El hijo predilecto.

Sinopsis

Historia cliché de Naruto en el mundo de highschool DxD.

Genero:
Action/Fantasy
Autor/a:
GerardoFICS
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Chapter 1

En una gran iglesia ortodoxa se encontraba caminando un joven sacerdote de unos aparentes veintidós años junto al clérigo encargado de la iglesia ortodoxa de Rumanía., ellos caminaban con algo de prisa a lo que parecia ser duelo de espadas en la sala mayor de la gran catedral.


Él joven sacerdote que vestía su uniforme negro con el cuello blanco, su cabello rubio que enmarca su rostro, ojos de un azul profundo que tenían un ligero brillo a pesar de la molestia que sentía en este momento, en su costado llevaba una simple espada de estilo romano demasiada antigua y a unos centímetros un revólver taurus 38 especial con mango de oro.


El integrante de la iglesia ortodoxa Rumana era un adulto de mediana edad con una espesa barba con algunas canas, úna túnica larga, blanca con detalles en negro y al igual que el rubio el llevaba una espada de doble filo, aunque a diferencia de su contraparte del Vaticano la de él parecía que fue forjada recientemente., después de unos segundos donde siguieron los ruidos del combate ellos llegaron al campo de batalla que era la parte principal de la iglesia y se detuvieron a unos metros para ver el combate.


El rubio solo vio como una joven de unos 17 años detenía con algo de dificultad el feroz a ataque de un peliblaco con una cara de psicópata que solo vio de manera lasiva a la joven castaña que tenía ligeros cortes en su cuerpo, mayor mente en la parte de su pecho.

El clérigo ortodoxo solo trató de desenfundar su espada pero se detuvo al sentir la mano del rubio en su hombro, el solo lo vio de reojo y noto el frío brillo en su ojos azules, se estremeció un poco y solo recordó como cuando lo conoció hace un par de horas tenía una mirada gentil y amable que no era borrada por nada, ni siquiera cuando vio que la otra chica de pelo azul fue incapacitada por el loco sacerdote, vio como el saserdote del Vaticano se paró unos pasos al frente de el y solo suspiró lentamente.


-este es un problema del Vaticano, no es nesesario que intervenga-


Él rubio dijo en un tono amable que contrastaba con su rostro inexpresivo, el rumano no pudo decidir nada más ya que solo vio como el rubio desapareció en un segundo para después aparecer en frente del peliblaco sosteniendo su espada con la mano limpia, el solo alejó la mano de la empuñadura de su espada y relajo su postura un poco.


La joven castaña solo vio con asombro como el rubio apareció en medio de él y su oponente aunque se sorprendieron estremeció cuando vio la clara irá que desprendía el peliblanco que no noto el pequeño círculo mágico que apareció cerca de su estómago del cual salió una gran ráfaga de viento que lo mando a volar unos metros hasta estrellarse con las bancas.


-¿estás bien?-


La castaña que aún estaba algo en shock solo se quedó unos segundos en silencio viendo la espalda del rubio y solo parpadeo cuando su cerebro registro la pregunta dirigida a ella. -¿¡He!? sí, solo algo adolorida-  ella sólo se sostuvo un costado revisando un corte que el peliblanco le hizo y haciendo un gesto de dolor cuando rozo el corte más profundo., el rubio sacerdote solo suspiró para después desenfundar su espada.


-toma el fragmento de excalibur y ve con Vald-


-per...-


-es una orden-


El tono serio del rubio solo hizo estremecer a la castaña que retrocedió un par de pasos y después de pensarlo un momento tomó una espada que estaba en el suelo y corrió con algo de molestia hacia el clérigo ortodoxo que solo creo un círculo mágico para después desaparecer en una leve luz dorada., él rubio no aparto la mirada de la banca donde calló el peliblaco que ahora estaba riendo a carcajadas.


-¡es sorprendente que te enviara el Vaticano!... ¿o acaso fue el mismo cielo?  ha,ha,ha,ha, ¡como sea! ¡esto demuestra que ahora sí soy una amenaza,! ¿verdad maestro?-  El peliblanco solo se quejó un poco cuando se levantó de la banca rota y solo soltó una risa al ver el serio rostro del rubio, tomo de su costado su espada de luz y vio con seriedad al rubio., sé estremeció un poco al ver que el rubio empezó s caminar tranquilamente sin apartar la mirada de él.


