.
Él era el naranja.
Una persona capaz de influir en las cabezas de las personas, más exacto sus pensamientos.
Podía ver, borrar y talvez implantar recuerdos, lo último nunca lo había intentado, también podía sembrar emociones, podía controlar acciones y prácticamente tener de su muñeco a cualquier cosa con cerebro.
Genial, ¿No?,no por nada eraconsiderado uno de los tipos de variantes más poderosas entre los de su edad.
Lástima que todo poder tiene alguna debilidad. En su caso fue que solo podía usar sus facultades haciendo contacto, ya sea visual o físico, de su parte con la víctima.
Pero de nada servía eso si lo atacaban en grupo, ya que al instante de controlar a uno, otro de sus compañeros lo calcinaría a él sin dudar.
En estos momentos sus enemigos tenían mucha ventaja.
.
.
Una bala rebotó contra el contenedor.
‘Esto va para mal’
Su rostro se oscureció, aspiró fuertemente, sus músculos se tensaron y... esperó.
Buscó entre sus cosas de la mochila y las sacó, ahí, algo sucias, pero le serviría. Revisó el cargador del Revólver para ver que ya solo quedaba una bala.
Una sería suficiente.
Sacó una navaja también y la clavó contra un trozo de su pantalón.
Los pies aplastando la hierba fueron tan audibles, lo que solo prendió las alarmas en su mente. Los militares estaban a la vuelta de la esquina del contenedor.
Preparó su arma y ni bien llegó.
*¡Bam!*
El militar cayó al suelo soltando su arma en el proceso y sosteniéndose la pierna con audibles quejidos de dolor. Naruto se abalanzó contra el hombre empezando una pequeña pelea.
Otro llegó dejando que su arma desatara una ráfaga de balas sobre él y su compañero caído.
La ráfaga impactó de lleno contra el cuerpo del militar herido en el suelo a quien Naruto usó de escudo humano.
El responsable de los disparos no supo que sucedió cuando lo último que vio fue un destello naranja. Su cerebro actuó con nuevas órdenes.
Matar a sus compañeros.
Naruto tenía la vista de frente, observó como el hombre lo dejó y se fue, al poco tiempo los sonidos de disparos se apagaron junto a los gritos. Había usado sus facultades a tiempo.
Suspiró con calma, pero aún tenía que ver si se había encargado de todos. Cogió el arma dejada por el cadáver y trepó sobre el contenedor, para su suerte fue capaz de tener un gran rango de visión sobre el campo en llamas.
Lo que vio lo sorprendió enormemente.
Ruby, la chica que cuando la conoció la tomó por cobarde, ahora estaba al otro lado del campo, parada sobre montones de cuerpos pertenecientes a militares.
Pero también alguien estaba en frente de ella, Clancy, el maldito parecía estar intentando dominar a Ruby en una pelea mental.
Ruby y Clancy eran naranjas, tal como él mismo.
Lo podía ver, ambos mirándose fijamente y sin moverse, eran blancos fáciles... si tan solo pudiera apuntar contra Clancy y dispar-
Una columna de fuego casi le achicharra la cara de no ser porque se apartó de inmediato y se puso de espaldas, abrazó el arma y respiró profundamente.
Miró el cielo y vio un helicóptero de combate acercándose al lugar.
Tenía que darse prisa.
Se levantó de golpe y saltó sobre el terreno con arma en mano. Su índice presionó el gatillo y lo único que pudo haceres tratar de apuntar lo mejor que podía, ya que el retroceso del arma era demasiado.
Unas cuantas balas cayeron sobre el terreno asustando a los rojos que intentaron cubrirse, al parecer los bastardos habían sobrevivido al soldado suicida que envió hace instantes.
Fue de pura suerte que en un momento logró levantar el arma a tiempo para que una última ráfaga de balas volara contra uno del trío.
Solo lo vio caer en una lluvia de impactos y al momento siguiente corrió contra el más cercano a él dejando atrás el arma vacía.
