Culpable por GaliHaruno en Inkitt
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CULPABLE

Sinopsis

En un mundo donde los hilos del destino entrelazan a Sakura y Sasuke, surgen figuras siniestras empeñadas a romper ese lazo, desafiando así su amor y su lealtad. ¿Podrán mantenerse unidos ante las amenazas de quienes conspiran para separarlos, o sucumbirán a sombra de la separación que cierne sobre ellos? Historia basada en un universo alterno.

Genero:
Romance/Action
Autor/a:
GaliHaruno
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

CULPABLE

*°*°*

One-Shot especialmente creado para participar en el #FortunaMusical organizado por la página SasuSaku: Éternice Moi marzo y abril 2024 | versión KPOP | domingo 07 de abril

*°*°*

“Me duele y me duele y es tonto, pero adiós

Aunque nunca podré verte de nuevo,

eres el único

¿Cuándo podré sacarte de mi cabeza?

(Te dejo ir)

Un par de días, meses, quizás años

Sé que algún día ya no existiré en

tus recuerdos

Me habrás olvidado”

BoA | ONLY ONE

*°*°*

Obito Uchiha tomó un sorbo de su café mientras esperaba la respuesta de sus hombres a cargo del caso de Orochimaru. Él fungía como Capitán del Departamento de la Policía de la Ciudad de Konoha desde hace varios años, además de ser él encargado de dirigir los casos más complicados que surgían en la Ciudad.

—¿Y bien? —repitió alegremente la pregunta sin mostrar signos de impaciencia, aunque todos los que presumían conocer a Obito sabían que no debían confiarse—. Sé que ya es tarde y todos quieren descansar y yo también —aclaró.

—Por el momento no está en nuestras manos. —Naruto se atrevió a responder. —Kakashi ya tiene todas las pruebas.

—Uzumaki… —dijo tranquilamente, algo que sin duda distaba de la mirada asesina que en estos momentos Obito le lanzó a su detective—… Te permitiré retirar tus palabras y darme una respuesta satisfactoria.

—Sí, sí, jefe; lo que quiero decir es que el Fiscal Kakashi ya tiene todas las pruebas y nos pidió este día para revisarlas y armar el caso. Incluso tenemos una junta el día de mañana para revisar los cabos sueltos.

—¿Cabos sueltos? —repitió Obito en forma de pregunta sin dejar de lado su sonrisa.

—Sí, cabos sueltos.

—Naruto, tu comentario me está generando mucha curiosidad —dijo de manera educada.

—Aah, ¿y por qué razón sería? —Naruto comenzó a ponerse nervioso mientras Sasuke veía que por enésima vez había hablado de más.

—¿Por qué carajos podría haber cabos sueltos? Y esta pregunta también va para ti, Sasuke. ¿Por qué carajos podría haber cabos sueltos? —repitió—. Quiero respuestas —exigió y finalizó con un grito.

—Y las tendrá, Capitán, las tendrá.

—Mañana quiero que venga Kakashi con ustedes. Debemos tener el caso armado sin ningún “cabo suelto”. ¿Entendieron? —les advirtió, a lo cual ambos detectives asintieron—. Bien, buenas noches, pueden irse.

*°*°*

Ya en el estacionamiento Naruto caminaba junto a Sasuke. —De verdad, Sasuke, pensé que tu tío me sacaría los ojos. —Su compañero quien seguía en su mundo solo lo miró de reojo. —Ya, en serio, Sasuke, ¿tu tío siempre ha sido así?

—¿Así cómo?

—Ya sabes, muestra un lado sonriente y luego ¡¡Pum!! Se transforma y todo lo que digo o hago está mal. Es difícil leerlo, ¿sabes? No es como tú.

—¿Y cómo soy yo? —Sasuke enarcó su ceja.

—Pues eres un tipo gruñón y mal encarado todo el tiempo. Tus reacciones siempre son de enfado, nunca, pero nunca tienes algo amable que decirle a la gente —dijo sin medir sus palabras—. Yo no entiendo cómo es que alguien tan dulce y linda como Sakura puede estar contigo.

—Naruto eres un idiota —le respondió.

—¿Lo ves? Es justo lo que trato de decirte —habló Naruto mientras lo señalaba con ambas manos y seguían caminando—. Esa reacción es a la que me refiero. Yo espero sinceramente que seas romántico y detallista de vez en cuando con ella. Lamentaría mucho sinceramente que ella te abandonara. —Ese comentario dejó frío a Sasuke e hizo que Naruto soltara una carcajada para burlarse de su compañero. —Aunque pensándolo bien —habló con seriedad— si Sakura corta contigo yo podría tener una oportunidad.

—Cállate, idiota. Eso nunca pasará.

—Eso es lo que tú dices. —Naruto seguía burlándose de Sasuke. Te veo mañana. —Levantó sus manos y le guiñó un ojo, mientras chasqueaba su lengua. —Descansa, pero yo que tú le compraría un ramo de flores. Seguro que Sakura se emocionará por el detalle.

Sasuke rodó los ojos y no pudo evitar pensar que su amigo sin duda era un idiota.

*°*°*

El Uchiha llegó y no dejaba de pensar en lo que le había dicho Naruto. Recordó también a Sakura y estaba seguro de que ella lo amaba tal y como era, pero ¿y sí al final eso no fuera suficiente?

—No —se dijo a sí mismo—. Estás actuando de forma ridícula, Sasuke.

Abrió la puerta y observó el pequeño llavero antes de guardarlo, lo miró balancearse entre sus dedos y recordó que fue un regalo que recibió hace algún tiempo. Un pequeño llavero con forma de un gato negro que amarraba la llave del departamento de Sakura.

—Ya llegué —anunció con un ligero grito, pero no hubo respuesta. Inspeccionó con la mirada y no la encontró, solo percibió el delicioso aroma de la cena—. Sakura —la llamó de nuevo sin suerte, así que se dirigió a la recámara, seguro ella se encontraría ahí. Giró el picaporte —. Sakura, ya llegué…

La respuesta nunca llegó, pues la habitación estaba completamente vacía; por un momento, pensó dónde podría estar Sakura, y el único lugar que no revisó fue el baño, pero no contestó cuando la llamó y tampoco se escuchaba la ducha.

Así que decidió guardar silencio y permanecer en medio de la habitación hasta que se dio por vencido. Puesto que el silencio se quedó atascado en el lugar y mejor tomó su celular para marcarle, pasaron unos cuantos segundos y una melodía comenzó a sonar. Una que Sakura solía tararear en todo momento y que hablaba de la despedida de su único amor.

—¿Mmm? ¡Qué sorpresa! —musitó Sasuke al ver que Sakura aparecía en el marco de la puerta de la recámara— Así no suena tu celular. ¿Lo cambiaste?

Sakura lo miró avergonzada. —No, esa canción la asigné solo para ti —dijo dulcemente.

—¿Por qué no respondías? —preguntó olvidándose del detalle del tono de llamada—. Te llamé varias veces. ¿Qué estabas haciendo, Sakura?

—¿Eh? Nada, nada. Estaba hablando con Ino.

Desvió la mirada, una clara señal de que estaba mintiendo. Sasuke frunció en ceño y con dos pasos llegó hasta ella. A veces Sakura se olvidaba que Sasuke era policía, un Detective que era difícil engañar, pues sabía cómo leer el lenguaje corporal, más si se trataba de ella.

—¿Qué sucede? —habló con suma ternura. Algo que solo hacía con ella— ¿No me contarás? —Le tomó con cuidado por su mentón para poderla mirar a los ojos. Estás muy extraña y… tus ojos. —La estudió. —¿Qué ocultas…?

Sakura contuvo el aliento y trató de alejarse, pero Sasuke la detuvo y se apoderó de sus labios para besarla de una manera tierna y dulce. Él no necesitó más detalle para saber que ella le estaba ocultando algo.

—¿Cómo lo sabes…? —Sakura le preguntó cuando el beso había terminado. —Nuestro compromiso será anunciado dentro de poco y tengo una sorpresa para ti.

—¿Sorpresa? —Sakura asintió. —Entonces dímela y ella negó con la cabeza de forma juguetona. —Con que esas tenemos, Doctora. —Sasuke la levantó en sus brazos para sentarse y colocarla en sus rodillas para convencerla con besos y caricias hasta volverla loca y empezara a gemir. —¿Me dirás?

—No lo sé, el castigo está resultando muy placentero. Tendrás que esperar. Mejor sigue besándome y acariciándome, por favor…

—No, hasta que me digas, así que los dos esperaremos.

—Eres muy cruel, Sasuke —musitó, mientras su prometido enarcaba su ceja esperando que revelara el secreto que le estaba ocultando—. Te lo diré, compré un viaje de fin de semana para ti y para mí como una despedida de solteros.

—Eso suena raro, ¿no?

—¿Por qué? Es un viaje romántico para nosotros y lo mejor de todo es para una fecha abierta. No iremos hasta que tú y yo decidamos cuándo.

—Pero…

—Lo necesito, Sasuke. Estoy nerviosa. Tengo miedo de que tu familia me esté odiando en estos momentos. No soy lo que ellos esperaban para ti, ¿verdad? Decidimos vivir juntos sin estar casados. Sé que tu familia es muy tradicionalista. ¿Qué pensarán de mí? —Una culpa naciente se estancó en el pecho de Sakura.

—Que eres perfecta —replicó y la besó repentinamente—. Y que eres única e irremplazable para mí. Mi familia te verá a través de mis ojos y te amará porque yo te amo, Sakura.

—Yo también te amo, Sasuke. —Le acarició tocando su mejilla mirando directamente a sus ojos. —Yo jamás lo dudaría —dijo, mientras él la volvía a besar.

—¿Te puedo hacer una pregunta? —Sakura asintió. —¿Crees que soy romántico? —La Doctora se sorprendió. Nunca esperó que Sasuke le preguntara algo como eso. —¿Y bien? —insistió.

—Pues… en realidad eres romántico a tu manera. —Sasuke suspiró en forma de gruñido. No era la respuesta que él esperaba. —¿Qué pasa? Ahora tú pareces preocupado.

—¿Qué quieres decir a mí manera?

Sakura lo miró y sonrió. —No deberías de prestarle atención a Naruto, no al menos en este tipo de cosas. Eres muy romántico y aunque no eres un novio empalagoso, tú eres muy detallista.

—Pero no te doy flores y tampoco te lleno de regalos.

—Y no los necesito. Cuando digo detallista me refiero a que sabes cuándo estoy bien y cuando estoy mal, y necesito un abrazo, además, siempre cuidas de mí y me haces sentir protegida.