-por fin tú locura te a consumido Freed, es una lástima de verdad eras un gran pupilo-


El peliblanco sólo frunció el ceño al escuchar el tono de decepción y de tristeza del rubio que solo se detuvo a unos metros de él aún sin colocarse en guardia.


Los dos desviaron la vista al techo de la iglesia donde se escuchó una profunda risa y solo vieron una sombra volar hasta posarse en la cornisa de un ventanal, Freed que se encontraba algo indeciso de pelear solo contra su antiguo maestro solo sonrió al ver a uno de sus aliados.


-que sorpresa, Kokabiel me advirtió de tu presencia pero creía que exageraba, ha,ha,ha, ahora esto si es emocionante-


La voz del nombre retumbó por la gran iglesia haciendo eco mientras baja haciendo lo que para el era una gran entrada, el rubio solo veía con seriedad a nuevo oponente que quedó esperando una reacción del sacerdote.


-¿No dirás nada? ... Que falta de respeto-


El sacerdote solo esquivo un rayo de luz que le lanzó el hombre y  después bloqueó con su espada al peliblanco que intentó cortarle, le dió un rodillazo en la boca del estómago para despues empujarlo lejos de la segunda flecha de luz que desvío con su espada.


El rubio solo vio al hombre que preparó otro ataque de luz, fue tenuemente iluminado haciendo que sobresalte dos pares de alas negras, creo un círculo mágico para bloquear los disparos del loco sacerdote que solo gruñón y se lanzo ciegamente contra su anterior maestro, de  la misma barrera mágica que lo protegió de los ataques del peliblanco  salió una bala de aire comprimido que volvió a mandar a volar al peliblanco que se estrelló contra una de las columnas.


El loco sacerdote sólo gruñó de dolor mientras se levantó con algo de esfuerzo y solo vio con irá a su viejo maestro el cual no aparto la mirada del ángel caído.


-¡maldito! ¡tomarme en serio!- el peliblaco solo gritó al rubio y se lanzo ciegamente contra él, la barrera mágica aún activa volvió a cubrir al rubio del ataque vehemente del hombre que de nuevo fue mandado a volar por la magia de viento del sacerdote rubio.


El caído un poco divertido solo relajo su postura y retrocedió unos pasos del rubio.


-Kokabiel no mentía cuando dijo que eras un prodigio... ¿dime Uzumaki, porque sigues fielmente a la iglesia?-


La diversión en las palabras del castaño no se perdió para el rubio que seguía con su expresión estoica, aunque no contestó y desvío un momento su mirada al ventanal para la molestia del ángel caído.


-para ser un ser un emisario de la iglesia esperaba más modales-


-disculpe sr. caído, pero solo analizaba la mejor manera de limpiar lo que profanado-


El caído se molestó por el comentario pero solo sonrió arrogante al rubio que solo se colocó en una postura de esgrima algo torpe, pero se sorprendió cuando tuvo que esquivar un corte descendente de un segundo rubio que calló del techo, el solo bloqueo con su lanza de luz el ataque del clon qu desapareció en una nube de humo pero antes de que pudiera voltear con el rubio original un segundo clon apareció a su costado cortándole la cabeza con un corté limpio., el primer rubio solo suspiró y se giró para ver al peliblaco que se levantó algo adolorido de los escombros que ocasionó su tercer choque conta el muro. Freed solo vio como su maestro se acercó lentamente y de reojo notó al caído peleando contra un doppelgänger del rubio.


-esto ya es estúpido, mejor me retiro-


El mentalmente dijo mientras buscaba en sus ropas una bomba de humo que de inmediato hizo explotar, pero poco le sirvió ya que sintió una patada en su estómago haciendo que se levante y retroceda unos pasos, frente al apareció el rubio que rápidamente intento darle un corte que el apenas bloqueó con su propia espada, y logró escapar de un segundo ataque gracias a sus flexibilidad sobrenatural., el rubio algo molesto solo siguió con su ventaja en la lucha y siguió presionando al peliblaco y lo orilló limitando cadávez más al exorcista.


-¡es imposible defenderme, el maldito conoce a la perfección mis movimientos!- sus pensamientos fueron cortados ya que la espada del rubio rozó su hombría haciendo que de un gran salto y sostenga sus testículos involuntariamente.


