Capítulo 1...La pequeña Kagome
Hola mi gente ¿Que tal están? :3
Unica mención de Disclamer: Bleach y todos sus personajes son propiedad de Tite Kubo-sensei e Inuyasha de la grandiosa reina del manga Rumiko-sensei...
Y que se sepa...¡Kagome NO se queda pequeña! Por si la portada no aclara las dudas :v
Aquí les dejo:
$-$-$-Te cuidaré por siempre-$-$-$
Capítulo 1...La pequeña Kagome
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La noche estaba presente en Karakura. La luna llena se alzaba en lo alto con imponencia, y el cielo estaba completamente despejado permitiendo ver las estrellas.
En un callejón, una extraña luz brilló momentáneamente. A los pocos segundos una pequeña figura salió, miró al cielo y luego comenzó a caminar en una dirección desconocida.
En otra parte de la ciudad, en casa de los Kurosaki para ser precisos, las cosas estaban algo tranquilas...tal vez demasiado para lo que es normalmente.
—”Que raro que mi papá no ha venido a molestar“—Piensa Ichigo mirando en dirección a la puerta—”Y ni qué decir de estos dos, están demasiado tranquilos“—Piensa mirando su cama que era invadida por su amiga Shinigami y el peluche de león que dormía a pierna suelta.
—¿Pasa algo?—Pregunta Rukia al sentir su mirada.
—No, nada, es solo que todo está demasiado tranquilo—Responde Ichigo volviendo a su lectura—Tengo un mal presentimiento—Expresa sintiendo un escalofrió subir por su espina dorsal.
—¡Ichigo, Rukia-chan, la cena está lista!—Grita el padre del pelinaranja desde abajo.
—¡Ya vamos!—Grita Ichigo cerrando su libro para luego levantarse.
—No creo que sea algo malo, simplemente no estás acostumbrado a tanta tranquilidad—Comenta la azabache levantándose de la cama dejando caer a Kon en el proceso.
—Sí, quizás tengas razón.
Tal vez fuera cierto, después de todo han ocurrido tantas cosas últimamente que difícilmente podían relajarse. Por lo menos podían disfrutar de la tranquilidad por un rato.
Al bajar, Isshin trató de atacar a su hijo como siempre, pero él logró esquivarlo justo a tiempo haciendo que su padre chocara de boca contra la pared. Yuzu y Karin suspiraron, ese hombre era el colmo.
Cenaron y luego se fueron a sus respectivas habitaciones a dormir...o eso era lo que Ichigo y Rukia tenían planeado hacer, hasta que sintieron la presencia de un Hollow.
Adiós tranquilidad.
Inmediatamente fueron a buscar al Hollow. No tardaron mucho en encontrarlo notando que parecía estar persiguiendo a alguien. Sin dudar saltaron al ataque deteniendo los intentos de aquel Hollow por atrapar a esa persona.
Tras destruirlo, fueron a ver a quien perseguía. Se sorprendieron al ver que se trataba de una niña de no más de seis años. No tenía una cadena en el pecho, lo que indicaba que estaba viva. Pero...para que un Hollow la persiguiera, esa niña debía de tener un poder espiritual muy fuerte, o al menos lo suficiente como para que pudiera verlos.
—¿Estás bien?—Pregunta Rukia acercándose a ella, la niña había caído al suelo durante la persecución y la miraba con unos enormes ojos dorados que brillaban curiosos—Parece que te heriste—Dice agachándose junto a ella para ver bien una herida que tenía en una pierna.
—¿Te duele mucho?—Pregunta Ichigo acercándose también y agachándose.
—No—Responde la niña mirándolo.
—¿Dónde vives?—Pregunta Rukia, la niña negó con la cabeza.
Ante esa respuesta, los Shinigami se miraron.
—¿Y tus padres?—Pregunta esta vez Ichigo, la niña se encogió de hombros.
—¿Estás sola?—Pregunta Rukia, la niña asintió con una mirada triste.