Envolvió su brazo derecho en el cuello de la chica, cabello rubio y piel blanca con rasgos asiáticos, no tuvo tiempo de fijarse en más cuando con su mano izquierda sacó la navaja y la presionó contra el cuello de la chica.
El otro rojo se levantó y los miró, inclinó la cabeza un momento.
“QUÉDATE ATRÁS O CLAVARÉ ESTA COSA EN SU CUELLO, LO DIGO EN SERIO”
No podía controlarlos a los dos tan rápido, si lo hacía con uno, el otro lo mataría, por lo que recurrió a esto.
Uno pensaría que tendrían miedo, aunque fueran rojos, eran chicos de prácticamente 16 años los que estaban peleando ahí, no podían matarse entre ellos.
Él mismo tenía 14 años, quería usar su compañerismo a su favor.
Pero, en cambio, nada fue lo que recibió de respuesta. Un silencio.
El chico de cabello castaño y piel bronceada encendió el fuego con una mirada apática y el cuello torcido. Un torrente de llamaradas envolvió a la chica que Naruto tenía de rehén y por consecuencia a Naruto también.
‘¡¡MIERDA!!’
El dolor se hizo presente en el instante y cayó de espaldas mientras en frente suyo veía como la muchacha ardía con una antorcha. Golpeó su brazo contra el césped; con agonía se arrancó su chaqueta ardiendo y la tiró en el suelo.
Gruñendo de dolor, llevó su mano a su brazo derecho para cubrir la quemadura, pero descubrió que esta era más grande que su mano.
Todo su antebrazo estaba cubierto por una gran quemadura roja con zonas en las que la piel era de un color amarillento. Ardía como el infierno.
Levantó debilmente la cabeza para ver como el rojo se acercaba, sus iris brillaron en carmesí, su boca se abrió como si fueran las fauces de algún depredador y de esta pudo vere el infierno acumulándose en un ataque que de seguro lo reduciría a cenizas
Atrás del rojo, a metros de distancia, pudo ver a Ruby mirando el cielo, y al hacer lo mismo Naruto lo vio también. El helicóptero de hace momentos caía en picada contra el suelo.
*BOOM*
Se arrastró lo más rápido que pudo, ni siquiera fue capaz de mirar atrás para ver si Ruby o CLancy habían sobrevivido a la explosión
Las partes del transporte volaron y al segundo una de las hélices pasó cortando por la mitad la cabeza del rojo. Después una segunda explosión cubrió la zona llevándose todo.
___________________________________
Las hojas de los árboles crujieron bajó sus pisadas a medida que hacía todo lo posible para salir de ese lugar. Podía adivinar que ya era medio día porque el calor y el hambre lo torturaban.
Uso partes de su pantalón para envolver su brazo quemado y con su pura voluntad férrea se había mantenido caminando por horas, a veces cayendo para volver a levantarse y continuar.
No podía morir aquí.
Tenía que sacar fuerzas de donde fuera, pero no podía caer.
*TISSS TISSS*
El sonido de los arbustos en movimiento provino de detrás de él. Naruto se volteó rápidamente y se preparó para lo que sea que estuviera ahí.
Los sonidos a la distancia se hicieron más intensos.
*FUSHH*
Como si fueran balas, un grupo de conejos pasó por entre sus piernas haciéndolo tambalearse y caer, se giró justo a tiempo para verlos desaparecer en la cercanía.
Escupió los restos de tierra y hierba que entraron en su boca.
“Grrr... odio a los conejos”
Casi a la par de su gruñido, otro provino de la dirección de donde habían provenido los animales.
Sus ojos se agrandaron y optó por quedarse lo más quieto posible.
Un gran zorro de pelaje naranja y marcas negras hizo castañear sus dientes mientras sus audibles gruñidos hacían temblar su hocico.
El zorro lo miró locamente con esos ojos rojos.
Naruto tragó duro, lentamente empezó a levantarse, pero el animal se abalanzó contra él primero.