—¿Hablas en serio?

—Sí, Sasuke. Lo digo muy en serio, sin mencionar que me tienes confianza y yo te la tengo a ti, lo cual para mí representa la base de nuestro amor.

Las palabras de Sakura hicieron que él no se sintiera culpable y, por el contrario, comprobó una vez más que ellos fueron hechos para estar juntos, por lo que sin pensarlo dos veces la siguió besando y acariciando para complacerla…

*°*°*

Tiempo después

Sakura llegó al departamento que compartía con Sasuke. Notó que llegó mucho más tarde de lo que le había dicho a su prometido, así que decidió entrar a hurtadillas para no despertarlo.

El departamento estaba completamente a oscuras. Se dirigió a la recámara que compartían y la abrió con sumo sigilo para comprobar que Sasuke estaba acostado, pero sobre la ropa de cama y aun vestido como había salido por la mañana. Al verlo así, supo que él se quedó dormido mientras la esperaba. Se acercó y le sonrió cálidamente mientras tomaba su ropa de cama para prepararse y también acostarse a dormir.

—Sakura, llegaste tarde de nuevo. ¿Trabajaste en tu proyecto? Sé que el consejo del hospital te buscó.

—¡Eh! ¿Te desperté? —preguntó ignorando lo que le había comentado su prometido.

Él negó con la cabeza. —No. Sabes que no puedo dormir hasta que llegues al departamento. Además, te escuché en el justo momento que te acercabas por el pasillo.

—Pero… yo no hice ningún ruido —dijo decepcionada.

—Eso es lo que tú crees —le rebatió Sasuke mientras se levantaba para poder abrazarla y darle un beso, el cual fue correspondido.

—A veces olvido que eres policía.

—¿Policía? —le cuestionó Sasuke—. Parece que la Doctora Haruno olvida que no soy un simple policía, también soy Detective de Konoha, la Ciudad más grande del País del Fuego.

—Jamás me dejas olvidarlo. —Sakura bromeó, a pesar de que sabía que a él no le gustaba este tipo de juegos; ganándose un gruñido, solo que no le prestó atención y le preguntó: —¿Qué tal te fue en el trabajo?

—Lo mismo de siempre. —Levantó los hombros. —Este mundo es una condenada cloaca llena de criminales —suspiró—, pero mañana confirmarán cuando dará inicio el juicio contra Orochimaru.

—Sí, Kabuto me lo dijo. —La confesión de Sakura no le agradó en nada a su prometido. —Él jura que su jefe es inocente.

—Espera un momento. ¿Viste a Kabuto? ¿Otra vez?

—¿Qué pasa? —Sakura le preguntó al ver cómo claramente su enojo fluía en él.

Él realmente estaba molesto. —¡Carajo, Sakura! Desde que este tipo regresó a nuestras vidas… —Sasuke no continuó—. Por esa razón llegaste tarde, ¿verdad? —le habló más enojado—. Te dije que ese tipo es cómplice de Orochimaru. No es una casualidad que ahora que su jefe está en problemas aparezca otra vez. ¿No crees?

—Eso no lo sabes. Kabuto no es un criminal. Él no será enjuiciado. Y para responder a tu pregunta, sí, sí lo vi. Me buscó en el hospital porque quería mi opinión sobre un caso que está atendiendo. Así que lo invité a tomar un café porque realmente se veía preocupado por todo lo que está pasando. ¿En serio que Orochimaru es un criminal? —preguntó inocentemente.

Sasuke comenzó a reír de forma sarcástica. —Claro que es un criminal y de los más peligrosos, y Kabuto también lo es, pero no estoy en posición de decirte más. Solo estoy repitiendo lo que dicen en las noticias sobre el socio de tu amigo —gruñó—. No quiero que te acerques a Kabuto. ¿Te quedó claro?

—No. Kabuto es mi colega. Yo trabajé con él antes de ingresar como Doctora en el Hospital de tu familia, además, como bien comentaste, él es mi amigo. Lo conozco muy bien y no sería capaz de hacer algo indebido y menos acusarlo de los crímenes que se le imputan a Orochimaru.

—¿Me estás llamando mentiroso? Porque se lo puedes preguntar a Naruto, Obito o a Kakashi. Ellos saben también como yo lo que es capaz de hacer Orochimaru y que su cómplice es Kabuto.

Sakura contuvo el aire. —No, solo digo que no conoces a Kabuto, él es…

—Porque lo conozco te lo digo, Sakura —la interrumpió—. Él quiere provocar que nosotros nos peleemos y por lo que veo lo está logrando.

—Eso no es cierto. Yo jamás te haría algo así. Kabuto, él solo ha sido un amigo. Tú aún hablas con Karin y nunca te he reclamado ni acusado de algo a pesar de que ella fue tu novia —soltó Sakura—. ¿Y sabes por qué? Porque yo confío en ti, en tu amor.

—Karin no tiene nada que ver en este asunto ni contigo. Ella es mi exnovia y yo terminé con ella antes de que nosotros estuviéramos juntos, y eso, Sakura, hace toda la diferencia.

—Pues ella cada vez que puede me dice que tú la dejaste por mí; y que tú regresarás con ella al momento de chasquear sus dedos.

—Eso no es verdad. Karin no es capaz de hacer eso —defendió a su exnovia. Lo que provocó que Sakura se molestara—, Y si fuera cierto, ella no es una criminal. No quiero que veas a Kabuto.

—Pero no ha sido culpado de nada…

—Sakura, te lo diré una vez más. No quiero que te relaciones con Kabuto.

—¿Me lo estás prohibiendo?—preguntó Sakura ya molesta.

—Sí es necesario que lo diga te lo diré: Te prohíbo que hables o veas a Kabuto.

—Bien —dijo girándose para dirigirse a la puerta.

—¿A dónde vas, Sakura? —preguntó molesto.

—Dormiré en la sala. Hoy estás insoportable y no quiero seguir discutiendo contigo —dijo mientras abría la puerta para salir.

—¡No! —Sasuke dio dos pasos y alcanzó a cerrarle la puerta para evitar que ella saliera. —Yo tampoco quiero discutir contigo. Quédate… —exhaló con arrepentimiento— no quise hablarte así, solo que estoy preocupado.

Sakura suspiró suavemente y se giró para mirarlo a los ojos. —Está bien, voy a alejarme de Kabuto, yo tampoco quiero seguir peleando contigo, pero si me pide ayuda con respecto a un caso yo le ayudaré. No puedo darle la espalda a un paciente.

Al Uchiha no le gustó la respuesta ni la postura de Sakura con respecto a Kabuto, pero la aceptó por el momento, ya encontraría la manera de alejar a ese tipo de su prometida.

—De acuerdo, Doctora Haruno —finalizó dándole un beso en los labios—. Y dime, ¿estás pensándolo mismo que yo?

—¿Qué ya deberíamos estar dormidos?

—Sí, realmente estoy muy cansado y por lo que veo tú también. Mañana te despertaré de una forma muy especial.

—¿Lo prometes, Sasuke? —dijo sonrojada.

—Ya lo verás. —Arrastró cada palabra para darle el toque de una invitación.

*°*°*

Tiempo después

Sasuke llegó al departamento de policía hecho una furia, se quitó el saco y lo arrojó de forma violenta sobre su silla. No dejaba de gritar improperios y maldecir a todo el que tenía cerca.

Naruto, su compañero entró tras de él y también estaba molesto.

—¿Dónde está Kakashi? —Sasuke preguntó.

—No ha llegado, dijo que tenía que atender un asunto para poder continuar con el juicio.

Sasuke le miró de mal modo. —¿Es en serio? Hoy Orochimaru encantó al jurado y todo gracias a la ineficiencia del fiscal Hatake. ¿Qué sigue? ¿Pedirle disculpas y ofrecerle una indemnización por haberlo enjuiciado?

Naruto comenzó a reír por nervios. El malhumor de Sasuke no se debía completamente al juicio ni a Kakashi. Su compañero realmente seguía furioso porque Sakura y él discutieron otra vez y ¿por qué? Por Kabuto. Eso es lo que tenía irascible al Uchiha.

—Sabes que no es así, Kakashi seguro tiene un plan. —Su compañero trató de calmarlo.

—¿Un plan? —La actitud sarcástica de Sasuke relució. —Él tenía un plan, pero tal parece que el abogado de Orochimaru supiera exactamente qué debía decir y en qué momento. Esto me huele muy mal. Hay un traidor entre nosotros.

Naruto miró a Sasuke y sabía que él tenía razón. No era casualidad que para cada prueba Orochimaru tuviera una coartada irrefutable.

—¿Por qué estás tan molesto? —Neji se apareció de repente en el marco de la puerta —Seguramente ya lo sabes, ¿verdad, Uchiha?

—¿Qué debo de saber?

Neji con una sonrisa maliciosa y a paso firme se acercó a Sasuke y dijo: —Uchiha Sasuke, estás detenido. —Las expresiones de Sasuke y Naruto fueron realmente la cereza del pastel. —Tienes derecho a permanecer callado. Tienes derecho a un abogado. Todo lo que digas será usado en tu contra —siguió recitando sus derechos sin importar los reclamos que Naruto gritaba.

—¿Cuáles son los cargos, Detective? —preguntó sin resistirse al arresto y conteniendo su furia; detalle que sin duda Neji disfrutó debido a la rivalidad que surgió entre ellos durante la academia; la cual no era un secreto para nadie.

—Crímenes contra la salud y asesinar a Danzo. Asuntos Internos hablará contigo. Ahora, vamos. —Neji dio un ligero empujón a Sasuke para hacerlo caminar.

—¿¡Qué!? ¡¡Eso es ridículo!! —explotó Naruto, en tanto Sasuke no dijo nada apegándose a sus derechos.

—Tranquilo, Naruto. —Sasuke había roto su silencio. —Habla con Sakura, asegúrate que ella esté bien. Busca a Obito y a Shisui. Él se encargará de este asunto y de avisarle a mi familia.

—Sí, sí —dijo apresurado buscando su celular entre sus ropas.

—¿Tu Capitán? —preguntó con burla— Él lo sabe. Camina —le ordenó Neji, empujándolo de nuevo.

—Espera, espera. ¿Dónde lo llevas?

Hyuga lo miró de forma despectiva antes de responderle. —No eres nuevo, Naruto. Sabes el procedimiento.

*°*°*

—Entonces, ¿todo está claro? —Sakura con una sonrisa miró a la mamá de su pequeño paciente leyendo detenidamente las instrucciones que se detallaban en la receta.