Rukia e Ichigo se miraron de nuevo preocupados. Si eso era verdad, no podían dejarla por su cuenta, otro Hollow podría aparecer y estaría en peligro. Ichigo la cargó teniendo cuidado con la herida en su pierna, ya se veía muy profunda y no quería empeorarla más.
En la casa, Isshin aún estaba despierto, por lo que escuchó movimiento en la habitación de su hijo. Se acercó con la intención de tocar a la puerta para ver que ocurría, pero detuvo su mano al fijarse en que la de la habitación de Rukia estaba abierta.
—¡Idiota, ten cuidado!—Escucha a Rukia quejándose al otro lado de la puerta cerrada.
—Lo siento, nunca antes había hecho esto—Escucha decir a Ichigo nervioso, miles de ideas comenzaron a pasar por su cabeza.
—Se nota, déjame a mi hacerlo—Escucha a Rukia. Suficiente.
—¡No, Ichigo! ¡No le hagas nada a Ru...kia-chan!—Grita abriendo la puerta de golpe, pero al entrar se fijó en que ambos estaban de pie junto a la cama, vestidos, y al ver a la cama notó a la pequeña niña pelinegra que lo miraba curiosa.
—¿Se puede saber qué estás haciendo?—Cuestiona Ichigo mirándolo un tanto irritado.
—Nada, solo...pensé que estaban haciendo algo prohibido—Contesta Isshin al tiempo que Rukia se arrodillaba junto a la niña para curar su pierna.
—¿Algo...prohibido?—Pregunta Ichigo con una vena anime palpitando en su frente.
—Sí, ya sabes, que estarían explorando—Responde Isshin haciendo un ademán extraño con los dedos.
Varias venas más aparecieron en la cabeza de Ichigo antes de sacar a su padre de su habitación a patadas.
—¡No sé qué cosas pasaron por tu cabeza y tampoco tengo intenciones de saberlo!—Grita mirándolo furioso, Yuzu y Karin se asomaron desde la puerta de su habitación para ver de qué se trataba tal escándalo—¡Tú y tus ideas pervertidas pueden perderse en el fin del mundo!—Cierra la puerta con fuerza.
—Siempre es lo mismo—Dice Karin mirando a su padre con vergüenza.
—Nunca va a cambiar—Dice Yuzu con una sonrisa nerviosa.
—Y...ya está—Dice Rukia terminando de ajustar la venda—No quedó muy apretada ¿Verdad?—Pregunta mirando a la niña que negó con la cabeza.
—Por cierto, ¿Cómo te llamas?—Pregunta Ichigo sentándose a su lado.
—Kagome—Responde la niña mirándolo.
—Yo me llamo Rukia—Dice con una sonrisa.
—Y yo Ichigo—Dice de igual manera—Te quedarás aquí hasta que sepamos qué hacer contigo—Coloca una mano en la cabeza de la niña que asintió.
En situaciones así, deberían llevar a la pequeña con la policía para que encontraran a su familia, pero como había sido perseguida por un Hollow...lo mejor era pensar en otra cosa.
—Será mejor ir a dormir—Dice Rukia levantándose, y al hacerlo sintió que pisaba algo. Miró hacia el suelo para ver qué era y vio a Kon, al parecer se había quedado ahí desde la cena...sí que tenía el sueño pesado.
—Nee-san...eso duele—Se queja el peluche despertando al fin, Kagome lo miró con mucha curiosidad.
—Él...habló—Dice la ojidorada asombrada bajándose de la cama para ver más de cerca al peluche, que una vez Rukia le quitó el pie de encima, se sentó con una pata en la cabeza.
Fue allí que notó a la niña mirándolo. Tenía unos enormes y preciosos ojos que destilaban curiosidad por todos lados. Nunca había visto algo tan adorable.
—¿Quién es la linda señorita?—Pregunta Kon maravillado por semejantes ojos.
—Ella es Kagome, se quedará con nosotros un tiempo—Responde Ichigo mirándolo.
—Ya veo, pues mucho gusto Kagome-chan, yo soy Kon, el peluche más fuerte del mundo—Dice haciendo una pose de súper héroe, la niña rio.
—Tienes un nombre muy gracioso—Dice Kagome riendo.