-¡¡maldito pederasta!!- el exorcista solo se lanzó contra el rubio el cual frunció levemente el ceño al ser llamado pederasta a solo bloqueó al loco exorcista para después  empujarlo con gran fuerza haciéndolo retroceder unos metros pero Freed rápidamente sacó su pistola y disparó todo el cartucho al sacerdote que solo creo una pequeña barrera mágica que detuvo todas las balas, pero solo vio como a la espalda de Freed apareció un círculo de teletransportación con el sello de Kokabiel., él rubio solo suspiró y paso una mano sobre su pelo, vio a su alrededor notando el ligero destrozo que ocasionó su riña con su antiguo alumno y soltó otro suspiro más profundo.


-Uriel me regañara por esto...- camino tranquilamente hacia la salida solo dando un último vistazo al templo. -espero y no me hagan pagar por todo esto- el rubio solo camino sin darle más importancia al asunto y decidió ir a buscar a las dos jóvenes exorcistas que estaban con Vald.


... ... ... ...


Dos días pasaron desde que regresaron de Rumanía al Vaticano y su recibimiento fue algo apagado, los clérigos superiores le habían llamado la atención un poco por haber ido a territorio de vampiros sin permiso del papa, pero no los tomo en serio.


Después de dar un pequeño informe de lo sucedido y revisar que las dos jóvenes exorcistas estuvieran bien el se había ido nuevamente de santa cede, aunque ahora sí aviso de que saldria.


El rubio se encontraba en un gran pasillo blanco con detalles en dorado, una luz blanca salía de lo que parecía ser un cielo despejado, a un lado de él se encontraban dos personas escoltandolo., una mujer extremadamente hermosa con cabello rubio rizado y una figura voluptuosa un par de centímetros más bajo que él, vestía una túnica blanca que resaltó su figura, seis pares de alas del blanco más puro y una aureola hecha de luz adornaron su figura resaltando su aura amable que desprendía, ella era Gabriel, uno de los cuatro serafines., Su otra escolta era un hombre delgado, de cabellera de un rubio más opaco a la de él, vestía una túnica verde y un peto dorado, al igual que la mujer una aureola de luz se poso sobre su cabeza y cuatro pares de alas blancas, el era Sariel uno de los ángeles más poderosos después de los serafines., ambos se veían demaciado felices por la visita del rubio que parecía estar un poco nervioso.


Después de caminar por lo que parecía ser un pasillo sin fin ellos llegaron a una pequeña oficina algo sencilla que resaltó un poco con el entorno que mayormente era un mezcla de estilos arquitectónicos de las civilizaciones antiguas del mediterraneo., La oficina era algo más similar a la arquitectura actual, más occidental.


El rubio solo entró seguro por sus dos sonrientes escoltas, dirigió su mirada al actual líder del cielo después de la muerte de dios. Michael, tiene la apariencia de un hombre guapo con cabello largo y rubio y ojos verdes, al igual que Gabriel el tiene doce alas que le salen de la espalda y a diferencia de otros ángeles cuyas alas son blancas, sus alas son de color dorado, lo que simboliza aún más su posición como líder, el viste una túnica roja con una cruz de oro en el frente de su alba blanca,  placas de hombro doradas con una banda blanca y una aureola dorado sobre su cabeza.


-Naruto, es bueno verte después de 50 años, que tal las cosas en el mundo humano?-  Michael solo se levantó de su asiento y camino rápidamente para darle un abrazo al rubio el cual solo se lo devolvió.


-igualmente es un placer verlos... pero venia por un asustó importante-


-eso puede esperar, mejor veamos a los demás, estarán felices por verte-


Michael solo soltó al rubio y lo vio con una leve sonrisa, el ahora identificado como Naruto sintió como las pequeñas manos de Gabriel tomaron las suyas y lo empezó a guiar de nuevo a la salida.


-pero e...-


-vamos Naru, Metatron era el más preocupado por ti-


Los cuatro rubios solo salieron de la oficina de Michael, y para la sorpresa de Naruto los cuatro empezaron a volar en dirección a una nube que estaba estática, y solo cayeron suavemente sin alertar a un joven rubio que  parecía estar dormido, el arcángel era rubio, llevaba una túnica azul turquesa, al igual que Michael y Gabriel el tenía doce alas, y de las cuales dos estaba usando como almohada., Gabriel solo se acercó a Metatron con una sonrisa de diversión y sacó una pluma de sus alas con la cual empezó a frotar en la nariz del arcángel que solo detuvo la mano de Gabriel a los pocos segundos.