—Sí, todo está muy claro, ¿verdad, Koji?

La sonrisa de Sakura se agrandó al ver que Koji asentía a pesar de no sentirse tan bien por el resfriado que tenía en esos momentos. —Bien, entonces... —Sakura fue interrumpida por el repiqueteo de su celular por tercera vez. Ella suspiró y la mamá de Koji hizo señales para que respondiera la llamada.

—Adelante, Doctora, puede ser urgente.

—Es un amigo —aclaró Sakura, sintiendo la necesidad de explicarlo, mientras daba clic al botón para poder hablar. —Dame un momento, por favor —pidió a la persona que estaba al otro lado de la línea—. Por favor, agende una cita de revisión para Koji dentro de unos días con Noriko. Gracias y Koji-chan, cuídate. Los veré pronto.

Esperó a que su pequeño paciente y su mamá salieran antes de reanudar la llamada.

—¿Qué sucede? —preguntó Sakura, esperando los reclamos de su amigo.

—Sakura, Sakura —pronunció aburrido—. Sé que estás ocupada. No quiero molestarte, pero Sasuke...

—¿¡Qué le ocurre!? —le interrumpió alarmada.

—Lo sabes —afirmó—. Está pasando lo inevitable. Te espero donde siempre, debemos de platicar.

—Pero yo... —La voz rota era sin duda señal de llanto.

—Tranquila. Lo arreglaremos. No llegues tarde —terminó la llamada.

Sakura empezó a temblar, tomó su bolsa antes de salir de su consultorio sin quitarse su bata blanca.Se detuvo frente a Noriko, su enfermera y le dio unas cuantas instrucciones. Ella asintió y Sakura se giró para dirigirse al elevador que la llevaría al estacionamiento del hospital.

Cuando llegó a donde su carro estaba aparcado se sorprendió.Una camioneta de color negro estaba obstaculizando su salida.

—Doctora Haruno, ¿verdad?

—Sí —titubeo al responder—. Soy yo —dijo ocultando lo nerviosa que estaba al ver al tipo con una mirada que definitivamente no le generaba confianza, y mucho menos el tipo de cabello rubio que estaba en el asiento del conductor.

—Vine por usted.

La expresión de Sakura palideció y el teléfono sonó de nuevo. Vio quién la estaba llamando y respondió apresuradamente.

—Bueno —habló sin dejar de mirar al extraño que tenía frente a ella.

—Mandé por ti.

—Eres muy amable, pero no es necesario. Yo puedo llegar en mi propio auto.

—No es una buena idea, Sakura. No estás bien. Mis hombres son de mi entera confianza. Deja que te traigan.

—¿Y mi auto? No lo puedo dejar en el hospital —le cuestionó Sakura—. Es mejor que yo lo conduzca. Te veo en un rato.

—No, no me cuelgues —le pidió—. Le diré a Deidara que conduzca tu carro hasta aquí y Yamato te traerá. ¿Estás de acuerdo?

—Yo…

—Debes aceptar. No me gustaría que te sucediera algo.

La Doctora tardó un poco para responder, al final accedió y subió a la camioneta con Yamato.

°*°*°*°*°*°

Naruto vio con impotencia cómo su compañero y amigo era llevado hasta las celdas. Algo poco usual en este tipo de casos, ya que solo ocurría cuando se tenían las pruebas suficientes para arrestar al infractor.

Tomó su celular y marcó el número de Sakura. De inmediato fue enviado al buzón de voz. Su primer pensamiento fue que ella estaba ocupada. Sasuke siempre se lo decía. El hablar con Sakura durante el día era una tarea complicada, pues siempre estaba entre consulta y consulta, y una que otra cirugía.

Maldijo en voz alta y lo volvió a intentar, tal vez si marcaba nuevamente se daría cuenta que era una emergencia, pero no, su llamada fue desviada al buzón de nueva cuenta.

—Maldición —masculló molesto. Texteó un mensaje rápido para ella, en donde le pedía que le marcara de forma inmediata, ya que su prometido estaba en problemas.

La siguiente llamada fue para Shisui. Sonó un par de veces y este respondió.

—¿Qué pasa, Naruto? ¿Ahora en qué problemas se metieron tú y mi primo? ¿A quién debo de ayudar? Porque no les ayudaré gratis. —La voz cansina del primo de Sasuke, le resultó frustrante.

—Sí, sí, sé que la última vez no estuvo bien, digo, fue una buena causa y debimos de decirte todo, pero esto es realmente urgente.

—¿Y cuándo no lo es? —respondió con el mismo tono que Sasuke, por algo eran primos.

—Sí, siempre lo es —admitió Naruto.

—Mira, Naruto, no me molesta ayudarles a ustedes ni a las personas que me piden —aclaró al escuchar la desesperación del compañero de su primo—. Les ayudaré, solo pido una cosa. Díganme todo lo que sepan.

—Está bien. Solo que no sé nada en esta ocasión.

—Me lo temía —comentó Shisui con resignación—. Bien, y quién es el acusado esta vez.

—Sasuke —pronunció con un deje de preocupación.

—¿¡Qué!? ¿Por qué no empezaste por ahí? ¿Por qué lo arrestaron?

—Te estoy diciendo que no sé nada —gritó Naruto un tanto desesperado.

—¿Y Obito? ¿Por qué no me habló él?

—No lo sé, apenas hablaré con mi jefe —maldijo Naruto—. Primero te hablé a ti.

Shisui escuchó el largo suspiro de Naruto, aun así, le preguntó: —¿Y Sakura?

—No me respondió —le comentó en un tono de reclamo.

—¡¡Carajo, Naruto!! Es justo a lo que me refiero; tienes que ser más asertivo. Ya voy para allá. Busca a tu jefe y dile que me llame. El muy idiota debe de estar con Rin. —Naruto se había quedado en silencio. —¿Sigues ahí? Responde, carajo. No puede ser que se haya cortado la llamada.

—¡Eh! Sí, sí, aquí estoy. Obito acaba de llegar.Te pongo en altavoz —le dijo a Shisui—. Jefe entra y cierra la puerta. Tengo a Shisui en la línea. Tenemos que hablar de Sasuke.

*°*°*

—Hemos llegado —anunció Yamato.

Sakura asintió, murmurando su agradecimiento al mirar que justamente su carro ya estaba aparcado. Deidara había llegado unos minutos antes. También observó que estaba junto a su jefe, esperando a que pudiera bajar de la camioneta.

Cuando Yamato se estacionó, Deidara le abrió la puerta y su anfitrión le ofreció su mano para ayudarla a salir del vehículo.

—¿Cómo estás, Sakura?—preguntó al notar que la Doctora aún traía puesta su bata.

—Estoy bien, Kabuto. Muchas gracias. —Su colega la miró al no estar totalmente de acuerdo con sus palabras. —¿Qué pasa? Estoy bien.

—¿En verdad lo estás? Aún traes puesta tu bata.

Sakura contuvo su respiración. Tenía razón. Ella no estaba bien. Había olvidado por completo quitarse la bata. —Es cierto. Me disculpo.

—No pasa nada —le sonrió.

—No me refiero a la bata. Me refiero a no haberte creído que Sasuke era un criminal. Nunca pensé que ocurriera algo así. Me es difícil creer que es un policía corrupto, y que además culpara a Orochimaru.

Kabuto sonrió. —Te repito, no pasa nada. Somos colegas y entre nosotros tenemos que apoyarnos.

Sakura asintió. —¿Y ahora qué pasará con él?

—Será enjuiciado y si resulta culpable le espera una sentencia de mínimo como 15 años —dijo mientras Kabuto guiaba al interior a Sakura, quien contuvo la respiración al escuchar la posible sentencia de su prometido.

—Pero debe de ser un error, simplemente me cuesta trabajo creerlo.

—Las pruebas señalan a tu prometido, Sakura —aclaró— ¿Te puedo ofrecer algo de beber; una copa de vino tal vez?

Ella seguía sin creer lo que estaba escuchando, así que simplemente asintió. —¿Y Naruto también es culpable?

—No —dijo antes de sentarse junto a Sakura—. Naruto no sabía nada del segundo trabajo de su compañero, por decirlo de una manera. ¿Te ha buscado?

—Sí, pero preferí no responder. Estoy pensando en hacer lo que me pediste. —Kabuto se alegró de escucharla. —Tendré que romper mi compromiso con él y con ello deberé renunciar a mi trabajo en el Hospital Uchiha.

—Te verás envuelta en un escándalo de eso es seguro.

—No podré evitarlo, pero no puedo ni debo de estar al lado de una persona que va en contra de mi juramento como médico.

Kabuto parecía empatizar mucho con la situación de Sakura. —Mi oferta sigue en pie. Puedes trabajar conmigo.

Ella todavía tenía dudas respecto a toda esta situación, sin embargo, le prometió pensarlo. —¿Aún tienes el video? Me gustaría verlo.

—La policía lo tiene. ¿De verdad quieres verlo? Podría ver la manera de conseguir una copia, aunque no me gustaría comprometerte en una situación de esta índole.

—Demasiado tarde —dijo—. Sasuke es mi prometido. Quiero verlo, no, necesito verlo. —Kabuto asintió. —Aún me cuesta trabajo creerlo. —Sakura le aseguró.

—Puedo entenderlo, pero como te dije, ya no tengo el video. Ahora son parte de las pruebas para liberar a Orochimaru y castigar al verdadero culpable y se pudrirá en la cárcel.

—¿¡El verdadero culpable!? —repitió con voz rota.

Kabuto supo al instante que sus palabras habían herido a Sakura. —Me disculpo, no debí…

—No, no debes de disculparte. Al menos todo salió a la luz antes de que yo me casara con él. —Fue una verdad dolorosa que Sakura no podía todavía entender. —Tengo que hablar con Sasuke, saber por qué me engañó e hizo todo esto.

—Si es lo que necesitas hazlo. Eso te ayudará a disipar tus dudas, y que comprendas que yo estaré siempre aquí para ti.

Sus palabras hicieron que Sakura se levantara del sillón donde se encontraba sentada. —No, Kabuto, yo no puedo.

—Lo sé, lo sé, pero tú sabes lo que siento por ti y no, no te pido nada —aclaró visiblemente arrepentido—, pero necesitaba que supieras que nunca te he olvidado.

—Te lo agradezco —respondió con titubeo y el celular de Sakura sonó.

—¿Quién es?

—Naruto —suspiró.

—Contesta, Sakura. En algún momento tendrás que hablar con él.

—Es verdad, pero no deseo hacerlo, aún no. —Y permitió que el celular desviara la llamada.

