Still With You - [Dekubaku]

Sinopsis

Izuku Midoriya un vampiro que ha vivido miles de años, cansado de su inmortalidad. Cambiando de apariencia cada siglo se oculta entre la humanidad sin ningún problema, hasta que en el último siglo se convirtió en un artista famoso. La gente rumorea que solo pinta cuadros con un joven cenizo y ojos rubis, demasiado hermoso para ser real. Su arte fue exhibición alrededor del mundo mientras él sigue permaneciendo la belleza de su amando en la pintura. -¡Wow, esa pintura se parece a tí, Bakugou! No supo porque giro su cabeza pero, fue como ver sus pinturas en carne y hueso, su amando, la persona que ha estado pensando durante milenios, había reencarnado al fin.Izuku Midoriya un vampiro que ha vivido miles de años, cansado de su inmortalidad. Cambiando de apariencia cada siglo se oculta entre la humanidad sin ningún problema, hasta que en el último siglo se convirtió en un artista famoso. La gente rumorea que solo pinta cuadros con un joven cenizo y ojos rubis, demasiado hermoso para ser real. Su arte fue exhibición alrededor del mundo mientras él sigue permaneciendo la belleza de su amando en la pintura. -¡Wow, esa pintura se parece a tí, Bakugou! No supo porque giro su cabeza pero, fue como ver sus pinturas en carne y hueso, su amando, la persona que ha estado pensando durante milenios, había reencarnado al fin.

Genero:
Mystery/Scifi
Autor/a:
Katlizpaco
Estado:
En proceso
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

1

No creyó que varias personas estuvieran en el museo observando con detenimiento sus obras, o más bien, a su amado pero ellos no lo sabían, ni tendrían que saberlo. Caminaba por el lugar tranquilamente, sin preocuparse de alguien lo reconociera puesto que nadie sabía quién era realmente el autor detrás de aquel joven plasmado en un lienzo.


Esa luna se veía solitaria


Escuchó varias personas interesadas en comprar una de sus obras, se molestaban cuando les decían que no estaban a la venta. Después de todo, él jamás vendería sus obras, jamás vendería algo que solo él debería tener para sí mismo, si, es egoísta. Pero nadie merece tenerlo más que él.


Porque parecía que estaba derramando sus brillantes lágrimas en el cielo nocturno


Él lo amo tanto, que la humanidad sin piedad se lo arrebato. Y eso jamás se le olvidará, jamás los iba perdonar por arrancarle su corazón, su vida entera, su mundo.


Es un milagro que se dejó llevar por un viejo amigo de mostrar su arte, su amor por aquella persona, aún que una parte de él sigue molesto porque otras personas vean su arte. Igualmente, es solo para entretenerse en su aburrida vida, vida de la cuál no puede deshacerse.


Sabiendo que el mañana llegaría alguna vez


Después de todo, la única persona que podía hacerlo desaparecer de la existencia, ya no estaba con él.


Quería quedarme en tu cielo como una estrella


Suspiró cansado bebiendo un poco de cafeína que era lo único además del chocolate que podía quitarle el hambre, la carne que consumen los humanos no era muy apetitosa y hace tiempo que no sale a cazar. Y ni lo hará, no quiere que los humanos se alarmen por crímenes que de seguro él cometió aún que ellos han cometido cosas peores.


Aquel día, aquel momento. Si hubiera sabido que sería de esta manera


Se detuvo en una de sus pinturas, admirando los ojos rubis que pinto con tanta emoción como si los estuviera viendo de frente, cuando en realidad solo es producto de sus recuerdos.


Hubiera guardado más de ellos en mis recuerdos


Si pudiera tenerlo al frente ahora mismo, daría lo que fuera con tal de solo verlo otra vez. Recuerda su aroma, tan embriagador que cuando lo olió por primera vez quedó hipnotizado, tan hermoso, tanto en físico como persona. El único ser humano del cuál valía la pena seguir con su inmortalidad.

Es una lastima que no volvería a ver.


¿Cuando pasara eso?


— Wow, esa pintura es muy realista — Escuchó a unos jóvenes, pudo deducir por su olor que apenas entraron a la adultez. Estaba apunto de irse a otra parte cuando uno de ellos dijo algo que lo dejo paralizado —¡Oye, Bakugou!¡Está pintura se parece mucho a tí!¡Es como si te hubieras pintado en persona!


Cuando te vea otra vez


¿Una persona igual a su Kacchan? Imposible, totalmente imposible.


—¡Joder, ya te he dicho que ese no soy yo, rata electrica!¡Es solo una coincidencia!


Sonaba a igual a su Kacchan, hablaba de manera grosera igual que su Kacchan. Cuando sus ojos esmeraldas se encontraron con la viva imagen de sus pinturas, su musa, sus obras en carne y hueso enfrente de él. No lo pudo creer.

Olía igual a Kacchan, su sangre... Es igual a la de Kacchan, su Kacchan. Podía escuchar su corazón, su respiración y su sangre recorrer sus venas. Su embriagador aroma era igual de exquisito e hipnotizador que se le fue arrebatado hace décadas.