“Ghyakkk”
Uso su brazo sano para detener al fúrico animal, más esto no sirvió de nada porque el engendro se aferró a él hundiendo sus colmillos en su brazo.
“YAAAAAAA”
Naruto obligó al zorro a mirarlo y por instinto sus dones se activaron. La mirada fija del rubio y los ojos fúricos del zorro se encontraron.
Un rayo naranja se deslizó entre ellos, el animal soltó suavemente su brazo y se alejó a un metro para luego depositar su cuerpo en la tierra y quedársele viendo.
Naruto respiraba erráticamente, su corazón bombeando al límite. Miró su brazo y ahí se encontraban las marcas sangrientas de dos filas de dientes.
El rubio mirónuevamente al zorro y su rostro se arrugó antes de abrir los ojos con sorpresa.
¿Acaso había logrado controlar la mente de un animal?
___________________________________
Sus pasos apresurados eran seguidos por otros tres, un pequeño grupo de tres personas lo seguía, todos subiendo una colina.
Sus ojos se trasladaban de un lugar a otro, inspeccionando todo mientras buscaba algún transporte que los pudiera alejar del lugar.
Se había despertado en medio del caos y las llamaradas, no había manera de saber como habían quedado su demás amigos; caminó hasta encontrarse con otros adolescentes esparcidos por el bosque circundante al campamento del que estaban escapando.
No conocía el paradero de Ruby, Charles, Liam o Zu, solo había caminado hasta encontrarse con estos tres.
La mayor parecía tener 13 años, era una verde, inteligencia altamente superior y memoria fotográfica. Los dos restantes eran gemelos de 11 años, uno era azul, telequinesis, y el otro amarillo, poderes relacionados con la electricidad, pudiendo sé capaz de freír circuitos o, incluso, personas.
“¡¡Por aquí!!”
El grito en la lejanía hizo que se alarmara y se detuvo mientras movía la cabeza de un lugar a otro buscando una salida.
Una luz los cubrió y al instante múltiples disparos resonaron; no pudo hacer nada cuando el cuerpo de la verde se desplomó contra él. La sangre de la muchacha manchando su ropa y ella a ferrándose a la vida.
Uno de los gemelos corrió contra los militares y los tocó, de sus brazos salieron disparadas cargas eléctricas que frieron a los perpetradores. Sus cuerpos cayeron al suelo, pero al mismo tiempo más balas cayeron y el niño no tuvo la oportunidad de escapar cuando una le destrozó la cabeza.
El gemelo restante contemplar elasesinato de su hermano desató una fuerza que empezó a elevar diferentes elementos del entorno. Un árbol entero fue arrancado del suelo para ser enviado volando en dirección de los soldados que dispararon contra su hermano.
Los cuerpos de tres militares fueron destrozados bajo el peso del tronco y los restantes abrieron fuego contra el niño.
Naruto presenció los actos mientras trataba de mantener con vida a la niña en sus brazos.
“Por... favor... y-o yo no quiero... morir”
Sus lamentos de agonía hicieron que el rubio quedara congelado, luego lo comprendió, se levantó y con las manos temblorosas comenzó a escapar.
Comprendió que ella ya no tenía salvación y que debía de ver por su propia vida y nada más
Ese era un consejo que le había dado aquel viejo de pelo blanco cuando apenas había cumplido diez años y todo el mundo ya estaba en la mierda. También recordó vagamente haberlo oído de Charles cuando se conocieron.
Corrió bajando la colina, en dirección del enorme río que atravesaba la zona. Las balas chocando contra el suelo y ellos cada vez más cerca.
Se detuvo en el borde del terreno y antes de que los perros del gobierno lo alcanzaran, se lanzó.
___________________________________
A lo lejos vio lo que parecían los restos de una gasolinería, sonrió y su rostro se iluminó con esperanza.
