Dr. Bakugou.

Sinopsis

Bakugou vive de lo que le gusta gracias a su carácter fuerte, está acostumbrado a todo tipo de pacientes. -bizarro.

Genero:
Romance
Autor/a:
BH221krbk
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

🩺

Bakugou es de esas personas que están conforme con su vida tranquila. Está viviendo lo que en secreto siempre soñó.

Vive solo y está a un paso de ascender de puesto en medicina, sencillo pero es la paz que siempre quiso.

Está orgulloso de su carácter y es casi la única profesión en la que puede aplicarlo, ya que el considera que aveces sus pacientes vienen por temas tan estúpidos que se permite poder mirarlos mal pero es un profesional así que sus servicios siempre son requeridos.

Lo sabe, como también sabe de su belleza natural, aunque a él sinceramente no le importa. Los años pasaron y nadie pudo conquistarlo, obviamente él está feliz por saber eso.


Tendría que ser un día más con pacientes que lloran de dolor de estómago, un esguince o una infección y está con uno ahora mismo en su consultorio cuando la puerta suena dos veces y luego tres.


— No.


Responde sin mirar la puerta, solamente en la muñeca hinchada del adolescente.

La puerta vuelve a sonar y con eso se está yendo al carajo la nula paciencia.


— ¡Que no!


Grita. Tratando de hacerle entender que no va dejarlo pasar hasta terminar.


Una receta para el adolescente y la prohibición de no volver a usar PC y consolas de videojuegos permitiéndole solo en caso muy necesario el uso del celular ya que fue esto lo que le generó la tendinitis. Acompaña al streamer popular a la puerta donde con la cabeza baja se va y Bakugou gira para ver a Todoroki esperandolo.


— Es importante.


— Esto también.


— ¿Una tendinitis?.


— Sí. Dijo una mierda así de que ahora no va a poder trabajar.


Todoroki lo mira esperando algo más que no llega pero tampoco le importa.


Caminan por el pasillo donde Todoroki le dice que hay una mole a punto de romper en llanto porque está por morir.


A Bakugou no le sorprende la frialdad con la que vive Todoroki, el también la conoce pero jamás hay frialdad en sus ojos cuando hablan de muerte.

Bakugou se detiene al punto de querer golpear a Todoroki.


— ¡¿Por qué no me dijiste antes que es de vida o muerte?!


— Porque no lo es. Y si fuera así estaría en cirugía, no aca.


El rubio tiene que darle la razón aunque no lo haga. Está confundido.


— ¿Entonces?


— Míralo por vos mismo.


Bakugou sigue confundido pero camina al costado del bicolor cuando llegan a la sala de espera y es guiado a una mole pelirroja que está concentrado mirando el piso hasta que ambos se acercan a el y recién ahí es cuando el rubio ve el puchero más tierno, los ojos más grandes y una melena roja perfecta.


Es lindo, no va a negar eso, rara vez presta atención a la belleza ajena.


— Él es el Doctor Bakugou, él va a evitar que te mueras.


El rubio vuelve a la tierra cuando lo escucha hablar con ironía que solo él conoce. Cierto, muerte.


El pelirrojo se para de un salto y Bakugou casi retrocede un paso.


— ¡¿En serio?!. ¡¡Muchísimas gracias!!.


Toma las manos de Bakugou con tanta confianza que este solo quiere empujarlo.


— Te lo encargo.


Y así Todoroki se fue mirandolo como si ahora estuviera riéndose de él.


Se suelta del agarre con violencia empezando a caminar por el mismo pasillo por el que apareció. No dice nada pero sabe que lo está siguiendo. Mete sus manos en la bata y analiza que si tiene energía y puede caminar no es de vida o muerte. Ahora entiende la ironía de Todoroki. Se va a vengar en algún momento.


Cree que escucha un sollozo cuando están entrando al consultorio, duda que es confirmada cuando ve que lleva su mano a su rostro para limpiarse rastros de lágrimas o mucosidad, hasta que se sientan enfrentamos.


— Bien, ¿Que pasa?.


— Creo que me voy a morir.


— ¿Y por qué crees eso?


El pelirrojo duda en hablar, busca las palabras que quiere decir mientras su puchero es más grande y sus ojos se vuelven cristalinos, entonces enfrenta la mirada paciente del médico.


— Creo que no voy a poder tener sexo nunca más.


Fue casi un susurro pero Bakugou lo escuchó fuerte y claro pero por las dudas quiere confirmarlo.


— ¿Qué?.


— Creo que no voy a poder tener sexo.