Kon disimuló muy bien el hecho de sentirse insultado. Ese maldito Ichigo. Cuando pudiera, le cortaría la garganta con un cuchillo. En cuanto a la niña, bueno...a ella se le podía pasar, a fin de cuentas aún era muy pequeña y no tenía idea de nada.
—Vayamos a dormir, puedes traer a Kon si quieres—Dice Rukia sonriéndole.
Kagome asintió y levantándose cargó a Kon. El peluche no se resistió, y menos después de sentir el cuidado con el que lo cargaba. Nunca nadie lo había tratado con tanto cuidado, ni siquiera Yuzu. Sentía que en cualquier momento lloraría.
A la mañana siguiente presentaron a Kagome con el resto de la familia. Ichigo mintió diciendo que no había podido dormir y salió a caminar encontrándose con la niña herida.
—¡Es tan adorable!—Grita Isshin mirando a la niña con un aura de flores a su alrededor, Ichigo la cargó antes de que se le tirara encima haciendo que su estúpido padre cayera al suelo.
—Como sea, ya que no sabemos de dónde viene, quería saber si puede quedarse con nosotros—Dice el pelinaranja mirándolo con enojo, aún estaba molesto por lo sucedido en la noche.
—¡Por supuesto que sí!—Exclama Isshin para luego correr hacia el enorme retrato de su esposa—¡Masaki, amor, acabamos de tener a nuestra cuarta hija!
—Kagome-chan, ¿Quieres acompañarme a hacer el desayuno?—Pregunta Yuzu con una sonrisa, Kagome asintió e Ichigo la dejó en el suelo—Ven—La toma de la mano y se van a la cocina.
—Rukia y yo la cuidaremos mientras estemos en casa, así que tú la vas a cuidar mientras estamos en la escuela—Dice Ichigo mirando a su padre con los brazos cruzados.
—Por supuesto que sí. Puedes contar con tu padre para cuidar a esa adorable niña—Dice Isshin sonriendo con el pulgar arriba.
—”Esa es la clase de cosas que me hacen preguntarme si realmente es buena idea dejar a una niña tan pequeña a su cuidado“—Piensa Ichigo con una gota anime resbalando por su cabeza.
Luego de desayunar, Ichigo regresó a su habitación encontrando allí a Kon. Aprovechó de pedirle que cuidara de Kagome en caso de que su padre estuviera ocupado o distraído, luego fue con Rukia para despedirse de la niña e irse a la escuela. A la hora del almuerzo fueron con sus amigos y les contaron lo que sucedió.
—Entonces esa niña se quedará con ustedes—Dice Orihime una vez Rukia terminó su relato.
—Al menos por ahora—Dice la azabache cerrando el embace vacío de su almuerzo.
—Kurosaki se ve preocupado—Comenta Ishida mirando al chico recostado en un árbol junto a ellos con cara de pocos amigos.
—Es que dejamos a Kagome al cuidado de su papá—Dice Rukia mirándolo también.
—Por Yuzu y Karin no me preocupo, ellas saben cuidarse solas—Dice Ichigo cruzando los brazos—Tengo un mal presentimiento.
—No me digas que ya te encariñaste con ella, apenas la conoces—Dice Ishida mirándolo con algo de molestia.
—No es eso, conozco a mi papa y suele ser muy descuidado—Dice Ichigo desviando la mirada.
—Además, te apuesto lo que quieras a que si la conocieras te retractarías de tus palabras—Comenta Rukia mirando al cuatro ojos que la miró curioso—Esa niña es tan adorable que tuve que hacer esfuerzos sobrehumanos para no aplastarla en un abrazo—Dice con emoción.
—¿En serio? Quiero conocerla—Dice Orihime con una sonrisa ilusionada.
Ichigo suspiró. Al parecer su tarea sería proteger a la pobre niña no solo de su padre, sino también de sus amigos.
La hora de salida llegó e Ichigo se adelantó a la casa. Aquel mal presentimiento seguía allí y no parecía querer irse, al contrario, aumentó, y más al ver a Kon a una calle de la casa como si buscara algo con mucha angustia.