*°*°*

Obito miró cómo Naruto guardaba su celular. —Sigue sin contestar.

—Sí, ella no ha leído ninguno de mis mensajes. Supongo que sigue muy ocupada.

—A Sasuke no le gustará nada.

Naruto tomó un sorbo de su café. —Eso es verdad. No le gustará. ¿Y la familia de Sasuke?

—Ellos sí respondieron. Están por llegar.

La puerta se abrió y entró Kakashi. La situación de Sasuke no era buena por la expresión de su primo.

—¿Dónde has estado, Kakashi? Sasuke está en problemas.

—Estoy al corriente, Naruto, por eso fui a buscar una manera de ayudarlo.

—¿Y la encontraste? —le cuestionó su amigo.

—No —suspiró decepcionado—, las pruebas son irrefutables. El video y llamadas exoneran completamente a Orochimaru y culpan de todo a Sasuke y a Danzo.

—¿Cómo puede ser posible? Todos saben que eso es mentira. Danzo está muerto porque Sasuke y yo vimos cómo murió en aquella misión —gritó un Naruto frustrado.

—Lo sabemos, Naruto. Aquí nadie cree que Sasuke es el culpable.

—Bueno, ¿y qué dice Sasuke de esos videos? —le interrogó Naruto realmente alterado, pero nadie decía nada hasta el punto de desesperarlo así que sin pensarlo dos veces golpeo con sus puños el escritorio—. ¡¡Díganme!!

—Naruto, cálmate —gritaron Obito y Kakashi al mismo tiempo.

—Como eres compañero de Sasuke, Shisui no puede discutir el caso contigo. Lo sabes muy bien, Naruto. No insistas —continúo gritando Obito.

Shisui suspiró. —Sasuke no niega haber participado en esos videos —soltó de repente—. Él está protegiendo a alguien.

—Itachi… —murmuró Obito mientras veía a Shisui.

—Eso no tiene sentido. Se demostró que Itachi no fue culpable de todos los cargos que se le imputaron en aquel momento —observó Naruto—. Debe ser algo más y ya sé por dónde empezar. —Tomó su chamarra y salió de la oficina.

—¿Adónde vas? —Alcanzó a preguntar Kakashi.

—Tenemos que hablar con Sakura. Vamos Shisui.

*°*°*

—¿Y esta es la cura? —Observaba detenidamente el contenido del tubo de ensayo.

—Sí, así es, Sasuke. Es muy importante tener la cura de la enfermedad.

Con cuidado dejó el pequeño tubo de donde lo había tomado. —¿Y cuál es el truco, Danzo? No creo que tú hagas esto por ayudar a tus semejantes.

Danzo soltó una carcajada que no auguraba nada bueno. —¿Quién dice que no? A mí me gusta ayudar, pero a mí manera. No a la forma tradicional —señaló.

—¿Cuál es el truco?

—La adicción —dijo triunfante—, para ello necesito a tu familia. El renombre del Hospital Uchiha podría impulsar este plan.

—Una droga legal en términos más simples —concluyó—. Veo posibilidades. ¿Qué dice Orochimaru y Kabuto sobre todo esto?

—Ellos no están invitados —dijo—. Tuvieron su oportunidad, lo mismo que tu hermano.

—No me quieras engañar, Danzo. Orochimaru y Kabuto siempre forma parte de tus planes —replicó sin ninguna duda.

Danzo comenzó a reír divertido. —Vamos, Sasuke. Mejor dime por qué buscaste tan afanosamente esta reunión. Dejando notas y rastros por el bajo mundo. Sé leer entre líneas.

—Es cierto. —Sasuke no lo negó. —Tengo mis motivos.

—Todos los tenemos, pero te conozco, conozco a tu familia. A ti el dinero no te importa. ¿Cuál es tu motivación? No alcanzo a entenderte.

—Kabuto. Dígamos que se está metiendo con algo que es mío. —Sin duda Danzo esperó cualquier respuesta menos una con esa índole. —Así que te ayudaré en todo cuanto me pidas, claro, si me das pruebas que inculpen a Orchimaru y sí cae Orochimaru, Kabuto con él.

—Efecto domino, ¿verdad? —sonrió— ¿Y por qué no ir sobre Kabuto directamente?

—Hay dos razones primordiales. Si fuera contra Kabuto, estoy seguro de que Orochimaru esquivaría la bala y no solo él sino también su cómplice. La segunda ya te la dije, quiero meter a Kabuto a la cárcel de una forma limpia cuando al final no lo sea. ¿Me doy a entender?

—Por supuesto, socio —accedió sin más—. Te daré lo que necesitas y yo tendré tu apoyo en este negocio.

De repente Sakura cerró la laptop y comenzó a temblar. —Esto no, no puede ser. Sasuke no pudo hacer esto. —La angustia que sentía formó un nudo en su garganta. Naruto y Shisui le había mostrado el video que Kabuto se negó a mostrarle. Ahora entendía por qué él se había negado a enseñárselo.

—Calma, Sakura —pidió Naruto—. Estamos seguros de que todo esto fue algo planeado por Sasuke.

—¿Planeado por Sasuke? —gritó Sakura— Eso es mentira. Él me está usando como pretexto para asociarse con criminales y culpar a Kabuto de todo. No está bien. Ya no quiero volver a verlo. Lo odio.

—Pero Sakura… —La reacción de la prometida de su compañero fue completamente diferente a la esperada. —¿No lo entiendes? Sasuke no es así. Todo lo que viste debió ser actuado. Danzo sí era un criminal. Dinos, tú debes saber algo. Trata de recordar. Sasuke debió decirte algo sobre Kabuto, advertirte.

—Yo no sé nada —dijo visiblemente nerviosa.

—¿En serio no te importa que mi primo esté en la prisión? Él es tu prometido.

Sakura comenzó a caminar por la habitación para librarse de un poco de la tensión. —Sí, claro que me importa, solo que no puedo justificar sus acciones —dijo al fin—. Esto solo me demuestra que debo romper el compromiso y con ello toda la relación con los Uchiha.

—No puedes hacer eso.

—¿Y por qué no, Shisui? —Sakura esperó una respuesta, la cual nunca llegó. —¿Lo ves? No hay alguna razón de peso.

—Él te ama.

—No, no, Naruto. Él no me ama, si lo hiciera confiaría en mí —dijo dolida— Yo no podría traicionarlo con Kabuto estando comprometida con Sasuke.

—Pero ahora quieres romper el compromiso, ¿no? Eso dónde te deja, Sakura.

—No me gusta lo que estás insinuando, Naruto —le retó con la mirada.

—A nosotros tampoco nos gusta tu proceder —replicó Shisui—. Vámonos, Naruto. Aquí no conseguiremos nada.

—No, espera, Sakura tienes que recapacitar —pidió Naruto.

La Doctora Sakura negó con la cabeza. —Lo siento, yo no puedo hacer nada por Sasuke —murmuró.

—¿¡Que!? —Naruto se sintió realmente decepcionado en más de una forma. —No te entiendo, Sakura. Yo solo espero que note arrepientas por esto.

—Descuida. No lo haré —dijo tras cerrar la puerta de su departamento como si hiciera alusión a también cerrar ese capítulo en su vida.

—¿Y ahora? ¿Qué vamos a hacer, Shisui? Pensé que Sakura podría saber algo.

—Descuida, Naruto. Estoy seguro de que ella sabe algo. Hay formas de obligar a Sakura a cooperar. Yo me encargaré de ello.

—A Sasuke no le gustará enterarse de esto.

—Estoy seguro, pero no hay otra manera. Hablemos con Obito. Él nos ayudará.

*°*°*

Pasaron algunos días y la situación de Sasuke empeoraba cada vez más. Había tenido varias peleas en la cárcel, por lo que su rostro y su cuerpo presentaba grandes magulladuras. Ahora no solo era culpado de crímenes contra la salud y el asesinato de Danzo, sino también fabricación de pruebas contra Orochimaru, quien salió libre a los pocos días, pues todas las pruebas señalaban a Sasuke como culpable.

Shisui, cometió un error. El revisar el departamento de Sakura solo trajo consigo más pruebas que hundieron a Sasuke, pues encontraron fotos y documentos que claramente probaba las pruebas.

Sasuke comenzó a replantearse la teoría de Naruto ante la actitud de Sakura. Ella cada vez actuaba de forma recelosa, sin duda ocultaba algo. Todo apuntaba a que su prometida estaba coludida en todo este asunto y si Naruto o Shisui lo llegaban a comprobar, no habría manera de que se librara del castigo. Eso le dolió, solo que no podía creerlo, ¿qué motivo podría tener Sakura? Por más que lo pensó, solo había un motivo. Ella no lo amaba y lo comprendió hasta ese día…

La sala estaba tan fría como la mirada de Sasuke Uchiha en estos momentos. Él no habló en ningún momento con Sakura, ni siquiera parecía haber reparado que ella también se encontraba ahí junto con Shisui; Ellos tres ocupaban aquella sala de la prisión que Shisui Uchiha había conseguido en la prisión de la Ciudad de Konoha.

—¿Estás segura, Sakura? —Shisui preguntó nuevamente.

—Sí —habló con mucha seguridad desde la silla donde se encontraba sentada, algo que hizo crujir los dientes de Sasuke.

Shisui escuchó atentamente la respuesta y estudió por un momento el semblante de Sakura antes de continuar.

—¿Alguien te coaccionó para tomar esta decisión?

—No. Esta decisión ha sido mía sin ningún tipo de coacción. Simplemente me di cuenta de que no puedo estar con Sasuke. Él es un criminal confeso, un policía corrupto.

Sasuke por fin la miró a los ojos reflejando su odio hacia ella. Eso le provocó unos calosfríos. —Eso no ha sido demostrado aún, Doctora Haruno.

La réplica de Shisui desvió completamente la atención de Sasuke a quien ahora odiaba. Él era inocente y lo probaría, después de eso, se lo restregaría en el rosto.

—Las pruebas dicen todo lo contrario. Los videos, las fotos…

—Eso solo son mentiras. —La confrontó sin cambiar su actitud fría. —Tú lo sabes bien, Sakura. Yo soy inocente.

—Eso no me toca decidirlo a mí, Sasuke, aunque culpable o no, el asunto es que yo no quiero tener ninguna relación contigo.

—Bien —suspiró con decepción Shisui—. Tu solicitud es clara —habló dirigiéndose a Sakura—. ¿Y tú, Sasuke? ¿Estás de acuerdo?

