Capitulo 1
La tarde había llegado más pronto de lo que se esperaba, Seokjin corría con todas sus fuerzas pues estaba llegando tarde a su entrenamiento, este pertenecía al equipo de hockey siendo capitán desde que ingresó a la universidad a los 18 años, de eso ya había pasado 3 años, así que si quería continuar con el puesto debía esforzarse al doble.
Al llegar varios de sus compañeros lo recibieron siendo Namjoon su mejor amigo quien lo apresuró a ponerse el equipo necesario.
Seokjin amaba ese deporte con toda su alma, sentía que podía casi volar al andar de aquí para allá con aquellos patines especiales.
Cuando el entrenamiento termino todos fueron a las duchas, debian quitarse todo el sudor después de un arduo trabajo.
—Seokjin podrías recordarle a este tonto cuándo será tu fiesta — Namjoon su mejor amigo se había acercado con Jungkook un joven un año menor que ellos que tenía poco de entrar al equipo.
—Es el sábado Kook en mi casa, Nam te pasará la dirección por favor no faltes.— decía de forma alegre.
— Ahí estare Jin, debes estar algo nervioso, al fin sabrás tu casta.
Al cumplir los 21 años salia a relucir su verdadera casta, algunos ya lo intuian por los aromas que desprendían, sin embargo hasta que la fecha indicada no llegara, no podías cantar victoria, pues cualquier cosa podría pasar.
—La verdad si estoy algo nervioso pero se que cualquiera que sea mi casta estaré feliz.
—Claro lo dices porque apestas a alfa— decía Nam mientras lo despeinaba un poco— en cambio yo, no tengo aroma, es tan triste, creo que seré un beta.
Al oír aquello Jungkook comenzó a reír, ganándose una mirada indignada por el alfa.— perdón Nam, pero no creo que seas un beta, quizás no tienes aroma pero tú cuerpo grita desde lejos que serás un alfa.
La sonrisa del moreno se agrando, deseaba tanto ser un alfa como todos en su familia, sus hermanos mayores Taehyung y Jimin eran alfas, incluso sus padres, así que la probabilidad era enorme.
Seokjin no podía entender porque la mención de que Nam fuera alfa le molestaba, quizás era algo instintivo, pues como su mejor amigo siempre trataba de cuidarlo, quería mucho a Namjoon, pues desde los 6 años había comenzado su bonita amistad cuando se conocieron en la escuela, tiempo después al ser vecinos ingresaron a las mismas instituciones hasta llegar a la universidad, donde claro está estudiaban cosas diferentes pero su amor por Hockey los había unido de nuevo.
—La verdad es que ansío ser un alfa y poder cotejar a la omega más bonita de todo el campus, Nara es mi sueño es tan perfecta, pero todo indica que seré un simple beta, ya que no tengo aroma.— decía con aquellos ojos tristes al ver su sueño frustrado, sin embargo Seokjin se veía confuso, él si detectaba un ligero aroma en Nam, siendo aquella vainilla casi adictiva para él, suponía por el gran lazo de amistad casi hermandad que compartían.
—Y sabes muy bien que ella aceptará ser mi novia Namie, el destino nos quiere juntos— decía Seokjin a la vez que sonreía alegre, desde que entraron a la universidad conocieron a la hermosa Nara, una Omega muy dulce que solía ayudar a las personas y todo aquello la hacía lucir aún más hermosa.
Ambos amigos gustaban de ella, sin embargo habían acordado saber su casta primero para poder cortejarla y aceptarían la desición que ella tomara al elegir a uno de ellos dos.
Cuando todo finalizó Namjoon y Seokjin partieron a sus casas, el menor iba muy emocionado contando todo lo que había aprendido en su clase de artes, mientras Seokjin lo escuchaba atentamente pues le gustaba las caras y gestos que esté hacia al expresarse y cuando era su turno ahora Nam le prestaba toda su atención.
Disfrutaban mucho de esos momentos a solas donde podían hablar de todo, cuando se acercaron a la casa de Nam el mayor se acercó y lo dejó en la entrada de su casa.
—Sabes Seokjin no tienes que hacer esto siempre, no es necesario que me dejes en la puerta de mi casa.