Bakugou se mueve inquieto, esta no es su área, no es su especialidad entonces ¿Por qué está con él?, ¿es de vida o muerte?.


— Necesito que seas más explícito.


— Tendría que verlo.


— Bien, mostrarme.


Bakugou se levanta para guiarlo a la camilla y espera a que lo haga.

Están enfrentados y escucha el suspiro y una disculpa de parte de este pelirrojo.

Recién ahora se da cuenta que este tipo es más grande que el pero Bakugou le gana por casi dos centímetros en altura. Se anima a decir que le da ternura ver a un hombre tan grande cabizbajo, pidiendo perdón y sonrojado.


Siguen parados cuando Bakugou analiza su cuerpo en busca de algún signo de algo cuando las manos de Kirishima viajan al botón de su pantalón y los baja lentamente. El rubio sigue sus movimientos con una ceja alzada cuando los pantalones caen a los tobillos. Hay una pequeña pero notable erección oculta en su ropa interior a la cual Bakugou reacciona profesionalmente.


— Perdón...


— No pasa nada.


— Es que hace tanto tiempo que no veo a un hombre tan lindo que me fue inevitable.


Bakugou está procesando. Pasaron muchas cosas en un segundo. ¿Le acaba de decir lindo?. ¿Esto es un coqueteo?. ¿Y su muerte?.El respondió profesionalmente y este pelirrojo le dice cosas sin pensarlo.


— C- Como sea ¿Cómo te vas a morir?.


El pelirrojo levanta la mirada y las lágrimas caen como si se hubiera acordado de eso.


— E- Es... Es que. Es que mi pene...


Llora más fuerte como si lo estuvieran torturando y Bakugou de reflejo mira su bulto esperando algo y si, le gusta lo que ve, pero está trabajando y este tipo se esta por morir.


— ¿Pero que tiene?.


— Tendrías que verlo.


¿Es enserio?. ¿Esa frase otra vez?.


— ¡¡Entonces mostrame, No es la primera vez que veo uno!!


Lo dijo profesional y personalmente pero él no tiene que saberlo.


— ¿Ah , no?


Clava dagas en los ojos llorosos del paciente sin importarle nada. Pero funciona, se baja la ropa interior y se sienta en la camilla.

Bakugou lo sigue y se pone frente a él con el sollozó de fondo de un tipo que debería dar miedo y no ternura.


— ¿Y entonces?...


— Doctor, me apena mucho decir esto pero anoche estuve con.... Alguien... Y hoy cuando me fui a bañar me note esto...


Bakugou escucha todo, absolutamente todo tratando de adivinar que tipo de enfermedad podría ser o incluso a recurrir a algo que nunca pensó: pedir ayuda.

Su mirada viaja a lo que le señala, todo va en cámara lenta pero no ve nada.


— No veo nada.


El pelirrojo toma su pene y hace subir y bajar su mano. Bakugou quiere echarlo de ahí pero en lugar de eso instintivamente se acerca a la acción que está haciendo, quedando casi arrodillado entre sus piernas.


— Ahí, ¿lo ve?.


El pelirrojo llora, su voz se entre corta y Bakugou piensa que ya vio de todo en este trabajo pero nunca a un tipo que llora mientras parece que se masturba.


Vuelve a mirar y recién ahí lo ve.

A un costado en el tronco hay una pequeña mancha.


Bakugou se quiere jubilar hoy por culpa de este idiota.


— ¿Te duele?.


— No, pero-


Jadeó. El pelirrojo jadeó y Bakugou lo vio cuando una de las venas de su erecto pene latio. No sabe que hacer, se queda en el lugar tratando de fingir demencia.


— Perdóneme doctor, es que la vista....


Bakugou levanta la vista tratando de penetrar el alma de ese tipo. Se levanta lento y coloca sus manos al costado de la cadera como si estuviera evitando que se escapé.

El de la melena puntiaguda está más rojo de mejilla que de pelos y Bakugou sabe que es por la cercanía de apenas un par de centímetros de distancia.


— ¿Que tiene la vista?. ¿Que veías?.


— N- No... Bueno, ya sabe...


— No. No sé.


Y así Bakugou se aburrió. Salió del espacio personal del pelirrojo viendo el momento en el que esté volvía a respirar lo que le provocó una sonrisa arrogante.

Se gira dándole la espalda y de uno de sus bolsillos saca su celular y lo lleva a la oreja.


— Hey, tengo un tipo acá que se va a morir. Te voy a mandar una foto y me decís si es lo que yo creo que es. Si es que... Está en su pene.