—Kon, ¿Qué estás haciendo aquí?—Pregunta al llegar junto al peluche que lo miró con gran preocupación.
—¡Ichigo, lo siento! ¡Debí haberla cuidado mejor!—Grita el peluche desesperado y comenzando a balbucear con lágrimas en cascada saliendo de sus pequeños ojos.
—¿Qué fue lo que pasó?—Pregunta Ichigo tomándolo de la cabeza y alzándolo para verlo a la cara.
—Pues...
Kagome estaba en el suelo de la habitación de Ichigo pintando unos dibujos en compañía de Kon. De repente la niña miró hacia la ventana extrañando al peluche.
—¿Sucede algo malo?—Preguntó Kon alzando una ceja, la niña se subió a la cama de Ichigo y se asomó por la ventana.
—Hollow—Dijo la niña como única respuesta.
Kon, sorprendido por esto, hizo lo mismo que la niña posicionándose a su lado. Era verdad. La presencia de un Hollow se sentía no muy lejos de allí. Iba a preguntarle cómo era posible que pudiera sentir aquella presencia, pero la niña ya no estaba.
Al mirar por la ventana, la vio correr en dirección del Hollow. Kon salió a toda prisa de la casa para intentar alcanzarla, pero ya era muy tarde. La niña se había alejado demasiado y no pudo encontrarla.
—¡Lo lamento! ¡Si ese Hollow le hace algo será mi culpa!—Grita Kon llorando con más fuerza.
Ichigo usó su insignia de Shinigami sustituto para transformase y luego sacó la esfera de Kon del peluche para meterla en su cuerpo. Le ordenó regresar a la casa y esperar mientras él iba a buscarla. Esperaba que estuviera bien.
Tras un largo rato buscando, por fin pudo sentir un débil reiatsu acercándose a uno más fuerte. Fue en busca del más débil encontrando por fin a la pequeña niña, la cual caminaba como poseída.
—”El Hollow debe estar atrayéndola de alguna manera“—Piensa Ichigo corriendo hacia ella atrapándola para que no siguiera caminando, la niña intentó soltarse pero él no se lo permitió—Quédate quieta, si vas ese Hollow te devorará—Dice sosteniéndola con fuerza.
De un momento a otro Kagome dejó de forcejear quedándose completamente quieta, esto extrañó a Ichigo. ¿Por qué de repente...? Su duda fue respondida al sentir un fuerte reiatsu acercarse. Con rapidez cargó a la niña como un costal de papas para evitar que intentara huir de nuevo y luego tomó a Zangetsu.
—Deja ir a mi comida—Dice un enorme Hollow apareciendo frente a ellos—El poder de esa niña debe ser mío.
—Ni lo sueñes—Dice Ichigo listo para pelear.
El Hollow fue el primero en atacar. Ichigo logró esquivarlo de un salto y luego intentó contraatacar, pero sorpresivamente el Hollow fue más rápido y le asestó un golpe que lo mandó a volar contra una pared destruyéndola, fue una suerte que ni él ni la niña salieran lastimados.
El Hollow no tardó en volver a atacar. Al ver lo que pretendía, Ichigo arrojó a la niña lejos de él recibiendo el daño que le dejó una herida en un brazo. Si no acababa con esto pronto, no solo Kagome sería devorada.
Se levantó y atacó al Hollow cortándole un brazo, el monstruo soltó un rugido a causa del terrible dolor y luego golpeó a Ichigo alejándolo todavía más de la niña.
Los ojos de Kagome recuperaron su brillo, y al darse cuenta de donde estaba, miró confundida a su alrededor. ¿Cómo había llegado ahí? Lo último que recordaba era haber sentido la presencia de un Hollow, y después...nada.
Escuchó un grito afuera, vio la pared destruida y corrió en esa dirección. Al ver hacia afuera vio que Ichigo estaba en problemas, tenía una herida en un brazo que dificultaba su pelea. El chico, por su parte, se sentía frustrado. No podía creer que estuviera perdiendo ante un Hollow que era mucho más débil que él, y todo por culpa de una estúpida herida.