—Me gusta hacerlo Nam, eres menor que yo así que no tengo problema en cuidarte— decía como si nada, sin embargo en el fondo lo hacía porque así se aseguraba que esté estuviera a salvo en su hogar y algo en su pecho se alegraba de eso.
—Solo eres un mes mayor Jin no exageres, además siempre mis hermanos me molestan, dicen que pareces mi novio al dejarme hasta la puerta de mi casa.— el mayor soltó una fuerte carcajada.
—Diles que no eres mi tipo— dijo fingiendo desagrado lo cual ofendió al menor.
—Tu serías muy afortunado si mis ojos se fijaran en ti tonto.
Seokjin siguiendo aquel juego comenzó acercarse más a su amigo, le gustaba molestarlo y ponerlo nervioso —¿Quieres qué me fije en ti Namie?— aquella voz que utilizaba solo molestaba más a Namjoon pues lo hacía sentir muy inquieto más al ver como lo arrinconaba en la puerta de su casa.
—Namjoon tu y tu novio pueden por favor quitarse de la puerta, necesitamos entrar— decía Taehyung de forma burlona.
—Seokjin no es mi novio— gritó molesto Namjoon.
—Pues pareciera que si, se la pasa aquí en la casa y además te estaba besando, Tae y yo los vimos, verdad hermano — decía Jimin para molestar más al menor.
—Sabes que a papá eso no le gusta, Namjoon, pero como siempre quieres retarlo al salir con un hombre.
Los dos hermanos se burlaban pues la cara del menor estaba muy roja.
—Basta chicos dejen a mi novio en paz — está vez era Seokjin burlándose de la situación.
—Los odio a los 3— entró azotando la puerta.
—Los espero el sábado en mi fiesta, por favor no falten y le dicen a mi chico que se vaya muy lindo.
Los hermanos Kim comenzaron a reír mientras entraban a sus hogares, claro que estarían en esa grandiosa fiesta.
El día tan esperado llegó y Seokjin cumplía hoy sus 21 años, estaba muy nervioso pues al final del día sabría al fin su casta y eso lo llenaba de emoción.
—Hola cariño— su madre lo recibía con un fuerte abrazo— feliz cumpleaños Jinnie, ya todo está listo, por favor no vayan hacer desorden y otra cosa estaré aquí a las 12 para cuidarte cuando llegue tu celo mi niño.
—Muchas gracias má, y sabes que siempre nos portamos bien.
La noche llegó y todos bailaban muy emocionados, Seokjin veía como sus amigos se divertían incluso Nara había asistido, se veía hermosa como toda una princesa, solo había un problema y era que Nam no aparecía, al parecer se le había hecho tarde.
Justo cuando dieron las 10 de la noche los hermanos Kim aparecieron, Nam se veía un poco cansado a comparación de sus hermanos, quizás había enfermado.
—Dónde está mi cumpleañero favorito— dijo para después lanzarse a sus brazos, en cuanto Seokjin lo olfateo no pudo evitar profundizar aquel abrazo, tomándolo aún con más fuerza pues su querido amigo olía delicioso.
—¿Por qué no habías llegado Nam? Tenía un tiempo esperando por ti— decía con un ligero puchero.
—Se que siempre me extrañas Jinnie, pero no había podido venir debido a que no me sentía bien, desde en la tarde tenia un dolor en el vientre y no se ha que se deba, tal vez comí algo que me hizo daño.
Seokjin lo miraba algo preocupado.
—Que bueno que estás mejor, ven acompañe a mi cuarto quiero mostrarte algo— tomándolo de la mano lo llevó hasta aquella pequeña habitación que el menor conocía muy bien.— mira— dijo mostrando unos hermosos patines y guantes especiales para su deporte.
—Estan geniales Jin, se ven cómodos y son lo más nuevo, ¿Tu madre te los regalo?— este afirmó con su cabeza— tus padres son maravillosos.
Justo cuando el menor iba avanzar para salir y regresar a la fiesta, fue tomado por la cintura, Seokjin lo abrazaba con fuerza.— Jin estas muy cariñoso — decía algo burlón Nam.
—Hueles muy rico Nam— decía a la vez que restregaba su nariz en el cuello del menor.
—De qué hablas, yo no tengo aroma Jin— pero al ver al mayor se sorprendio pues este tenía sus ojos totalmente dilatados.
