𝖠𝗂𝗋 𝖢𝖺𝗍𝖼𝗁𝖾𝗋┃sʜɪɴ sᴏᴜᴋᴏᴋᴜ

Sinopsis

𝑰 𝒘𝒐𝒏'𝒕 𝒇𝒂𝒍𝒍 𝒊𝒏 𝑳𝒐𝒗𝒆 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒇𝒂𝒍𝒍𝒊𝒏𝒈 𝑰 𝒘𝒊𝒍𝒍 𝒕𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒂𝒗𝒐𝒊𝒅 𝒕𝒉𝒐𝒔𝒆 𝒆𝒚𝒆𝒔 Akutagawa odiaba el maldito sentimiento que no podía evitar, pero del cual tampoco se quería alejar. ᴬᶦʳ ᶜᵃᵗᶜʰᵉʳ | ᵀʷᵉⁿᵗʸ ᴼⁿᵉ ᴾᶦˡᵒᵗˢ

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
SkkTwtw
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

One shot

┃       No quiero caer en amar la caída,          

              Trataré de evitar esos ojos              ┃


    


— ¿Estás bien?


No. Todo por una horrible confusión de algo que temía que fuera más fuerte que él.


¿Qué si estaba asustado?


Ja, parecía una broma de mal gusto, tal vez un plan especialmente preparado para él, con un final frío y peligroso.


No estaba asustado, sólo estaba alerta.


Sabía que su agilidad y rapidez no eran su fuerte, sabía que dentro de todo lo que escondía había un ser bastante diferente al que mostraba. ¿Su miedo? Era precisamente ésto; la inseguridad, la incertidumbre de que pasaría si alguien se entera, si el mismo lo acepta.


— No te importa, estoy bien.


Por eso mentía.


Porque no lo aceptaría.


Esa incertidumbre que se formaba cuando pensaba en todo lo que había hecho, sus crímenes y sus manos completamente bañadas de sangre, de antes, ahora y casi un hecho que así seguiría hasta su muerte.


Casi se arrepentía de su vida.


Aún así debía olvidar lo que le preocupaba, pues no le importaba sinceramente lo que cualquiera opinará de él, su imagen ya era suficientemente buena para mantener su reputación de ser el perro de la Mafia, sólo debía seguir con ello.


Tenía el presentimiento de que Atsushi ya lo sabía, porque aunque tratará de negarlo un millón de veces y evitarlo, él parecía entender la perfección que algo ocultaba, irónico viniendo de alguien que conoció hace poco y sin embargo parecía querer demostrarle que tenía oportunidad de cambiar eso.


— Akutagawa, ¿qué pasa? —pregunto el albino con cierto tono irreconocible.


Evitaría a toda costa caer en ese juego, porque es una mentira, eso no existe para él. En este punto ya no tiene salvación o perdón.


— Nada jinko, no te metas en dónde no te importa.


Pero sin importar las veces que ignoraba o cerraba sus preguntas, Atsushi solo lo miraba de la misma manera que siempre lo había hecho. Sin miedo, sin lastima. Ahi fue cuando descubrio que debía evitar esa mirada, esos ojos bicolor, que siempre odiaba, ahora con más razón al observarlos sentía el peligro por caer en esa mentira.


¿Lo más extraño de todo ésto?


En su interior sabia que había dejado de odiarlo hace tiempo, fue sólo envidia y mentiras las que hicieron ver que todo era su culpa.


Eso no quitaba el miedo que sentía. Por primera vez tenía miedo y no estaba seguro si se traba sólo a aquel chico, porque jamás temería sólo a una habilidad y eso era algo que sí admitiría en parte.


Entonces después de la promesa que hizo sobre los 6 meses, sabía que Atsushi ocultaba algo más que salvar gente o evitar que mueran a manos de Akutagawa.


¿Tal vez quería ayudarlo? Demostrarle que podía cambiar. Un mafioso que no mata. Irónico.


Entonces lo vio, sus cabellos blancos, otra peculiaridad del hombre tigre, ¿podía ser que son de ese color por el tigre lunar?, ¿podía ser que la luna fuera más hermosa que esos cabellos?


— No lo creo...


Aquella ahora no podía verla de igual forma, de una u otra manera le recordaba a su rival, pero no es como si significará algo más, simplemente y de forma literal se trataba de un tigre lunar.


— ¿Akutagawa-san dijo algo? —pregunto la rubia quién solo miraba que su superior estaba completamente perdido y hablando solo.


— No es nada.


De hecho así habían pasado los últimos días.


— Últimamente ha estado distraído, no sabemos qué hacer —dijo la rubia al teléfono.


— Déjamelo a mí, estará bien —contesto el castaño.


¿Pero qué hay sobre si el jóven agente le hubiera robado su estabilidad?


Mostrándole una esperanza a alguien tan perdido como él. Era un error. Podía involucrar aquello que tanto evitaba, sus ojos bicolor o la representación de la misma luna en su cabello, lo llevarían a extrañar, añorar.


¿Qué se supone que haría si decide arrepentirse?, ¿y si se cansa de todo?, probablemente quedé solo otra vez.


— Es casi un hecho que así será —se decía a si mismo cada vez que dichos pensamientos volvían.