Había hecho que el zorro lo guiara hasta aquí. Exactamente no sabía como lo había logrado, solo comprendía que de alguna manera sus deseos y pensamientos se clavaron en el animal y este por consecuencia había actuado.
Qué más da, ahora estaba salvado.
Caminó con pasos temblorosos y notó que al lado de la gasolinería había un pequeño mini market en ruinas.
Su suerte parecía estar mejorando al fin.
Ingresó arrastrándose, se abalanzó contra la primera vitrina que vio. Su recompensa, un par de frituras selladas.
Continuó buscando, comiendo y saqueando el lugar, pronto encontró un botiquín de emergencia que contenía algunas vendas y un frasco de alcohol.
Pero el frasco estaba vacío.
‘Mierda, tengo que encontrar algo con lo que desinfectar mis heridas, o tratarlas por lo menos para evitar alguna infección’
Las vendas por sí solas no harían nada más que cubrir una laceración que de por sí había pasado por agua y tierra.
También tenía que encontrar a alguna persona que pudiera tratarlo adecuadamente, pero primero lo básico, no quería perder la utilidad de su brazo favorito.
.
Unas latas chocaron contra el suelo.
Había más personas aquí, no los había visto antes. Con cuidado asomó su cabeza por la esquina de uno de los estantes.
Había un pequeño grupo de personas, no eran militares, tampoco eran otros PSI.
PSI es la denominación para adolescentes y niños supervivientes después de la enfermedad masiva que azotó al mundo, enfermedad que dejó arrasó con el 98% de los niños y adolescentes en Estados Unidos.
Y como un regalo maldito por sobrevivir, los PSI habían adquirido habilidades especiales, pero a su vez esto los marcó automáticamente como aberraciones para la mayoría de las personas adultas y por esa razón, todos los PSI fueron enviados a campos de concentración disfrazados de campamentos donde supuestamente se les curaría estas anomalías.
Clancy era el hijo del presidente de los Estados Unidos, las noticias divulgaban que él se había curado de alguna milagrosa manera, pero como vio en aquel campamento secreto, Clancy solo había fingido y con sus poderes había controlado a su padre y al gobierno.
La misión de este imbécil era crear un ejército y eventualmente exterminar a aquellos que no poseyeran poderes, él creía que estas habilidades eran regalos para personas superiores.
Por eso también se hizo de cazarrecompensas que capturaran a aquellos niños y adolescentes lo suficientemente capaces de escapar de los campamentos.
Y por lo que vio, el grupito que acababa de llegar era uno de cazarrecompensas.
.
Ni siquiera lo dudo, comenzó a arrastrarse cuidadosamente, no podía pelear en su estado actual, ellos lo capturarían fácilmente y luego lo llevarían ante los militares y por consiguiente a Clancy.
TENÍA QUE SOBREVIVIR A CUALQUIER COSTO.
El zorro lo siguió, pero el meneo intenso de su cola hizo tambalear una serie de frascos de condimentos. Rápidamente se movió para sostenerlos, logró con éxito mantenerlos quietos, pero lo que no supo evitar fue que su movimiento hiciera que el frasco de alcohol que había guardado se deslizara de su bolsillo del pantalón.
Prácticamente explotó en esquirlas y el sonido vagó por los rincones silenciosos.
La había cagado.
Se movió, casi se erguió y se metió en un pequeño baño al lado de las cajas de pago. Juntó sus piernas y se escondió al lado del lavabo, a su lado el zorro se acurrucó.
Naruto lo miró mal, gracias a esta bola de pelos sobrevivió y ahora parecía que gracias a él también moriría.
Esperó con consternación. Miró su brazo semi vendado y escondió la mirada.
Tenía miedo.
.
.
La puerta del baño se abrió silenciosamente. Los ojos de Naruto brillaron y a su vez, sin que este se diera cuenta, los del zorro también lo hicieron.
Dos personas entraron con armas en mano; ni siquiera supo cuando, pero el zorro saltó sobre su cabeza y se movió rápidamente sobre el lavabo para saltar directo contra la cara del hombre.