—Tu aroma es adictivo — aquella simple palabra lo soprendio, pues volvía afirmar que tenía un aroma, Nam quería separarse de su amigo pues este lo tenía apresado entre sus brazos —Detente o vas a lastimarte — pero Nam no lo obedecía —Dije que te detengas—nam hizo caso de inmediato más por la impresión que por realmente obedecer a la voz de mando de Seokjin, todo estaba muy confuso y más cuando empezó a detectar el aroma de su amigo, Seokjin olía a chocolate amargo, con una mezcla de café y petricor, era fuerte muy muy fuerte y adictivo.
—Jin te estás presentado— decía con voz sorprendía y temerosa a la vez, pues sabía que este entraría en celo en cualquier momento, así que tenía que salir de ahí antes que Seokjin lo viera como una amenaza y quisiera golpearlo o peor aún matarlo al estar en su territorio.
Sin embargo lo que menos pasaba por la cabeza del recien presentado alfa era aquello, este más bien tenía otra clase de pensamientos en su cabeza a causa de su amigo, unos muy vergonzoso y bochornosos pensamientos.
—Perdon Nam— dijo para después soltarlo y caer en el frío suelo mientras jadeaba— tienes que irte Namjoon, yo....yo me estoy presentado ....SAL AHORA— Gritó molesto pues temia lastimar al menor.
En cuanto Namjoon salió de ahí llamó al hermano mayor de Seokjin pues alguien debía cuidarlo, mientras sus hermanos despedían a los demás invitados.
La familia de su amigo no tardó en llegar, así que ya con calma los Kim se fueron a su casa, Jimin era quien más ansioso estaba pues no quería permanecer más en el mismo lugar que Yoongi, aquel hermoso Omega que era hermano del amigo de Nam.
En cuanto llegaron a su casa Namjoon de inmediato se fue a su cuarto quería bañarse y relajar su cuerpo pues estaba inquieto después de lo que había pasado con Jin, sabía que no vería a su amigo hasta dentro de una semana, pues este era el tiempo en que los nuevos alfas lograban adaptarse a su nueva naturaleza y pasar su largo celo, ya después solo sería de un día su temporada de calor, mientras que para los omegas su adaptacion era de dos semanas y el celo duraba únicamente tres días.
Cuando salió de bañarse se tiró a su cama únicamente en boxer, no sabía porque pero su cuerpo se sentía caliente, estaba sofocado y ansioso de algo, tal vez todo se debía a que su futuro alfa se sintió intimidado por el de Seokjin, así que ignorando todo se fue a dormir.
Eran las dos de la mañana cuando un fuerte dolor en el vientre despertó a Namjoon, al hacerlo sentía como algo dentro de él ardía, sudaba a montones y lo peor es que tenía su miembro muy duro.
Por la mente del joven solo pasaba la idea de estar presentándose aunque aún era muy pronto para esto, pues aún no cumplía los 21 años, pero aquella necesidad de su cuerpo le indicaba que estaba entrando en celo.
Si cuerpo sudaba y cualquier ligero roce de su piel con las sábanas lo hacía jadear de placer, no entendia porque si era un alfa su vientre dolía como si tuviera fuertes cólicos, pensó en la mejor idea para calmar su dolor y está era dándose él mismo el placer que su cuerpo necesitaba.
Así que dejándose llevar por el instinto enrollo con su mano su miembro, está subía y bajaba causando en el joven un placer tortuoso pues aunque ya tenía varios minutos y se había corrido,no era suficiente, este sentía que necesitaba algo más, su cuerpo estaba frustrado por no disfrutar correctamente de su sexualidad.
Bajando un poco más aquellas manos se dirigió a sus testículos,los cuales acariciaba sientiendo una nueva electricidad en su cuerpo, sin embargo sus manos fueron más rápidas y descendieron más abajo.
En cuanto Namjoon rozó su entrada con la yema de sus dedos una oleada de placer lo atacó, jamás se había sentido tan extasiado, así que dejándose guiar por lo que su cuerpo le pedía volvió a masajear su entrada superficialmente, varios gemidos se le escaparon pues era maravilloso lo que sentía, sin embargo seguía sintiendo raro como vacío, por instinto llevó uno de sus dígitos a la boca lubricandolos con su saliva y sin pensar correctamente en lo que hacía comenzó a introducirse lentamente en si mismo.