Mira de reojo como el paciente tiene toda su atención en lo que habla. Corta la llamada le pide con un gesto una foto para mandar solamente de lo que ve y en silencio esperan la respuesta mientras se miran. Un minuto después el celular del médico suena.


— ¿Y?. Lo suponía. Ahora voy. Entonces lo voy a mandar a cirugía para que le saquen el pene.


— ¡¿QUE?!


La cara del pelirrojo es arte. Está llorando, en pánico, asustado y se puede ver cómo su mundo se acabó.

Se acerca en un paso al medico y lo toma de los brazos en al desesperación.


— Soltame.


— Dijiste que me ibas a ayudar.


— No te vas a morir.


— ¡¡¡Me vas a sacar mi pene!!!


— Ahora vuelvo.


Antes de que pueda escuchar la protesta se suelta del agarre y sale del consultorio dejando encerrado a un pelirrojo que llora con los pantalones sobre sus tobillos.


.


No sabe porque pero este momento le resulta muy divertido. No todos los días tiene este tipo de escenas, tiene peores y mejores pero esto está en lo mejor del año.


Entra al ascensor y se mira en el espejo cuando se da cuenta que se está haciendo cargo por voluntad propia de algo que no le corresponde. ¿Por qué?, ¿No sería más fácil mandarlo con Ella?. No. Eso implicaría que él no puede resolverlo.


Llega al tercer piso, habla con la médica y le confirma que si es lo que él creía, obviamente él tenía razón.

La conversación apunta a qué sería lo mejor que ella seguiría atendiendolo a lo que Bakugou se enoja y le dice que si él fue capaz de darse cuenta que puede resolverlo. Ella hace rodar los ojos y le cumple su capricho le dice como hacerlo, le da elementos pero le recuerda que la profesional en esa área es ella, Bakugou responde con un portazo y un "Ya lo sé" entre dientes.


.


Vuelve a su consultorio y al abrir la puerta ve exactamente la misma escena que dejó. El pelirrojo sigue llorando pero esta vez con la mirada clavada en su pene, es tanta la concentración que nisiquiera nota que entro.


Es lindo. Ese puchero. Él también.


Bakugou suspira y sabe que ya fue mucho sufrimiento para este tipo. Así que cuando cierra la puerta le confiesa la verdad.


No sé va a morir, no va a ir a cirugía y no le van a sacar el pene, lo que provocó que llorara más, Bakugou sigue hablando y le dice que lo que tiene son dos pelos encarnados y que eso le generó esa mancha.

Bakugou acuesta a Kirishima, le pide que deje de llorar, que ponga su pene duro como antes y que no llore cuando le saque el vello. Hizo caso a todo menos a no llorar.


Una vez que Bakugou guardo la pinza para devolverla y decirle que si no quiere que eso vuelva a pasar tiene que hacer un tratamiento con una médica que él le va a decir, escucha como se limpia los mocos del llanto y no deja de agradecerle y que está feliz de poder seguir mostrando su pene a tanta persona como pueda.

Habló de más por su felicidad y eso generó que Bakugou se moviera incómodo en el lugar.


Bueno, fin. Este tipo puede irse a seguir cogiendo, no tiene nada que ver con él.


— ¡Doctor, muchas gracias! ¿Cómo puedo pagarle?.


— Seguí el tratamiento y no vuelvas por idioteces.


Contestó tan frío y rápido como escuchó la pregunta, esperando para que se fuera.

Los ojos rojos lo miran y le sonríe.


— Yo pensaba en algo fuera de acá.


— No es necesario.


— Wow, nunca me habían rechazado.


— Siempre hay una primera vez.


¿Esto y eso es coqueteo? No importa, Bakugou sabe muy bien que no tiene que volver a creer en hombres, solo lo quieren por una cara bonita.

Después del momento incómodo, un rápido apretón de manos y una sonrisa puntiaguda, el paciente se va.


¿Cuando fue la última vez que lo invitaron a salir?. Bueno, él nunca dijo nada de una cita o algo así.


Bakugou siguió su día, su noche y hasta su semana, así pasaron por el consultorio de la guardia tantas caras como dió tiempo de atender.


Al cumplisrse un mes desde que se conocieron, resulta increíble la cantidad de veces que vio esa melena roja por los pasillos del hospital.

Sabía que iba al piso donde se trata dermatología, pero la excusa que dió de que se había equivocado de consultorio para terminar diciendo un "hola", fue patético.