—¿Dónde debo firmar? —Sasuke se levantó de la silla de golpe, pero su movimiento fue detenido por las esposas que lo detenía.

—Entonces, ¿debo suponer que también estás de acuerdo? —Sasuke miró a Shisui realmente enojado. —Es necesario que lo digas —aclaró, en tanto le entregaba una pluma.

— Yo no quiero estar con alguien con poca lealtad y que también es una mentirosa. —Tomó la pluma y firmó con enfado. —Así que estoy de acuerdo.

Sakura tembló al escuchar esa declaración. Realmente tenía miedo de la reacción de Sasuke, pero ella lo sabía y no había vuelta atrás.

—Es tu turno, Sakura. —Le ofreció la misma pluma que Sasuke había ocupado para firmar el documento. —Bien, con esto queda asentada la disolución del compromiso establecido entre ustedes. Eso es todo.

Sakura se levantó e hizo una pequeña reverencia de agradecimiento y murmuró una disculpa para Sasuke, sin embargo, este la miró de forma despectiva.

—Eres una hipócrita. No digas algo que no sientes. Ahora, lárgate. Eres una maldita desgraciada —Sakura dio unos pasos hacia atrás y Sasuke sonrió con satisfacción al ver el miedo en sus ojos. —Solo te diré esto una sola vez, si te vuelvo a ver, te haré sufrir. Nadie se burla de mí y deja en ridículo a mi familia.

Con esas últimas palabras, Sasuke dirigió su mirada a su primo y no vio como Sakura era escoltada fuera de aquella sala.

—Y ahora qué, Sasuke. —Shisui soltó un suspiro al ver el rostro furioso de su primo.

—Asegúrate de que mañana deje el hospital de nuestra familia. —La orden es sumamente fría y desdeñosa.

Shisui asintió. Él sabía que Sasuke no daría marcha atrás. —No será necesario, primo. Sakura presentó su renuncia al consejo del hospital.

—¿Así? ¿Y qué dijeron?

—Pidieron que lo pensara, dado que la cláusula con relación a la renuncia anticipada indica que debe retirarse de su proyecto y dejarlo en manos de la familia Uchiha.

—Interesante. No sabía nada sobre esa cláusula, Shisui —dijo con una sonrisa triunfante— Y su programa para ayudar a los niños sin hogar, ¿qué pasará con él?

—Será suspendido por órdenes de tu padre.

—¿De verdad? ¿Y Sakura lo sabe? —Esa noticia fue un tanto agridulce para Sasuke. Por un lado, le alegraba hacer sufrir a Sakura y por el otro, no se sentía cómodo lastimándola. Dejando al Uchiha perdido en sus pensamientos.

—No, Sakura no lo sabe. ¿Qué quieres que le diga a tu padre? Él me pidió revisar este detalle contigo, porque legalmente la podemos retener y seguir con el proyecto.

—Que acepte su renuncia, que la retire del proyecto y que Karin lo dirija.

La actitud de su primo no sorprendió a Shisui, quien solo asintió. —Hablaré con tu padre sobre tu decisión, ahora tu juicio será en poco tiempo, pero ¿Karin? Eso es un golpe bajo.

—Lo sé. —No pudo evitar regodearse por esa decisión. —No me importa que pueda pensar Sakura. Mi verdadera preocupación es demostrar mi inocencia.

—Kakashi y Naruto están confiados en que lo lograremos.

—Lo sé —suspiró cansinamente—. Todos saben que yo no soy un policía corrupto; todos excepto Sakura.

*°*°*

Sakura llegó al hospital con el corazón roto un día después del rompimiento del contrato. Ella sabía que Sasuke no tomaría bien la situación y no lo podía culpar. No era como si simplemente se mudara de ropa. Una relación de tanto tiempo como la suya, no sería fácil y siempre habría hostilidad.

—Buenos días. —Sakura saludó con la forma habitual a las enfermeras que la asistían en su labor diaria. De igual manera, cada una de ellas saludó a la Doctora Sakura, conocida en el medio por su gran capacidad que superaba a mucho, su amabilidad, pero también por su volátil carácter. Muchos dicen que, Tsunade la escogió precisamente porque era muy parecida a ella o al menos eso se decía en el medio.

—¡Oh! Doctora. ¡Buenos…días! —Noriko, la enfermera que le ayudaba a organizar su agenda, le saludó, aunque notó que el semblante de su jefa no era el acostumbrado.

—Noriko, buenos días. —Sakura se acercó y tomó los expedientes apilados para sus citas y comenzó a hojearlos.

—Doctora —dijo y titubeó al observar la extraña actitud de la pelirrosa.

Sakura la miró y asintió —¿Alguna llamada? —Sakura esperó la respuesta de su enfermera, la cual parecía no poder dejarla de mirar. —Entonces ¿recibí alguna llamada?

—Sí, sí —respondió de forma rápida—. Fueron varias llamadas del Doctor Kabuto. Dijo que le llamó y que no le había contestado.

—Ya lo hice, gracias. Estaré en mi consultorio, por favor cancela todas mis citas del día de hoy. Estaré en mi consultorio. —Ella se giró para dirigirse al que planeaba fuera sus últimos días en ese lugar.

—Espera un momento, Doctora Haruno. —La voz áspera no le permitió seguir su camino.

—Shisui, qué sorpresa. —La sorna se le notaba en la voz. —Para ser franca, yo te esperaba el día de ayer, pero ya que estás aquí las cosas serán más fáciles.

—Sí, bueno. —Le miró antes de poder continuar. —Tardé un poco para revisar que no hubiera algún recoveco legal para una demanda.

—¿Demanda? ¿Qué les hace suponer que yo quería demandarlos? Sí rompí el compromiso es porque ya no quiero ni deseo saber nada de la familia Uchiha. —Al notar que no hubo respuesta del primo de su ex prometido, ella dijo: —¿Te gustaría pasar por última vez al que por algún tiempo fue mi consultorio?

—Sí —aclaró—. Tu renuncia ha sido aceptada junto con tu proyecto. Karin lo dirigirá.

—¿¡Qué!? ¿¿Karin?? Pero no pueden… es mi idea, mi proyecto.

—Vamos al consultorio y te lo explicaré —Shisui señaló con su brazo la dirección la cual debía de tomar.

—Lo siento, Uchiha. Sakura no te puede acompañar. —La voz de Kabuto hizo girar a Shisui.

—¿Qué haces aquí?

—Qué más —dijo Kabuto mientras levantaba sus hombros—. Vine por Sakura, quien ahora es mi novia.

—¿Tu novia? —dijo sarcásticamente Shisui— Bueno, en realidad ya me esperaba algo así.

—Kabuto. No puedo irme, Shisui quiere ver cómo la familia de Sasuke me quiere quitar mi proyecto en el que he trabajado por años.

—No importa, Sakura.

—¿Cómo puedes decir eso Kabuto? Te he platicado sobre mis ideas.

Kabuto sonrió. —No me malentiendas, amor. Ese es el punto. Las ideas tú las creaste —dijo, señalando su cabeza. —Todo está aquí. Nadie te lo puede arrebatar, ¿ahora lo entiendes? —Sakura simplemente asintió con una sonrisa. —¿Lo ves, tú no los necesitas? Ahora firma lo que tengas que firmar y comencemos un nuevo proyecto más ambicioso y sin límites en la inversión.

—Bravo —aplaudió Karin, quien recién había llegado—. Veo que no has perdido el tiempo, Sakura, ya tienes encandilado a una nueva víctima.

—Y por lo que veo, tú tampoco. Ya estás de nuevo aquí.

Karin la miró con ternura. —Te equivocas. Yo no busqué a Sasuke. Él me buscó. Te dije que lo tuyo no duraría. Él nunca dejó de amarme.

—Me alegro por ti y por él. Sasuke tiene todo el derecho de hacer con su vida lo que quiera, pero tendrás que esperar a que salga de la cárcel y creo que será un largo tiempo por lo que tengo entendido, pero ese es su problema, no el mío.

—No tanto —la contradijo—. Existen visitas conyugales y estoy confiada a que saldrá libre porque él es inocente. Yo estoy segura de eso. Todos los que conocen a Sasuke y que lo estiman lo saben. Además, existe un testigo que pone bajo tierra toda esta farsa.

—¿En serio? —Sakura dirigió su mirada al primo de Sasuke, quien no dijo ni expresó nada ante el comentario de Karin. —Como dije, ese es su problema —repitió Sakura apretando sus puños— Y Shisui, creo que hoy no te podré atender. Esta situación se ha vuelto muy incómoda. Tomaré mis cosas y te buscaré para concertar una cita y arreglar este molesto asunto —finalizó para pasar directamente a la que era su consultorio y hacer lo que dijo, claro, acompañada de Kabuto, su nuevo novio.

—Bien hecho, Karin. —Shisui la felicitó. —Esa actuación fue magistral.

—Oh, gracias, lo sé —murmuró—. ¿Viste sus rostros? El señuelo está puesto, esperemos que lo muerdan.

—Lo harán, créeme lo harán.

*°*°*

Sakura y Kabuto se encontraban desayunando. El rostro de Kabuto visiblemente no estaba relajado como siempre. No desde aquel comentario que Karin le hizo a Sakura.

—¿Qué tienes? ¿El desayuno no es de tu agrado? —preguntó Sakura.

—No, no es eso. Solo que hay algo que me está rondando la cabeza y estoy preocupado.

—¿Cuál es el motivo? Es por lo que me dijo Karin, ¿verdad? —supuso la respuesta al mirar a los ojos a Kabuto.

—Sí —exhalo fuertemente—, me sorprende que lo hayas intuido.

Sakura sonrió. —No es difícil saberlo. Sé que te preocupa, pero todo saldrá bien. No tienen nada. Sasuke es culpable; Orochimaru y tú no lo son. Danzo lo dejó muy claro en el video.

—¿Viste el video? Eso no me lo habías dicho.

Sakura se sonrojó y levantó sus hombros. Sabía que había cometido un error. —Shisui y Naruto me lo enseñaron. Trataron de persuadirme y convencerme que todo era una trampa, pero no les creí en lo absoluto.

—¿Entonces, no tienes dudas de nuestra inocencia?

—¿Por qué las tendría? Por lo que a mí respecta, Sasuke es el culpable, si fuera de diferente manera, Shisui, Naruto y Obito, así como su familia ya lo hubieran liberado… —Fue bajando la voz poco a poco, como si en ese momento algo hubiera cruzado por su mente. —Kabuto, ya sé quién puede ser ese testigo con tal capacidad de tener pruebas.