—Aaaahhhhh—gimio ante aquel inmenso placer, algo que jamás había sentido en su vida, era tan maravilloso, sentia por fin que ese vacío que su cuerpo necesitaba se llenaba.
Aquello era tan extraño y delicioso a la vez, no sabía que los alfas también sentían placer en esa área, también desconocía lo placentera que era, pero después de un rato un dígito no fue suficiente por lo que introdujo uno más, ganándose de nuevo gemido que llenaba su habitación, cuando sintió que su orgasmo estaba cerca su columna se alzó gritando y gimiendo como nunca por el placer obtenido.
Al sacar sus dedos fue que su consciencia regresó, aquello no lo hacían los alfas, estos no necesitaban tocarse ahí, al ver sus dedos estos tenían un líquido transparente y pegajoso, fue ahí que cayó en cuenta, pues aquello era lubricante, había lubricado por su trasero y eso solo significaba una cosa.
—Soy un Omega, un jodido omega— gritó frustrado.
....
Habían pasado dos semanas y un preocupado Seokjin se dirigía nuevamente a su escuela, había ido a visitar a su mejor amigo pero los padres de este le dijeron que estaba enfermo y que no quería recibir visitas.
Mientras avanzaba por el campus notaba como ciertas omegas, entre ellas omegas varones lo veían más de la cuenta, en este tiempo su cuerpo había cambiado sorprendentemente, ahora era más alto rebazando el 1.80, su pecho y hombros se ensancharon más de la medida regular, sus piernas ganaron musculatura al igual que sus muslos y brazos era todo un alfa atractivo, todo lo que una pareja futura esperaría.
Mientras caminaba logró toparse con Nara, aquella bonita Omega que siempre se ganaba cada uno de sus suspiros.
—Hola Jinnie— saludo amable como siempre.
—Hola Nara— los nervios al estar cerca de tan bonita Omega siempre le invadían— si gustas puedo ayudarte con tus cosas, vamos a la misma clase— decía para ganar más tiempo con esa adorable Omega.
—Claro Jinnie muchas gracias, a veces Namie también me ayuda, pero sabes hoy que lo vi llegar, se fue muy rápido nisiquiera me saludo — al escuchar aquello Seokjin se detuvo de pronto.
—¿Namjoon vino hoy a la escuela?
—Si Jin, llegó un poco antes que tú— al escuchar aquello sus piernas fueron más rápidas,quería ver a su amigo así que ignorando a la Omega corrió hasta la biblioteca pues sabía que el menor siempre iba primero a ese lugar.
Al entrar no lograba identificarlo por ningún lado, nisiquiera su aroma estaba presente, hasta que aquella cabellera castaña de asomo entre uno de los pasillos.
—Namjoon— gritó ganándose un fuerte regaño de la bibliotecaria.—lo siento.
Con rapidez se acercó a su amigo, necesitaba verlo, hablar con él.
—Hola Namie ¿Por qué no habías venido a la escuela? Se que tus padres dijeron que enfermaste pero escuché al director justificar tus faltas debido al celo ¿Acaso te presentaste ya?— decía con curiosidad.
—Si Jin, ya me presenté.— los ojos del alfa se iluminaron al fin su mejor amigo y él serían unos grandiosos alfas, por fin podrían cortejar a la linda Nara y ganarse su corazón pues en el fondo él sabía que la Omega lo eligiría, durante todo ese transcurso de sus pensamientos ambos salieron de la biblioteca y se dirigían hacia sus aulas.
—Y por qué no estás emocionado Nam, ser alfa es lo mejor, por fin podremos cortejar a Nara, nuestro cuerpo también cambiara y podremos ingresar a las ligas mayores del Hockey— decía con profundo entusiasmo.
Justo cuando el menor iba hablar apareció Zac, aquel alfa imbecil que siempre los molestaba — con que aquí está el nuevo mariquita— decía burlonamente— no te preocupes Namjoon cuando necesites con urgencia algo dentro de ti, sabes que puedes llamarme, no será nada formal a mi no me van los raros como tú pero si me gustaría complacerme.