Lentamente giro su cabeza hacia el dueño de aquella voz, estaba justo enfrente de él.


Te miraré a los ojos y te diré: "Te he extrañado"


Se supone que es un ser que no siente ni tiene sentimientos, pero ahí estaba, llorando a mares mientras observa al cenizo pelear con su amigo. Es su Kacchan.


Incluso si bailo solo en los recuerdos de esos momentos fascinantes, aún sigue lloviendo.


No podía creerlo, al fin, su amando había reencarnado ¿Desde cuándo? Desde cuándo ha estado caminando por el mundo sin que Izuku se diera cuenta de su existencia. No podía acercarse, se iba descontrolar.


Salió corriendo a otra parte como un cobarde, ¿Que estaba haciendo? Tanto tiempo sin esperanzas de volver a verlo y ahora estaba ahí, vivo, enfrente suyo, enseguida se devolvió al mismo lugar apesar de el aroma de su amado era demasiado para él y su cordura.


Al volver no lo encontró, miro a todos los alrededores entonces uso su olfato para oler su sangre entre toda la multitud, en la salida, tierra mojada y lluvia. Kacchan odia la lluvia, enseguida uso su velocidad para estar en la puerta del museo de un parpadeó.


Cuando está niebla se disipe


La lluvia no deja olerlo bien, pero seguía ahí, no importa que estaba lloviendo y su ropa se iba mojar, salió corriendo a buscarlo. Entre el agua y esquivando personas, pudo visualizarlo, ahí esperando en la parada de autobús.


Correré hacia ti con mis pies mojados


Se supone que es un ser que no tiene sentimientos pero, ahora mismo, sentia a lo que los humanos llaman, amor. Emoción, tristeza, dolor cualquier emoción que los humanos sentías él los estaba siendo al observar entre la lluvia a su amando.


Y por favor, sosténme en tus brazos


Entonces, un recuerdo del cuál estaba guardando para ser su obra maestra. Un recuerdo de hace un siglo, un día antes de la tragedia, Kacchan siempre fue una alma determinada y feroz. Por lo tanto, su personalidad era un poco brusca y explosiva, pero un día antes de perderlo totalmente y ser castigado por el universo.


Kacchan le sonrió, cosa que jamás había hecho, pero no una sonrisa cualquiera, una de la cuál hizo latir el corazón frío y congelado de Izuku. Una suave y gentil sonrisa, débil y hermosa, con esos ojos feroces brillantes rubis mirándolo.

Jamás iba olvidar esa sonrisa.


Detrás de tu débil sonrisa que está mirándome


Ese recuerdo iba ser su última obra, cuando la agonía y la oscuridad abrazara su miserable existencia, cuando perdería toda esperanza y no tendría de que aferrarse...


Me gustaría pintarla de un hermoso color


Iba pintar aquella sonrisa para tener que abrazar y recordar que en algún lugar el alma de Kacchan estaba vagando esperando por poseer un cuerpo y volver a reencontrarse con él.


Incluso si nuestros pasos pudieran estar en diferentes frecuencias


Ahora sabía que su alma había encontrado un cuerpo ¿Desde hace cuántos años?¿Cuánto tiempo su alma lo ha estado buscando sin que su cuerpo se diera cuenta? ¿Desde hace cuánto lo ha estado esperando? Esas preguntas consumen a Izuku, mientras lo ve ahí sin importarle que la gente lo mire raro por estar mojandose. Ha estado ignorando a la humanidad por años, pero ahora su mundo había cobrado sentido.


Ya no era banco y negro, podía ahora escuchar el agua caer, las pisadas, los carros pasando, podia escuchar todo es como si hubiera vuelto en si.


Me gustaría caminar este largo camino contigo


Cuando cayó en cuenta donde estaba, mirando a su amando como si fuera su presa o un acosador, echó su cabello mojado hacia atrás, intentado no parecer un loco. No entendía porque estaba tan nervioso y feliz, ¿Y si su alma no lo recuerda? Ese era su miedo.


Sabía que en si, no lo iba recordar, desde que una alma posee otro cuerpo todos sus recuerdos de su vida pasada se borran del nuevo cuerpo, pero están ahí, escondidos y ocultos. Algunas veces se presentan en forma de sueños, sueños que se sienten tan reales, solo espera que Kacchan haya tenido esos sueños y tal vez, su presencia sea solo misteriosa y rara.


Más no desconocida. Pero eso no importa, lo haría recordar, entre más tiempo pase con él, su alma lo recordará y ahora que al fin lo tiene, después de tantos años... No importa lo haya pasado, él siempre estaría con Kacchan.


Aún estaré contigo


Camino con cuidado hasta estar a su lado, fingiendo molestia porque se mojo "accidentalmente" notó la mirada curiosa de Kacchan de reojo, el cenizo parecía asombrado y muy interesado en él peliverde. Pero apenas el pecoso lo miró desvío su mirada, aquel hombre de rizos verdoso quería decirle que no tuviera miedo de mirarlo.