El Hollow volvió a atacar a Ichigo golpeándolo con fuerza haciendo que soltara su Zanpakuto, la cual cayó lejos. Al Kagome ver esto corrió hacia él colocándose al frente, parecía tener la intención de protegerlo.
—Kagome, vete de aquí—Ordena Ichigo arrodillándose en el suelo con una mano en su hombro sangrante.
Pero la niña no le hizo caso. El Hollow hizo el ademán de atacarlos a ambos, pero antes de siquiera acercar su puño, Kagome extendió sus manos al frente y un potente rayo de luz salió de ellas dando de lleno en la máscara del Hollow que se desvaneció en segundos. Ichigo estaba impactado, ¿Qué clase de poder era ese?
—Lo siento—Dice Kagome regresándolo a la realidad—Te hirieron por mi culpa, de verdad lo siento—Voltea a mirarlo comenzando a llorar—Es por eso que estoy sola, porque todos los que me cuidan terminan lastimados.
Ichigo sonrió con suavidad y colocó una mano en la cabeza de la niña.
—Mi trabajo es destruir a los Hollow—Dice secándole las lágrimas—Si dejara que una de esas cosas se llevara a una niña como tú, estaría en problemas.
—Pero-
—Pero nada, te protegí porque quise hacerlo, además...he tenido heridas peores que esta—Dice con una gran sonrisa.
La niña se calmó y le devolvió la sonrisa, luego se acercó a su brazo herido y otra luz de color blanco salió de sus manos comenzando a curarlo. El pelinaranja se sorprendió aún más. Se preguntaba de qué lugar pudo haber venido esa niña, pero algo le decía que de momento lo mejor era no saberlo, se conformaba con el hecho de que estuviera a salvo.
—¡Ichigo!—Escuchan gritar a Rukia acercándose al lugar.
Pero no venía sola. Orihime, Sado, Kon e Ishida la acompañaban. Al ver el estado de su amigo se preocuparon, pero el chico les hizo una seña para que se tranquilizaran y luego miró a la niña, los demás hicieron lo mismo sorprendiéndose con lo que veían.
—Ella está...¿Curándote?—Pregunta Rukia parpadeando un par de veces recibiendo un asentimiento de parte del pelinaranja.
—Creo que estos son los poderes por los que los Hollow la buscan—Dice Ichigo volviendo a mirar a Kagome.
—Ya está—Dice la ojidorada al tiempo que la luz blanca desaparece.
—¿Dónde aprendiste a hacer eso?—Pregunta Rukia agachándose junto a la pequeña.
—Puedo hacerlo desde muy pequeña—Responde Kagome mirándola—Todavía entreno, pero ya puedo controlarlo.
—Entiendo—Asiente Rukia sonriendo en comprensión.
—¡Kyaaa!—Grita Orihime asustando a medio mundo.
—¿Qué pasa Inoue-san?—Pregunta Ishida mirándola como si se hubiese vuelto loca.
—¡Es adorable!—Grita la pelirroja abrazando a Kagome. La niña quedó estática, al parecer aun no procesaba la situación.
—No vuelvas a gritar así, creí que te pasaba algo—Regaña Ichigo volviendo a su cuerpo para volver a colocar a Kon en el peluche.
—¡Kagome-chan!—Grita Kon corriendo hacia ella una vez Orihime la dejó en el suelo pasada la emoción—¡Me alegro de que no te pasara nada!—La abraza llorando.
—Lo siento Kon—Dice Kagome cargando al peluche—Te hice preocuparte mucho ¿Verdad?
El peluche lo único que hizo fue aumentar su llanto, la niña hizo todo lo posible por consolarlo.
En el cielo, alguien observaba al grupo con atención.
—Así que sigue viva, sí que es escurridiza—Dice el joven comenzando a desaparecer hasta hacerlo por completo.
Tras recuperar a la niña emprendieron camino a casa de Ichigo. Ya habían tomado una decisión. Protegerían a esa niña como fuera.
Lo que ignoraban era que cuidarla les traería más problemas de los que creían.
Continuará...
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