Seokjin no entendía de lo que Zac hablaba pero al ver como el menor bajaba la cara con tristeza su lado alfa salió para defender a su amigo— Eres un idiota Zac, no se que mierdas te pasa pero deja de molestar a Namjoon él no está solo. — al oírlo el alfa comenzó a reír.
—Vaya no sabía que tú novecito vendría a defenderte Namjoon— aquella burla al decir novio era muy clara.— Mira Seokjin tu me agradas no tengo problema contigo así que no te preocupes, hazte el héroe, disfruta de lo único bueno que puede darte, cogetelo y cuando te aburra aquí está esperando por el Omega.—¿El Omega? Aquello se le había hecho raro a Jin, no había un Omega ahí, solo estaban ellos tres de alfas.
—¿De qué hablas imbecil? Aquí estamos solo alfas— la risa de Zac se acrecentó.
—Vamos Seokjin pensé que eras más listo, es obvio que Namjoon no es un alfa, pobre ingenuo creí que eran amigos, pero porque no le cuentas Namjoon, vamos dile que te presentaste como un raro y asqueroso Omega.
Nam estaba nervioso y al oír aquello Seokjin esperaba que esté golpeara a Zac por ofenderlo con aquellas palabras denigrantes sin embargo lo único que notó fue como su cuerpo se tensaba, bajaba la mirada y algunas lágrimas bajaban por sus mejillas.
Sin pensarlo y sin razonar bien las consecuencias se lanzó a los golpes con el alfa mayor, no entendía porque de pronto se sentía enojado, quizas al ver a su mejor amigo llorando de aquella forma hacía que su lobo se pusiera en modo ataque.
Namjoon veía todo muy asustado pues Seokjin estaba pasándose con los golpes que le propinaba a Zac.
—Basta Jin dejalo— decía algo asustado pues veía a su amigo muy molesto.
El alfa de inmediato hizo caso pues no quería alterar a Namjoon —Que sea la última vez que dices ese tipo de cosas a Namjoon — le decía entre gruñidos por lo enojado que estaba.
Namjoon lo tomó de la mano y lo llevó al área verde de la universidad, un enorme jardín donde los estudiantes podían descansar y estudiar rodeados de la naturaleza.
Seokjin seguía gruñendo su lobo estaba alterado.—Es un idiota, debiste dejar que le partiera su cara Nam, no puedo entender cómo estás tan tranquilo después de todo lo que te dijo, ¿Por qué no te defendíste Namjoon? Vamos habla.— decía muy molesto.
—Calmate Jin, yo....yo tengo algo que decirte, yo no pude defenderme porque no fueron mentiras lo que el idiota de Zac dijo— la cara de Seokjin era de confusión como si no entendiera lo que Nam trataba de decirle.—Yo me presenté Jin, pero.....pero no como alfa, soy un Omega, un Omega varón Jinnie.
La cara del alfa fue de sorpresa jamás se imagino que su mejor amigo fuera un Omega, no es que le molestara pero en la sociedad en que vivían, los omegas varones no eran tan bien vistos, algunos decían que era una malformación, su propio hermano había pasado por el rechazo de las personas, sabía que a partir de hoy la vida de Namjoon sería más difícil.
—Yo.....yo lo siento mucho Nam— fueron sus únicas palabras.
—Oh gracias Seokjin son exactamente las palabras que necesitaba — dijo con claro sarcasmo mientras se iba dejándolo ahí solo.
Seokjin quería alcanzarlo pero en el fondo no sabía que decir, ser Omega no era nada bueno pues incluso tendría que salirse del equipo de Hockey.
....
Había pasado un mes desde que toda la universidad se enteró que Nam era un Omega, muchas personas se habían alejado de él, sin embargo la única persona que le importaba era Seokjin su mejor amigo, este se había disculpado y le prometió cuidarlo como siempre, no negaría que aquello le encantó pues día con día pasaba por él e iba y lo dejaba en la puerta de su casa, incluso era más cariñoso, llegando a marcarlo con su aroma algunas veces argumentando que era para protegerlo, todo aquello empezó a causar ciertos sentimientos por el alfa, aunque en el fondo se negara a aceptarlos en voz alta pues Jin era su mejor amigo.
