1. ¿Cuál es el inicio de una historia?
¿Cuál es la manera correcta de iniciar una historia?
Por supuesto que siempre está el inicio, el día en el que un individuo respira el aire el aire puro del exterior y deja de vivir en el vientre de su progenitora. Pero también hay otro tipo de inicios; momentos que podrían cambiar tu vida, que provoquen un nuevo "inicio."
Y quién nunca se imaginó eso fue Peter, quien salía de su habitación.
—Yo te llevaré, toma tu mochila ya nos vamos —le ordenó el tío Ben de esa manera tan paternal que acostumbraba usar con Peter.
Peter tomó el pan de la tostadora, se había quemado un poco pero no importaba, la llenó de jalea rápidamente y empezó a comerla negando.
—No, iré en el metro.
—Cierra el pico y vámonos ya.
—Es en serio, Ben. No te queda de camino, ve a trabajar, está bien puedo arreglarmelas solo.
Ben volteó a ver a May.
—¿En qué momento creció tanto?
May sonriendo se encogió de hombros mientras le daba un trago a su café.
Lo dejó en la pequeña barra y comenzó a hablar.
—Tal vez tenga razón, quizá sea buena idea que empiece a ser más independiente.
A May le preocupaba su sobrino, pero no podía tenerlo bajo su cuidado toda la vida.
Ben parecía más reacio ante la situación, sin embargo después de un silencio muy corto tomó las llaves y abrió la puerta para salir, no sin antes despedirse de May, luego se acercó a Peter quién terminaba de darle el último mordisco a su tostada.
—Cuidate Peter, las calles son peligrosas.
—Lo haré, no te preocupes.
Tomó el metro como cualquier otra persona normal, llevaba un par de auriculares por debajo de su camisa, revisaba Twitter mientras escuchaba Don't go breaking my heart.
Llegó hasta su parada y agradeció mentalmente pues ya se le estaba haciendo tarde.
Caminó hasta su escuela mientras la misma canción se repetía en loop.
—Peter, ¿Hiciste la tarea de historia? —le preguntó su amigo una vez que llegó al salón.
—Hola, Harry, buenos días, sí, estoy muy bien, eres muy amable por preguntarlo —era lunes, por lo cual era obvio pensar que su amigo no hubiera hecho la tarea. Quizá si tuviera tanto dinero como él tampoco hiciera la tarea, pensó irónicamente.
—Hola, Peter —saludó Harry por puro protocolo. —Entonces, ¿la hiciste?
—Sí —le dió sus apuntes a Harry para que esté pudiera copiarle. Realmente no le interesaba si este lo hacía. —Solamente no hagas un copy paste, sé algo más original cuando copies, recuerda cuando nos llevaron a detención por tu culpa.
Harry asintió riéndose del recuerdo que llegó a su cabeza.
Pronto vio a sus otros amigos entrar a través de la antigua puerta, primeramente observó a Mary Jane, Michelle y Gwen. En retrospectiva, nunca imaginó que las tres chicas pudieran ser amigas debido a sus diferentes personalidades.
Detrás de ellas llegaba Ned, sin embargo a sus espaldas iba Flash Thompson quien maliciosamente lo empujó tan fuerte que Ned casi tira a las chicas.
—¿Qué pasa, raro? ¿Vas a hacer algo? ¿Mm?, ¿o solo vas a seguir comiendo como cerdo? —se burló, Peter sabía que si Ned tuviera más impulso podría darle una buena pelea a Thompson.
Ned no dijo nada y se acercó a su grupo los cuales insultaron a Flash en silencio. A nadie le caía bien aquel tipo, tenía su manada los cuales parecían igual de desagradables que él, a diferencia de Eddie, quien siempre había estado enamorado de Gwen, era bien sabido por todos en el salón.
—¿Listos para "la salida escolar"? —preguntó Harry haciendo las comillas con sus dedos.
—Haces que suene tan ñoño, incluso más de lo que ya es —aseguró Michelle.
—Bueno, "a la excursión", ya saben iremos a la torre Stark, solo digo que después de los lugares a los que nos han llevado, ese es un buen sitio, estaremos rodeados de tecnología que Iron Man ha creado, un vengador, quizá no les haga emoción pero a mí sí.
—A mí también —concordó Peter emocionado. —He visto tantas teorías en Twitter, se dice que han logrado hacer más suero del súper soldado, que tienen tecnología extraterrestre y que gracias a ello la ciencia y tecnología han avanzado muchísimo.