-ya desperté, Gabi, ¿que sucede?-


-alguien vino a verte-


Metatron solo abrió un ojo perezosamente y solo vio a Gabriel dándole una gran sonrisa, él después vio algo extrañado a Michael y a Sariel, aunque se enfocó en la cabellera rubia que sobresalía detrás de ellos, parpadeo un par de veces antes de apreciar mejor al rubio más joven que se acercó más para ayudarlo a parar.


-chico, que bueno verte, todo bien-


Metratron salió de su asombro y le dió un cariñoso abrazo al rubio menor., la mirada tranquila del arcángel cambió a una más seria y después empezó a revisar minuciosamente al rubio bajo la mira divertida de sus hermanos, después de unos minutos Metatron le dio un golpe en la cabeza al rubio el cual solo suspiró.


-porque traste tanto en regresar-


-también estoy feliz de verte Met-


Michael solo miro la interacción de los dos rubios con una leve sonrisa y después se acercó a Sariel. -avisa a los demás de la llegada de Naruto, seguro querían verlo- Sariel solo asintió y solo empezó a volar sin borrar la sonrisa alegre de su rostro.


... ... ... ...


Naruto solo suspiro algo aliviado al poder lograr escapar un rato de sus hermanos ángeles, a pesar de que los extrañaba mucho ellos lo habían agobiado con más de dos horas ininterrumpidas sobre su estancia en la tierra., los ángeles de menor rango se encontraban emocionados por las aventuras de su hermano menor ya que era el único aparte de los serafines y unos pocos arcángeles que tenía permitido ir al mundo de los humanos después de la muerte de Dios, y el único que lo había echo en los últimos cien años., Naruto ahora tenía una túnica blanca con rojo y la areola sobre su cabeza, había guardado sus alas por una extraña razón que no explico a sus hermanos.


El solo veia con algo de nostalgia él reino de Dios.

-esto es un poco diferente sin ti, más aburrido-


-se nota-


-... entonces a que has venido-


El rubio menor solo se giró para ver mejor a Michael el cual tenía un semblante serio que desentonó con su actitud relajada.


-Kokabiel está robando los fragmentos de excalibur-


Michael solo levantó una de sus cejas con curiosidad por el comentario del rubio menor que solo hizo que su ropa cambiará a su uniforme de sacerdote.


-esta trabajando junto con Valper Galilei, aunque aún no entiendo para que buscan las siete piezas-


Naruto solo se quedó un momento en silencio algo pensativo al igual que Michael el cual empezó a apreciar el reino de Dios.


-lo más seguro es que la quieran reconstruir, Galilei esta obsesionado con excalibur, pero se nesecitaria un gran poder para unir las siete espadas... ¿cuantas posee?-  


Michael solo vio algo expectante a Naruto el cual solo frunció el ceño un poco.


-cuatro, yo tengo uno y el Vaticano dos-


-ya veo... ¿entonces que harás?-


Naruto solo se volvió a quedar un poco pensativo mirando las nueves estáticas sobre ellos antes de agachar la mirada.


-ire por Kokabiel y Galilei, solo vine para avisarte para que te prepares, por algún tipo de represalia de Grigori-


Los dos solo se quedaron en silencio un minuto hasta que apareció Gabriel y Metatron el cual fue el único que notó la seriedad de los dos, pero decidió quedarse callado y preguntar después., Gabriel solo tomó de la mano a Naruto pero esta vez el rubio menor no se dejó llevar algo que la confundió.


-vamos Naruto, los demás te buscan-


-discúlpame Gabriel, me tengo que ir, solo venía un rato-


-pero, si acabas de llegar-


La serafín se vio abatida al rubio menor el cual tenía un semblante triste, colocó una mano en la cabeza del serafín y revolvió su cabello un poco cambiado a una sonrisa que contagió a los demás serafines.


-regresaré en unos meses, ya no me iré tanto tiempo-


-¿Lo prometes?-


El serafín tenía un ligero puchero infantil que la hizo parecer más tierna., Naruto solo le sonrió y le enseñó su meñique, ella solo sonrió y coloco el suyo con el de el rubio menor.


-lo prometo-


Ella después de eso se lanzó al rubio y le dio un cariñoso abrazo que el devolvió aunque su ligera sonrisa paso a un asombro cuando el resto de angeles se lanzaron contá el para un enorme abrazo grupal para la diversión de Michael y Metratron que fueron los últimos en unirse a sus hermanos.


Después de otra hora en la que los Arcángeles y serafines se despidieron y cada uno le dio una bendición se pudo retirar del cielo.


Fin del capítulo.