—¿Quién? Dímelo, Sakura, ¿quién es el testigo estrella de Shisui?

—Itachi…

—Claro, eso es cierto. —Se levantó de inmediato complacido y feliz. —Eres sin duda un genio, amor. —Se acercó a ella para darle un beso en los labios. —Sin duda eres mi felicidad.

—¿Qué? Pero ¿adónde vas? —preguntó sin entender qué estaba pasando.

—Me aseguraré de que mi felicidad siga aquí luego del juicio de Sasuke.

—Pero…

—Termina de desayunar y ve a casa. Te prometo que te buscaré —le dijo Kabuto.

—¿Y nuestra noche especial? Festejaríamos que ya soy libre.

Kabuto se detuvo, se acercó a ella y la miró. —Maldición, es cierto. Te recompensaré, lo prometo, entonces quédate aquí y ponte cómoda.

—Prefiero irme a mi departamento —replicó un tanto enojada.

—No, no, cariño. Tengo una sorpresa para ti —le dijo para disipar el malhumor que se veía en el rostro de Sakura.

—¿En serio? —dijo muy emocionada—. Entonces te esperaré aquí, pero debo de advertirte que soy poco paciente y puede que haga una locura.

—Pues no hagas locuras sin mí, yo también quiero participar —insinuó con doble sentido.

La Doctora Haruno miró como Kabuto se retiraba de su casa. Revisó su celular. —Solo queda un día— murmuró para sí misma y sin perder tiempo se levantó de la mesa para empezar a buscar lo que necesitaba con urgencia.

*°*°*

Kabuto y Orochimaru veían atentamente la laptop. Ellos estaban buscando indicios de que Itachi estuviera en el País del Fuego. Él dejó el país después del escándalo que se generó a su alrededor, pero ahora él podría estar de regreso.

—¿Has encontrado algo? —preguntó impaciente Orochimaru.

—No, nada —dijo un tanto desesperado—. El que no haya nada, no hace que la teoría de Sakura sea poco plausible, ¿quién más podría fungir como el testigo de Shisui?

—Pero dime una cosa, su abogado debería de haberlo declarado. Es la ley, ¿no?

Kabuto dejo de textear por un momento y dijo: —No necesariamente, si se demuestra que el testigo puede estar en peligro al revelar su identidad que es el caso podrían no decirlo.

—Pero ¿quién más podría ser? —meditó Orochimaru—. Otra persona que calificaría en testigo a favor de Sasuke sería Sakura.

—No, no. —Kabuto desechó la idea de inmediato—. Ella está convencida de nuestra inocencia. ¡Carajo! Debe de ser Itachi, y, además, nos ha dado información como esta sin estar enterada.

—¿Revisaste la nómina?

—Sí, sí, varias veces, no hay nadie que nos pueda traicionar —aclaró Kabuto.

—¿Y Sakura? —insistió Orochimaru.

Kabuto lo volteó a ver. —A ella más que a nadie la tengo vigilada. No hay manera. No habla con nadie que yo sepa. La vigilan las 24 horas del día, incluso en estos momentos que está en mi casa. Todas las cámaras están encendidas y si recibiera una llamada o visita inoportuna yo lo sabría.

Orochimaru escuchó atento cada detalle comentado por Kabuto, claro que le creía. Su socio no dejaría ni un cabo suelto, pero no había llegado hasta ahí por confiado y no prestar atención a su instinto sería un error garrafal.

—Entiendo —masculló de forma pensativa—. Préstame tu celular. Me gustaría ver qué está haciendo nuestra prominente Doctora.

Kabuto sacó su celular y lo desbloqueó. —¡Vaya! Esto es sumamente interesante —dijo Orochimaru, mientras que Kabuto seguía buscando en internet—. Tu Doctora está ocupando muy bien el tiempo, eh.

—¿A qué te refieres?

—Ella está revisando tu recámara en este momento.

Kabuto de inmediato se lo arrebató de las manos para ver su celular. —Esa perra… —Tomó el teléfono que estaba a su lado y marcó a su gente de inmediato poniéndolos en altavoz. —Les dije que vigilaran, ¿qué está haciendo? Sakura está revisando mis cosas. Deténganla ya.

—Pero señor, no es así —se excusó—. Ella nos dijo que lo haría, que usted le tenía una sorpresa y que estaba tan impaciente que necesitaba saber de qué se trataba. Uno de nosotros está con ella en estos momentos.

—¿Quién es?

—¿Cómo? —preguntó al no entender la pregunta de su jefe.

—Te dije que quién está con ella.

—Es Tayuya —respondió Orochimaru llamando la atención de Kabuto al celular para que viera cómo Sakura abrazaba a Tayuya muy emocionada, pues había encontrado la sorpresa destinada para ella. Un par de boletos para un lujoso crucero—. ¿Piensas salir de viaje? No me lo habías dicho.

—Bueno, sí. Sakura me dijo que canceló un viaje que tenía con Sasuke y eso me dio la idea.

—Veo que la chica realmente te interesa —dijo resignado Orochimaru—. Tal parece que tu Doctora no es la testigo. Aunque eso me tranquiliza, nos deja en la misma posición. Tenemos que seguir buscando y Tayuya no se prestaría para traicionarnos.

—No, lo sé. ¿Alguna otra idea? Mañana es el juicio. Hablaré con nuestras fuentes. Ellos sabrán si es que Itachi llegó a la Ciudad o está por hacerlo.

—No, ya vete. Yo me encargaré de esto —dijo Orochimaru—. Sakura te espera y…

—¿Aún dudas de ella?

—No te mentiré, así es. Mantenla vigilada y yo me encargaré de hablar con nuestros contactos. —Kabuto asintió. —Ya hablaremos después de ese viaje que estás planeando hacer.

—Sí.

—Ah, Kabuto, y algo más, ¿el carro de Sakura aún tiene el dispositivo que le puso Deidara?

El Doctor acomodó sus lentes con preocupación. No quería responder, aun así, se lo dijo: —Sí, lo tiene.

—Bien —asintió complacido—. Es nuestro seguro.

°*°*°*°*°*°

Kabuto tardaría 15 minutos para llegar a su casa. Estaba impaciente por ver a Sakura, se sentía mal por haber dudado de ella. La haría feliz y de paso haría sufrir a Sasuke. Todo está saliendo de maravilla.

Sakura estaba muy nerviosa. Los hombres de Kabuto le habían dicho que él sabía sobre lo que hizo en su ausencia. Tenía miedo, pero si algo estuviera mal él le hubiera marcado o incluso en estos momentos estaría detenida. No, Kabuto no sospechaba de ella.

En eso su celular sonó y era Kabuto, así que Sakura no tardó en responder.

—Hola, ¿arreglaste tu problema?

—No, pero estoy en ello.

—Oh, eso quiere decir que no vendrás, ¿verdad? —acentuó la tristeza en su voz.

—No, no. Ya voy rumbo a la casa. Me prometiste hacer locuras conmigo —habló con un tono en doble sentido.

—Oh, sí, claro que sí. —Sakura le siguió el juego—. Quiero hacer locuras contigo y estoy esperando mi sorpresa. Puede que cuando la vea enloquezca y pierda el control.

—Cuento con ello, Sakura.

—Oh, espera. Tengo una llamada. Te pondré en espera. —Sakura miró su celular y era un mensaje. No una llamada. Lo leyó y reanudó la comunicación. —Fue un mensaje.

—¿Y qué decía?

—Tengo que ir al hospital. Hay una emergencia con uno de mis pacientes. Lamento ser yo la aguafiestas, pero debo de ir.

—¿No hay alguien más?

—Sí, pero es mi paciente. Yo debo de ir. Es importante.

Kabuto maldijo mentalmente y dijo: —Espérame, yo te llevo.

—No es necesario. Estoy acostumbrada a este tipo de situaciones —aclaró y tomó su bolsa para salir.

—¿Estás segura? No estoy cómodo con esto… No quiero que conduzcas sola al hospital no me parece buena idea.

—Ya sé, alguno de tus hombres puede llevarme. Puedo decirle a Yamato —sugirió Sakura—. Además, ya no hay tiempo es una emergencia.

—¿Por qué Yamato?

—Lo ha hecho antes.

—Está bien —accedió con resignación Kabuto—. Háblame en cuanto llegues al hospital y cuando termine la emergencia.

—Sí, ya debo de irme y gracias por comprender.

Colgó la llamada y subió a su auto en la parte de atrás con Yamato como conductor.

—Señorita, ¿todo bien? La laptop y el celular que pidió están ahí y lo que le solicitó a Kakashi está en la cajuela —le aclaró—. Kabuto sospechó algo.

—No, no, todo está bien. Gracias, Yamato. Ahora, conduce por favor mientras hago la transferencia de la información y por favor, llámame, Sakura. Ya no hay que aparentar.

—Sí, Sakura.

La Doctora Haruno prendió la laptop y mientras prendía sacó una memoria entre sus ropas y marcó al único número que tenía como contacto del celular que le proporcionó Yamato. No sonó ni una sola vez cuando alguien contestó.

—Sakura, ¿estás bien? —preguntó Naruto

—Sí, sí, lo estoy y vamos rumbo al lugar destinado. Debemos de cambiar de auto lo más pronto posible.

—¿Y la información?—Fue el turno de Shisui de hablar.

—La tengo justo aquí —confirmó Sakura—. Estoy por enviárselas. Estoy segura de que esto eliminará todos los cargos contra Sasuke.

*°*°*

En ese mismo instante, Kabuto era informado por Orochimaru que el testigo estrella nunca existió.

—¿Entendiste lo que te acabo de decir, Kabuto? Sakura te engañó.

—No, no puede ser —se negaba a creer que ella lo había traicionado.

—Sí, puede ser. Todo eso de la sorpresa y de alertar a tus hombres fue un engaño —gritó fúrico—. Encontró la USB con la información que exonera a Sasuke. ¿Dónde está?

—Ella, ella salió para el hospital para atender una emergencia.

—¿Sola?

—No, no. Ella no fue sola. Yamato la acompañó. No todo está perdido.

Orochimaru maldijo y profirió una serie de malas palabras. —¿Yamato? Él es el otro traidor. Fue compañero de Obito. Es un policía infiltrado.

Kabuto estaba furioso. Esos dos lo engañaron. Eran unos malditos, pero aún tenía la ventaja. Ellos no sabían que los habían descubierto. Encendió el GPS que conectó en el carro de Sakura. No estaban muy lejos de él.

—Ya localicé el carro, iré tras de ellos y me la pagarán.

—No —dijo de forma determinante—. Yo lo arreglaré.