—No te creas todo lo que ves en Twitter, Peter —le dijo Gwen.
—Aunque sea mentira, creo que no hay otro lugar donde haya más tecnología que en la torre Stark, Tony Stark es uno de los hombres más inteligentes del mundo, si no es que el más inteligente —añadió Ned.
—Yo con salir de este infierno me conformo —dijo Mary Jane lo cual ocasionó un par de risas.
Harry se había ofrecido como el chofer del grupo de amigos y así fue como sucedió.
Iban de camino a la torre Stark, todos igual de emocionados unos por el destino al cual de dirigían y otras más solamente por el hecho de que podrían toparse con algún Vengador.
—¿Quién creen que gane en una pelea, Thor o el Capitan América? —preguntó Michelle.
—Obviamente el Cap —dijeron Harry, Ned y Mary Jane casi al unísono.
—¿Qué?, obviamente gana Thor, ¡Él es un Dios! —atacó Gwen.
—Sí, Gwen tiene razón, no hay manera de que el Cap le gane —comentó Peter.
Cuando llegaron a aquel gigantesco lugar, se acoplaron a su grupo y comenzó el recorrido.
Peter era uno de los más emocionados de estar allí, miró el gafete que llevaba en su sudadera y pensó en que iba a guardarlo por el resto de su vida. Estaba en la torre donde Iron Man vivía. Recordó los fragmentos de memoria que le venían a la mente de él en la expo y luego siendo rescatado por Iron Man.
—Aquí tenemos el reactor arc, como sabrán en una fuente de energía limpia y totalmente sostenible, esta torre cuenta con esa misma energía al igual que el traje de Iron Man que el señor Stark usa para salvarnos a todos... —todos estaban asombrados de ver ese artefacto a través de ese cristal.
Harry se acercó a Peter para susurrarle.
—¿No crees que es peligroso que tenga esa tecnología aqui, tan... Robable? —Peter rió al igual que Michelle quien había escuchado lo que el joven Osborn había dicho.
—¿En serio crees que está en peligro aquí? Digo, no creo que Stark deje aquí uno de sus mejores inventos si no están seguros, además, olvidas algo importante, intentar robar en este lugar es algo como intentar robar en una cárcel, ¿Entiendes?
Harry Osborn asintió, Peter realmente tenía un punto.
—Cúbreme, iré al baño rápido —le pidió a Harry.
—Pensé que estabas emocionado por venir a este lugar.
—¿Y por eso no puedo ir a mear?
—Olvidalo, ve rápido.
Peter fue en busca de los baños en el ostentoso y tecnológico lugar.
Todo era inmenso y parecía pulido centímetro a centímetro.
Por suerte todos en el lugar parecían inmersos en sus propios mundos, todos los que pasaban a su lado lucían pulcramente concentrados. Mientras se dirigía al baño, observó una persona salir de una habitación que tenía un sensor de huella dactilar lo cual le pareció muy interesante, cuando este hombre se perdió en el pasillo alejándose de allí regresó sobre sus pasos y esperó hasta ver nuevamente una persona que podría salir de allí.
Tenía un plan en mente.
Una chica salió de esa misma puerta minutos después, era su oportunidad, observó que la chica llevaba su gafete entre sus manos, además de varios documentos y un juego de llaves.
Empezó a caminar nuevamente y chocó con ella intencionalmente provocando que todo lo que llevaba consigo cayera al suelo.
—Lo siento, le ayudo —se apresuró a levantar todo, tomando el gafete y llevándolo disimuladamente hasta el bolsillo de su sudadera.
—Gracias —la chica le sonrió agradecida.
—No es nada.
Peter apresuró su paso hasta el baño, allí sacó un par de cosas de su mochila.
Tomó el gafete y le pegó ese adhesivo el cual había tomado de las herramientas de Ben, la huella quedó marcada en el adhesivo, tomó un pedazo de plastilina que usaba para crear sus figuras de acción (súper ñoño, pensó, pero al menos sirve para algo), y de alguna manera logro que aquella huella quedará enmarcada en aquel trozo de plastilina.
Caminó tranquilamente hasta aquella puerta y colocó la plastilina, tardó varios segundos en los que fácilmente pudieron haberlo visto y echarlo a patadas de allí, sin embargo después de un rato la puerta se abrió.
—Admitido.
Entró y cerró la puerta rápidamente, sentía que iban a descubrirlo pero tendría que valer la pena.