Bakugou no es idiota se dió cuenta cuando una vez lo chocó pero los reflejos de él fueron más rápido y pudo esquivarlos haciendo que el pelirojo terminara en el piso, cayendo frente a sus ojos y con los pacientes que vieron la situación.


El resultado fue Kirishima riendo para disimular y Bakugou insultandolo en voz baja para dejarlo ahí en el piso.


Es media semana y Bakugou esta ordenando papeles en la mesa de la cafetería cuando el saludo de ella a lo lejos la hace mirarla, él la ignora.


— No me ignores.


— ¿Porque no puedo hacerlo?.


Ella rueda los ojos sin disimular.


— Por que vengo a comer con vos. Mínimamente, no me ignores.


Maldita extranjera.


— No te lo pedí.


No responde pero en su lugar lo mira detalladamente, molestarlo siempre alegra su día.


— ¿Tengo algo que me estas mirando tanto?.


— Me pregunto lo mismo. ¿Que tenés que a todos les gustas?.


— ¡¿Que dijis-


Su conversación se interrumpe cuando el celular de Bakugou suena y su expresión cambia. Le transmite a ella una sensación de escalofríos hasta que cuelga y se miran, ella esperando una respuesta y el no queriendo decirla.


— Era Aizawa.


— ¡¡No lo creo!!


— ¡No grites, loca!


Se tapa la boca para contener el grito y el se gira para irse.


— ¡Hoy es tu día, suerte!.


Él la mira con rechazo a esa energía y se va directo a la oficina de Aizawa.

En su interior él sabe que está nervioso pero lleva esperando este momento mucho tiempo y sabe que no hay nadie mejor que él mismo para esto.


.


Regresa a su consultorio dónde se sienta en la silla que lo acompaño casi un año y mira todo al rededor en un momento nostálgico.

No lo va a extrañar, pero se acabó.

Lo acaban de ascender.


Aizawa fue tan claro y directo en sus palabras que todavía repite ese recuerdo en su cabeza.


"Mañana arrancas como jefe de área. Felicidades"


Está en pleno extásis y paz mental pero la puerta suena. Está vez no va a atender, quiere gozar esto.


Vuelven a tocar.


— ¡Doctor, Bakugou!


Bakugou mira la puerta y camina para abrir solo por el instinto de reconocer esa voz.


— ¡Doctor Bakugou, hola!


El pelirrojo, esa voz era de él.


— Dije que no estoy disponible ahora.


— ¡Lo sé, pero quería darle esto!


Le entrega una bolsa donde Bakugou la mira con desconfianza pero acepta.


¿Un regalo de un ex paciente?. Esto es nuevo, puede ser el regalo más idiota pero casi parece una jugada del universo.


Bakugou agradece y otra vez esa sonrisa puntiaguda, está vez se permite mirarlo de pies a cabeza con poco disimulo.


Una mano extendida en la distancia entre ellos.


— ¡Soy Kirishima Eijiro!


Después de dudar en la amabilidad de este tipo se rinde.


— Bakugou katsuki.


— S..se, se que es repentin-


— ¿Cómo va tu tratamiento?. Señor vello encarnado.


No queria saber, pero tampoco quiere escuchar la propuesta de Kirishima. Interrumpirlo fue lo único que se le ocurrió.


— A- ¡Bien!, Ella es toda una profesional...

Y ... Es por eso que estoy acá.


Bajo la voz, una mano fue a su propia nuca y un sonrojó se apoderó de él. Algo que Bakugou ya vio antes.


— ¿Eh?


— S- si... Bueno... es que, después de que me deribaste con ella, le dije que me interesaba conocerte así que le pregunté cosas de ti, ya sabes, tu nombre, tu edad, tu sexualidad, tu estado civil y esas cosas...


Bakugou lo mira, recordando si en algún momento él dijo algo... Pero desgraciadamente ella sabe casi todo. No es su amiga, pero sabe que podría sospechar algunas cosas, aunque tampoco es que él lo oculte, pero a lo largo del año saben lo justo y necesario el uno del otro.


— ¿Que te dijo?.


— Que te tendría que preguntpersonalmente...Yo quería que me ayudará, pero no lo hizo.


El rubio lo analiza y responde con una mueca que pone nervioso al contrario.


— ¡Entonces!... ¿Te puedo invitar el almuerzo?.


— Acabo de almorzar.


— La merienda.


— A esa hora sigo trabajando.


— La cena.


Bakugou bufa.


— ¿Regalo y cena solamente por sacarte dos vellos encarnados y restablecer tu vida sexual?. ¿Entonces que me estarías dando si hubieras estado en peligro de verdad?.