No lo necesita. Ni ahora ni nunca. Lo tenía todo de acuerdo a lo que podía, un buen puesto en su trabajo, la seguridad de que su hermana estuviera cerca y él mismo cuidarla, tenía mucha gente a su disposición, sabía que una sola orden bastaba para acabar con quién él deseará. Todos sus deseos podía cumplirlos, bajo condiciones, claro, pero no quitaba el hecho de que fuera suficiente.


Estaba todo bien por su cuenta. No había nada que le faltará o deseará y no tuviera.


Precisamente por eso perdió su estabilidad, se sumergió en un nuevo problema, inseguro de que es lo que quiere.


Atsushi le mostró una forma de ver la luz, la esperanza, igual que a Kyouka, ahora la entendía. Pero nuevamente no lo diría. El chico le mostró una forma pacífica de reflexionar en la vida.


Temía que le gustará la idea.


No quería eso. No quería amar esa mentira y creer en ella. Desde jóven supo la cruda realidad de la vida, algunos nacen y viven con suerte y otros sobreviven por suerte.


No era justo, pero así era la realidad.


Debía ignorarlo, evitar su mirada sincera cuando le decía que había mucho más que eso. Esos días donde después de grandes misiones debían ser atendidos y pasar tiempo juntos, conversando de la vida y lo que querían.


Sabía que en algún momento esa mirada la creería, entonces si eso pasaba, se derrumbaría y al mismo tiempo se derretiría.


Definitivamente debía alejarse de eso.


Esos malditos ojos bicolores acompañados de una hermosa sonrisa de verdad eran un peligro. Lo fueron desde que comenzó a envidiarlo en vez de odiarlo. Poco a poco cambiando. Y tal vez en peligro de amarlo.


— Akutagawa, por favor dime qué es lo que pasa.


¿Y qué se supone qué fuera eso?, ¿preocupación genuina del enemigo?


No ayudaba a su propósito que el chico fuera tan amable y dulce. Mucho menos que se preocupará. Sólo lo volvía más difícil. A este paso debería evitar por completo al chico tigre.


— No es nada.


Responder, sería arriesgarse y el resultado más probable en este caso era perder. Ya había pasado antes, el menor siempre lo superaba y ganaba.


No se rendiría.


— ¿En verdad?


Pero aún no sabe si darle justo lo que necesita para tomar por completo su corazón. Con ello podría tenerlo y usarlo como deseará; podría destruirlo, o romperlo pero también podía cuidarlo y curarlo.


— ¿Cómo sabes que estoy mintiendo?


Parecía ser que nunca descubriría su secreto para conocerlo mejor que nadie y aún así tratarlo como si lo mereciera.


— Algo en tí, lo dice.


Odiaba que lo entendiera hasta el grado de notar los leves cambios en su típica indiferencia. Lo adoraba porque sólo el lo hacía.


— No entiendo cómo podría ser posible.


Esa era la verdad que resumió en las menores palabras posibles.


— ¿Qué cosa?


Su voz, otro problema más a la lista de cosas que temía, una voz paciente, amable, estaba llena de comprensión y por un momento sintió que todo podía ser real.


— No puedo decirlo, no es fácil —confío.


— Realmente nada lo es, pero lo estás haciendo, estás intentándolo, merece reconocimiento.


Por milésima vez maldecia todos aquellos miedos y debilidades que encontraba en una persona. Odiaba que mientras más cercanía adquiriera, más llegaría a ser fuerte ese sentimiento que evitaba.


— Es sobre algo que odio.


¿Desviaria el tema como lo planeó desde el inicio? Es lo más práctico.


— Esta bien, supongo.


Y aquel gesto que hizo Atsushi, quitaba la seriedad que el pelinegro quería mantener. Le divertía su expresión que podía jurar quería volver a verla.


Akutagawa odiaba el maldito sentimiento que no podía evitar, pero del cual tampoco se quería alejar.


Akutagawa amaba a Atsushi. Odiaba amarlo tanto que desearía no hacerlo, su misma debilidad era también su fuerza.


Pero eso era lo complejo que es el amor, ¿cierto?


Un arma de dos filos que podría usarse para dañar o para proteger, podía ser lo que necesitaban para mantener juntos aquellas inestables vidas o en algún otro caso destruirse mutuamente.


— Odio que me gustes tanto.


“Que sienta que no soy digno de estar a tu lado”, falto decir.


— ¿Qué?


Atsushi por su parte esperaba cualquier otra respuesta a excepción de esa. Si no fuera por la sorpresa del momento, probablemente hubiera buscando una forma de desviar el tema de forma casual, sin embargo, aquí estaba muriendo de nervios.


— No lo repetiré, jinko —y se dio al vuelta para cubrir su rostro con su mano.


En su interior pudo reprimir cierta parte de su emoción. No dejaría al descubierto todo lo que sentía, era aún bastante arriesgado para hablar.


— No puedes decir eso y sólo irte.


Y lo besó en modo de confirmación, era todo lo que necesitaban para entenderse por completó, y no siempre había que planear todo el futuro si el presente queda descuidado. Vivirían este momento y después se ocuparían de todo aquello.

  

 

──────────────────────────────


Gracias por leer.


Gente no se que xuxa hago, xd pero me gustó este fic. No se si quedó bien, lo leí en plena madrugada.


Waa, ando feli así que fic con final happy.

Mal hecho pero happy.


Más bn todo kgado pero no da depresión, agradezcan (okno)


Ya no se que decir, q les vaya bn.


Acabo de recordar que ni tiene portada xdd