Lo primero que observó al entrar a aquella habitación fue un lugar gigante, y un círculo creado con contenedores de vidrio y en medio de aquel lugar una gran pantalla gigante, todo tan Tony Stark.
Observó varios animales en aquel lugar, se acercó a un contenedor, era un hormiga: "Hormiga Bulldog", se rió por el nombre tan ridículo, sin embargo quería saber más y porqué estaba allí, por ello y por el hecho de que no había más información allí, se acercó a la pantalla y buscó el nombre de aquella hormiga.
"La hormiga bulldog poseé la mordedura más fuerte, puede aferrarse a su presa incluso después de ser aplastada, una vez que está toma a su presa es muy probable que no la suelte hasta que deje de vivir."
Peter abrió los ojos, estaba sorprendido.
Observó a su alrededor, había un camaleón: "El camaleón tiene la habilidad de cambiar de color para así, camuflarse con lo que sea que esté a su alrededor para evitar así ser vistos por sus depredadores y para cazar a sus presas."
Pero, ¿para qué?, pensó, indagó un poco más, sin embargo los vídeos y las investigaciones estaban muy bien protegidas. Aún así sacó su celular y le tomó varias fotos a los animales que habían, sin embargo para su mala suerte, mientras tomaba las fotos, sintió un piquete en su cuello, era una araña, aparentemente se había salido de su contenedor o quizá se había quedado afuera, tomó la araña y buscó las que parecían tener el mismo aspecto, las observó y cuidadosamente abrió aquel contenedor y la metió allí, dónde el nombre "araña radioactiva" podía leerse.
Se dirigió, con dolor en su cuello, hasta la pantalla para investigar más de la araña la cual lo acababa de morder, sin embargo la puerta se abrió al igual que sus ojos.
Estaba en problemas.
—Hey, ¿Qué diablos haces aquí!
El vagón iba vacío, sentía escalofríos, y sudaba muchísimo.
Recordó como lo sacaron de aquella habitación, como lo llevaron a la recepción y le dieron una charla de porqué no debía estar por allí, luego como prácticamente lo vetaron de la torre y luego como su profesor le regañó, pero no lo suficiente pues era tan ñoño que para cualquier profesor regañarlo era como querer morderse la lengua y provocarse dolor, imposible.
Le dieron unas inmensas ganas de vomitar, una arcada, dos arcadas; las pocas personas que iban en el mismo vagón que él, lo miraban, pensaban que iba borracho o quizá drogado.
No tuvo otra opción más que salirse del vagón y vomitar afuera.
Sin embargo allí había un grupo de tipos que empezaron a molestarlo.
—Hey, niño, no seas asqueroso.
—Sí, mejor vete a tu casa con mami si no quieres una paliza por vomitar nuestro sitio.
Peter estaba mareado, los tres tipos de camiseta se había acercado a él, cuando levantó la cara notó que tenía al más grande enfrente y le fue inevitable volver a vomitar y hacerlo encima de ese mismo.
Estaba en problemas otra vez.
—¡Oh, eres un maldito asqueroso!
Casi de inmediato los hombres se acercaron para tomarlo de las manos para que el que había sido vomitado le diera una paliza.
Peter ni siquiera podia hablar.
—Vamos, Seth, hazlo pedazos —animó uno de los hombres que detenían al chico.
Seth, lleno de vómito, procedió a darle el primer puñetazo en el estómago al indefenso Peter, este lloriqueó.
Varios golpes lo hicieron peor, todos miraban la escena más nadie se entrometía y ayudaba a aquel joven.
Fue entonces cuando un fuerte puñetazo en la cara despertó a Peter.
Cómo pudo se puso de pie, lanzó a los hombres que lo estaban deteniendo en un solo movimiento, estos volaron a una distancia cuestionable.
Seth observó lo sucedido y por un momento sintió miedo, aún así rápidamente se lanzó hacia Peter para volver a golpearlo.
Peter esquivó tres de sus golpes y Seth estaba boquiabierto al igual que el mismo Peter. Fue entonces que Peter sin mucha confianza le dió un puñetazo a Seth el cual hizo que el hombre más grande de los tres cayera al suelo cuál saco de patatas. Peter observó lo sucedido y se tapó la boca con las manos, no podía creerlo.
Los dos tipos iban nuevamente hacia él entonces decidió correr lo más rápido que pudo para salir de allí. No sabía que había pasado.