— ¡Ah!. Estoy muy feliz de que me ayudarás con eso. Pero no es por eso-


— ¿Entonces?.


— Es que sos tan lindo que yo-


Bakugou rio mientras la falsedad invadía su sonrisa.


— Así que es por eso... Por ser una cara bonita.


— ¡No!¡No! OSEA SÍ LO SOS PERO NO ES-


— Ya entendí. Pensaste que era de esos.


— ¿No lo sos?


— ¿Por que lo asumiste?. O ¿Es que lo pensaste para poder llevarme a la cama?


— ¡NO!


— ¿No?


— ME GUSTARÍA PERO NO ES LO QUE QUIERO AHORA.... Lo juro.


Esta mirando al piso en busca de la solución a sus problemas.

Ya no recuerda la última vez que estuvo en este estado.


Bakugou sigue estudiando a este sujeto mientras lo ve debatiéndose sobre que decir y que hacer. Hasta podría decir que se está insultando a si mismo, su puchero otra vez, ese puchero le está diciendo que en verdad siente culpa y esas mejillas roja le dicen que de verdad está avergonzado.


Vuelve en sí y mira la bolsa de su regalo.


— Bien, la cena está bien. Salgo en seis horas.


— ¡¿En serio?! ¡SI!.- el grito salió y Bakugou se asusto. —¡Perdón!. Entonces, te paso a buscar.


— Supongo que sí.


Rodo los ojos y giro para cerrar la puerta pero Kirishima lo detuvo.


— Hey ¿Me darías tu número?.


Bakugou frunció el seño como si lo hubieran insultado y se giró con los brazos cruzados para enfrentarlo.


— ¿Para qué?, ¿Vas mandarme un mensaje para decirme que no vas a venir dentro de cinco horas y medias o lo vas a hacer dentro de seis?.


— ¿Eh? No, no,no, nada de eso...


— ¿Y entonces para que?


— Era para tenerlo, pero supongo que te puedo pedir después.


— Mi número es muy personal. Si lo querés vas a tener que ganartelo.


Dicho eso, está vez si pudo cerrar la puerta y encerrarse de nuevo en su espacio por lo menos por última vez.


Lo ascendieron y tiene una cena con ese chico lindo. No va a hacerse iluciones pero este si fue un gran día.

Se siente algo culpable por como lo trato pero no quiere fingir su carácter, ya pasó por cosas similares.

.


katsuki se dió cuenta que talvez hoy si tendría que haber hecho una excepción y haberle dado su número para así poder evitar los nervios que tiene ahora y ser él mismo el que cancele esto.


Camina hasta la puerta principal del Hospital para irse pero una cabellera roja hace brillar la noche.


No quería creerlo, no quería que estuviera pero está feliz aunque no hay necesidad de emocionarse es la segunda vez que se ven, o algo así.


Camina hasta Kirishima que está apoyado en un auto y lo invita a subir dónde comienza el viaje hasta la cena, Kirishima deja que sea el rubio el que decida que comer y eso hace, porque elije comida picante poniendo a prueba el paladar del quien lo invito.


La cena fue hermosa y todo fue posible gracias a qué Katsuki fue capaz de reirse en la cara de Kirishima recordando la situación bizarra en la que se conocieron.

Entre más vergüenza tenía Kirishima más fuerte reía Bakugou.


Después de la cena, unas copas y caminar Kirishima lo quiso llevar a su casa a lo que Bakugou nego diciendo que solamente quería que lo acerque. Kirishima entendió y respeto eso.


Bakugou salía del auto cuando se detuvo para mirarlo y decirle tres números a lo qué Kirishima no entendió y Bakugou solamente salió del auto.

Kirishima seguía adentro pensando y repitiendo los números que le dijo, hasta que se dio cuenta y lo anotó.


Bueno, al menos se ganó los tres primeros números, pero a pesar de eso, Kirishima se siente algo curioso, el rubio casi no hablo nada, le contó que hoy lo ascendieron, lo cual fue motivo de festejo, pero no dijo nada más, no como el que habló hasta que le dolió la garganta.

Es cierto que ahora sabe su edad, y cosas básicas, pero hay preguntas que no respondió.

Decidió que la próxima vez va a ser él el que se cansé de escucharlo hablar y quizás haga algún movimiento de cercanía también.


....


No sabe porque le dió los números, ahora que lo piensa fue algo estúpido pero su boca fue más rápida que su cerebro y cuando se dió cuenta ya estaba lejos.