Un cuerpo cayó entre gritos, mientras el zorro mordía.
La otra persona, que era una mujer, se apartó conmocionada antes de notar la presencia de un niño mirándolo.
Naruto y la mujer se encontraron. Ambos fueron igual de rápidos, una levantó su arma y el otro levanto una papelera de plástico.
El rubio la lanzó con toda la fuerza que tuvo su mano izquierda y por suerte el objeto golpeó la mano armada de la mujer.
Esto le dio el tiempo suficiente al adolescente para levantarse y mirar a los ojos a la mujer.
El naranja inundó los sentidos de la mujer, volviéndola esclava de las órdenes que plantó Naruto en su mente.
Un chillido provino de al lado y Naruto volteó su cabeza para ver al zorro ser arrojado contra el marco de la puerta.
El hombre rápidamente se erguió y tomó u arma, su rostro arrugado parecía un mural de garabatos sangrientos debido al ataque.
Antes de que el hombre pudiera hacerle algo, una bala traspasó su cabeza matándolo al instante.
Naruto ya sabía quién fue, solo cerró los ojos y sintió un cuerpo chocar contra el suyo.
La mujer se alejó lentamente, salió del baño y poco después escuchó un par de voces gritarle algo.
“OYE KELSIE, ¿QUÉ MIERDA PASÓ? ¿POR QUÉ LOS DISPAROS?”
Luego el sonido de múltiples balas siendo liberadas.
Con pasos lentos se movió para acercarse al indefenso animal tendido al borde de la puerta.
‘P-parece que todavía está vivo’
El animal permanecía inmóvil, pero aún respiraba.
Naruto no se percató cuando la suela de una bota fue plantada en su cara. Luego vinieron los golpes.
“¡¡TÚ, MALDITO MOCOSO DE MIERDA!! ¡¡QUÉ CARAJOS LE HICISTE A KELSIE!!”
Los puños del hombre no pararon, hundiendo la carne y haciendo crujir sus huesos. Luego una patada en su espalda que lo hizo rodar.
Movió su mano para intentar arrastrarse, pero por la fuerza el hombre lo tomó de los cabellos y lo empezaron a halar.
No podía defenderse, estaba al borde, al borde.
No podía.
No podía.
NO PODÍA.
Sabía que aquí acabó todo.
A medida que su cuerpo fue arrastrado de los cabellos por los pasillos del establecimiento, vio los cuerpos de dos personas.
La mujer a quien controló, y luego a su lado un hombre moreno. Charcos de sangre filtrándose de ellos.
Luego escuchó la puerta del lugar abrirse para dar paso a sentir la tierra pasando debajo de su cuerpo. Lo arrastraron desde adentro hasta afuera del minimarket.
El hombre pareció usar toda su fuerza porque prácticamente lo hizo volar con un movimiento y la espalda de Naruto chocó contra el vehículo estacionado del grupo.
Naruto cayó acostado en el suelo, retorciéndose; por el rabillo del ojo pudo ver que era una mini van contra lo que chocó.
El sol estaba en lo alto y sus rayos casi lo dejaron ciego.
De nuevo una mano se aferró a su cabellera y lo obligaron a apoyarse contra el vehículo.
Lo encañonaron.
Podía sentir el arma y su boca presionándose contra su cabeza. La amenaza de que en cualquier momento su vida acabaría estaba presente ahí, respirándole en la nuca.
Ni siquiera tenía fuerzas para levantar la mirada; el hombre se encontraba usando su fuerza para evitar que el rubio lo mirara y así prevenir caer en sus poderes.
“ESCÚCHAME BIEN PEQUEÑO BASTARDO, SABRÁS QUE SOLO ESTÁS VIVO PORQUE ESE IMBÉCIL DEL PRESIDENTE PAGA MUY BIEN POR LOS DE TU CLASE Y PORQUE SÉ QUE ESE LUGAR AL QUE TE ENVIARÁN ES EL INFIERNO EN VIDA PARA LOS TUYOS”
El hombre clavó su puño en las puertas del vehículo.