Eso era solo lo que quería, ver esos brillantes ojos rubis como si fuera la primer vez.


— La tormenta esta muy fuerte ¿No? — Habló llamando la atención del ojirubí que se estremeció antes de volver a mirarlo.


Y ahí está, esos ojos rojizos brillantes y tan feroces aquella mirada de molestia que tanto extraño, no pudo evitar sonreír y que sus ojos esmeraldas brillarán a la par con la rojiza. Era como si el tiempo se hubiera detenido para ambos, las gotas se detuvieron. Kacchan parecía asombrado de verlo...


Cómo si fuera algo irreal.


—¿Quien carajos eres tú? — Preguntó el rubio más asustado que asombrado ya que, aquel hombre enfrente suyo era tan pero tan idéntico al tipo con que ha estado soñando toda su maldita vida. Así que Kacchan no comprendía cómo alguien que solo aparecía en sus sueños.


Era real.


Siempre en cada sueño, sin faltar cada noche o cada vez que se dormía profundamente, aparecía él, con la misma sonrisa con la misma mirada que estaba observando, era igual. Siempre pensó que era producto de su cabeza, que solo era ficticio que solo existía en su mente. No se lo podía creer, ahí mismo estaba, enfrente de él.


Kacchan tampoco entiende porque su corazón late tan rápido, porque se sentía tan asustado, tan triste, tan emocionado, tan... ¿Feliz? Esas emociones aparecían de la nada, eran tan desconocidas incluso para él.


— ¿Te vas a quedar mirandome como un idiota? Te pregunté, ¿Quien carajos eres? — Dijo otra vez, quería una respuesta. Quería saber porque su corazón late tanto por aquel hombre, porque sueña con él, debe haber un porque... Siempre hay una respuesta a todo.


— ¿Supongo que hay que empezar desde cero no? — Dijo aquel hombre pecoso, Kacchan sintió un deja vu. Esto ya había pasado antes, sentía que si pero ¿Cómo? — Me llamo Izuku Midoriya, o puedes decirme Deku ¿Y tú?


— Me... Me llamo Katsuki Bakugou — Indicó el cenizo apretando el mango de su sombrilla, debía estar asustado de hablar con un extraño.


Comúnmente los ignora o no les habla, o les contesta mal, pero extrañamente el peliverde tenía una presencia que era un misterio para Katsuki, un misterio que quería resolver además, siente la necesidad de estar con él de quedarse a su lado por eso no se ha ido incluso cuando el autobús que iba tomar paso.


Sentía una fuerza invisible que lo atrae a ese pecoso, estaba confundido y quería saber porque.


— Kacchan — Pronunció Izuku, eso hizo que Katsuki se quedará congelado. Otro deja vu, pero este era diferente, el rubio empezó a recordar todos esos sueños en que el mismo apodo era pronunciado por la misma persona.


Ahora sí, estaba asustado. ¿Que carajos estaba pasando?


— ¿Que?¿¡Quien carajos eres tú!?¡¿Cómo sabes ese nombre!? — Gritó Katsuki con miedo o enojo, tal vez una combinación de ambos —¡¿Dime ya quien putas eres!?


Kacchan se esperaba otra reacción del hombre peliverde, pero a cambio, él sonrió cálidamente casi, adolorido. 


— Tal vez no me recuerdes aún, o tal vez si, pero no lo sabes. Yo te recuerdo, como la primera vez que te conocí.


—¡Estoy bastante seguro que no te he visto en ninguna parte, maldito idiota!


—¿Ni en tus sueños? — Aquella pregunta hizo callar al instante al cenizo que retrocedió dos pasos asustado.


—¿Q-que mierda...?¡¿Cómo sabes tu--


— Sé que es muy confuso para tí lo estás sintiendo, pero poco a poco sabrás lo que te está pasando... Es algo complicado, Kacchan — Dijo Izuku manteniéndose en su lugar a pesar que quería abrazar a Katsuki y nunca soltarlo. Pero, estaba asustado y acercarse a él solo sería peor.


Izuku luchaba contra sus impulsos para ir por su amando. De repente una corriente aire azotó el lugar tanto que el paraguas de Katsuki salió volando.


—¡MIERDA!¡LA VIEJA ME MATAR! — Dijo observando como el objeto vuela por los aires algún rumbo. Kacchan gruñó molestó pero al girarse otra vez hacia Izuku encontro a este extendiendo sobre él otra sombrilla.


— Tómala — Dijo Izuku agarrando las cálidas manos de Katsuki quien se estremeció y estaba apunto de gritarle que por alguna razón no lo hizo. Solo agarro el paraguas débilmente — Te he extrañado tanto, Kacchan. Nos vemos.


Y cuando Kacchan miro hacia el frente, Izuku había desaparecido. El rubio miro a los alrededores confundido buscando la cabellera rizada, pero no la encontró.


—¿Que mierda acaba de pasar?


•••