Se quiere pegar por tratar de creer que así podría llegar a conseguir otra salida, lo cual no tiene sentido ya que Kirishima solo lo invito como agradecimiento. Probablemente es la excusa más estúpida del mundo pero no quiere hacerse iluciones y el porque es claro. Pasaron cuatro días y ya no sabe que esperar que pase.


Al sexto día Bakugou dió por hecho que solo fue esa cita, pero la situación cambia cuando a media tarde en medio de un estrés por papeleo y pacientes Todoroki entra diciendole que hay, otra vez, cierto pelirrojo preguntando por él.

Bakugou sin saber que hacer ante la sonrisa pícara que tiene frente a él, solo le grita que se largue, que lo deje trabajar en paz y que le diga que le faltan al rededor de tres horas para terminar.

Todoroki anonadado le hace caso y no vuelve a preguntar nada más.


Después de vivir las últimas horas de jornada más larga de su vida, ve a Kirishima en el estacionamiento.


— ¿Que paso?. ¿Necesitas ayuda con otro pelo encarnado?.


Kirishima sonríe ante su voz y su rojo facial se hace más fuerte ante el recuerdo. Le sonrie con un intento de seducción mientras lo ve acercarse.

Cuando lo tiene enfrente le da un leve beso en la mejilla a lo que Bakugou no sabe cómo reaccionar.


— No, pero no me molestaria la vista de nuevo.


Bakugou se tensa y lo empuja.


— Idiota.


Lo primero que le había dicho a Kirishima fue que el no es una persona que le gusta el contacto físico en exceso, ni en público.


— Lo siento.


Tras ver qué estaba arrepentido de verdad, ahora es el que siente que debe disculparse.

Asiente en respuesta y hace un gesto para que suban al auto.


.


.


.


Bakugou ya había tenido que cancelar varias veces sus citas por cuestiones de trabajo, Kirishima jamás protesto, entendía a la perfeccion, tanto el uno como el otro tenían sus responsabilidades y aunque Bakugou más de una vez arriesgo horas de sueño, tenía un pequeño temor a que Kirishima ya no quisiera verlo por tantas cancelaciones, aunque no lo admitiera en voz alta.


Cuando pasó el primer mes de la primera cita, Bakugou ya estaba algo, bastante, enojado de que Kirishima no avanzará en más que palabras, murmuros, tartamudeos y nerviosismo, aunque al principio le divirtió verlo así, y aún lo hace, ya se canso.

Por eso después de una cena, le pide a Kirishima que lo lleve hasta la puerta de su casa bajo la excusa de que no quería caminar. Kirishima con asombro accede sin dudarlo y el resto del viaje en el auto es luz en la sonrisa puntiaguda.

Cuando llegan a la puerta, este se despide y Bakugou bufa, es después de sacarse el cinturón y abrir la puerta que gira a mirarlo, lo toma del cuello y le roba el primer beso que tendría que hacer pasado hace mucho.

El pelirrojo sigue con los ojos abiertos mirándolo cuando Bakugou sonríe.


— Te dije que no me gusta el exceso en cariño y que no me gusta que me toquen tanto enfrente de otras personas. No te dije que tenías una maldita orden de alejamiento de mi.


Después de procesar esas palabras se acerca para volver a besarlo pero la mano ajena lo detiene.


— Nos vemos, pelos encarnados.


Así fue como Bakugou salió del auto y Kirishima se la paso tocando bocina de la felicidad.


Al otro día Kirishima apreció en el trabajo de Bakugou solamente para robarle un beso y decirle que a la noche iba a pasar por él.


Ya no iba a negarlo, Kirishima le gustaba y mucho. Cada vez más y le gusta lo que siente, lo que es tener a alguien al lado y esas cosas que espero vivir con otras personas pero que solamente lo buscaban por una noche.


.


.


.


Está explotado de papeleo, de trabajo y una vez más está enojado. Ama su trabajo tanto como pasar tiempo con Eijiro. Ya no le gusta hacer esto pero una vez más tiene que llamarlo para decirle que no se van a ver a lo que Kirishima solamente le dice que está bien.


"Está bien". Esas fueron sus palabras, Bakugou está mal, obvio que quiere verlo, pero Kirishima tiene que entender que esto es primero incluso que él mismo.


Se encierra en su departamento con la computadora y los papeles hasta el techo cuando suena el timbre. Recién se estaba sentando y ya tiene que levantarse con todo el enojo, abre la puerta.


— Que me canceles porque tenés trabajo lo entiendo a la perfección pero déjame por lo menos ayudarte en algo.


Está feliz pero también es una persona orgullosa y peleadora.