“ASÍ QUE AGRADECE QUE NO TE MATO AQUÍ MISMO, PORQUE NI SIQUIERA TODO TU CUERPO HECHO PEDAZOS VALDRÍA LO QUE ME OFRECEN LOS DEL GOBIERNO; MATASTE A MIS AMIGOS Y ESO NO QUEDARÁ ASÍ”
Acto seguido un golpe con la empuñadura del arma abrió una herida en la cabeza de Naruto y este cayó al suelo.
Sus ojos se empezaron a cerrar, Naruto estaba a punto de perder el conocimiento cuando un ladrido resonó en el vacío del lugar.
Con esfuerzo enfocó su visión y pudo verlo, a lo lejos el zorro naranja estaba parado, gruñendo y acercándose lentamente.
“MIRA NADA MÁS, TU PEQUEÑA MASCOTA ESTÁ AQUÍ, QUE TAL UN ACTO DE DESPEDIDA”
El seguro del arma sonó y Naruto abrió los ojos, estaban a punto de dispararle al zorro indefenso que ni siquiera parecía poder correr.
‘NO, no, no’
Un último sentimiento y el shot de adrenalina llegó.
Incluso si no podía mover sus extremidades debido al dolor, aún podía usar su boca.
Los dientes se clavaron en la pantorrilla del hombre y este soltó un grito que rápidamente se transformó en furia. De un movimiento brusco aquel sujeto quedó libre cuando pateó con todas sus fuerzas, el sonido de un golpe lo hizo sonreír.
El hombre se volteó para mirar al monstruo, esperando verlo agonizando contra el suelo, pero lo único que encontró fue a la mirada de un chico que a las justas podía mover su cuello.
Los ojos encendidos en naranja, mirándolo frenéticamente, la sangre deslizándose de su nariz y su rostro hinchado por los golpes.
Ahí fue cuando supo que la había cagado.
Luego su cuerpo perdió el control y sus manos elevaron el arma hasta la altura de su mentón, colocando la boca del arma hacia arriba, presionando firmemente contra su cabeza.
*PUM*
Una pequeña lluvia de sangre pintó el terreno y con ello llegó el sonido de un cuerpo desplomándose.
Los párpados de Naruto finalmente no pudieron más y se cerraron.
___________________________________
Sus ojos vagaron entre el hombre de larga cabellera blanca sentado en un escritorio hasta una de las ventanas bloqueadas del apartamento, un revolver siendo sostenido en un pequeño marco a unos metros de distancia.
Naruto se encogió de brazos y dejó que su mente se liberara por un segundo mientras rememoraba los hechos hasta ahora ocurridos.
Había cumplido ocho años, pero el mundo entero pareció enloquecer tras la aparición de esta nueva enfermedad que estaba matando rápidamente a la población joven del mundo.
Eso fue hace 6 meses, cuando aún asistía normalmente a su escuela; podía recordar claramente como sucedió. Empezó como un incendio que se propagó por la escuela, las maestras evacuaron a los alumnos, pero él había estado en los baños.
Corrió a través de los pasillos mientras el fuego se extendía y fue ahí cuando lo vio; lo reconoció como uno de sus compañeros de clase, pero el chico ya había cambiado.
Parecía que las brazas emanaban de su interior, era casi como una bestia, sus ojos rojos.
Lo observó caminar mientras su cuerpo brillaba aún más. Podía ver el fuego vivo salir desde dentro de él. Naruto se alejó lentamente, temeroso.
El cuerpo del niño comenzó a brillar más, ahí empezaron los gritos.
Luego una explosión ardiente.
Naruto abrió los ojos, mientras dejaba que un suspiro escapara de su ser.
“Qué te trae tan mal mocoso”
El rubio dirigió su mirada al hombre que lo miraba con una ceja alzada.