—Espera, ¿qué vas a hacer?

—Hacer tu trabajo.

—¡¡No!! Espera. No lo hagas. —Kabuto gritó enfadado, pero a Orochimaru no le importó y activó el dispositivo del carro de Sakura. Se escuchó una gran explosión, pero no la esperada. La bomba se activó justo en el patio trasero de la casa de Orochimaru.

—Pero ¿qué demonios fue eso? —preguntó sobresaltado el socio de Orochimaru.

—La bomba —dijo mientras trataba de respirar—. La bomba… —repitió— la bomba explotó en mi patio trasero.

—¿¡Qué!? Pero ¿cómo? Eso no puede ser.

—Esa perra te engañó. La quiero viva. Tráela ante mí

*°*°*

Kabuto trató de remembrar cuándo fue la última vez que había escuchado a su socio tan enojado, pero no podía recordarlo. Sakura los había engañado, y de qué manera. No se explicaba cuándo lo hizo y repasó cada movimiento, cada paso que ella dio.

Ella era Doctora y como tal debía de tener contacto con otras personas. Fue ahí donde conectó todo, sus pacientes fueron el enlace entre Naruto y Shisui.

Golpeó con dureza el volante de su auto. Sus sentimientos nublaron por completo la realidad. Sakura supo jugar con él.

Trató de calmarse. Todavía podría sacar ventaja de todo esto. Esa perra no sabía que él ya la había descubierto, así que respiró profundamente y le ordenó a su auto marcarle a Sakura.

Por un momento pensó que ella no respondería, pero si lo hizo.

—Hola. Me leíste el pensamiento. Estaba por marcarte. Yamato dice que hay una conmoción en la casa de Orochimaru.

—Lo sé todo, Sakura —dijo con un tono más que fúrico.

—¿A qué te refieres? No te entiendo.

Escuchó reír a Kabuto y eso la puso muy nerviosa. —Eres una perra mentirosa e hipócrita.

Sakura palideció por unos cuantos segundos, pero respondió. —Pues debo decir que te tardaste en descubrirlo.

—Solo dime una cosa. ¿Todo este tiempo me mentiste?

—No al principio. Yo creí en ti y en tu inocencia —dijo con decepción—, pero cuando culpaste a Sasuke de una manera tan vil empecé a tener dudas, y luego cometiste el mayor error.

—¿En serio? Entonces, cuál —preguntó de forma sarcástica.

—El video. La fecha de ese video es falsa. Yo sorprendí a Sasuke ese día con mi regalo del viaje, pero nadie lo supo, ya que no sabíamos cuándo lo haríamos, pues era un viaje con una fecha abierta. ¿Lo entiendes ahora?

—Nadie te iba a creer. Sería tu palabra contra el fiscal y el jurado —empezó a reír como un lunático.

—Estoy de acuerdo, más cuando compraron a la policía para pasar el video como real; así que tenía que ayudar a Sasuke de otra manera, pero ahora eso ya no importa, porque todo acabó, ¿no? —Sakura sonrió al escuchar las sirenas de las patrullas que habían ido para arrestar a Kabuto. Lo mismo había pasado con Orochimaru.

Naruto marcó al celular que Yamato le dio a Sakura y esta respondió.

—¿Estás bien, Sakura?

—Sí, si lo estoy —respondió rápidamente—. Dime ¿qué ha pasado?

—Hemos detenido a Orochimaru y a Kabuto, incluyendo a todos sus hombres.

Sakura escuchó feliz de que ya estuvieran detenidos. —Eso me da mucho gusto. ¿Y Sasuke? ¿Qué pasó con él?

—Sasuke ya está libre de todos los cargos y muere por verte. Yamato te llevará con él.

—No, no, Naruto. Yo no lo quiero ver.

—¿Qué? ¿Por qué? Deberías de estar feliz. Sasuke, tu prometido está libre.

—Él ya no es mi prometido, ¿recuerdas? —dijo con tristeza—. Sé que todo fue un engaño, pero para él no lo fue y sacó a relucir lo que realmente piensa de mí, incluso llamó a Karin —continuó Sakura.

—Pero Karin tiene novio. Fue parte de la actuación y tú lo sabes.

—Lo sé, pero Sasuke no lo sabía hasta ahora. Lo mejor es dejar las cosas como están. Tomaré el ofrecimiento de Kakashi de mudarme a otra ciudad. Eso es lo mejor. Ya he hablado con él.

—No puedes hacer esto, Sakura. Sasuke quiere verte, hablar contigo y pedirte perdón —replicó Naruto con desesperación y abogando por su amigo.

—Dile que no es necesario y que fue lindo mientras duró.Ya todo está dicho entre nosotros. Creo que esta será la última vez que nosotros cruzaremos palabra, así que…

—No cuelgues, Sakura. —La voz de Sasuke se escuchó en la otra línea.

—¿Sasuke? Yo… debo de irme —murmuró con una voz rota. Ella estaba llorando.

—No, Sakura, no te vayas y si después de hablar conmigo te quieres ir. Te prometo que no te detendré y no te molestaré más, pero no te vayas sin antes hablar conmigo, por favor…

Sakura soltó un largo suspiro. —Está bien, hablaré contigo.

—Dile a Yamato que te lleve a la mansión Uchiha. Yo iré enseguida y hablaremos.

¿No puede ser en otro lado? Me sentiría incómoda estando ahí.

El Uchiha lo pensó un momento. —Lo sé, pero hay suficiente vigilancia en la mansión. Un lugar seguro es lo que necesitamos para ti en estos momentos. Sakura accedió a regañadientes y le dijo que lo esperaría en la mansión Uchiha.

—¿Cambiamos el destino, Sakura? —preguntó Yamato.

—No, el plan seguirá como hasta ahora.

—Pero le dijiste a Sasuke.

Sakura soltó un suspiro. —Lo sé, pero en verdad, no quiero verlo. Sasuke…, él me lastimó mucho y yo a él; y francamente, ya estoy cansada de esto.

Yamato no volvió a comentar nada y siguió el plan original. Ellos debían de cambiar de auto y posteriormente dirigirse al aeropuerto. Sakura saldría del país a comenzar una nueva vida.

*°*°*

El bar estaba atiborrado, tanto Sasuke como Naruto habían estado vigilando a Yamato por varios días seguidos. No se había puesto en contacto con nadie, su trabajo después de la misión de infiltración parecía haberse estancado. Ahora, solo dormía y frecuentaba los bares de la ciudad sin que nada se lo impidiera, pues el regresaría a las filas de la policía después de un merecido descanso.

Yamato se sintió más mareado de lo acostumbrado, se levantó y dejó unos cuantos billetes que cubrían su consumo, salió con muy poco equilibrio y se acercó al sitio de taxis, pero de repente fue abordado y llevado hasta un callejón mal iluminado.

Desorientado, Yamato comenzó a forcejear, hasta que se dio cuenta quien lo había interceptado.

—Son ustedes dos de nuevo —exhaló aburrido de la misma situación. Exponiendo su mal aliento generado por el alcohol que había bebido.

—Es correcto, veo que no estás tan borracho como tu aliento lo indica —habló Sasuke.

—Ahorrémonos todo este drama —dijo enojado—Se los diré por última vez y muy lentamente: No-sé-el-destino-del-avión-que-tomó-Sakura —le recalcó Yamato.

—Pero tú la llevaste —insistió Naruto—. Debiste al menos saber que ella llegó a salvo a su destino.

—Ese no era mi trabajo —aclaró Yamato realmente fastidiado—. Kakashi debe de saber más. Pregúntenle a él.

—¿El mantenerla a salvo no era tu trabajo? —Sasuke trató de intimidarlo, pero no funcionó.

—Lo era y lo hice, pero una vez que llegamos al aeropuerto pasé la estafeta, justo para continuar protegiéndola. Ya no estaba segura conmigo.

—Estamos de acuerdo en ese punto —replicó Sasuke.

—Pero eso no nos lo habías dicho —reclamó Naruto— ¿Y quién es la estafeta?

—No entiendo de que hablas, ¿qué estafeta? —Yamato estaba mal.

—Sabes muy bien qué te estamos preguntando. —Sasuke estaba perdiendo la paciencia.

—No lo sé. No lo conozco, pero es un tipo así de alto —señaló con su mano, delgado, cabello negro y corto.

—¿Estás consciente que estás describiendo a la mayoría de los hombres que habitamos en esta ciudad? Dinos algo que nos ayude —exigió Sasuke.

Por un momento Yamato se quedó en silencio para recordar algún detalle. —Sus cejas, las cejas de ese tipo no eran normales, parecían tener vida propia.

Sasuke y Naruto se miraron sabiendo exactamente a quién había descrito Yamato.

—Gracias, Capitán. Lamento haberlo molestado tanto, pero era necesario —pronunció Sasuke.

Ellos lo soltaron y se aseguraron de llevarlo a un taxi que lo dejaría en su casa; no sin antes agradecerle que les haya ayudado, aunque este no fuera consciente de lo que ellos habían hecho a su bebida.

—Te dije que funcionaría. Él soltaría la lengua con unos tragos de más —sonrió. Sasuke no estaba de acuerdo, pero Yamato no les había dejado opción. —No hicimos nada malo —le aseguró Naruto—. No lo drogamos, simplemente sus bebidas fueron más fuertes de lo que él está acostumbrado a soportar.

—Sí, bueno, nos odiará más por esto si lo llega a recordar. Ahora vayamos por Lee.

—Tú lo has dicho, si lo llega a recordar —concluyó Naruto.

*°*°*

Naruto y Sasuke vieron a Lee bromear con sus compañeros y colegas. —¿Qué sabes de él, Naruto?

—Lee es muy buen policía y muy amigo de Neji, pero es muy torpe en lo que se refiere a su vida social y amorosa.

Sasuke levantó una ceja. —¿Amigo de Hyuga? Pensé que había salido de pleito con Neji por Ten-Ten. Él no nos ayudará.

—Sí, bueno, ellos tuvieron una rivalidad momentánea, eso fue después de conocer a Sakura y querer enamorarla dejándole el camino libre a Neji con Ten-Ten; como te dije Lee es un buen tipo.

—¿A Sakura? ¿Por qué no sabía eso? —En su voz reflejaba sus celos.

—Eso ya no importa —dijo Naruto sin dejar de ver los movimientos de Lee.

—¿Cómo que ya no importa? —Sasuke miró a Naruto de reojo.

—Se está despidiendo. Es el momento.

—Pero ¿cuál es el plan?

—No tengo, solo sígueme. Estoy seguro de que conseguiremos la información.