-— ¿Y como exactamente podés ayudarme?


Segundos que fueron horas para él y risa tentadora para el rubio.


— ¿Ya comiste?


No, no tuvo tiempo ni de pensar en eso.


— ¿Sabes cocinar?.


Levantó una ceja ante la clara duda pero Kirishima solo mira a a su alrededor en busca de ayuda.


— ¿Un huevo frito?.


Mira con miedo pero Bakugou solo lo mira esperando algo más así que dice lo primero que piensa.:


— Y.... y si pedimos comida?.


— No.


— Puedo ayudarte con tu trabajo.


— ¿Sabes algo de medicina?


— No...¡Pero-! ... Soy muy bueno.... ¿Mirándote?....


Ríe. Se acerca y lo besa en la mequija.


— En realidad no. No sabes ni disimular. Yo cocino, vos solamente mírame. Pelos de mierda.


— Soy muy bueno en eso.


Después de entrar, mientras Bakugou cocina, se da cuenta que la sorpresa le gustó. Que esto le está haciendo bien a él, su mente e incluso su cuerpo, sin mencionar su propia noche.


Finge que no sintió la mirada penetrante de en su nuca mientras corta verduras.

Le gusta que él lo mire pero el ruido del flash hace que no pueda seguir fingiendo.


— ¿Me acabas de sacar una foto?.


— No pude evitarlo, estás muy hermoso.


Después de la comida y el postre Bakugou vuelve a sus tareas pero la compañia de Kirishima al otro lado de su mesa hace que el aire sea distinto. Agradable.


Las dos primeras horas pasan y Kirishima se levanta, camina hasta donde está el rubio y besa su frente para después ir al sillón y caer ahí.


Agradece la compañía pero cree que ya es mucho.


— ¿No tenes que trabajar mañana?.


— Pude cambiar mi día de descanso para poder estar acá. Pero si te molesto me voy.


Por alguna extraña razón esa idea no le gusta nada.


— No dije eso.


— Entonces me quedo.


.

El cuerpo de Bakugou lo obliga a descansar de la posición tan incómoda en la que está desde hace horas.

Levanta los brazos lo más alto que puede y suspira cuando ve su trabajo terminado, lo repasa una vez más y está todo tal cual como a él le gusta.


Por fin termino.


Mira al sillón donde Kirishima está dormido y tiene baba en la comisura.

¿Por qué eso es lindo?.


Es tarde, literalmente a Bakugou ya le está gustando demasiado este chico.


Deja todo como está y camina en silencio hasta el sillón donde lo ve dormir.

Quizás apartir de ahora el pueda quedarse a pasar la noche ¿Y por qué no empezar ahora?. ¿Eso es ir demasiado rápido?, Pasaron apenas tres meses pero ya siente que no demostró tanto como si lo hizo el que ahora duerme pacíficamente en su sillón.


Cuando recuerda que el demostró y nunca le devolvieron es cuando se quiere alejar pero Kirishima tiene algo, algo que no sabe que es pero que quiere y desea quedarselo.


...


Kirishima se remueve con una sonrisa cuando siente cosquillas en la mejilla, le gusta y no tiene ninguna intención de moverse.

Le toma un par de segundos darse cuenta que son pequeños besos lo que está sintiendo.


— ¿Estoy soñando? Porque si es así no me quiero despertar.


Murmuro, a lo que los labios ajenos vibraron en un una pequeña risa pero los besos no pararon.


— Idiota.


— voy a fingir que no escuché eso para creer que esto es un sueño.


Los besos bajan hasta el cuello dónde se estremece y son los dientes del rubio lo que hace que proteste.


— ¿Seguro que no querés abrir los ojos?.


— Si los abro se acaba y siendo sincero me gusta mucho esto.


En un punto lo entiende, hasta ahora los momentos de cercanía siempre los inicio él y los reforzaba Kirishima cuando sentía que estaba aprobado por el rubio pero cuando quiso ir más lejos, Bakugou era quien lo freno y Kirishima siempre respeto eso.


— Idiota.


— Decime Eijiro.


— Pelos encarnados.


Kirishima se mueve y abre los ojos cuando lo ve arrodillado en el suelo, al costado de su cabeza pero este apenas se aleja y se miran en silencio.


— Katsuki, me gustas tanto.


Obviamente ya lo sabía pero fue tan natural la manera en que lo dijo que su única respuesta fue acercarse y besarlo de nuevo.


El beso es cada vez más fuerte, entre gemidos y espasmos fue subiendo el nivel hasta que Bakugou se sube al sillón y se acomoda para posicionarse entre las piernas del pelirrojo acostado.