“Nada viejo, es solo que aún me pregunto cuando acabara todo esto”
El viejo meditó un segundo su respuesta mientras dejaba que la silla bajo él se inclinara.
“Nunca”
Naruto lo miró.
“Si, si quieres que sea sincero, esto no va a parar nunca, estas cosas que se han despertado entre los que sobreviven dejarán huellas en el mundo”
Jiraiya se acomodó y volvió a su escritura.
“Entonces jamás podré volver a ver a mis amigos”
“Eso no lo sé, pero lo que sí se es que vendrán cosas muy grandes, necesitarás prepararte para todo y para enfrentarte a cualquiera si es que el gobierno manda a sus perros tras de los que sobreviven”
Naruto se entristeció, al parecer jamás conseguiría la familia que tanto quiso. Él solo era un huérfano que fue rescatado hace dos semanas por Jiraiya
Había sido un huérfano que esperaba ser adoptado, pero ahora esos sueños se acabaron.
“Ey, no hagas esa cara, haces que me deprima el solo verte y así las ideas para buenas novelas no fluyen”
“Lo siento viejo, es solo que quería encontrar un hogar, una familia, ya sabes, un padre, madre, pero ahora...”
Jiraiya lo miró por unos segundos, luego se levantó y se sentó junto a Naruto.
“Mira, te voy a decir algo, este mundo es cruel con quienes no tienen la fuerza de voluntad para superar las cosas, pero a veces uno no puede evitar ser débil, por eso únete con otros, busca a más como tú, consigue buenos amigos y nunca los dejes ir”.
El viejo colocó su palma en la cabeza de Naruto y revolvió su cabello.
“Porque dondequiera que alguien piense en ti, ahí es donde está tu hogar, tu familia, y una familia nunca deja a los suyos”.
Naruto elevó su rostro, con una pequeña sonrisa.
“¿Entonces tú eres mi familia?”
“Bueno, si así lo quieres, por supuesto que lo seré”
___________________________________
El sol se escondía lentamente y la carretera parecía interminable. Algunas casas se encontraban dispersas en las cercanías.
No pudo evitar mirar el reflejo de los asientos traseros por medio del espejo retrovisor dentro del vehículo. Ahí, durmiendo, estaba el zorro que lo salvó.
‘Debería pensar en un nombre, llamarlo zorro apesta’
A su vez la vista de su rostro se reflejó también, un único ojo abierto, ya que el otro estaba hinchadodolorosamente.
Restos de sangre seca regados por su cara. Su palma izquierda se encargó de limpiar sus huellas de batalla.
Con cuidado de no poner en contacto la carne sensible de su brazo derecho encendió la radio.
Late at night I could hear the crying
I hear it all, trying to fall asleep
When all the love around you is dying
How do you stay so strong?
How did you hide it all for so long?
How can I take the pain away?
How can I save-
Supo el significado, con su dedo y el ceño fruncido cambió a otra canción.
Sometimes I feel like going down I’m so disconnected
Somehow I know that I am haunted to be wantedl’ve been watching, I’ve been waiting In the shadows for my time
I’ve been searching, I’ve been living
For tomorrow’s all my life
In the shadows
In the shadows
’Pff, ¿acaso no hay ninguna canción que no me recuerde toda la porquería?” Otra vez cambió la canción.
Una melodía electrónica sacudió el ambiente y Naruto sonrió cuando pareció que había encontrado la correcta.
It’s like I’m paranoid lookin’ over my back
It’s like a whirlwind inside of my head
It’s like I can’t stop what I’m hearing within
It’s like the face inside is right beneath my skin
The face inside is right beneath your skin
The face inside is right beneath your skin
The face inside is right beneath your skin
The sun goes down
I feel the light betray me
The sun goes down
I feel the light betray me
La mini van frenó en seco, un puño se estrelló contra el estéreo.
La música se apagó.
Fue ahí cuando Naruto vio que había despertado a su acompañante y que se había detenido cerca de una cabaña.
