Prologo
-- Vamos Linda Flor -- La joven mujer palmeó cariñosamente la cabeza de la niña riéndose un poco.
--Pero Mami, Yo quiero jugar con el conejito... -- Hizo un pucherito tan adorable con esos enormes ojos dorados llenos de lágrimas no derramadas.
--Ay bebé -- la mujer cerro los ojos -- Sabes que no aguanto ver esa hermosa carita así, no lo hagas, por favor.
La niña suspiro resignada, dejando a un lado la cara de tristeza.
Era una manipuladora de primera desde los 6 años.
--Está bien -- su madre sonrió abriendo los ojos.
--¿Ves?, eres lo suficientemente inteligente para entender que no, amor. -- Acarició dulcemente su suave melena dorada -- Así mismo espero que entiendas, que no puedes cruzar la barrera de nuestra pequeña manada...
--¿Por qué no? -- bajó la cabeza deprimida.
--Hay muchas personas malas ahí afuera que quieren hacernos daño, por eso no podemos arriesgarnos ni siquiera a cruzar el hechizo que nos ha protegido por todos estos años... --La hermosa mujer levantó su carita redonda, besando muchas veces sus regordetas mejillas sonrojadas, y causando el dulce sonido de sus carcajadas.
Ella sonrió aún más.
--¿Pero porque nos quieren hacer daño, mamá?
--Es porque somos omegas, Cariño. -- La abrazó -- Las ninfas y la Diosa nos protegen, nuestro deber es cumplir con las leyes que nos imponen los seres superiores.Y yo te amo demasiado como para...
Su voz se vió interrumpida por el pequeño dedo sobre sus labios.
--Entiendo Mamita, prometo no salir del hechizo...
Al parecer la diosa de la Luna no era la única que sabía mentir.
Dann