En casa las cosas no iban nada bien, pues su familia no asimilaba del todo la idea de tener un Omega en su hogar, su madre era la más afectada pues incluso le había pedido usar supresores e inhibidores de olor pues le decía que no soportaba el aroma tan empalagosamente dulce de este.
Justo hoy estaba observando uno de los entrenamientos de su ex equipo pues al enterarse que era Omega le tuvieron que pedir que abandonara el Hockey, sus ojos no podían apartarse de Seokjin, era un excelente jugador y capitán, pero al decir aquello simplemente se engañaba, pues Nam lo que menos veía era el juego, él estaba más concentrado en ver aquellos fuertes brazos que lanzaban la ficha, aquellas hábiles piernas que patinaban de aquí para allá y sobre todo aquel enorme pecho y hombros que hacía lucir a su amigo tan....tan, tan atractivamente alfa, era la única definición que encontraba.
—¿Ya vas a dejar de comerte a mi hermano con la mirada? — al escuchar aquello saltó, pues el susto había sido grande, jamás espero ver a Yoongi ahí a un lado suyo y menos diciendo aquella barbaridad.
—Yo-yo no hago eso— decia con claro nerviosismo.
—Sabes que, en el fondo sabía que ustedes buscarían la manera enferma de terminar juntos, se que serían buena pareja Nam, deberías animarte a confesarte con mi hermano.
—Seokjin no me gusta es mi mejor amigo, además él está interesado en alguien más y los omegas varones no le van.— decía mientras veía al fondo a la linda Nara con sus amigas observando el juego.
— Ustedes dos siempre se han buscado, su amistad rara no era normal, se la pasaban juntos todo el tiempo, incluso son el primer beso del otro, que asco.
—Eso lo hicimos solo para practicar y además no se cómo sabes eso.— decía indignado.
—Muy fácil el idiota de mi hermano tenía un diario ahí escribía todo lo que hacían juntos, ese libro debería llamarse las aventuras de mi novio Namjoon.— decía algo burlón, pero por alguna extraña razon al Omega no le molestó pues estaba más concentrado en escuchar como se oía tan bonito la palabra novio.
—Somos amigos Yoongi y suponiendo, que quede claro que no estoy afirmando nada, que Seokjin me gustara, no podría decirle eso arruinaría nuestra amistad.— en el fondo Nam sabía que Seokjin le atraía, quizas ahora que era Omega se daba cuenta de la ligera obsesión que tenía por el mayor además de lo agradable que era su aroma el cual le encantaba.
—No seas bobo Nam, mira te diré algo pero no debes decirle nunca a Seokjin ok, juralo.— el menor enredo su meñique con el mayor afianzando la promesa.— lo que te diré tal vez te traume o te incomode pero es necesario.
El Omega veía a Yoongi de manera atenta —Aquella noche que Seokjin se presentó, no dejaba de decir tu nombre.
—Pero eso que tiene que....
—En todo momento Namjoon, TODO— decía remarcando aquellas palabras interrumpiendo al menor, el cual después de unos segundos captó la insinuación abriendo en grande sus ojos, el alfa se había tocado incluso pensando en él.
—Asi que yo creo que si le gustas y si no te das prisa lo puedes perder, Jin no es mala persona y no le importa que seas un Omega varón.
Después de escuchar aquello Namjoon había tomado una decisión, se le confesaria a su mejor amigo, ahora que eran alfa y Omega no encontraba mucho problema.
Cuando el entrenamiento finalizó todos los jugadores corrieron a las duchas, Nam sabía que Seokjin sería el último como siempre pues le gustaba dejar todo en orden, cuando la mayoría de los jugadores se iban fue que decidió entrar pues debía hablar con Jin antes de que el valor que ahora tenía se esfumara.
Al ir hacia el lugar vio como Nara seguía afuera con sus amigas, lo cual se le hizo un poco extraño pero decidió ignorarlo y continuar con su propósito.
—Hola Jin— dijo al ingresar viendo como el alfa se cubría con rapidez su firme pecho.
—Hola Namie, me alegro que hayas venido, sabes, se te extraña mucho en el equipo ninguno te iguala, es una injusticia que te sacaran por tu castas.
—Lo se Jin, pero ahora no quiero hablar de eso, yo.....yo necesito que hablemos de otra cosa, ¿Estás ocupado?— vio como el alfa se ponía pensativo, pero después de un rato negó.