Presionó su cabeza contra el volante.
Una vez más los sentimientos lo abrumaron, casi había muerto. Pensarían que estar al borde tantas veces le habría quitado la sensibilidad, pero no.
El crujido de las piedras le alertó de la proximidad.
“Hola, hay alguien ahí-”
Un anciano llegó, pero no tuvo tiempo ni de huir cuando su mente se quedó paralizada.
Naruto ni siquiera se dignó en verlo alejarse. Lo había vuelto a hacer inconcientemente.
Pasaron los minutos de nuevo cuando el mismo hombre regresó con distintos alimentos enlatados, un mapa y botellas de agua en brazos.
“Y bueno... aquí viene”
El anciano regresó en sí antes de mirar nuevamente a Naruto para luego palidecer y alejarse corriendo.
“¡UN NIÑO, UN NIÑO!”
Una gota de sudor se deslizó. Naruto esperaba pánico, pero no terror absoluto.
Suspiro y abrió una de las botellas de agua, al menos ahora tneía algunos víveres. El agua chorreó desde su cara, empapando su ropa.
“Ahora sí, vamos, vamos, VAMOS”
Pisó el acelerador saliendo de ahí inmediatamente, a lo lejos viendo como una multitud de personas se acercaba a donde había estado.
Una vez más encendió el estéreo.
I wanna heal, I wanna feel what I thought was never real
I wanna let go of the pain I’ve felt so long
(Erase all the pain ’til it’s gone)
I wanna heal, I wanna feel like I’m close to something real
I wanna find something I’ve wanted all along
Somewhere I belong
Su sonrisa volvió.
Estiró sus músculos y destapo la guantera para ver caer una larga lista de nombres.
En ella estaban las últimas ubicaciones en donde se habían visto a diferentes PSI.
Todos enmarcados por colores y prioridades.
“Creo que tengo una idea, ¿tú qué piensas?”
Naruto le dio un vistazo a su acompañante quien agitó perezosamente su cola.
Una casaca naranja al lado del asiento.
De nuevo miró a la carretera y el sol había desaparecido.
Tomó la casaca y se la colocó.
“Se los prometo, los encontraré”
.
.
‘Ayyy, mi brazo arde como el infierno’
___________________________________
Todo el mundo sera tu enemigo.
Príncipe con mil enemigos.
¿Eso me dijiste no? Ruby...
Pero no tenemos que permanecer en la oscuridad.
Ustedes me enseñaron que los únicos que pueden ayudarnos somos nosotros,
entonces tengo que dejarlos ir... y pasar a la luz.
Para proteger nuestra causa mas grande.
Nuestra familia.
Por Zu.
Por Charles.
Por Liam
Por Ruby
No flaqueare ante el rostro del enemigo, no importa lo fuerte que sea.
Seré paciente, lucharé para crear un lugar mejor para todos nosotros.
Para que nuestra familia jamás sea destruida.
Esa es la promesa de toda una vida.
___________________________________
Naruto colgó la nota en el estereo y sonrió.
“Vamos chico, tenemos un largo camino de aquí”
Su zorro acompañante se sentó en el asiento del copiloto y el rubio arrancó el vehículo.
___________________________________
Reclamación de derechos: No soy dueño de Naruto o The Darkest Minds, créditos a Kishimoto y Alexandra Bracken respecticamente.
Lockdown28: Bien, bien, si alguien logra leer esto, y me diga.
Y bueno, nada más, The Darkest Minds es una serie de libros que me encantaron y que leí hace algunos años, también tiene una película que me gustó, pero que no le fue bien y se entiende, es literalmente un romance :V la peli, algo alejado del libro donde aunque se desarrolla, no se tiene como foco principal eso, al contrario de la peli donde esta forzado a mi parecer.
Si alguien logra decirme de donde vienen las letras de las canciones y me dice que fic quiere que actualice ya, le aseguro que lo haré.
Reto...