Se felicita a si mismo cuando recuerda lo bien que hizo en comprar un sillón tan grande.


Los ruidos que salen entre sus labios generan más calor en ambos.

Entre más tenso se pone Kirishima por no saber que hacer más relajado está Bakugou.


El rubio besa, muerde y chupa la boca ajena mientras sus manos tocan su cuello y acarician los brazos que hace temblar al pelirrojo.


Bakugou rompe el beso bruscamente y mientras Kirishima lo ve, siente que el aire vuelve en él. El contrario lo mira con una sonrisa pícara y sin decir nada se saca la remera, dándole un espectáculo casi soñado. Disfruta de la reacción que tiene y con sigilo se acerca para besarlo de nuevo pero Kirishima lo detiene.


— ¿Estás seguro?.


— No sos el primer hombre con el que estoy.


— No estoy seguro porque pero eso me dolió.


Bakugou rueda los ojos y niega tratando de entender porque interrumpió este momento.


Confusión es lo único que se lee en su cara y al rubio no le gusta pero sonríe porque sabe cómo cambiar esa expresión de su rostro.


— ¿Enserio? ¿Dónde te duele?.


Pregunto a pocos centímetros de un beso para después alejarse.


— Cerca del corazón.


— ¿Deberíamos hechar un vistazo?.


Es increíble lo rápido que la expresión de Kirishima cambió.


— Creo que sí, doctor. Me duele.


Sonríe mientras vuelve a ver ese puchero que ahora dan otra energía.


Se acerca y le muerde el labio inferior, se aleja y solo con una ceja levantada hace que el pelirrojo levanté los brazos para sacarle la remera y por fin estar torso a torso desnudo.


Bakugou analiza detalladamente cada parte de piel.


— ¿Dime si puedes sentis esto, si?


Con algo de miedo, Bakugou pasa su índice por el pectoral, llegando al área del corazón.


— No, nada.


— ¿Y por acá?


La voz de Kirishima sale lenta pero es perfecta para sus oídos, lo que le da confianza para jugar, subir y bajar con sus dedos a toque lento por todo torso.


— No, doctor, creo que su dedo está roto...


— ¿Si?. Entonces, ¿está sugiriendo que use algo más?


— No sé, doctor, usted es el experto.


— Cierto. Muy bien, deje todo en mis  manos.


Llega a las caderas y sigue jugando entre el costado de su piel y lo que no puede ver por sus pantalones, dónde ve movimiento.


— Bueno, veo que reacción por esta área si tiene.


— Sí...


Sin dar aviso le roba un beso rápido, empieza a besarle el cuello dónde descubre que es sensible y se inventa un camino de besos sobre todo su pecho.


Está más que seguro que hoy quiere esto. Hoy manda él.


Cómo se mueve a cada toque por culpa de unos besos solo hace que esto sea adictivo de hacer.

No lo piensa nisiquiera un segundo cuando se acomodo entre la entrepierna del pelirrojo y sin avisar le bajó ese short con el que estaba. Kirishima se mueve con vergüenza al ver su pene expuesto, otra vez, ante los ojos de Bakugou.


— ¿Que pasa?


— La vista que me está dando ahora es.... Tan excitante.


Se siente orgullosos de escuchar esto por segunda vez y lo demuestra mientras acerca la lengua por el largo del pene.


Kirishima se mordió el labio por la excitación y Bakugou rio.


— Va a tener que hacer sesiones privadas conmigo.


— Por favor.


Alcanzó a decir antes de que Bakugou empezará a besar la cabeza de su pene hasta romper el contacto visual haciendo que su cabeza fuera hacia atrás con los ojos cerrados, agarrando el sillón y púas rubias.


Katsuki nunca estuvo tan tranquilo mientras la noche caía y escuchaba gemidos que son su culpa.

Esto le gusta tanto como el propio Eijiro, tiene intención de repetir este momento siempre que pueda.

Hoy mismo puede repetirlo una o dos veces más ya que la noche los espera y hay que recuperar el tiempo perdido.


     Fin.


Lo terminé! Jajajaja bueno Joss esta historia es TOTALMENTE tuya.

No se parece en nada a lo que me pediste pero salió esto 💕


Pd: me di cuenta que soy un asco para los finales.

Pd1: perdón por cortar la acción pero también se que soy horrible haciendo escenas de sexo xD.

Pd2: gracias por leer esto tan largo.

Pd3:"ella" soy yo.

Pd4: kiribaku canon 💥🦈.