Sasuke miro a su amigo algo molesto, pero lo siguió. Confiaba en él; al fin y al cabo, habían obtenido la información de Yamato gracias a Naruto y en este caso Lee era su amigo.

—¡¡Amigo!!

—Naruto —La llegada efusiva de Naruto no sorprendió a Lee y menos al ver a Sasuke a su lado. Kakashi le había advertido que en algún momento estos dos idiotas lo buscarían, y así fue.

—¿Qué, solo dirás eso? Pensé que te daría gusto verme.

—Y me da gusto. No lo negaré, pero estás aquí solo por un motivo, pero estoy imposibilitado. Yo no puedo ayudarte a ti ni a Sasuke —dirigió su mirada al Uchiha—. Kakashi confía en mí y yo no lo defraudaré. Se lo debo, ¿sabes? Así que no me lo pidas, porque no lo haré. No diré nada sobre dónde está Sakura y menos si ella misma me lo pidió.

—Pero…

—Espera, Naruto —lo interrumpió Sasuke—. Entiendo y respeto tu lealtad, Lee. Solo dime que ella está a salvo, por favor, solo pido eso.

Lee pudo ver la desesperación de Sasuke por saber si Sakura estaba a salvo. —Lo está.

—Gracias, Lee —dijo acompañando su agradecimiento con una pequeña reverencia.

—Espera, Uchiha —suspiró—. No tengo permiso para decirte algo y no lo haré —afirmó al ver que su rostro reflejaba un brillo de esperanza—. Sakura, ella dijo que, si realmente decías conocerla, la encontrarías.

—Muchas gracias, Lee. —Fue el turno de Naruto en agradecer, al ver que su compañero parecía inmerso en sus pensamientos, pensando y tratando de razonar cuál era la respuesta y lo más complicado de todo es saber si realmente la conocía como decía hacerlo.

*°*°*

—Esto es una locura. —Naruto destapó otra cerveza y la dejó en la mesa donde solo observaba cómo Sasuke revisaba la información resguardada en la laptop de Sakura. —Llevas días así y no has encontrado adónde se fue —gruñó por aburrimiento—. Realmente creo que no la conocías como presumes hacerlo.

Sasuke dejó de teclear de un golpe. —Cállate, Naruto. Yo realmente la conozco y la encontraré de eso puedes estar seguro.

—Lo que digas, ¿quieres una cerveza?

—Dámela —dijo decepcionado y un tanto aburrido como su compañero.

—¿Sigues buscando hospitales en algún pueblo pequeño alejado de todo?

—Sí.

Naruto tomó un sorbo de su cerveza y comenzó a ver con más detenimiento el departamento de Sakura, donde posteriormente Sasuke había decidido mudarse. Realmente era un lindo lugar y muy acogedor. Cuántas veces fue recibido por Sakura en este lugar, siempre con una linda sonrisa y regaños hacia él por sus malos hábitos que aún tenía en su alimentación.

—¿Qué tanto observas? —preguntó Sasuke.

—Nada. —Naruto levantó los hombros. —Este es un lugar bastante lindo.

—Sí, en verdad lo es. Cuando Sakura me dijo que viviéramos juntos lo dudé. Su departamento a comparación de la mansión de mi familia sin duda era una gran diferencia —reconoció el Uchiha—. No quería dejar la comodidad, pero en el departamento de Sakura siempre había vida y calidez a diferencia de la mansión de mi familia. ¿Sabes por qué, Naruto? —preguntó sin esperar una respuesta— Porque simplemente la calidez de mi familia se acabó cuando mi mamá murió. Y lo irónico de todo esto es que nunca lo entendí hasta ahora —dijo pensativo.

—Puedo entender eso —musitó Naruto de forma nostálgica.

—Ella decía que compraría una pequeña casa lejos de la ciudad para descansar —le comentó a Naruto—, pero no para vivir, solo para esconderse de la gente por un tiempo. Sakura no podría ni debía alejarse del hospital.

—Vaya, Sakura siempre demostró ser una Doctora dedicada.

—Sí, así es…pero ¡qué idiota soy! Naruto, ya sé dónde está Sakura.

—¿En dónde? ¿Ya descubriste en qué pueblo está?

—No, no, ella está en la Ciudad de la Arena. —Sasuke se puso frente a la laptop y tecleó rápidamente en el buscador y cuando salieron los resultados se los mostró a Naruto. —Ella está en este hospital.

Naruto se acercó y leyó: —“Hospital de la Ciudad de la Arena”. ¿En serio lo crees?

—Sí, mira quien es la Directora.

Naruto leyó nuevamente. —¡Es la Señora Chiyo!, pero ella no se llevaba bien con Tsunade Senju.

—Es cierto, pero sí con Sakura. La Señora Chiyo está realmente agradecida con Sakura por haber salvado a Kankuro en aquella emergencia médica que tuvo. Conclusión, Sakura está en la Ciudad de la Arena.

*°*°*

—Buenas tardes, Señorita Aiko —saludó con mucha educación para llamar la atención de la enfermera a la entrada del consultorio.

—Buenas tardes, Señor…

—Uchiha. Sasuke Uchiha. Habló conmigo hace unos minutos —La enfermera parecía no recordarlo, pues no le había mencionado su nombre. —La persona con el problema del corazón. ¿Me recuerda?

—Ah, ¿es usted?

—Sí, soy yo —le sonrió—. ¿Está la Doctora? Me gustaría que me atendiera. Me dijeron que es la mejor.

—Lo es —dijo muy entusiasmada y orgullosa de trabajar con Sakura—. Ella es nueva y ha hecho grandes cambios aquí para los enfermos y para el personal.

—Y no lo dudo, de donde vengo me la recomendaron mucho.

—¿En serio? ¿De dónde viene? Ella no ha querido decirnos nada.

—Vengo de la Ciudad de Konoha. ¿Puedo pasar? —Sasuke señaló la puerta.

—Sí, solo tengo que anunciarlo y lo atenderá, permítame. —Aunque cuando ella se disponía a marcar, sonó su teléfono y la enfermera se distrajo, así que Sasuke aprovechó y se coló en el consultorio.

Una doctora de cabello negro escribía sin cesar en su computadora, por un momento Sasuke dudó que fuera ella hasta que habló: —Buenas tardes, por favor permítame un momento y estaré con usted. Mientras tome asiento.

Sasuke se acercó y se sentó, por lo que de inmediato Sakura volteó. —Ahora sí, ¿qué lo trae por aquí…?

—Tú.

—¿¡¡Sa…Sasuke!!? ¿Qué haces aquí? —Se sorprendió de ver a su ex prometido. —No, tú no puedes estar aquí. Kakashi me juró que no te lo diría.

—Y no lo hizo, el muy desgraciado —dijo muy calmado, todo lo contrario, Sakura.

—Entonces, ¿quién fue? Yamato no pudo haber sido porque no se lo dije y tampoco a Lee. Él me vio tomar un avión, pero no con mi destino final.

—¿En serio? —dijo con una sonrisa—. Es decir, que si Lee nos hubiera dicho algo, yo estaría en un callejón sin salida. No me sorprende, siempre te has destacado de ser muy inteligente.

La Doctora ignoró su halago. —¿Alguien más sabe que yo estoy aquí?

—Aparte de Naruto, Kakashi y de mí, nadie más.

—¿Cómo lo descubriste? —preguntó angustiada

—Te conozco, Sakura, por eso estoy aquí —le dijo mirando su cabello de color negro—. Ese color te queda bien, solo que prefiero tu color natural.

—Yo también —confesó Sakura—, pero no podía confiarme. El color de mi cabello es poco usual.

—Es cierto y eso me gusta. ¿Alguna vez te dije que tu cabello me enamoró? Lo mismo que tus lindos ojos.

Sakura se ruborizó. —¿Qué te pasa? Tú nunca te comportas así. —Él no se esperaba una reacción así por parte de ella.

El Uchiha suspiró. —Lo sé, lo sé. Sakura, es que no sé qué decir…

—Tal vez un: “¿Podemos hablar?”

Sasuke la miró y también se ruborizó. —Eso ya lo intenté y salió mal, ¿recuerdas?

—Sí, bueno, no me sentía bien para hablar contigo. —Fue el turno de sentir vergüenza por sus acciones. —Tenía que salir de ahí; tenía miedo y no sabía si podía confiar en ti. Tú me culpaste, yo te culpé. No podía. No era un buen momento.

—¿Y ahora lo es?

—Estás aquí, aunque ciertamente pensé que tardarías menos tiempo —replicó Sakura con una sonrisa bailando en sus labios.

Sasuke se levantó y se acercó a ella. —No dejaste pistas. Fue muy difícil localizarte —murmuró Sasuke mientras acariciaba un mechón de su cabello—. Te extrañé.

—Yo también te extrañé, Sasuke, pero no hagas eso —le pidió Sakura y Sasuke lo sintió como un rechazo.

—¿Acaso es demasiado tarde para pedir perdón, Sakura?

—No, no es eso. El cabello es falso. —Sakura se quitó la peluca y dejó ver su hermoso cabello color rosa atrapado en una red, la cual también removió hasta dejar su cabello libre para que Sasuke lo pudiera acariciar. —Intenté teñirlo —dijo a modo de disculpa—, pero no pude, así como también intenté olvidarte y tampoco pude. Te amo demasiado, Sasuke.

—Sakura, yo también te amo. —La tomó de los hombros, la puso de pie para acariciar suavemente sus labios con los suyos hasta convertirlo en un beso largo y ansioso, lleno de sentimientos y añoranza del uno por el otro.

—Ahora, dime, ¿está lista para ese viaje que tanto planeamos?

Sakura suspiró. —Yo cancelé ese viaje…

—Pero yo compré un nuevo viaje para mi prometida y para mí —dijo sorprendiendo a Sakura—, con fechas abiertas, por supuesto.

—Por supuesto… Esto ha sido un lindo detalle, Sasuke.

—Ahora, nadie podrá decir que Sasuke Uchiha no es romántico. Ni el idiota de Naruto.

Sakura estalló con una risotada. —Es cierto, podré presumir que mi futuro esposo es un romántico incurable; y te amo por ello.

—Yo también, Sakura, yo también te amo.

FIN

*°*°*

07.04.2024

Espero les haya gustado mi participación en participar en el reto #FortunaMusical 2024 versión KPOP.

Les agradezco mucho por regalarme un poco de su tiempo, por todo su apoyo y comentarios.

Un abrazo, Gali.

¡Cuéntale a GaliHaruno lo que piensas sobre este capítulo!
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