—Para ti siempre tengo tiempo Nam— aquello ruborizó un poco al Omega, pero al ver la mirada cariñosa de este sobre él, fue que se animó a hablar.
—Jin, yo....yo lo estuve pensando mucho y sabes esto es un poco dificil y vergonzoso pero quiero decirlo porque también creo que a ti te pasa igual que a mí, no lo sé, sabes tenemos mucho tiempo de amigos y te quiero mucho, pero de un tiempo acá creo que te quiero de una manera distinta a la que solía hacerlo.— el alfa estaba un poco confundido por tantas cosas sin sentido que el Omega decía.
—Namie alto, no estoy entiendiendo nada, habla por favor más claro si— decía mientras tomaba las manos del Omega para generarle confianza.
—Ok Seokjin....tu....tu— aquellos espacios dejaban más confundido al alfa y hasta algo burlón por lo nervioso que veia a su amigo — Jin.
— Vamos Namjoon habla— decía con aquella dulce sonrisa.
—Te quiero Seokjin y no de la forma en que debería quererte como amigo, yo te quiero como algo más....como mi alfa.....Jin me gustas mucho — en cuanto escuchó aquello el alfa soltó las manos del Omega se le veía asombrado, confundido e incómodo, lo cual no era una buena señal, estúpido Yoongi, era su culpa por haberlo convencido tan fácil.
—Nam yo— sin embargo no pudo seguir hablando pues la puerta de los vestidores fue abierta y de ahí ingreso aquella linda Omega.
—¿Jinnie ya nos vamos?— se detuvo al ver a Namjoon —hola Namie no te había visto una disculpa— decía sincera —¿Ya le dijiste Jin?— decía muy contenta mientras Nam veía como se sonrojaba.
—¿Qué iban a decirme?— preguntó intrigado al ver la cara sería del alfa y feliz de la Omega.
—Seras la primera persona en saberlo Nam, debes guardar el secreto por ahora, pero Seokjin y yo somos novios, puedes creerlo — gritaba emocionada — tenemos una semana saliendo ¿ Verdad alfa?— más este no hablaba solo confirmaba con la cabeza.
Namjoon quería que el mundo se lo tragara se había humillado como nunca, era tan vergonzoso, ahora como vería a Seokjin, además pensándolo bien por qué fue tan ingenuo, era obvio que Jin jamás se fijaría en él, no cuando tenía a la Omega más bonita del campus, ella si era digna del alfa y sobre todo una Omega real no una aberración o bicho raro como él.
—Muchas felicidades a los dos— fueron sus únicas palabras —Yo debo irme ya es tarde.
—Salgamos juntos, Jinnie ya está listo verdad amor.
—Claro.
Yoongi esperaba afuera de los vestidores, tenía lista su cámara pues debía capturar aquella seguramente empalagosa pareja saliendo, sin embargo le sorprendió ver a Nam salir primero y con la mirada puesta en el suelo, mientras detrás venía Seokjin acompañado de una Omega rubia.
—Pensé que ya te habías ido a casa Yoongi— dijo Seokjin al notar a su hermano mayor.
—Ya me iba, no vas a presentarnos— decía a la vez que veía a lo joven.
—Oh claro ella es Nara — ambos omegas giraron a verlo, pues Yoongi tenía la duda de que era ella en la vida de su hermano, mientras la Omega no entendía porque Jin no la presentaba correctamente.
—¿Y es?— preguntó directamente sin rodeos.
—Ella es....es mi no–novia— decía el alfa algo nervioso.
Yoongi en ese momento dirigió su mirada a Nam, ahora comprendía aquel ligero aroma a tristeza.
—Oh...mucho gusto soy Yoongi el hermano mayor de Seokjin, bueno si nos disculpan nosotros tenemos que irnos, vámonos Namjoon.
Sin esperar respuesta lo tomó de la mano mientras emprendian camino y cuando estuvieron lo suficientemente lejos el Omega pudo soltar al fin las lágrimas que tenía acumuladas, se sentía tan patético, no quería ver a Jin, sabía que lo había arruinado todo, por su estúpido enamoramiento arruinó la mejor amistad que existía y lo peor es que no había marcha atrás.